AHORA ES EL MOMENTO DE EMPRENDER

  • Víctor Cálcena

Hace unos días le escuchaba decir a un importante empresario, en una reunión privada, que los próximos dos años en Paraguay serán momentos de crecimiento y abundancia. Por lo tanto, cualquier emprendimiento que usted tenga en la cabeza, es el momento de ponerlo en práctica. Todo lo que se haga en estos dos años tiene una alta posibilidad de éxito, gracias a los tiempos que estamos pasando.

Todos sabemos perfectamente que la economía se caracteriza por ciclos buenos y malos. Lo que nos cuesta es tomar las medidas correctas en cada uno de los ciclos. Esta sensación de abundancia que siente una parte de nuestro país tiene que llevarnos a pensar y actuar como verdaderos emprendedores y generadores de riqueza en nuestra sociedad.

 

Un emprendedor es una persona que acomete y arriesga, que crea incesantemente. En todas las empresas u organizaciones suelen haber y se necesitan emprendedores. Los emprendedores son los creadores, los que gestan nuevas ideas y nuevos proyectos. Son los que detectan oportunidades, que generan las semillas de un negocio. Una semilla que si cae en terreno propicio puede llegar a fructificar, produciendo resultados positivos y abrir la senda del éxito en una empresa.

 

Normalmente tenemos el hábito de pensar más como empresarios. Un empresario es una persona con otra orientación. Su preocupación es la perdurabilidad de un negocio u organismo. Se preocupa de la gestión de una empresa, una empresa que tiene que tener la visión de poder acoger nuevas ideas de los emprendedores, evaluándolas y orientándolas por todo el camino de dificultades que acechan a lo largo de la vida de las empresas.

 

Sin duda alguna, la empresa necesita de ambas cualidades. Pero el momento particular que nos toca vivir requiere emprendedores arriesgados que fijen el cimiento de un sector privado poderoso para cuando vengan las épocas de vacas flacas. Y puedan salir airosos.

 

Por supuesto que este ímpetu emprendedor debe estar acompañado de reglas claras para los negocios, y principalmente de la seguridad jurídica. Nuestro país aún adolece de algunas deficiencias con respecto a este tema. Tenemos que conseguir posicionarnos como un país serio para los emprendedores e inversores locales y extranjeros, porque desde las nuevas iniciativas, lograremos los niveles de inversión necesarios para convertir nuestro crecimiento en desarrollo.

 

Por el lado de la financiación, creo que las cosas están más avanzadas. El sector financiero está apostando decididamente a emprendedores y proyectos en nuestro país, brindando de esta manera el soporte necesario en recursos financieros. Basta con animarse y pedir, respetando los formalismos y requerimientos establecidos.

 

Los sectores son variados. Si bien cuando miramos la composición de nuestro PIB nos damos cuenta de que los negocios agroindustriales llevan la punta. No se puede desconocer el potencial que tienen los servicios en Paraguay, sobre todo tomando su ubicación estratégica y sus ventajas comparativas en diferentes aspectos.

 

Lo importante es animarse a emprender. Salir de la zona de confort y asumir más riesgos, entendiendo que el momento que estamos viviendo no se repetirá en el corto plazo.

 

Siempre me sentí identificado con la frase: "Acción es carácter". Esto significa que si nunca hiciésemos nada no seríamos nadie. El hombre es lo que hace. Animémonos a encarar esta etapa de crecimiento de nuestro país impulsando cosas nuevas, para que desde la energía y el emprendedurismo del sector privado alarguemos este ciclo de bonanza lo máximo posible. Para la prosperidad y el bienestar de toda la nación.

 

Presidente del Club de Ejecutivos del Paraguay

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