• Andres Humberto Zaracho

Tras la derrota de los países del Eje (Alemania, Italia y Japón) por los Aliados, que dio cese final a la II Guerra Mundial, tres de los países vencedores (EEUU, Gran Bretaña y Francia) habían perdido la razón de su alianza con la Unión Soviética. Los enemigos comunes ya fueron derrotados, pero vuelve a ser Europa el primer escenario del comienzo de la Guerra Fría cuando el mundo se dividió en dos bloques ideológicamente antagónicos: a) los países democráticos u occidentales, dirigidos por los EEUU, y b) los países comunistas (mal llamados orientales), dirigidos por la URSS.

Se denomina Guerra Fría al enfrentamiento político, ideológico, económico, tecnológico y militar que tuvo lugar durante el siglo XX entre los bloques occidental-capitalista, liderado por Estados Unidos, y oriental-comunista, liderado por la Unión Soviética. El resultado inmediato fue la aparición de un mundo bipolar,  que ocupó un protagonismo clave en el siglo XX formando parte de ella todos los conflictos que se produjeron en el planeta a partir del cerco de la ciudad de Berlín impuesto por la URSS (1948) hasta la caída del muro de Berlín producido en 1991. El muro (mas conocido por el “muro de la verguenza”) fue construido por los comunistas a fin de evitar mas fugas de los residentes en el sector ruso a Berlín Occidental.

 

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Ambos bloques enfrentados formaron en torno suyos grandes campos de influencia político-militar, y arrastraron a otros países del orbe a conflictos diversos, mediante movimientos políticos o acciones militares, tanto directas como indirectas. Aunque aceptaron la existencia de sus respectivas zonas de influencia acordadas en las cumbres de Teherán, Yalta y Postdam, la rivalidad se desplazó hacia otras áreas periféricas. EEUU logró su predominio económico y cultural en la Europa Occidental, Japón, India y Pakistán, toda la América Latina, además de Oceanía. La URSS en principio sólo contaba con algunas naciones de Europa Central y del Este, al que se sumaron la China comunista, Corea del Norte, Cuba y Nicaragua. Fueron en estas zonas donde las dos potencias midieron su poder, sea a través de métodos directos (intervención militar), o indirectos (influencia política-económica-cultural). China comunista se separó posteriormente del bloque liderado por la URSS para ir creando su propia esfera de influencia

 

El interés principal de las dos superpotencias radicaba en implantar su modelo de gobierno en todo el planeta. Lo que diferencia a la guerra fría de las contiendas militares o diplomáticas anteriores, es que los países que comandaron los bloques nunca se enfrentaron directamente utilizando sus fuerzas armadas una contra la otra. No obstante, provocaban -o aprovechaban estratégicamente- los conflictos regionales entre sus aliados y otros países no alineados interviniendo en tales conflictos. En diversas ocasiones llegaban incluso a ayudar a uno de los dos bandos mediante envíos de armas, o de apoyo económico o político de diferente índole dependiendo del país y la situación estratégica o política de la región. En ocasiones muy señaladas, una de las superpotencias llegó a enfrentarse directamente contra uno de los aliados de la otra (caso EEUU contra Vietnam del norte). En otras, una de las superpotencias establecía cabeceras de playa para la expansión de su `política de hegemonía (caso Cuba que desde 1959 se convirtió en satélite de la URSS).

 

En algún momento de la guerra fría, surgieron situaciones de crisis extremas que estuvieron a punto de hacer estallar una III Guerra Mundial, como la crisis de la instalación de rampas de lanzamiento de misiles en Cuba construida por los rusos. Estos puntos de máxima tensión fueron siempre controlados por los dos bandos, mediante acuerdos de concesiones mútuas ante el peligro de un conflicto mayor que peligraba el empleo por parte de la URSS y de EEUU de armas atómicas capaces de acabar con la vida sobre la tierra.

 

La creciente expansión comunista en Europa, al finalizar la II Guerra Mundial, hizo reaccionar a los EEUU. Así nació el Plan de ayuda económica a Europa Occidental impulsada por el Secretario de Estado general George Marshall.  Dicha ayuda fue un intento de protegerse del peligroso avance comunista en Occidente. Dentro de este marco de preocupaciones el presidente norteamericano Harry S. Truman llevó adelante su plan de contención al comunismo creando una serie de organizaciones que dieron vitalidad al bloque occidental. La Organización Europea de Cooperación Económica  (OCDE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), organismo de seguridad y defensa creado en marzo de 1948, que concentraba la alianza entre la Europa Occidental y los Estados Unidos, cohesionando los esfuerzos del bloque occidental frente a la Unión Soviética.

