CARLOS BAREIRO, IMPULSOR DE LAS CONTRALORIAS CIUDADANAS 

UN PREOCUPADO POR EL MANEJO Y EL CONTROL DE LA COSA PÚBLICA
Es uno de los fundadores de la Red de Contralorías Ciudadanas del Paraguay (RCCP), hace cinco años que viaja todas las semanas a distritos, ciudades, pueblos y barrios del interior con el objetivo de conformar la mayor cantidad de

Contralorías Ciudadanas que fiscalicen y acompañen la gestión pública local, departamental y central del país. Según sus propias palabras, "no hay lugar donde no encuentre un conocido", ello se debe a su vasta y fascinante trayectoria. En esta nota, conoceremos a la persona que se mueve detrás de la RCCP, Don Carlos Bareiro.

 

Desde muy pequeño Carlos Bareiro tuvo la oportunidad de conocer realidades y estilos de vida distintos a la suya. Nació en Nueva Italia, en la compañía Yukyty, de donde es oriunda su madre. Su papá, ex combatiente y militar de sanidad, es de Valenzuela. Justamente por la carrera del mismo, toda la familia se trasladó a Mariscal Estigarribia, Chaco, cuando Carlos todavía era muy pequeño.

 

A la Capital se trasladaron cuando su padre tuvo que servir al Comando de Ingeniería. "A los 48 años se recibió de médico ya que en esa época los militares necesitaban un permiso especial porque tenían prohibido estudiar", relató Carlos. Los cursos de Medicina eran de mañana, por lo que el militar solicitó a un superior que capacitara a su hijo Carlos en la preparación de los remedios.

 

"En sexto grado ya aprendí todo lo relacionado con farmacología, sabía cuántos gramos de cada componente eran necesarios para preparar cada medicamento". Su papá llegaba al mediodía, controlaba las mezclas y de ahí Carlos subía al colectivo que lo llevaba hasta su escuela General Santos.

 

"No me quedaba mucho tiempo para estudiar, pero mi papá no permitía que baje mis notas. La disciplina formaba parte de la rutina en mi casa: todos los días, a las cuatro de la mañana, mi hermano y yo ya estábamos barriendo o preparando el mate y el desayuno".

 

Carlos cursaba la mitad del primer año en el Colegio Nacional cuando un sacerdote amigo de la familia le ofreció estudiar en el Seminario. Con 13 años lo aceptó y cursó hasta el quinto, cuando tomó el Hábito. Luego viajó a Buenos Aires, recuerda que su promoción fue la primera que pudo estudiar fuera del Seminario, en una Universidad de otra congregación.

 

"Toda mi formación se la debo a esa etapa de mi vida, porque tuve buenísimos profesores provenientes de Europa quienes nos enseñaron principalmente a ser honestos y responsables". Como anécdota, citó que en una oportunidad un profesor les "tiró" el examen desde el cuarto piso para que rindan solos, poniendo a prueba la honestidad de sus alumnos.

 

Estudió cuatro años Teología y tres Filosofía y Pedagogía. Pero al cuarto año, con fecha de Ordenación, él y sus siete compañeros paraguayos propusieron a sus superiores realizar otro tipo de vida Pastoral, ayudando a los párrocos de nuestro país durante las vacaciones. La idea no gustó y los "invitaron" a volver a todos a sus casas. Hoy recuerda con mucho cariño que sus demás compañeros los ayudaron a alquilar una casa y conseguir trabajo.

 

 

DE VUELTA AL PAÍS

 

Trabajando el área social en un barrio conoció a su futura esposa, María Belén, quien es socióloga. "Compartíamos el compromiso social de trabajar en el interior, ya sea en Paraguay o en Argentina. Finalmente decidimos hacerlo aquí y a la semana de casados ya vinimos, y empecé a enseñar Teología en la Universidad Católica".

