La mujer vino de Paraguay a Buenos Aires con promesa de trabajo, pero la secuestraron y le robaron a su hija. Cuando logró escapar, avisó a la policía que tiempo después desbarató una banda dedicada a la sustracción y venta de menores.

Llegó desde su Paraguay natal a Buenos Aires con la promesa de trabajo y prosperidad, pero aquí se encontró con una pesadilla: le robaron a su hija y la secuestraron. Pero el destino le dio revancha. Tras más de 60 días de sufrimiento, hoy se pudo reencontrar con su beba de cuatro meses.

 

La policía informó esta mañana que desbarató una organización que operaba desde Paraguay en la sustracción y venta de menores. La mujer, de 19 años, había ingresado a la Argentina en septiembre junto a su hija y un vecino, también paraguayo, que le prometió trabajo en el país.

 

Según indicaron fuentes policiales, al llegar a la ciudad la joven fue llevada por a un consultorio médico y, tras un examen físico realizado por una supuesta doctora, se le comunicó que su bebé tenía asma y debía ser internada de urgencia. Después, la mujer fue trasladada a un departamento de Ciudad Oculta donde la tuvieron secuestrada.

 

Cuando logró escapar días después, realizó la denuncia por el robo de su hija y la policía comenzó la investigación en noviembre pasado. A partir de la investigación que inició la fuerza, la beba fue recuperada por efectivos de la División Delitos contra Menores de la Superintendencia de Investigaciones Federales, el pasado 24 de febrero.

 

En la investigación se realizaron ocho allanamientos en las localidades de Ciudad Oculta, Wilde, Adrogué y José Ingenieros. Fueron detenidas cuatro mujeres y un hombre, todos mayores de edad. Dos de las mujeres, también paraguayas, tenían pedido de captura internacional.

 

Los detectives de la División Delitos contra Menores, a partir de escuchas telefónicas, establecieron que esta organización que operaba entre Paraguay y Argentina planeaba el secuestro de otros menores.

 

“Estoy muy feliz que tengo a mi hija de nuevo. La verdad que no me esperaba esto. Quiero que todas las demás madres se cuiden y que no le pase a nadie más lo que pasó a mi”, declaró entre lágrimas la joven desde la puerta de Tribunales, con su hija en brazos.

 

Luego de ser recuperada, la beba estuvo en resguardo en un hogar del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes, a la espera de que se realizaran las pruebas de ADN hasta que hoy fue entregada a su madre en el juzgado nacional en lo Criminal de Instrucción N 11.

 

(Fuente: Télam)

 http://www.clarin.com/sociedad/meses-sufrimiento-madre-recupero-robada_0_449355289.html

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Anónimo

Desbaratan banda que operaba desde Paraguay para vender bebés en Argentina


BUENOS AIRES. Una beba de siete meses de nacionalidad paraguaya, que había sido robada en la capital argentina, fue entregada el miércoles a su madre por la Policía Federal, tras el desbaratamiento de una banda que operaba desde Paraguay en la sustracción y venta de menores.


Luego de cinco meses, la pequeña Lis Sebastiana se reencontró con su madre, una joven paraguaya de 19 años identificada como Sandra por el comisario Ricardo Arancedo, de la División de Delitos contra Menores de la Policía Federal.

La mujer había ingresado en setiembre a Argentina con su bebé y un vecino, también paraguayo, con una promesa de trabajo en la capital.

Al llegar a Buenos Aires, la joven fue llevada a una clínica y, tras un examen realizado por una supuesta médica, le dijeron que su bebé tenía asma y necesitaba urgente internación hospitalaria, mientras que a ella la trasladaron a una vivienda donde la mantuvieron secuestrada.

Finalmente, la mujer pudo escapar del cautiverio e hizo la denuncia policial.

La investigación permitió detener a cuatro personas de nacionalidad argentina y una paraguaya, pero hay dos prófugos con pedido de captura nacional e internacional, dijo Arancedo.

La médica interviniente, que se encuentra entre rejas, es quien hizo el certificado de nacimiento apócrifo para que la familia que había comprado a la niña pudiera inscribirla como propia en Argentina.