 

Poco antes, en agosto de 1947 los cancilleres americanos se reunieron en Petrópolis (Brasil) ante el temor de la creciente aparición del comunismo en América, si las naciones del continente continuaban en una postura de indefensión colectiva. Apenas iniciadas las sesiones, la delegación estadounidense presentó una propuesta de Tratado que contemplaba la ayuda militar -intervención incluida- a aquellos países que se vieran amenazados por el comunismo. El 2 de setiembre de 1947 los asistentes firmaron el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) que contenía una cláusula que estipulaba que la intervención militar sólo se efectuaría por acuerdo de todos los países miembros.

 

A estos mismos fines responderán otras instituciones posteriores como la Organización del Tratado del Sudeste Asiático (cuya sigla en inglés es SEATO), creada en 1954, con la función de mantener la paz y la seguridad internacional y la

promoción del desarrollo económico en la región. Son miembros Australia, Francia, Nueva Zelandia, Pakistán, Filipinas, Tailandia, Reino Unido y los EEUU.

 

Por su parte, la URSS impuso a los países europeos orientales de su área de influencia la “cortina de hierro” convirtiéndolos en sus satélites, que separó al mundo en dos bloques antagónicos. A los pactos de unión occidental, la Unión Soviética contesto con pasos paralelos, afianzando y fortaleciendo el otro bloque. Replicando al Plan Marshall se creó la KOMIFORM, que se trataba de una organización que informaría a todos los partidos comunistas del mundo sobre la actuación a seguir frente a los occidentales. Luego le siguió el Consejo de Ayuda Mutua Económica (en inglés COMECOM), una organización de cooperación económica formada en torno a la URSS por diversos países comunistas cuyos objetivos eran el fomento de las relaciones comerciales entre los estados miembros, en un intento de contrarrestar a los organismos económicos internacionales de economía capitalista. A la formación de la OTAN la Unión Soviética respondió con el llamado Pacto de Varsovia para una defensa militar común entre los países socialistas integrantes del mismo. En realidad esta organización sirvió mas para reprimir a los combatientes de los países de la “Cortina de Hierro” que pugnaron por su libertad, como ocurrió en Hungría (1954), Polonia (1956), y Checoeslovaquia (1968).

Durante la Guerra Fría los conflictos se originaban con cierta frecuencia en escenarios concretos donde se hace posible el enfrentamiento de los dos bloques sin que por ellos la guerra se haga general y extensiva. El punto inicial fue la crisis de Berlín (1948), le siguió el conflicto armado de Corea (1950/52), la crisis de Cuba (1962), el conflicto de Vietnam (1954 a 1975), el conflicto de Oriente Medio (desde 1948 hasta nuestros días), En 1982 se produjo un conflicto armado entre la Argentina y el Reino Unido por el dominio de las Islas Malvinas, que no tuvo origen en aspectos ideológicos ni derivados del mundo bipolar. 

 

En 1953 se produjo el fallecimiento del dictador soviético José Stalin, sucediéndole Nikita Krushchev, lo que supuso un deshielo de la política internacional rusa. En 1956, a pesar de la represión húngara y del conflicto por el canal de Suez, Kruschev anuncia al XX Congreso del Partido Comunista la necesidad que la política exterior rusa se viera presidida por una coexistencia pacifica con los EEUU, con regimenes políticos diferentes. Aunque esto presenta la imposibilidad de una guerra generalizada, los motivos de fricción no desaparecen, siendo testigos de ello, varias  áreas de tensión y conflicto.   

 

En la década de los 80´ al impulso tecnológico lanzado por el presidente Ronald Reagan y seguido por George H. Bush, el secretario general del Partido Comunista de la URSS Michael Gorbachov trató de responder con un escudo parecido y un nuevo paso en la carrera espacial. Pero la superioridad de la economía estadounidense y lo atrasado de la tecnología rusa hicieron los objetivos inalcanzables lesionando aún más la ya delicada situación económica soviética. La falta de alimentos y el descontento social en la URSS, retenido por décadas, arrasó con el modelo socialista de Europa Oriental y, a la vez, obligó a reformas políticas que tuvieron como consecuencia la disolución de la URSS, la desaparición del bloque soviético y el fin del enfrentamiento bipolar entre rusos y estadounidenses. La guerra Fría culminó definitivamente con la caída del muro de Berlín, y se dio inicio al denominado mundo unipolar, con un corto periodo de hegemonía global por parte de los EEUU, inaugurado con la Guerra del Golfo (1991).

