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HA… CHE RETà PARAGUAY ✓

ECONOMÍA: asuntos del bolsillo

PÉRDIDA DE PRIVILEGIOS DESESPERA A LA UGP Y ATACA A SENAVE

El jurista y filósofo Ramón Fogel dice que ataques de UGP a SENAVE es por pérdida de privilegios.

Debido a que no recibe de parte del Gobierno y de la sociedad, la respuesta que su conducta provocadora merece, cada día se muestra más envalentonada y prepotente la Unión de Grupos de Productores (UGP), ese puñado de especuladores y usureros que “se sienten los salvadores de la patria y los dueños de la verdad”, al decir del eximio sociólogo, jurista y filósofo Ramón Fogel, experto en temas de la sociedad rural paraguaya. Fogel hace una defensa de la gestión del Senave por constituir un esfuerzo para poner reglas claras en el campo a favor del consumidor y las familias campesinas.

La mentalidad feudal que guía el comportamiento de los dirigentes de la corporación agrícola-ganadera, toda esa logia explotadora de los recursos naturales de nuestro país, no les permite ver que el mundo está cambiando, que en menos de dos años, sus cómplices rurales en Argentina han sido derrotados y que en Africa y Medio Oriente los pueblos se levantan contra los explotadores y cleptócratas, que hasta ayer nomás se creían intocables.

 

Fogel afirma que la UGP y sus cómplices en organismos del Estado, han comenzado a utilizar un lenguaje semi progresista para confundir a la ciudadanía y, de esa manera, hacen discursos a favor de la reforma agraria, o de entregar títulos de propiedad a labriegos y otras mentiras.

 

En posesión de territorios excluyentes, especies de gigantescos guetos de miles de hectáreas, esos mismos ugepistas califican al campesino pobre de lacra social, de parásitos, que con unos metros de tierra no precisan más, por haraganes y porque son quienes deforestan el país, en una campaña de denigración que les está permitiendo ganar la pulseada porque aún no les llega la respuesta popular correspondiente.

 

El científico añade que esos grupos hablan con total cinismo de la disminución de la pobreza por efecto del crecimiento nacional, pero al mismo tiempo ocultan que esos números jamás significan desarrollo social con justicia, ni tampoco mencionan la descomunal concentración de la tierra en pocas manos, que es la más desigual del mundo, o el aumento de la importación de alimentos y su encarecimiento constante.

 

Hablan de patria y ocultan el daño que le causan al exportar sus fabulosas ganancias por la venta de soja, carne y otros productos sin pagar ningún impuesto al Fisco, generando una mayor y peligrosa degradación de las condiciones de vida del grueso de la población paraguaya.

 

El ataque permanente al SENAVE y a su Director Miguel Lovera, se encuadra en esa lógica de la agresión como defensa por parte de los acaparadores de las mejores tierras y aguas del país, puntualiza Fogel.

 

El SENAVE actual, es un testimonio, una presencia solidaria y un ejemplo de lucha en defensa de la naturaleza, de los seres vivos, de nuestra propia alimentación, cada día con menos calidad, y de la protección ecológica indispensable para preservar la vida humana, precisa el científico de la Universidad de Kansas.

 

 

NO HAY LIBRE IMPORTACIÓN DE CEMENTO

  

El Gobierno no dice toda la verdad sobre el cemento, está protegiendo los negocios de alguien y los hechos ocurridos en la frontera de Itapúa con Argentina lo ponen en evidencia.

Las colas para adquirir cemento a cuenta gotas continuaban ayer. Esto indica que no está resuelto el tema del abastecimiento y que la escasez continúa.

Al mismo tiempo el país tuvo constancia, en los últimos días, que la Aduana, el Ministerio Público y la Policía han detenido a trabajadores informales de frontera que traían cemento argentino, a raíz de lo cual estos bloquearon el acceso al centro de frontera del puente San Roque González de Santa Cruz.   

Las excusas para impedir el ingreso del necesitado cemento van desde las trabas paraarancelarias, como las inspecciones del Instituto Nacional de Tecnología y Normalización, o trabas arancelarias, como la negativa a otorgar a estos importadores una especie de pago pacotilla.

 

Las discusiones sobre la modalidad de esta especie de pago, que se arguyen para ocultar el fondo del problema, no deben impedir ver que se trata de excusas para impedir o restringir la importación de cemento.

 

No hay libre importación de cemento en Paraguay. Las concesiones que eventualmente benefician a estos pequeños importadores o a otros son solamente eso, concesiones revocables a placer de quienes detentan el oligopolio de la distribución del preciado material.

 

El oligopolio es el grupo de personas o grupo de personas que tiene una posición hegemónica en el mercado del cemento: “Concentración de la oferta de un sector industrial o comercial en un reducido número de empresas”.

 

La existencia del oligopolio se constata por la existencia de las restricciones. Sin embargo, el oligopolio está específicamente prohibido por el artículo 107 de la Constitución, que establece que “Toda persona tiene derecho a dedicarse a la actividad económica lícita de su preferencia, dentro de un régimen de igualdad de oportunidades. Se garantiza la competencia en el mercado. No serán permitidas la creación de monopolios y el alza o la baja artificiales de precios que traben la libre concurrencia. La usura y el comercio no autorizado de artículos nocivos serán sancionados por la Ley Penal”.

 

El cemento no es, en principio, un artículo nocivo (en cualquier caso la supuesta nocividad debe ser demostrada siguiendo los requerimientos de un debido proceso) y, por tanto, no hay razón alguna que justifique la restricción que se impuso salvo la instrumentación de la Aduana, el Ministerio Público y la Policía para asegurar la cautividad del mercado al oligopolio.

 

Los datos publicados por los medios señalan que nadie se había molestado mientras los paseros cargaban dos o tres bolsas, pero que hicieron entrar en acción a las instituciones señaladas cuando uno de los paseros fue sorprendido con una carga un tanto mayor.

 

Lo que se puede presumir es que esa carga un tanto mayor ya fue vista como amenaza por el oligopolio.

 

Como en todos estos casos de restricciones, la oportunidad de corrupción está a la vista y ya hay denuncias de que dejan pasar a quien pague coimas.

 

Es decir, el cuadro de una economía cerrada está completo.

 

El gobierno no dice toda la verdad sobre el cemento, está protegiendo los negocios de alguien y los hechos ocurridos en la frontera de Itapúa con Argentina lo ponen en evidencia.

 

 

 

ARGENTINA BUSCA DESMANTELAR LA FLOTA FLUVIAL PARAGUAYA

La Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF, por sus siglas en inglés) emitió recientemente un llamativo comunicado mediante el cual expresó su “solidaridad” con el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos del Paraguay (Somupa), un gremio creado a instancias del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos de la Argentina (SOMU) –brazo largo del controvertido dirigente sindical y líder peronista argentino Hugo Moyano– que el año pasado sometió a nuestro país a un ominoso bloqueo comercial que importó no solamente una agresión a la soberanía paraguaya, sino también un perjuicio de unos 300 millones de dólares.   

Desconociendo el ordenamiento legal interno del Paraguay, la ITF se permite el atrevimiento de expresar que “reconoce al Somupa como una organización sindical que representa a los marítimos paraguayos”, y de calificar como “seudoorganizaciones sindicales” al resto de los gremios del sector.   

En primer lugar, es preciso recordar que el Ministerio de Justicia y Trabajo de nuestro país rechazó la constitución del Somupa, alegando que el mismo no cumple requisitos establecidos en el Código Laboral. Por otra parte, ante la inexistencia de una dirigencia representativa, dicho “sindicato” designó como secretario general a un ciudadano argentino que carece de radicación legal en el Paraguay y no está habilitado para el trabajo naviero en el país.   

 

Por lo demás, en el Paraguay existen al menos cinco sindicatos que actualmente se encuentran en proceso de negociación de un contrato colectivo de trabajo con los armadores fluviales, algo que sirve para desnudar las falacias del SOMU sobre las condiciones de desempeño laboral en el país.   

 

Como ya lo advertimos en el pasado, es evidente que la estrategia del SOMU, impulsada desde las más elevadas esferas de la dirigencia sindical argentina y apañada por las altas autoridades de ese país, tiene en verdad el oculto pero real propósito de desmantelar la flota fluvial paraguaya e instalar una con bandera argentina que cope el transporte por río en la hidrovía Paraguay-Paraná.   

 

La ITF en ningún momento puede desconocer la soberanía del Estado paraguayo ni la extensa normativa existente en materia de derecho internacional en relación con la navegabilidad de los ríos y el libre tránsito de mercaderías, principios todos consagrados en el Tratado de Asunción de 1991, que dio origen al Mercosur, y el Tratado de Libre Navegación entre Paraguay y Argentina, de 1967.   

 

Pero los fundamentos legales no se reducen a estos dos importantes tratados, sino también al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), actualmente la Organización Mundial del Comercio (OMC), que en su artículo V establece la “Libertad de Tránsito”; así como la Convención sobre el Comercio de Tránsito de los Estados sin Litoral, adoptada en el marco de las Naciones Unidas, el 8 de julio de 1965.   

 

Pero si todos estos textos son de fundamental importancia y deben ser tenidos muy en cuenta por las autoridades de la República Argentina –especialmente cuando se les atribuye el encubrimiento e incluso la instigación de acciones lesivas de la soberanía del Paraguay–, lo que más debiera ser considerado por el gobierno de la presidenta Cristina Fernández viuda de Kirchner es la estricta obligación de su país de dar cumplimiento a los compromisos internacionales y regionales que lo obligan con el nuestro.   

 

En efecto, la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, aprobada el 23 de mayo de 1969 y en vigencia desde 1980, dispone expresamente en su artículo 27, bajo el título “El derecho interno y la observancia de los tratados”, que “Una parte no podrá invocar las disposiciones de su derecho interno como justificación del incumplimiento de un tratado”. Esto significa, claramente, que Argentina no puede escudarse en cuestiones de carácter doméstico para argumentar a favor de quienes violentan nuestros derechos más elementales.   

