• Escrito por Dra Graciela Gomez*

Tratando de  olvidar  la disparatada noticia  llegada desde Ibarlucea,  Santa Fe, donde los envenenadores alegan que “el  niño con rastros de pesticida en su sangre se debe a alguna fruta que comió y que sus padres deben informarse mejor” nuevas evidencias de estas ilegalidades confirman una frase de Fabian Tomasi , el aeroaplicador  afectado por los agroquímicos, cuando nos decía : “Tarde o temprano esto nos va a matar a todos”

La ignorancia supina de los delincuentes que  atentan contra la vida no tiene límites.

Raya en lo absurdo, echarle la culpa a una fruta, cuando el piretroide usado también descompuso al aplicador quien fue visto sentado en un galpón reponiéndose después de usar el insecticida . Ninguna plantación de manzanos, kiwis o acelgas  se puede divisar en la zona del hecho, solo leguminosas. Pero hay que darle crédito al aplicador y como el piretroide afecta al sistema nervioso, quizá una larva o insecto  muerto después de su fumigación, logró conmoverlo  más que un niño enfermo y solo se sentó a meditar sobre el crimen cometido.

 

A ello debemos agregar las manifestaciones de un analista agropecuario para quien la jornada del Diputado Juan Casaña en la Cámara de Diputados de La Nación días atrás, “fue un debate sin ideologías”, algo que parecen poseer todos los que opinan lo contrario a sus intereses. El legislador anfitrión  se despachó con la frase  -“Al inocularse embriones con glifosato se cometió un primer error, ya que un feto jamás toma contacto con el herbicida y es erróneo extrapolar esos resultados” .

 

El estudio del Dr Gilles Seralini que confirmó después de 18 horas de exposición a concentraciones bajas, de herbicida cómo las células de placenta humana comenzaron a morir, es una conclusión que nada le representa al diputado devenido cientìfico . Si atraviesa un 20% la pared de la placenta y llega al feto, algo que está negando al igual que lo hizo el Ministro Lino Barañao, deja a las claras que esas reuniones son una pérdida de tiempo, un gasto para el pueblo que paga los cafesitos que se sirven en el recinto y una estéril conclusión que más que aclarar oscurece. La finalidad es hacer que hacen y ser  tapa de algún folleto inoculante.

Pero no podemos pedir tanta ciencia ni cordura en algunos políticos. Gracias que asisten a algún quórum, cuando la mayoría de las veces ni saben lo que se está votando.

Dejando de lado el tema por demás aburrido y predecible de estos personajes caricaturescos vayamos a lo importante.

 

Nunca imaginaría que un huevo frito además de la vitamina B , proteínas  y las grasas saturadas que nos representa , también tienen plaguicidas adentro.

Si ,entendió bien. El dato lo he recibido gracias a la generosidad del  ingeniero agrónomo Francisco Roberto Caporal, Magíster en Extensión Rural y Doctor en Agroecología y Desarrollo Sustentable desde Brasil, donde se desempeña en la Asistencia Técnica y Extensión Rural del Ministerio del Desarrollo Agrario de Brasil.

 La investigación presentada en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia  de la Universidad de Sao Pablo Brasil  identificó residuos de herbicidas en las muestras de los huevos vendidos en Sao Paulo. La sustancia, posiblemente incorporada  a través del alimento de los pollos pueden contribuir a la aparición de enfermedades crónicas en los seres humanos.  Los huevos fueron sometidos a análisis capaz de identificar 140 a 150 diferentes sustancias químicas tóxicas, incluyendo organoclorados, organofosforados  y algunos tipos de fungicidas y herbicidas. "Durante las pruebas, se detectó la presencia de herbicidas, posiblemente utilizado para las plagas encontradas en el cultivo de alimento dado a los animales".

 

"Lo más probable es que el pesticida,  incorporado por el pollo durante la alimentación, se ha translocado al huevo", manifestó  la investigadora Claudia Ciscar. Agregó también que “ Alrededor del 80% de los alimentos, muestras de plantas y animales analizados en los laboratorios por lo general no tienen residuos de pesticidas, y estos se encuentran en niveles inferiores a los permitidos por la ley. El resto de las muestras, sin embargo, contiene productos que no tienen una legislación pertinente, o se utilizan mal por los productores para el control de enfermedades y plagas, que pueden provocar riesgos para la salud humana."

