ECUACIÓN PERVERSA

Publicado: Miércoles, 21 de Julio de 2010 09:31 por jotaefeb en POLÍTICA: tapa lo urgente e importante

  • Jorge Rubiani
“Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podríamos mirarles a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear.” Mahatma Gandhi.    

Es penoso escuchar las excusas que se anteponen en el Parlamento y en los medios más conservadores de los partidos Colorado y Liberal, a la eliminación de las llamadas “listas sábana”. Ninguna hace mención, desde luego, a su consecuencia más nefasta: la “calidad de estadistas” que nos han regalado en todas las elecciones de los tiempos democráticos. Y ninguno de los cuestionadores considera entre sus argumentos que el sistema no ha servido para elegir a los mejores ciudadanos, sino concedernos, apenas, la ilusión de descartar a los peores de cada partido. 

¡Pero por supuesto que iban a oponerse a la idea de desmantelar la siniestra ficción democrática que representan las listas cerradas!, ya que con las franquicias del mecanismo, las estructuras partidarias pudieron seguir manteniendo la “sartén por el mango”. Mientras, la presión juvenil de nuestra estadística poblacional se estrella, tenaz e inútilmente, contra ese muro de ceguera e insensatez que es la clase política. 

Respondiéndonos con nulo recambio; renovación cero. Tinturas más, lifting menos, tenemos a los mismos dirigentes desde los tiempos de la dictadura. Nadie se va. Ninguno da un paso al costado. Están todos, amparados por la misma “impunidad sábana” que protege al único poder que puede juzgar a los demás poderes, sin que pueda ser castigado por ninguno ni nadie.    

Los profesionales de la militancia se preguntan, desde luego, en qué se beneficiarían los partidos con las listas abiertas. Tal vez no lo entiendan, o no les alcanza nomás luego la mente para tanta complejidad. Porque la respuesta es que, después de tanto tiempo, los partidos tendrían la ocasión de recuperar prestigio. Que tienen la obligación de reparar con calidad el desparramo de tanto tiempo. Que DEBEN representar el genuino liderazgo que desde los tiempos de las cavernas lo ejercen quienes tienen atributos, talentos o virtudes superiores a los del resto de su comunidad. Los partidos deben asumir la misión de privilegiar lo mejor de la sociedad después de que dieran paso a cuanto infradotado sin escrúpulos se anotara en los padrones partidarios. Deben llenar con calidad los huecos que habiliten la expulsión de los corruptos, de los ineficientes, de los que no hacen nada para honrar tanta responsabilidad. Los partidos podrían poner de moda la calidad moral y profesional; el sentido de compromiso de los candidatos para que todo el sistema se renueve para bien y permanentemente. Se reconstituirían en lo que alguna vez fueron: núcleos de reflexión, de análisis, de propuestas, pues con las listas abiertas saldrían a la caza de los mejores valores de la sociedad. Y, finalmente, cuando el partido gane una elección, sus dirigentes sabrán que el pueblo ejerció su derecho con justicia y legitimidad, dentro de opciones de mayor calidad, jerarquía moral y profesional.    

 Hoy nadie puede afirmar que la democracia funciona cuando nos condena a elegir a una mayoría de impresentables. Pues si se trata del “gobierno del pueblo a través de los mejores” (siempre se olvida –convenientemente– la última parte de la frase), y los rituales de votación con listas cerradas nos arrojan tan pobres resultados, es que la democracia resultante, desvirtuada de sus atributos, su esencia y sus principios, nos condena de nuevo a soñar. Aunque esta vez no se trata del sueño de derrocar a nadie, sino desmantelar la misma intención de perdurar que tuvo el derrocado.
8 de Junio de 2010

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vivaparaguay

No bastan los planes, hay que decir con qué, cómo y cuándo se los va a realizar

editorial abcColor

“Los partidos progresistas son los que marcarán el futuro de nuestro país. El 20 de abril del 2008 la ciudadanía ha dado su veredicto y ha dejado en el pasado a los partidos tradicionales, que hoy lloran por la leche derramada”, decía Fernando Lugo en un discurso, el 20 de abril recientemente pasado, en una concentración izquierdista.

