AUDIENCIA NO PÚBLICA

Por José Ferreira Lugo
Cuando por todos los medios se trata de maniobrar las cosas, o buscar el camino torcido para obtener algo, casi siempre se logra el descrédito y termina por derrumbarse el propósito. Es lo que ocurrió con los responsables de la urbanización de la propiedad del Generalñ retirado y ex Presidente de la Suprema Corte de Justicia Militar Fausto Facetti, dentro del Parque Nacional Lago Ypacaraí en Areguá, abierta en el año 2008.
Un poco de historia
La Junta Municipal de Areguá había aprobado la ordenanza de modificación del Plan de Ordenamiento Territorial, bajando la superficie mínima de lotes para el área que era de 10.000 metros cuadrados (1Ha.) a 500 metros cuadrados. Esto ocurrió el 12 de mayo de 2008. (ver copia) Ese mismo día, aprobaron la resolución por la cual aprobaron también el plano de la urbanización. Es decir, legislaron exclusivamente para favorecer el interés particular de la empresa loteadora. En tanto que el Intendente Luis Villalba Jara aprobó la Ordenanza dos días después, el 14 de mayo, como un regalo a la patria, consumando uno de los atropellos más alevoso al castigado Lago Ypacaraí. La propiedad en cuestión es de 54 hectáreas aproximadamente y linda con la misma orilla del recurso natural, área de influencia directa del Parque Nacional Lago
Dicho de otro modo, la Junta Municipal aprobó el emprendimiento, incluso dos días antes que el Intendente ponga el “téngase por ordenanza”. Por otro lado, la Ordenanza de aprobación del fraccionamiento nunca pudo haber entrado en vigencia según el artículo 54 de la ley 1294/87, cuyo texto dice:
“Las ordenanzas tendrán fuerza obligatoria desde el dia siguiente a su publicación en dos diarios locales donde los hubiere. A falta de ellos, después de la exposición de su texto durante cinco días por lo menos en sitios públicos. Sin embargo, presentaron a la SEAM como documentos respaldatorios para la obtención de la licencia ambiental. Hasta donde sé, nunca se publicó la Ordenanza, ni siquiera se esperó los “cinco días por lo menos en sitios públicos” para agregar al expediente presentado ante la SEAM.
Muchas otras irregularidades se cometieron para avalar el atropello, que desembocó en la intervención y posterior pedido de cancelación de la licencia hecho por la Contraloría General de la República, a través de la Resolución número 591/08. Sin embargo, nada ni nadie pudieron hacer rever la situación y siguió adelante el emprendimiento de gran impacto ambiental sobre el lago Ypacaraí. Años después se logró la cancelación de la licencia, pero, los lotes se siguieron vendiendo, hasta que ante la insistencia de los responsables comerciantes, la SEAM nuevamente revocó la cancelación, dándoles la licencia exigiéndoles algunas medidas que deberían cumplir y en un plazo de 90 días para volver a monitorear la cuestión.
Días pasados, silenciosamente llamaron a una “audiencia pública”, una de las exigencias de la SEAM. Dicen que el “llamado” lo hicieron en la sede de la Gobernación de Central. Sin embargo, ni la Secretaría ni el Secretario del Ambiente del gobierno departamental tenían conocimiento sobre el tema, ni mucho menos, el Gobernador sabía que en el Salón “Edda de los Ríos” se iba a llevar una audiencia pública para tratar un tema tan sensible como lo es el referente al Lago Ypacaraí.
Pero, como estamos en Paraguay, siempre hay algún amigo para “solucionar” el problema. Y, ahí estaba Luis Villalba Jara, ex Intendente y quien promovió todo para la modificación de la ordenanza de acuerdo a los intereses particulares actualmente ocupa un alto cargo en la Gobernación de Central. Entonces, no hubo problemas para conseguir el “permiso” y llevar a cabo la “audiencia pública”, a pesar de que nadie o muy poca gente sabían. Todo bajo la participación cómplice de los funcionarios de la SEAM quienes deben “certificar” la realización de la reunión. Era tan evidente que cuando llegó el horario establecido que era las 10 de la mañana y no “había el permiso”, los responsables del emprendimiento, con el hijo del General (SR) Facetti a la cabeza, iban y venían junto a Luis Villalba, hasta que llegó la ansiada autorización ya después de más de una hora de espera.
Ahora, no nos queda otra que esperar. Que la Municipalidad de Areguá, con la nueva administración a cargo de Osvaldo Leiva, sea capaz de frenar este atropello a un recurso natural, presumido como el “icono” del turismo paraguayo. Se debería buscar el desarrollo de la ciudad sin poner en peligro la sustentabilidad de los recursos naturales y fundamentalmente, que cualquier plan o proyecto futuro sea incluyente y no buscar los atajos torcidos para el beneficio de unos cuantos en desmedro de ningún bien público.
5/Febrero/2011