 

El estudio forma parte de su  tesis doctoral , guiada por el profesor Espinosa Elenice Souza, del Departamento de Patología Experimental de Estudios Comparados (FMVZ). Las pruebas a las muestras de los huevos se produjo en el Laboratorio de Residuos de Plaguicidas del Instituto Biológico, dependiente del Ministerio de Agricultura de Sao Paulo y financiada por la Fundación de Apoyo para la Investigación de Sao Paulo (FAPESP).

 

Lo que pasa en la  localidad de Ibarlucea,  a lo largo de toda la provincia de Santa Fe  y de todo el país es lo que remarca la investigadora: “La falta de orientación de los  ejecutores que  no tienen idea de la dosis adecuada para su aplicación" y advierte además  la falta de información sobre el peligro de adoptar un producto inadecuado para el uso de animales  como los pesticidas. Si no hay vigilancia desde el gobierno en los alimentos y una guía del personal que trabaja en el campo cómo se puede producir alimentos de calidad. La falacia de las buenas prácticas y de los técnicos que solo recetan parece no ser suficiente, ni para producir forraje ni para producir alimentos.

 

Quizás en otra vida, donde la educación y el estado de derecho sean una prioridad, la ausencia de tierras y de agua dejarán al descubierto la desidia del presente que maldecirán  las generaciones futuras. La ciencia necesitará más ciencia para salvar los últimos relictos de biodiversidad , esa que la pseudociencia  a falta de guerras  pero con las mismas armas, se encargó de destruir.-

 

*Abogada (UBA)-Escribana (UNR)

 ECOS DE ROMANG estamos en facebook on twitter

Comentarios  Ir a formulario



Anónimo

Letter of the chairwoman of ASquifyde from Spain Hello Dra Gomez: I am grateful very much for this article. " Pesticides up to in the eggs ". I would like it this type of information was circulating more between the citizenship. I am affected by Syndrome of Chemical Multiple Sensibility. Providing that they fumigate around me the crises they leave me in bed for weeks or months in a debilitating condition where I happen to be a dependent person. Nevertheless, neither neighbors nor authorities bear my case in mind. Since me, in Spain we are 500.000 environmental patients for which our health is in danger with every pesticide that enters to our body....

Carta de la presidenta de ASquifyde desde España
Hola Dra Gomez:

Agradezco muchísimo este artículo."Plaguicidas hasta en los huevos". Ojalá este tipo de información circulara más entre la ciudadanía.

Soy una afectada por Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple. Siempre que fumigan a mi alrededor las crisis me dejan en cama durante semanas o meses en un estado debilitante donde paso a ser una persona dependiente.

Sin embargo, ni vecinos ni autoridades tienen en cuenta mi caso. Como yo, en España somos 500.000 enfermos ambientales para los cuales peligra nuestra salud con cada plaguicida que entra a nuestro cuerpo. Tenemos que comer alimentación biológica, beber agua filtrada, poner aceite biológico encima de la piel y a ser posible algodón ecológico. Pero no podemos controlar el aire que respiramos.
Vivimos encerrados en casas blindadas, salimos a la calle con mascarillas -aquellos que podemos hacerlo de vez en cuando- y nuestras relaciones sociales, laborales y familiares a veces desaparecen prácticamente, porque nadie que lleve puesto un químico (llámese fragancia, jabón, ambientador, suavizantes etc.) puede acercarse a nosotros sin agravar nuestra situación. Pero los plaguicidas siguen siendo a fecha de hoy uno de los terribles peligros que nos acechan. Cuando nos enteramos con antelación de una fumigación en nuestro entorno debemos huir durante días hasta que hayan pasado los efectos, a pesar de estar fatigados y enfermos.

En nuestra web tenemos un apartado dedicado a pesticidas en la sección información sanitaria.
Gracias de nuevo.
Quedo a su disposición para colaborar en cuanto necesite.

