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HA… CHE RETà PARAGUAY ✓

“EL IDIOMA GUARANÍ EN MARKETING MEJORARÁ LA ECONOMÍA DE PARAGUAY”, DICE EXPERTO

Fabio Descalzi, especialista en marketing en traducción, aconseja hacer publicidad en guaraní.

Por Emilze Rolón

Descalzi culmina hoy un seminario de “Marketing en traducción, tecnologías y servicios lingüísticos”, que se desarrolla desde ayer en la sala de convenciones de las Naciones Unidas en Paraguay. La capacitación estuvo dirigido a docentes de idiomas, traductores, planificadores lingüísticos, publicistas y estudiantes que deseen aplicar una visión de marketing en la comunicación moderna y abrir perspectivas en las esferas interculturales. Descalzi habló con La Nación:

-¿Cómo se da el fenómeno del idioma en las empresas publicitarias ?

-Es una cuestión de sembrar ideas con la lengua nativa misma, en Paraguay falta trabajar por este fenómeno, porque se debe buscar incursionar con el uso de más idiomas, ya sea para el propio desempeño y para la producción de un fin, es decir, del producto que llega a los distintos niveles de consumidores y a varios países.

 

 

Portal de Google en guaraní. Fuente: www.google.com

-¿A raíz de que surge este interés?

-Hay siempre un interés de promover la vigencia de todas las lenguas, así como el guaraní que no es bien explotado, principalmente en el mercado. Es una necesidad imprescindible, debe ser utilizada por el paraguayo y la paraguaya para crecer no sólo en su cultura, sino también desde el punto de vista laboral.

 

-¿Cómo se lograría?

-Hay que implementar técnicas de mercado y colaborar a que otros promuevan su propia lengua. Estoy hace siete años en la traducción a distancia y puedo asegurar que escuchando y estudiando se puede alcanzar los propósitos, y por sobre todo a detectar necesidades del otro.

 

-¿En qué radica el contenido del seminario?

-Es un disparador de ideas sobre marketing y el trabajo de la traducción. El idioma Guaraní en marketing por sí traerá beneficios y mejorará la economía de Paraguay, se podría hasta dar un giro de 180 gramos si se usa con el potencial adecuado, empezando con el sector público y luego ir al privado.

 

-¿Se podría hablar de un porcentaje de crecimiento si se llegara a dar eso?

-No es aún una cuestión de porcentaje todavía. Con este seminario se inicia una ardua tarea, apenas es el inicio de un proyecto enmarcado en el crecimiento del idioma en los ámbitos donde se permitan abrir nuevas oportunidades, principalmente en los espacios con vulnerabilidad.

 

-¿Cómo sería ese proceso?

-Para empezar hay que animar a que la gente no sienta vergüenza de usar la lengua Guaraní, es un idioma fuerte, que llega más allá de la frontera, y por ello hay que hablarla sin timidez. La otra etapa es la de cartelería (propaganda), empezar por lo simple, por ejemplo, ubicando señales de tránsito con palabras en guaraní o a la entrada de un sanitario.

 

-¿Cómo obtener el resultado?

-La iniciativa del sector privado es muy importante a la hora de buscar la inclusión del guaraní en la comunicación publicitaria, con ello se tendrían muchos resultados, como llegar al mercado extranjero con una marca que llame la atención por las características propias del producto.

 

-¿Qué características?

-Entrar en otros mercados con nuevas formas de presentación. Que la marca de un producto pueda tener más de tres traducciones como se tienen en los países europeos. En este sentido, en Sudamérica es muy limitada esa cuestión. Con el uso del idioma Guaraní en productos se tendría mayor cantidad de interesados a nivel internacional, que podrían venir a invertir y competir en el mercado local.

 

-¿A más del uso del guaraní en productos, cómo se podría usar con los servicios?

-Y por ejemplo, un hospital funcionaría distinto si en los pasillos por lo menos tuviera señales en guaraní, la gente se vería identificada con su lengua.

 

-¿Por qué en marketing?

-No es lo mismo salir a vender el producto con usos lingüísticos que un simple producto. Las empresas deben dar respuestas novedosas y sacarían más ventajas económicas si implementan este tipo de proyectos. Tendrían una conexión con sus consumidores en un mercado potencialmente interesante, donde el idioma guaraní es una de las vertientes fundamentales para el desarrollo.

 

-¿Qué efecto produciría?

-Si se empezara a hacer publicidad en guaraní, sin duda, lo que implicaría es la necesidad de contar con más recursos capacitados con igualdad de condiciones, lo que a su vez generaría un efecto viral enorme y revitalizaría la lengua guaraní en el sector empresarial, ya que como dice el refrán, “el que no anuncia no vende y cuanto más se anuncie más se va a usar el producto”.

 

Fuente: www.lanacion.com.py

VARIOS ACTOS ESTÁN PREVISTOS PARA HOMENAJEAR A LAS MUJERES TRABAJADORAS.

Las actividades en conmemoración del Día Internaciona de la Mujer Trabajadora que se recuerda el 8 de marzo, comenzarán este domingo 6 y lunes 7 de marzo con un Seminario Internacional que se realizará en la quinta Ykua Satî, de Campo Grande.

En la ocasión se tratarán dos temas que forman parte de la agenda  de los movimientos sociales: “Feminismo y Socialismo”, exposición a cargo de Eliane Moura, del Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores Desempleados, de Brasil; y “Violencia de género y clase”, disertación que corresponderá a Nalú Farías, de la Marcha Mundial de Mujeres. El día domingo, previo al panel, Esther Leiva hará un análisis sobre la situación de la mujer en el mundo actual.

 

Para el lunes 8 se tiene prevista una movilización con más de 600 personas, las cuales marcharán desde la Plaza Italia hasta el Panteón Nacional de los Héroes, reivindicando sus reclamos por el fin de la violencia hacia todas las mujeres; por la reforma agraria con perspectiva de género y clase; por la soberanía alimentaria, cultural, territorial y

energética de nuestro país y contra la privatización de los bienes del pueblo.

 

La organización de este evento está bajo la responsabilidad de la Coordinación de Mujeres de la CLOC y La Vía Campesina de Paraguay, y se ha extendido la invitación a participar a delegadas y delegados de organizaciones fraternas tanto nacionales como internacionales.

 

La historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en esa fecha del año 1908, cuando murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.

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COORDINACIÓN CONTRA EL DENGUE

 

Un fuerte aumento en los casos de dengue -especialmente en menores de 15 años del departamento Central- causa preocupación a los médicos del Instituto de Previsión Social (IPS), aunque desde el Ministerio de Salud se insiste en que ya no se producirán brotes importantes de la enfermedad en lo que queda del año. Las esperanzas, en este sentido, están puestas en el descenso de las temperaturas que comienzan a partir del presente mes. Sin embargo, a pesar de estas estimaciones optimistas, lo cierto es que, tal como lo confirman los índices de infestación del mosquito vector en Central y Alto Paraná y las estadísticas de atención del IPS, el problema está aún muy lejos de ser superado. De hecho, el dengue es ya un enemigo que se ha arraigado profundamente en nuestras comunidades a un punto tal que son muchos los que creen que su erradicación es prácticamente imposible y que a lo que se puede aspirar, a lo sumo, es a mantener su propagación bajo ciertos niveles de control.

 

Por sus características, el combate al dengue es un caso verdaderamente paradigmático en materia de políticas de salud pública. El dengue plantea un desafío no solo en el tratamiento hospitalario de las personas afectadas sino sobre todo en la gestión de recursos, la articulación entre instituciones y la educación ciudadana. Es que la lucha contra esta enfermedad no puede ser realizada solo por profesionales médicos o técnicos sanitarios sino que exige la participación directa y activa de la población. Son los vecinos, los ciudadanos comunes y sus organizaciones los protagonistas de las campañas de prevención. El escenario de la guerra a este mal no está en los pasillos de sanatorios ni en las salas de hospital sino en las calles, los barrios y los espacios públicos. Sirven de poco los esfuerzos individuales -es inútil que una persona conserve limpia su casa y jardín si el vecino no hace lo mismo- y las acciones comunitarias y sociales son cruciales.

 

De ahí que los gobiernos municipales tengan un papel fundamental en la lucha contra el dengue. Son los gobiernos locales los que trabajan más de cerca con los ciudadanos, con sus clubes, asociaciones y cooperativas. Las municipalidades cuentan siempre con planes y programas de trabajo con comisiones vecinales que incluyen una variedad de actividades, desde el empedrados de calles hasta el hermoseamiento de plazas y paseos. Por las características de sus funciones, son las autoridades municipales las que tienen un vínculo más estrecho con la población y sus necesidades. Las campañas contra el dengue están destinadas al fracaso si no existe un compromiso firme de los municipios. Por eso son preocupantes las declaraciones del director de Vigilancia Sanitaria del Ministerio de Salud quien manifestó su inquietud por la escasa contribución de las municipalidades en la educación ciudadana, en la eliminación de los criaderos de los mosquitos y en la limpieza de espacios públicos.

 

Las controversias políticas o las internas partidarias deben dejarse de lado al momento de afrontar una cuestión de salud pública de la magnitud del dengue. Las autoridades y funcionarios de todos los ámbitos -nacional, departamental y municipal- tienen la obligación de deponer sus conveniencias sectarias y cooperar sin reservas en beneficio de toda la comunidad. Lamentablemente, el dengue no es una enfermedad pasajera. Inexorablemente reaparecerá una y otra vez, razón por la cual es necesaria una estrategia que contemple la colaboración entre distintas instituciones, con el protagonismo central de las municipalidades.

