• Jesús Ruiz Nestosa

Debe tener un despacho muy confortable, con pesadas cortinas y mullidas alfombras, con sillones que parecen una nuble de plumas cuando uno se sienta en ellos. Desde su ventana tendrá una vista esplendorosa de Washington, con sus parques, sus cerezos, sus monumentos de mármol blanco y sus fuentes. Después de todo, José Miguel Insulza, que estuvo en Asunción unos días atrás, es secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) una institución que hasta el momento ha demostrado el grado de perfeccionamiento al que puede llegar la burocracia en lugar de la eficiencia que era de esperar.   

Insulza, de origen chileno, viene del primer mundo y, dentro del primer mundo, de sus más altos círculos, para caer en el tercer mundo y si me es permitido utilizar un término futbolístico, un país de tercera en descenso. Allí donde estuvo habló, más que en castellano, en un perfecto idioma diplomático, que existe, con su gramática, su sintaxis y su lexicografía; un idioma que tiene la virtud de estar lleno de palabras  pero carecen de significado. A todos dijo que sí, a todos dijo que no, y se marchó contento él, contenta la gente del gobierno. Llegó a decir que “El Paraguay está bien. Está tranquilo. Está creciendo económicamente. ¡Bastante! La impresión mía es que las cosas andan razonablemente bien”.   

 

No he consultado las cifras y estadísticas de la macroeconomía ni de la microeconomía, ni la balanza de pagos ni el producto interno bruto. Solo caminé por varias calles de esas que pocos años atrás el metro cuadrado de tierra se vendía en onzas de oro. Hoy, se alinean, una al lado de otras casas abandonadas, edificios ruinosos, ventanas cerradas con maderas clavadas, puertas clausuradas con cadenas y candados. Los edificios que siguen activos lucen todas las señales del descuido, paredes desconchadas, algún fragmento de pintura que no fue devorado por la humedad. ¿Habrá tenido tiempo de ver todo esto el señor Insulza desde el confortable asiento del coche en el que iba de un ministerio a otro, a través de los cristales estratégicamente oscurecidos?   

 

Dentro de su locuacidad de político experimentado dijo que “La pobreza y la delincuencia afectan no solamente a la gobernabilidad sino también a la democracia”. ¿Hace falta que mencione la zozobra en que vivimos todos a causa de la delincuencia y la impunidad con que actúan asaltantes, asesinos, ladrones, secuestradores, estafadores, narcotraficantes, o mejor pasamos de largo?   

 

Insulza tuvo tiempo de mostrar su preocupación por lo mucho que nos ocupamos de Chávez un “presidente que tiene legitimidad electoral”, que “es un actor fundamental en América Latina”, que no escuchó nunca que “nadie lo haya cuestionado como tal”, etcétera. No sé si alguien le dijo que Chávez nos preocupa con sobrados motivos, porque tiene mucho dinero, porque interviene en nuestras políticas internas a través de maletines que llegan a escondidas llenos de dólares, que busca exportar su ideología, y que su ideología, basada en el cierre de medios periodísticos, censura a la libertad de opinión, trabas al movimiento de personas además de la nacionalización de más de 762 empresas en solo cuatro años, una empresa cada dos días y exilio de numerosos ciudadanos, es un modelo que rechazamos de plano pues de esa medicina ya la hemos probado.

27 de Septiembre de 2010

 

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Anónimo

CHÁVEZ. INTEGRADOR O DESINTEGRADOR

Mario H. Concha Vergara

“La descomposición de todo gobierno comienza por la decadencia de los principios sobre los cuales fue fundado.” Montesquieu

El teniente coronel Hugo Chávez Frías, presidente de Venezuela, quien, aparentemente, se enrumba a ser el primer presidente vitalicio de América Latina, piensa, cree, teme, asegura, que las bases militares (5 en total)`puestas a disposición de técnicos militares estadounidenses por el gobierno legítimo y soberano de Colombia, son bases norteamericanas.



En comunicado de prensa emitido en Bogotá, se establece que el embajador de los Estados Unidos en Colombia, William Brownfield, aclaró hoy que su país no piensa instalar bases militares en territorio colombiano. (Vanguardia, 2009).



Por otra parte, el Gobierno colombiano garantizó que su país tendrá la soberanía y tomará las decisiones que se adopten en las cinco bases militares que podrá utilizar Estados Unidos en su territorio, según el acuerdo de cooperación que negocian ambas naciones. (StarMedia Noticias, 2009)



Dentro de las amenazas lanzadas en la reunión del UNASUR en Quito por el presidente Chávez de ir a una guerra, se evidencian varios elementos a considerar, en relación con sus permanentes ataques a Colombia y su régimen, y a Estados Unidos. Así al parecer, la luna de miel con Obama se acabó.



Según algunos colombianos, aunque Uribe es de derecha, se parece mucho al izquierdista Chávez; ambos personificarían un nuevo sentido del fascismo criollo; es decir, nos embarcan con sus palabras y hechos en un neo-fascismo militante y guerrero.



Entre las causas los permanentes ataques verbales y diplomáticos desde Venezuela, está como primera cuestión el desgaste de su gobierno chavista, el cual, en casi once años ha sido incapaz de resolver problemas como el de la pobreza, problemas sociales como los de la salud y educación, los cuales son disfrazados con la masificación, por ejemplo de escuelas sin pupitres, niños sin útiles escolares ni calzado, hospitales sin medicinas, sábanas, frazadas, agua potable, etcétera; problemas como los continuos apagones eléctricos, la falta de productos alimenticios de primera necesidad, y, sumado a esto la terrible inseguridad con miles de muertos anualmente.