Francisca Gutiérrez Clavero
Presidenta de ASquifyde (Asociación Estatal de Afectados por Síndromes Sensibilidad Química Múltiple y Fatiga Crónica, Fibromialgia y en Defensa de la Salud Ambiental ) San Juan de Alicante -España

Miembro del Comité para el Reconocimiento del Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple-España

info@asquifyde.es

WWW.ASQUIFYDE.ES

Foto : Francisca en una entrevista para el Diario Directo,Málaga-Madrid

ECOS DE ROMANG estamos en facebook on twitter

Fecha: 25/10/2010 12:53.


Anónimo

Lo que la soja nos deja

María Cruz Ciarniello *
En este extenso informe que publica enREDando, continuamos abordando las consecuencias nocivas del actual modelo productivo basado en el monocultivo de Soja RR. La salud humana en estado de emergencia, la muerte de un niño de 9 años, esclavo de una empresa avícola en Buenos Aires, las denuncias de vecinos por fumigaciones en Ibarlucea, el impacto en la flora, la fauna y los arroyos en la localidad santafesina de Romang y el megaproyecto arrocero del vicepresidente del Grupo Clarín y el grupo Soros, "Ayuí Grande", en Corrientes. Consultamos a la abogada y ambientalista Graciela Gómez y relevamos los informes de investigación realizados por la Cooperativa La Alameda. La lucha de las comunidades y vecinos que claman, de punta a punta del país: "Nos somos campo, somos tierra".
Trabajo esclavo infantil


Ezequiel Ferreyra murió. Tenía 6 años y era un niño esclavo de la empresa avícola Nuestra Huella S.A. Falleció como consecuencia de un tumor en el cerebro. "La corta vida de Ezequiel transcurrió la mayor parte de su tiempo entre la sangre y el guano de las gallinas y manipulando venenos con elementos cancerígenos de la empresa para cumplir a rajatabla con los topes de producción que la patronal le imponía a su familia", denuncia la Asamblea Popular y Cooperativa La Alameda.


Ezequiel y todos los niños y adultos que trabajan en esa granja avícola manipulan agrotóxicos. Según la investigación que llevó a cabo La Alameda, uno de estos agrotóxicos "es el NUVAN, cuyo ingrediente activo es el Diclorvos, un insecticida que la Unidad para el Desarrollo y el Uso Seguro de Plaguicidas de la OMS, Unidad de Biología y control de Vectores clasifica como CLASE Ib. El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) determinó que el diclorvos es un carcinógeno. La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha determinado que el diclorvos es un posible carcinogénico en humanos. La EPA ha determinado que el diclorvos es un carcinógeno humano. Aún así, en la Argentina se usa como caramelo".


A raíz de esto, la Alameda presentó una denuncia ante la justicia contra la empresa "Nuestra Huella" S.A por el delito de trata de personas. En la misma, se resume la historia de Ezequiel y su familia, proveniente de la provincia de Misiones, la situación de extrema explotación en la que vivían y las condiciones que reflejan el trabajo esclavo y la trata de personas, dentro de las granjas que posee la empresa en diferentes zonas de la provincia de Buenos Aires. "Al padre lo pusieron a cargo de uno de los galpones, donde debía juntar miles de huevos por día, remover guano, juntar la sangre y distribuir el veneno para combatir las plagas de los animales a su cuidado. El tope de producción que le imponía la empresa era imposible de cumplir sin involucrar al resto del grupo familiar, lo que era estimulado por los capataces de la empresa, ya que si ese tope no se cumplía, se corría el riesgo de quedar sin trabajo y en la calle. (…) Cabe destacar que cientos de familias más, son esclavizadas del mismo modo que la familia de Ezequiel en unas 70 granjas dispersas por Pilar, Zarate, Campana, Exaltación de la Cruz y Córdoba donde muchísimos chicos están expuestos a graves peligros como que corrió el niño fallecido. Esas granjas son propiedad de «Nuestra Huella», una empresa que gozaba de prestigio y liderazgo en el mercado avícola y que tenía clientes poderosos como Wall Mart y Carrefour, hasta que comenzó a conocerse su costado más oscuro: trabajo esclavo e infantil, alambrados electrificados, trata y tráfico de personas." (Ver denuncia completa).