El portavoz señaló que también se detectó un giro de dinero a Paraguay para el próximo traslado de otro bebé y que se comprobó que el hombre que había acompañado a Sandra había ingresado a Argentina desde 2005 dos o tres veces por año.

Las autoridades entregaron a la niña luego de la realización de un examen de ADN que confirmó un 99,9% de compatibilidad.

Fecha: 24/03/2011 08:49.


Anónimo

Con engaños llegó al país, le robaron a su beba y ahora logró recuperarla
24/03/11
Le prometieron trabajo y en una clínica le sacaron a su hija. Por la causa, hay 5 detenidos.
PorADRIANA SANTAGATI

El martes a la noche, Sandra Portillo no pudo dormir. Tenía un fuerte presentimiento. Liz Sebastiana. Su hija de siete meses, a la que hacía cinco que no veía, estaba cerca. Y ayer a la tarde, esta chica paraguaya de 19 años –que vino a la Argentina desde un pueblito cercano a Asunción buscando un futuro mejor para ella y su beba y terminó en medio de un cruel infierno– pudo volver a abrazarla y besarla. Una y otra, y otra, y otra vez.
Con el caso de Sandra y Liz, la Policía Federal desbarató una banda que se dedicaba al tráfico de bebés y operaba vía Paraguay.
Hay cinco detenidos y dos prófugos, y lograron abortar otro trámite irregular para dar en adopción a otro chico (ver “Investigan...” ).
Para esta mamá, el drama comenzó en septiembre del año pasado.
Sandra vino desde Paraguay con un vecino, que le prometió un trabajo como empleada doméstica . Pero apenas llegó acá, tres personas la llevaron a una clínica en Wilde para hacerle un control a la nena. Una médica le dijo que tenía asma y que necesitaba una internación urgente. Fue la última vez que la vio hasta ayer.
A Sandra la llevaron a una pieza en Ciudad Oculta. La retuvieron dos meses, según fuentes policiales, con el objetivo de derivarla a una red de prostitución.
Ella logró escaparse. “Llamé por teléfono a mi cuñada y me vino a buscar”, relató la chica entre lágrimas a los periodistas, ayer en la puerta del Palacio de Tribunales.
Sandra hizo la denuncia y desde allí empezaron a desenredar una madeja compleja: la única pista era un número de celular y esa clínica que Sandra podía reconocer pero que, como recién llegada a la ciudad, no tenía ni idea de dónde podía estar. A través de escuchas telefónicas que llevaron a ocho allanamientos, la División Delitos contra Menores de la Federal pudo ir armando el rompecabezas.
La red captaba en Paraguay chicas jóvenes con bebés recién nacidos, les ofrecía trabajo y, una vez en Buenos Aires, secuestraban a los menores y los vendían . Una clínica de Wilde –donde llevaron a Sandra para el supuesto control– se encargaba de emitir los certificados de nacimiento truchos. El director de la clínica quedó detenido, al igual que varios intermediarios en la operación.
También detuvieron a la pareja que compró a Liz Sebastiana, un matrimonio de buen pasar de la zona sur del Gran Buenos Aires con el que encontraron a la beba el 24 de febrero.
Desde entonces, Liz permaneció en un hogar del Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes. Por consejo de los psicólogos, Sandra no pudo verla hasta que estuviera el ADN que confirmó su maternidad. Los resultados se conocieron el martes y ayer a la mañana recibió el llamado de la Policía. Le dijeron que había novedades y que tenía que ir a la una del mediodía al despacho del juez de instrucción Luis Rodríguez, que llevó la causa, en el quinto piso de Tribunales. Poco más de una hora después, entró Liz en brazos de una empleada del Consejo: vestida para la ocasión, con enterito y campera de jean, zapatitos blancos nuevos y su pelo negro bien peinado. “Empezó a llorar Sandra y lloramos todos –contó el comisario Ricardo Arancedo, titular de la División Delitos contra Menores–.
Muchas veces recuperamos a chicas víctimas de trata, pero éste es el reencuentro más emotivo que me tocó en la carrera ”. “Yo tenía un presentimiento, y cuando me llamaron me imaginé que me la iban a dar. Nunca perdí la esperanza de recuperarla”, aseguró la chica, y volvió a besar a la beba. Ella, en sus brazos, la miraba fijo a los ojos, en paz, segura de estar en el mejor lugar.
Sandra –que seguirá acompañada por el equipo de psicólogos de la Federal– todavía no sabe si va a volver a Paraguay. Lo que sí tiene claro es que fue “como haberla tenido dos veces”. Y un consejo para otras mujeres: “Que se cuiden, más si tienen chicos”. Después de las fotos y la exposición no buscada, se subió a un móvil policial y volvió a la casa de su hermano, en González Catán, dispuesta a recuperar la vida con su hija.

