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HA… CHE RETà PARAGUAY ✓

DEFINICIÓN IDEOLÓGICA DE FERNANDO LUGO EN SU DISCURSO EN ECUADOR

Fernando Lugo es obispo en Paraguay y ha renunciado a su cargo episcopal para ser candidato a la presidencia de Paraguay de parte de una coalición de partidos de oposición para las elecciones de abril 2008. El Partido Colorado controla la presidencia de Paraguay desde 1947 -hecho que parece influyó mucho a la decisión de Fernando Lugo de renunciar su cargo episcopal- por el beneficio de la democracia en su país.

[Imagino que la referencia a "San Romero" debe leerse "San Romero de América" - error de la transcripción!]


Un amable lector de Guayaquil (Ecuador) nos hizo llegar la transcripción del discurso del candidato presidencial Fernando Lugo, pronunciado durante el Foro del Socialismo del Siglo XXI, el 25 de agosto. El texto, con algunas frases ininteligibles, se reproduce a continuación:


Muy buenas noches a todos y todos, señor Presidente de mi querido país Ecuador, estimados panelistas, no puedo ocultar la emoción que siento esta noche al poder dirigirme a ustedes.

Fernando Lugo, candidato a presidente de la República del Paraguay, es el mismo que allá por la década del setenta recorría la campiña de Bolívar a mula, a pie o en moto, que vino a llevar ese mensaje que le da la redención de Jesús; y creo que ayer comenzábamos a hablar y que no es casualidad que hoy estamos en la Iglesia, una Iglesia con signos de contradicción, con sus luces y sombras, como lo decía ayer Manuel, no voy a reclamar que me abran las puertas; tampoco voy a reclamar hablar desde allí (apuntando al púlpito) (risas), pero sí les comento que provengo de una tradición de Bartolomé de las Casas, de San Romero de la Vecchia... y de los santos hombres y mujeres que dieron su vida por las comunidades indígenas (aplausos).

Quiero también, como la que me precedió en la palabra, referirme al tema económico del socialismo en el siglo XXI. ¿Un pastor, un obispo de campo habla de economía? Y a veces... en serio digo que en Paraguay, si soy presidente, voy a nombrar como ministra de Economía a una ama de casa porque ella es quien hace milagros con el dinero cada día, para que la comida nos alcance (aplausos y eufóricos gritos).

El mundo está dividido en tres tipos de países, aquellos que gastan mucho para hacer dieta y no aumentar de peso (aplausos), aquellos cuya población come para vivir y aquellos que no saben cómo obtendrán su próxima comida.

Voltaire definía la esencia de los principios de la economía nacional resumida en una sola clase, la que un país solo puede ganar cuando otro pierde.

No puedo negar mi formación filosófica, Aristóteles ve la economía sobre toda la política, de la ética, el derecho y la historia.

En la teoría económica del filósofo Aristóteles, la economía es el nombre que se da ante la emisión cuya sustancia es la creación de los medios, que son necesarios para el sustento de la familia y el Estado; es decir, el cubrimiento de las necesidades.

Aristóteles también señala la insaciabilidad de la crematística, mientras que en la economía la separación de las necesidades, tiene un límite natural. La crematística pretende incrementar su dinero hasta el infinito.

A través de todos los cambios del Estado: imperios, dinastías, religiones y sistemas sociales, llevan a los mismos casos esenciales: el afán de obtener riqueza y poder, tanto por la aparición del comercio, la guerra y el despojo durante la transición de la economía local a la economía nacional hace como diez mil años.

Si entendemos la economía como el conjunto de todas las actividades e instituciones dedicadas a satisfacer las necesidades generales, me pregunto ¿por qué en la tierra o en el planeta prevalecen la carencia, la necesidad y la miseria? Mil millones de personas viven en prosperidad, una décima parte de ellas en la opulencia, tres mil millones en la pobreza y más de mil millones sufren hambre.

Siempre suelo repetir, muchas veces, que en la Iglesia nos hemos escandalizado cuando una niña entra con un escote o una minifalda, y no nos hemos escandalizado cuando miles de hermanos mueren de hambre (aplausos).

Si la misión de la economía consiste en satisfacer las necesidades generales mediante una planificación razonable del Estado, entendemos que tenemos que constatar que este sistema económico no cumple con su tarea. No es el crecimiento demográfico, como algunos quieren hacernos entender, ni tampoco la naturaleza o el hombre los que tienen la culpa de la creciente miseria y del hambre del sector pobre, sino nuestro sistema económico: la economía del caos en la cual los productos y servicios no se intercambian a su valor, sino al precio del mercado mundial. La economía nacional que ha probado la economía del mundo, también miles de años atrás, está llegando a su fin.