 

En suma, es de exclusiva responsabilidad del Gobierno argentino cualquier nueva acción destinada a bloquear nuestro comercio exterior, y sobre sí recaerá la obligación de responder por toda actividad que atente contra la soberanía del Paraguay, especialmente en lo concerniente a la libre navegabilidad de los ríos compartidos y al tránsito de mercaderías a través de los mismos.   

 

Todos estos sustanciales argumentos jurídicos deben ser recordados insistentemente a las autoridades del vecino país por parte del Gobierno. El tema reviste tal gravedad, importancia y sensibilidad para un país mediterráneo como el Paraguay que este, en ejercicio de la Presidencia Pro Témpore del Mercosur y a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, debe proceder a la inmediata convocatoria de una reunión extraordinaria del Consejo del Mercado Común (integrado por los cancilleres de los cuatro países miembros), a fin de dejar sentada nuestra más enérgica protesta ante lo que ya a estas alturas se está constituyendo en una desembozada campaña por privar al Paraguay de su flota fluvial e impedirle el ejercicio soberano de su derecho de comerciar libremente sin obstáculos ni cortapisas con el resto del mundo.

LA NECESIDAD DE LOS ACUEDUCTOS EN EL CHACO

 

por Horacio Sosa

El Chaco paraguayo, la parte boreal del Gran Chaco Sudamericano que está en territorio argentino, paraguayo, boliviano y brasileño, es una zona árida, con pocas lluvias donde las sequías de 6, 8 ó 10 meses no son raras. Es decir, en la región la falta de agua es un común denominador a la que los chaqueños tienen que acostumbrarse, razón por la que el desarrollo productivo tiene un techo difícil de sobrepasar. Y, en consecuencia, de los seis millones de habitantes que tiene el Paraguay, apenas cien mil viven en la Región Occidental. El motivo de esta desproporción es simplemente la falta de agua.  

No obstante esto, los menonitas, en unos 70 años de lucha a brazo partido contra la inclemencia de la naturaleza de la región, con mucho ingenio y una tenacidad inenarrable, han construido un imperio productivo tanto en agricultura, como en pecuaria e industria, que enorgullece al país. Pero el agua sigue faltando.   

 

Los menonitas se han manejado siempre con muy poca agua y esa poca agua la han ido aumentando progresivamente usando cada metro cuadrado de techo para colectar el agua de las lluvias que conservaban y conservan todavía en aljibes, además de utilizar siempre al máximo el agua freática, es decir el agua subterránea de hasta unos 12 m de profundidad. Esta agua freática no es sino el agua de lluvias infiltrada en el suelo, que queda retenida por la primera capa de arcilla impermeable que está a pocos metros de profundidad. Y, en otros casos, está milagrosamente detenida directamente encima del agua salobre (con muchas sales) subyacente. Increíblemente, en este último caso, el agua de lluvias (con bajo contenido en sales) no se mezcla con el agua salobre constituyendo lo que se llama “lentes de agua freática”, de muy poco rendimiento, pero que a pesar de ello ayuda a solucionar el problema de la falta de agua. Esta agua es explotada por medio de pozos freáticos, los que son bombeados con mucho cuidado porque el sobrebombeo (bombeo en exceso) hace que se mezclen el agua salobre con el agua dulce y se arruine el pozo. Esta es la explicación del milagro de la sobrevivencia menonita en una zona donde prácticamente no hay agua. Trabajo e ingenio.   

 

El Gobierno nacional, a través del Ministerio de Defensa Nacional, consciente del problema del agua en el Chaco, en 1967 logró la asistencia técnica del Programa de las Naciones Unidas (PNUD) para una completa investigación del subsuelo chaqueño, la cual, en años de trabajo, dio como resultado definir zonas con agua subterránea de buena calidad y zonas donde solo hay agua salobre.   

 

Aparte de esto, la investigación científica y tecnológica, que nunca se detiene en el mundo, logró desarrollar a límites increíbles la llamada “ósmosis inversa”, que significó un gran paso hacia la conversión del agua salobre en agua potable. El agua de mar, por ejemplo, con un contenido en sales de 28.000 ppm (partes por millón o miligramos por litro o gramos por metro cúbico) es transformada actualmente en agua potable sin que los barcos de ultramar tengan necesidad de llevar grandes cantidades de agua potable como lo hacían siempre en sus travesías.    

 

Pero, lamentablemente, en el Chaco el agua subterránea contiene casi siempre una cantidad muy superior a 28.000 ppm de sales disueltas, razón por la que, para que el problema del agua tenga una solución, hay que buscar agua subterránea que contenga sales disueltas con un máximo de 28.000 ppm.   

 

Además, en el Chaco hay dos problemas más:

 

1) El agua subterránea por lo general contiene boro, un metaloide que se dice cancerígeno y cuya presencia en el agua potable la Organización Mundial de la Salud (OMS) admite como máximo 0,1 ppm. Y en el Chaco, a menudo hay 12 ppm y hasta 24 ppm.  

 

2) En los equipos de ósmosis inversa, el agua cruda de pozo a tratar se divide en dos caudales: uno de ellos es agua potable y el otro es agua de rechazo. Esta última contiene las sales que la membrana semipermeable (el corazón del sistema) no deja pasar. Es decir que el agua de rechazo tiene un contenido tan elevado de sales disueltas que saliniza el suelo y lo inutiliza para cualquier cultivo.   

 

Esto es lo que está pasando con el equipo de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) en Villa Choferes del Chaco, donde el equipo no puede trabajar de manera continua porque no tienen forma de disponer del agua de rechazo. En primer lugar, el volumen de agua de rechazo es grande, casi tanto como el agua potable producida y, en segundo lugar, el pozo construido como pozo de infiltración no funciona. Cometieron el error de construir un pozo de infiltración y lo dejaron sin funcionar durante unos meses, cosa que lo inutilizó. En la construcción de pozos de agua existe un axioma: Pozo que no funciona, pozo que se arruina. Esta es la razón por la que el rendimiento de agua potable en Villa Choferes del Chaco es y seguirá siendo limitado.   

 

La otra alternativa para disponer de más agua potable en el Chaco Central son los acueductos. Los acueductos deben construirse sí o sí. Sobre esto no existe la menor duda.

 

El Gobierno hasta ahora fracasó en sus intentos de construir un acueducto desde Puerto Casado a Loma Plata. Por eso, con muy buen criterio, el Congreso preparó una ley marco para que la iniciativa privada pudiese tender acueductos con fines comerciales, la que fue vetada por el Poder Ejecutivo.   

 

Es evidente que el Gobierno nacional no tiene la menor idea de los inconvenientes y riesgos que hay que salvar para tender un acueducto de gran extensión como sería el caso de cualquier acueducto en el Chaco. Ni el riesgo que significa la inversión del capital necesario y está pensando solo en que es un bien social. El agua es un bien social. No lo discutimos. Pero su conducción va a exigir mucho dinero y el agua no podrá ser regalada que es lo que aparentemente pretende el Gobierno. ¿Por qué? Porque va a ser muy cara. Entonces, el problema del agua para las colectividades indígenas debe ser encarado como un caso especial que debe ser subsidiado por la nación, pero no por eso se debería poner obstáculos a la inversión privada. Ambos acueductos pueden subsistir en forma paralela. El construido por el Gobierno mira hacia el agua para los indígenas y el construido por el capital privado es un negocio como cualquier otro, que debe redituar ganancias.  

 

Es urgente e imprescindible facilitar el ingreso del capital privado para la construcción de acueductos en el Chaco. Por favor, no dificultemos las cosas.

 

URGE CAMBIO DE CULTURA SOBRE AGUA

 

por J. Montero Tirado

Según datos de la UNESCO, en 1950 a nivel mundial teníamos una media de reserva de agua de 16.800 metros cúbicos por persona, en 1999 esa reserva bajó a 7.300, y se calcula que en los próximos 25 años se reducirá a  4.800. Si el proceso mantiene esta tendencia, el desastre para los hijos y los nietos será espantoso, con efectos incalculables y radicalmente dramáticos, porque “el agua condiciona todos los aspectos del desarrollo humano”. ¿Se puede cortar y revertir esta tendencia?   

La causa principal de este gravísimo problema es nuestro comportamiento individual y colectivo.   

Con nuestro modo de actuar en la naturaleza, estamos produciendo cambios –algunos de ellos irreversibles– que modifican el ciclo hidrológico natural. Una de las consecuencias de estos cambios es la escasez cuantitativa de las aguas que corren o corrían por ríos y arroyos, relacionadas con el ritmo de las lluvias y la aparición de sequías, en zonas donde antes llovía con frecuencia.   

 

Nuestro modo de generar economía sigue siendo un modo de expoliar de una u otra manera a la naturaleza: creamos industrias que queman oxígeno, contaminan el aire, consumen grandes cantidades de agua y destruyen la capa de ozono. Desarrollamos agricultura con un altísimo consumo de agua, por ejemplo, producir un kilo de carne lleva consigo el consumo de 44.000 litros de agua y una docena de huevos supone 8.400 litros de agua. (Ver informe de PNUD 2006). Deforestamos impunemente nuestros bosques, provocando cambios climáticos y predisponiendo a la desertización. Tenemos empresas públicas para potabilizar el agua, que por desidia y corrupción derrochan en pérdidas incontroladas de caños rotos casi la mitad del agua potable producida. Lanzamos cada día más y más automóviles a la calle, quemando petróleo y ni siquiera cuidamos el escape de gases que envenenan nuestras mismas calles y viviendas.   

 

A nivel personal, además de los conductores irresponsables y criminales que polucionan, por ejemplo, con dióxido de azufre ahumando nuestras ciudades, desde nuestros hogares e industrias tiramos basura a nuestros arroyos y ríos, que contaminan las aguas y llevan la muerte a la vida subacuática.    

 

Nuestro comportamiento con el agua es tan irresponsable que resulta demasiado escandaloso. Lo peor es que la mayoría de la gente no se comporta así por malicia, sino por ignorancia. El problema no es principalmente ético; es, sobre todo, cultural. Nuestra cultura colectiva sobre el agua no está acorde con las exigencias de la realidad.   

 

¿Cómo cambiar esta peligrosa cultura desorientada?   