 

Cabe señalar que el Paraguay fue afectado por las incidencias de la Guerra Fría. En 1959, bajo la inspiración de las figuras del comunismo soviético, del líder chino Mao Tse Tung y de Fidel Castro se conformaron en la Argentina los Movimiento 14 de Mayo (M14) y el Frente Unido de Liberación Nacional (FULNA). El primero se integró con dirigentes liberales y febreristas, mientras que el segundo con marxistas de distintas nacionalidades entrenados militar e ideológicamente en Checoslovaquia y Cuba. El 12 de diciembre de 1959 ambos Movimientos inician la invasión violenta de territorio paraguayo desde la provincia de Misiones, con cinco columnas de guerrilleros. Estas contaban, además, con fuerte apoyo del Ejército Argentino que le proveyó de armas y equipos de combate, además de una radio móvil desde la cual realizaban su propaganda política. Los comandantes del Ejército argentino involucrados le denominaron “Operación Cometa”. La asistencia económica del gobierno comunista de Fidel Castro se realizaba a través de Venezuela.

 

El capitán Luis Parra, febrerista y uno de los comandantes guerrilleros del M14, señaló: “Los fondos provenientes del Caribe (es decir de la Cuba comunista) que llegaban a la Argentina para financiar nuestro movimiento, eran recibidos y manejados por el capitán SR Mariano Queriel, no paraguayo, quien efectuaba las adquisiciones y administraba esas sumas como si fuera propia” (1). 

 

Los invasores adoptaron la técnica de la guerra de guerrillas y operaron aproximadamente dos años hasta ser derrotados por las fuerzas del orden y la legalidad. Entre las víctimas de mayor relevancia se menciona al Tte. Cab. Moisés Galeano Bueno y de los integrantes de su Pelotón (sargentos y jinetes inmolados en los montes de Caaguazú), así como la de jóvenes dirigentes colorados como Raúl Arsenio Oviedo, Julio Bernardino Caballero, Glicerio Cubillas, Oliverio Delgado, etc. 

 

En la década de los 70¨ las guerrillas marxistas-leninistas preparadas y financiadas por la URSS a través de su agente Fidel Castro, asolaban a Latinoamérica. En el año 1977 las autoridades policiales neutralizaron las actividades y objetivos de un grupo denominado Organización Política Militar (OPM). Tenían por finalidad la lucha armada, urbana y rural, para la toma del poder político y desde allí instaurar la “dictadura del proletariado” (fin esencial de Carlos Marx y Lenín) en el Paraguay. Entre sus miembros de mayor jerarquía estaban Fernando Luis Massi, Diego Abente Brun, Miguel Angel López Perito, Gustavo Codas Friedman, Carlos Brañas Gadea, José Carlos Rodríguez, entre otros. Participaron además algunos sacerdotes como el jesuita Miguel Sanmartí. Por la delación de sus propios miembros esta organización subversiva fue desarticulada por las fuerzas del orden y sus integrantes remitidos ante la justicia ordinaria para su juzgamiento en base a la Ley “De la defensa de la paz pública y la libertad de las personas”. Esta norma preventiva fue sancionada por el Congreso Nacional, y lleva las firmas del Dr. J. Augusto Saldívar y Bonifacio Irala Amarilla, presidente y Secretario respectivamente de la Cámara de Diputados; además de los Dres. Juan Ramón Chávez y Carlos Ocampos Arbo, presidente y secretario respectivamente de la Cámara de Senadores. Las guerrillas del 59´ y el intento subversivo de la OPM en 1977 fueron un intento grave del comunismo internacional en su política de expansión y penetración formal en el cono sur americano.

Notas:

 

(1) NATALICIO GONZALEZ. “El estado servidor del hombre libre”, Editorial Guarania, México, pág. 323, 1960.

 

 

 

 

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gravatar.comringo recalde

Excelente reseña del intento de los "zurdos" para "conquistar" Paraguay.

Fecha: 05/11/2013 23:20.


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