Al mismo tiempo, la Alameda advierte que "en las granjas de la empresa Nuestra Huella S.A. todavía hay 200 pibes que estuvieron en contacto con agrotóxicos, todos ellos realizando actividades similares a las de Ezequiel" y que, por otro lado, "los trabajadores que se animaron a declarar contra la empresa fueron despedidos y quedaron desamparados junto a sus numerosas familias".


En un video realizado por la organización, se observa a Ezequiel tiempo antes de que falleciera, contando como era su vida adentro de la granja avícola donde era explotado, junto con su familia y centenares de niños y niñas que todavía permanecen allí.


Enfermedades, y soja, en aumento


En nuestra provincia, las tierras de la Pampa Húmeda están minadas, de norte a sur, con el monocultivo de soja transgénica. "La Argentina destina la mayor superficie posible de su feraz pradera pampeana (más de 35 millones de hectáreas) a producir parte de la cadena alimenticia de otros países", apunta el Ing. Alberto Lapolla.


Además, el especialista agrónomo expresa: "La superficie sembrada hoy con sojaRR, supera a toda el área sembrada existente en 1995. Esto implica que para llegar a los 35 millones de hectáreas actuales, se debió ocupar una enorme cantidad de tierras históricamente destinadas a la ganadería, a la lechería, al monte frutal, a la horticultura, al monte virgen, a la apicultura, a la producción familiar, y a otros cultivos que fueron desplazados por la soja como el girasol, el maíz, la batata y el algodón. La superficie sojizada crece año a año a costa de otras producciones. Así en 2004, la superficie agrícola total era de 27 millones de has, mientras que hoy ya superamos las 35 millones de has, cifra equivalente al 12.5% de la superficie del país. El pool sojero multinacional que controla y domina el ‘negocio’, estima que para el año 2017 la cifra de la superficie agrícola argentina debe orillar las 120 millones de has. Algo así como el 43% de la superficie nacional, un verdadero disparate ambiental y agronómico".


En una jornada de debate realizada en la facultad de Medicina de Rosario, el Dr. Medarno Ávila Méndez, dio una detallada revisión de los efectos a corto y largo plazo, que los médicos de los pueblos fumigados han observado clínicamente en los habitantes de localidades afectadas por el uso de agrotóxicos. Medarno Ávila Méndez es integrante del grupo de Médicos de Pueblos Fumigados que todos los años se encuentra para compartir sus miradas y experiencias frente al avance cada vez más prepotente del monocultivo sojero. "En diez provincias argentinas, seis universidades observaron los efectos agudos a corto plazo en la población: respiratorios, dérmicos, neurológicos, hepáticos, pulmonares. Y los efectos crónicos a largo plazo: trastornos reproductivos, cánceres, trastornos endócrinos e inmunitarios, nacimientos con malformaciones. Lo que se observa, es que el perfil de la enfermedad en los pueblos fue cambiando", describe con una contundente calma, Ávila Méndez, oriundo de la provincia de Córdoba.


En la provincia del Chaco, según estudios del Ministerio de Salud de la provincia, entre 1997-1998 hubo 24.030 nacimientos, de los cuales se contabilizaron 46 malformaciones congénitas. "Una década después, en doce meses entre 2008 y 2009, se registraron menos nacimientos: 21.808, pero se multiplicaron las malformaciones: 186 casos. Los datos corresponden a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) de Neonatología del Hospital Perrando de Resistencia. De 1997a 1998 hubo un promedio de 4,9 casos por mes. De 2001 a 2002 creció a 7,5 casos. Y entre 2008 y 2009 aumentó a 16,8 casos mensuales; según consta en el "Primer Informe" de la mencionada Comisión oficial".


En Córdoba, el Servicio de Neonatología del Hospital de Maternidad de la UNC detalló que la tasa de malformaciones aumentó del 2.6 por 100 en el año 1995, al 4.6 por 100 desde el año 1996, y que dichas malformaciones son de "origen inexplicable". Según una encuesta realizada por la Universidad de Río Cuarto en 5 pueblos de la provincia de Córdoba a mujeres en edad fértil, los casos de abortos espontáneos en los últimos 5 años ascienden al 19%.