 

141 AÑOS DE CERRO CORÁ. NO SE HA ESCRITO EL ÚLTIMO CAPÍTULO DE NUESTRA HISTORIA.

Por Ronald León

Mediados del siglo XIX. Inglaterra es la primera potencia industrial y económica del mundo. Es el Imperio más poderoso política y militarmente en todo el orbe. La revolución industrial está en su apogeo, el capitalismo en pleno ascenso. Su cuna es Londres.

Marx describe el espacio comprendido entre 1848 y 1864 en Gran Bretaña como “un periodo único en los anales de la historia por el desarrollo de su industria y el florecimiento de su comercio”. La técnica avanza a un ritmo nunca antes visto. La máquina de vapor eleva la productividad al máximo.

El gigante inglés produce 50 veces más hierro per cápita que el resto del mundo y 100 veces más tejidos de algodón que cualquier otro país; cerca del 70 por ciento de su producción es exportada y casi la totalidad de su materia prima llega de los países atrasados. Además, la flota inglesa, por entonces, es la mayor y mejor del planeta[1]. La burguesía británica no tiene paralelo en cuanto a poder. En contrapartida, crece la clase obrera en medio de la más brutal explotación, desolación y miseria. El coloso proletariado británico comienza a organizarse en sindicatos y a demostrar su fuerza a la clase de los patrones. La lucha de clases se encarniza y un fantasma comienza a recorrer Europa…

 

Progresivamente, el capitalismo mundial comienza a acentuar sus rasgos parasitarios y monopolistas. El capital se concentra de manera creciente en pocos conglomerados o trust. Si bien la técnica se supera permanentemente a sí misma de forma impresionante, empieza a hacerlo en detrimento del ser humano y la naturaleza. Las llamadas fuerzas productivas, bajo el capitalismo, comienzan a estancarse. El imperialismo, que sería definido por V. Lenin años más tarde como la “fase superior” del capitalismo en decadencia, como la “fase monopolista del capitalismo”, comienza a levantar sus siete cabezas.

 

El dominio colonial inglés

 

El inconmensurable salto en la producción en general y textil en particular – ésta última principal rama industrial de la época- exigió nuevas fuentes de materias primas y nuevos mercados para colocar las mercancías inglesas. El colonialismo fue llevado a límites de extrema rapiña. Nos dirá Lenin posteriormente en su célebre obra sobre el imperialismo: “La posesión de colonias es lo único que garantiza de una manera completa el éxito del monopolio contra todas las contingencias de la lucha con el adversario (…) Cuanto más adelantado se halla el desarrollo del capitalismo, cuanto con mayor agudeza se siente la insuficiencia de materias primas, cuanto más dura es la competencia y la caza de las fuentes de materias primas en todo el mundo, tanto más encarnizada es la lucha por la adquisición de colonias”.

 

La propia dinámica del capitalismo, un sistema de producción basado en la explotación del ser humano y de un puñado de naciones sobre las otras, exigía la conquista de nuevos mercados, fuentes de materias primas y mano de obra barata. A estos afanes expansionistas se los arropó con las banderas de la “civilización”, las cuales fueron enarboladas por la escuadra y la diplomacia de Su Majestad.  

 

Pintemos una idea del dominio colonial, en particular del inglés, en el mundo de entonces. En 1862, el 29,4 por ciento del planeta es dominio colonial; en 1912 el porcentaje asciende a 63,3. Entre tanto, en 1910, el 60 por ciento de los seres humanos viven bajo la opresión colonial: 961 millones sobre 1.600 millones. Gran Bretaña tiene bajo su yugo directo, sin considerar la dominación disimulada, nada menos que a 421 millones de personas[2].

 

Esto se traduce en un crecimiento portentoso de la renta “nacional” de Inglaterra, fruto de la succión de riquezas de otros pueblos. La economía inglesa crece, desde mediados del siglo XIX, en un 3,3 por ciento anual[3].

 

Una fibra tan delgada como importante

 

En esta expansión industrial, la materia prima clave era el algodón. Inglaterra consume 108 millones de kilogramos de esta fibra a inicios del siglo XIX. En 1880 consume 2.000 millones. Los Estados Unidos le proveen más de 50 por ciento de la fibra textil. Los ingleses poseían 30 millones de husos contra 6 en Francia, otro tanto en EE.UU y millón y medio en Alemania y Rusia; por lo cual podían duplicar el comercio exterior con los galos y triplicar el de los germanos[4]. 

 

El algodón era vital para mantener en funcionamiento las fábricas inglesas y sostener el crecimiento y la expansión colonial. En el mismo nivel estaba el transporte, sobre todo los ferrocarriles, que se construían con el expreso motivo de trasladar el algodón a las ciudades industriales.

 

Del algodón dependía casi todo el engranaje de la monstruosa maquinaria de explotación local y colonial. En un sistema económico que dependía de la extracción de materias primas de los países coloniales o semi-coloniales y la conquista de los mercados internos de esos mismos países para la introducción de mercancías manufacturadas provenientes de Inglaterra, cualquier pequeña falla o “anomalía” podía generar serias crisis.

 

Y fue esto lo que sucedió cuando estalló la Guerra de Secesión en los Estados Unidos (1861-1865). La suspensión del envío del algodón a los centros industriales, debido al conflicto, generó una crisis catastrófica en Inglaterra. El puñal fue directo al corazón del Imperio.

 

Al respecto, señalan Marx y Engels: “Inglaterra hace frente hoy (1861), como hace quince años a una catástrofe que amenaza sacudir la raíz misma de todo su sistema económico”. Agregan los padres del socialismo científico que, siendo el algodón la principal materia prima de la industria inglesa, “de su manufactura depende la subsistencia de una masa de gente mayor que el total de la población de Escocia y los dos tercios del actual número de habitantes de Irlanda” [5] .

 

La mano venía dura. El comercio inglés cae brutalmente. Entre enero y setiembre de 1861 cae en unos ocho millones de libras, de las cuales cinco millones seiscientas mil corresponden al comercio con los Estados Unidos. Este descenso se mantendrá hasta 1863.

 

No se debe perder de vista que los Estados Unidos también tenían una altísima demanda de productos manufacturados ingleses. El drama es de mucha magnitud. Para cubrir el agujero dejado por los estadounidenses, el Imperio Británico debe conquistar urgentemente otros mercados y fuentes de materias primas. Para esto, Su Majestad combinará hábilmente caricias con garrote, diplomacia con escuadra.

 

En un lejano país…

 

La Guerra contra el Paraguay (1865-1870) se enmarca en la política expansionista y monopólica de Inglaterra y, específicamente, en la crisis del algodón, que sacude la industria inglesa hasta sus raíces. El poderoso Imperio inspecciona el globo en busca de riquezas y mercados que succionar. No le es indiferente nada que pasara fuera de sus fronteras pues sus intereses son globales. Su política es mundial porque el mercado que apetece también lo es. Y la aplicará sin miramientos, sea vía intervención armada, sea vía del guante blanco de su diplomacia sabuesa. Solo tiene una salida: aumentar la explotación a su propia clase obrera y recrudecer  el pillaje colonial.

 

Mientras tanto, en una tierra lejana a la brumosa isla europea existía un pequeño país que no encajaba con el esquema que los industriales y banqueros ingleses imponían al mundo.

 

Existía una Nación que, tras romper con el Imperio Español en 1811, devino tercamente en República y pudo conquistar su independencia absoluta, es decir económica y política, también de Portugal y de los afanes centralistas de la oligarquía de Buenos Aires, sub-metrópolis de la Gran Bretaña en el Plata. En esa República llamada Paraguay se vivía uno de los procesos revolucionarios, desde el punto de vista de las revoluciones democrático-burguesas, más profundos en Latinoamérica.

 

Obligado por un bloqueo económico perverso de Buenos Aires y sustentado en un fervoroso apoyo popular, el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, el “jacobino de América”, lideró una reforma agraria radical expropiando y reventando con “contribuciones” forzosas a los españoles, españolistas, porteñistas y al mismo Clero Católico. Con las tierras que expropió creó “Estancias de la Patria”, campos estatales donde la producción era planificada y diversificada. El Estado arrendaba las tierras a precios ínfimos al campesino y les proveía de herramientas. Se impuso el monopolio del comercio exterior de forma casi completa, se creó el primer sistema de educación pública que casi eliminó el analfabetismo y se desarrolló una incipiente industria nacional en dos ramas bien conocidas por los británicos: hierro y textiles.

 

De la antigua economía colonial basada en el monocultivo, el Paraguay comenzó a producir lo que necesitaba e, incluso, a generar excedentes de lo que antes importaba.

 

Los López, Don Carlos y Francisco Solano, a la muerte de Rodríguez de Francia, se apoyan en el modelo económico independiente y comienzan un proceso de modernización capitalista sin intervención de capital extranjero y sin recurrir a créditos internacionales. No había deuda externa ni desempleo debido, por sobre todo, a la planificación económica de la agricultura. El Paraguay, profundizando la tenencia estatal de sus tierras y controlando el comercio exterior fuertemente, funde hierro, bota vapores construidos en sus astilleros, construye caminos de hierro, inaugura un ferrocarril, un sistema de telégrafo, fabrica armas, cañones, pólvora…

 

El propio cónsul norteamericano Hopkins alertó en 1846: “es la nación más poderosa del nuevo mundo, después de los EE.UU (…) su pueblo es el más unido, el gobierno es el más rico que el de cualquiera de los Estados de ese continente...”[6].

