PROPUESTAS DESDE LA EXPERIENCIA NACIONAL DE LAS ESTANCIAS DE LA PATRIA

Por Aníbal Pablo Barreto*

La búsqueda o determinación del modelo de desarrollo paraguayo requiere indagar fundamentalmente en todos los factores internos, sus características endógenas e históricas para encontrar los elementos relevantes que establezcan las bases de un modelo que sustente un proyecto nacional de desarrollo. En estricto sentido económico, el modelo debe sustentarse en la capacidad nacional de generar excedentes capitalizables y en cómo emplearlos.

Como bien es sabido, el desarrollo no se realiza con recursos disponibles, sino que estos provienen luego de establecerse un mecanismo en procura del desarrollo. Entonces: ¿Cuáles son los elementos a considerar para dar comienzo a un proceso de desarrollo en el Paraguay?

Considerando el factor humano en carácter prioritario, nos centraremos a considerar las actividades humanas en atención a sus necesidades básicas y superadoras a través de las formas tradicionales del quehacer cotidiano. Para un análisis económico el principal elemento de análisis está en la consideración del medio genuino de riquezas y recursos que es la empresa en toda su dimensión. Interesa su organización como tal, el modo de distribución de su propiedad, la inserción social de la misma y la interrelación con el ambiente social, ecológico, tecnológico y científico.

Un segundo elemento son las instituciones nacionales o locales que dan apoyo al productor y al consumidor. Ellas son públicas, privadas, mixtas o sociales. Se sirven de programas de asistencia, fomento, financiamiento para atender las necesidades puntuales de cada sector. Estos componentes enunciados establecen lo que llamamos el ambiente social en su amplio sentido para dar apoyo a empresas y ciudadanos.

Los demás elementos: recursos, capacidad financiera, contexto social y político y coyuntura externa, completan el panorama de lo antedicho.

Un sistema nacional con capacidad de sostenimiento económico y ambiental requiere de empresas capaces de evolucionar en cualquier contexto nacional e internacional. Ello se puede lograr mientras exista un sector público consistente que sirva de base y complemento en la fortaleza de las empresas. A mayor diversidad en la tipología propietaria de las empresas –cooperativas, privadas en términos clásicos, mixtas, públicas- así como una mayor capacidad de respuesta de parte del estado en materia de promoción económica o ante crisis como la presente, tanto mayores serán las posibilidades de atemperar consecuencias indeseadas o de lograr la capitalización de contextos favorables en provecho de la sociedad paraguaya en su conjunto. ¿Cuáles son las empresas a considerar?

En principio a las empresas paraguayas con mayor democratización del capital, sustentabilidad financiera y económica. Interesa la nacionalidad por el hecho que los beneficios tienen tres finalidades: el reparto de ganancias a mas propietarios, el destino de estos recursos al mercado interno, la reinversión dentro del país de estos excedentes.

Un valioso antecedente paraguayo

Paraguay cuenta con una experiencia original, sin parangón en otro país de la América Latina, de experiencias organizativas empresarias de profunda raigambre cultural y social durante el siglo XIX. El surgimiento, entonces fruto de la imperiosa necesidad de desarrollo, de unidades económicas productivas con singulares características heredadas de la praxis nacional en materia de desarrollo requieren considerar el notable antecedente de las estancias de la patria. La iniciativa fue de Gaspar Rodríguez de Francia ante la imperiosa necesidad de abastecer de productos como medida oportuna ante los abusos comerciales porteños que debilitaban la economía del Paraguay. Entonces fue lógico un aislacionismo reparador de la salud económica del país y generar condiciones de desarrollo para la población.

Las estancias de la patria también prosperaron gracias al antecedente de la fecunda actividad jesuítica en las tierras misionales. Claro que hubo misiones fuera del Paraguay, pero aquellas no prosperaron como estancias de la patria porque fueron sometidas al entonces provechoso saqueo de sus riquezas, muchas veces a sangre y fuego. Además faltó allá la decisión política de restablecerlas que sí tuvo Rodríguez de Francia como jefe de estado.

Ya en el siglo XXI la necesidad de mejorar las condiciones de vida nacional, especialmente de los sectores rurales, obligan a repensar un nuevo modelo inspirado en las exitosas estancias de antaño. Si estas sirvieron para sentar las bases del desarrollo nacional impulsadas desde el estado como actor principal. Las actuales encontraran las mejores combinaciones de propiedad pública, privada y comunal para sentar nuevas bases de desarrollo para el país.

Un nuevo modelo de “estancia de la patria”

Planteando la cuestión en términos concretos. Partimos de una zona con población y problemas socioeconómicos. Esta zona tiene una superficie determinada de terreno (ejidos municipales asociados) donde quede delimitado un ordenamiento territorial multifuncional por áreas: forestales, naturales, pasturas, agrícolas, frutales, aguadas, urbanas, recreativas e industriales. Asimismo se ponen en práctica la diversificación productiva agrícola y ganadera a fin de sostener la calidad de los suelos, el abastecimiento de alimentos y la continuidad financiera de los ingresos derivados de esta forma de producción. Por otra parte el sistema permite avanzar en la calidad de vida rural y ampliar las posibilidades de trabajo. La disponibilidad de viviendas en este marco son un resultado natural ante la mayor abundancia de recursos materiales y financieros. La creación de bibliotecas, puestos de salud, estaciones de protección ambiental, vigilancia contra el cuatrerismo, escuelas, hostales, comercios, instalaciones religiosas, talleres, predios deportivos y demás instalaciones funcionales son también concreciones asequibles por este sistema.

Una advertencia respecto a la consideración de modelos. Cada uno responde a un tiempo, un contexto determinado y a un lugar específico. El valor de los casos está en que surgieron como respuestas ante las necesidades. Estas respuestas pudieron no haberse concretado. Rescatamos el enorme valor del coraje de quienes fueron pioneros y se atrevieron a establecer un modelo que brinde soluciones en sus sociedades y además brinde una perspectiva de desarrollo en el sentido integral de la palabra. Si los modelos de desarrollo fueran extrapolables: el mundo entero estaría desarrollado.

Los antecedentes jesuíticos, las estancias de la patria, los kibbutz o las colonias menonitas son las variados ejemplos disponibles, siendo que muchos de ellos fueron realidades en el Paraguay. Un modelo externo muy valioso es el caso de la experiencia de Mondragón, en el país vasco. La Corporación Cooperativa Mondragón constituye un conglomerado industrial, financiero y de servicios de escala mundial originado a partir de una escuela técnica que asumió la tarea de reconstruir su pueblo al terminar la guerra civil española.

Un modelo de insumo-producto facilita dimensionar costos, ingresos y magnitudes productivas. Asimismo se puede estimar la población a sustentar en condiciones de desempleo nulo y establecer un plan de desarrollo a largo plazo con implicancias en la economía de todo el país.

Con esta idea y propuesta de restablecer una versión moderna de estancia de la patria. ¿Cómo debe proceder el estado paraguayo para dar impulso y magnitud a semejante iniciativa?

Por ahora dejo una invitación a considerar esta posibilidad.

 

* Licenciado en Economía- Colinas de Vélez Sarsfield.- Córdoba-anibalbarreto@yahoo.com.ar-

Actualmente:

Promotor de microcrédito y capacitador en talleres de Plan de Negocios del Consorcio de Gestión Local para el Desarrollo de la Ciudad de Córdoba; entidad conformada por la Municipalidad de Córdoba, la Fundación de Inclusión Social y el Centro de Almaceneros de Córdoba. Desde agosto 2007. 

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