Chávez, por otro lado, debe tapar la entrega de lanza misiles tierra aire, de procedencia holandesa a las guerrillas narcoterroristas de las FARC de Colombia; los gobiernos tanto de Holanda como de Colombia pidieron a Chávez explicaciones de esto. El Presidente venezolano hizo “mutis por el foro”; un par de semanas más tarde dijo que las armas habían sido robadas a Venezuela por las FARC en 1995 (El Informador, 2009).



La violencia en Venezuela se le escapó de las manos a las autoridades y ésta provoca un asesinato cada 38 minutos, colocando al país con la tasa más alta de asesinatos en América Latina, por encima de Brasil, Colombia y México (La Tercera, 2009).



Lo increíble de todo esto es que en Venezuela, país que se supone tiene paz interna, en donde impera el llamado “socialismo del siglo XXI”, la cantidad de asesinatos excede incluso a los que se producen por el terrorismo iraquí. La razón de esto, según analistas citados por “La Tercera”, obedece a dos razones fundamentales: a) la impunidad y b) la crisis institucional. Lo que si no ven los analistas venezolanos, todos de oposición y divididos totalmente, es que el régimen necesita de esta violencia, casi institucionalizada, pues de esta manera mantiene al país en un virtual “Estado de Sitio”; necesita inventar confrontaciones con sus vecinos colombianos pues creen que de esta manera se consolida internamente alrededor de un chauvinismo que el venezolano no tiene y, es más, se olvida, el régimen, que en Venezuela viven más de 5 millones de colombianos, lo cual es un porcentaje bastante elevado `para una población total de 27 millones de habitantes; es un 18,5% de la población y, realmente, no se sabe como reaccionarían a la hora de un conflicto.



Es así, que Chávez llega a la cumbre de UNASUR en Quito, y con su increíble falta de cortesía y caballerosidad, arremete en contra de su Presidenta, primero, y luego en contra de sus pares pidiendo algo que la presidenta pro-tempore Michelle Bachelet no había puesto en agenda pues ya había oído, directamente del presidente colombiano Álvaro Uribe, que Estados Unidos no instalaría bases militares en Colombia. (StarMedia Noticias 2009). La misma información la había obtenido el resto de los presidentes: Lula de Brasil, Morales de Bolivia, García de Perú, y otros.



En Hugo Chávez y en su adlátere Evo Morales existen, realmente, doble estándares respecto a las bases militares. Si son en sus países es bueno, si es en otro es malo. Recordemos que Venezuela le ofreció a Rusia, (El Nuevo Diario,2009) instalar bases militares, con equipamiento militar en alguna de las islas venezolanas en el Caribe, lo cual vendría, de alguna manera, a colocarnos ante una nueva Guerra Fría, que ya perdieron los rusos cuando eran cabeza de la Unión Soviética.



Chávez en una de sus visitas a Rusia, según las agencias de noticias moscovitas citadas por el Nuevo Diario Com. Ni (Nicaragua) había dicho “Recibiría con agrado tropas rusas. El mandatario indicó también que Venezuela recibiría con agrado la presencia militar rusa”, informa el diario.



Por otro lado, Venezuela está instalando unas 20 bases militares en Bolivia, de las cuales, aparentemente las dos primeras estarían terminadas de cara a Chile (Walsh, 2009), por eso de “Me bañaré en un mar boliviano”, frase que dijera Chávez a la asunción en el poder de Evo Morales. Esto, obviamente no ha sido olvidado por el gobierno chileno y menos por sus fuerzas armadas, las cuales han tenido que recurrir a fuertes gastos militares.



Por otro lado, y referente al caso Honduras, su Presidente Zelaya y el golpe militar incruento que dio el Parlamento de ese país, las voces de los miembros del ALBA se hicieron sentir muy fuertemente para que Estados Unidos interviniera en ese país. Los mismos que ayer hablaban, criticaban, y acusaban al país del norte de ser un imperio abusivo, destructor, por las invasiones que se produjeron en el pasado, ahora piden su intervención. ¿No es esto un doble estándar? ¿No es esto cinismo? El presidente Barak Obama respondió de inmediato diciendo que: “los que piden más acciones de Washington contra el régimen de facto instaurado en Honduras desde el golpe de Estado del 28 de junio, son “los mismos críticos que dicen que siempre estamos interviniendo y que los yanquis deben salir de América Latina”.(Noticias24, 2009)



Con este panorama, el UNASUR podría tener sus días contados. ¿Se retirará Chile? Recordemos que el Congreso chileno no ha aprobado la incorporación de Chile a ese organismo y ya ha pasado un año desde que asumió Bachelet la dirección de éste.



El temor de la mayoría de los gobiernos latinoamericanos, con excepción de los del grupo ALBA (Cuba, Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Paraguay y Bolivia) es que estos países logren imponer sus dogmáticas y antidemocráticas ideas en el resto del continente ya que es sabido que éstos obedecen al mandato de los hermanos Castro de Cuba, son simpatizantes y proveedores de recursos a las FARC, La situación en América Latina se haría insostenible y esto crearía serios problemas de gobernanza en las naciones afectadas.



Según Phillip Durán,(2009), Chile, Brasil , Paraguay y Perú, estarían bloqueando la propuesta chavista en el UNASUR contra el acuerdo de Colombia y EE.UU.; por ser intromisión en los asuntos internos de otros Estados, cuestión tan manipulada por Chávez, Evo Morales, y Correa en ocasiones anteriores; por ejemplo cuando el Ejército Colombiano destruyó bases guerrilleras en territorio ecuatoriano. Lo anterior, muestra a las claras que el Presidente Chávez y sus adláteres en lugar de unir desunen; obviamente por ese camino la famosa integración bolivariana se transforma en un chiste político pues de lo que realmente se trata es de desintegrar a las democracias del continente y hacerle la vida imposible al presidente Barak Obama, quien recién ha cumplido seis meses de mandato con la mejor intención de amistad hacia el Sur del Río Grande.



