• Marcos Cáceres Amarilla

Si uno se toma la molestia de leer diarios, ver televisión o escuchar radio en nuestro país, advertirá que en las informaciones políticas en general se suele hablar de dirigentes o partidos “de izquierda”, “de extrema izquierda”, de “ultra- izquierda”, “de izquierda radical”,  “izquierda marxista”, etc., etc., pero nunca escuchará o leerá que algún político es “de derecha” y, mucho menos, “fascista”. ¿Por qué es esto? ¿Será que en este país no existe esa tendencia política?   

Es interesante recordar que en Paraguay tuvimos una feroz dictadura que duró casi 35 años, que se enorgullecía de ser un  bastión del anticomunismo. El problema era que con el rótulo de “comunista” se  perseguía a toda persona que cuestionase al régimen o que simplemente se atreviese a pensar distinto.   

 

Con la reinstauración del sistema democrático en 1989, se recuperaron derechos ciudadanos básicos, como el de la libertad de expresión y reunión, entre otros. Pero ser siquiera sospechado de “izquierdista” continuó (continúa) siendo motivo de desconfianza en algún sector de la sociedad y, sobre todo, en la prensa “seria” del país.   

 

Esta curiosa tendencia se trasladó inclusive al lenguaje político cotidiano, donde algunos dirigentes no izquierdistas (ya no me animo a poner “de derecha”) han impuesto vocablos, por ejemplo “ideologizado”, como sinónimo de “izquierdista”. Inclusive, hay periodistas que utilizan esta palabra con ese significado, sin que nadie se los haga notar.   

 

La cuestión “empeoró” en los últimos años porque en los países de la región se instalaron gobiernos que se asumían de tendencia socialista. En algunos sectores conservadores (dudé en escribir “de derecha”), se despertó el terror de que nuestro país se “contagiara”. Para peor, apareció un denominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), presunto movimiento guerrillero de izquierda al que ningún partido legalmente reconocido ha reivindicado o respaldado, pero que igual ha sido motivo para cargar contra la izquierda en general.   

 

A pesar de todo, algo hemos avanzado desde los tiempos de la dictadura. Ninguna autoridad se animó en los últimos 20 años a justificar la muerte o persecución de algún dirigente por ser “comunista” (aunque fuera esa la razón). Por suerte, hasta cierto punto, las libertades conseguidas continúan en pie, por más que algunos hagan abuso de ellas.   

 

Lo que no se debería alentar desde los medios es la descalificación a partir de los mismos rótulos que se utilizaron durante la dictadura stronista. Suena un tanto patético.   

 

Llamemos a la izquierda, izquierda y a la derecha, derecha y no permitamos que nadie quiera imponer un pensamiento único y uniformado en nuestro país, nunca más.

25 de Agosto de 2010

 

http://www.abc.com.py/nota/paraguay-pais-donde-no-existe-derecha/

 

 

Comentarios  Ir a formulario



No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.