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Pa’i
Oliva

Hace doce años ocurrió un hecho que es paradigmático en nuestro país. Ocurrieron esas cosas que nunca deben de ocurrir.

El día 28 de noviembre de 1998, en una compañía de Ybycuí, de nombre Rincón’i, fueron vertidas en una hectárea 30 mil bolsas de semillas de algodón transgénico,
aproximadamente 660 toneladas.. Las bolsas decían en ingles la peligrosidad de
este producto producido de la compañía multinacional Delta Pine: "Peligroso si se ingiere, inhala o absorbe a través de la piel. No respire el polvo. El contacto directo con la piel puede causar una severa dermatitis. Contiene material que puede producir cáncer. El riesgo depende de la duración y del nivel de contacto".



Campesinos
paraguayos descalzos y sin protección bajaron las semillas tóxicas. Hoy todavía
siguen donde las echaron, en contacto directo con el ambiente y con las aguas.
Y, por supuesto, estas semillas entraron en Paraguarí con anuencia de la Gobernación y
comprándose caro el derecho de esparcir 660 toneladas en aquella hectárea.



 



Todo esto
fue denunciado; y la causa, olvidada mucho tiempo. Al cabo de años, se tomaron
algunas medidas. El principal culpable, un representante de la empresa, anda
prófugo. Se decretó una compensación económica. Pero, luego, intereses
particulares dividieron a los ciudadanos de Rincón’i. ¿Qué salieron ganando?
Aumento de graves enfermedades.



 



Fue una
dolorosa experiencia, con malos resultados.


http://www.paioliva.blogspot.com/

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