 

Su progreso alarma. No solo a sus poderosos vecinos, en donde se importaba hasta  una cuchara del amo ultramarino. Su Majestad comienza a sentir una molestia en sus zapatos. En Inglaterra crece la irritación por aquel “mal ejemplo” y por la sed de controlar ese mercado y deglutir sus recursos, entre ellos el más codiciado, el excelente capullo de algodón paraguayo. Ya decía Don Carlos A. López en su  “Mensaje” a la República en 1849: “el algodón es otra producción que debe formar un artículo importante de exportación. El algodón paraguayo tiene las tres condiciones que los fabricantes exigen del algodón: largo, fino y fuerte”[7].

 

La “civilización”…en la punta de las bayonetas

 

Comienza entonces la campaña para “corregir” la “anomalía” de aquel Paraguay. ¡Obstruyen el libre comercio! ¡Qué impertinentes! ¡Qué gobernantes y pueblo tan “salvajes”!...braman los ingleses y lo corean sus hurreros en el Plata. Es urgente iniciar una cruzada para “civilizar” a los rebeldes y acabar con el “Atila de América”, Solano López. No se podía admitir ninguna experiencia que se opusiera la estructura de dominación colonial o neo-colonial. La división internacional del trabajo debía mantenerse intacta, aunque se precisen sangre y fuego.

 

El mercado paraguayo debía abrirse a cañonazos e Inglaterra lo hubiera hecho sin empacho, a plena luz del día, de no contar con tan codiciosos como sumisos lacayos en la región que se empujaban por besar el anillo de Su Majestad: el gobierno de Mitre, la monarquía esclavista del Brasil y el sector liderado por Venancio Flores en el Uruguay. Estos gobiernos, ahogados en deudas y totalmente dependientes del comercio e industria británica, le permitirán al Imperio ejecutar el genocidio escondiendo la mano.

 

El vergonzoso Tratado de la Triple Alianza, que pacta la destrucción y repartija del Paraguay, se acuerda en Junio de 1864 en la Conferencia de Puntas del Rosario a instancias del diplomático británico Sir Edward Thornton. La suerte del Paraguay estaba echada casi un año antes de la firma “oficial” del Tratado y de que López “inicie” las hostilidades. El propio diplomático del Imperio del Brasil en ese entonces, José Antonio Saraiva, confesó en 1894 que la Triple Infamia: “no surgió después de la “agresión” paraguaya a la Argentina en abril del 65, sino en las Puntas del Rosario en Junio del 64”. Sus declaraciones dejan claro que “dichas alianzas empezaron el día en que el ministro argentino y el brasileño conferenciaron con Flores en las Puntas del Rosario (18 de Junio de 1864) y no el día en que Octaviano y yo, como Ministros del Estado, firmamos el pacto (1 de Mayo de 1865)"[8].

 

Por entonces, Bartolomé Mitre, aquel de “en tres meses en Asunción”, afirmaba orondo y solemne: “Cuando nuestros guerreros vuelvan de su larga y gloriosa campaña a recibir la merecida ovación que el pueblo les consagre, podrá ver el comercio ver inscriptas en sus banderas los grandes principios que los apóstoles del libre cambio han proclamado para mayor gloria y felicidad de los hombres”[9].

 

Pero, como es sabido o aún debe saberse, el pueblo paraguayo, antes de ser prácticamente exterminando, dio al mundo un ejemplo de heroísmo casi sin paralelo en la historia de la humanidad. Los “tres meses” se convirtieron en cinco largos y costosos años para tres ejércitos materialmente superiores, financiados y pertrechados por el monopolismo inglés. Por el contrario, la base industrial paraguaya hacía que nuestro ejército se proveyera de armas, balas, pólvora y cañones hechos nuestras fábricas y en la Fundición de Hierro de Ybycui, orgullo e insignia de la industria siderúrgica nacional. Cuando ya no había proyectiles, los paraguayos y paraguayas cargaban sus cañones con pedazos de vidrio, cocos y balas de fusil. Cuando ya ni esto quedaba ¡Que importaba! estaban las uñas y los dientes de mujeres, niños, ancianos y heridos para defender la revolución y la independencia nacional ¡Épica epopeya! ¡Épica inmolación!

 

La Guerra de la Triple Alianza destruyó al Paraguay. La “civilización” que trajeron los aliados fue la muerte, el saqueo y los crímenes de guerra más horrendos. La Guerra  devasto económica y demográficamente al Paraguay. Se habla que un exterminio de más del 50 por ciento de la población, algo no visto, proporcionalmente, ni en las guerras mundiales. Desde entonces, mediante los inestimables servicios de los sucesivos gobiernos títeres, la historia del país es una historia de sometimiento y entrega vergonzosa. Al Paraguay lo convirtieron en colonia de colonias. Y los “vencedores” brasileños, argentinos y uruguayos vieron sus cadenas reforzadas a través de los siderales empréstitos que les proveyera la banca británica, sobre todo Rotschild y Baring. El único ganador de la mayor matanza en Sudamérica fue el capitalismo inglés.

 

¡Por una segunda Revolución que conquiste una Segunda Independencia!

 

El mejor homenaje, a ciento cuarenta y un años de aquella ultima y sublime resistencia en Cerro Corá y a doscientos años de 1811, es emprender la lucha decidida por una Segunda y Definitiva Independencia.

 

Esta lucha de liberación nacional de toda dominación imperialista no podrá concretarse sin una liberación social dentro de nuestras fronteras y a nivel internacional, es decir, sin una Revolución Socialista que instaure una economía planificada y un de y para la clase trabajadora de la ciudad y el campo.

 

Es urgente una Revolución como la que encabezaron Rodríguez de Francia y los López. La diferencia hoy está en que las tareas de liberación nacional y social ya no estarán en manos de sectores burgueses de ningún tipo, sean estos “democráticos” o “reaccionarios”, sino de las clases explotadas y oprimidas. Solo las masas obreras, campesinas, las mujeres y hombres de manos callosas podrán liberar al país del imperialismo en el mismo proceso en el que se liberarán de la explotación de la burguesía nacional, cómplice y títere de las empresas y bancas multinacionales.

 

Suena a una diana. Nos llama a luchar hoy como nuestro pueblo que se inmoló en la gran guerra por defender nuestra libertad y no ver al Paraguay siendo esclavo de otras naciones. Nosotras y nosotros somos los herederos de su temple valeroso y de su gran ejemplo que está vivo en nuestro ser y nos quema más que el fuego. De su extraordinario legado  debemos estar orgullosos y orgullosas y lo debemos honrar mientras vivamos. Escuchando aún los rugidos de aquellos leones y leonas paraguayas, no podemos dejar de rugir también. Si acudimos al llamado de aquel pueblo bravo, podemos aún ganar esta guerra que no ha terminado. No se ha escrito aún el último capítulo de esa historia, porque 1870 no fue el fin del Paraguay, como hubieran querido, fue el comienzo de la lucha por la Segunda Independencia.

 

[1] Chiavenato, Julio José: Genocidio Americano. La Guerra del Paraguay. Ediciones Carlos Schauman. Asunción, 1984. p. 88

[2] Pomer, León: La Guerra del Paraguay. Estado, política y negocios. Centro Editor de América Latina. Buenos Aires, 1987. p. 23

[3] Id., p. 23

 

[4] Id, p. 26

 

[5] Marx, Carlos y Engels, Federico: La Guerra Civil en los Estados Unidos. Lautaro, Buenos Aires, 1946, pp. 108-112.

 

[6] Pomer, op.cit., p. 45

 

[7] Woodbine Parish: Buenos Aires y las provincias del Río de la Plata. Editorial Hachette, Buenos Aires, 1958, p. 354

 

[8] www.lagazeta.com.ar

 

[9] Ídem

 

ACTO POR FUNCIONAMIENTO A COTA DE DISEÑO DE LA REPRESA DE YACYRETÁ 25-02-2011

 

Marcando un hito hacia la terminación de la represa, los presidentes Fernando Lugo, de Paraguay y Cristina Fernández, de Argentina, oficializaron este viernes el funcionamiento de la Central Hidroeléctrica de Yacyretá a cota de diseño.

DEL MAUCITO AL IQUIQUERÉ

Por Luis Carlos Irala

En la década de los 80 y gran parte de los 90 acceder a un auto económico era el sueño de todo joven o padre de familia, a fin de realizar las tradicionales visitas domingueras a los familiares. Pero adquirir un vehículo de los representantes oficiales era un sueño difícil de realizar, por el precio de los rodados. Entonces, una salida a este problema era comprar los famosos autos mau o ilegales. Felizmente esta parte prácticamente quedó en la historia con la llegada de los autos Iquiqueré (de Iquique).

Sin embargo, actualmente se está gestando en el Congreso un proyecto de ley que busca frenar la importación de estos autos, que en su mayoría son de origen japonés, con determinado año de uso y que para la realidad automotriz del país hasta resultan todavía todo un lujo.

 

Con la creación del Registro Nacional del Automotor se puso prácticamente fin a los autos mau, aunque al parecer este negocio no fue erradicado completamente. Como una solución celestial aparecieron los autos ingresados vía el puerto chileno de Iquique, a precios accesibles y en condiciones todavía usables por las "hermosas" calles de la Gran Asunción y las rutas del país.

 

De acuerdo con las teorías económicas, después de un auge o alza sostenida de una actividad en algún momento se llega a la cumbre y después lo más probable es que se experimente un gradual descenso hasta encontrar un nuevo punto de equilibrio. Esta teoría alcanzará, si es que todavía no alcanzó, al negocio de la importación de autos usados. El mercado local prácticamente ya está saturado y quizás todas las personas que están en condiciones de adquirir un auto ya lo hicieron, y a partir de ahora solo se procederá a la renovación de las unidades, lo que implica que el negocio será mucho más lento.