Un interesante artículo del general chileno Juan Emilio Cheyre (2009), plantea que :”Por desgracia, en UNASUR, las voces refundacionales amagan los llamados a la integración y la armonía que le dieron origen a la iniciativa. Algunos Estados parecieran querer extender a lo regional las políticas internas de restricción de las libertades democráticas”. Obviamente, el articulista dijo esto en clara referencia al grupo ALBA que niega todo tipo de vínculo, cultural, político y económico con el principal socio comercial de Latinoamérica que no es otro que Estados Unidos.



Referencias:



La Vanguardia



El Informador de Barquisimeto, Venezuela



pan.starmedia.com



StartMedia Noticias



Investigaciones Rodolfo Walsh



El Nuevo Diario Com. Ni.;2009, Nicaragua



Durán, Phillip; “Cita de Cancilleres de UNASUR en Quito…”; El Mercurio; p. C-2, Lunes 10 de agosto de 2009, Santiago



Chayre, Juan, Emilio; “Unasur,:¿Germen autodestructivo?; La Tercera, p. 4, martes 11 de agosto 2009, Santiago



Noticias 24



*Colegio de Profesionales de la Prensa, Radio y TV de Chile A.G. Nº 1454



*Master en Tecnologías de la Comunicación Educativa

Candidato a Ph.D. UNIACC-Chile



Autor: Mario H. Concha Vergara*

http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2009/08/15/chavez-integrador-o-desintegrador/

Fecha: 27/09/2010 11:49.


Anónimo

EL AJEDREZ IMPERIAL DEL GORILA CHÁVEZ


El venezolano Hugo Chávez nunca ha escondido sus planes imperiales. Lo que empezó como el eje Cuba-Venezuela incluye hoy a Ecuador, Bolivia, Nicaragua y las islas caribeñas de Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas y Dominica. Pertenecen a la (rebautizada) Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA).

Argentina y Paraguay son íntimos del grupo. El partido del gobierno en El Salvador responde directamente a Chávez.



Escribe Alvaro Vargas Llosa en The Washington Post que el hecho de que gobiernos de la izquierda moderada presten apoyo a Caracas y los dirigentes de centroderecha anden en puntas de pie por temor a consecuencias internas da al autócrata venezolano un amplio margen de maniobra.



Empleando a Petrocaribe, un mecanismo para suministrar petróleo subvencionado a trece de las quince islas del CARICOM más Cuba y Guatemala, la mano larga de Chávez trasciende el ALBA. Los beneficiarios del soborno venezolano retribuyen el petróleo dando apoyo a Chávez en la Organización de Estados Americanos (OEA) y Naciones Unidas.



Fueron determinantes en la elección de José Miguel Insulza como Secretario General de la OEA en 2005 y tienen capacidad para reelegirlo en 2010.



Los ojos del caudillo venezolano se fijan ahora en el Perú, donde la pobreza ha caído a un tercio de la población gracias a la democracia liberal y la empresa privada. El 29 de mayo, el boliviano Evo Morales envió una carta a una reunión de comunidades indígenas en la región peruana de Puno convocando a una rebelión abierta.



Durante un reciente alzamiento nativo contra los decretos gubernamentales que buscaban relajar las restricciones sobre la minería y la agricultura privada en la selva amazónica, el gobierno de Nicaragua concedió asilo político a Alberto Pizango, el agitador acusado por las autoridades peruanas de ser responsable de la muerte de docenas de policías.



La estrategia de Chávez reposa en una red de franquicias políticas repartidas por la región: les vende a sus potenciales aliados el derecho a explotar su marca «Socialismo del siglo XXI» a cambio de servilismo político.



Tras su llegada al cargo en 1999, Chávez utilizó referendos y comicios para deshacerse del sistema de pesos y contrapesos. Pergeñó una nueva Constitución que proporcionó el entramado «democrático» para reemplazar a la Asamblea Nacional, el Consejo Nacional Electoral y los tribunales. Cada institución actúa con el fin de controlar e infligir temor en la población.



El sistema electoral está diseñado para crear el espejismo de la mayoría. Según «Súmate», una respetada organización, el padrón de votantes ha crecido 52 por ciento en diez años. Ninguna institución independiente ha podido verificarlo. Las máquinas «captahuellas» que registran las impresiones dactilares en los centros de votación permiten a las autoridades rastrear la identidad de quienes votan en contra de Chávez.



Otras formas de control «democrático» incluyen la colosal expansión del Estado. Casi 5 millones de venezolanos -el 28 por ciento del padrón electoral- dependen de él para su subsistencia. Si sumamos a sus familias y las fuerzas armadas, hablamos de la mayoría de los votantes.



Chávez ha obtenido el manejo de tres cuartas parte de los medios de comunicación. A comienzos de julio, 285 estaciones de radio y TV fueron clausuradas. Los tribunales son otra pieza clave de la dictadura «democrática».



De todos los cientos de jueces que se encontraban en funciones cuando Chávez llegó al poder, sólo tres permanecen. Los nuevos jueces provisionales están persiguiendo a los alcaldes y gobernadores de la oposición elegidos en 2008.



Estas son, pues, la ideología y el método que Chávez ha convertido en franquicia. El ecuatoriano Rafael Correa ha sustituido los pesos y contrapesos por instituciones subordinadas a él a través de elecciones y referendos; una nueva Constitución le permitió este año conseguir la reelección.



Mediante acusaciones fraudulentas, asumió el control de las estaciones de TV de la familia Isaías y ahora tiene cercada a Teleamazonas. En Bolivia, Evo Morales será reelegido en diciembre porque modificó las reglas mediante una nueva Constitución aprobada en un referendo; también utiliza el armazón «democrático» para concentrar poder mediante la intimidación y de masivas expropiaciones rurales.



