Por Antonio López

Pese a que para las presidenciales del 2013, aún faltan casi dos años, será este 2011 el que comience a marcar la tendencia de cómo se irá desarrollando el partido que culminará con las elecciones generales. A juzgar por como se viene presentando la situación, son los colorados los que tienen un panorama más alentador.

El año apunta a ser en gran parte electoral. Colorados y liberales están embarcados en lo que serán las internas (ANR) y la convención (PLRA), ambas previstas para el próximo mes de marzo. También los otros partidos y movimientos, los que originalmente componían la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), solo piensan ya en las presidenciales del 2013.

Y es aquí donde entran a jugar las diferencias entre los colorados y el resto. La ANR es un partido que en estos momentos está buscando recomponerse de una dura derrota, lo que en cierta forma le favorece. Es cierto, la puja interna es bastante agresiva, pero terminada esta, siempre está presente la unidad, para enfrentar cualquier elección a nivel nacional. Sin embargo, es otra la situación que se presenta del lado opuesto, ya que la diversidad de sectores hace que una unidad de criterio sea muy difícil de lograr. Es decir, los colorados se “pelearán” entre colorados, y los otros entre varios partidos o movimientos.

 

Analizando superficialmente lo que ocurre o puede llagar a ocurrir en lo que en el 2008 se dio en llamarse APC, vemos que ya surgen varios nombres como posibles candidatos, pero con la contra de que no todos son del mismo partido o de la misma ideología. Del lado liberal suenan varios postulantes, de la izquierda también otros tantos, y del sector oviedista, otro. El único partido que por ahora se mantiene casi al margen es Patria Querida.

 

Pero… ¿cómo se podrá congeniar y llegar a una alianza, con tantos nombres que flotan en el aire? Esa es la pregunta que solo los que pretenden hacer frente a la ANR deberán responder. Y la respuesta deberá indefectiblemente estar despojada de todo egoísmo, o de lo contrario el futuro para ellos será negro. O sea, cuanto menos intención de desprendimiento haya, mayor será la chance de quedarse con las manos vacías.

 

El panorama de los “aliancistas” no es bueno, ya que las posturas mostradas hasta el momento no están precisamente despojadas de egoísmo. A más de eso, el oviedismo está jugando un papel preponderante en esta división, puesto que también quiere meterse en la “pelea” por las presidenciales. Y es sabido que su líder, el general (SR) Lino Oviedo, lejos está de tener intenciones de ceder su candidatura.

 

Los liberales están en la misma tesitura, y la izquierda, el otro brazo de la APC, no quiere ceder espacios, y es más, ya lanzó algunos nombres como posibles postulantes para tomar el lugar que dejará Fernando Lugo.

 

Pese a que para las presidenciales del 2013 aún faltan casi dos años, será este 2011 el que comience a marcar la tendencia de cómo se irá desarrollando el partido que culminará con las elecciones generales. A juzgar por como se viene presentando la situación, son los colorados los que tienen un panorama mas alentador.

 

La conocida frase de divide y triunfarás, está jugando a favor de la ANR, aunque es cierto, no son los colorados los que están causando división en el otro bando, pero no se puede negar que les viene como anillo al dedo.

 

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