 

Los datos estadísticos señalan que en el país existen ya casi 800.000 vehículos; quizás se puede llegar al millón de rodados si se realiza un conteo más riguroso. Las calles asuncenas y de las ciudades vecinas están llenas de autos, que en su mayoría son los importados vía Iquique. Es común encontrarse con embotellamientos, pues en verdad la cantidad de rodados supera a la capacidad de las vías de acceso a la Capital.

 

Tarde o temprano el mercado se satura, por lo que seguramente la misma ley de la oferta y la demanda regulará el ingreso de vehículos y no será precisamente una ley o un reglamento. A medida que el mercado se reduce, se dará también la oportunidad de ser más exquisitos a la hora de adquirir un rodado, es decir, se podrá pensar en vehículos más nuevos y más lujosos.

 

Además, empresas locales están avanzando en los trámites para iniciar el ensamblaje de vehículos económicos (chinos) en el país. Una vez que esto se concrete, se tendrá una nueva opción, y lo más probable es que se piense en proteger el mercado, por lo que es casi seguro que se regule más el ingreso de autos usados. Todo dependerá del precio a que ofrezcan los rodados ensamblados en el país.

 

Hay un dicho que dice: "Al que quiere casarse o comprar un auto, en vano se le da consejos". Mientras el mercado y la economía del país lo permitan, creo que se puede seguir importando vehículos nuevos y usados, aunque personalmente optaría por los ensamblados en el país.

 

ELIGIO AYALA, EL GRAN ESTADISTA

Por pa'i Oliva 

Rindo hoy sábado un homenaje al Dr. Eligio Ayala, el mejor político de la época moderna del Paraguay. El político "incómodo" para todos los corruptos de su tiempo, a quienes corrió a punta de su pluma y palabras.

Selecciono algunos párrafos de un escrito suyo. Cualquier parecido con los políticos del año 2011 es pura coincidencia:

«Para fabricar salchichas se requieren aptitudes especiales; para ser legislador o ministro en el Paraguay, el talento y los conocimientos son superfluos. La preparación, el carácter, la honestidad a veces estorban... Los que ocupan los puestos públicos creen saber todo, se creen aptos para todo, pierden la conciencia de la propia ineptitud... Así se ha llenado el Parlamento y los ministerios de aprendices, que se instruyen en almanaques del año pasado y destrozan la actividad económica nacional con sus caóticos y torpes ensayos legislativos.

 

»Todo se hace al azar, por tanteo... En un mar flotante de pasiones y apetitos, sin principios directores, sin sistemas, sin conocimientos, sin brújula, la intervención del Estado en la esfera económica se ha convertido en un oportunismo de detalle, de expediente, al día, que libra la economía nacional al capricho de los intereses particulares pequeños del presente.

 

»Los partidos tradicionales en vez de ser útiles a la Patria, utilizan la Patria; en vez de servir sanos intereses nacionales en el Gobierno, hacen que el Gobierno les sirva a ellos.» Eligio Ayala (1915)

UN DEBER INSUSTITUIBLE

EDUCACIÓN Y COMPROMISO DE LOS EMPRESARIOS

Por Víctor Cálcena

En diferentes sectores de la sociedad se habla de que la educación es la herramienta más segura para el desarrollo. Está comprobado que efectivamente es así. Basta mirar la experiencia de países como Corea del Sur, Finlandia y Noruega, por citar las experiencias más exitosas, que invirtiendo en educación y mejorando su calidad han logrado en menos de dos décadas saltar a la vanguardia de los países desarrollados.

Bien entonces que se reconozca en nuestro país la importancia de la educación. Pero la cuestión es centrar en ella el esfuerzo nacional para mejorarla y modernizarla en todos los niveles del sistema. Debemos pasar del discurso a la acción. Sabemos que el Estado tiene una gran responsabilidad en la materia, y que su rol es destinar el más alto financiamiento a la educación. En tal sentido, el Gobierno debería dar prioridad presupuestaria para mejorar su infraestructura, la eficiencia de su servicio en la enseñanza y en equiparla con la moderna tecnología de la informática, además para la adecuada formación y capacitación de los docentes.

 

Esta prioridad tiene que concretarse mediante la preeminencia de las instituciones públicas, desde la enseñanza inicial y básica a la superior, reduciendo los gastos no tan necesarios en otras esferas del Estado y, por supuesto, eliminando los superfluos. La fórmula es sencilla y ojalá alguna vez se aplique. Una dosis de patriotismo y de lucidez se requiere para que avancemos en esa dirección.

 

En el Club de Ejecutivos del Paraguay somos conscientes de que también es fundamental la cooperación de la sociedad civil. Ya una vez asumimos la idea de que "la educación es compromiso de todos". Ahora nuevamente acabamos de reafirmar en nuestra estrategia la misión de impulsar en el marco de nuestras posibilidades aquellas acciones dirigidas al mejoramiento en general de la educación en nuestro país.

 

Nuestra contribución no se limitará al fomento para que los sectores empresariales inviertan más en la educación a fin de que, junto con el sector público, traten de responder a la cobertura total con el objeto de que nadie quede excluido de la escolarización. Pensamos ir más lejos. Como necesitamos de capital humano calificado para desarrollarnos, vamos a acercarnos a las escuelas, los colegios, los institutos de formación técnica y profesional y a las universidades con la intención de contribuir a esa meta esencial de educación para el trabajo y para la calidad de vida.

 

Hay una evidente contradicción que superar. Se forman muchos profesionales que no pueden entrar en su específico campo laboral porque ya está saturado. Y entonces deben dedicarse a cualquier tarea. Mientras, por otra parte, existe una gran demanda de técnicos, de manos de obra calificada y de mandos medios que no puede ser cubierta porque la formación técnica y profesional es muy escasa, absolutamente insuficiente. Con este problema desalentamos la inversión externa.

 

Y para peor aún, la capacitación estrictamente científica, con investigaciones aplicadas para nuestro desarrollo agropecuario e industrial, así como para la modernización del país, es deficitaria. Aquí el sector empresarial debería implicarse para que el Paraguay defina una política de estado en educación.

 

Nos encontramos así ante un desafío realmente importante para transformar nuestra nación. En su Bicentenario vemos que podemos salir de la oscuridad del atraso. Los empresarios, y todos los ciudadanos, debemos llevar la antorcha de la educación para colocar a nuestro país entre los desarrollados del mundo. Es el deber insustituible.

 

LOS QUE ABOGAN POR 30 AÑOS DE VIDA ÚTIL PARA LOS ÓMNIBUS QUIEREN LICENCIA PARA MATAR

Haciendo uso indebido del poder que a fuerza de manipulaciones y violencia construyeron, algunos choferes del transporte público (varios de ellos también empresarios) pretenden imponer a la ciudadanía chatarras asesinas que matarán pasajeros, transeúntes, motociclistas y automovilistas. Alzar de 20 a 30 años la vida útil de los ómnibus será criminal. El comité creado por la Secretaría del Transporte del Área Metropolitana y Asunción (Setama) apunta a ser solo una pantalla para justificar la ampliación del plazo.

Un principio social básico es que, a la hora de elegir entre los intereses de todas las personas y los de un grupo, se opta por el beneficio general. En el Paraguay -por la desmedida influencia de los poderes que inclinan la balanza a favor de sus pretensiones-, con frecuencia, se opera al revés. 

El deseo de algunos trabajadores y propietarios de transporte público de que la vida útil de las unidades se extienda de 20 a 30 años es descabellado desde donde se lo mire. Ya dos décadas de diaria circulación por calles con cráteres y empedrados en pésimo estado son una excesiva concesión. Elevarlo 10 años más será permitir que bombas a punto de estallar circulen con gente y en medio de la gente.

El comité creado por la Setama para estudiar si aumenta o no los años de utilización de los buses comenzará mal su tarea. A estar por el detalle no menor de que esa institución ya autorizó la circulación de los rodados que tienen 21 años de uso, la determinación de ampliación del plazo está cantada. El grupo que estudiará ya tendrá el veredicto cocinado. No serán 30 años, pero sí 25, por ejemplo.

Los dirigentes sindicales para dar fuerza a su pedido y disfrazando su lucha con un ropaje gremial (el mantenimiento de los puestos de trabajo), amenazan con una huelga que va a perjudicar a los usuarios.

La estrategia para conceder a las chatarras licencia para matar está montada: las autoridades de Setama cederán a la presión contando con un dictamen técnico prelavado. Y dentro de dos años, el pedido será para que estos cajones mortuorios rodantes puedan zigzaguear hasta 40 años. 

Si la Setama, como institución pública, defendiera los intereses ciudadanos, hace rato hubiera disminuido la vida útil de los colectivos a 15 años o menos. El resto, afuera. Entonces, de a poco, los verdaderos empresarios del transporte hubieran podido hacer algo efectivo para renovar sus flotas y servir mejor a su clientela.

A los abusos de los choferes (algunos de ellos choferes-patrones) y a la inutilidad de la Setama para poner orden en el sector no hay contrafrente que se le oponga. La acción de la Asociación de Usuarios y Consumidores del Paraguay (Asucop) es frágil e intrascendente. Los partidos políticos no se interesan por la desgracia de sus correligionarios pobres. Los estudiantes están desorganizados y entre los jóvenes hay poca conciencia para defender sus derechos. 

En medio de este panorama, lo más probable es que en corto tiempo se amplíe el tiempo de circulación de los buses. Ello, antes que una conquista sindical, significará un retroceso para el país. Pondrá en evidencia, una vez más, que quienes abusan de su poder avanzan, sin importar el perjuicio que ocasionan a las personas. 

