Publi: envíosCertificados: ahorra más del 60 % en tu partida de envíos. 100% legal
Facebook Twitter Google +1     Admin

PLURALISMO ANTI REPUBLICANO

Publicado: Martes, 25 de Enero de 2011 08:05 por jotaefeb en POLÍTICA: tapa lo urgente e importante

  • Gonzalo Quintana

Hacen- ya no recuerdo con precisión- unos 20 años atrás Felino Amarilla durante una reunión del movimiento interno del PLRA, Movilizacion Popular para el Cambio, liderado por el Dr. Miguel Abdon Saguier, sentenciaba (términos más términos menos): “Como pretender que el partido funcione bien sobre la base del cuoteo!!!. Porque, resulta que si a mí me corresponde, por arreglo, la secretaria de asuntos electorales yo puedo designar al que se me antoje. Lo más probable es que designe a un “tayra” (incondicional) aunque este no sepa cuál es la diferencia entre el Código Electoral y un rollo de papel higiénico… y nadie puede objetar porque no se piensa en el partido sino que en el movimiento”. Desde entonces no me canse de repetir esta simpática (tragicómica en realidad) formulación de un diagnostico.

El cuoteo es una forma de distribución de cargos y recursos en una formulación aritmética según los resultados electorales. Esta es la forma de satisfacer las demandas, los apetitos de los jefes de movimientos internos sin contemplar los intereses superiores de un partido.

Cuando con la misma lógica se actúa en el plano del Estado nacional, la dinámica y los resultados son idénticos. Importa menos que las instituciones funcionen bien al servicio de la gente que las mismas sean manejadas de acuerdo a los intereses del líder con el solo propósito de conservar su jefatura a través de la clientela y la prebenda.

Es simple, se reunen los jefes evalúan cuantos cargos y presupuesto tiene cada uno de ellos y se ponen de acuerdo en la distribución. Por Ej. Vos llevas 1 ministro de la corte, 2 vice ministerios y 1 embajada. El otro lleva el Contralor, 2 embajadas y un ministro de la justicia electoral..y así sucesivamente. Cada uno elige para su cupo al que quiera, los demás no intervienen en la elección más que para convalidarla.

Así, los partidos y el Estado funcionan mal para afiliados y ciudadanos, respectivamente, y maravillosamente bien para los caudillos, los jefes políticos y sus pequeños entornos.

Esta forma de confiscar el Estado, de distorsionar el concepto de República y de minimizar, de reducir la democracia a un mero acto electoral para repartir cargos y presupuesto tiende a consolidarse mediante la distorsión de conceptos imprescindibles, constitutivos, del sistema político: el pluralismo y la gobernabilidad. Ahora me ocupare del pluralismo no sin antes advertir que gobernabilidad se da cuando el poder político es capaz de incorporar ordenadamente las demandas de la sociedad para darle respuestas. En nuestra distorsionada democracia, gobernabilidad es sinónimo de repartija para construir mayorías ocasionales con el solo propósito de satisfacer apetencias, sin ton ni son, sin rumbos ni propósitos superiores para el país.

El Pluralismo en la sociedad, no haré referencia directa como doctrina filosófica, es el respeto a todas las tendencias: ideológicas, filosóficas o religiosas. Esto permite la existencia y participación en política de distintas ideologías y de los sindicatos y gremios, de la prensa con todas las visiones y matices, que actúan como grupo de presión dentro del Estado. Cuando la participación se da de esta manera tenemos una forma de actuar pluralista.

El Pluripartidismo determina un sistema donde varios partidos se disputan el poder de acuerdo a las reglas de la democracia. Es un derivado del pluralismo que permite el juego político de gobierno y oposición. Es decir, coexisten en la lucha por el poder el o los partidos de Gobierno que buscan mantenerlo y el o los partidos de oposición que buscan desplazarlos para asumir el poder político. Esta competencia por el poder es sana y enriquecedora cuando la misma se fundamenta en el mejor funcionamiento del Estado y servicio a la nación.

A este pluralismo se refiere nuestra Constitución en el artículo 1ro. “La República del Paraguay adopta para su gobierno la democracia representativa, participativa y pluralistas…”. El pluralismo ni es principio, ni norma, para la burocracia ni para los órganos del Estado a los efectos del cumplimento de la funciones pública.

En efecto, el único requisito y principio constitucional para acceder a las funciones públicas NO ELECTIVAS es la idoneidad según lo dispone el inciso 3 del artículo 47 de la Constitución.

Tampoco, el pluralismo y la idoneidad, son conceptos excluyentes o incompatibles, pueden ser perfectamente complementarios pero jamás sustitutivos porque operan en planos distintos. Solamente que cuando so pretexto de pluralismo el designado para un cargo es el amigo o correligionario antes que el idóneo y pero aun, cuando ya no importa si es idóneo o no, se pervirtió el concepto y se agravio a la República.

Nadie que tenga la función, la atribución de elegir un funcionario para la República puede eximirse de la responsabilidad de elegir la persona más idónea para el cargo sea cual sea el método o el pretexto.

