POR HERNÁN BURGUEZ

Se torna preocupante el auge de los “motochorros”, así como llaman en Argentina a los asaltantes en moto que dominan las calles y avenidas del vecino país; acá también se está traduciendo esa situación. A diario nos enteramos a través de las noticias que casi todas las noches los delincuentes asestan “golpes” contra transeúntes “huérfanos” de la seguridad.

El último caso ocurrido, por suerte la víctima, un chofer que vive en el barrio San Isidro de Lambaré, salió viva, con una herida de bala alojada en el rostro, el hombre se resistió a un asalto perpetrado por dos sujetos a bordo de una motocicleta que sin dudar le dispararon a matar.

 

Varios “motochorros” ya actuaron de esta manera en las últimas semanas, e inclusive, llegaron a matar jóvenes vidas como el que ocurrió hace 15 días en Reducto de San Lorenzo, cuando una joven de 16 años, madre de una niña de un año, salió de su casa junto con su pareja, unas cuadras nada más, para cargar saldo en su celular, y se encontró con la muerte, en las manos de unos marginales que aún siguen sin ser identificados y atrapados.

 

Como en este caso, y en otros anteriores y recientes, está demostrado que la Policía Nacional no consigue tener una capacidad de siquiera reacción, salvo en algunos casos fortuitos en que intervinieron, y pese a que cuentan con equipamientos.

 

La comunicación entre patrulleras y la base de operaciones del 911 aún no están en óptimas condiciones, las autoridades del Ministerio del Interior anunciaron que están en un proceso de licitación, que está tardando, pero que consiste de potenciar el sistema de emergencias y ampliar, de Asunción hacia el departamento Central.

 

Las cámaras de seguridad instaladas en varios puntos de la capital no funcionan en su totalidad, menos del 50 por ciento nada más ponen en alerta a los agentes del orden.

 

En el barrio porteño de El Tigre, recientemente los policías bonaerenses demostraron la capacidad de reacción, que en parte podría dar un impacto mediático y de persuasión a los delincuentes para que se cuiden a la hora de hacer sus fechorías en horas nocturnas.

 

Primeramente, una cámara instalada en un punto estratégico de la ciudad, muestra cuando dos “motochorros” aprietan a un transeúnte. Las imágenes son elocuentes de la brutalidad con que actúan estos delincuentes a altas horas de la noche.

 

Inmediatamente se puede ver, a través de otra cámara instalada en el tablero del acompañante de una patrullera policial cuando se inicia una persecución y ubicación de los “motochorros” huyendo con las pertenencias de la víctima.

 

Los delincuentes fueron perseguidos pese a entrar de contramano en calles y avenidas, y la Policía igualmente lo hizo, entre autos y buses, sobre veredas y en predios de los negocios, hasta que logró alcanzar a los “motochorros”, quienes finalmente no tuvieron otra opción que detener la marcha y tirarse al pavimento para ser esposados. Se trató de una espectacular y casi perfecta intervención policial, que es digno de trasladar este sistema de seguridad en nuestro país.

 

Esto demostró la capacidad de reacción de la policía bonaerense, y además, se destaca el profesionalismo con que actúan, ya que en ningún momento el agente efectuó disparo alguno. No hubo necesidad, como acostumbran hacerlo aquí nuestros uniformados, que muchas veces son cuestionados por su incapacidad de dominar una situación de riesgo.

 

De traducirse esta capacidad de reacción en nuestra Policía, podría desalentar en algo los asaltos en las calles del Área Metropolitana. La ciudadanía preocupada desea saber cuál es el plan que están llevando adelante la Policía Nacional y el Ministerio del Interior, quienes no informan de los trabajos que están encarando.

 

Llevan tres años adquiriendo equipamientos y hasta ahora no ha cambiado algún aspecto que se traduzca en beneficio de la seguridad de la población.

 

Otro punto que debe ser atacado, paralelamente, es la facilidad con que se adquiere un arma en la sociedad civil. Más del millón de paraguayos tienen un arma a su alcance, y la facilidad con que cualquier ciudadano puede adquirir en el mercado negro. La Policía debería implementar conjuntamente con la Fiscalía, un plan nacional de control de armas, así como se aplican los controles a vehículos ilegales, también podría disminuir la tenencia y portación de armas ya sea en los vehículos y en las viviendas particulares.

 

 

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gravatar.comfabiola

legalmente laPOLICIA NACIONAL deberia trbajar conjuntamenta con la fiscalia para obtener resultados propicios para el pais

Fecha: 16/11/2012 13:59.


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