Viendo el contexto general de su historia, el Paraguay vive hoy un excelente momento económico, aunque esto se refleja por ahora más en los números que en la proyección social general. Esta hora auspiciosa tiene como una de sus pruebas palpables la apreciable cantidad de inversiones productivas que se están instalando en el país para contribuir a acelerar la dinámica. El Gobierno debe brindar el marco adecuado para que esta dinámica continúe y la ciudadanía pueda gozar de sus efectos benéficos. Los políticos, por su parte, deben evitar cualquier traba al proceso de crecimiento.

Uno de los efectos más benéficos del buen momento económico que vivió el Paraguay en el 2010 ha sido la excelente cantidad de inversiones afinca- das y otras que están en curso de concretarse, entre ellas algunas de extraor- dinaria envergadura.

El Paraguay sigue teniendo una economía estable y ofrece altos incenti- vos y bajos impuestos a inversiones extranjeras. El Impuesto al Valor Agre- gado (IVA) es el más bajo en Sudamérica (10%).

 

En el 2010, según cifras oficiales, el Paraguay reportó una inversión de 220 millones de dólares, lo que representa un incremento de casi el 280% respecto a los números del 2009, como una demostración del interés que existe en instalar capitales productivos en el país. En ese marco, el Minis- terio de Industria y Comercio estimó que en el 2011 las inversiones se tripli- carían con respecto a este año.

 

El anuncio más notable es el de la instalación en el Paraguay de la em- presa canadiense Rio Tinto, para crear una megafundición de aluminio, con una inversión de 2.500 millones de dólares. Esta empresa daría unos 1.000 puestos de trabajo directo y crearía ocupación indirecta para otras 9.000 personas.

 

Pocos días atrás, el presidente de la Asociación Brasileña de Grandes Consumidores Industriales de Energía (ABRACE), Paulo Pedrosa, declaró a O Estado de São Paulo que hay industrias brasileñas que están estudiando "invertir en el Paraguay para producir allá y exportar para Brasil". Según dijo, el sector de aluminio está entre los que estudian la posibilidad de venir al Paraguay para beneficiarse del precio de la energía de Itaipú. La electri- cidad representa cerca de 35% del costo de producción del aluminio. En un escenario en que, según la ABRACE, la carga tributaria sobre tarifa de ener- gía eléctrica llega a 51,6%, la competitividad del sector queda amenazada. De ahí la ventaja comparativa y competitiva que ofrece nuestro país en la región.

 

A las buenas noticias económicas del año se sumó el anuncio del geó- logo norteamericano David Lowell, importante referente de la minería mundial, sobre el descubrimiento de titanio en nuestro país, con la posi- bilidad cierta de que sea la mayor reserva del mundo. Esto implicará una serie de inversiones, de cuya magnitud no podemos aún tener certeza. Pero de que serán grandes, serán grandes. Se habla incluso de que el titanio podrá dar al Paraguay tanto o más ingresos que Itaipú.

 

Con este panorama, estamos ante un escenario magnífico. Lo que habría que ver es si las autoridades y los políticos están conscientes de ello y si sabrán acompañar este proceso, o por lo menos abstenerse de trabarlo. Por una vez debieran pensar en el país.

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