Si las autoridades de este Gobierno se ubicaran a favor de los más débiles, no tendrían que permitir que una minoría avasalle a la mayoría. 

LAS LISTAS SÁBANA PONEN A LADRONES EN EL PODER

La ciudadanía moralmente sana de este país tiene la obligación de presionar sobre los políticos que manejan a su antojo la legislación para que el Código Electoral sea modificado y se elimine la trampa de la lista sábana, que tanto daño ocasionó ya a nuestra incipiente democracia y que, entre otros males, es causante directo del atraso sufrido por nuestro desarrollo en todos los órdenes vinculados a la administración estatal. 

Las listas sábana son las que permiten que los ineptos, oportunistas, bandidos y salteadores de la política estén consiguiendo permanentemente ingresar a los puestos de gobierno, como senadurías y diputaciones, concejalías y gobernaciones, desde donde organizan sus maniobras y sus negociados, satisfaciendo sus apetitos de riqueza y poder, en inicuo desmedro de los intereses superiores de la nación.    

Hasta tanto el ciudadano carezca de la verdadera libertad de elegir a los candidatos que considera mejores, y tenga que hacerlo obligadamente por los que se le imponen a la fuerza –a muchos de los cuales ni siquiera conoce–, mediante la tramposa técnica de la lista sábana, la democracia que pregonamos gozar no será realmente la que la ciudadanía decente aspira a tener. Será nada más que este régimen que padecemos actualmente, en el que hay que votar por una lista cerrada, dentro de la cual suele ponerse como gancho publicitario a personas políticamente más o menos atractivas, pero bajo cuyos nombres figuran toda clase de averiados, atorrantes y sinvergüenzas, la mayoría de ellos incluso ya conocidos por sus degradantes actuaciones anteriores en el ámbito público.    

Mientras subsista el sistema de “listas cerradas y bloqueadas”, en el que son las cúpulas mafiosas dominantes en los partidos las que deciden quiénes las van a integrar y en qué orden de preferencia, no será la ciudadanía la que elija a sus gobernantes, sino aquellos capos de la mafia partidaria eternizados en las cúpulas. Y los comicios no serán el acto más significativo de la expresión de la voluntad popular, la forma más auténtica de legitimación del poder político lícito, sino un simple acto protocolar, formulístico, teatral, mediante el cual se otorga legalidad a la elección, no querida ni escogida por el elector, de personas indecentes e indignas de representar a sus connacionales en las instituciones estatales.    

Las listas sábana demostraron ser, en estas dos décadas de práctica democrática permanente, la herramienta más útil para que las cúpulas partidarias que operan con estilo mafioso detenten el monopolio de los cargos públicos de elección popular. Dos o tres capitostes aventureros, que circunstancialmente mueven los resortes internos de cada partido, deciden quién va a ingresar a las listas y quién no; quién va a ser sustituido y quién va a permanecer dos, tres o más períodos; a quién se va a castigar por faltar a la lealtad o “confianza” depositada en él, y a quién se va a premiar por “portarse bien”.    

He aquí el régimen avalado por las listas sábana. Nada mejor que esto pudo haber propiciado esta infame manera de presentar las elecciones políticas como si fuesen un libre acto de la voluntad del pueblo, cuando que no pasan de ser un mero mecanismo de legalización de decisiones tomadas entre cuatro paredes por unos cuantos dirigentes inescrupulosos influyentes, que se mueven motivados por intereses que no son precisamente los que pertenecen al pueblo y a la nación.    

Por todo esto es que sería una ingenuidad esperar que sean los mismos senadores y diputados, elegidos de este modo, quienes tomen la iniciativa de cambiar este infame régimen electoral. Tendrá que ser la ciudadanía sana y anhelante de un futuro mejor para sus hijos la que lo logre, mediante la protesta, la presión colectiva, las manifestaciones y las exigencias planteadas en el seno de partidos y movimientos.    

Cuando los políticos se den cuenta de que, de persistir en el negociado de las listas sábana, la pertinacia podría irritar a sus electores lo suficiente como para llevarlos a todos a la llanura, serán los primeros abanderados de la apertura de las listas. Entonces sí tendremos el cambio. Pero mientras no sean molestados ni presionados por nadie, todo continuará como ahora, con nuestra alta política manejada por unos pocos dirigentes astutos, oportunistas y falsos demócratas.    

Cada uno de los ciudadanos de este país tiene que darse cuenta de que tiene en sus manos el gran poder del voto, y que mientras no se decida a utilizarlo en forma meditada, criteriosa, selectiva, el Paraguay seguirá en manos de ladrones que aprovechan su posición para exprimir al pueblo y llenarse sus faltriqueras.

 

http://www.abc.com.py/nota/las-listas-sabana-ponen-a-ladrones-en-el-poder/

ARROYO SECO: EL VERTEDERO DE COCA COLA

 

POR PAULO LOPEZ ⋅ 

Paraguay Refrescos S.A. vierte sus residuos industriales en su arroyo privado, en Ñemby

 

beba coca cola

baba      cola

beba coca

baba cola caca

caca cola

cloaca

Décio Pignatari: Beba coca cola (versión de Nahuel Santana)

 

Coca Cola, un megaimperio que construye diariamente su impunidad a base del soborno. Los dólares son una mordaza que la prensa “independiente” se calza con gusto y sin chistar. Con todo el complejo comunicacional cautivo bajo la fuerza de las millonarias inversiones en publicidad y nuestros parapléjicos organismos estatales, Paraguay Refrescos S.A. es un agente económico que dispone de todos los recursos del país sin la existencia de una contrafuerza que responda a su poderío. A base de sus necesidades internas y de recursos, es capaz de direccionar la política de importación y exportación del país entero.

 

 

Las cataratas de la Coca. Fotografía de Paulo López

Coca Cola actúa desde su instrumental propagandístico usurpando los símbolos de la conciencia de todo un pueblo, apropiándose de los elementos identitarios más profundos, mimetizándose entre los rasgos culturales para instalar su hegemonía. En un país donde el principal elemento de cohesión nacional es el fútbol, Coca Cola es la Albirroja. Hoy si decimos Mariscal probablemente no pensemos en Francisco Solano López. Una gran mayoría tal vez evoque a Salvador Cabañas. (A propósito, no estás solo Mariscal, no estás solo).  En un plazo no muy lejano tal vez en los patios de las escuelas se ice la bandera de Coca Cola. Después de todo el cambio no será muy traumático. Solo habrá que suprimir el azul. Y si los azules siguen así, terminarán por suprimirse a sí mismos.

 

Coca Cola puede convertir a todo el país en un gran basurero y eso va a contar con el consentimiento general porque es el símbolo de los tiempos modernos. Todo lo que haga la “modernidad” es inobjetable. Es el dios de nuestros tiempos, la más sacra figura de la sociedad. Cuestionarle es una herejía. Oponerse a sus atropellos es síntoma de primitivismo, de estar en contra del progreso y profesar el retorno a las cavernas. Así que, para estar a tono con los tiempos que corren, hay que alegrarse de que el otrora arroyo cristalino que cruzaba cerca de nuestras casas haya devenido en alcantarillas a cielo abierto de los desechos industriales de la planta. Cómo consolar la tristeza de un niño cuando tenemos que explicarle que en las corrientes negruzcas de esas aguas no pueden vivir los peces.

 

El Arroyo Seco, bautizado popularmente como el arroyo Coca Cola, es un recurso público convertido en una cloaca privada de la multinacional. Bueno, aunque a lo largo del camino se han sumado otros, como curtiembres, talleres de jeans, las villas miseria que se alzan a su vera.

 

Pero PARESA no solo defeca su mierda sobre nuestros rostros, también extrae, gratuitamente, millones de litros de agua del Acuífero Patiño. Quita el agua y vuelve a vomitar sobre ella toda su inmundicia. Esto nos da que la materia prima fundamental, el agua, la obtienen sin costo alguno. Sin costo en dinero para ellos.

 

Cuando la crisis del agua se agudice, el conjunto de la sociedad tendrá que asumir los costes. (Datos en El negocio del agua gratis. www.ea.com.py).

 

Y esto no es un fenómeno privativo de una empresa en particular, sino el signo de lo insustentable de la economía capitalista en lo general. Un sistema cuyo ritmo de explotación de los recursos es muy superior al tiempo que requieren esos mismos recursos para regenerarse. Y uno no entiende cuando en los diarios hablan de liberar la economía de la influencia del Estado. ¿Qué Estado? El Estado no existe, salvo a la hora de pasar la boleta. Las empresas disponen de todo a su arbitrio. Hacen lo que quieren sin rendir cuentas a nadie. No hay un Estado más mínimo que el nuestro. No hay una democracia más mínima que la nuestra. Una democracia sojuzgada por el poder autoritario del capital.

http://ea.com.py/coca-cola-cola-coca/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed:+semanarioea+(E%3Fa)

 

N. del A.: El vídeo es de Fernando Valdovinos, Fer, y fue grabado en el puente del barrio Mbokajaty, en el límite entre Villa Elisa y Ñemby. Luego en la oficina de Ambiente de la Municipalidad de Ñemby y frente a la planta de Coca Cola sobre Acceso Sur.

PARÁSITOS DEL ESTADO

 

por Luis María Fleitas Vega (*)

No pasa un día sin que nos enteremos de algún problema en la salud del pueblo, y no me refiero al parasitismo que ataca a niños en el ambiente rural, sino a una plaga mucho peor, el sindicalismo del Estado.   