 

El camino único es la educación en todas sus modalidades y niveles. No solo la educación escolar y la educación superior, sino también la educación permanente de adultos, la educación no formal y la educación refleja, con especial responsabilidad la de los medios de comunicación social, que ante tan grave y trascendental problema deben contribuir sensibilizando, ayudando a tomar conciencia del mismo e informando constantemente sobre los problemas del agua y sus deseadas soluciones.   

 

Quizás, entonces, cuando se haya creado un cambio de actitudes y un clima favorable e intenso que vaya generando la nueva cultura sobre el agua, los padres y las madres, la familia estará en condiciones de promover desde la educación familiar la cultura que básicamente debemos recibir por ósmosis desde el nacimiento.   

 

El Club de niñas y niños investigadores de PAIDEIA, se suma este año a esta dinámica a favor de una nueva cultura sobre el agua. Centrará sus investigaciones en torno a la problemática del agua, dando continuidad a lo que este año pasado ya inició a final de curso. Uniéndose a organizaciones internacionales de alto prestigio, como Globe International y ENO, desarrollará un programa de investigación sobre la problemática del agua en nuestro país y contribuirá activamente en la sensibilización y concientización sobre los problemas del agua y la necesidad de generar una nueva cultura. Los niños, adolescentes y jóvenes que quieran adherirse a su programa pueden llamar al teléfono (0984) 444 600.

LA POBREZA NO ES EXCUSAPARA ALENTAR EL CULTIVOILEGAL DE LA MARIHUANA

Las manifestaciones de protesta de pobladores que se dedican a la producción ilegal de marihuana en la zona de San Pedro, exigiendo al Gobierno que cesen los operativos de destrucción de cultivos, es una peligrosa reivindicación del delito que no debe ser permitida. Es más grave aún que autoridades como el gobernador del departamento les otorguen un implícito respaldo. La pobreza no debe ser justificación para tolerar abiertas prácticas al margen de la ley.

Mientras aún no se disipa la sorpresa causada por una insólita manifes– tación de pobladores campesinos de San Pedro, reivindicando el cultivo y la producción ilegal de la marihuana, se suman las polémicas declaraciones del propio gobernador del segundo departamento, José Pakova Ledesma, apoyando la liberalización del tráfico de la droga.

La protesta se realizó el pasado jueves 27 de enero, en la localidad de San José del Norte, más conocida como la compañía Kamba Rembe, en el distrito de General Resquín, y en la oportunidad los productores exigieron públicamente que se detengan los operativos gubernamentales de destruc– ción de cultivos ilegales de Cannabis, bajo el pretexto de que es el único rubro que les permite sobrevivir ante la pobreza y el abandono por parte del Estado.

 

Aunque algunos fiscales y jueces anunciaron que iban a tomar medidas ante tan abierta y flagrante reivindicación de una práctica delictiva, hasta ahora nada sucedió. Por el contrario, varios parlamentarios formularon declaraciones a favor de una presunta liberalización del tráfico de la droga, respaldando implícitamente la reivindicación de los productores marihua– neros, y más recientemente el mismo gobernador de San Pedro se mostró a favor de la legalización del cultivo, la comercialización y el consumo del estupefaciente.

 

La postura asumida por el gobernador Ledesma, quien es además uno de los dirigentes políticos de izquierda más cercanos al presidente de la Repú– blica, Fernando Lugo, al igual que la de los otros parlamentarios que pre– conizan la liberalización del tráfico de la marihuana, constituyen una actitud populista censurable, que justifica y estimula una actividad ilegal penada por las Leyes de la República, así como por varios acuerdos y trata– dos internacionales suscritos por el Paraguay en la lucha antidrogas.

 

Nuestro país es considerado el principal productor ilegal de marihuana en Sudamérica, desde donde se contrabandean diariamente grandes canti– dades de la droga a mercados de otros países, especialmente Brasil y Ar– gentina, lo cual ha llevado a la instalación dentro de nuestro territorio de organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, como el Primer Co– mando Capital (PCC), de São Paulo, y el Comando Vermelho (CV), de Río de Janeiro, con una compleja red de operaciones delictivas que hasta ahora ha ocasionado numerosos casos de violencia, asaltos, robos, secuestros y asesinatos, extendiendo tentáculos de corrupción que llegan hasta las insti– tuciones del Estado paraguayo.

 

Si bien es cierto que existen situaciones críticas de mucha pobreza y necesidad en amplios sectores de la población paraguaya, ello no puede ser un justificativo para defender o alentar la vigencia de territorios liberados para el cultivo ilegal de la droga. Lo que cabe es exigir al Estado una mayor presencia y asistencia a rubros agrícolas productivos, que permitan mejorar la economía y la calidad de vida de los pobladores. De lo contrario, esta– ríamos consagrando la abierta legalización del crimen.

http://www.ultimahora.com/notas/401443-La-pobreza-no-es-excusapara-alentar-el-cultivoilegal-de-la-marihuana

UN LOGRO QUE MARCA EL RUMBO

El sector ganadero nacional consiguió hace algunos días un importante logro que favorecerá nuestras exportaciones de carne. Se trata del estatus de país libre de fiebre aftosa, para todo el territorio nacional, incluyendo las zonas fronterizas. Esta conquista se traducirá en un mayor volumen de exportación y beneficiará de manera particular a los productores que tengan fincas en las áreas de frontera de nuestro país. El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Animal (Senacsa) se encargará en los próximos días de anunciar a los diferentes mercados internacionales la certificación alcanzada por los productores paraguayos. Ya a mediados del año pasado se habían iniciado las gestiones para llegar a este objetivo ante la Organización Mundial de Salud Animal. Hoy finalmente se tiene la satisfacción de haber arribado a la meta.

La clave para este paso tan positivo de la producción nacional es sencilla: la cooperación entre el Estado y el sector privado. Con el esfuerzo coordinado de ganaderos y funcionarios, con un plan concreto y realizable, con una visión estratégica compartida y despojados de polémicas innecesarias y de desgastantes desacuerdos, el sector público y los empresarios colaboran recíprocamente para alcanzar resultados que benefician al país. Esta es precisamente la vía para lograr un crecimiento sólido y sostenido de nuestra economía: la alianza, la sinergia, entre el Estado y el sector productivo. Esta valiosa experiencia del sector agropecuario puede extrapolarse a cualquier otro campo de la actividad productiva. Para ello es fundamental imbuir de esa misma visión a todas las dependencias oficiales que tengan una relación cotidiana con el sector privado.

 

La corrupción, la desidia y la rutina burocrática son las enemigas que es preciso vencer en las dependencias públicas para que la relación con las empresas sea fructífera. Pero el cambio de mentalidad no puede limitarse al Estado. En el sector privado corresponde asimismo una apertura auténtica y un mayor espíritu de colaboración, superando el prejuicio de considerar siempre al Estado más como un enemigo antes que como un aliado.

 

Lamentablemente, la sociedad paraguaya está todavía lejos de construir esta relación de complementariedad entre la actividad económica privada y la dimensión de la función pública. Las comunicaciones son escasas y débiles y las instancias de coordinación, cuando las hay, son generalmente ineficaces, lo que deriva en que asuntos de máxima importancia para el país se conviertan en escenarios de batallas estériles e inconducentes. Los proyectos de desarrollo que no se asienten en la colaboración de ambos sectores se estrellarán contra un muro de dificultades, malos entendidos, imprevisiones y conflictos de intereses. A lo largo de décadas, se ha instalado la noción falaz de que los intereses de uno y otro están enfrentados por naturaleza y que es inútil tratar de congeniarlos. Es esencial, de cara a los altos intereses de la nación, romper definitivamente esta “cultura” que aísla a los actores del crecimiento económico y del desarrollo social.

 

Lazos cada vez más estrechos deben ser tendidos entre el Estado y el sector privado, permeados ambos de un espíritu de innovación y de una voluntad patriótica.

 

CONSOLIDANDO EL DESEMPLEO

  

  • Por Benjamín Fernández Bogado

Cualquier gobierno, moderadamente con sentido de vergüenza, trabaja duro y de manera sostenida para generar empleo y mejorar las condiciones de vida de las personas. Sobre esos logros construye su prestigio y le da razón de éxito a su gestión. Pero vemos que esa teoría simple en nuestro país no se compadece con la realidad. A mitad de su mandato el Gobierno ha iniciado el descenso de manera abrupta y confusa. Los del gremio de la construcción han confirmado en la semana que la falta de cemento significa 60 mil empleos menos que multiplicado por 5 miembros de una familia tipo, estamos hablando de 300 mil personas sin ingresos. La crisis de provisión, gestión, distribución y administración de la INC tiene casi dos meses y al gobierno de Lugo parece no importarle las consecuencias efectivas de todo eso. En el país con la mayor cuenca cementera de América Latina, no tenemos bolsas de cemento a precios reales y disponibles para quienes quieren trabajar, y los irresponsables administradores son sostenidos en el cargo por el jefe del Ejecutivo, quien los defiende.

 

Los de la construcción quieren trabajar, pero no pueden; claman por la importación del producto de donde sea mientras los especuladores, que van desde diputados hasta amantes, han colocado el precio de la bolsa a 120 mil guaraníes. ¿Cuál es el mensaje que envía con esto el Gobierno a los que quieren trabajar? Sencillamente: que solo quien trabaja tiene líos en el Paraguay, y lo que tenemos en abundancia no está disponible para su uso.

 

En el país del per cápita hidroenergético más grande del mundo, no tenemos energía eléctrica disponible, a precio bajo y a niveles de distribución confiables. La incompetencia es tan grande que tuvieron que echar del cargo esta semana al encargado de autorizar la compra de cables para la ANDE porque la licitación estaba cargada de sospechas de corrupción. Dependemos del capricho de los brasileños para la culminación de una obra clave para el desarrollo y la soberanía del país, y nos ufanamos de tener una reserva en dólares superior 8 veces al costo de construir nosotros una línea de transmisión que evitará los 35 mil cortes de luz que hemos tenido ya en este verano. El Ejecutivo castiga a quien desea hacer bien las cosas y sostiene a los responsables que no han resuelto el problema. ¿Cuántos empleos podríamos haber generado con abundancia de energía y en el camino evitar la tala de árboles para hacer carbón o acabar con la dependencia del gas licuado de petróleo que viene de Argentina?

