Samira Escobar Rios *

Me encantaría saber qué tan lejos va a llegar nuestro silencio, y dejaremos de ser los típicos paraguayitos ñembotavy, que dejan que las “autoridades” irónicamente electas por el pueblo, pasen por encima de nuestros derechos.

Me encantaría que dejemos de ocultar las verdades de los corruptos que tenemos como líderes, de aquellos ignorantes que se hacen llamar “representantes del pueblo”, todo por cuánto ¿200 mil guaraníes? ¿un mes de agua gratis?... Por favor, ¿en qué cabeza cabe que -por ejemplo- para campañas electorales se gasten millones, en vez de invertir en educación o en efecto en salud?

¿Cuántas personas mueren por falta de lugares de asistencia hospitalaria y todo para que? para que los políticos se promocionen? Nooo pues...

Me podría alguien decir, preferentemente un lambareño ¿qué están haciendo con nuestras calles? ¿quién fue el espléndido arquitecto que se cree que vive en un país donde las calles miden más 10 metros?

 

La verdad que me encantaría tenerlo en frente para felicitarlo por su “brillante” idea de mandar colocar una divisoria en una calle que no pasa los 5 metros de ancho, comentarle de paso los accidentes que dicha inutilidad ha causado últimamente, el caótico tránsito, y cómo olvidar los cráteres en las calles que te hacen sentir como en la luna.

 

Me tomé la libertad de escribir esta nota para denunciar la ineptitud de nuestros gobernantes, demostrar que existimos personas que no acallamos la corrupción y sobre todo invitar a todos los jóvenes a realizar un cambio a nuestro querido paraguay, que aún posee secuelas por una mala elección del pasado así que gente, ¿para cuándo el futuro?

 

*15 años

 

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