El Ministerio de Hacienda está ante la dura coyuntura de que este año debe recaudar muchísimo más de lo que había previsto originalmente, dado el desfasaje del Presupuesto General de Gastos que salió del Congreso y el peligro que se cierne sobre la economía nacional ahora que los poderes Legislativo y Judicial tienen autarquía, es decir, pueden decidir sobre sus gastos sin necesidad de tener autorización de Hacienda. Además, está la evasión tributaria que, en muchos casos, se da porque la gente todavía desconfía -y con razón- del destino del impuesto que paga.

El Viceministerio de Tributación tiene la orden tajante de elevar la recaudación fiscal hasta donde sea posible. La consigna parece ser que se precisa recaudar alrededor del 12% más que el año anterior para hacer frente a los compromisos de este año, principalmente el Presupuesto General de Gastos de la Nación, inflado de manera escandalosa en el Congreso, con un incremento sin posibilidad cierta de financiación que representa más de 300 millones de dólares.

 

Lo peor de estos gastos es que la mayor parte irá a parar en salarios de funcionarios parásitos que no contribuirán a mejorar la atención pública, sino que cumplirán "misiones" político-partidarias. En otros casos, la corrupción tiende sus tentáculos para quedarse con parte del Presupuesto. Hay que sumar a todo, los egresos superfluos a los que son tan adictos los funcionarios públicos.

 

El otro gran peligro para las arcas del Estado es la autarquía que han logrado el Poder Legislativo y la Corte Suprema de Justicia. Esto les faculta a aumentar cuanto quieran la cantidad de funcionarios, por ejemplo.

 

En los últimos días, Hacienda ha lanzado la idea de crear más impuestos. Se habla de aumentar la base tributaria. Pero al final se termina cobrando más impuestos a quienes siempre pagan, a quienes desean trabajar legalmente y aportan consuetudinariamente sus obligaciones fiscales. Con esto se crea una desmesurada inequidad tributaria. Los legales pagan más y los evasores siguen siendo tales y acrecientan sus ganancias al tener mayor "competitividad" frente a sus pares lícitos.

 

La evasión fiscal sigue siendo inmensa en nuestro país. Días atrás el economista Luis Saguier Blanco señalaba que dicha evasión rondaría el 70%, ya que solo unos 350 mil contribuyentes de 520 mil que representa la población económicamente activa, aportan en su totalidad al fisco.

 

Además, se ha hecho poco en la lucha contra la evasión. Para frenar el contrabando se suele recurrir a inocuos controles en zonas periféricas para capturar hormigas mientras el gran contrabando, protegido adecuadamente, ingresa sin problemas.

 

Ante todo esto, la ciudadanía paraguaya no ha desarrollado una cultura tributarista como hay en otros países. Y conste que hoy se cumple en mayor medida. Mucha gente señala que aportaría con gusto si viera que su impuesto se usa correctamente. Si no hubiera tantos hospitales desabastecidos o escuelas que se desmoronan, por ejemplo.

 

Se podrán tomar todas las medidas técnicas para tratar de corregir el déficit del Estado, pero mientras el ciudadano tenga motivos para sospechar de que su dinero va a otra parte y no adonde corresponde, se hará cuesta arriba la tarea recaudatoria.

http://www.ultimahora.com/notas/412457-se-pagar%C3%A1n-m%C3%A1s-impuestossi-la-gente-ve-que-los-fondosse-utilizan-correctamente

 

 

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Anónimo

QUE LOS RICOS PAGUEN LA CRISIS
¡Impuestazo a la soja e IRP sin contemplaciones YA!
El anuncio de la presentación de un proyecto de ley que crea un impuesto del 4% a la exportación de carne y del 6% a la soja en estado natural, patrocinado por el senador liberal Ramón Gómez Verlangieri, destapa nuevamente la polémica sobre el cobro de impuesto por parte del Estado a los dos sectores capitalistas más poderosos del país.
Dionisio Borda, jefe económico del gobierno de Lugo-PLRA, planteó su apoyo de manera tímida y cuidándose de no crispar mucho a los “productores”. Dijo: “Es una iniciativa que no deja de ser interesante, siempre y cuando se maneje una tasa baja y al mismo tiempo flexible, en el sentido de que tenga capacidad de adaptarse cuando se produzca algún factor exógeno negativo para el sector, como por ejemplo un problema climático. Porque para el futuro inmediato todo el mundo sabe que para los precios de los commodities la proyección para los próximos años es de seguir aumentando sus niveles de precio” (UH, 5/3/11). Dicho de otra forma, siempre y cuando paguen poco y se les pueda “comprender” o “excusar” cuando las ganancias no sean las que ellos esperaban, la cuestión del impuesto a los agroexportadores “no deja de ser interesante”.