 

¿Cuántos desempleados son generados por la incompetencia del Estado? Alguna vez tendríamos que medir la corrupción no solo por lo que se roba, sino por otra de sus definiciones: echar a perder... sí, los sueños de una generación y las oportunidades de creer en la democracia como sistema político eficaz, que funciona para beneficio de todos y que castiga la incompetencia y la corrupción que nos roba los sueños del futuro.

 

Es preciso que el Gobierno en su cuesta abajo, deje en mejores condiciones el país que recibió en el 2008. Las generaciones futuras juzgarán su acción no solo por lo que hicieron, sino también por lo que dejaron de hacer. Se evaluará la gestión de la Alianza Patriótica para el Cambio sobre estos parámetros: eficacia, transparencia, honestidad, diligencia, innovación y por sobre todo: vergüenza. La calificación vendrá en proporción directa al esfuerzo que el Gobierno ha hecho para que la gente viviera mejor aunque la INC, la ANDE y la lucha contra la corrupción claramente lo aplazan.

 

PENOSA SITUACIÓN DE NUESTRO SISTEMA FERROVIARIO

  • Lauro J. Bernal

Semanas atrás hemos recibido a un visitante extranjero, el primer ministro de la República de Corea, quien entre otras cosas manifestó que su país tiene interés en realizar inversiones en el área de transporte ferroviario.

Creo que el problema fundamental, en este aspecto "ferroviario", es que ni siquiera existen políticas definidas desde el Gobierno; sobre todo, atendiendo que en toda Sudamérica, los países vecinos explotan el transporte ferroviario de cargas, con gran éxito, pero rodeando el paso por Paraguay, para llevarlas de lado a lado del continente.

¿Por qué la aclaración? Simplemente para no pensar, erróneamente, que una inversión ferroviaria de pasajeros sería un gran éxito, ya que somos muy pocos para justificar o respaldar una inversión de tal magnitud, que no sería recuperable en plazos normales de 30 años.

 

Volviendo a la explotación de ese sistema de cargas en Sudamérica, la misma se viene realizando en diferentes modalidades, y no precisamente soportada solo por el Estado.

 

Las modalidades pasan por el usufructo de las franjas de dominio, el alquiler de ciertos tramos, las famosas Asociaciones Público Privadas (PPP o APP), la explotación por partes (locomotoras, tramos, mantenimiento, permiso de paso, etc.), que han mantenido el sistema ferroviario operativo con grandes réditos para esos países.

 

En Paraguay, desde finales del año 2010, se habla de proyectos de construcción de 2 nuevos puentes, 1 en Hernandarias y otro en Pilar, que además de ser inversiones enormes, nuestro Gobierno pide que sean estructuras bimodales (capacidad autos/trenes).

 

Obviamente ante esto la pregunta que cabe es: ¿Para qué? Ni tan siquiera se han realizado esfuerzos para la proyección de una "Política Ferroviaria Estatal" que pueda marcar el rumbo en este sentido. No existe un documento actualizado, socializado, que permita al pueblo en general, conocer los enormes beneficios de contar con el tren de cargas, que es lo que esperamos.

 

Somos un país mediterráneo, los paros laborales del personal portuario, o aduanero de otros países nos perjudican, no permitiendo movilizar nuestra economía, porque dependemos única y exclusivamente del transporte fluvial y carretero. Ahora el Estado piensa realizar una enorme inversión en una draga, no está mal, pero también deberíamos pensar en una real y oportuna política ferroviaria, que abra espacios opcionales al movimiento de cargas.

 

 

CI. 967.777.

ITAIPÚ: DE ANUNCIO EN ANUNCIO Y DE FRACASO EN FRACASO

Es sorprendente el caso del doctor Héctor Lacognata, ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país: se erige en vocero autorizado de las instituciones del Gobierno del Brasil, y anuncia que las notas reversales que estipulan el incremento del pago por la cesión de energía paraguaya al vecino país “por lo menos se tratarían en la Cámara de Diputados hacia finales de febrero o comienzos de marzo”. La realidad de los hechos es que mientras el canciller  anda de anuncio en anuncio, el gobierno de Fernando Lugo va de fracaso en fracaso en materia de reivindicación de soberanía energética.    

Lacognata, que ya había efectuado pronósticos igualmente auspiciosos como incumplidos en otras tres o cuatro oportunidades, advierte que el “rotundo éxito” paraguayo quedará así confirmado cuando la presidenta Dilma Rousseff efectúe una visita oficial a nuestro país el 26 de marzo próximo, de forma tal que no cunda aquí la sensación de que la señora Jefa de Estado del Brasil llegue a Asunción con las manos vacías.    

Así las cosas, con la “media sanción” prevista por el doctor Lacognata, el Paraguay ya debería estar en condiciones de celebrar cuando menos un carnaval para expresar su algarabía por el muy generoso “gesto” de los “hermanos” brasileños. Sin embargo, aun en la hipótesis de que el anuncio ministerial se concrete, no estaríamos más que frente a la materialización de una remanida estrategia de Itamaraty, el largo brazo de la política imperialista del Brasil: entretener a las autoridades paraguayas con mínimas concesiones, a fin de disuadirlas de plantear los reclamos realmente sustantivos.    

Analicemos sumariamente los hechos. La República del Paraguay es propietaria por partes iguales de la represa hidroeléctrica de Itaipú así como de la energía que esta produce; no obstante, hoy recibe solamente 3 dólares por MW/hora, algo más de 100 millones de dólares anuales por entregar aproximadamente 38 millones de MW/hora. Ante el reclamo por tal expoliación, el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula de Silva aceptó en diciembre de 2005 realizar un “ajuste” del factor multiplicador de la fórmula que se utiliza para calcular “la compensación por cesión de energía” que recibe el Paraguay de Eletrobrás.    

Luego, el 25 de julio de 2009, los presidentes Lugo y Lula da Silva suscribieron en Asunción una declaración por la cual el brasileño se comprometió a triplicar el factor multiplicador de la fórmula de marras. Sin embargo, pese a los aires triunfalistas con que el Gobierno  presentó aquel hecho, dicho incremento aún no se ha sustanciado puesto que el Congreso del Brasil todavía debe prestar su acuerdo a las notas reversales que formalizaron el caso.    

Acercándoles estas migajas a los sucesivos gobiernos paraguayos –incluido el actual–, Itamaraty obtuvo un resonante logro estratégico para el Brasil, a saber, la renuncia voluntaria de las autoridades de nuestro país a reclamar definitiva JUSTICIA en Itaipú, es decir, la renegociación del inicuo tratado celebrado por dos dictadores en abril de 1973, para obtener el pago de un precio justo por la energía que les cedemos a los brasileños y la libre disponibilidad de la energía, de modo que hagamos con ella, como propietarios legítimos de la misma, lo que le convenga a nuestro país.    

Esta era, precisamente, la hasta ahora incumplida promesa electoral que el presidente Fernando Lugo formuló a los ciudadanos paraguayos durante la campaña que finalmente lo colocó en el sillón de los López. Enarbolando la bandera de la reivindicación de nuestra soberanía energética, el entonces obispo logró generar la simpatía de la población, primero, y el acceso al poder, después.    

No obstante, muy pronto se olvidó de tales promesas y aceptó las migajas brasileñas –como invariablemente lo venían haciendo los corruptos y entreguistas gobiernos colorados de los últimos 60 años– a cambio de su SILENCIO, de no incomodar a Brasilia con reclamos “absurdos”. A pesar del año y medio transcurrido, ni siquiera los “caramelitos” prometidos por Lula le fueron entregados al presidente Lugo.    

Ahora llegamos a presenciar el lamentable espectáculo de tener un canciller que, en vez de protestar con firmeza y exigir dignamente a las autoridades del Brasil que dejen de explotar al Paraguay dándole lo que en estricta justicia le corresponde, hace las veces de portavoz de las instituciones del país vecino. Triste situación a la que el gobierno “del cambio” está pretendiendo acostumbrar a la indefensa ciudadanía del Paraguay.

 

 

http://www.abc.com.py/nota/itaipu-de-anuncio-en-anuncio-y-de-fracaso-en-fracaso/

LA TIERRA ES DE QUIEN LA COMPRE

  • por Gustavo Laterza Rivarola

Si uno se fija bien, hoy en día casi no se habla más de legalidad de la tenencia de la tierra rural sino de la legitimidad. Si se cita al campesino, se le atribuye esa legitimidad sin más trámite. Si se habla del indígena, el punto alcanza el clímax poético: él es el propietario legítimo de todo el país, por origen. En el lenguaje PC está de moda ahora llamarles, en vez de indios o indígenas, pueblos originarios.   

De lo que se trata, al parecer, es de aplastar el principio de legalidad bajo el peso de alguna entidad de gravitación superior; se recurre entonces al Topos Uranus platónico, algo así como el dispensario celestial de las Ideas perfectas. De allí se obtiene la legitimidad, que baja al mundo entre vapores etéreos y velos ondulantes, como conviene a lo sobrehumano, precedida de una cohorte de creencias, opiniones, percepciones, emociones y prejuicios religiosos, históricos, sociológicos, antropológicos y, por supuesto, políticos, todos anudados en una cadena ideológica fulgurante que encandila la vista y paraliza la racionalidad jurídica.   

 

A partir de la epifanía de la idea de legitimidad de la posesión de la tierra, la legalidad queda oscurecida bajo su sombra. Los títulos verdaderamente verdaderos ya no son los del Registro Público, sino los que otorgan, por ejemplo, el mandato divino, la tradición, la herencia de los héroes fundadores, la inclusión en la categoría “pueblo”, o la simple necesidad material, entre otros. Y la ley queda reducida a instrumento de las injusticias de clase.   