Esta malformación gremial que hizo metástasis en Paraguay, con honrosas excepciones, se formó para defender la burocracia colorada que dejó Stroessner en la administración pública. Es un engendro socialistoide que no tiene nombre; llamarlo patota no cave porque la mayoría no anda en motos, sino en automóviles; llamarlo sindicato es un halago sin merecimiento, y llamarlo de lucha social es ofender la memoria de los mártires del laborismo mundial. No luchan por la dignificación del empleo, sino por su multiplicación estéril. Tampoco pelean por un concurso donde ingresen los mejores, sino por el tráfico de influencias donde meten a sus parientes, correligionarios y “amigos” usando la ley de las tres C: para el amigo cargo; para el tibio, contrato temporal; y para el enemigo, calle.   

 

La teoría de la bóveda o del tatacuá es perfectamente aplicable a estos zánganos, ¿si cae uno, caen todos? Es por ello que no vemos nunca a un sindicato del Estado pidiendo sumario para los corruptos, sino canonjías para su primer anillo. Mismo descubriendo in fraganti a sus socios en alguna fechoría no permiten la corrección; tampoco se renuevan o aceptan las leyes democráticas de la alternancia y el voto secreto. Se revuelcan en un lodo continuista, donde los únicos nuevos son los planilleros, coimeros y haraganes. Si quieres conocer quiénes son los líderes sindicales de un ente estatal, busca en la Oficina de RR.HH. a los especialistas en reposo y faltas administrativas; probablemente son los mismos que organizaban las farras a sus jefes seccionaleros.   

 

Como anécdota, en Itaipú no hace mucho se hizo un sumario a unos empleados que abandonaron sus puestos de trabajo; el sindicato mayoritario alegó en su defensa: “parcialidad en el sumario”. Y mandó anular dicho trámite administrativo. Sin embargo, hace poco unos guardias de seguridad abandonaron sus puestos en horas laborales, fueron a una farra donde armaron un bochinche y, consecuentemente, fueron presos por la policía. El mismo sindicato, según expresión de uno de sus propios dirigentes ante la dimisión de los mismos, alega que “no se acatan las normas legales que exigen sumario previo”.

 

Por culpa de los sindicatos del transporte aún soportamos sus peligrosas chatarras que conforman una de las flotas más atrasadas y poluyentes de América Latina. Basta con pasar la frontera para notar lo mal que estamos. A diario vemos a buses sin ruedas atascar nuestras estrechas y accidentadas calles.   

 

Por culpa de los sindicatos corruptos de Aduanas no podemos combatir una mafia que en su apogeo llegó a representar hasta 70% de evasión fiscal, según expresiones de la ex directora general Margarita Díaz de Vivar, quien redujo, según dice, al 30%. Imagínense los lectores ¡cuántas escuelas podríamos construir con lo robado en Aduanas!   

 

Por culpa de los sindicatos de Puertos no podemos construir una simple mejoría turística y urbana que atraería a visitantes a la zona portuaria, donde hoy solo abundan caballos locos, prostitutas y travestis. Es la miseria que atrae a la miseria.   

 

Por culpa de los sindicatos de la Dinac no podemos mejorar nuestro aeropuerto o equiparlo con lo mínimo que requiere la navegación internacional. Aun con la anuencia del Presidente que instruyó a su mejor ministro a elaborar un proyecto de concesión, y con media sanción en el Congreso, no se puede mejorar nuestra puerta de entrada ¡Ni siquiera se trata de privatizar un bien del Estado, sino de una simple concesión!   

 

Por culpa de los 14 sindicatos de IPS, que impiden una verdadera intervención, soportamos un hospital central sin remedios, con escasos médicos mal pagados, con asegurados humillados y con un cambalache mercantil en sus puertas. Da la impresión de que el orden y la limpieza están prohibidos. En cambio, la infección hospitalaria, administrativa y técnica, estimulada. ¡Y eso que se trata del principal hospital nacional!   

 

Por culpa de los antiguos sindicatos entreguistas y acomodados de Itaipú, Yacyretá y la ANDE no se han hecho las obras necesarias para paliar nuestra actual crisis eléctrica. Sus líderes corrompidos aceptaban cargos y canonjías, algunos con el bonito nombre de “beneficios sociales” a cambio de dejar tranquilos a los directores y consejeros. Estos libaban sus mieles, mientras nuestros socios condóminos mamaban energía limpia y barata.   

 

La cantinela de la “privatización” de un ente estratégico es la preferida por estos mamíferos estatales. No se dan cuenta de que hasta la NASA que llevó al hombre a la Luna está administrado por genios y científicos privados, pero siempre regulados por el Estado. Nadie puede privatizar el ejército, la policía y las informaciones de inteligencia de una nación. La vaca lechera es más útil viva que muerta, por eso debemos desparasitarla de estas garrapatas. ¡Basta de falacias!   

 

Ninguno de los seis presidentes que ocuparon la poltrona de López, desde la caída de la dictadura, se animó a combatirlos porque sencillamente representan 200.000 votos cautivos que los colorados usaron para sus orgías políticas. La mayoría de los ministros y directores de las instituciones prefieren “negociar” con ellos, cayendo en sus chantajes perversos, así el nepotismo creció considerablemente.   

 

Si Paraguay quiere subir al tren del desarrollo debe deshacerse de algunos sindicalistas vitalicios que solo acarrean atraso y angustia a los verdaderos trabajadores del país.   

 

* Columnista invitado

28 de Febrero de 2011

 

EN LA ERA DE LA PRODUCCIÓN, LA TECNOLOGÍA Y LA INNOVACIÓN NO SE PUEDE EDUCAR BAJO UN ÁRBOL

Al inaugurar el año escolar, el presidente Lugo volvió a repetir lo que su ministro de Educación ya dijo una vez: que se puede educar bajo el árbol. La anacrónica opinión era para justificar los desoladores problemas de infraestructura de la educación pública. Problemas que subsisten y se agravan ante el crecimiento de la demanda estudiantil, de poblaciones emergentes y vulnerables, y ante la insuficiente inversión del Estado y de la sociedad.

 

La idea no es original. La formuló residualmente el gran maestro Ramón Indalecio Cardozo cuando impulsaba las escuelas rurales y no quería dejar a nadie fuera del aprendizaje para convertir a los campesinos en agricultores. La población rural era entonces absolutamente mayoritaria. Hoy ya es minoría y el país experimenta un proceso irreversible de descampesinización.

 

Además, la mecanización agrícola expulsa del campo a la gente, en especial, a los jóvenes. La marginalidad se extiende alrededor de las ciudades y forma los cinturones de miseria. Para más, el desempleo afecta despiadadamente a las nuevas generaciones, que abandonan el sistema escolar sin aprender nada para la vida del trabajo.

 

No es casual que el 47% de nuestra juventud esté sumida en la pobreza. La educación es la herramienta para superarla. Pero para eso necesitamos profundos cambios y acciones concernientes a nuestra época. Sin embargo, no avanzamos siquiera en las reparaciones, menos en las metodologías actuales solo con repartir útiles y textos coloquiales y mediocres.

 

La educación será un factor de desarrollo siempre que contribuya al aprendizaje del saber hacer, del saber pensar y a la autorrealización humana, con los valores, la técnica, la ciencia y los conocimientos de nuestro tiempo.

 

Vale decir, una pedagogía para la producción y la productividad, para la investigación científica y la aplicación tecnológica, para la innovación en todos los campos de la modernidad e hipermodernidad, y para dignificar la existencia con el pensamiento crítico y la creatividad. Asimismo, para la cohesión social, la práctica ciudadana, la solidaridad y la emancipación humana.

 

Los estudios revelan que esta educación hay que impartirla desde la escuela, habilitar técnica y profesionalmente desde la media, especializarla científica y transdisciplinariamente desde la universidad. Y capacitar y actualizar con la educación permanente.

 

Por lo tanto, la infraestructura modernamente equipada de las unidades escolares es insustituible, como esencial es la calificación docente. Máquinas y aparatos para producir, sistema cibernético de información y de comunicación, así como bibliotecas apropiadas deben estar al alcance de cada uno y de todos los alumnos. Es el sistema experiencial que revolucionó a las sociedades que en la actualidad ocupan los primeros lugares en desarrollo humano.

 

Esas sociedades comprendieron que la tecnología y el conocimiento hacen la modernidad y ésta es sinónimo de avance y desarrollo.

 

Toda transformación estructural, una República libre y una democracia participativa se logran mediante el conocimiento.

 

El camino es la inversión del Estado y de la sociedad en educación. No cualquiera, desfasada y excluyente. Se puede comenzar a transitarlo una vez que se cuenten con gobernantes que quieran liberar de la indigencia a su pueblo.

POLICIAS ASALTANTES

 

Andrés Granje

El propio Comandante de la Policía Nacional José Visitación Giménez, sospecha y hace publica sus sospechas,que agentes policiales intervinieron en el ultimo mega asalto a un vehículo transportador de caudales del que echando balas se llevaron una suma cercana a los Dos Millones de Dólares, la numerosa banda, eran diez como mínimo los integrantes, emprendió contra un rodado blindado de una casa de cambios de Salto de Guaira que transportaba este grueso monto de dinero, acrecienta la duda del jefe policial la insuficiente cobertura brindada por la policía, en especial la actitud de los custodios el oficial 2º Miguel Torres y el Sub Oficial Arnaldo Domínguez, quienes pararon el rodado en la búsqueda de un mingitorio en el Kilometro 45 de la Súper Carretera de Itaipú, en Fortuna distrito de Hernandarias.

