• Ing. Orlando Valdés

Recordemos que a la fecha, la ANDE no puede retirar de Itaipú potencias superiores a 1.350 MW, a pesar de requerir potencias del orden de los 1.900 MW, porque no instaló en tiempo y forma transformadores en la Subestación Seccionadora de la Margen Derecha (SE–MD).

También tiene limitada en 420 MW de potencia eléctrica su capacidad de retiro desde Yacyretá, situación que continuará por varios años más, a pesar de tener a su disposición en dicha central más de 1.300 MW de potencia.

Pésimo servicio. La ANDE tampoco puede entregar a los usuarios energía eléctrica con calidad y confiabilidad para la atención de la actual demanda y mucho menos para atender siquiera el crecimiento vegetativo del sistema eléctrico interconectado nacional por falta de inversión en líneas de transmisión y en las estaciones y subestaciones transformadoras integrantes del sistema de distribución.

 

Prioridad nula. Los criterios utilizados para la definición de prioridades en la ANDE continúan siendo una incógnita para el común de los mortales, ya que, a pesar de que sus carencias se concentran en los sistemas de transmisión y distribución, continúa realizando gestiones para ejecutar obras de generación, que nuestro país posee en abundancia en Itaipú y Yacyretá.

 

Obra innecesaria. Tanto es así que ha llamado a licitación las obras para maquinizar la represa del río Yguazú, con capacidad para generar 200 MW de potencia eléctrica, por apenas tres horas y media al día, con una capacidad anual de producción de energía de 180 GWh/año.

 

Dinero tirado. Los recursos que se utilizarán para la construcción de esta innecesaria, ineficiente y peligrosa central hidroeléctrica acarrearán compromisos superiores a los 240 millones de dólares al Estado paraguayo, que deberán ser pagados por nuestros hijos y nietos, siendo sus principales beneficiarios el banco japonés, las empresa consultora japonesa y las de construcción extranjeras.

 

Entreguistas. Desde luego que esta actitud entreguista de los gerentes de la ANDE es la misma que siempre han tenido en las binacionales, en su carácter de representantes del Estado paraguayo y cuyas consecuencias son de público conocimiento.

 

Se necesitan patriotas. Es hora de que el sector eléctrico nacional sea dirigido por patriotas, por personas que amen a nuestro país, que no antepongan sus intereses particulares o grupales al bien común; deberían tomar como ejemplo a los integrantes de la selección paraguaya de fútbol, a quienes poco o nada les importó el posible enojo del pueblo japonés, sabían que el resultado positivo de su gestión sería para alegría y beneficio de la población paraguaya.

 

Ingeniero electricista, especialista en temas eléctricos. (El mundodelaelectricidad.com)

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