 

El éxito por el mejor derecho a la posesión de la tierra gira actualmente, pues, en torno a la habilidad para conseguir un título legitimador. Uno muy importante es el de campesino. Si uno dispone de este diploma, nadie se atreverá a discutirlo. Si se es indígena, mejor que mejor, pues aquí actúa la legitimidad de origen. Según la falacia que la sostiene (repetida por los loros hasta la náusea), que reza que los que poseen el derecho primigenio a toda la tierra son ellos, porque son los propietarios originarios.   

 

Si con “pueblos originarios” se quieren significar los primeros habitantes de un lugar, hay que entender que hace mucho tiempo que en el Paraguay ya no los hay. Desaparecieron varios siglos antes de que llegaran los europeos, ya que los españoles simplemente fueron los últimos conquistadores de estas tierras, y antes que ellos hubo otros conquistadores y otros conquistados sucediéndose durante miles de años. Los Guarani, Mbaya, Guaicuru, Payagua, Toba, etc., etc., no fueron pueblos originarios del Paraguay sino los últimos conquistadores conquistados.   

 

Por inferencia, al arribo de los europeos los habitantes de este suelo no eran ni se sentían sus dueños, por dos motivos obvios: primero, porque no tenían la noción de propiedad inmobiliaria y no residían en el mismo sitio más que durante algunos meses; segundo, porque no tenían un Estado y, por consiguiente, ni territorio ni soberanía; y por ende, tampoco delimitaciones ni autoridades territoriales.   

 

Pero si sólo se intenta manipular ideológicamente el término originario, entonces es fácil establecer el inicio de la Historia en cualquier punto del tiempo que se nos ocurra y adjudicarle la legitimidad de origen a quienes nos convenga favorecer; porque –lo dijimos algunas veces ya– en nombre de las causas nobles siempre es fácil argumentar las más crudas falacias y pronunciar las más grandes tonterías.   

 

En medio de tanta contaminación conceptual, los ideólogos de la legitimidad de origen olvidan o soslayan el proceso histórico de la humanidad, en el que, inicialmente, el suelo era de quienes lo conquistaban; y luego fue de quienes lo ocupaban con ánimo de permanencia. Hoy, de acuerdo a un axioma muy sabio y conocido, se declara que la tierra es de los que la trabajan y habitan, aunque más bien la realidad indica que es de los que la compran. Nada de esto, no obstante su veracidad incontestable, sirve para justificar el infame régimen de distribución y tenencia de la tierra rural que padecemos.   

 

Y una profecía: estas injusticias estaban previstas por el evangelista Mateo, cuando dijo “Porque a cualquiera que tuviere, le será dado y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado” (Cf. 25.29). Una cita ideal –creo yo– para presidir el frontispicio del Templo de la Política.   

 

 

PARAGUAY CRECE

El crecimiento económico que presentó Paraguay en el 2010 mostró la sorprendente recuperación después de la crisis mundial de 2008 2009. El país evolucionó en un 14.5% superando a Brasil y Perú con lo que se demuestra su importante papel en América Latina

El desarrollo se debe en gran medida al extraordinario aumento de la producción de los principales cultivos, la producción ganadera y la recuperación del sector industrial además del excepcional dinamismo del comercio. El crecimiento económico estimado para el año 2010 del 14,5% está explicado, en términos sectoriales, en un 52,8% por el sector primario (7,7%3), en 10,8% por el sector manufacturero, incluido los sectores de construcción y electricidad y agua (0,9%), en 29,9% por el sector de los servicios (4,4%), y en 6,5% por los impuestos a los productos (0,9%).

El área agrícola es uno de los más fuertes del país y se prevé que para el 2011 siga manteniendo su dinamismo en los niveles de producción permitiéndole posicionarse con mayor fuerza a nivel mundial sin dejar de lado el sector ganadero; si bien el Banco Central estima que este año será el año de las manufacturas. No olvidemos que también cuenta con enormes recursos hídricos y autosuficiencia por su fuente de energía renovable (hidroeléctrica) con las tarifas más bajas de la región aunque reconocen la debilidad en la distribución y comercialización de esta. Estos factores, entre otros, hacen de Paraguay un destino con grandes atractivos para los inversionistas extranjeros ya que cuenta con una estabilidad monetaria y fiscal, de las más altas de América Latina, el gravamen a la renta IVA (una sola tarifa) es del 10%.

Campaña Turística

Paraguay busca posicionarse como destino turístico internacional por medio del Plan Maestro de Desarrollo del Sector Turístico y tiene como principales objetivos incrementar los ingresos del turismo internacional, desarrollar el turismo nacional, aumentar la infraestructura turística, convertir los recursos turísticos en productos teniendo en cuenta la perspectiva del desarrollo sostenible y competitivo.

Las principales atracciones de Paraguay se basan en el turismo de naturaleza, turismo cultural, turismo de eventos y turismo de golf. Busca dar a conocer sus fantásticas Misiones Jesuíticas; las represas hidroeléctricas Binacionales como son Itaipú y Yacyretá; su historia por medio de sus pueblos indígenas que ofrecen artesanías en tejidos, arte plumario y tallas en madera entre otros atractivos. El Programa tiene como eje crear nuevas rutas que permitan tener mayor accesibilidad a los destinos turísticos, mejorar el transporte al igual que promover la seguridad del los visitantes; aumentar el número de cuartos de todas las categorías, promocionar las rutas turísticas ya existentes y crear nuevas. Paraguay realizará acciones de promoción tanto en el exterior como en el interior de su país y buscará posicionarse como un destino de calidad basado también en la hospitalidad de sus habitantes.

Laura Farías para Lavozdecataratas

Foto: Laura Farías

EL MODELO MALDITO

 

La Argentina bajò el nivel de pobreza del 45% al 11%, entre el 2002 y el 2009, según cifras de la Cepal.

  • Por Jorge Villalba Dígalo

Sin embargo, algunos economistas, empresarios y periodistas del país vecino no se cansan de criticar el modelo.

Son los mismos que en la época de Menem, cuando rifaban el país, decían: “Estamos mal, pero vamos bien”. Ahora, como no pueden decir que a la Argentina le va mal, entonces afirman: “Estamos bien, pero vamos mal”.

Son los mismos, los funcionales a los intereses de clases económicamente dominantes, los que no están dispuestos a compartir la riqueza producida. Son los grandes empresarios de la soja y de la ganadería, entre otros, a los que se suman los economistas y periodistas funcionales haciéndoles coro.

En Paraguay los críticos del modelo argentino son básicamente los pares de los sectores que critican el modelo en el país vecino. Aquí, la Argentina es el modelo maldito, lo que no hay que hacer en economía. Esa es la visión también de los sojeros, los ganaderos, los economistas y periodistas locales funcionales a los intereses de los empresarios agropecuarios, especialmente sojeros y ganaderos.

 

Después de todo, la baja de la pobreza en Argentina se debe al cambio del rol del Estado, acicateando la economía con obras públicas, desacoplando precios internos de varios productos de los precios internacionales, subsidiando precios de alimentos básicos, realizando transferencias monetarias a los sectores más pobres e implementando medidas de redistribución de la riqueza.

 

 

Las retenciones a la soja y la carne contribuyeron a crear un nuevo panorama en Argentina

Las retenciones a las exportaciones de soja (35%) y de carne (15%), entre otras retenciones y otras medidas, jugaron un papel fundamental para construir el nuevo panorama. Los sojeros y los ganaderos fueron quienes más “contribuyeron” a la construcción de una sociedad menos desigual. Es por eso que aquí, sojeros y ganaderos se han preocupado por instalar la idea de que la Argentina es el modelo maldito.

 

En el mismo periodo de tiempo en que la Argentina bajó espectacularmente la pobreza, creo que el calificativo es más que justo, el Paraguay conseguía triplicar el crecimiento del Producto Interno Bruto, sin embargo, la pobreza se mantuvo intacta. Entonces, la pregunta que corresponde hacerse finalmente es: ¿Cuál es el modelo maldito?

 

 

 

¡ME QUIERE... NO ME QUIERE...!

 

  • Nelson Cristaldo (*)

¡Lula me quiere! ¡Mendes Thame no me quiere! ¡Dilma me quiere! y continuamos desojando margaritas. El desen- lace de las negociaciones con el Brasil sobre las reivindicaciones paraguayas es comparable a una simpática tragicomedia, en el que temas de suma importancia a nivel nacional, tales como la propiedad del 50% de la energía paraguaya en Itaipú, la seguridad energética del Paraguay, las compensaciones por energía cedida y la venta de energía en el mercado brasileño, dependen de la buena voluntad y el capricho de congresistas y altos funcionarios del Gobierno brasileño. ¿Cómo terminamos así? Como en toda tragicomedia, el tema principal es de carácter serio y de gran importancia “recuperar la soberanía paraguaya”. Sin embargo, el desen- lace de estas negociaciones se ha caracterizado por una secuencia de ridículas decisiones tomadas por nuestras autoridades con base en ilusiones optimistas y con trágicas consecuencias para el país. En el tema de las renegociaciones, este gobierno se ha caracterizado por sus improvisadas y negligentes decisiones por parte de gente inepta o entreguista sobre temas de suma importancia. Este es el resultado de la inutilidad e incompetencia de nuestros negociadores. A continuación evaluaremos algunas de estas.   

 

1- La línea de 500 kV: el presidente Lula compromete a su país, sin autorización de su congreso, a regalar al Paraguay una línea de 500 kV de más de 500 millones de dólares; infraestructura que será utilizada en beneficio del Paraguay y en contra de los intereses del Brasil (menor disponibilidad de energía barata para São Paulo y un regalo de 500 millones). ¡Si yo fuese un congresista brasilero, también pondría todas las trabas posibles y jamás aceptaría una entrega tan colosal de recursos de mi país y en detrimento del mismo! ¿Qué hicieron nuestros campeones negociadores antes la “tan generosa oferta” del presidente Lula? Sin más ni más, decidieron cancelar de forma negligente todos los créditos paraguayos con el BID y el Banco Mundial previstos para la construcción de la línea, dejando la seguridad energética del país en las manos y la buena voluntad del Gobierno brasileño. ¡No existe una peor entrega que esta! Para empeorar la situación, el regalo ya no es regalo. Ahora había sido que el Paraguay debe aportar también cerca de 100 millones de dólares y sin asegurar la participación importante que corresponde de empresas nacionales en la construcción de la obra.   