 

Fue en 1973 cuando, invitados por los jesuitas para que él y su señora enseñen en un colegio de Santa Rosa, se instalaron en el departamento de Misiones. Allí vivió veinte años, tuvo sus cinco hijos y se dedicó a todo tipo de acción social, especialmente con los campesinos. En 1974, y a pesar de la desconfianza de la gente, creó una Cooperativa que el año pasado cumplió 30 años.

 

También en Santa Rosa recibió la oferta de crear la Pastoral Social de la Diócesis de Misiones y Ñeembucú, fundada en 1984. "Trabajamos con 45 comités de campesinos y descubrí la importancia de la organización para conseguir resultados".

 

Su vuelta a la capital del país se dio en 1993 cuando monseñor Mario Melanio Medina lo nombró responsable de la Pastoral Social Nacional. "Tuve contacto con los obispos de todo el país, festejé los 40 años de Radio Cáritas y también viajé mucho representando a nuestro país. Pero nunca dejé de trabajar muy de cerca con los campesinos".

Nacen las Contralorías Ciudadanas

Carlos venía analizando hacía tiempo la posibilidad de crear Contralorías Ciudadanas en nuestro país, pero fueron los acontecimientos del Marzo Paraguayo de 1999 los que aceleraron el nacimiento de las mismas. "Esta iniciativa es una de las pocas que se crearon desde la sociedad civil para controlar la cosa pública, porque la mayoría de las que conocemos son auspiciadas desde alguna institución del gobierno, o sea, no se da la independencia entre los administradores y los controladores", aclaró.

 

La Contraloría Ciudadana de Asunción, en contacto con otras Contralorías ya existentes, como las de San Juan Bautista, Ñeembucú, Caaguazú, Coronel Oviedo, y las de San Pedro, vio como una necesidad la creación de una Red de Contralorías Ciudadanas (RCCP).

 

 

"El 17 de marzo de 2001, en el Seminario Metropolitano se reunió a la mayoría de las Contralorías Ciudadanas con motivo de la realización del Primer Congreso Nacional Anticorrupción, auspiciado por la Contraloría Ciudadana de Asunción. Y fue esta actividad el cimiento de la creación de la RCCP", recordó Carlos. Actualmente 36 Contralorías Ciudadanas de todo el país son miembros de la RCCP y 30 están en proceso de formación.

 

HAY UN CAMBIO DE MENTALIDAD

 

Carlos Bareiro citó que la primera tarea de la Red de Contralorías Ciudadanas es con la ciudadanía, para que ésta entienda cuáles son los perjuicios que la corrupción produce a la sociedad, exteriorizada en frases tan populares como: "si no aprovecha ahora que manda es un tonto"; "que robe, pero que convide también"; "que se le castigue, porque quiso comer solo". Además, para que comprendan cuáles son los beneficios de una buena administración.

 

Otra tarea es con las mismas autoridades, para que asuman que la Contraloría Ciudadana no está en contra de ellas, sino, por el contrario, surgen para apoyarlas en una administración honesta. O sea, para acompañar a la ciudadanía en el control de la cosa pública. "Hay un cambio de mentalidad, no sé si es auténtica o no, pero muchos intendentes y concejales quieren coordinar sus trabajos con la RCCP.

 

Por ejemplo Asunción tiene convenios firmados con dos concejales que le rinden cuentas a la Contraloría Ciudadana de la Capital. Hay apertura; al principio nos cerraban todas las puertas, lo que demuestra que el país puede cambiar".

 

Un tercer aspecto destacado por Carlos es la coalición con otras organizaciones para cualquier tarea de concienciación o de manifestación activa.

 

http://www.cird.org.py/periodico/200503/noticia8.php

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Anónimo

Falleció Carlos Bareiro, quien en vida se ha entregado solidariamente para la construcción de un Paraguay más honesto y equitativo desde el espacio de las organizaciones sociales y la docencia. Referentes sociales de diversos ámbitos manifiestan el profundo pesar y hacen un homenaje a este incansable luchador.

