JOSÉ GREGORIO CAJÉS, ABSUELTO DE UN DELITO DE VIOLACIÓN CONTRA SU CUÑADA

"Aliviado y satisfecho”. Así se declara el súbdito paraguayo José Gregorio Cajés, absuelto por la Audiencia Provincial de un delito de violación. Cajés ha pasado de ser un criminal a un ciudadano más, libre de mácula, al menos judicial. Hace dos años, Cajés se acostó con su cuñada, por entonces de 16 años, y la dejó embarazada. La menor le solicitó 400 euros para abortar, Cajés se negó, y la chica varió su testimonio, en un primer lugar exculpatorio para su cuñado, para afirmar que había sido forzada sexualmente.

La polémica se desató en Gijón. La Fiscalía solicitaba 15 años para Cajés. El Principado, que ejercía la acusación particular a través de Irene Arce, defensora del menor, duplicaba la petición de condena hasta los 30 años. Sin embargo, las contradicciones en las que incurrió la menor, que en un primer momento afirmó que el sexo había sido consentido para luego variar su declaración, y la enardecida defensa de Cecilia Barrios, pareja de Cajés y hermana de la menor implicada, fueron decisivos para que el juez dictaminara que “no hay indicios de abuso sexual”.

 

No obstante, Cajés se veía en Villabona. La presión vecinal en Montiana obligó a José Gregorio y su compañera sentimental a dejar Gijón para asentarse en Avilés. “Mucha gente me bajaba la moral, me decían que era un tema muy jodido. ‘De esta no te libras’, me decían. ‘Aunque tengas razón, la van a creer a ella’”, señala Cajés.

 

Choque cultural José Gregorio Cajés explica con toda naturalidad su relación con la hermana de su pareja sentimental, Cecilia Barrios. “Mis compañeros de trabajo (es empleado de un taller mecánico en Avilés) sabían que yo estaba enrollado con esta chica desde hace dos años. Iba con ella a cenas o comidas de trabajo. Si mi pareja salía de trabajar a las diez y yo a las tres, iba a buscar a su hermana y nos íbamos a dar una vuelta”, comenta. De esa relación surgió un embarazo no deseado. “Nos gustábamos, tuvimos sexo y la chica se quedó embarazada, pero jamás la forcé”, señala Cajés que, aunque no quiere saber de la menor, aún le guarda estima. “Es una buena persona, a pesar de lo que hizo”.

 

Asombra la naturalidad con la que Cajés describe su doble relación con su pareja sentimental, con la que tiene un hijo de tres años, y con su hermana. “En España es algo extraño y la gente me critica por ello, pero en Paraguay es normal. Son juegos que acostumbramos a traernos allí. Una chica de 16 años es como si tuviera 30, y una de 18 ya tiene muchos kilómetros. Respeto las costumbres españolas, pero son distintas a las de Paraguay”, comenta.

 

Celos José Gregorio Cajés basa todo el escabroso caso en los celos. El súbdito paraguayo conoció en Asturias a Cecilia Barrios, tuvieron un hijo e iniciaron una convivencia. Un año más tarde, la hermana de Cecilia, de 15 años, dejó Paraguay para establecerse en Gijón junto a su hermana y el propio Cajés. Ahí comenzó todo. “En Paraguay las dos ya habían tenido problemas, había celos y me tiró los tejos para intentar hacerle daño a su hermana”, explica. Cajés se justifica en que la chica “tenía sangre caliente”, pero la presión a la que ha sido sometido le ha hecho cambiar de actitud. “Tengo 41 años, un hijo y una pareja. He escarmentado, claro. No volveré con estos temas”, afirma Cajés.

 

20/02/2011 00:00 / J. C. G. Gijón

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