6 de los 22 senadores que apañaron con sus votos la impunidad de su colega Víctor Bogado votando en contra del desafuero para que la justicia ordinaria le investigue están arrepentidos o por lo menos dicen estarlos. Se trata de Blanca Fonseca, Zulma Gómez, Emilia Alfaro, Mirtha Gusinki, Silvio Ovelar y Enrique Bachetta, quienes señalaron que no midieron la magnitud de la indignación de la ciudadanía y ahora piden perdón y se muestran arrepentidos por permitir que Bogado escape al llamado de los jueces que investiga todo lo relacionado a su niñera particular, que figuraba como empleada en el Congreso y también tenía sueldo en la Itaipu Binacional. Constituyéndose en la niñera mejor pagada del país.

¿Porque será? pero el pueblo se muestra escéptico y no acepta estas disculpas pues entiende que hay mucho de Pinocho en estas aseveraciones y que en cualquier momento como en el cuento les pueden crecer la nariz a estos personajes, ya que la soberbia que exhibían hasta hace días no se compadece con esta actitud casi sumisa de ahora, señalando que respeta al pueblo y que se muestran sumamente dolidos y reconocen la gravedad de sus procederes. La verdad que no midieron y nunca pensaron que el pueblo iba a reaccionar de la forma en que hiciera, saliendo a la calle, manifestándose, llenando las redes sociales con sus quejas y lo peor escrachándolos en cuanto sitios públicos aparecían inclusive obligando que abandonaran estos espacios en un repudio nunca vivido en el país.

Lo expresado por la Señora Mirta Gusinki pidiendo disculpas habla de el pobre concepto que tiene los parlamentarios de su labor, ya que la misma expreso que su voto fue un acto político y que ella estaba actuando como política en el momento en que voto a favor de Bogado sin medir las consecuencias que su acción pudiera tener sobre  la sociedad. Sin embargo esta señora no puede dividir su personalidad y actuar de manera miserable como política y tener otro comportamiento como ciudadana normal, esta dualidad es inaceptable, esta bipolaridad no puede darse, pues la sociedad busca ciudadanos íntegros que la represente en las cámaras del congreso, no personas duales que actúen disociados de sus compromisos con el pueblo de quienes son sus representantes y cuyos intereses deben velar en el Parlamento Nacional.

El mejor arrepentimiento que pueden mostrar es tratar de nuevo el tema del desafuero y terminar con este blindaje inaceptable de tal forma que Víctor Bogado o cualquier otro parlamentario en el futuro sospechado de corrupto y con argumentos solidos como los presentados por los fiscales puedan presentarse en los estrados judiciales como cualquier ciudadano común a defenderse y una vez aclarados los temas puedan volver nuevamente a ocupar sus cargos en el congreso, si fueran absueltos de los cargos. Se perdió mucho tiempo pero nunca es tarde cuando la dicha es buena, dice el refrán, creemos que el primero que debiera pedir el desafuero  es el afectado Víctor Bogado de tal forma que su buen nombre quede a salvo si como el afirma no cometió acto desdoroso en contra de las arcas del estado.

Andrés Granje

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