El experimento de la economía de Davos, ¿es posible entonces modificar el sistema económico, conforme al socialismo del siglo XXI? El conflicto ente los que tienen que acumular y aquellos que no tienen y son un producto empobrecido no se resolverá con teleconferencias de los ladrones globales, sino solo por la conquista del pueblo.

La tesis de Davos y la antítesis de Porto Alegre, de los movimientos de los sintierras del Brasil, del Ejército Zapatista de Liberación de México, de la Confederación de nacionalidades indígenas del Ecuador, de los múltiples sujetos sociales de resistencia y dignidad de Argentina, de la crisis campesina en Paraguay, del Ejército de Liberación Nacional, del Movimiento Bolivariano de Venezuela y de la Revolución Cubana, es no llevar a la síntesis de la democracia participativa por medio de la empatía y del convencimiento de todos, sino por una acumulación brutal del poder constituido que logre ser superior a la de los conservadores (aplausos).

La gran interrogante es cómo acumular este poder necesario y suficiente para volcar al mundo?, ¿cómo convertir masas populares en capacidad gobernante? Las razones son: mediante proyectos históricos, un nuevo proyecto histórico, construido por nuestras mismas comunidades. Su contenido: la democracia participativa.

Si el fantasma que recorría el mundo en el siglo XVIII era la democracia formal, hoy el fantasma que recorre la América Latina del siglo XXI es la democracia participativa.

Ha llegado el momento histórico para construir e implementar un nuevo proyecto socialista; es decir, la democracia real participativa.

¿Existen modelos históricos, no fracasados?

¿En que consiste el nuevo socialismo del siglo XXI, que hemos escuchado tratar todos los días? A veces queremos caer en la simplicidad de decir, bueno, en que las mayorías que tengan el mayor grado de decisión históricamente posible, en las instituciones económicas, políticas, culturales que tanto rige en la vida. El primer ciclo de la vida social moderna ha llegado a su fin.

Por más de 200 años, desde la revolución francesa hasta la actualidad, el género humano ha transitado por años de anarquía y la corrupción que tienen por recurso el capitalismo y neoliberalismo.

Ninguno de los dos ha logrado resolver los apremiantes problemas de la humanidad, entre la pobreza, el hambre, la explotación, delitos económicos, sexista y racista, la destrucción de la naturaleza, la presencia de la democracia real participativa.

Lo que caracteriza nuestra época es, por lo tanto, el acortamiento de los movimientos sociales a expensas de la economía del escritorio y la apertura de la sociedad global hacia una nueva civilización que es la democracia participativa.

Mucha gente se da cuenta de que el sistema de la economía de mercado no resuelve los grandes problemas de la humanidad, una sociedad y sus vehículos tienen que llevar a un estado de bienestar acelerado y el crecimiento consecutivo de la economía.

Si el vehículo no lo hace, si te falla mecánicamente, lo dejas... necesitas otro vehículo para llegar a destino; es decir, un nuevo proyecto histórico. El socialismo del siglo XXI es un nombre para que ese nuevo vehículo de la humanidad del futuro ponga orden en la democracia participativa, todos los términos que expresan los anhelos de la humanidad, justicia social y democracia real para los ciudadanos.

Quisiera hacer uso de este foro para explicarles lo que ocurre hoy en el Paraguay. El Paraguay ofrece hoy la oportunidad de salir de su encierro y superar más de 60 años de un modelo fracasado que tiene como voluntad política la decisión de no complacer a las grandes mayorías a costa de beneficios de unos pocos.

En Paraguay, la pobreza es una decisión política desde hace 60 años. En Paraguay, el gobierno es sinónimo de mediocridad, de negligencia y corrupción, efectos perversos de una concepción clientelista y personalista del Estado.

El más reciente censo agropecuario del Paraguay muestra que el 1% de los propietarios posee el 77% de las tierras, mientras que el 2 ó 3, el 40% de los agricultores poseía 7 a 10 hectáreas. Creo que este mismo esquema lo pudimos ver en toda América Latina.

Actualmente, hoy 2007, más de cuatro mil campesinos están con medidas sustitutivas de prisión por declarar el derecho, reclamar sus derechos y en esta llamada transición democrática más de 100 campesinos fueron asesinados.

La mafia es otro factor que afecta directamente la economía del campesino paraguayo. A la ...(inentendible) de ser aliado al poder político y judicial,... (inentendible).

