CANDIDATOS Y LÍDERES

Publicado: Martes, 20 de Octubre de 2009 08:24 por jotaefeb en POLÍTICA: tapa lo urgente e importante
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  • Gonzalo Quintana

Estamos en pleno proceso electoral. En la política paraguaya este proceso es permanente dejando poco, si algún, espacio para la política. La actividad política se agota en una interminable búsqueda de candidatos y arreglos (algunos le llaman indebidamente alianzas, pactos o concertación categorías que solo se alcanzan con acuerdos políticos que poco tienen que ver con las repartijas de lugares en las listas, en los cargos públicos y partidarios que caracterizan a los arreglos).

 

Existe una enorme diferencia entre los procesos electorales como parte momentánea de la política y el electoralismo que es una forma viciosa de pensar porque agota y excluye la actividad política de fondo.

 

La política busca la respuesta a las demandas de la sociedad, percibe el futuro y conduce a la nación; es la que le da sentido y contenido a la actividad.

 

Los países exitosos son los que tienen un momento electoral, de tanto en tanto, en forma periódica y estable. Es el momento en que ponen a consideración de la sociedad las propuestas de solución a los problemas que le aquejan y también muestran el camino para un mejor futuro.

 

En estos países los partidos organizan equipos y candidatos para convencer a los ciudadanos que ellos son los que están en mejores condiciones para resolver los problemas que le aquejan. Esta competencia por ofrecer lo mejor, mejora las posibilidades de éxito de la nación. Pero, es un escenario de CANDIDATOS. Es un escenario “chato” que no pasa de disputas entre candidatos que dan vueltas sobre los problemas existentes, en el mejor de los casos. Con frecuencia es mediocre porque no pasa de los ataques personales.

 

Pero cuando las circunstancias exigen porque el país está paralizado o en retroceso, cuando la nación esta desorientada o existe un conformismo paralizante, sin sueños, sin esperanzas aparecen las grandes competencias POLITICAS y este es el escenario de los grandes partidos, los grandes equipos y los grandes hombres. Los candidatos desaparecen y aparecen los LIDERES.

 

Resolver un problema es cuestión de gestión. Con problemas normales una persona capaz de gerenciar y resolver el problema sería un buen candidato. Cuando se necesita conducir un proceso de cambios, cuando se necesita motivar, dinamizar, mostrar cosas invisibles para el común se necesita de un líder

 

Líder es aquel que logra lo que la ciencia del gerenciamiento dice que es imposible. Para lo posible se necesita un gerente, para mostrar que es posible lo imposible se necesita un líder.

 

Los paraguayos, en este sentido, tenemos problemas por partida doble. Primero: Elegimos candidatos que no tienen posibilidad alguna de resolver los problemas porque nada saben de la función y muchas veces sin ninguna capacidad de gerenciamiento. Tenemos Presidentes que se ufanan de no haber hecho política nunca y directores de instituciones que nada saben de las funciones que se les encomienda…pero si se ufanan de ser “política”. Segundo: Cuando necesitamos lideres, los excluimos buscando candidatos.

 

El liderazgo puede ser individual o colectivo. Cuando el liderazgo es individual y positivo, basado en virtudes, el hombre y su nombre pasan a la historia grande. Cuando los liderazgos son colectivos son las instituciones las que se llenan de prestigio y gloria y dan estabilidad y permanencia en el tiempo a los procesos positivos, virtuosos.

 

En las circunstancias que vive nuestro país, ante la ausencia de grandes hombres, necesitamos imperiosamente que los partidos políticos se aboquen a desarrollar los equipos que nos lideren para sacar al Paraguay del pantano, con características de arena movediza, y ponerlo en la senda y en la dinámica del desarrollo

 

Eusebio Ayala decía: “La política de fines partidarios es incompatible con la democracia. Sin dudas, cuando mas hablemos de nuestros partidos más lejos lo tendremos al resto de la sociedad .Aunque parezca paradójico, en la búsqueda de esos liderazgos los partidos encontraran la senda del reencuentro con la sociedad y las demás organizaciones sociales y políticas que lo harán más fuerte. Cuando eso ocurra ya importará poco que partido político este en el gobierno porque un buen futuro para el país estará asegurado porque si uno falla el otro o los otros serán nuestro mejor recurso.

 

Dejé de pertenecer al PLRA; por más de cuarenta años confronte con el Partido Colorado desde sus filas. Nuestra mejor carta de presentación era los rastros físicos, morales y económicos de esa desigual y a veces cruenta lucha. Hoy estos dos grandes partidos pueden recuperar honor y prestigio si dejan en la historia la confrontación y lideran juntos, convocando a los demás partidos, la construcción de un país libre, democrático, moderno y desarrollado.

 

Ex-senador nacional

Miembro del directorio de C.E.N.D.A.

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