La responsabilidad recaería sobre el Comisario Principal Francisco Alvarenga jefe de Departamento de Delitos Económicos de la Policía Nacional, pues hubo negligencias en el operativo de seguridad, aparte el Comandante maneja datos que policías en actividad unidos a ex peligrosos convictos integrarían la banda que se llevó el par de millones de dólares, lo que es mas preocupante aun, pues es triste comprobar que la ciudadanía esta totalmente a merced de las bandas de delincuentes que azuelan el país. La confesión publica del Comandante es desmoralizante para la sociedad ya que muestra cuan inerme estamos ante el accionar de las gavillas de delincuentes.

Si las autoridades, tanto el Ministro del Interior o el Comandante de la Policía se quedan solamente en la denuncia o la sospecha y no profundizan realizando los cambios radicales que esta situación anómala y tremendamente perjudicial para el país amerita, de alguna manera por acción u omisión, están siendo corresponsables de los hechos denunciados. Lo mínimo que la sociedad espera es que tomen la escoba y comiencen a barrer toda la basura de esta institución, pero no para guardarla bajo la cama o los muebles donde la ciudadanía no los vean, como suele suceder cuando sacan a los ineficientes o cómplices de acciones poco claras para trasladarlos a otras dependencias policiales, lo que se espera es que sean expulsados de los cuadros policiales los corruptos e inútiles, así no se queden mas que con cien o doscientos efectivos en la fuerza.

Obviamente para actuar con esta reciedumbre estas autoridades tienen que tener el apoyo del titular del ejecutivo, la cacareada voluntad política que se le llama, también el compromiso de colaborar con una causanoble como esta, de extirparlos miembros gangrenados y lleno de pus putrefacta y maligna del cuerpo policial, por parte de los otros poderes del estado y de la ciudadanía en general, de otra forma la delincuencia organizada en mafias esta derrotando por goleada a la población honesta que vive en zozobras ante tanta osadía y desfachatez, que cada vezcometen crímenes mas audaces y de montos mas elevados. De otra forma no le queda otro camino a estas autoridades que dar el paso al costado asumiendo haber fracaso, como la misma ciudadanía en la lucha contra la corrupción y la delincuencia.

PROTEGER LA ESTABILIDAD

Una de las posibles consecuencias del importante crecimiento experimentado por nuestra economía en el último año y el consecuente aumento en el consumo era un repunte de la inflación. Las estadísticas del Banco Central acerca del índice de precios señalan esta tendencia que, si bien no es de ninguna manera alarmante, debería llamar la atención de las autoridades a fin de mantener esta variable bajo control. Aunque nuestra economía no se ha caracterizado por su dinamismo en los últimos años -salvo el 2010, que registró un incremento del PIB del 14,5%- sí puede jactarse de la estabilidad de sus indicadores más importantes, desde el tipo de cambio hasta la inflación, pasando por el nivel de endeudamiento y la solidez del sistema financiero. Es por eso que el gobierno debe vigilar la evolución de estas tendencias operando -tal como lo ha venido haciendo al retirar volúmenes significativos de dinero circulante del mercado- para que la inflación se mantenga dentro de los rangos previsibles y favorables.

Hay que recordar que en los últimos doce meses, la inflación acumulada bordea ya los dos dígitos, llegando al 9,5%. Con respecto a enero y febrero del año pasado, el indicador de estos meses del 2011 es tres veces mayor. Es cierto que parte del fenómeno es atribuible al inicio de las actividades escolares, con subas en los precios pagados en concepto de matrículas, útiles y mensualidades. Sin embargo, el empuje inflacionario principal viene dado por los alimentos, de forma particular las hortalizas, el azúcar y la carne, rubro éste último en el cual se han verificado alzas frecuentes en los meses pasados. También otro tipo de carnes y los embutidos tuvieron incrementos sostenidos.

Para nuestro país es de una importancia estratégica fundamental mantener los indicadores estables. Esto hace que nuestra economía sea previsible y segura, virtudes cruciales para cualquier inversor. El equilibrio alcanzado es un atractivo para la radicación de capitales y para nuevas inversiones de empresas y emprendedores. Es verdad que queda mucho por hacer para que el país crezca al ritmo necesario para superar el atraso y la pobreza. Mejoras sustanciales en la infraestructura del país, la abolición de la corrupción en la gestión pública, la simplificación de la burocracia y mayores facilidades para empresas e iniciativas productivas son solo algunas de las tareas que los paraguayos tenemos por delante. Sin embargo, está claro que la base firme en la que deben apoyarse estas políticas de desarrollo es la estabilidad, sin la cual todo lo demás no pasa de ser castillos en el aire.

Por eso, aunque la inflación está hoy lejos de ser una causa de alerta, es preciso que las autoridades monitoreen de cerca el comportamiento de este indicador. No hay que olvidar además que la inflación golpea especialmente a los sectores con menores recursos de la sociedad, a los asalariados y a los trabajadores informales, de manera que su efecto social es muy dañino deteriorando la calidad de vida de los grupos más vulnerables. La política de evitar el exceso de liquidez monetaria es correcta, pero además debe ser complementada con un diálogo permanente con los sectores de la economía que intervienen en esta variable, a fin de coordinar acciones que permitan contener la inflación bajo parámetros consensuados para beneficio de todos. Como en muchos otros asuntos de nuestra economía, la estrecha cooperación entre los sectores público y privado es gravitante.

EL MERCOSUR ODIA EL GUARANÍ

 

Mario Rubén Álvarez

¿El guaraní es idioma oficial del Mercosur? ¿O tan solo idioma del Mercosur? ¿Cuál es la diferencia?

Vayamos paso a paso.

El Protocolo de Ouro Preto (Brasil), en su artículo 46 -repitiendo el 17º del Tratado de Asunción, que dio origen al Mercosur-, dice: "Los idiomas oficiales del Mercosur son el español y el portugués. La versión oficial de los documentos de trabajo será la del idioma del país sede de la reunión".

Obsérvese que en esa enunciación no hay diferencia entre idiomas oficiales y lenguas de trabajo. ¿El guaraní? Ni a los premios. Hemby.

Posteriormente, en la segunda reunión especializada de cultura del Mercosur, fue declarado "lengua histórica".

 

Luego, en un encuentro de ministros de Cultura del Mercosur, en Río de Janeiro, estos sugirieron "la incorporación del idioma guaraní como uno de los idiomas oficiales del bloque".

 

La máxima autoridad, el Consejo del Mercado Común (CMC), decidió en Brasilia, en diciembre de 2006, "incorporar el guaraní como uno de los idiomas del Mercosur". Es idioma, pero no oficial. Pequeño gran detalle.

 

En el 2009, entró a tallar el Parlamento del Mercado Común (Parlasur). Recomendó al CMC "declarar el guaraní como idioma oficial del Mercosur, permitiendo que el mismo se convierta en idioma de trabajo en el bloque regional al igual que el español y el portugués".

 

El CMC, para dar largas al asunto, le tiró el fardo al Foro de Consulta y Concertación Política (FCCP) del Mercosur en diciembre de 2009.

 

Como toda respuesta, el FCCP recordó que ya en el 2006, "como un acto de estricta justicia histórica y de equidad social y cultural en el bloque", el CMC aprobaba lo ya sabido: que el guaraní es "uno de los idiomas del Mercosur".

 

La nota del FCCP al CMC dice también que "en esa oportunidad -el 2006- se entendió que para considerar el guaraní como idioma oficial sería necesario reformar el Tratado de Asunción y el Protocolo de Ouro Preto (artículos 17 y 46, respectivamente) y que la utilización del guaraní como idioma de trabajo implicaría tener que redactar normas, actas y todos los documentos oficiales del Mercosur en este idioma, con el consiguiente aumento de costos y logística (contratación de traductores)".

 

He ahí uno de los pa'â radicales. Un tratado (el de Asunción) y un protocolo (el de Ouro Preto) solo pueden ser modificados por instrumentos públicos del mismo rango. Por lo tanto, fuera de esos mecanismos, nadie puede elevar al estatus de oficial el guaraní. Ni el Parlasur ni los ministros plantearon nunca las modificaciones de esas normas.

 

A modo de limosna, el FCCP recomendó que "se estudie la factibilidad de elaborar algunos de los informes o documentos también en guaraní". Si por ahí se puede mba'e, vamos a darle eso a los paraguayos, dijeron.

 

No obstante, afirmaba que en el marco del 20º aniversario de la fundación del Mercosur -el 26 de marzo que llega- "se convino en la importancia de que, en una primera etapa, se proceda a la traducción de los documentos fundacionales del Mercosur". Se refiere al Tratado de Asunción, los protocolos de Ouro Preto, Ushuaia, Olivos, Asunción y otros. Más limosnas. Nada de la reivindicación esencial.

 

En este momento en que Paraguay ejerce la presidencia pro témpore del Mercosur y estamos en el Bicentenario de la Independencia, hay que saber qué hace la Cancillería para superar la injusticia de proscribir al guaraní -una de las lenguas oficiales de nuestro país- y lograr que se modifiquen los artículos que sirven de excusa para disfrazar el desprecio al guaraní. Y también en qué estado se encuentran esas traducciones que, a modo de consuelo -que no nos consuela para nada-, nos han arrojado.

 

Las lenguas no son solo instrumentos de comunicación. Son también parte de la soberanía de una nación. En guaraní, normalmente -como en portugués y castellano- también tienen que escribirse los documentos del Mercosur.

 

Si brasileños, argentinos y uruguayos tienen el 100 por ciento de sus lenguas oficiales reconocidas, es más que injusto que al Paraguay se le admita solo el 50 por ciento.