Daniel Ortega, que se robó los comicios locales del año pasado en Nicaragua, anhela una nueva Constitución para buscar la reelección permanente.



La cataléptica economía de Venezuela, la caída de la producción de petróleo en ese país debido a la corrupción y la ineficiencia, y el hartazgo con la revolución en otros países sugieren que Chávez podría enfrentar grandes obstáculos en el futuro.



Pero si los propios latinoamericanos no responden a ese desafío antidemocrático con una vigorosa y desacomplejada defensa de la libertad, la región perderá el siglo XXI tal como perdió el XX.



http://blogs.periodistadigital.com/periodistalatino.php/2009/08/14/gorila-rojo-chavez-evo-zelaya-7878

VÍA ABC

Fecha: 27/09/2010 11:51.


Anónimo

COMUNICADO ADEC - CLAUSURA DE MEDIOS EN VENEZUELA


Las recientes medidas adoptadas por el gobierno de Hugo Chávez, al clausurar mediante argucias legales emisoras de radio y canales de televisión, son hechos que reclaman el repudio de la opinión pública latinoamericana, ya que no afectan solamente a Venezuela, sino que ponen en riesgo la trabajosa y heroicamente lograda convivencia democrática en el continente. Si a esto se agrega la agresión que sufriera en sus instalaciones el canal Globovisión, por parte de una turba armada de simpatizantes del gobierno, se observa que los ataques contra medios de comunicación han desbordado las acciones seudo legales, para incurrir en hechos violentos que merecen reprobación y condena.



La Asociación de Empresarios Cristianos, al rechazar estos signos de intolerancia al disenso y a las libertades de prensa, de pensamiento y de expresión, invita a reflexionar sobre el valor que las mismas suponen para las instituciones democráticas y los derechos ciudadanos. Es así, porque esas libertades son garantía de las otras libertades consagradas por las Constituciones nacionales y por la Declaración de Derechos Humanos. Por ello, no en balde, Thomas Jefferson expresaba, “Si yo tuviera que decidir entre tener gobierno y no tener periódicos o tener periódicos y no tener un gobierno, no dudaría ni un segundo en elegir lo último".



Esta reflexión resulta oportuna también en nuestro medio, por cuanto, desde un tiempo atrás, han surgido voces y propuestas que, so pretexto de cuestionar la veracidad y objetividad de los medios de comunicación, impulsan medidas tendientes a regularla o reglamentarla, contradiciendo a la propia Constitución Nacional en su Art. 26°, según la cual “Se garantizan la libre expresión y la libertad de prensa, así como la difusión del pensamiento y de la opinión, sin censura alguna, sin más limitaciones que las dispuestas en esta Constitución; en consecuencia, no se dictará ninguna ley que las imposibilite o las restrinja. No habrá delitos de prensa, sino delitos comunes cometidos por medio de la prensa”.



Como contracara de esa postura, reprobamos también la actitud frecuente en los periodistas o los medios de comunicación, de considerar cualquier crítica a su labor como ataque a la libertad de prensa, pues, de la misma manera que los comunicadores hacen uso de la misma, deben reconocer en los demás ciudadanos, la libertad de expresar su disidencia, siempre que, en ambos casos, se guarden las normas de decoro y respeto hacia la dignidad de las personas.







Para la ADEC, que en un momento aciago para la libertad de prensa en nuestro país, fue llamada a la reapertura, y a apoyar y sostener un medio de comunicación, amenazado por la dictadura como radio Cáritas, los episodios de Venezuela evocan aquellos tiempos de zozobra en que los que se imponía la lucha por la verdad. Con Benedicto XVI, en su reciente Encíclica Caritas in Veritate, afirmamos que “La caridad en la verdad, de la que Jesucristo se ha hecho testigo con su vida terrenal y, sobre todo, con su muerte y resurrección, es la principal fuerza impulsora del auténtico desarrollo de cada persona y de toda la humanidad”.



Junta Directiva - ADEC

12/agosto/2009

Fecha: 27/09/2010 11:51.


Anónimo

SOCIALISMO DE HUGO CHÁVEZ ESTÁ CARGADO DE SOSPECHAS


Protestas. Varias manifestaciones se han hecho en contra del Gobierno de Venezuela en los últimos años por la censura a los medios y los ataques en contra de la democracia.

Juan Francisco Alonso

Es difícil saber si favorece a las clases baja, media o sólo al círculo de amigos del Presidente.

Conocer las verdaderas intenciones del presidente Hugo Chávez con el ‘Socialismo del Siglo XXI’, es casi tan difícil como saber en realidad cuánto dinero ha extraído de los recursos del petróleo para financiar económicamente a los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Nicaragua, sus mayores aliados.



¿La razón? El modelo sigue siendo un misterio para muchos. Incluso, para funcionarios del Gobierno, quienes no saben a ciencia cierta cuál es la diferencia entre éste y el que se instauró en los países de la Europa del Este, Rusia, China, Corea del Norte o en la mayor de las antillas.



En una ocasión el Primer Mandatario, al ser consultado sobre el particular, señaló que su propuesta estaba en construcción y que, por ende, no le podían exigir detalles. Y aunque en reiteradas ocasiones ha asegurado que su iniciativa no es igual a la que se impuso en la Unión Soviética, las dudas al respecto persisten.



De hecho, invitaciones como las que le hizo a los obispos recomendándoles leer los textos de Carlos Marx o Vladimir Lenín, o afirmaciones que realizó el mes pasado, cuando dijo: “No hay propiedad privada sobre la tierra”, no contribuyen a aclarar el panorama.



Modelo a exportar



Durante un foro celebrado recientemente en Caracas, el ex presidente de Bolivia Jorge Quiroga volvió a acusar al Gobierno venezolano de buscar instaurar su modelo en otras latitudes, pero negó que su objetivo sea consolidar un bloque ideológico, pese a que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció una radicalización del modelo socialista no sólo en esa nación, sino en la vecina Bolivia.