Beatriz Sosa, compañera de trabajo de Carlos Bareiro expresó que es preciso recordar a éste como un ciudadano comprometido con las causas sociales y como un gran amigo. “Era una persona activa, con conciencia social, incansable luchador, un gran amigo, un gran maestro. Él no dejaba de lado las cosas pequeñas, los detalles. Estaba en todos lados donde se le llamaba, donde se le necesitaba, y hasta donde no pedían su ayuda, el iba dispuesto a ser voluntario. Jamás dejó solos a sus compañeros, no solamente en Asunción, sino también trabajó con la gente del interior del país. Ayudó a reflotar la contraloría ciudadana de Misiones”

Ejemplo para la juventud
Tanto para Beatriz como para numerosas personas del ámbito de las organizaciones no gubernamentales, Carlos Bareiro representa a la juventud que no descansa por lograr un mejor Paraguay.

“Muchas veces veo a los jóvenes diciendo “no a eso no me voy a meter… estoy cansado”. Él sin embargo, hacía miles de actividades en un solo día, jamás decayó en el fortalecimiento de las organizaciones, en los proyectos, activando, colaborando con el país y sobre todo era una persona con una sensibilidad muy elevada, tenía un concepto de lo que debería ser nuestra ciudadanía, nuestro país. Jamás descansó en esa lucha de unir a las contralorías, para pelear contra la corrupción, incidir ... Esa era su vida, trabajar con la sociedad civil, por la participación ciudadana , el estar en contacto con el pueblo , esa era su vida- Entregó muchísimo” , finalizó Beatriz Sosa.

Carlos Bareiro fue de la Red de Contralorías Ciudadanas, de la organización "Apoyo al fortalecimiento de la sociedad civil" (AFOSCI), miembro de la pastoral social, entre otras.

El velorio se está realizando en el Memorial (Av. Mariscal López). Mañana viernes 15 de octubre a las 9:30 horas se realizará el sepelio en el Parque Serenidad de Villa Elisa.

Más sobre Carlos Bareiro: (Archivo Periódico Iniciativas Ciudadanas)
Carlos Bareiro, impulsor de las Contralorías Ciudadanas- Un preocupado por el manejo y el control de la cosa pública

Fecha: 15/10/2010 10:39.


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Desde la fe hizo crecer ciudadanía


El 14 de octubre nos dejó Carlos Bareiro. Su nombre va unido a varias grandes instituciones. Equipo Pastoral de los Paraguayos en la Argentina, Pastoral Social Nacional, Contraloría Ciudadana, Radio Caritas, Amerindia, etc. En todas ellas desde su fe hizo crecer ciudadanía.

Personalmente lo conocí en un episodio curioso. Exiliado llegué a Buenos Aires a final de octubre de 1969, de mañana. Esa misma tarde fui al colegio de San José de la capital argentina a una reunión masiva de sacerdotes y laicos. Varios centenares esparcidos en reuniones por las aulas. Un grupo fanatizado de derechas fue entrando en cada una de ellas arrojando bombas lacrimógenas. Lo que comenzó en paz, terminó de un modo raro: las ventanas del colegio se llenaron de sacerdotes y laicos intentando buscar un poco de aire puro. Allí me encontré con Carlos Bareiro. Desde entonces caminamos mucho juntos.

Carlos Bareiro, hombre fuerte y tranquilo, hablaba despacio, convenciendo. Ocho años presidió la Pastoral Social, fundó la Contraloría Ciudadana. Durante varios años hablamos diariamente tres horas por radio cambiando en diez minutos desde Radio Uno a Radio Caritas. Era el representante de Amerindia en Paraguay.

Y por su medio muchos compatriotas nacieron a una conciencia despierta y pasaron de simples habitantes a ser ciudadanos comprometidos. Como amigo y como militante ha dejado un gran hueco.

Fecha: 19/10/2010 09:52.


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