Por Nilza Ferreira

Celebro la iniciativa de los jóvenes universitarios que con valentía vienen llevando adelante movilizaciones para hacer respetar sus derechos ciudadanos. Me refiero a la protesta que realizan en el microcentro de Asunción en un intento por frenar la inminente suba del pasaje. La acertada medida ya viene ganando más adeptos de la ciudadanía. Y es que un importante porcentaje de la población se moviliza en transporte público y a diario es víctima de las pésimas condiciones de los colectivos.

Bajo ningún sentido se justifica el alza del costo del pasaje, puesto que los buses se caen a pedazos, lo que pone en evidencia la gran mentira de los empresarios que siempre se escudan en que trabajan a pérdidas y que requieren un reajuste para renovar su flota de vehículos.

 

Abordar el ómnibus para muchos representa un verdadero vía crucis, puesto que en cualquier momento -por averías mecánicas- pueden quedar abandonados a su suerte en plena vía pública. En ocasiones, incluso los choferes ni siquiera se dignan a devolver los billetes y obligan a los pasajeros a esperar en la calle hasta que aparezca otra chatarra de la misma empresa.

 

En su habitual mecanismo de extorsión, los empresarios del transporte nucleados en Cetrapam apelan a una burda regulada de la frecuencia de los colectivos, como medida de presión al Ejecutivo que tiene que autorizar vía decreto el incremento del costo del boleto.

 

Desde el gobierno se baraja la posibilidad de oxigenar a estos empresarios para atenuar el golpe al bolsillo de la gente humilde. Así se analiza un subsidio del Estado a los poderosos empresarios, como la salida más conveniente para  este reincidente problema que cada tanto afronta la población.

 

De concretarse esta ayuda ojalá no se caiga en el mismo error que en gobiernos anteriores, donde inclusive se ha direccionado fondos del Instituto de Previsión Social (IPS) para otorgar préstamos a los colectiveros. Y el resultado está a la vista, puesto que jamás han mejorado las condiciones laborarles de sus trabajadores ni la calidad del servicio para el usuario. Antes de tomar una decisión, el Ejecutivo debería evaluar este antecedente.

 

Talvez una alternativa podría ser que a cambio del “oxígeno financiero” el Ejecutivo haga firmar un documento de compromiso a los propietarios de estas firmas, donde asuman la responsabilidad en un determinado tiempo de renovar su parque automotor y garantizar una mejoría en los servicios.

 

Una suba del pasaje aparte de ser impopular atenta contra la economía de la gente, puesto que con el aumento necesariamente disminuirá su calidad de vida al ver restringida su posibilidad de frecuentar el supermercado y munirse de lo básico para la canasta familiar. Esto teniendo en cuenta que quienes pagan doble pasaje por día, tendrán un costo de movilidad de 10.000 guaraníes, o sea un promedio mensual de 300.000 guaraníes será su gasto solo en pasajes.

 

Concluyo rescatando el coraje de estos jóvenes manifestantes que decidieron salir a atajar colectivos en las calles como una forma de protestar y salvaguardar su economía.

 

Ojalá esta iniciativa también se ponga en práctica en el IPS y en los hospitales públicos, donde antes que una buena atención se recibe el desprecio de los funcionarios que se comportan como si fuera que hacen favores, cuando que están obligados a atender con educación a los usuarios.

 

Comentarios  Ir a formulario



Miguel H. López

NO A LA SUBA.COM

El impopular pedido de los empresarios del terrorífico transporte público del área metropolitana y Asunción trajo interesantes y promisorias sorpresas, como la reacción juvenil.

Hacía tiempo que no asistíamos a esta canalización y convergencia de inquietudes y de ganas de protestar contra aquello que representa como mínimo una injusticia y un peligro de daño inminente en contra de la mayoría de la población.

Cetrapam, la central de los transportistas, de triste historia de privilegios y persecuciones en gobiernos pasados, volvió como nunca al ataque imponiendo un pedido de suba de pasaje argumentando que sus miembros están en pérdida empresarial por la suba del petróleo en el mercado internacional y porque, -según ellos- el pasaje aquí vale menos del precio por el servicio que prestan.

La Secretaría de Transporte del Área Metropolitana de Asunción (Setama), en tiempo récord, deriva el planteamiento y recomienda el alza al Ejecutivo.

Esta sucesión de hechos no es mirada como otras veces de modo pasivo por un sector de la sociedad: los jóvenes, los estudiantes, a quienes afecta directamente una posible suba de pasaje.

