La yerba mate es generosa. Lejos de limitarse al sabor de uno simples “amargos”, esta planta ofrece múltiples sabores para quien sepa experimentar y mezclar.

Aquí, otras opciones.

Mate cocido

Se consume principalmente en las ciudades donde el stress diario quita la posibilidad de sentarse a compartir el ritual que implica una ronda de mate. También lo toman fuera de América Latina, donde la yerba mate es conocida como “té de los jesuitas”, “té del Paraguay” o “té americano”. Viene en saquitos, pero también vale el método casero yerba mate, colador (o filtro de papel) y agua a no más de 80º.

Mate de leche

Calentar la leche en una pava hasta que alcance una temperatura no superior a los 80º y luego cebar el mate. Es una preparación que se consume preferentemente dulce.

Mate frío o Tereré

Nació en Paraguay donde es una costumbre muy arraigada. También se toma en Brasil y en el litoral argentino (sobre todo en Corrientes y Misiones). Allí las altas temperaturas veraniegas obligan a elegir esta infusión refrescante.

Mate con otros ingrediente

Algunos le agregan cáscara de naranja. Otros, de limón o pomelo. A muchos les gustan las hojas picadas de salvia, cedrón o menta.

¿Vos cuál preferís?

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