• Natasha Pitts *

El oligopolio mediático es uno de los principales limitantes de la diversidad y pluralidad de información, por este motivo, la lucha contra la concentración de los medios de comunicación en los mismos grupos y familias, es constantemente combatida. En Paraguay esta situación no es diferente y se repitió recientemente cuando el grupo Vierci, que ya posee varios medios de comunicación, adquirió más radios y periódicos.

La organización Voces-Paraguay, que agrupa a la Asociación de Radios Comunitarias y Medios Alternativos del país, decidió no callarse y repudiar este atentado contra la democracia. Hay un resentimiento aun mayor con la situación, por el hecho de que el Estado paraguayo y sus instituciones, sean complacientes y cierren los ojos ante la intensificación de los oligopolios en los medios de comunicación del país.

En comunicado, la organización denuncia que "las acciones para la democratización de las comunicaciones y el acceso equitativo al espectro radioeléctrico quedaron sólo en los discursos", esto porque se continúa "privilegiando a los grandes grupos de medios, mientras se discrimina las radios comunitarias reduciéndolas a pocas y pobres, igual que hace 15 años".

La situación de las radios comunitarias es un desafío para el país. A pesar de los esfuerzos emprendidos por diversas organizaciones, la decisión sobre la autorización para el funcionamiento de verdaderas emisoras comunitarias está parada. Los avances obtenidos fueron casi irrelevantes. De Acuerdo con Voces, en algunos casos la potencia concedida fue de apenas 50 watts.

 

"El Derecho a la información y a la democratización de las comunicaciones, es una urgencia para la democracia, así como administrar de forma equitativa el espectro radioeléctrico, que es patrimonio de todos y todas los que habitan esta Nación y no solamente de siete grandes empresarios de comunicación", puntualiza la organización.

 

Voces recuerda que el principio 12 de la Declaración de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos - CIKH (año 2000), cita los efectos que la concentración de la propiedad de los medios de comunicación puede provocar sobre el pluralismo y la diversidad de las informaciones que circulan.

 

"Los monopolios o oligopolios en la propiedad y control de los medios de comunicación deben de estar sujetos a leyes anti-monopolios, ya que estos conspiran contra la democracia al restringir la pluralidad y la diversidad que aseguran el pleno ejercicio de derecho de los ciudadanos a la información. Las concesiones de radio y televisión deben considerar criterios democráticos que garanticen la igualdad de oportunidades para todos los individuos en el acceso a los mismos". (CIDH, año 2000).

 

A pesar de la claridad expresada en la Declaración de la CIDH y de la elaboración de informes sobre derechos humanos en Paraguay, que dejan clara la necesidad de criterios democráticos para la distribución de licencias para operar emisoras de radio y canales de televisión, la realidad no cambia. El criterio económico continúa hablando más alto y negando la oportunidad de igualdad en el acceso a las concesiones.

 

En este contexto, la Asociación Mundial de Radios Comunitarias de América Latina y Caribe (Amarc-Alc), está haciendo un llamado al Estado paraguayo para que honre sus compromisos relativos a la libertad de expresión, siguiendo los modelos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos a fin de garantizar pluralidad y diversidad en la radiodifusión y en los servicios audiovisuales.

 

Traducción: Ricardo Zúniga

* Periodista de Adital

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