Poderosísimas razones han de existir detrás del interés del Ejecutivo en obtener cuanto antes la ratificación de la Cámara de Senadores del Protocolo de Adhesión de Venezuela al Mercosur. Seguramente serán enormes los intereses que están en juego; de lo contrario, resulta difícil explicarse el motivo por el cual, casi al cierre del periodo de actividades legislativas, el presidente Fernando Lugo remitió con gran apuro al Congreso el mensaje que requiere la aprobación del citado acuerdo.   

Evidentemente, el objetivo apunta a lograr que en la próxima Cumbre del Mercosur, que debe realizarse el 16 y 17 del corriente en la ciudad de Foz de Yguazú, el déspota bolivariano Hugo Chávez ya pueda participar en las deliberaciones en carácter de miembro pleno del bloque. La estrategia oficial pretende que esta misma semana la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado presente un dictamen favorable a la pretensión del Ejecutivo y que, en su sesión de la semana próxima, el pleno de la Cámara Alta proceda a la ratificación del Protocolo de Adhesión.   

 

Para obtener este “logro” en tiempo récord, el Gobierno arribó a sendos “acuerdos” –entiéndase reparto indiscriminado de cargos en todos los niveles del poder– con los partidos miembros de la alianza oficialista y también de la oposición. Según denunciaron por su parte algunos referentes políticos, desde Venezuela habrían llegado generosos “incentivos” tendientes a facilitar la ejecución de los planes urdidos en el Palacio de López.   

 

Si esto fuere así, se estaría materializando una grave injerencia en los asuntos internos de la República y sustanciando el atropello de una serie de disposiciones de carácter constitucional, como la establecida en el artículo 126 de la Carta Magna, según la cual “los partidos y los movimientos políticos, en su funcionamiento, no podrán recibir auxilio económico, directivas o instrucciones de organizaciones o Estados extranjeros”. Más grave aún, demostraría que los legisladores se habrían convertido en vulgares mercaderes de los intereses de la Nación.   

 

Lamentablemente para nuestro país, nada de esto parece revestir importancia para el Poder Ejecutivo, que contra viento y marea brega por incorporar al Mercosur un pernicioso elemento de deformación democrática y republicana, como es el representado por Chávez; de donde fácilmente puede concluirse la existencia de relevantes intereses o negocios ocultos que explicarían la apurada acción del presidente Lugo.   

 

Así las cosas, cabe preguntarse: ¿qué clase de compromisos tiene Fernando Lugo con el despótico mandatario venezolano? ¿De dónde la porfía en asociarnos con ese régimen autoritario que suprime sostenidamente las libertades en aquella hermana nación sudamericana? Esa “afinidad” entre ambos quedó confirmada desde el primer momento, al día siguiente de la asunción de Fernando Lugo, cuando visitó San Pedro junto a Chávez y suscribió allí una serie de acuerdos cuyo verdadero alcance generó suspicacias en la opinión pública, hasta el punto que el Poder Ejecutivo se negó a remitir la totalidad de los mismos para su correspondiente estudio y ratificación en el Congreso.

 

Por lo visto, los bolivarianos de Caracas sí tienen plenamente registrado el tipo de “compromisos” que Lugo asumió con ellos desde el mismo comienzo de su gestión. De allí que en la última Cumbre del Mercosur, realizada en Argentina a comienzos de agosto, el ministro del “Poder Popular” para las Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, tuviera el atrevimiento de afirmar que: “nos sentimos miembros plenos del Mercosur, a pesar de que solo falte la aprobación del Senado paraguayo”, y reconocer “los esfuerzos de nuestro obispo padre Lugo en tal sentido”, como recordándole indirectamente al Presidente que tenía una deuda que saldar con su impresentable líder.

 

Es más, las “obligaciones” asumidas por Lugo con Chávez no le atañen de manera exclusiva ni excluyente a este último, sino también a los gobiernos de Argentina y de Brasil, que consintieron que el Paraguay reciba asignaciones millonarias del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem) para la construcción de la línea de 500 kV, con la supuesta intencionalidad de que el Gobierno nacional obtenga la ratificación parlamentaria del ingreso de Venezuela al bloque.   