Pocos meses después, con la cola entre las piernas, emprende la iniciativa de visitar las sedes de los partidos a los que se refirió para exponer planes de reforma del Estado y otros proyectos gubernamentales, solicitando cooperación para ejecutar las reformas institucionales que propone.

El Presidente concurrió a visitar a los principales partidos (ANR, PLRA, Unace), y en todos los sitios fue recibido fríamente; en el primero de ellos hasta tuvo que escuchar quejas destempladas. En vez de considerar las cuestiones expuestas por el Presidente, se dedicaron a pasarle facturas y reclamos particulares. Pasó que el Presidente no realizó al principio de su mandato la tarea que está haciendo ahora, sino que más bien se dedicó a desgastar la relación con los demás partidos.

Por tanto, con esta manera de actuar, Lugo deja en la opinión pública la convicción de que, mientras por una parte desprecia a los partidos denominados “tradicionales” o los considera parte del pasado que no ha de retornar, por el otro sabe que sin su cooperación no podrá llevar adelante con éxito sus principales planes de gobierno.

Pero ambas maneras de pensar o ambas actitudes no son admisibles simultáneamente. No es posible que el Presidente pretenda que puede pensar y hablar de una manera y actuar de la otra al mismo tiempo. Algo no está funcionando bien en su lógica, o en los consejos que recibe de su entorno.

Se diría que Fernando Lugo repite errores ya hartamente cometidos por sus antecesores, como por ejemplo fue el caso específico de Nicanor Duarte Frutos, que se elevó al pico de soberbia en el altar político y recién cuando el agua del fracaso le llegó al cuello, comenzó a mostrarse dialogante y a pedir comprensión, cooperación y apertura.

Pero más allá de estas actitudes y sus contradicciones, los dirigentes opositores que recibieron el presidente Lugo en sus sedes hubieran escuchado sus planes y propuestas, y aprovechado la oportunidad para exigirle algo que nunca ningún sector de la oposición hizo hasta ahora: un compromiso escrito formal de que los puntos que conforman sus planes de gobierno tienen forma y fecha de cumplimiento.

Una agenda de trabajo, un cronograma de pasos a dar, fechas y circunstancias, son elementos de compromiso formal que nadie hasta el momento fue capaz de exigir a un presidente de la República cuando este anuncia sus proyectos o solicita apoyo para los mismos.

Y seguimos igual, porque Fernando Lugo anuncia tener ideas de cambio a su criterio muy atendibles y convenientes para nuestro país, pero no dice cuál será, cómo hará, cuándo acabará y cuánto costará ejecutar los procesos que conducirán a tales objetivos. Y si se aplauden las ideas, más aplausos debería recibir la concreción de tales ideas, que es justamente de lo que en esas reuniones no se habla.

¿Qué garantías de cumplimiento de sus proyectos otorga Lugo a los partidos de oposición a cambio de su apoyo? Ninguna. Sin embargo, es de esta y otras cuestiones parecidas que colorados, liberales y oviedistas debieron haber hablado con el Presidente aprovechando su visita, y no a perder el tiempo presentando quejas plañideras y completamente inconsecuentes con los intereses superiores y prioritarios de la nación.

En este momento existe una situación de hecho inocultable: el presidente Lugo se halla casi a la mitad del período de su mandato constitucional; esto significa que perdió al menos dos años para emprender algunos proyectos que debieron ser expuestos y debatidos al comienzo del mismo. Pero aún hay posibilidad de realizar otros; o de comenzar otros para que los prosiga quien le suceda en el gobierno, ya que es de suponer que, si los que gobiernan se sienten realmente patriotas, como pregonan todos los días, no tendrán inconveniente en hacer algo por su país aunque ya no puedan salir en la fotografía de la inauguración.