En ambos países ya se han adoptado algunas medidas similares a las aplicadas en Venezuela como la estatizaciones de empresas consideradas estratégicas.



“El proyecto de Chávez no es de izquierda o derecha. Es ambidiestro para la toma del poder, manco para respetar la democracia y es tan flexible que les sirve a militares golpistas en Perú, economistas en Ecuador, cocaleros en Bolivia y obispos en Paraguay”, afirmó Quiroga, quien instó a la oposición venezolana a resistir, pues “mientras más poder (tenga Chávez) acá, más injerencia en nuestros países”.



Cualquier similitud entre lo que ocurre en Venezuela, Bolivia, Ecuador o Nicaragua no debe sorprender, pues en el proyecto Simón Bolívar figuraba como una prioridad “la construcción de valores políticos compartidos, que posibiliten la unificación y diseño de estrategias comunes para el afianzamiento del intercambio económico y social, así como una unificación de posiciones comunes en el escenario internacional”.



Sobre los medios de producción



Tras ser reelegido en diciembre del 2006, Chávez advirtió: “El que votó por Chávez, votó por el socialismo” y acto seguido se lanzó en una campaña de estatizaciones de empresas sin precedentes.



En pocos meses la telefónica, las eléctricas, las asociaciones estratégicas que Petróleos de Venezuela (Pdvsa) había conformado con transnacionales en la Faja Petrolífera del Orinoco, cementeras, siderúrgicas y procesadoras de alimentos fueron adquiridas, unas por las buenas y otras por las malas, por el Gobierno.



Incluso, para solventar las cuentas fiscales, golpeadas por la drástica caída de los precios del petróleo, el Presidente anunció que el Estado asumía el control de más de 60 empresas relacionadas con el sector de hidrocarburos, la metalúrgica y el Banco de Venezuela, perteneciente el grupo español Santander.



La ruta la fijó el Proyecto Nacional Simón Bolívar 2007-2013, el cual contempla la asunción por parte del sector público de sectores estratégicos y la reducción de la participación del sector privado en la economía, todo ello para sustituir al capitalismo.



Para el ex primer vicepresidente del Partido Socialista de Venezuela, general (r) Alberto Muller Rojas, “desde el punto de vista político, el Socialismo del Siglo XXI se caracteriza por la presencia de una real democracia, en la que se mantendrá una oposición, siendo fiel a la filosofía socialista... desde el punto de vista económico, se permitirá la sobrevivencia del capital, porque es necesario en todo proceso productivo”.



Se parece, pero no



Por su parte, el ex director del Banco Central, Domingo Maza Zavala, aseveró que el modelo puesto en marcha por el Mandatario no puede calificarse como socialista, sino como “capitalismo de Estado”. “La propiedad sobre los medios de producción en un sistema socialista, debe estar en manos de la sociedad, pero aquí está en manos del Estado”.



También puso en entredicho que el sistema que se construye en Venezuela sea más democrático y que en realidad persiga transferirle poder al pueblo.



“Todos los poderes deberían estar en manos de la sociedad, pero aquí están en manos del Presidente. Esto no es democracia, sino autocracia”, indicó. “Cómo un Gobierno que enfrenta a los trabajadores puede considerarse socialista, si el trabajador es la base del socialismo”, dijo, en alusión a los 85 dirigentes sindicales procesados por exigir mejoras salariales.



Así las cosas, para muchos es un misterio saber lo que es el socialismo de Chávez, sobre todo porque aún no es claro si beneficia a la clase media, a los menos favorecidos o a los amigos del Estado.



Uno de los propósitos que persigue el modelo del socialismo en Venezuela es el de mantener la hegemonía de los medios de comunicación en manos del Estado.



En un hecho inusual, el presidente Hugo Chávez les ordenó a los miembros de las Fuerzas Armadas, en todo el país, reportar a cualquier persona que hable mal de él.



El proyecto constitucional que se viene estableciendo en Venezuela fue diseñado por los mismos españoles que prepararon el modelo para Bolivia y Ecuador.



Uno de los artículos que más se criticó en el proyecto constitucional que buscaba pasar a Venezuela a un modelo socialista, y que fue negado en un referendo, era el que señalaba que los hijos no eran de los padres sino del Estado.



Lluvia de críticas



Desde el empresariado,agrupado en Fedecámaras, se viene cuestionando la veracidad de la reparación a las víctimas de la estatización. Por el contrario, acusan al Estado de tomar empresas a mano armada, pues los propietarios de varias empresas y fincas estatizadas o expropiadas no han recibido aún la debida compensación.



El presidente Hugo Chávez también ha amenazado con expropiar las tierras de campesinos que no las cultiven.



Analistas consideran que una similitud en el modelo socialista en Venezuela, Ecuador y Bolivia es la persecución contra los medios críticos de cada régimen.

Fecha: 27/09/2010 16:17.


Anónimo

POLILLA AZUL
Que sí lee y escribe
por Jesús Ruiz Nestosa, Salamanca.

Es más que obvio que la figura de Simón Bolívar se ha puesto de moda y está bien porque aunque algunos se han dedicado a despanzurrar sus ideas y dejarlas tiradas en el campo para ser devoradas por los buitres, lo cierto es que también ha servido para que muchos tratemos de averiguar qué hay de verdad en todo este entrevero. Es cierto que no solo han puesto sus ideas patas para arriba, sino incluso se han dedicado a jalear sus huesos y habrá quien en este momento los tenga guardados en la congeladora de su casa al lado de la mantequilla, entre el yogur y las croquetas de jamón.