 

2- La Firma de la Nota Reversal (NR) que trata la triplicación del factor multiplicador por cesión de energía: La Cancillería brasilera prepara la NR (¡seguro! bajo los ojos de los mejores de Itamaraty, porque el Brasil nunca improvisa); el embajador brasileño entrega la NR a nuestro improvisado canciller, quien responde y firma la NR sin realizar ninguna consulta previa y sin ningún tipo de asesoría técnica ni de sus asesores de la CEBH ni del equipo técnico de Itaipú-ANDE. Recuerdo que al día siguiente de la firma de la NR, el diario ABC Color reclamaba que la NR no tenía fecha de puesta en vigencia; también recuerdo una larga evaluación realizada por el Ing. Canese sobre el vocabulario utilizado en la redacción de la NR y las posibles consecuencias negativas para el Paraguay. Y, por supuesto, cómo olvidar la desesperación de nuestro improvisado canciller llamando a la oficina del entonces director general paraguayo (DGP) de Itaipú, Dr. Carlos Mateo, y  pidiendo que el equipo técnico revise la ya firmada Nota Reversal. Sr. canciller: ¡lo hecho, hecho está! ¡Por lejos, esta fue la madre de todas las improvisaciones!   

 

3- El cambio repentino del director general de Itaipú: es posiblemente una de las acciones más caprichosas que el presidente Lugo haya tomado durante el proceso de renegociaciones. ¿Qué clase de mensaje recibe el Brasil con el cambio repentino del DGP de Itaipú? Supongo que el Brasil simplemente vuelve a comprobar que los paraguayos seguimos siendo ingenuos, improvisados, poco serios e inútiles, cuando no corruptos, y que definitivamente no estamos en condiciones de medirnos con los grandes teóricos de Itamaraty, que por siglos han protegido celosamente los intereses del país continente. Además de exponer todas nuestras debilidades con una sola decisión, también se perdió la visión defendida por Carlos Mateo: “Paraguay y Brasil son socios en la producción de energía eléctrica; seamos también socios en la comercialización de la misma”. Así mismo, todos los esfuerzos para presentar al Paraguay como una plataforma de inversión para la industrialización y la utilización de la energía de Itaipú fueron dejados de lado. Además, se echó a perder todo el trabajo del grupo técnico Itaipú-ANDE sobre las estrategias de venta de energía eléctrica en el mercado brasileño, tanto de la energía proveniente de Itaipú como de la energía proveniente de futuras plantas de generación de capital privado en el Paraguay. ¿Qué paso con las propuestas técnicas paraguayas para la venta de energía en el mercado brasileño? ¿Qué hizo el actual director Gustavo Codas? Además de ser identificado por la prensa brasilera como un brazo político de Lula en Paraguay, el actual director paraguayo se ha dedicado a rodearse de asesores en el departamento de “responsabilidad social” y ha utilizado el Parque Tecnológico Itaipú para repartir semillas y herramientas para el campo. ¿Qué clase de respeto esperamos del lado brasileño de la Itaipú Binacional? Siempre imagino lo mucho que  debe reírse Jorge Samek  cuando se le pide la firma para avalar este tipo de actividades en el lado paraguayo.   

 

4- El “Ala Dura”: del “Ala Dura” no hay mucho que decir, puesto que nadie sabe qué pasó de ellos. ¿Dónde está el Ala Dura? ¿Qué paso con la causa nacional? ¿Por qué el Ing. Canese solo aplaude los pocos-claros logros de este gobierno con respecto a las negociaciones? ¿Por qué el Ing. Canese, quien en su momento había sido un duro crítico del Brasil, ahora afirma que todo está encaminado? ¿Sigue el Ing. Canese realizando seminarios sobre las reivindicaciones paraguayas en Itaipú? ¿Con qué seriedad nos miran los teóricos y estudiosos de Itamaraty? Si nuestro gran teórico decide dedicarse al proselitismo, postulándose para la intendencia de Asunción, fracasa y vuelve como asesor de la Cancillería. ¡Si yo fuese de Itamaraty, me estaría riendo!   

 

Mientras el Paraguay no presente una propuesta concreta que formule beneficios tangibles, tanto para Paraguay como para el Brasil, como socios, seguiremos dependiendo de la voluntad y el capricho del Brasil. No se puede pretender grandes beneficios para el país si se continúa con las viejas fórmulas del rentismo energético y si solo se sigue mendigando más ganancias por nuestra energía cedida. La única forma de que el Brasil nos tome con la seriedad correspondiente es si el Paraguay presenta una propuesta en la cual los brasileros se beneficien de nuestros grandes recursos y nuestra posición geográfica estratégica para el intercambio de energía a nivel regional y, al mismo tiempo, los paraguayos nos beneficiemos de su robusto desarrollo económico y su creciente necesidad de energía eléctrica. Esto no se logrará con los actuales representantes, asesores y negociadores debido a su incapacidad y falta de visión.   

 

*Ing. Nelson Cristaldo. Recibió el título de ingeniero eléctrico en Temple University, USA, y el título de máster en ingeniería en sistemas de potencia en Florida International University, USA. Actualmente se encuentra trabajando como consultor del área de Planificación Energética.

 

 

MÁS GRAVE QUE EL FUTURO DEL IPS ES LA SITUACIÓN DE AQUELLOS QUE NUNCA PODRÁN JUBILARSE

Un nuevo estudio actuarial, difundido la semana pasada, sobre el IPS ha disparado de nuevo la alarma respecto al futuro de la entidad previsional y sus asegurados. Los augurios no son alentadores, pero se está a tiempo de corregir rumbos. Sin embargo, el problema más grave que se cierne sobre el país es la gran cantidad de paraguayos que nunca accederán a una jubilación y que se convertirán en una carga más para el Estado. Esta es la verdadera bomba de tiempo que el Gobierno debe desactivar.

El estudio y la proyección actuariales del régimen de jubilaciones y pensiones del Instituto de Previsión Social (IPS) fue elaborado por la Organización Ibe- roamericana de Seguridad Social (OISS). El documento realiza una serie de consideraciones para concluir que, en el mejor de los casos, la mencionada entidad previsional podría hacer crisis en 30 años o, en el peor de ellos, co- menzará a mostrar resultados negativos en apenas 10 años.

 

La sola posibilidad de que entre en crisis y deba ser socorrida por el Estado una entidad que actualmente tiene 340.000 aportantes y que mantiene en los bancos depósitos por un valor cercano a los 500 millones de dólares, resulta verdaderamente preocupante. A pesar de su gran tamaño, sin embargo, el IPS apenas representa una parte minúscula del problema.

 

Datos oficiales manejados por la Dirección General de Estadística, Encues- tas y Censos (DGEEC), conforme con la última Encuesta Permanente de Ho- gares (EPH) 2009, señalan que el 76% de los trabajadores de nuestro país no cuentan con un seguro para su salud y apenas el 36% de la población asa- lariada que posee hoy una ocupación, está aportando a un sistema para su futura jubilación. Ojo, que el dato solo corresponde a la población asalariada y no menciona a aquellos que trabajan de manera informal, sin contar con una remuneración mensual segura.

 

Aunque no hay datos actualizados precisos, la última información veraz exis- tente señala que el 80% de los trabajadores del país no tienen la más mínima posibilidad de acceder a un beneficio de jubilación. He aquí el verdadero pro- blema que deberá afrontar el Paraguay en un futuro no muy lejano.

 

Muchos dirán que para ello aún falta mucho tiempo, pero el drama está a la vuelta de la esquina. Se trata de millones de compatriotas que en los próximos 30 años deberán afrontar su vejez sin tener un ingreso seguro para su alimen- tación, atención sanitaria, etc., y sin contar ya con las fuerzas suficientes para impulsar algún emprendimiento. A ello se suma la situación de pobreza que afecta a 1 de cada 2 paraguayos, lo cual significa que los familiares de estas per- sonas mayores tampoco tendrán los recursos para socorrerlas.

 

La realidad de nuestro país muestra dos problemas fundamentales en esta materia: por un lado, la gran informalidad en materia laboral; y, por otro, la falta de leyes que permitan a los trabajadores por cuenta propia invertir parte de sus ingresos con la esperanza de un futuro digno.

 

En lo que hace al primer elemento, el hecho de que solo el 36% de la po- blación asalariada aporte a un seguro social demuestra que la informalidad, en cuanto a aquellos que tienen un salario fijo, llega fácilmente al 65% de los trabajadores. En cuanto a los segundos, es necesario que el Estado impulse una reforma previsional para que los cuentapropistas, la población subocu- pada, pueda contar con un sistema de jubilación.

 

Es urgente que las autoridades nacionales del Ejecutivo y el Legislativo se con- cienticen del grave peligro que se cierne sobre el país y tomen las decisiones nece- sarias para corregir rumbos y desactivar esta peligrosa bomba de tiempo.

 

PARA SEGUIR CRECIENDO

Según un informe de las Naciones Unidas, el crecimiento económico del Paraguay continuará entre los más altos de la región en el 2011. De acuerdo con el documento, la expansión llegará al 5%, por encima del promedio estimado para esta parte del mundo. El nivel de las exportaciones se mantendrá, se espera que la industria siga en buena racha y también que las remesas procedentes del exterior aumenten. Aunque no son cifras similares a las que cerraron el 2010 -cuando se llegó a un histórico 14,5% de crecimiento-, los pronósticos son verdaderamente alentadores. Estas perspectivas positivas -que los analistas incluso prolongan hasta el 2012- hacen necesario insistir en la ocasión inmejorable que tienen tanto el gobierno como el sector privado de aprovechar al máximo la bonanza coyuntural para optimizar la infraestructura del país y realizar mayores inversiones. Este es el único camino para superar el atraso crónico, la pobreza y la marginación social.