Es de esperar que los próximos dirigentes partidarios que sean visitados por Fernando Lugo y sus asesores aprovechen bien la ocasión para tratar lo que verdaderamente interesa a los habitantes de este país: cuándo, cómo y en qué forma comenzarán a encararse sus principales problemas colectivos, exigiendo cronograma de actividades y cálculo de resultados esperados, de metas, objetivos y finalidades. Esta es la única manera de que la política pase a hacer parte de la realidad y abandone el ámbito de la simple retórica y la propaganda.
12 de Junio de 2010

Fecha: 21/07/2010 09:33.


Anónimo

De locos
por Mabel Rehnfeldt

Si la memoria no fuera tan flaca; si los hechos no hubieran ocurrido hace tan poco tiempo; si no hubieran transcurrido apenas unos 730 días desde que se alejaron los colorados del poder central, hasta me hubiera creído algunas de las campañas para las municipales que se ven en las calles.

De no creerse lo que prometen. Y obviamente el papel aguanta todo, igual que la radio y la televisión, porque ¡ni siquiera tiemblan ni se rompen! ante las propuestas que hacen.

Exactamente todo aquello que nunca hicieron. Justamente todo aquello que hicieron mal. Puntualmente lo opuesto a lo que hicieron en la realidad cuando tuvieron la oportunidad de gobernar, es lo que nuevamente están ofreciendo.

Muchas de esos que se están ofertando son gastados políticos de la fauna local; es gente que ya tuvo oportunidad de ser y parecer, de administrar la cosa pública; funcionarios públicos que ya tuvieron el espacio para hacer creer y crecer, gente a los que ¡ni se les mueve el pelo para hacer promesas que ya antes nunca cumplieron!

Ña Deló es divina para levantar polémica pero algún día que se enoje la emprenderá a tiros y ya no estará el Dr. Argaña para hacer una contemplación bonachona. La hermana de Nardi Gómez es visualmente interesante, pero no la ayuda la parentela. Graciela Bernal está hasta modesta en su propaganda pero es la misma señora que armaba y desarmaba su dispensario con financiación de Itaipú y Tesãi. Y Sandra McLeod estampa propagandas en murallas ajenas.

Si uno se pone a mirar quiénes se presentarán para estas elecciones, muchos son personas que ya estuvieron o están en la función pública y nada hicieron. Cero propuestas, cero efectividad, poca practicidad, nada de soluciones y mucho de corrupciones.

La alternancia que se conquistó en abril del 2008 ha permitido que varios colorados y coloradas que jamás se habían metido en la arena política, estén dando un salto para potenciar sus habilidades electorales. Es probable que el pensamiento mágico sea que si los unos no pudieron mantener el poder, lo pueden reconquistar los otros.

Que si Nicanor pudo perder, cualquiera puede ganar. Que si la vetusta y corrupta tradición fue derrotada, alguna sangre fresca puede triunfar. O que cualquiera le puede ganar a los que estafaron con un “cambio” prometido.

Y es así que dentro de la ANR y para Asunción tenemos corriendo la carrera a un médico, un empresario del espectáculo, un arquitecto y un ingeniero, parte de esa sangre fresca que se animó a bajar a la cancha a pelear las próximas elecciones municipales por Asunción.

Además de la alternancia, hay otra herencia del 20 de abril del 2008: El desembarco de varios esperpentos del pasado cercano y la llegada de sangre fresca a la arena política, aún en sus contradicciones, tienen una misma penosa explicación: El tremendo desencanto ante la ausencia de un liderazgo presidencial sano y efectivo.

Con toda autoridad puede decirse que Fernando Lugo es el padre de todas estas criaturas que se presentarán en las elecciones municipales de noviembre próximo. No porque haya alentado la participación cívica sino porque su vacío de poder, su falta de protagonismo, su carencia de estrategias políticas y la falta de brújula hace que cualquier experimento –positivo o negativo– prenda.

La mayor derrota de Fernando Lugo en las próximas municipales no será recién cuando ganen mayor protagonismo los colorados. Ya fue la semana que pasó, cuando la ANR vivió un escenario sin precedentes históricos y un récord de registros de candidaturas.

A esta altura, lo único que uno puede presentir es que gracias a Lugo, parece que los colorados vuelven. Y armados hasta los dientes.