Simón Bolívar fue el que redactó de su puño y letra la Constitución de Bolivia, el país que tomó su apellido como nombre y que con el tiempo se fue transformando hasta quedar en su forma actual. Años más tarde se afanó porque esta misma Constitución fuera adoptada en Perú, en Nueva Granada (hoy Colombia) y en Venezuela, con mayor o menor éxito; más menor que mayor puesto que el Libertador no siempre daba en el clavo con sus propuestas políticas: era más hábil con la espada que con la pluma. A lo que quiero llegar es que esa Constitución disponía que era necesario saber leer y escribir para tener derecho al voto, con lo que la mayoría de los habitantes del altiplano, indígena, se quedaba sin la posibilidad de dar su opinión sobre el tipo de gobierno que deseaba y, sobre todo, nombrar a la persona que deseaba que les gobernase.

Esta medida podría muy bien espantar a muchos “demócratas” que confunden los escaños del Congreso con las mesas de las cafeterías del centro de la ciudad. Pero la intención no era tan desacertada ya que Bolívar lo que perseguía con esta disposición era que quien tuviera en sus manos la posibilidad de elegir gobernante, vale decir, quien tuviera en sus manos el dichoso voto, tuviera un grado mínimo de cultura, de buen discernimiento, de modo que su decisión fuera fruto del raciocinio y no fruto de las presiones de los caudillos locales. ¿Año? Pues estamos hablando del 1826, y si cerramos los ojos creeríamos que discutimos un problema que se presenta en estos días.

El problema de la democracia y de la libertad de que gozan hoy muy pocos pueblos –evidentemente el nuestro no se encuentra entre ellos– tiene que ver con el grado de cultura y de formación intelectual, en su sentido más amplio, de sus habitantes. El Ministerio de Educación tendría que ser el más importante porque mientras sigamos acosados por el analfabetismo no podremos avanzar ni siquiera un centímetro en la consolidación de nuestras instituciones republicanas y que sean esencialmente democráticas. Hace ya muchos años me invitaron a mantener una reunión con los “técnicos” de este ministerio a raíz de una serie de artículos en los que criticaba un esperpento llamado “reforma educativa”. Nada más sentarnos a la mesa, físicamente redonda pero en realidad llena de aristas y cojeando de varias patas, me lanzaron los resultados de encuestas y estadísticas que hacían de nuestro país el más ilustrado del planeta. Lo grave es que ni las encuestas ni las estadísticas recogen ese fenómeno llamado “analfabetismo funcional”; es decir, el que reconoce todas las letras, lee palabras y oraciones pero no llega a entender absolutamente nada. En estos casos ¿se puede hablar de una persona alfabetizada? ¿La Constitución de Simón Bolívar le habría permitido votar a un ciudadano de esta naturaleza? Posiblemente sí porque se trata de una situación muy difícil de ponderar. No hay forma de clasificarla a no ser que valga el “y… más o menos”, o bien “así, así no más lee”, también: “Y digamos que se defiende”, expresiones que no resultan ser muy científicas, además de carecer de toda precisión.

Antes, mucho tiempo atrás, en el documento de identidad decía “que sí lee y escribe”, además de señalar que el dueño del documento sabía montar a caballo y podía conducir un carro. Tales aclaraciones fueron suprimidas porque en una de esas se le podría demandar al que redactó el documento acusándolo de fraguar un documento público falso.
9 de Septiembre de 2010

Fecha: 27/09/2010 16:59.


Anónimo

POR QUÉ CHÁVEZ NO SE METE CON BRASIL


Rodrigo Mallea Para LA NACION



La relación entre Venezuela y Brasil tiene sus vaivenes, pero las recientes declaraciones del presidente venezolano, Hugo Chávez, a su par brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, cuando dijo que están "en una fase de nacionalización de empresas menos las brasileñas" distaron de ser "una broma", tal como le explicaría luego a las autoridades argentinas, que hoy carecen de un seguro político contra las expropiaciones venezolanas.



La fundamentación de ello es sencilla: con la caída del precio del petróleo en un 50% respecto del año pasado, el gobierno venezolano pasó de ser una fuente de financiamiento regional a requerir asistencia económica de otros países, y Brasil está dispuesto a ocupar ese lugar.



¿Por qué? En términos económicos porque puede, y en términos políticos, porque le conviene.



A lo largo de la crisis financiera, Brasil demostró una gran solidez macroeconómica, y palabras como "escasez" o "fuga de capitales" son extrañas para las autoridades brasileñas. En estos meses se registró un notable ingreso de capitales extranjeros que están fortaleciendo al real frente al dólar -el tipo de cambio es de 1 dólar / 1,97 reales, cuando en diciembre un dólar equivalía a 2,50 reales- algo que es acompañado de una fuerte entrada de inversión extranjera directa de 3400 millones de dólares sólo para el mes de abril.



En términos políticos, el financiamiento a sus vecinos forma parte de la estrategia de la política exterior brasileña en la región: últimamente, el gobierno de Lula viene mostrando una amplia predisposición de acudir económicamente a quienes lo soliciten, y no son pocos quienes requieren esta imprescindible ayuda en un contexto de crisis y con escasas fuentes de financiamiento.



La herramienta mediante la cual se instrumenta esta ayuda es el Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico y Social (Bndes), que ya ofreció sus buenos oficios para financiar obras en Uruguay, Paraguay, Ecuador, la Argentina y recientemente, Venezuela.



El caso del financiamiento venezolano ayuda a entender por qué Chávez no tocará las empresas brasileñas: hace unas semanas, el venezolano solicitó un crédito a Brasil en torno a los 4300 millones de dólares, entre los que se destacan 732 millones para ampliar la red subterránea venezolana a cargo de la constructora brasileña Odebrecht.



Esta dependencia del financiamiento brasileño, al menos en el corto plazo y con el actual precio del petróleo, explica por qué sería irracional para el gobierno venezolano entrometerse con las empresas brasileñas en aquel país.