Es fundamental que el Paraguay no deje pasar la oportunidad histórica que se le presenta en estos años. No hay que olvidar que la economía nunca se comporta de forma lineal, ya que alberga en su seno poderosas fuerzas que no operan concertada ni armónicamente. A un buen periodo puede suceder otro lleno de dificultades, razón por la cual es indispensable explotar al máximo los contextos favorables, como el que en la actualidad vive nuestro país. En este sentido, el asunto central de la economía paraguaya es la generación de empleo. Con un sustancial incremento en la cantidad de mano de obra ocupada se logran beneficios globales que van desde la dinamización del mercado interno y la elevación del consumo hasta la formalización de la economía. Los buenos números que hoy ostenta el Paraguay, sumados a su innegable estabilidad macroeconómica, deben ser utilizados como elementos esenciales de una estrategia que busque en el exterior la atracción de nuevos capitales e inversiones.

 

En este punto le corresponde al Ministerio de Relaciones Exteriores un papel clave que en el presente no está cumpliendo a cabalidad.

 

Otro eje de la acción del Estado en la consolidación del crecimiento económico tiene que ver con el fuerte estímulo al emprendedurismo. Es fundamental allanar el camino a los micro, pequeños y medianos empresarios, derribando las barreras burocráticas y propiciando facilidades fiscales para la apertura, habilitación y funcionamiento de sus emprendimientos. Este sector es de lejos el mayor generador de fuentes de trabajo en nuestro país y, en atención a esta importancia social, merece el pleno respaldo de las autoridades. La disposición de líneas de crédito accesibles y un adecuado asesoramiento técnico y financiero pueden ser en este sentido de un enorme impacto.

 

Las excelentes perspectivas económicas hacen todavía más urgente la superación de algunas graves deficiencias de nuestra estructura. La solución definitiva al problema del abastecimiento de cemento, la mejora radical de las terminales aeroportuarias -por la vía de la concesión o de la inversión directa del sector público- y la garantía de navegabilidad del río Paraguay todo el año son solo algunas de las tareas que el Estado debe afrontar en el más breve plazo si no quiere que los indicadores y estadísticas positivas se conviertan en un buen recuerdo antes de tiempo.

http://www.lanacion.com.py/articulo.php?para-seguir-creciendo&edicion=2&sec=29&art=9331

DESAFÍOS DEL CRECIMIENTO

  • por Eliseo Paciello Etcheverry

El muy promocionado crecimiento económico del 14,5 por ciento que logró el Paraguay en el año 2010 sigue siendo objeto de debates y discusiones. Ante esos datos alentadores de la macro economía hay una amplia mayoría de la población de nuestra bicentenaria República que aún no percibe o no siente los beneficios de ese salto de la economía paraguaya. 

En algunos sectores el debate va a lo absurdo. Algunos consideran que el crecimiento es mérito exclusivo del sector privado y que el sector público no tuvo casi participación. Entrar en esa discusión no llevará absolutamente a buen puerto ni a los del sector privado ni a los del sector público. No ayudará en nada a encarar las carencias estructurales que necesita el Paraguay para acortar distancia entre la realidad y los desafíos del milenio que se ha propuesto alcanzar en los próximos años para que la gente viva mejor.

 

A partir del salto que dio la economía paraguaya, el desafío que se tiene en frente es cómo direccionar ese crecimiento para que los paraguayos en general y en particular los sectores más carenciados que no tienen posibilidad alguna de acceder a mejores condiciones de vida, puedan disfrutar, saborear y sentir los beneficios de un buen crecimiento económico, como representa la envidiable e histórica cifra del 14,5 por ciento.   

 

En esta tarea hay corresponsabilidad de los sectores público y privado y de la sociedad en general. El Gobierno tiene la responsabilidad de crear las condiciones jurídica y de seguridad favorables, para que el sector privado pueda sentirse motivado a direccionar sus ganancias hacia el punto más sensible que hace que las personas y las familias mejoren su condición de vida y tengan acceso a servicios básicos para llevar una vida digna: la creación de fuentes de trabajo. Para ello, su gestión deberá apuntar, entre otros aspectos, a un mejoramiento sustancial de la educación y la capacitación de las personas y lograr así un cambio de mentalidad de la gente para el involucramiento pleno al tren del desarrollo integral y la producción.   

 

Informes oficiales señalan que la pobreza se redujo apenas un 3 por ciento. Esto demuestra que sigue existiendo una gran brecha entre el crecimiento macro de la economía y la situación de indigencia de un amplio sector de la sociedad paraguaya.   

 

Ese es el gran desafío que tiene toda la sociedad paraguaya. Generar ideas, gestiones y acciones tendientes a nivelar por arriba los niveles de vida debe ser el gran tema de discusión en la actualidad. En esta tarea estamos comprometidos todos. Porque el hombre es un ser social por naturaleza, y su desarrollo está estrechamente vinculado con el desarrollo de toda la sociedad. En ese sentido, ayudar a la sociedad es ayudarse a uno mismo, porque el bien común es un derecho de todos y cada uno. Por lo tanto, el bienestar de todos debe ser responsabilidad general. De ahí que es preciso acciones y gestos concretos de solidaridad del Gobierno y del sector privado con la situación de indigencia de miles de compatriotas. La solidaridad y la disposición permanente de colaborar con el bien común no puede ser un ideal inalcanzable.    

DESAFÍOS Y PRIORIDADES

  • Darío Lugo

Ahora que las cifras macroeconómicas favorables para el país, en cuanto a crecimiento experimentado en 2010, se encuentran insertas de sobremanera en el imaginario colectivo -aunque la mayoría no goza de sus efectos-, queda transitar el camino en el que durante este año y los subsiguientes se proseguirán las acciones públicas y privadas para consolidar la bonanza obtenida.

Esto se traduce en la búsqueda de los caminos ideales o pragmáticos -llegado el caso- para que la redistribución de la riqueza sea captada por la mayoría que ahora ve pasar el tren de la prosperidad, sin poder tomarlo.

El factor fundamental que actúa como motor de las actividades productivas es la inversión, de tal forma a generar mano de obra y mayor riqueza, que redunde en mejor calidad de vida y consumo de parte de la población, tarea correspondiente al ámbito de las empresas interesadas en el desarrollo de algún sector de la economía; mientras que el rol del Gobierno será resguardar y asegurar los procesos en un marco de competencia y justicia, alejado de los vaivenes político-partidarios que afectan negativamente cualquier proyecto productivo.

 

Como nunca en los últimos años, los buenos resultados del producto interno bruto (PIB) sirven de palanca para continuar este periodo con el diseño de políticas públicas que permitan mejorar los niveles de infraestructura y logística, competitividad a nivel de bienes y servicios, además de capacitación de recursos humanos, que sirvan de estructura y de modelo a la hora de salir al mundo con productos valorados en su entera dimensión desde los mercados externos.

 

Ese gran diálogo a veces truncado entre los agentes de la economía y el sector oficial tiene su brillante oportunidad durante el transcurso del Bicentenario, periodo en el que seguramente se revalorizarán los aportes y algunas coincidencias que esgrimieron durante la historia independiente los sectores sociales y políticos en busca del bien común, de tal forma a brindar ahora un nuevo espacio cargado de mayor tolerancia y apertura, con la vista puesta en un mejor devenir para el país.

 

En ese sentido, la disminución paulatina del antagonismo ideológico y destructivo que acompañó hasta ahora cierto ámbito del debate acerca del modelo de nación que se pretende diseñar, constituye un factor de fundamental importancia, ya que permitirá contar con una visión más abarcante de los verdaderos flagelos y problemas que aún padece gran parte de la población.

 

Una contribución al espectro nacional tiene que partir de la sociedad civil, hasta ahora todavía absorta en cierta apatía en cuanto al abordaje de los temas nacionales, sobre todo en lo que respecta a las medidas oficiales que impactan negativamente en la calidad de vida, llámense aquéllas aumentos o reajustes, no precisamente del salario del trabajador.

 

El tiempo que nos depara se encuentra ataviado de muchos desafíos, porque las deudas pendientes son incontables para el Gobierno, y se traducen en una postergada y necesaria reforma agraria, el logro de una mejor compensación de parte del Brasil por la energía de Itaipú, similar reivindicación en Yacyretá con Argentina, generación de mano de obra para evitar más migración de compatriotas al exterior, saneamiento de las instituciones que atávicamente estuvieron manchadas de corruptela, concienciación hacia el cumplimiento de las obligaciones tributarias, combate a la piratería y al contrabando, además de un mejor relacionamiento con los demás poderes del Estado.

 

Para la clase dirigencial será fundamental una dosis de mayor tolerancia y un trazado de prioridades que interpreten los genuinos intereses de la ciudadanía por encima de los propios, algo más que difícil en un año electoral que promete mucho dinamismo en el sentido de la confrontación estéril.

 

Y, finalmente, en el ámbito privado están gestados primigeniamente los elementos que deben replicarse en cuanto a las acciones que lleven a una responsabilidad social empresarial, de tal forma a integrar a otros sectores en la búsqueda de un verdadero estado de bienestar, respetando la diversidad de pensamiento y el ambiente circundante.

 

http://www.ultimahora.com/notas/396638-Desafios-y-prioridades

CONCESIONES OPORTUNAS QUE EL PAÍS NECESITA HACER

ANTE FALTA DE DINERO, INGENIO

  • Gustavo Ortiz G.

Nadie desconoce que todavía son escasas, insuficientes o inadecuadas las infraestructuras de servicios públicos, edilicias oficiales y viales en el Paraguay, y el Tesoro no tiene dinero como para lograr rápidas y sustanciales mejoras en esos ámbitos; por ello es que el proyecto de concesiones que impulsa el MOPC no solo parece apropiado, sino que lo es, para avanzar como nación.

Además, de concretarse el plan, se estará cancelando una vieja deuda que tiene el sector gubernamental con la ciudadanía, pues es sabido que por cuestiones de un necio clientelismo político y elevadísima corrupción, numerosas propuestas e ideas de construcción de infraestructura fueron desechadas en las sucesivas administraciones.

 

Debido a aquellas faltas de apertura mental y de honestidad, el Paraguay no solo se atrasó -o avanzó muy poco o no avanzó, según la óptica de cada uno-, sino que perdió brillantes oportunidades para desarrollarse, y además, se quedó sin ferrocarril y corre el riesgo de que el principal aeropuerto quede inhabilitado para vuelos internacionales. Esto también sería aberrante, pero puede suceder.