El cuoteo es el arma con la que se asesina la República y la democracia porque elimina el mejor antídoto contra la parasitosis fatal: la responsabilidad que todos tenemos de participar responsablemente en la elección o designación de los funcionarios para el servicio publico.

No hay pluralismo sino sinvergüencería, no existe gobernabilidad sino que repartija descarada de cargos y recursos; no existe política sino que actividad lucrativa egoísta sin contemplar el bien común y asumir la responsabilidad de elegir, designar y decidir lo mejor para la Republica.

Sin sentido de responsabilidad republicana desaparece el ciudadano y domina el cliente. Desaparece, también, el Estado y afloran las satrapías.

 

Ex-senador nacional

Miembro del directorio de C.E.N.D.A.

Comentarios  Ir a formulario


¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Homar Garcés

La democracia y el derecho a la desigualdad

(especial para ARGENPRESS.info)

Desde sus inicios, el capitalismo se ha caracterizado por la concentración y la formación de monopolios que, en consecuencia, generan desigualdades, miserias y explotación que son legitimadas bajo el principio de la libre empresa y la propiedad privada de los medios de producción. Esto ha supuesto la imposición de un conjunto de valores que, agregados al sistema de la democracia representativa, pretende ser la máxima expresión del raciocinio humano.

De esta forma, el sistema económico del capitalismo sostiene los fundamentos materiales del Estado vigente, impidiéndose cualquier reacción de los sectores populares que atente contra los mismos, así ésta sea en búsqueda de un mejor cumplimiento de lo que se le ofrece a la sociedad en su conjunto.

Como bien lo determinaran hace algún tiempo los indígenas que integran el Ejército de Liberación Nacional (EZLN): (... Comprendimos) “que nuestra miseria era riqueza para unos cuantos, que sobre los huesos y el polvo de nuestros antepasados y de nuestros hijos se construyó la casa de los poderosos, y que en esa casa no podía entrar nuestro paso, y que la luz que la iluminaba se alimentaba de la oscuridad de los nuestros, y que la abundancia de su mesa se llenaba con el vacío de nuestros estómagos, y que sus lujos eran paridos por nuestra miseria, y que las fuerzas de sus techos y paredes se levantaron sobre la fragilidad de nuestros cuerpos, y que la salud que llenaba sus espacios venía de la muerte nuestra, y que la sabiduría que ahí vivida de nuestra ignorancia se nutría, que la paz que la cobijaba era guerra para nuestras gentes”. Al igual que ellos, mucha gente en el mundo contemporáneo ha comprendido que las bondades del capitalismo y de la democracia representativa son ilusorias. Esto ha resquebrajado la imagen creada por los intereses de las minorías capitalistas sobre la igualdad de oportunidades, tanto en lo político, lo jurídico, lo social y lo económico, que ha terminado por reivindicar la alternativa revolucionaria del socialismo.

Por ello mismo, las consecuencias negativas de las crisis periódicas del sistema capitalista, tal como ocurre en Estados Unidos y Europa, recaen sobre los menos favorecidos económicamente, otorgándoseles ayudas estatales a los grupos capitalistas, ignorando adrede las responsabilidades que tienen en la generación de dichas crisis. En atención a este “detalle”, habría que señalar también que en la actualidad las grandes corporaciones transnacionales ejercen un dominio tal sobre el funcionamiento de los Estados que sobrepasa la imaginación de cualquier ciudadano. De ahí que Mijail Bakunin afirmara que “el Estado es, fundamentalmente, un paradigma de estructuración jerárquica de la sociedad, necesario e irreductible en el espacio del poder político o dominación, porque este espacio es construido a partir de la expropiación que efectúa una parte de la sociedad sobre la capacidad global que tiene todo grupo humano de definir modos de relación, normas, costumbres, códigos, instituciones, capacidad que hemos llamado simbólico-instituyente y que es lo propio, lo que define y constituye el nivel humano de integración social. Esta expropiación no es necesaria ni exclusivamente un acto de fuerza; ella contiene y exige el postulado de la obligación política o deber de obediencia”. De la misma manera, pero ya a un nivel planetario, se procura que este deber de obediencia sea extendido a la humanidad entera, sin respeto por ninguna frontera, derecho o cultura, lo que ha uniformado las protestas ocurridas en diversas naciones rechazando las medidas que, sobre sus espaldas, deciden tales corporaciones, conformando éstas un dominio multinacional entrelazado de dólares.

La democracia, en este caso, representativa, ha demostrado ser inapropiada para las exigencias y necesidades de la actualidad. Aún aquella que se funda sobre los principios de la participación y el protagonismo populares tiene que demostrar su capacidad para resolver el viejo dilema de las relaciones de poder y las injusticias, disparidades y explotación que secundan al capitalismo, instituyéndose -por consiguiente- un derecho a la desigualdad que pocos están dispuestos a aceptar pasivamente.

Fecha: 25/01/2011 12:15.


Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris
Plantilla basada en el tema iDream de Templates Next