POR ARISTIDES ORTIZ ⋅

Hace 20 años que partidos y medios sostienen la democracia de fachada con la fiebre electoral.

Tanto tiempo fuimos amordazadosy obligados a participar de aburridas elecciones con resultados cantados durante la dictadura que, a media que corrían los años noventa, viviamos con pasión religiosa cada elección y cada publicación periodística. También los viviamos con ingenuidad, porque no nos dabamos cuenta que el sistema político stronista y su correlato oligárquico de hoy habian encontrado su balón de oxígeno para seguir administrando el poder.

Desde 1989 hasta hoy, los comicios y los medios entraron en un proceso de sacralización. Y detrás de la sacralización, vino la estafa. Los partidos políticos tradicionales, y algunos no tradicionales de derecha e izquierda, organizan su vida con un solo objetivo: ganar elecciones construyendo aparatos electorales. De todos, el que sigue siendo inalcanzable, a pesar de su derrota en el 2008, es la ANR. Construyó una maquinaria tan eficiente que maneja todo el proceso post dictadura, hegemonizando al resto de los partidos. Nada de programas que planteen soluciones a los acuciantes problemas del país. Nada de vincularse con la sociedad antes y después de las elecciones. Nada de debates para discutir los grandes temas nacionales. Estas cosas no son necesarias. Lo necesario es aceitar la maquinaria electoral, ganar elecciones y mantenerse en el poder del Estado para hacer lo que convenga a los intereses personales.

 

Lo mismo hiceron los grandes medios de comunicación. La nutrida agenda electoral de todos los años les sirvió de plataforma informativa para inundar sus espacios de lo electoral:  informar sólo sobre elecciones, porque  el resto (política, económia, cultura lo social) dependen de lo electoral. Información electoral que por cierto vende, haciendo pelear a los candidatos, y es fácil, porque sólo es cuestión de poner la grabadora, grabar las declaraciones, transcribirlo y publicarlo. Información electoral interminable.

 

En esta lógica de los partidos y los grandes medios entró gran parte de la sociedad: vivir la democracia, vivir la política, resolver nuestros poblemas económicos y sociales es votar a nuestros “representantes” y luego volver a casa a ver la tele, a trabajar  y a jugar fútbol.  Así, la lógica electoral debilitó la participación política, que es mucho más antes y después de los comicios que en los comicios; una participación política que significa organizarse colectivamente todos los días, manifestarse públicamente cuando sea necesario, discutir y proponer soluciones a los problemas del país, protestar contra el poder…

 

Esta lógica electoral cambio el lugar fundamental de hacer política:  es dentro de los medios y de los partidos, no en las calles. Se hace política sólo leyendo diarios, viendo tele, escuchando radio, denunciado las injusticias ante los periodistas y votando. Sin darnos cuenta que estamos jugando la política, la economía y los intereses de los empresarios de los medios de comunicación y de los políticos de los partidos.

 

Hoy la política en Paraguay se hace exclusívamente en los medios y en las elecciones. Un hacer político mediático y electoral que juega la agenda de intereses de la oligarquía paraguaya, porque sus partidos y sus medios nos convencieron que la política está dentro de ellos, porque nos alejaron de la organización cotidiana y de la calle, que son los lugares donde corre peligro el poder de la oligarquía.

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Anónimo

MEDIOS Y PARTIDOS INSTALAN ELECTORALISMO
Hace aproximadamente ocho meses vienen centrándose en la agenda electoral.

Desde que los partidos y sus precandidatos comenzaron sus campañas electorales mirando las elecciones municipales del pasado 7 de noviembre (aproximadamente a inicios de julio de 2010 con las internas municipales de los partidos), lo electoral ha sido el tema transversal en las declaraciones de los políticos y en las publicaciones de los grandes medios comerciales.

Primero fueron los comicios internos en los que los partidos y movimientos políticos eligieron a sus candidatos para las intendencias y concejalías de los 238 municipios de todo el país. Luego vinieron las municipales en las que compitieron, el 7 de noviembre, todos los candidatos.

Ni bien terminó la compulsa municipal, unas supuestas expresiones de Lugo, en las que apuraba a sus aliados oficialistas a buscar el/la candidato/ta para las generales del 2013 y manifestaba preferencia por alguno de los candidatos potables, disparó la ansiedad de los políticos del oficialismo gubernamental, lo cual a su vez inundó las páginas de los medios impresos, las imágenes de los canales y los programas radiales.

Lo anterior se enlazó con las elecciones internas coloradas para elegir a sus autoridades partidarias, que fue cobrando fuerza en la ANR y en los medios de comunicación en diciembre de 2010 y en enero y febrero de este año, hasta llegar a su climax el pasado domingo, con la realización de los comicios.

Ahora continuan las publicaciones sobre cuestiones electorales, esta vez mirando las elecciones presidenciales del 2013, que se realizarán recien dentro de 2 años y tres meses.

Fecha: 17/03/2011 17:20.


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