"En abril de este año se conocieron los resultados del estudio oficial de la Comisión de Investigación de Contaminantes del Agua del Chaco, creada, ante la presión de la comunidad, por el gobierno de esa provincia, con la participación del ministerio de salud local y de la Nación, que al analizar zonas fumigadas chaqueñas manifestó que: en canceres infantiles "los valores se encuentran por encima de lo esperado, incrementándose notablemente en los últimos diez años, período en el que los casos registrados triplican la ocurrencia de cáncer en niños menores de diez años". La media mundial de cáncer en menores de 15 años es de 12-14 casos cada 100.000 niños, los datos oficiales de Chaco muestran que el registro trepa a 20,2 en La Leonesa, pueblo sistemáticamente fumigado en forma aérea con glifosato y otros plaguicidas", sostiene Medarno Ávila en su informe "BellVille "Agrotóxicos, la salud y los médicos".


Denuncia en Ibarlucea


En la localidad de Ibarlucea, ubicada a pocos kilómetros de Rosario, los vecinos y vecinas se autoconvocaron para reclamarle a la Comuna, la prohibición de las fumigaciones que se realizan a menos de 200, y hasta 50 metros, de los establecido por ley. Para conocer la situación, enREDando dialogó con la abogada y ambientalista Graciela Gómez. "El impacto de los agrotóxicos se ve reflejado en los casos que vamos recabando en cada lugar, en cada pueblo que visitamos", sostiene la abogada quien forma parte de la organización Ecos de Romang.


"Los vecinos denunciaron fumigaciones a metros de sus casas, algunos a menos de 200 mts y otros a 50. Se entrega un petitorio y después de un mes con tres notas presentadas posteriormente, no hay respuestas." El reclamo de los vecinos surge ante la gran preocupación que conllevó la detección de piretroides en la sangre de un niño ibarlucense de 9 años de edad. En su organismo se registró 1,4 ppb de lambdaciolatrina, un químico que se usa en insecticidas clasificados por el Senasa como clase 2, banda amarilla, es decir, nocivo para el hombre.


Gómez, indignada ante esta situación, expresa: "Si la ley dice que no se puede fumigar en forma terrestre a menos de 500 mts ¿porqué insiste con los 100mts?


Actualmente, la Comuna de Ibarlucea no adhiere a la Ley provincial 11.273 que también se encuentra en debate en la Cámara de Senadores de la Legislatura provincial. Al mismo tiempo, son numerosos los pedidos de informe que realizó la ONG junto con los vecinos ante el intendente Juan José Praino. El reclamo es claro: prohibir las fumigaciones a menos de 500 metros de las casas vecinas y la libre circulación de los llamados "mosquitos" fumigadores. "Le pedimos cumplimiento del Decreto 552/97 y de la Ley Orgánica de Comunas", reafirma Graciela Gómez.


Después de reiterados petitorios presentados, la Comuna finalmente respondió, anunciando la sanción de una nueva ordenanza que establezca: "Considerar como línea 0, a la fijada por catastro y/o comuna… (…) como límite entre zona urbana y suburbana (…) estando la cartografía que la define en la comuna. Artículo 2° Dentro de los 100 (cien) metros de la línea 0 no podrá efectuarse ningún tipo de fumigación por el medio que fuere. Artículo 3° A partir de los 100 (cien) metros y hasta los 3000 solo podrá fumigarse en forma terrestre con productos clase 2-3 y 4. Artículo 4° A partir de los 3000 (tres mil) metros podrá fumigarse en forma aérea con productos clase 2-3-y 4".


"¿No sabe este señor y sus asesores que existe una Ley que lleva el N° 11.273 cuyo artículo 34 prohíbe la fumigación terrestre a 500mts de las plantas urbanas?", se pregunta la abogada Graciela Gómez, ante la respuesta del intendente de Ibarlucea, Juan José Prino.


El río contaminado: la vida en Romang


¿Cómo impacta la agroindustria en la vida de las comunidades? ¿Cuán difícil es instalar el debate en el corazón de los pueblos sojizados? "Hay miedo porque no quieren perder su trabajo, porque esas oportunidades de empleo, sea comercio u otra área, están en manos de una o dos personas que manejan el pueblo. No hablo de trabajo en el campo, porque eso no da mano de obra. En muchos casos simplemente no hablan porque terminan siendo excluidos u hostigados por denunciar, cuando lo normal es callar y hacer la vista gorda. En un lugar me dijeron que denunciar es "dividir a la población"; narra la abogada Graciela Gómez para quien, el modelo productivo basado en la siembra directa de Soja RR está destruyendo la tierra y, a un futuro no muy lejano, "dejará la salud de la gente en emergencia sanitaria".


