• Andrés Granje.

Javier Zacarías Irún, dejó  como todos saben el movimiento Vanguardia Colorada que lidera Luís Castiglioni, y forma su propio movimiento “Esperanza Colorada”, paso previo a la mudanza con su contingente de seguidores a la gran carpa que esta montando Horacio Cartes,  en donde empiezan  a juntarse colorados de distintas corrientes internas, el circo por dentro es sumamente espacioso y admite mas artistas invitados, obviamente a Zacarías Irún, le prometieron una ubicación privilegiada, por eso, abandonó a Castiglioni y demás compañero de Vanguardia, para que el salto del  trapecio no sea tan súbito y arriesgado, primero va a ensayar  un salto mas pequeño se unirá posiblemente con el movimiento del gobernador Afara, incondicional de Cartes, para después llegar a las carpas, por mas buen trapecista que sea en política nadie da un salto al vacio, sin redes.

 

Eso si, repitió hasta el cansancio, el viejo slogan de Vanguardia al que el y  Castiglioni recurrían siempre, que los hombres del movimiento no se venden, ni alquilan,  dijo en la conferencia de prensa,  que no es por plata, sin embargo, debiera de cambiar ya este discurso, pues lo único que hace es acrecentar con su insistencia la duda que surge en la opinión publica, “dime de que presumes y te diré de que adoleces”. Nadie duda, que esta movida de Zacarías, haya sido motivada por las promesas ofrecidas por Cartes, nuevo Rey Midas de la política criolla, mecenas del Partido Colorado, que está haciendo un derroche generoso de dinero para asegurar su candidatura a Presidente por el Partido Colorado para el 2013.

 

Detrás de todos estos movimientos,  se ve la mano de un diestro ajedrecista que mueve los trebejos con una solvencia increíble, el estratega de estas jugadas no puede ser otro que el inefable Senador Colorado Juan Carlos Galaverna, que aparte de ser un hábil y tenaz polemista, sabe trabajar con maestría  de forma soterrada, indudablemente la ingeniería política esta armando de a poco la estructura para encumbrar a la primera magistratura al empresario Horacio Cartes, este hábilmente utiliza su fortuna para comprar o simplemente alquilar la voluntad de la dirigencia de base del Partido Colorado, en su objetivo de allanar el camino sacando las espinas en forma de artículos  del estatuto partidario, que le impide por el momento transitar con comodidad el sendero.

 

La población mira impávida y todavía estupefacta  estas movidas de prestidigitador del mago Cale, para beneplácito del dueño del circo, creemos  que el gran debate sobre la conveniencia o no para el país de una candidatura surgida de esta forma, aun no se dio, pero que indudablemente se tendrá que comenzar a nivel nacional y no solamente entre los adherentes al Partido Colorado, la política si bien es cierto es el arte de lo posible, como dicen los pragmáticos, deben tener valores pétreos inamovibles  que van a la esencia de esta actividad, como la integridad publica, el respeto y la observancia a las leyes y los antecedentes éticos y morales de sus protagonistas. Tantas veces marginados en nuestra política criolla.

 

Comentarios  Ir a formulario



No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.