En lo económico está la crispación de la crisis, lo que provoca la masiva migración de compatriotas, desintegrándose también la familia tradicional y campesina dejando, en su paso dolor y dramas.

No porque está aquí presente, pero el presidente Correa señaló que el mayor costo y fracaso de un gobierno neoliberal y la consiguiente destrucción del empleo es la migración; y en lo que respecta a su país Ecuador sostuvo que exiliados que suman millones mantienen con vida a su economía... En el Paraguay tenemos los autoexiliados buscando mejores horizontes. Y los pobres se enfrentan a diario con la corrupción.

Los componentes principales de este flagelo en Paraguay son el terrorismo de Estado, mafia aliada al poder político y la criminalización de la movilización social. En los últimos años hubo más de 50 muertes sin esclarecerse.

En Paraguay estamos construyendo todo un proceso histórico desde un liderazgo participativo y colectivo; una propuesta incluyente. La Constitución Nacional está de nuestra parte porque dice: La República del Paraguay adopta para su gobierno la democracia representativa, participativa y pluralista, fundada en el reconocimiento de la dignidad humana. La cumplimos como primer paso, la cumpliremos como gobierno.

La legislación integral en algunos países latinoamericanos como el mío designa a los partidos como los únicos instrumentos para acceder al poder político, pero están sujetos a un sistema viciado, en poco grado podrá contribuir a que se fortalezca la democracia de las naciones. El socialismo del siglo XXI consiste en una economía democrática en la que el Estado atienda con prioridad los intereses de las mayorías ... y las otras tres formas de producción económica: las grandes empresas nacionales, las pequeñas y medianas empresas y las cooperativas y el movimiento cooperativista.

En Paraguay, el más exitoso emprendimiento financiero son las cooperativas... surgido de la democracia participativa de nuestras propias raíces, en nuestra propia experiencia como la revolución comunera en el Paraguay y la... (inentendible).

Estamos llegando a construir el socialismo del siglo XXI, un socialismo fresco y nuevo, no un pacto, legitimado, impulsando la democracia participativa, o sea la real democracia. Con nuestra conducta.

Está escrito en Santiago 42, la riqueza no tiene por base ilegal un producto pagado por el ... (inentendible).

Con la solidaridad de cada parte del Estado, tenemos un país y ... parte de un continente lleno de pobres que deben alimentar un Estado rico para continuar siendo pobre. Una revolución política y una revolución social deben estar acompañados por una producción económica, si no estaremos condenados a morir sin lograr el cambio.

No habrá socialismo sin transformación económica, no habrá socialismo sin una democracia participativa y protagónica en lo económico, no habrá socialismo sin ética socialista; el amor, la solidaridad, la igualdad entre todos los hombres y las mujeres, entre todos, son los elementos fundamentales del socialismo y del pueblo común.

Muchísimas gracias (aplausos).

www.abc.com.py

Enviado por sicsalaustralia el Sáb, 2007-09-15 15:34. categories [ ]

2 comentarios

Anónimo -

QUE LUGO FUNCIONE, ESE ES EL PUNTO

publicado por Carlos Rodríguez

http://rescatar.blogspot.com/

Fernando Lugo hizo una confesión de impotencia el martes último. Señaló que no está pudiendo avanzar por falta de recursos y por limitaciones legales. Hay una sensación ciudadana de que también hay limitaciones conductivas que emergieron de un modo dramático al hundirse en el escándalo de paternidad.



Hasta antes de revelarse su irrefrenable conducta procreativa, disfrutaba de un prestigio que lo tornaba casi intocable a los ojos del mayoritario electorado que lo llevó al poder pero su figura se desdibujó de tal manera que Federico Franco ha comenzado a ser mirado de otro modo.

Es cierto lo que respondió Lugo a su Vicepresidente cuando este dijo que está preparado para administrar el Estado.

Le dijo que para gobernar hay que ganar las elecciones. Pero entonces queda flotando la pregunta para el ganador de las elecciones ¿qué estás esperando para gobernar?



De algún modo respondió señalando que debido a limitaciones jurídicas y de fondos, no puede hacer los cambios.

Si efectivamente no hay fondos cómo es que estuvo a punto de despilfarrar 8 millones de dólares, solamente en un club de privilegiados formado por los productores de sésamo de solamente el Departamento de San Pedro.

Federico está ansioso por gobernar y lo ha dicho varias veces. Cuando decidió acompañar como Vicepresidente a Lugo fue porque el PLRA lo decidió así.

El problema es que en ese momento no se estableció un pacto acerca de un plan de gobierno y hoy la relación entre el izquierdista Presidente y el derechista Vice, no va más.