Los sojeros y ganaderos, que en el 2010 obtuvieron ganancias records registrando ingresos por exportaciones de 1.600 y 1.000 millones de dólares respectivamente, anunciaron su absoluta condena a la posible medida. Coreando a los gremios agroexportadores, sus patrones, las multinacionales Cargill, Bunge y ADM, también manifestaron su negativa a pagar impuestos al país ¡Imaginen si los pobres también nos negáramos a pagar el IVA! ¿Habría “tolerancia” para nosotros y nosotras?

La ley 125/91 establecía un impuesto a la exportación de productos en estado natural que iba hasta un máximo del 12 %. Esta ley quedó derogada por Ley 2.421/04, durante el gobierno de Duarte Frutos, en el marco de la llamada "Ley de Adecuación Fiscal" que no hizo otra cosa que crear en Paraguay un verdadero paraíso fiscal en donde los ricos, latifundistas y las poderosas empresas transnacionales sojeras no pagan un solo guaraní al Estado por sus extraordinarias ganancias.

¡Comencemos con un 40% y vayamos aumentando!

Si comparamos las tibias intenciones del gobierno y de los sucesivos proyectos de ley sobre el tema (que fueron todos encajonados y nunca superaron el 15%) con la región, vemos que en el Brasil se cobra un 24% a las exportaciones y en la Argentina un 35% de impuestos o retenciones. Un impuesto del 4 o 6 por ciento (con lo cual el Estado, a lo sumo, recaudaría desde 90 a 200 millones de dólares) es absolutamente insuficiente y limitado ante este sector permanentemente privilegiado y explotador.

Desde el PT no solo sostenemos que los sojeros y ganaderos deben pagar impuestos, sostenemos que se debe luchar sin cuartel contra el modelo agroexportador, basado en el monocultivo y en el envenenamiento masivo que sólo destruye a la naturaleza y al ser humano.

Exigimos al gobierno de Fernando Lugo que aplique un impuestazo a las empresas y latifundistas sojeros, que no sea menor al 40% y que éste vaya aumentando progresivamente, de tal forma a desalentar este modelo perverso y criminal que nos roba la soberanía territorial y alimentaria.

Nuevo IRP del gobierno: a la medida de los ricos y evasores

El gobierno tiene una agujero de 400 millones de dólares en el presupuesto. Para cubrir este “desfinanciamiento” relanzaron el proyecto de Impuesto a la Renta Personal (IRP), tantas veces encajonado por los parlamentarios. Si bien el IRP del gobierno siempre fue limitado, ahora es una vergüenza en cuanto a su postración ante la mezquina y miserable burguesía nacional.

El gobierno de Lugo ahora presenta una propuesta a la medida de los ricos y grandes evasores del fisco: se elimina la obligación de presentar declaración jurada patrimonial inicial, es decir, no tienen que rendir cuentas ni explicar el origen de sus fortunas; se aumenta la deducibilidad de los gastos al 100%, lo cual significa que en base a las compras que realicen pueden descontar de lo que deben pagar al Estado con la posibilidad de finalmente no pagar una moneda y, por último, la prejudicialidad para que los hechos punibles de evasión de impuestos no competan a la acción penal publica sin que haya una resolución definitiva de la Administración Tributaria.

A todas luces un proyecto a gusto y paladar de los empresarios, que ya expresaron su conformidad desde la Unión Industrial Paraguaya (UIP). Una grosera capitulación más del “gobierno del cambio” a los ricos.

Desde el PT defendemos fuertes impuestos a las ganancias de los empresarios, como el impuesto a la renta, a los artículos de lujo y a la exportación de granos. Son los ricos quienes deben pagar el precio de la crisis económica.

Luchamos por un plan económico al servicio de satisfacer las necesidades de la mayoría del pueblo trabajador y no las ganancias de una minoría explotadora como es la clase capitalista.

Comité Ejecutivo Nacional

Asunción, 10 de marzo de 2011
Contacto:
ptparaguay@hotmail.com


Fecha: 18/03/2011 18:58.


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