 

Los que manejan una de las terminales aéreas más modernas y eficientes del mundo, la de Incheón, de Corea del Sur (dicen que es la segunda más votada), están muy interesados en que se les conceda la administración por concesión del aeropuerto Silvio Pettiro- ssi, para adecuarla a las necesidades actuales por medio de más inversiones. Será un gran acierto, para el Paraguay, si lo consiguen, porque, como siempre ocurre, hay quienes se oponen: los que no quieren el progreso colectivo. Qué pena.

 

No obstante, el MOPC y el Gobierno en su conjunto tienen que hacer todo lo posible para que el proyecto de ley mencionado sea aprobado por el Congreso, que ya cuenta con media sanción en el Senado. Ahora depende de la Cámara de Diputados.

 

Es preciso que los líderes políticos despierten y se ubiquen en el nuevo escenario mundial, que requiere ingenio y competitividad para que cada país logre avanzar hacia más desarrollo y tenga pobladores menos carenciados.

 

El perjuicio que se hizo al Paraguay fue tremendo. Antes hacían puentes con un solo carril, que permitía el paso de un solo vehículo por vez, debido a la ignorancia y la corrupción (ahorraban dinero en el costo para poder llevárselo a los bolsillos), y no se invertía en ningún emprendimiento grande.

 

En la transición siguieron ocurriendo hechos que por lo menos son llamativos. Uno de los más recientes errores es el viaducto de República Argentina y Eusebio Ayala, que cuenta solo con un carril por cada sentido. Increíble, pero cierto. Esa pasarela fue concebida a los apuros para ganar adeptos para las elecciones municipales pasadas. Es una vergüenza.

 

Que no se cometan más equivocaciones, el Paraguay tiene que avanzar.

CONCESIONES

 

El intento privatista de entregar los Aeropuertos se constituye en un nuevo peligro para el patrimonio del pueblo.

  • Por Álvaro Lo Bianco

El jueves 16 de Diciembre el Senado de la República aprobó el Proyecto de Ley “Que autoriza al Poder Ejecutivo a otorgar la concesión de los Aeropuertos Internacionales Silvio Pettirossi, Guaraní y del Aeródromo de la Ciudad de Mariscal José FélixEstigarribia”, éste había sido presentado por el Poder Ejecutivo argumentando que implicaría el ingreso al país de una inversión de USD 100 millones y la creación de unos 15.000 puestos de trabajo.

Según el proyecto de concesión de aeropuertos, se busca poner en manos del sector privado la construcción, remodelación y mantenimiento de las terminales aéreas. En este sentido, dicho proyecto no incluiría la prestación de servicios del control de tráfico aéreo, sobrevuelo y movimiento de aeronaves en tierra.

 

Algunos intereses contrapuestos.

Los sectores vinculados directamente al capital transnacional y el Gobierno de EEUU, criticaron inicialmente el proyecto de privatización por no incluir “la prestación de servicios del control de tráfico aéreo, sobrevuelo y movimientos de aeronaves en tierra”. Atendiendo a que el Aeródromo de Mcal. Estigarribia tiene la capacidad de albergar tranquilamente portaaviones gigantescos, es decir, significa una potencial base militar, por lo que la clara intención de estos sectores seria el control del tráfico aéreo.

 

A pesar de que la ley es clara en ese aspecto, atendiendo a la impunidad y corrupción que caracterizan al Estado paraguayo y a los que ejercen el poder político y legislativo, cuyos intereses están vinculados a la privatización, se puede deducir fácilmente cuál será el transcurso del proyecto si éste se lleva en marcha.

 

El proyecto de concesión, también fue duramente criticado por sectores del progresismo bajo la afirmación de que constituiría otro gran saqueo al pueblo paraguayo, alegando, entre otras razones, que la DINAC realizó en los últimos dos años millonarias inversiones para el mejoramiento de aeropuertos, para que luego se vuelva a poner en manos de capital extranjero el patrimonio de todos los paraguayos y paraguayas.

 

 

Cómo se fue preparando todo?

 

A mediados del 2010 fue destituido el Director de la Dinac, Ceferino Farías. Públicamente la destitución apareció como un cambio “meramente de rutina”, sin embargo, a la luz de los hechos el trasfondo es otro.

 

Farías, junto a un equipo de la DINAC, había presentado un proyecto de mejoramiento del aeropuerto (el cual tampoco se hizo de público conocimiento) que no incluía capital privado sino una “autogestión de recursos” por parte de la DINAC, proponiendo que los fondos ya no pasen por el Ministerio de Hacienda, sino más bien sean gestionados con coparticipación de varias partes. 1

 

Extrañamente y en un breve lapso de tiempo Farías fue cambiado y en su lugar entró el conocido stronista Nicanor Céspedes, quien durante la dictadura trabajó en la DINAC bajo la gestión de su hermano, Anibal Céspedes, y fue durante un largo tiempo piloto del empresario tabacalero esteño César Santi, así como también de Gustavo Strossner.

A partir de que asumió Céspedes, nuevamente bajo extrañas circunstancias y pese a las causas pendientes que tiene con la justicia, Gustavo Strossner anduvo de idas y vueltas sin inconvenientes por Paraguay, según denuncias de los propios medios de comunicación y organizaciones de derechos humanos.

 

Céspedes fue nombrado por decreto número 4953 y fue refrendado por el presidente Fernando Lugo, el ministro de Defensa, Luís Bareiro Spaini, y el ministro de Obras Públicas, Efraín Alegre.

 

Al momento de asumir, varias denuncias se sucedieron en la DINAC en lo que se avizoraba como un “oscuro negociado”. El primer escándalo que saltó a la luz fue la cancelación del contrato -cuya duración debía ser hasta el 2015- con la firma Bright Star, para ceder la concesión del Duty Free a Galerías Guaraní propiedad de Hernán

Recanate, quien es amigo y socio comercial del empresario José Carlos Grillón.

 

Los hechos demuestran que la llegada a la DINAC de un oscuro personaje como Céspedes advertía negocios turbios en medio de secretismos.

 

Concesión de Aeropuertos “Alianza Público Privada”

El 14 de octubre del 2010 el presidente Fernando Lugo fue al Congreso para presentar en carácter de urgencia el proyecto de ley de concesión de los aeropuertos “Silvio Pettirossi”, “Guaraní” y de la ciudad de Mcal. Estigarribia, la cual aseguraba, según las propias empresas privadas que ingresaran, que solo en la estación aérea de Luque la inversión estimada rondaría los US$ 100 millones. Meses después, Alegre declaraba que la concesión tendría un inversión estimada de 500 Millones de dólares 2. A pesar de las intenciones privatistas de Alegre y varios sectores del Gobierno, ni siquiera han logrado unificar el discurso para que la propuesta se presente un poco más seria y no como un nuevo negociado.

 

Intereses políticos.

Aún no ha salido a la luz pública qué empresa será la beneficiaria de la concesión de aeropuertos, ya que ésta debe someterse a una “licitación”, sin embargo, corren fuertes rumores sobre una empresa española con capital norteamericano, que sería la “candidata uno” a ser la beneficiaria. En las últimas semanas representantes del Gobierno Norteamericano estuvieron “colaborando” con el proceso concesionario, a modo de dar “resultados eficaces” y útiles.

 

El interés de los EEUU estaría en el control de trafico aéreo, pese a que esto no está incluido en el proceso de concesión, los “acuerdos por abajo” como nunca faltan dentro del Estado paraguayo, se impondrían una vez más, especialmente en el polémicoaeródromo de Mcal Estigarribia, del cual siempre se habló como una potencial base militar utilizada por la DEA de manera clandestina y que ha generado varios entreveros diplomáticos, especialmente con el Gobierno Boliviano.2

 

Promesas y negociados.

Parafraseando al escritor brasileño Ildo Saber sobre cómo las clásicas promesas de privatizaciones nos remiten a los que conocemos como los “papás noeles del neoliberalismo”, con bolsas llenas de cajas de regalos, pero vacías.

 

No son pocos los casos en la historia de nuestro país donde se prometieron inversiones gigantescas, generación de fuentes de trabajo y progreso económico y que al final terminaron llenando los bolsillos de unos cuantos y vaciando los de la mayoría.

 

Recordemos las promesas de Taselli de “una millonaria inversión” en ACEPAR, de unos 8.000.000 $ al año, que en los hechos se redujo impunemente a 50.000$ manteniendo a los obreros y sus familias en la miseria. O a los negociados de Wassmosy en Tape Pora, la concesión de LAN y otras tristes historias de negociados de este tipo que nada bueno trajeron al país.3

 

Según Efraín Alegre, el Ministerio de Obras publicas mediante las concesiones de Rutas género 200.000 fuentes de trabajo en los dos últimos años.

 

Según el Diario ABC color y sus portavoces “la liberación de Internet”, traería la creación de 53.000 fuentes de trabajo.

 

El ingreso a Paraguay de la multinacional Río Tinto Alcan traería 15.000 nuevos puestos de trabajo, también según ABC color.

 

La misma concesión de aeropuertos traería unos 14.000 nuevos puestos de trabajo.

 

Si alguien puede darse el lujo de probar que todas estas promesas son veraces y reales, mañana tendríamos que tener los aeropuertos llenos de Griegos, Españoles y otros que vienen a Paraguay en busca de trabajo por la crisis económica en Europa.

 

El intento privatista de entregar los Aeropuertos se constituye en un nuevo peligro para el patrimonio del pueblo y del Estado paraguayo, muy a pesar de las promesas, la historia de nuestro país y de otros de la región, ha demostrado las nefastas consecuencias de la entrega de Aeropuertos y otros entes estratégicos, sumando además la desconfianza que han construído con sus prácticas quienes están detrás del proyecto de privatización.

 

1 Diario Abc Color 16 de Diciembre de 2010.

2 Diario ABC color 17 de diciembre de 2010

3 Los Herederos de Stronner. Idilio Méndez.