Podemos comprender la discrepancia ideológica entrambos y entender a cada uno de ellos pero ¿no se le ocurrió a Fernando Lugo ponerse de acuerdo con el Vicepresidente de la República sobre tan sólo tres puntos y avanzar sobre ellos de entrada? No.

Prefirió ponerse en desacuerdo de entrada y sostener una discrepancia que ha ido construyendo pacientemente una gran represa de fastidio, aburrimiento, hastío ciudadano.

El no haber sabido establecer un acuerdo mínimo con Federico muestra una falencia del Jefe de Estado. Hablamos de un acuerdo mínimo.



Frecuentemente surgen propuestas para un acuerdo entre los partidos políticos a fin de elaborar una agenda país ¿Cómo pretender eso si no se puede acordar una agenda karapé con Federico?

Es desagradable que ambos se estén lanzando púas por los medios. Eso sirve sólo para alimentar el circo mediático pero cuando llegue el próximo 15 de agosto y veamos que las anécdotas han sido lo más importante de un año de gobierno, esa rendición de cuentas habrá resultado insuficiente.

Anónimo -

BOCHORNOSO LUGO, EDITORIAL DE UN DIARIO URUGUAYO

Diario EL PAIS.
Montevideo, Uruguay.

Editorial.
Bochornoso Lugo.
LEONARDO GUZMÁN.


Aquí, inseguridad en calles y cárceles.

Río por medio, maniobras con la fecha de las elecciones y con candidaturas
para no asumir, léase fallutas.

En el Altiplano, un Presidente hace huelga de hambre y, mascando coca, se
dirige al pueblo desde un colchón.


¡Lindo barrio! ¡Y vaya si puede empeorar!


El señor Fernando Lugo -soltero y sacerdote- cumplió el acto personalísimo
de reconocer a su hijo, nacido dos años atrás. Cuestión de intimidad.
Respetable.

Pero lo hizo tan sólo cuando su conciencia fue urgida por una ruidosa
demanda judicial. Menos respetable.

Comunicó el reconocimiento con atuendo sacerdotal, flanqueado por los
símbolos de su investidura de Presidente del Paraguay. Más aun: invocando
expresamente el cargo. Y eso ya no es respetable.


Sus dos minutos leyendo ante cámaras documentaron una inconciencia
institucional de campeonato.

A la Iglesia que lo tuvo de Obispo le hizo saber por televisión que había
transgredido la regla de celibato.

Al electorado que lo ungió Presidente le comunicó haberle ocultado un
rasgo esencial, a contramano de la aureola con la cual trepó en encuestas
y urnas.

Al niño que engendró, lo aludió impersonalmente en un texto helado, sin
ese mínimo de emoción y ternura que cabe esperar de cualquier PADRE y de
todo sacerdote de cualquier religión.

Y al mundo le evidenció que tiene mal armados los límites, por ignorar que
el Estado no es légamo de confusiones con lo privado; y -más grave aún-
por olvidar que PADRE SE ES Y DE GOBERNANTE SE ESTA.

El episodio probaría que "la presidencia enloquece" -como sostenía Batlle
y Ordóñez al proponer el colegiado- si no viniera de más lejos: absurdos
de este volumen no surgen del poder sino de la estructura interior con que
se lo aborda.

Hace décadas que, en distintas formas, en nuestros países se idolatra el
relativismo y se endiosan las contradicciones, abandonando el rigor de los
conceptos.

Instalada esa tesis, es fácil que surjan personajes que encarnan la
síntesis de lo contrapuesto. Útiles en los mercados electorales, por lo
visto hasta pueden sumar el prestigio obispal al poder presidencial. Pero
por el camino de "como le digo una cosa le digo la otra", la fractura
íntima de la cual parten los lleva al abismo junto a la corte de perplejos
que los siguen.

Todo eso terminará generando hambre por los principios y los conceptos. No
nos engañemos: no va a ser por contradicción dialéctica. Será por hartazgo
que han de resurgir con fuerza los deberes permanentes, ajenos a las
diferencias socio-culturales.

Entre esos deberes incondicionados está la prohibición de mixturar al
Estado con las anécdotas de alcoba de los gobernantes.

En la base, está la necesidad de cimentar toda democracia en el concepto y
el sentimiento de persona.

Sobre ellos debe construirse toda conciencia institucional, para que en
nuestra América no se siga congelando y trizando hasta hacerse inhumana
por reducirse sólo a lo formal.

Y para que se renueve en el fraterno encuentro con el prójimo, de modo de
subir en cultura en vez de dar vergüenza.