Cabría agregar otro factor de índole político: el Senado brasileño está discutiendo la ratificación del ingreso de Venezuela al Mercosur, que también requiere de la ratificación del Senado paraguayo.



La oposición del gobierno de Lula en la Cámara alta -donde el oficialismo no tiene mayoría- no está del todo convencida con el argumento de que Venezuela sea una democracia, cláusula excluyente para ser miembro pleno del bloque.



Tampoco es buena la relación entre el Senado brasileño y Chávez: en 2007 el cuerpo aprobó una declaración cuestionando el fin de la concesión del canal RCTV por parte del gobierno venezolano -a lo que Chávez replicó calificando al Senado de "papagayo del imperio"- y más recientemente pidió explicaciones por la demora del escritor Mario Vargas Llosa en el aeropuerto de Caracas. La expropiación de una empresa brasileña por parte del gobierno venezolano sólo lograría que cualquier posibilidad del ingreso de Venezuela al bloque naufragara.



El ingreso al Mercosur y el financiamiento brasileño hacen que la "promesa" de Chávez a Lula respecto de las empresas de aquel país en Venezuela sea tomada bastante en serio, y en Brasil, esperan que así se mantenga.



El autor es analista político especializado en Brasil

Fecha: 27/09/2010 20:45.


Anónimo

VENEZUELA: EL LARGO CAMINO DE LA OPOSICIÓN
Por Santiago Torrado, periodista revista SEMANA

Tras los resultados de las legislativas es cada vez más evidente que el chavismo ha perdido terreno mientras la oposición avanza. De cara a las presidenciales del 2012, el mensaje es preocupante para Hugo Chávez.

Como ocurre desde hace ya 11 años, en Venezuela se vota a favor o en contra del presidente Hugo Chávez. Y después de una larga noche a la espera de los resultados de las elecciones legislativas del domingo, la oposición tiene motivos para celebrar en grande. Aunque el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) va a conservar las mayorías en la Asamblea Nacional de 165 escaños, hay un nuevo mapa político. Y no es tan chavista como aspiraba el líder de la Revolución Bolivariana.

Gobierno español felicita a Chávez y lo anima a dialogar con la oposición
Para varios observadores, Chávez nunca había llegado tan debilitado a unos comicios y la oposición tan unida. De ahí a amenazar las mayorías oficialistas hay un largo trecho, y por eso había grandes expectativas. Según los resultados parciales, el PSUV tendrá al menos 94 diputados y la oposición, agrupada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD), al menos 62. A primera vista parece una mayoría amplia, pero no lo es tanto. Para empezar, Chávez se había propuesto preservar al menos dos tercios de la Asamblea (110 diputados), de manera que no cumplió sus propias metas. Con el resultado, la oposición rompe la mayoría calificada del PSUV, lo que le permite impedir la aprobación de leyes orgánicas, necesarias para el avance sin obstáculos del ‘Socialismo del Siglo XXI’.

Además, la reingeniería de los circuitos electorales, denunciada por la oposición, le daba una ventaja al chavismo, que con menos votos podía alcanzar más escaños. Hasta el domingo, esos cálculos eran simples proyecciones, pero con los resultados sobre la mesa quedó claro que las condiciones eran desiguales. Según los voceros de la Mesa de Unidad, a pesar de que se va a quedar apenas con un número cercano al 40 por ciento de los escaños, la oposición habría alcanzado el 52 por ciento de los votos totales (un dato que no divulgó el Consejo Nacional Electoral). Un mensaje contundente que le ha permitido cantar victoria.

El resultado es todo un hito. Desde cuando Chávez llegó al poder, en la República Bolivariana hay elecciones decisivas casi todos los años, y para valorar los de estas hay que ubicarlas en su contexto. La oposición, con el argumento de la falta de garantías, había decidido no presentarse a las últimas elecciones legislativas, en el 2005, para deslegitimarlas. Fue un grave error, que le dio en bandeja al gobierno el control de la Asamblea Nacional, y una carta blanca para una parte importante de las medidas que ha tomado en estos años. Muchas cosas han cambiado desde entonces, especialmente en la orilla opositora.

Como suele explicar Teodoro Pettkof, una de las voces más lúcidas de la oposición venezolana, hubo un giro “copernicano” a partir del 2006, cuando comenzó a desmarcarse de las estrategias abstencionistas (como en el 2005) o incluso de las tentaciones golpistas (como en la fugaz intentona del 2002). Desde ese entonces, se comenzó a trazar una estrategia democrática y para las presidenciales de aquel 2006, aunque perdieron estrepitosamente, las fuerzas de oposición lograron agruparse alrededor de una candidatura unitaria (la de Manuel Rosales, ex gobernador del Zulia y alcalde de Maracaibo asilado hoy en Perú). En esas presidenciales Chávez ganó por paliza y llegó a su techo, con más de siete millones de votos y el 63 por ciento de los votos (un récord que no ha podido igualar), pero la candidatura de Rosales fue un punto de quiebre que sirvió para agrupar a la fragmentada oposición.

Esa campaña, aunque derrotada, abonó el terreno para el gran hito de la oposición, la reforma constitucional rechazada en las urnas al año siguiente, que incluía, entre otras, la reelección indefinida. Ese referendo se convirtió en los únicos comicios que ha perdido el chavismo. Después, en las regionales del 2008, la oposición avanzó: aunque el PSUV ganó 17 de las 22 gobernaciones en juego, la oposición se quedó con cinco, entre ellas las más importantes por su peso económico y demográfico (Zulia, Carabobo y Miranda), y con la Alcaldía Mayor de Caracas. Chávez tuvo que salir a explicar que había ganado, y como apuntó en su momento el analista Luis Vicente León, “las victorias no se explican, se celebran”.

