Me cansé de las campañas "buena onda" de ZeNoura Cazador del Instante

Comentarios  Ir a formulario



Inés E. Caballero

EL MACHISMO Y LAS MOTOS


El lunes cuando venia para el trabajo, me di cuenta de que me estaba quedando sin combustible por lo que pase por la estación de la Petrobras del Touring, en 25 de Mayo y Brasil. Al acercarme al playero le pido que me cargue la turbo por G. 10.000 (normalmente les pido tanque lleno, pero no tenía "sencillo") el playero retira de golpe la manguera y me pregunta justamente si tengo "sencillo" y le respondí "sí... tengo... plata", con esos intervalos entre cada palabra, él ya llevaba la manguera a la boca del tanque y ante mi respuesta la retira de nuevo y me dice ya con cara de pocos amigos: "Si no tenés sencillo, yo tampoco". Eso terminó por molestarme por completo y le respondí mostrándole la billetera para que vea que si tenía el bendito "sencillo". Nuevamente retira la manguera y me dice: "Parece que estás de mal humor y querés rematar por alguien", a lo que respondí que yo soy cliente y no es la forma de hablar con nadie.

Siguió diciendo mil cosas, pero como ya terminó de cargar me retiré de ese lugar muy ofuscada por tener que soportar este tipo de tratos de los playeros por el solo hecho de andar en moto o ser "motoqueira". Es la primera vez que me ocurre en la Petrobras, normalmente, me hacían lo mismo en la ESSO, de 25 de Mayo y Tacuary, solo que de este emblema dejé de cargar por recomendación de mi mecánico.

Soy "motoqueira" hace 12 años por necesidad. Mi cargo de supervisora me exige tener

un vehículo, solo que mi condición económica no me permite comprar y mantener uno de cuatro ruedas. En este tiempo que llevo de manejo de moto, la única vez que me dieron una infracción fue hace 10 años, cuando acababa de comprar esta moto que tengo, estaba practicando con ella cuando me pasé una luz roja sobre la avenida Fernando de la Mora sin darme cuenta.

Soy madre, cabeza de familia, tengo 4 hijos que todavía dependen de mí, jamás me pasé un alto, o fui a contramano, o entorpecí el tránsito al ir por cualquier carril... en resumen manejo siguiendo estrictamente las reglas del tránsito, uso casco desde el patio de mi casa hasta mi destino final, chalecos reflectivos y todo lo que piden, aun así, mil veces me han gritado que salga del camino, que me adelante, que soy tortillera, que por qué no me quedo en casa a lavar...

Sin mirar estadísticas y solo viendo las noticias, sé que el mayor índice de accidentados en moto son varones, de la clase de hombres que manejando colectivos, taxis o simples autos me juegan de lado para sacarme del camino.

En estos 12 años he soportado de todo por la necesidad de llevar el sustento a la casa y por culpa de esos hombres, jóvenes y viejos inadaptados "hermanos motoqueiros" nos meten a todos en la misma bolsa y ya nadie nos respeta... peor si la que maneja es una mujer.

Aplaudo el interés del ex fiscal Eduardo Petta de buscar la solución a este flagelo, pero creo que lo único que hará que esto se acabe es que, antes de vender las motos, los posibles compradores tomen un curso exhaustivo de por lo menos tres meses sobre manejo, reglas del tránsito, exámenes psicológicos y al final otorgarles como una "libreta de salud", que los califique como aptos para tener una moto o bien que las motos tengan los precios de una Montero.

Manejar una moto y encima ser mujer, en este país, no es fácil, como les dije, lo hago por necesidad y no por diversión... y aunque siga las reglas, para el resto de la gente eso no cuenta.



CIP 1.001.754

Fecha: 14/10/2010 15:03.