 

Evidentemente, la posición “evasiva” del Congreso de nuestro país estaba afectando la concreción de importantes negocios de esos países con Venezuela, y que para avanzar en ellos exigía su plena incorporación al Mercosur.   

 

Es absolutamente inaceptable para la República del Paraguay, para su reputación internacional y la de sus ciudadanos, que la Cámara de Senadores ratifique en estas condiciones el Protocolo de Adhesión de Venezuela al Mercosur, no solamente porque implica el renunciamiento voluntario a nuestros derechos soberanos y a la necesidad de rechazar todo tipo de intervención extranjera, sino también porque supondría una subordinación a intereses espurios y a arreglos secretos entre el presidente Lugo y su par venezolano que nada tienen que ver con el bien común de nuestra sociedad.

http://www.abc.com.py/nota/oscuros-negocios-estan-apurando-el-ingreso-de-venezuela-al-mercosur/

 

 

Comentarios  Ir a formulario



Anónimo

Cuestionamientos al ingreso de Hugo Chávez al Mercosur
por Alfredo Jaeggli *

Tengo una opinión determinada sobre el ingreso de Chávez al Mercosur, que es conocida por todos. Lo que no conocen es cómo llegué a tener esta opinión.

Para construir una opinión es fundamental establecer correctas preguntas que llevarán a una solución, en particular a una postura sobre este tema, puesto que si realizamos malas preguntas tendremos malas soluciones que se traducirán en una incorrecta postura.

¿Viola Chávez la libertad de expresión? Según la Sociedad Interamericana de Prensa, Chávez comete “flagrantes violaciones” contra la libertad de expresión y de prensa no solo al acallar a opositores a su régimen político, sino confiscando y cerrando medios de comunicación. ¿Esto es correcto en un sistema democrático? No.

¿Viola Chávez la propiedad privada? Chávez expropia y nacionaliza ilegalmente numerosas empresas y usa la expropiación como estrategia de control social, para que el pueblo dependa exclusivamente del Estado. ¿Esto es correcto en un sistema democrático? No.

¿Viola Chávez la libre circulación de bienes? Chávez impulsó una Ley de Fomento del Desarrollo de la Economía Comunal, que incluye la creación del mercado del trueque para las comunas, y la nueva ley bancaria que legaliza y permite la eventual nacionalización masiva de la banca privada.

Esto forma parte de un conjunto de leyes socialistas que van a configurar el nuevo modelo económico, el cual jerarquiza la propiedad social por encima de la privada. Es más que la nacionalización de empresas privadas. ¿Esto es correcto en un sistema democrático? No.

¿Viola Chávez el libre mercado de la economía? Caracas ha recibido 2010 con un decreto que devalúa el bolívar en un 50% e instituye una doble tasa de cambio, que en el pasado fue fuente de corrupción. Sobre este escenario, Chávez opera con controles de precios, cierres de comercios por centenares, y amenazas de expropiación. ¿Esto es correcto en un sistema democrático? No.

¿Viola Chávez la soberanía popular expresada en las urnas? La aprobación de la Ley Orgánica de Participación y Poder Popular por la Asamblea Nacional de Venezuela, que responde a los dictados de Hugo Chávez Frías, viola la voluntad soberana del pueblo venezolano, que mediante el referendo del 2007 rechazó lo que ahora se sanciona por la vía parlamentaria. Con esta medida, el régimen de Hugo Chávez usa la metodología de regímenes autoritarios, dictaminando leyes de manera sorpresiva y quebrantando su Constitución. ¿Esto es correcto en un sistema democrático? No.

¿Respeta Chávez a la oposición política? La inseguridad e impunidad, las violaciones al Estado de Derecho, las políticas gubernamentales de persecución, discriminación, exclusión y hostigamiento, así como el grave deterioro del ambiente social y de las oportunidades de trabajo en general, han determinado que cientos de venezolanos hayan abandonado el país durante el régimen del presidente Chávez. ¿Esto es correcto en un sistema democrático? No.

Ante estas preguntas y sus respuestas llegué a la postura que todos conocen... No al ingreso de Chávez al Mercosur.

(*) Senador de la Nación y Pdte. de la Fundación Libertad

Fecha: 02/12/2010 14:14.


Añadir un comentario



No será mostrado.