Investigan otros casos

Según contó a Clarín el responsable de la División Delitos contra Menores de la Federal, comisario Ricardo Arancedo, la banda que secuestró a Sandra y Liz estuvo a punto de traer a otra joven mamá con su bebé de Paraguay. Y no descartan que hayan cometido otros delitos similares con anterioridad. “No hubo denuncias, pero Migraciones nos informó que este hombre que vino con ella entró dos o tres veces por año al país”, señaló.

El comisario también reveló que se están investigando otros delitos que se puedan haber cometido en la clínica de Wilde donde sustrajeron a Liz, por lo que no quiso revelar su nombre. Lo que sí admitió es que el director quedó detenido, al igual que la pareja que compró a la beba y varios intermediarios que actuaron en la operación. También se libró la orden de captura internacional contra dos prófugos, una argentina y un paraguayo . Se los acusa de los delitos de sustracción de menores y supresión de identidad, entre otros.

Fecha: 24/03/2011 11:27.


Anónimo

La banda de traficantes que operó en el caso fue desbaratada
La mamá de la beba recuperada dice estar "feliz"

Sandra Portillo, la joven paraguaya que recuperó a su beba luego de que durante varios meses fuera raptada por una banda dedicada al tráfico ilegal de menores, se manifestó "feliz" y "agradecida" luego de volver a pasar una noche con su hija.

La joven de 19 años recuperó ayer a Liz, su beba de ocho meses de edad, 30 días después que la Policía Federal desbaratara una banda de apropiadores y detuviera a cuatro mujeres, dos de ellas paraguayas, y un hombre.

Portillo había ingresado al país con un hombre que le prometió trabajo en Buenos y luego le sacó la pequeña bajo engaños, para luego confinarla a una casilla del asentamiento Ciudad Oculta.

"No lo puedo creer porque está nuevamente en mis brazos. Soy muy feliz y les agradezco a todos", expresó la joven, que ahora reside en el partido bonaerense de Merlo, con los familiares que la ayudaron a revertir su odisea.

"Tuve que esperar un mes, pero siempre tuve paciencia, recé y recé, por fin recuperé a mi nena", expresó la chica en declaraciones a un canal de cable porteño. La entrega de la niña a su madre fue luego de que pruebas de ADN cuyos resultados estuvieron el martes pasado, confirmaron la maternidad.

La joven aseguró que quiere quedarse a trabajar en la Argentina, aunque extraña a sus padres en el Paraguay, porque "no quiere volver con las manos vacías" y que no desea "nada" del padre biológico de Liz, ya que no manifestó mayor interés en lo ocurrido.

Por el episodio, la policía logró detener a una banda dedicado al tráfico de menores, y se investigan otros casos similares al de Sandra, tal cual dijo el titular de la división delitos contra menores de la Policía Federal, Ricardo Arancedo.

Según la investigación, la banda se dedicaba a captar chicas en Paraguay, en su mayoría muy jóvenes, ofreciéndoles trabajo en nuestro país y una vez que llegaban a Buenos Aires, les secuestraban a sus niños para luego venderlos.

En el caso, quedó probado que en una clínica de Wilde, donde a Sandra la llevaron para un supuesto control, se encarga de emitir los certificados de nacimiento truchos. Hay cinco detenidos, entre ellos, el director de dicha clínica, algunos intermediarios, y la pareja que compró a Liz Sebastiana.

La investigación se había iniciado el 3 de noviembre del año pasado con la denuncia que hizo la propia Sandra, y allí se encargó una investigación a cargo del juez de instrucción Luis Rodríguez.(NA)

Fecha: 25/03/2011 08:44.


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