La ministra junto al Canciller Lacognata. Ambos conforman el dúo de mayor peso en el gabinete de Fernando Lugo.

  • Carlos Rodríguez 

ADIPOSIDAD DE MINISTRA DE SALUD NO ENVÍA MENSAJES POSITIVOS

En un país en el que el que la alimentación desordenada, desequilibrada y no sana adquiere dimensiones de problema de salubridad nacional, la"corpulencia redundante" de la ministra de Salud Esperanza Martínez debe revertirse.

Del mismo modo que un médico obeso carece de autoridad moral ante a un paciente al que le recomienda bajar de peso, la líder de la política sanitaria nacional no puede seguir con semejante grosor.

No queremos inmiscuirnos en la vida privada de la ministra ni nada por el estilo pero si empezó su gestión gubernativa con una figura que no llamaba la atención por sus rellenos, en un año en el poder, las protuberancias se han desbordado y ellas no envían un mensaje correcto.

 

 

EL CASO DE LACOGNATA ES DIFERENTE

Dirán que la adiposidad del Ministro de Relaciones Exteriores Héctor Lacognata entonces merece también la inquietud ciudadana pero conviene aclarar que no es lo mismo.

Su misión no es comunicar salud y hasta podemos sospechar que su fisonomía podría incluso proyectar una imagen de abundancia paraguaya en los foros internacionales. Su caso es diferente.

La Ministra, de excelente gestión, tiene todas las herramientas a su disposición y los recursos para ganar una imagen corporal que al reducir sus redondeces, redondee simultáneamente un mensaje sostenible de salud y bienestar para todos los paraguayos y extranjeros que habitan ésta bendita nación.

 

http://rescatar.blogspot.com/

 

 

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