OTRO AÑO DESPERDICIADO

  • Por Benjamín Fernández Bogado

Más que la larga ausencia de un presidente de la República en funciones -aquel que defina, oriente, controle, premie o castigue-, lo que en realidad se percibe en el Paraguay es que estamos volando con piloto automático. Ni al copiloto (que está más preocupado en desentrañar la derrota de su clan en feudo fernandino) y menos aún al presidente convaleciente, les importa mucho lo que pasa con el país. Tanto es el abandono que la Corte se ha autoconvocado de nuevo para tocar las orejas del Legislativo y Ejecutivo en un asunto que debiera haber sido rechazado de plano y dejado en evidencia al demandante.

Pero como no tenemos piloto y el Congreso está en otra, ahora la coja Corte intenta un nuevo exabrupto jurídico del que saldría indemne con una explicación que diga que no fue lo que quiso decir.

 

Estamos terminando un año desperdiciado en cosas intrascendentes y en luchas tácticas de poder, donde la única perdedora es la democracia. Este sistema de derecho que para la percepción popular no sirve para nada, porque sencillamente las leyes son opinables, los jueces se creen con derecho a interpretar lo que se les antoja y los políticos están en las cosas chiquitas y sin importancia. Tanto es el desconcierto que ni una suba de combustible se puede comunicar en tiempo y forma. Todos están preocupados por sobrevivir el día a día mientras miran de reojo los análisis de un presidente, cuya principal tarea de gobierno es superar al cáncer.

 

No tenemos política energética, carecemos de visión estratégica en recursos minerales, no alcanzamos a esbozar un proyecto de reforma agraria que se parezca en algo a la propuesta de cambio que para ese sector se había propuesto. Es tan limitada la visión de este Gobierno que debemos soportar por efecto de su incompetencia que los viejos tahúres de la política criolla nos vengan a dar clases y sugerir soluciones.

 

Todo cabe en el corso donde Pompeyo pone la música y Ña Deló ensaya unos pasos. Juntos y revueltos.

 

Sin límites, sin ideas y sin proyectos ante un país que vive los tiempos de Lucho, donde se podía crecer a pesar del Gobierno. Los efectos los sentiremos después; pero para ese momento ya habrán otros corruptos de los que se ocupará la crónica cotidiana.

 

 

La sensación de no avanzar hacia ningún lado ha vuelto a dominar el imaginario colectivo, a pesar de los buenos números económicos y el pretexto del Bicentenario.

 

No hay una sola idea movilizadora en ningún campo. Todo debe ser explicado y defendido de una manera que finalmente consigue únicamente exasperar a muchos. Los que están, saben que pueden continuar haciendo lo mismo de siempre sin que suponga ningún costo extra. Los que pretenden alterar las cosas, solo esperan que el desgaste sea mayor. Los aliados lanzando campañas de un 2013 lejano y distante que todavía nadie puede leerlo en clave electoral. Se sondean nombres, pero se carece de ideas. Nada que mueve, todo demasiado quieto como presagiando una tormenta.

 

Es probable que la tripulación esté dormida y no sepa cuál es el final del vuelo; pero es absolutamente seguro que una vez despierta y cercana al final del combustible, los motines a bordo serán las características centrales del Gobierno.

 

De momento, el piloto y el copiloto discuten, pelean, conversan y simulan como si nada raro estuviera pasando. Pero ambos -como protagonistas de una tragedia griega- solo van cumpliendo los plazos de un final marcado que no pretenden alcanzarlo, pero que todos los días hacen algo para cumplirlo.

 

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Anónimo

pedro

CÚANTA VERDAD ESTE ES UN PAIS SIN RUMBO COMO COMUNIDAD CONCIENTE Y PENSANTE NO EXISTIMOS, SOLO INTERESA A LA MAYORÍA DE NOSOTROS ECHAR PESTE SOBRE EL VECINO , EL ADVERSARIO POLÍTICO ECT. EN UNA PALABRA NADIE ENTENDEMOS APARENTEMENTE DE ESTA CIENCIA LLAMADA POLÍTICA" QUE COMO TAL PARA EJERCERLA SE DEBERÍA TENER UN "DEGREE" UNIVERSITARIO EN ELLA PARA PARA EJERCERLA. Pero el Sr Lula reiría de lo que digo, pues evidentemente más allá de la ciencia está la

Fecha: 27/11/2010 16:03.


Anónimo

ROSA
Y el pueblo no reacciona, porque tambien vive automatizado, no puede abrir el paracaidas y lanzarse del vuelo en que pareciera no hay brújula.Es que tenemos un hueso perdido, como dijera Elvio Vera, que nos impide levantar la cabeza y ver que estamos aéreos.

Fecha: 27/11/2010 16:04.


Anónimo

Maria Teresa
Mejor explicado, imposible. El dolor que tengo en el pecho es provocado por la impaciente necesidad de saber hasta cuándo va a poder aguantar este pueblo paraguayo al que todos "engatusan". Porque para mí aquí no es problema de partidos políticos, sino de seres humanos, más preocupados en sí mismos que lo que le pase al Paraguay. Seamos claros, todos usan a la política para poder robar. Nadie lo quiere al Paraguay, y/o los que lo queremos, estamos callados. Y cuando hablamos nadie nos escucha. La ignorancia, la pobreza, es caldo de cultivo para un futuro que me temo, puede llegar a ser de violencia. La izquierda no es alternativa si cree que el modelo Chavez o Morales es la solución. Paraguay necesita inversiones y si no damos muestras de ser un país en serio, ellas no vendrán.

Fecha: 27/11/2010 16:05.


Anónimo

Hugo Ricardo
Totalmente de acuerdo con el Dr. Benjamín, en todos los ámbitos estamos siendo piloteados en forma automática, en muchas instituciones del Estado por seudo pilotos que se jactan de saber manejar pero en realidad desde el momento del mando, es ilegal, tal es el caso de muchas autoridades educativas;como educador lo menciono,ya que muchos supervisores, directores de áreas, directores de escuelas y otros, han asumido el cargo sin el concurso de oposición y méritos, solo es necesario el Carnet de pilotaje de color AZUL y luego nada; apenado por este país sin rumbo evoco las sabias palabras del orador Mexicano Miguel Angel Cornejo que decía "Bienaventurados lo que saben hacia donde van, porque serán los únicos que sabran cuando lleguen",,,aprecios de siempre desde la ciudad de Caaguazú...

Fecha: 27/11/2010 16:06.


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