 

 http://www.ultimahora.com/notas/408630-El-Mercosur-odia-el-guarani

LOS ABUSOS DE PODER DE LOS POLÍTICOS PREPARAN EL CAMINO DE REACCIONES INCONTROLABLES

Los largos años de abusos de los que ejercen el poder son los que rebelan a las personas. No hay paciencia ni tolerancia que duren una eternidad. La reiteración descarada de los atropellos a los intereses generales para favorecer los particulares son los que, a la larga, provocan las revueltas populares. Los políticos paraguayos tienen que tener conciencia de que con sus extralimitaciones incuban el germen de la violencia.

 

Los parlamentarios, partidos políticos y funcionarios gubernamentales que ejercen un poder discrecional -valiéndose incluso del amparo de leyes que hacen solo para sí mismos, en el caso de los legisladores- actúan como si nadie nunca les tuviera que sancionar.

 

Como viven al amparo de la permisividad y han conformado cofradías para defender a los de su clase -por ejemplo, cuando algún legislador es requerido por la Justicia para responder por la comisión de ilícitos-, consideran que la impunidad les va a proteger de por vida.

 

Por creerse omnipotentes es que cada vez amplían más el alcance de sus abusos. El ejemplo más claro es lo que hacen con el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE). Un día pensaron que esa institución podía pagar sueldos a mil recomendados de los políticos de los principales partidos.

 

Transcurrido el tiempo, probaron ir más lejos. Llegaron a 3.000. No contentos con esa cifra, alcanzaron 6.000. Y llegaron hasta 17.000 como cantidad máxima en el momento de destaparse la olla podrida.

 

Si no se hubiera descorrido el velo de los cupos utilizados con descaro, atendiendo a la progresión geométrica del avance de la cantidad de operadores, dentro de dos años hubieran llegado ya a cifras siderales.

 

A los políticos que están en el entuerto del TSJE, en connivencia con las autoridades de esa institución pública, que tendría que haber sido celosa guardiana de su integridad, dadas las delicadas funciones que cumple en la sociedad, solo les importa preservar sus intereses, sacar provecho para sus propios proyectos.

 

Inmersos en la búsqueda de beneficios personales -o de sus partidos o movimientos, a lo sumo-, han olvidado casi del todo que su función es servir a la sociedad paraguaya desde el rol que les toca desempeñar en la esfera de la Administración Pública.

 

Esa es la razón por la que no se dedican a diseñar soluciones para los graves problemas que acosan al país en los distintos ámbitos. Por eso, los campesinos sin tierra, la falta de empleos, la inseguridad, la ausencia de soberanía energética, la mala calidad de la educación y la salud, el contrabando, la corrupción y la deficiente infraestructura pública siguen esperando una atención preferencial.

 

No solo corren detrás de sus intereses y olvidan sus obligaciones: también -apenas se les presenta la oportunidad- otorgan blindaje a posturas antiéticas e ilegítimas. Incluso apañan la ilegalidad.

 

La ciudadanía ve con indignación cómo los electos o nombrados para trabajar por su bienestar se dedican a intereses particulares y, para colmo, despilfarran su dinero. Es necesario, por ello, que tomen conciencia de que la ausencia de reacción colectiva no va a durar mucho más.

 

A modo de citar un solo ejemplo reciente, ahí tienen el caso de Egipto y ahora Libia. Alguna vez el pueblo les puede pedir también rendición de cuentas. Nadie quiere la violencia, pero -si no enderezan con urgencia su rumbo- sus abusos les están preparando el camino.

 

http://www.ultimahora.com/notas/408629-Los-abusos-de-poder-de-lospoliticos-preparan-el-caminode-reacciones-incontrolables

CAMBIO COMPUTADORAS POR VIATICOS

Andrés Granje.

La información conocida en la fecha y publicada en varios medios locales señala que:

El diputado liberal Salyn Buzarquis confirmó que en algunos días más presentará a la Cámara un proyecto de ley para recortar en un 50%, es decir unos 1,7 billones de guaraníes,  todos los gastos que considera  superfluos previstos en el presupuesto 2011.

Entre los fondos que serán recortados están los destinados a pasajes, viáticos, transferencia, compra de vehículos, maquinarias y herramientas,  bonificaciones y gastos de ceremonial.

La idea de recortar los gastos superfluos en  el presupuesto 2011 tiene como objetivo central implementar a nivel nacional el proyecto “Una computadora por niño”. Detalló que de acuerdo con cálculos preliminares el programa necesita unos 200 millones de dólares para ser extendido a todo el país.

 

La noticia es atractiva y esperanzadora, de hecho eliminar  gastos prescindibles del presupuesto y sustituirlos  por computadoras  para los escolares, no genera ningún tipo de dudas sobre lo que más conviene al país. Sin embargo y el mismo Diputado Liberal Salyn Buzarquis, lo afirma, tendrán que luchar y mucho para finalmente conseguir  la aprobación de las Cámaras del congreso, ya que la medida tocará intereses de Ministerio en rubros muy sensibles para ellos, también de las organizaciones no gubernamentales, ya avizoramos las marchas y contramarchas que el proyecto recorte presupuestario generará cuando se estudie en el parlamento.

 

El Proyecto de recorte presentado mueve también a preguntarnos,  porque en su momento y cuando se trataba el tema  en la Comisión Bicameral de Presupuesto y luego en plenaria de  ambas Cámaras del Congreso, no se percataron de lo cargado que estaban estos rubros y cuan perniciosos pudieron resultar para la administración publica. La ligereza con que se estudia el presupuesto, alarma, cuando tendría que ser la preocupación mas sería de los parlamentarios. Si en el  momento en que se trataba el presupuesto no tuvieron las agallas, siempre en actitud populista se doblegan ante los reclamos de las masas que se juntan en la plaza del congreso, no creemos que ahora cambien de actitud los parlamentarios, ya que se supone será aun mayor la  presión de los gremios.

 

Por eso si bien es aplaudible el proyecto de Buzarquis, por aquello que “nunca es tarde cuando la dicha es buena”, sin embargo muestra la poca vocación publica de nuestros representantes legislativo, la ligereza con que tratan los temas mas importantes para la república y como luego deben volver sobre lo andado tratando de corregir errores, cuando toda esa energía y ese tiempo hubieran  utilizados para otras cuestiones importantes  para la nación. Esta comprobación de la fragilidad con que encaran  los temas esenciales, marca el bajo nivel y la mediocridad de nuestras instituciones, por eso  tenemos una democracia maquillada, imperfecta y sin contenido.

 

 

EN PARAGUAY SOBRAN PATRIOTEROS Y FALTAN LOS VERDADEROS PATRIOTAS

El patriotismo, aquel que nace del profundo amor a la patria y se sustenta en una ética, poniendo los intereses generales por encima de los personales, es un valor degradado y humillado. Lo que prevalece es lo contrario: la búsqueda de formas de sacar ventajas del país.

A lo largo de la historia, la palabra que designa esa relación intrínseca entre las personas y la patria en la búsqueda de lo mejor para todos sufrió el menoscabo en razón de que hubo épocas en que prevalecieron nacionalismos enfermizos, chauvinismos desaforados y fanatismos a ultranza que desdibujaron su verdadero sentido.

Hoy, la idea de patriotismo sigue siendo mirada con recelo, sobre todo por ciertos sectores políticos que han vaciado su contenido y se han volcado, con pasión digna de mejores causas, a practicar y a incentivar todo aquello que niega ese valor que, despojado de su arista prostituida -el patrioterismo, es necesario para toda sociedad.

A lo largo del tiempo, patriotas eran aquellos que demostraban en acciones concretas amar a su patria hasta las últimas consecuencias. Se esté de acuerdo o no con sus decisiones y sus consecuencias, el Mariscal Francisco Solano López fue coherente con su convicción de defender su país con dignidad, muriendo por la causa que había abrazado y sostenido.

No siempre, sin embargo, es necesaria la inmolación personal. Para ser patriota basta con ser celoso guardián de los intereses colectivos, ser honesto, ubicar por encima de todo la Justicia, ser responsable en cada uno de los actos de la vida, dejarse guiar por la ética y tener el coraje suficiente para enfrentar a los que toman la nación como propiedad privada.

El patriotismo es un atributo humano que no solo debe adornar a los políticos que conducen la República, sino a todos los ciudadanos, desde el lugar que ocupan entre los demás. Cada uno, dentro del esquema del poder o fuera de él, en la escala social, tiene que conducirse con estas normas que parten de un compromiso individual y colectivo por mejorar la calidad de vida, ganar respeto y vivir con dignidad.

De más está decir que quienes roban, mienten, se desligan de sus compromisos ciudadanos, cometen injusticias, apoyan la ignorancia, entorpecen el desarrollo y promueven rencillas antes que armonía, son los que están en el polo opuesto de aquellos que construyen todos los días el porvenir.

Ser patriotas con estos contenidos hoy es un empeño difícil. El entorno, contaminado por el culto a lo trivial, la complicidad, la cobardía y la impunidad, transmite mensajes que invitan a lo fácil, perdonan la corrupción y dejan de lado cuanto pueda significar sacrificios para alcanzar metas que implican vencer desafíos.

Los políticos son los que han desprestigiado el patriotismo para que no se les exija obrar de acuerdo a sus reglas de juego. Hoy, Día de los Héroes, es oportuno mirar quiénes son los que realmente sirven a la patria y quiénes son los que se están aprovechando de ella. En el año de su bicentenario, el Paraguay necesita verdaderos patriotas, no patrioteros.

'CUCHILLO DE PALO', UN DOCUMENTAL PARAGUAYO QUE DEPENDE DE TI