• Cristian Nielsen

“Agroexportación,  monocultivo, agricultura familiar campesina, promover la industrialización de las materias primas agrícolas para la mayor generación de empleos, soberanía alimentaria, el 2% de los propietarios concentran el 85% de las tierras…”

 Simplezas como estas son impulsadas desde un partido político, cuyos dirigentes –por ignorancia o necedad premeditada- se permiten mentir con total descaro.

Me refiero al “plan de reforma agraria de Tekojojá”,  fogoneado por gente de excelente formación académica como el doctor Anibal Carrillo Iramain, quien debiera dedicarse con exclusividad a su centro médico de la niñez y olvidarse de la dirigencia política, a menos que revise su base de datos y hable con mayor propiedad de lo que evidentemente ignora.

Para quienes no lo sepan, el doctor Anibal Carrillo Iramain es un afamado médico pediatra, propietario del prestigioso Instituto Privado del Niño, asociado a su vez a los mejores sistemas de medicina privada prepaga cuya membresía cuesta, cuando menos, unos módicos 2.000.000 de guaraníes al año a una familia tipo que quiera contar con sus servicios. No es mucho, apenas el 14% del salario mínimo anual. Digamos que en una economía de mercado, hasta es una minucia. Con solo que dos miembros de la familia ganen el mínimo, tendrán que aportar apenas el 7% de lo que ganan para tener atención del primer mundo. ¿Me explico?

Pero volvamos al tema que preocupa al buen doctor, aparte de sus pacientes.

Don Carrillo, es un simple y garrafal error suyo afirmar que “el 2% de los prop

 

Su error es tan primario que hasta da pena tener que señalárselo.

Tomemos la región Oriental, que es la que concentra el 97% de la población del Paraguay, ligeramente superior a los 6 millones de habitantes.

En esta región, de las tierras con potencial agrícola, unas 2.800.000 hectáreas están siendo utilizadas por la agricultura mecanizada, de ellas, unas 2.400.000 en fincas de más de 20 hectáreas y unas 380.0000 en fincas de menos de 20 hectáreas (colonias alemanas, ucranianas, polacas y japoneses  en Itapúa, producto de la inmigración de principios del siglo XX), todas cooperativizadas, por añadidura.

Otras 2.200.000 hectáreas de tierra agrícola de primera calidad, están en manos de asentamientos coloniales campesinos. Lo que podríamos llamar, el resultado de la “reforma agraria basada en el reparto de tierras”, herencia de antaño o como quiera UD. llamar al culpable de este sistema fallido. Pero allí están, en manos de campesinos.

Ahora, ciñéndonos a estrictos patrones de producción y productividad, veamos los resultados.

De esas 2.800.000 hectáreas mecanizadas, don Carrillo, han salido los casi 3.000 millones de dólares exportados en 2010 en rubros agrícolas, no sólo a partir de lo cosechado en el “monocultivo” de soja -como insiste su partido en su prédica monocorde-. Ha sido soja, si señor, el 26% de la cual ha sido industrializado AQUÍ, y también maíz, trigo, sorgo granífero y forrajero,  girasol, lino, canola y otros cultivos que se utilizan para rotar el uso de suelos, mantener su productividad y cerrar el ciclo de eficiencia anual, algo que sus “pensadores” del partido ignoran porque por lo visto jamás visitaron las zonas de trabajo antes de emitir los decadentes informes de “asesoría” en los que UD. funda sus discursos. Sus “técnicos” prefieren la diatriba cómoda de escritorio a la constatación “in situ” que les va a ser necesariamente incómoda, porque no sabrían que hacer con el resultado de sus observaciones.

¿Y qué produjeron las otras 2.200.000 hectáreas de los asentamientos coloniales campesinos, una extensión que es casi el 80% de los perversos cultivos mecanizados? ¿Montos comparables a los anteriores, llegamos a los 6.000 millones de dolares de exportaciones?  Le confieso que he buscado con bastante insistencia en las tablas de producción y exportación, del MAG, de Senacsa, del SEAG, del BCP y de otros organismos gubernamentales y el resultado es NADA. O cuando menos, son resultados tan insignificantes que no gravitan en las cifras de comercio exterior, ni siquiera en las de la economía interna.

Un simple dato me confirma este aserto: mientras nos instalamos como el cuarto exportador mundial de soja y derivados, producto de la demonizada agricultura mecanizada, nos estamos peleando a brazo partido en la frontera por evitar que ingrese un cajón de tomates argentinos semipodridos, para proteger a la “eficiente” producción nacional. ¿Esa es su visión de la “soberanía alimentaria” en el Paraguay?

Don Carrillo: Si personas como UD.,  y quienes piensan como UD.,  tuvieran alguna influencia real en la política nacional viviendo de mentiras, mitos, medias verdades e ignorancia estadística, el Paraguay podría estar en serios problemas. Pero, felizmente, hay mentes despiertas que viven el presente, ven venir el futuro y desprecian la estupidez, pero en especial, la mentira premeditada y malévola.

Y que sobre todo, están por delante de su anticuada y tonta visión de la economía de un país.

Me siento obligado a decir algo en su favor: Creo que UD. es un equivocado de buena fe, piensa que está apoyando una causa noble y que el país que UD. sueña es el que debiera triunfar.

Pero le tengo una noticia: estamos en el siglo XXI,  la utopía socialista se ha hundido en el peor de los fracasos y es hora de que UD., y su partido, despierten a la realidad.

El país real no va a esperarlos. Simplemente, les va a pasar por encima… si no toman la decisión correcta: o aceptan la realidad, o se apartan del camino.

Los procesos históricos, don Carillo, son inexorables.

 

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gravatar.comMaria

Don Carrillo: Si personas como UD., y quienes piensan como UD., tuvieran alguna influencia real en la política nacional viviendo de mentiras, mitos, medias verdades e ignorancia estadística, el Paraguay podría estar en serios problemas. Pero, felizmente, hay mentes despiertas que viven el presente, ven venir el futuro y desprecian la estupidez, pero en especial, la mentira premeditada y malévola.

Y que sobre todo, están por delante de su anticuada y tonta visión de la economía de un país.

Me siento obligado a decir algo en su favor: Creo que UD. es un equivocado de buena fe, piensa que está apoyando una causa noble y que el país que UD. sueña es el que debiera triunfar.

Pero le tengo una noticia: estamos en el siglo XXI, la utopía socialista se ha hundido en el peor de los fracasos y es hora de que UD., y su partido, despierten a la realidad.

AJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Y por qué, maldito pelotudo, vos crees que "no se produce nada" en "tierras campesinas"? Qué el Paraguay está salvado, como siempre estuvo? En qué país vive este... personaje?

El hombre se pone a citar todo lo que se cultiva y produce. Y? Explicame un poco quién gana con eso? Háblame un poco de esos productores y con quienes compiten y a quiénes explotan, y como afecta al país? El país, que de paso, no está hecho solamente de una minoría privilegiada que se dedica al control de la producción agraria.

O qué? Estamos salvados mientras gente como éste pueda ser parte de la explotación? Obvio, no es tan simple, sí, existen numerosas empresas e incluso comunidades que producen valiéndose de monopolio de sus áreas. El punto es? No a la simplificación?

Ok.

Fecha: 11/02/2011 19:18.


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