Oriunda de la localidad de Romang, le preguntamos cuáles fueron los cambios que observó en su pueblo natal. Y esto nos dice: "La fauna está desbastada, así también la riqueza ictícola. En zona de islas, otra vez se estuvo fumigando camalotes hace unos días, a pesar de las denuncias, de la causa judicial, de saber que de ése mismo curso de agua, extrae la bomba para consumo humano. No hay control, están más preocupados por hacer política que por atender los temas realmente importantes. No se dan cuenta del valor de ése humedal que siguen mutilando."


En un valioso documental realizado por la ONG Ecos de Romang, se denuncia la fuerte contaminación de los humedales y el impacto en la vegetación y la fauna de la zona. "En el distrito Romang, Departamento San Javier, en el Valle aluvial del río Paraná, precisamente en el Arroyo conocido como el Maidana, afluente del río Paraná, que se inicia en este en la llamada boca del Ombú y desagua en el río San Javier se está fumigando con herbicidas, para evitar que la vegetación propia de un curso de agua, de un humedal tan rico como este, dificulte la navegación a quien desee llegar sin tropiezos al Paraná, para disfrutar de la naturaleza. Hoy, nuestro paraíso natural está siendo mutilado sin control. El herbicida usado es glifosato. Hay un tramo de este arroyo, que presenta sus orillas ya libre de yuyos producto de fumigación de larga data. Esto ha conseguido que la vegetación se retraiga hacia tierra alta y ya no descienda al zanjón."


La vida y la cultura de los habitantes de Romang están estrechamente vinculadas al río y a la actividad pesquera. En este documental, Graciela Gómez cuenta: "Ya es vox populi entre los pescadores la gran mortandad de peces, siendo los más afectados, los sábalos, amarillos y otras especies que se alimentan de los sedimentos del río. Los productores agrícolas suelen lavar los tanques de las máquinas que usan en la fumigación en el cauce de arroyos y ríos aledaños. La eliminación de los envases vacíos constituye otra fuente de contaminación. Una vez enjuagados, lo usan para transportar combustible o agua cuando salen de pesca. A pesar de informarles las consecuencias de esta práctica aberrante, convencerlos de volver a rastrillar los camalotes cómo se hacía antes, contestaron que "fumigar es más fácil. Afirman que el glifosato es biodegradable e inofensivo."


Existe una causa judicial radicada en un juzgado de Reconquista. "Aún así, se sigue fumigando y hostigando a cada uno de los ambientalistas que denunciamos la contaminación de las aguas."


Por otra parte, la ambientalista señala el impacto que significó en Romang, el cierre del Molino arrocero como otra gran "preocupación que se suma a los pobladores que ya bastante deben soportar la falta de fuentes de trabajo. Cerró hace años la desmotadora, ahora el Molino, dos emblemas de nuestro pueblo."


Graciela no duda en responsabilizar al poder político y también, al sector agroindustrial. "Ellos omiten y parecieran desconocer que además de las leyes existe algo que se llama ética. La acatan los menos, la mayoría se aferra a un modelo que tarde o temprano va a terminar con el objeto de su ambición: poder y suelo." Además, el eco en los medios de comunicación, es escaso. La mayoría, nos dice la abogada, "obedecen al monopolio a nivel nacional". Le decía a un amigo que me pidió ayuda cuando estaban despidiendo a empleados del Grupo Uno y El Litoral "porqué no les das difusión al reclamo", yo le contesté que lo hice, pero ninguno de ellos parece haberse enterado. Es más uno de ellos se ofende por mis notas con una necedad tal que le impide ver la realidad del llamado "milagro de la soja".


Corrientes: Represa Ayui Grande


Otro de los temas silenciados por las corporaciones mediáticas- quien impulsa uno de los actuales megaproyectos arroceros en Argentina es el vicepresidente del Grupo Clarín, José Aranda- es el impacto que provoca el uso de pesticidas y herbicidas en uno de los productos básicos de la alimentación mundial: el arroz.