De locos.

mabel@abc.com.py
12 de Junio de 2010

Fecha: 21/07/2010 09:35.


Anónimo

Falta claridad
por Edwin Brítez

Los campesinos lo enfrentan y desafían, inclusive los más allegados amenazan con realizar “ocupaciones patrióticas” para exigir que se cumpla la promesa electoral en materia de reforma agraria y que vete la ley antiterrorista impulsado de nuevo por el propio Ejecutivo.

Los partidos de izquierda comienzan a tratarlo de “arruinado” mientras la derecha se moviliza para no permitir el impuesto a la soja, al maíz y al girasol, alegando una cuestión de estabilidad económica. Inclusive, sus amigos de la izquierda comienzan a ver brotes de corrupción en su gabinete, especialmente en la administración de López Perito.

El funcionariado público está descontento y decepcionado con su gestión, por del veto a la ley que restituye las ocho horas laborales, de lunes a viernes, mientras sigue pendiente la segunda ronda de huelga de transportistas, y permanecen ansiosos y nerviosos los sindicalistas del sector privado y los gremios docentes.

A nivel internacional reina la confusión con respecto al grito de victoria que el luguismo dio con la firma del acuerdo para lograr mayor ingreso por Itaipú entre Lula y Lugo, mientras el prometido ingreso de Venezuela al Mercosur duerme en el Congreso, sin posibilidad inmediata de solución, lo que coloca al presidente paraguayo también en posición de “inútil” para el líder del socialismo del siglo XXI.

Tampoco resultó la táctica de utilizar al UNASUR para hacer el papel de víctima de un supuesto inminente golpe de estado, y lograr respaldo internacional con blindaje para los ataques internos.

¿Será por todo esto que Lugo comenzó a coquetear con los partidos políticos tradicionales, aunque sean conservadores? Es probable, aunque me inclino a pensar que realmente al presidente le entró las ganas de hacer algo concreto, viendo el largo tiempo transcurrido y el escaso resultado obtenido por su gobierno.

El problema con que tropieza la gira por los partidos, no radica en la indiferencia o “catarsis” de quienes los recibió, sino en la falta de claridad del propósito del acercamiento repentino y la inconsistencia del contenido de la agenda.

Luego de la recorrida por los partidos tradicionales queda la percepción de que el presidente fue a visitarlos por algunas de las siguientes razones: 1. Porque quiere finalmente dialogar con los partidos. 2. Porque quiere tener el apoyo en el Congreso para cambiar algunas leyes que permitan la reforma parcial del estado. 3. Porque necesita con urgencia de más fondos para impulsar sus programas sociales. 4. Porque esa es la forma de dejar mal parados a los partidos tradicionales, de quienes se espera que rechacen su proyecto de reforma parcial, justamente por tratarse de un tema relativamente irrelevante, frente a la expectativa de llegar a un pacto democrático por cuestiones más trascendentes.

No se que hay detrás de las visitas a los partidos políticos, pero lo que sí creo es que no se trata de un diálogo político entre el presidente de la República y los líderes políticos representativos, tal como lo insinúan con tinte propagandístico los voceros del Gobierno.

El presidente había rechazado el pacto democrático que le propuso Patria Querida y luego apoyado por los demás partidos. El argumento esgrimido, primero por López Perito y luego por Rafael Filizzola es que no se puede obligar a un poder del estado a firmar un documento que sólo recoge el punto de vista y la postura de una de las partes.

Eso mismo es lo que hizo esta vez el Poder Ejecutivo. Llevar a los partidos un documento para su aprobación. ¿La diferencia es que el documento puede ser discutido? Correcto, significa que tanto el Ejecutivo como los partidos políticos tienen cuestiones que merecen ser discutidas para arribar a un acuerdo.

Es increíble como les cuesta a nuestros líderes políticos, nuevos y antiguos, sentarse a preparar una agenda y buscar acuerdos que beneficien al país.

ebritez@abc.com.py
12 de Junio de 2010

Fecha: 21/07/2010 09:37.


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