CAMPAÑA POR LA AUTOVALORACIÓN

  • Por Oscar Ayala Bogarín

Estamos tan alienados y sometidos por el pesimismo, que la autovaloración es hasta mal vista. Aquel que tiene una autoestima elevada es tildado de chanta, loco o extraterrestre. Corre el riesgo de ser el blanco permanente de las burlas y de la discriminación.

Existe un empeño colectivo en autodestruirnos, en denigrarnos nosotros mismos, que ante cualquier hecho positivo que ocurra en el planeta, inmediatamente estamos buscando su antítesis en nuestro país. O, si el hecho es negativo, seguro en el Paraguay será peor.

Si no somos el país más corrupto del planeta es porque alguien nos robó esa "distinción"; si el caso de los 33 mineros chilenos hubiese ocurrido en esta bendita tierra, seguro que todos hubiesen sacado ventajas ilícitas en detrimento de la vida y la seguridad de las víctimas; si la última saga de Harry Potter no tuvo su premier en Ciudad del Este es porque la película estrenada el viernes en todo el mundo es trucha.

 

Es tanta la obstinación y la constancia que ponemos en esta cruzada a favor del pesimismo que aquel que intenta levantar cabeza seguro recibirá una carreravaqueta jefe o un soberano y cuartelero saplé.

 

Hoy con internet esa autoflagelación y descalificación parecen amplificarse. Las cadenas de mail contribuyen a despojarnos de la escasa dignidad que nos queda. Lo último que recibí en materia de spam autodestructivo venía en formato de chiste. Decía que el alcalde de Nueva York llamó a concurso de licitación para pintar la alcaldía de la Gran Manzana. Se presentaron tres oferentes: un chino, un norteamericano y un paraguayo. El chino ofertó tres millones de dólares, el norteamericano 6 millones y el paraguayo 9 millones. Adivinen quién ganó. Por supuesto, el paraguayito. El alcalde dio como ganador al más vivo, al más pillo, porque este ofreció darle tres millones, quedarse con otros tres millones y pagar al chino los tres millones restantes para que haga el trabajo.

 

El power point concluía con la triste frase: "Duele decirlo, pero hay que decirlo: así somos..."

 

Me resisto a creer que somos como dice el chiste. NO SOMOS ASÍ. Disiento e invito a desechar este estereotipo y a construir una cultura del positivismo. Decía a un grupo de amigos que debemos convencernos: somos y podemos ser honestos, trabajadores, emprendedores, inteligentes y dignos. Desechemos todo lo que pretenda denigrarnos y reducirnos a escoria.

 

Una cosa es saber tomar lo negativo con humor, otra es consolidar la cultura del negativismo. Apostemos a lo positivo.

 

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EStoy muy de acuerdo con lo que decis! yo también ya me revelé contra este tipo de pensamiento... acaso somos la "raza maldita"??? porque en fondo esa es la idea... un tipo de estirpe irremediable, ya destinada al mal por siempre, y esto no es así... pensemos que como cultura somos unicos y como tales tenemos un color, una voz, una caracteristica particular que podemos hacerlo relucir y donar a la humanidad

Fecha: 17/04/2012 18:34.


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