En este sentido, la abogada Graciela Gómez llevó adelante una investigación muy poco difundida sobre el tema. En la nota titulada "Lo que no se dice del arroz", la abogada puntualiza: "La intensificación de la producción y el incremento de la demanda de arroz, ha aumentado el uso de fertilizantes y pesticidas, haciendo del cultivo uno de los principales contaminantes de zonas agrícolas especialmente sensibles. El arroz híbrido requiere un uso intenso de fertilizantes y pesticidas, así como mayor cantidad de agua." La Represa Ayui Grande, en la provincia de Corrientes, es el emprendimiento arrocero privado más importante del Mercosur, "que producirá 120 mil toneladas anuales de granos. Así lo anuncian Copra S.A., cuyo titular es el vicepresidente del Grupo Clarín, José Aranda, y Adecoagro, perteneciente al financista húngaro George Soros, ambos integrantes de la UTE que encabeza la iniciativa."


El proyecto prevé inundar 8.000 hectáreas de reservas naturales en la provincia de Corrientes "para cultivar arroz, la construcción de una represa sobre el río Ayuí, en Mercedes, con la que crearán un lago artificial destinado a regar las 18.000 hectáreas de plantaciones", afirma Graciela Gómez, y agrega: "El Ayuí es una locura, es de una inviabilidad apabullante pretender hacer de un recurso natural de tamaña riqueza, "un bien propio".


Los ríos, lagos y mares son de propiedad pública en Argentina y en consecuencia ningún particular puede utilizarlos en provecho propio sin autorización previa de las autoridades. Sin embargo, en Corrientes, el Grupo Clarín y sus socios encontraron la complicidad del gobierno provincial para impulsar un proyecto arrocero que provocaría un fuerte impacto ambiental. En este sentido se pronunció el gobierno nacional de Cristina Kirchner. "Alega que los empresarios y el gobierno provincial no cumplieron con las tareas de prospección ecológica en previsión de las consecuencias que ‘Ayuí Grande’ acarrearía a la geografía de la zona." El impacto incluye la destrucción de la flora y fauna nativas y la contaminación a raíz de los pesticidas y desechos de los grandes arrozales sobre las aguas del río Uruguay a través de sus afluentes Ayuí y Miriñay


En su investigación, la Dra. Gómez señala que "en Colonia Carlos Pellegrini hay dos arroceras que plantaron más de 2.000 hectáreas de granos en el corazón de los Esteros de Iberá. Durante la última temporada de plantación, las dos arroceras de Pellegrini chuparon unos 22.000 millones de metros cúbicos de agua de la Laguna Iberá, y en la de regadío la laguna bajó unos 25 centímetros en su caudal de agua, lo que indica que disminuyó un total de casi un metro en su cuenca hídrica." A su vez, "el sobrevuelo y las fotos satelitales de la Laguna Merceditas, mostraron a que la extracción de agua para el regadío, entre el 2004 y 2007, le produjo una playa de 200 metros a la laguna, lo que grafica la gravedad y la velocidad del daño ambiental que se está generando. Los pesticidas, plaguicidas, fertilizantes y todos los venenos agroquímicos utilizados antes y durante el cultivo en las arroceras de Pellegrini, vuelven a la Laguna Iberá, a la Laguna Merceditas, a los arroyos y se filtran en el suelo y napas subterráneas".


En cuanto a las acciones legales que le quedan las comunidades y las herramientas para accionar frente a los gobiernos locales y exigir el cumplimiento irrestricto de las leyes vigentes, como la ley provincial 11.273 o la Ley Nacional de Medio Ambiente, la abogada Graciela Gómez, reconoce que las "provincias difieren en las normas ambientales según su propio beneficio, la soja, la minería o el arroz". Un importante avance significaría contar con una ley nacional. Mientras tanto, en Argentina, existe una lucha cuerpo a cuerpo de ambientalistas, organizaciones, asambleas de vecinos y comunidades originarias que, en diferentes tópicos de la Argentina, claman: "Nos somos campo, somos tierra".


* Periodista de Enredando.org.ar

Fecha: 03/12/2010 06:14.


Añadir un comentario



No será mostrado.