Chávez, sin embargo, recuperó algo de terreno y logró aprobar la reelección indefinidida el año pasado en un nuevo referendo, un “repechaje” que desde la otra orilla juzgaron inconstitucional. También les quitó competencias a los alcaldes y gobernadores opositores. Sin embargo, en esas elecciones, después de una campaña muy intensa en la que el Gobierno se empleó a fondo, el triunfo oficialista se dio por un porcentaje cercano al 55-45, que contrastó con el 60-40 de los mejores tiempos. En otra palabras, se repitió la estrategia de polarización, pero es cada vez más evidente que el país está divido por mitades, y el chavismo ya no tiene mayorías claras como en otros tiempos.

Desde esa perspectiva panorámica, el chavismo ha ido perdiendo terreno y la oposición ha ido avanzando, como parecen confirmar los porcentajes de las elecciones legislativas. Ante esos números, pierde sentido llamar “escuálidos” a los opositores, como los apoda Chávez. El Presidente convirtió estas, como todas las elecciones anteriores, en un plebiscitito sobre su figura y su proyecto. Incluso las planteó como un ensayo de las presidenciales del 2012, para las que ya se autoproclamó candidato. Pero el ‘socialista del siglo XXI’ ha perdido el aura de invencible que lo rodeaba. El próximo capítulo de ese dilatado pulso entre chavismo y oposición será mucho más reñido de lo que anticipaba.

Fecha: 28/09/2010 12:15.


Anónimo

VENEZUELA: CHÁVEZ VENCE A MEDIAS
Sobre las elecciones en Venezuela, en las que el oficialismo encabezado por el presidente Hugo Chávez no alcanzó la mayoría parlamentaria de dos tercios, comentan editorialistas europeos.

Der Standard, de Viena: “Su Partido Socialista Unido (de Venezuela) ha ganado las elecciones parlamentarias. Pero se le ha acabado la mayoría constituyente de dos tercios. Se le han puesto riendas democráticas a Chávez. Ya antes de la votación hubo cosas que olían mal y asustaron a algunos votantes. Entre ellas, la considerable supremacía del oficialismo gracias a una reorganización de los distritos electorales que favorecía claramente a los candidatos del Gobierno. Chávez prohibió incluso por vías jurídicas la candidatura de opositores populares. Chávez ha demostrado suficientemente su falta de sentido democrático. Si su tendencia descendente se mantiene hasta las elecciones del 2012, podría recurrir a medios más duros. Entonces dependerá de la oposición y la sociedad civil evitar un resbalón de Venezuela hacia la dictadura”.

Tiempo perdido por el oficialismo

Junge Welt, de Berlín: “Al negarle la mayoría (parlamentaria) de dos tercios, los votantes en Venezuela han pasado la cuenta al Gobierno del pobre balance de sus parlamentarios en el pasado período. Con el boicot electoral de la oposición hace cinco años, los socialistas y sus partidarios contaban con una abrumadora mayoría en la Asamblea Nacional que, sin embargo, supieron aprovechar muy poco. Malgastaron el tiempo aprobando innumerables declaraciones, en vez de aprovechar la situación en el Parlamento para regar con leyes y respaldar con instituciones la construcción del socialismo. Y arrastraron leyes importantes como la urgentemente necesaria nueva legislación laboral, que lleva años rebotando de comisión en comisión.”

La clave: el carisma

La Stampa, de Turín: “Cuando se está acostumbrado a tener a casi el cien por ciento del Parlamento de su lado, una victoria con el 57 por ciento es una derrota. Esto es lo que le ha pasado a Hugo Chávez en Venezuela. Y, sin embargo, sigue pareciendo difícil imaginarse un candidato capaz de derrotar a Chávez. A pesar de su ahora debilitada posición, el carisma de Chávez sigue siendo fuerte”.

A por Chávez

ABC, de Madrid: “Contrariamente a lo que sugiere una lectura superficial de los resultados de las elecciones legislativas de Venezuela, Hugo Chávez ha sufrido una estrepitosa derrota. A pesar de haber hecho uso de todas las tropelías imaginables para decantar el resultado a su favor —incluyendo la manipulación de la ley electoral, la intimidación de los electores, el abuso de todos los mecanismos disponibles del Estado y la descalificación o persecución de quienes no se pliegan a sus ambiciones totalitarias— el caudillo venezolano no ha logrado superar la barrera de los dos tercios de diputados que se había propuesto (…) A partir de ahora es necesario reforzar la unidad de todas las fuerzas políticas que se oponen a Chávez, no caer en ninguna de sus provocaciones y prepararse para el momento crucial de la elección presidencial de 2012. Desde la Asamblea es posible dar visibilidad a un candidato unitario que pueda ganar a Hugo Chávez para evitar que consiga perpetuarse en el poder y culminar su delirio totalitario destruyendo Venezuela”.

Esperanza y preocupación

Süddeutsche Zeitung, de Múnich: “Pocos jefes de Estado en todo el mundo se han sometido a tantas votaciones como el presidente venezolano Hugo Chávez. Casi siempre ha ganado. Aunque esta última vez el margen ha sido escaso. Por un lado, ha ganado las elecciones parlamentarias, puesto que su socialismo conserva la mayoría de los asientos. Por otra parte, ha perdido, pues la oposición se ha hecho considerablemente más fuerte. Esto genera esperanza y preocupación. Es esperanzador que sus contendientes presenten candidatos nuevamente, en vez de boicotear las elecciones, declararse en huelga o incluso dar un golpe de Estado. La mala noticia es que crece la polarización del país entre amigos y enemigos del Comandante”.

Autor: Rosa Muñoz Lima /AFP /dradio/dpa
Editor: Pablo Kummetz

Fecha: 28/09/2010 12:17.


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