Felicia Invernizzi

MOTOS EN LAS VEREDAS

Por favor que alguna autoridad haga algo con este tema de las motocicletas que se suben a las veredas. Es una peligrosa costumbre de prepotentes que pone en riesgo la integridad física y hasta la vida de los peatones, especialmente de las personas de edad y de los niños. Para ahorrarse unos minutos o segundos, estos irresponsables se suben a las veredas con sus motos y avanzan algunos metros. La Municipalidad tendrá que colocar algunos agentes de tránsito en ciertas esquinas de la ciudad y vigilar que no se cometa esta infracción. Si se aplican unas cuentas y fuertes multas estoy segura que ya no lo volverán a hacer. A la gente lamentablemente hay que tocarle el bolsillo para que aprendan a respetar los derechos de los demás. Quizás la Municipalidad reaccione recién cuando ocurra algún accidente fatal por causa de estos motociclistas irrespetuosos.

Recurro a los medios de prensa porque los vecinos, la gente común está completamente desamparada ya que la defensa vecinal y demás instituciones similares no funcionan o son utilizadas nomás para fines políticos. Ojalá que las autoridades hagan algo enérgico para que se abandone esta costumbre.

Fecha: 28/01/2011 21:26.


Anónimo

EPIDEMIA EN DOS RUEDAS

Andrés Granje
La Ministra de Salud dijo que la verdadera epidemia, que causa estragos en a la población no era el dengue, sino los accidentes de transito, principalmente los ocasionados por biciclos, cuyos ocupantes si no mueren quedan gravemente heridos y son los que llenan el centro medico de Urgencia, denominado Emergencias Médicas, de la Avenida General Santos. En efecto las cifran son alarmante mas de trescientas personas al año mueren en accidentes de motocicletas y hasta el momento en el año la epidemia de dengue ocasionó dos muertos, el gasto para equipar el nosocomio de urgencias es grande, recursos en personal médico, equipos e insumos que se deben destinar para reparar o intentar en algunos casos sin éxito, el saldo de la inconsciencia de una población desquiciada que se expone de una manera inaudita al peligro y pone en riesgo la vida de sus semejantes.



Los altos índices de accidentes que padecemos en el país es consecuencia únicamente de la inconsciencia de la gente, de los que se conducen en motocicletas, como la de los conductores de automóviles y vehículos de otros porte, sino, como se explica tanta cantidad. Lamentablemente siempre buscamos las excusas mas peregrinas, las tesis más delirantes, para intentar justificar la irresponsabilidad, la falta de civilidad y una mínima educación vial, siempre achacamos al mal estado de las rutas, calles y avenidas, el semáforo averiado, o cualquier otro motivo, antes que reconocer que no tenemos la mínima preparación para conducir vehículos motorizados por la vía publica. Algunos mas delirantes hasta cuestionan la fabricación de motocicletas, antes que cumplir las reglas de transito.
Se puede apreciar como la gente cree que los arterias viales son lugares de lucha en la jungla, como si fueran bestias hacen confrontaciones de fuerza, vence el mas fuerte, pasa el mas arriesgado, aguarda el débil o flojo, la audacia de muchos motociclistas que se suben sobre la vereda para evitar las largas colas en las bocacalles con semáforos, sobrepasan por la derecha, no usan cascos protectores, los conductores de automóviles no se quedan atrás, no respetan a las motocicletas, pero lo mas grave, es la criminal acción de los padres que llevan a niños pequeños en los biciclos, uno puede ser irresponsable y poner en peligro su vida, pero nunca la de los hijos pequeños, en caso de accidentes estos menores son los primeros en lesionarse, somos partidario de que estos padres debieran ser sancionados por los jueces de menores por exponer al peligro a los hijos pequeños.
Esta situación habla a las claras del comportamiento totalmente salvaje de muchos individuos que pomposamente se creen ciudadanos, ni siquiera hablamos de ignorancia, pues aun personas poco instruidas tienen respeto por su vida y por la del semejante, en comunidades humildes a veces se ven comportamientos sociales mucho mas solidarios , sin embargo en los últimos tiempos los paraguayos hemos desarrollado una agresividad maldita, una falta de respeto al semejante, un desprecio por la vida propia y la del prójimo que nos acerca a las bestias y no a las personas educadas o instruidas. Esta prepotencia hace que no cumplamos las más elementales normas de convivencia ciudadana que ocasiona tanto drama, dolor y luto en las familias paraguayas.

Fecha: 28/03/2011 11:33.


Añadir un comentario



No será mostrado.