Ejército del Pueblo Paraguayo. La marca ya está instalada. La guerrilla en Paraguay se llama EPP. Los costos de la campaña propagandística han sido mínimos. Bastó una acción armada minúscula como la destrucción del famélico destacamento militar de Tacuatí para lograr una magnífica difusión. Pavada de golpe de efecto. Porque, no se engañe, esa era la meta buscada. Como objetivo militar no tenía importancia: solo se llevaron dos fusiles. Pero su repercusión mediática causaría envidia a cualquier gerente de marketing.

El producto -la guerrilla- se presentó bien, pero se vende mal. A excepción de limitadas zonas del país signadas por la ausencia del Estado, la miseria y la exclusión, goza de poco apoyo popular.

Para quienes desprecian los caminos electorales y las normas de convivencia democrática eso nunca fue un problema. Su mesianismo los hace considerarse “el pueblo”. Ellos, los revolucionarios, encarnan el monopolio del sentir popular. Quien no lo entienda, puede ser ajusticiado o secuestrado…”

Alfredo Boccia

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* Escritor y asesor de movimentos sociais

Fecha: 19/07/2010 17:18.


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