• Nelson Cristaldo (*)

¡Lula me quiere! ¡Mendes Thame no me quiere! ¡Dilma me quiere! y continuamos desojando margaritas. El desen- lace de las negociaciones con el Brasil sobre las reivindicaciones paraguayas es comparable a una simpática tragicomedia, en el que temas de suma importancia a nivel nacional, tales como la propiedad del 50% de la energía paraguaya en Itaipú, la seguridad energética del Paraguay, las compensaciones por energía cedida y la venta de energía en el mercado brasileño, dependen de la buena voluntad y el capricho de congresistas y altos funcionarios del Gobierno brasileño. ¿Cómo terminamos así? Como en toda tragicomedia, el tema principal es de carácter serio y de gran importancia “recuperar la soberanía paraguaya”. Sin embargo, el desen- lace de estas negociaciones se ha caracterizado por una secuencia de ridículas decisiones tomadas por nuestras autoridades con base en ilusiones optimistas y con trágicas consecuencias para el país. En el tema de las renegociaciones, este gobierno se ha caracterizado por sus improvisadas y negligentes decisiones por parte de gente inepta o entreguista sobre temas de suma importancia. Este es el resultado de la inutilidad e incompetencia de nuestros negociadores. A continuación evaluaremos algunas de estas.   

 

1- La línea de 500 kV: el presidente Lula compromete a su país, sin autorización de su congreso, a regalar al Paraguay una línea de 500 kV de más de 500 millones de dólares; infraestructura que será utilizada en beneficio del Paraguay y en contra de los intereses del Brasil (menor disponibilidad de energía barata para São Paulo y un regalo de 500 millones). ¡Si yo fuese un congresista brasilero, también pondría todas las trabas posibles y jamás aceptaría una entrega tan colosal de recursos de mi país y en detrimento del mismo! ¿Qué hicieron nuestros campeones negociadores antes la “tan generosa oferta” del presidente Lula? Sin más ni más, decidieron cancelar de forma negligente todos los créditos paraguayos con el BID y el Banco Mundial previstos para la construcción de la línea, dejando la seguridad energética del país en las manos y la buena voluntad del Gobierno brasileño. ¡No existe una peor entrega que esta! Para empeorar la situación, el regalo ya no es regalo. Ahora había sido que el Paraguay debe aportar también cerca de 100 millones de dólares y sin asegurar la participación importante que corresponde de empresas nacionales en la construcción de la obra.   

 

2- La Firma de la Nota Reversal (NR) que trata la triplicación del factor multiplicador por cesión de energía: La Cancillería brasilera prepara la NR (¡seguro! bajo los ojos de los mejores de Itamaraty, porque el Brasil nunca improvisa); el embajador brasileño entrega la NR a nuestro improvisado canciller, quien responde y firma la NR sin realizar ninguna consulta previa y sin ningún tipo de asesoría técnica ni de sus asesores de la CEBH ni del equipo técnico de Itaipú-ANDE. Recuerdo que al día siguiente de la firma de la NR, el diario ABC Color reclamaba que la NR no tenía fecha de puesta en vigencia; también recuerdo una larga evaluación realizada por el Ing. Canese sobre el vocabulario utilizado en la redacción de la NR y las posibles consecuencias negativas para el Paraguay. Y, por supuesto, cómo olvidar la desesperación de nuestro improvisado canciller llamando a la oficina del entonces director general paraguayo (DGP) de Itaipú, Dr. Carlos Mateo, y  pidiendo que el equipo técnico revise la ya firmada Nota Reversal. Sr. canciller: ¡lo hecho, hecho está! ¡Por lejos, esta fue la madre de todas las improvisaciones!   

 

3- El cambio repentino del director general de Itaipú: es posiblemente una de las acciones más caprichosas que el presidente Lugo haya tomado durante el proceso de renegociaciones. ¿Qué clase de mensaje recibe el Brasil con el cambio repentino del DGP de Itaipú? Supongo que el Brasil simplemente vuelve a comprobar que los paraguayos seguimos siendo ingenuos, improvisados, poco serios e inútiles, cuando no corruptos, y que definitivamente no estamos en condiciones de medirnos con los grandes teóricos de Itamaraty, que por siglos han protegido celosamente los intereses del país continente. Además de exponer todas nuestras debilidades con una sola decisión, también se perdió la visión defendida por Carlos Mateo: “Paraguay y Brasil son socios en la producción de energía eléctrica; seamos también socios en la comercialización de la misma”. Así mismo, todos los esfuerzos para presentar al Paraguay como una plataforma de inversión para la industrialización y la utilización de la energía de Itaipú fueron dejados de lado. Además, se echó a perder todo el trabajo del grupo técnico Itaipú-ANDE sobre las estrategias de venta de energía eléctrica en el mercado brasileño, tanto de la energía proveniente de Itaipú como de la energía proveniente de futuras plantas de generación de capital privado en el Paraguay. ¿Qué paso con las propuestas técnicas paraguayas para la venta de energía en el mercado brasileño? ¿Qué hizo el actual director Gustavo Codas? Además de ser identificado por la prensa brasilera como un brazo político de Lula en Paraguay, el actual director paraguayo se ha dedicado a rodearse de asesores en el departamento de “responsabilidad social” y ha utilizado el Parque Tecnológico Itaipú para repartir semillas y herramientas para el campo. ¿Qué clase de respeto esperamos del lado brasileño de la Itaipú Binacional? Siempre imagino lo mucho que  debe reírse Jorge Samek  cuando se le pide la firma para avalar este tipo de actividades en el lado paraguayo.   

 

4- El “Ala Dura”: del “Ala Dura” no hay mucho que decir, puesto que nadie sabe qué pasó de ellos. ¿Dónde está el Ala Dura? ¿Qué paso con la causa nacional? ¿Por qué el Ing. Canese solo aplaude los pocos-claros logros de este gobierno con respecto a las negociaciones? ¿Por qué el Ing. Canese, quien en su momento había sido un duro crítico del Brasil, ahora afirma que todo está encaminado? ¿Sigue el Ing. Canese realizando seminarios sobre las reivindicaciones paraguayas en Itaipú? ¿Con qué seriedad nos miran los teóricos y estudiosos de Itamaraty? Si nuestro gran teórico decide dedicarse al proselitismo, postulándose para la intendencia de Asunción, fracasa y vuelve como asesor de la Cancillería. ¡Si yo fuese de Itamaraty, me estaría riendo!   

 

Mientras el Paraguay no presente una propuesta concreta que formule beneficios tangibles, tanto para Paraguay como para el Brasil, como socios, seguiremos dependiendo de la voluntad y el capricho del Brasil. No se puede pretender grandes beneficios para el país si se continúa con las viejas fórmulas del rentismo energético y si solo se sigue mendigando más ganancias por nuestra energía cedida. La única forma de que el Brasil nos tome con la seriedad correspondiente es si el Paraguay presenta una propuesta en la cual los brasileros se beneficien de nuestros grandes recursos y nuestra posición geográfica estratégica para el intercambio de energía a nivel regional y, al mismo tiempo, los paraguayos nos beneficiemos de su robusto desarrollo económico y su creciente necesidad de energía eléctrica. Esto no se logrará con los actuales representantes, asesores y negociadores debido a su incapacidad y falta de visión.   

 

*Ing. Nelson Cristaldo. Recibió el título de ingeniero eléctrico en Temple University, USA, y el título de máster en ingeniería en sistemas de potencia en Florida International University, USA. Actualmente se encuentra trabajando como consultor del área de Planificación Energética.

 

 

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