Una vez más fracasó el intento de hacer aprobar en la Cámara de Diputados el proyecto de ley que establece la inscripción automática de los mayores de 18 años de edad en el padrón electoral. Hace algún tiempo, el tratamiento de este proyecto fue aplazado por los legisladores con el argumento de que necesitaban “más tiempo” para estudiar con detenimiento los detalles y alcances de la iniciativa. Pasaron ya varias semanas desde aquella oportunidad. Ahora un grupo mayoritario de diputados simplemente abandonó el recinto, dejó sin quórum la sesión ordinaria de la Cámara Baja y quedaron sin analizar varios temas del orden del día. Estas actitudes irresponsables no pueden sorprender a nadie, sin embargo. Y esto no es debido solamente al arraigado hábito que tienen diputados y senadores del Congreso paraguayo de ausentarse de sus lugares de trabajo, sino que tiene que ver además con el tema que debía ser debatido.

El proyecto en cuestión puede convertirse en un primer paso fundamental para extirpar a los miles de planilleros del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), que vienen desde hace años succionando recursos públicos que muy bien podrían destinarse a otras necesidades de la población. Políticos de todos los partidos -en especial de la ANR y del PLRA- se han encargado de llenar el TSJE de recomendados de todo tipo. Futbolistas, periodistas, operadores partidarios, parientes de tal o cual parlamentario, amigos, vecinos y amantes componen la fauna de “contratados” de la Justicia Electoral, pagados con dinero extraído directamente de los bolsillos de los contribuyentes. Mientras estos “contratados” cobran regularmente sus salarios, la salud pública no da abasto para atender los casos de dengue y otras enfermedades y las escuelas del sistema educativo oficial se caen a pedazos. Este desperdicio de dinero podría evitarse con relativa facilidad.

 

La inscripción automática en el padrón es una operación más bien sencilla, pues en esencia no puede consistir más que en el cruzamiento de la información contenida en los bancos de datos del departamento de Identificaciones de la Policía Nacional y de la Justicia Electoral. Quien diga que el proyecto es mucho más complejo que esto estará mintiendo. Existe la tecnología para implementar la inscripción automática, el Paraguay tiene técnicos idóneos para ello, significará un ahorro enorme para el Estado y hasta tornará más seguros y confiables los padrones para las votaciones. Así visto el asunto, está claro que resulta insensato obstruir un plan tan beneficioso como éste. Cualquiera esperaría que legisladores en verdad comprometidos con el país corrieran a aprobar sin demora un proyecto de estas características. Pero no, todo lo contrario.

 

La mayoría dejará que la propuesta acumule polvo y polillas en los cajones del Parlamento, ya que no están dispuestos ni remotamente a renunciar a esa útil herramienta de clientelismo y prebenda. Con los “cupos” de puestos de trabajo en el TSJE -que, por cierto, no es la única institución aquejada por el cáncer de los planilleros- tienen asegurados estos “líderes” políticos sus equipos particulares de incondicionales, sus punteros dentro del partido, su base de adherentes. Las cúpulas políticas no se privarán ellas mismas del privilegio de disponer según su conveniencia de los recursos ajenos, de los recursos del pueblo.

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Anónimo

Bloquean en el Congreso la inscripción automática
Diputados colorados, liberales y oviedistas dejaron ayer sin quórum la sesión de la Cámara para que no se trate el proyecto de ley de inscripción automática en el padrón electoral de los que cumplan 18 años. De boca para afuera todos se declaran a favor, pero en la práctica permanentemente aplazan la aprobación con burdas maniobras. Ello eliminaría la contratación de miles de operadores de los partidos para realizar la tarea, muchos de los cuales son simples planilleros. Solo lo gastado en ese concepto en 2010 y lo previsto para este año suman US$ 57 millones.

Fecha: 18/03/2011 09:19.


Anónimo

PLANILLEROS

Andrés Granje
Se destapó la olla del Tribunal Superior de Justicia Electoral, cuanta corrupción putrefacta surge como evidencia de los desmanes que hacen nuestros políticos y como malgastan los recursos económicos del país, pagando salarios a gente que no trabaja, que ni siquiera acuden a sus lugares de trabajos, muchos so pretexto de estar comisionado en alguna institución relacionada a los partidos políticos, excusa ideal para tratar de maquillar lo inocultable. Pensar que todo comenzó por una de las tantas trampas, celadas que se coloca al enemigo aunque sea del mismo partido para amargarle o sacarle del camino, sin embargo esa maldad de Galaverna para con su correligionario González Daher, mostró la punta de la madeja que tan hábilmente está desenredando el fiscal Eduardo Casenave.





Queremos contextualizar el tema, muy debatido por cierto en los últimos días, se ataca con vehemencia el hecho que el TSJE, sea un coto de caza de los partidos políticos y sus dirigentes, brindando trabajo a simpatizantes y amigos. En esencia la idea no era mala, después de 35 años de contar con una Dirección de Registro Electoral, a la medida de la dictadura Stronista, con funcionarios de un solo partido, donde diez años antes ya se sabía cuales serían los guarismos de los futuros comicios, se buscó integrar un tribunal con representación pluralista donde todos se controlaran entre si, como idea es optima, ya que iba a servir para colocar a los mejores técnicos en campos específicos, sin embargo los políticos convirtieron el Tribunal electoral en basurero o reciclador de desechos.
Por toda la indignación que genera esta situación hecha publica, es lamentable el papel que cumple uno de los ministro del TSJE, el tristemente celebre Juan Manuel Morales, que según denunció el fiscal Eduardo Casenave, se negó el viernes a colaborar con la investigación poniendo obstáculos en el camino, aunque después el actual presidente Alberto Ramírez Zambonini, señale que no pondrá trabas al accionar de la justicia, pasaron días preciosos, un fin de semana donde se pudo haber ocultado evidencia en los documentos solicitados por el fiscal.
Son los gestos autoritarios que la ciudadanía ya no tolera y que los jueces y fiscales deben combatir, con actitudes valientes como la que exhibe el fiscal Casenave, no la pusilanimidad genuflexa de varios integrantes de la justicia que siempre demostraron tener el espinazo muy frágil y quebradizo cuando de chocar con poderosos se trata. Lo que desea fervientemente la población paraguaya es terminar con estos nidos de corrupción enquistados en la administración pública de nuestro país y mas que nada lo que ya no se puede seguir tolerando es la impunidad tan usual en nuestro manejo criollo de la cosa publica, por eso a la par de alentar al fiscal Casenave en esta lucha, el pueblo le pide que no ceje y continué hasta las ultimas consecuencias, llore quien llore, caiga quien caiga.

Fecha: 28/03/2011 11:28.


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