En principio, hicieron como más rápido podían y descargaron su rabia y frustración en las redes sociales, Internet. Eso fue creando muchos adherentes que seguían criticando, reclamando, denostando, etc. Pero esa queja virtual no servía de mucho. Entonces surgió lo que caía de maduro, darle cuerpo, volumen y visibilidad a esa rabia contenida y desperdigada en lo virtual y decidieron autollamarse y se reunieron y salieron a las calles. El ejemplo pronto cundió y otros jóvenes se fueron sumando.

Hoy, la protesta contra la suba del pasaje está en auge. Algunas organizaciones sin sus banderas se sumaron y otras trataron de sacar rédito con el esfuerzo ajeno. Más allá de eso, lo concreto es que finalmente cada tarde, alrededor de las 18.00, hay un grupo cada vez más grande de chicas y chicos, con algunos adultos de por medio, que se reúnen al costado del Panteón de los Héroes en Asunción y empujan una protesta contra la suba del precio del boleto del transporte público y contra la vigencia de los ómnibus chatarra. Ya están señalando otras reivindicaciones que, una vez superado el actual tema de conflicto, serán encaradas.

La reacción juvenil puso una piedra en el camino fácil de las alzas del pasaje que casi siempre salió muy barata a los empresarios, a costa del interés de la gente. Ahora el propio presidente Lugo amplió su plazo de deliberación sobre la decisión que deberá tomar ante el pedido canalizado vía Setama.

Lógicamente, la agresividad de las protestas va subiendo de tono; lógicamente, porque la frustración hasta el momento no encuentra eco en las autoridades y porque en contrapartida los mismos transportistas amenazan con más reguladas y despido de trabajadores si no consiguen su propósito.

Los jóvenes contra la suba del pasaje y los ómnibus chatarra ahora son noticia. Dejaron la virtualidad que solo ayuda a coordinar o convocar y dieron articulación a un colectivo de mentes nuevas que trata, dentro de sus posibilidades, de canalizar y enfrentar un sistema corrupto de pasajes con el beneplácito de la población, que contradictoriamente hasta ahora solo brindó un tibio apoyo a la reacción juvenil.

Para quien quiera sumarse a esta iniciativa que irrumpe y agita todas las tardes en Asunción, corta calles y hace retroceder ómnibus chatarra en el centro, hay un lugar de cita: todos los días a las 18.00, al costado del Panteón. De paso, ejercitan un poco sus músculos de la solidaridad que de seguro se están atrofiando.

Fecha: 24/03/2011 06:55.


Anónimo

Determinarán pedido de alza del pasaje en Paraguay
Asunción, 24 mar (PL) El gobierno paraguayo determinará hoy el pedido de aumento del precio del pasaje del transporte público ante el reclamo de sectores empresariales por el alza de los combustibles.

Una comisión creada al efecto por el presidente Fernando Lugo presentará este jueves al jefe de Estado la mejor variante a adoptar, para intentar equilibrar los intereses del gremio transportista y la ciudadanía.

El Consejo de la Secretaría de Transporte del Área Metropolitana de Asunción propuso la semana pasada incrementar el precio del transporte público en alrededor de 60 centavos de dólar.

De aprobarse esa opción, el costo del boleto pasaría de dos mil 300 guaraníes (0,53 centavos de dólar) a dos mil 547, cifra esta última propuesta por los empresarios.

Los mismos utilizaron como principal argumento para la subida del pasaje la más reciente alza del diesel, que pasó de 1,10 centavos de la moneda estadounidense a 1,16.

Sin embargo, el precio es considerado excesivo por los usuarios al argumentar la mala calidad del servicio y la carestía de vida, asociada esta última a la subida del importe de los productos básicos en los alimentos.

El ministro de Obras Públicas y Comunicación, Efraín Alegre, quien preside la mencionada comisión, declaró a periodistas que existen varias alternativas para resolver la situación, aunque no quiso hacer mención de ninguna.

Este jueves antes de las 15:00 hora local vamos a presentar el informe y las recomendaciones más convenientes para zanjar esta situación, refirió.

Algunas de las variantes que se han hecho públicas es la posibilidad de no incrementar el pasaje y sí subsidiar el combustible.

La propuesta a presentar al presidente Lugo responderá, en primer lugar, dijo Alegre, al derecho de los usuarios y a los reclamos del sector del transporte, además de defender los intereses generales.

En noviembre pasado el Poder Ejecutivo subió por decreto el precio del boleto de 0,45 centavos de dólar a 0,50, lo cual fue rechazado por la Asociación de Consumidores de Paraguay.

Estudiantes de la Universidad Nacional de Asunción protagonizan desde hace varios días bloqueos de calles por el aumento del boleto del transporte y los ómnibus "chatarra" en mal estado.

asg/jcd

Fecha: 24/03/2011 08:54.


Añadir un comentario



No será mostrado.