• POR ANGEL SAUÁ LLANES

Durante las décadas de la dictadura, los paraguayos en Italia, eramos un puñado de ciudadanos alejados de la patria, por distintos motivos, aislados y marginados, empeñados solitariamente, en la dura batalla de la sobrevivenicia y de la conquista del pan diario.

Seguiamos silenciosamente las vicisitudes de la patria lejana sometida bajo el peso asfixiante de un militarismo obsesivo y de una corrupción creciente. El exilio e la emigración forzada eran las consecuencias lógicas de tan lamentable situaciòn.

El contacto epistolar con nuestros familiares era escaso porque la correspondencia estaba controlada. Las relaciones entre compatriotas inexistentes por el temor del ” pyragué ” latente agazapado en cada uno de ellos. Las relaciones oficiales con nuestros diplomáticos minimas y esencialmente reducidas a la anual renovación del pasaporte nacional.

 

En los ambientes de estudio o de trabajo que frecuentabamos, interrogados sobre nuestra proveniencia, nos confundian con ” uruguayos ” por motivos fonéticos. El Paraguay era, entonces, un paìs misterioso y desconocido, olvidado ” por la historia y la geografía  “, – como decia Roa Bastos – a causa de la conspiración del silencio y del mutismo con que la dictadura lo habia brutalmente sometido y amordazado.

 

En los ocasionales viajes a nuestra patria, para una fugaz visita a parientes y amigos, nuestro único compromiso cívico posible consistía en depositar solitariamente un ramo de flores tricolores a los pies de la Estatua de la Libertad, silenciosa y orgullosamente erigida, en el centro de la Plaza Independencia de nuestra ciudad capital.

 

Volviamos a Italia, tristes y desconsolados, esquizofrenicamente divididos  entre la vivencia gozosa de los afectos familiares y el vigoroso rechazo de la situaciòn polìtica.

 

Con la caída del régimen el 3 de Febrero de 1989, un clamor libertario se desencadenó en la profundidad de nuestros corazones. Nos telefoneamos  con los compatriotas más cercanos para anunciar la buena nueva. Un clima de gozo y alegria invadió nuestras existencias por el final de la oscura noche de la dictadura y por el inicio luminoso de la libertad reconquistada.

 

Recuerdo aùn nitidamente la conmociòn emotiva sufrida en esa històrica manana en la Comunidad Terapeutica en que trabajaba. Leyendo la primera pàgina del cotidiano romano que a grandes titulos publicaba , ” Paraguay, il regime stronista è caduto “, una crisis de llanto incontenible brotó sobre mis ojos. Y a los amigos que me interrogaban sobre lo sucedido solo supe responder con los dedos,  como un mudo, senalando  tembloroso el título de la noticia del diario que tenia entre las manos.

 

Días despues nos encontramos con los compatriotas más sensibles para pensar en hacer algo que nos ayudase a presentar a nuestro pais en el ambiente italiano. Organizamos asì la Asociación Cultural Italia Paraguay ( ACIP ) y durante varios años promovimos conferencias públicas, exposiciones pictóricas, conciertos musicales, muestras de artesanía, etc, para mostrar a los amigos italianos la nueva realidad del Paraguay liberado. Ilustres compatriotas que hacíamos venir con dificultad de nuestro país,- por la carencia de fondos -, como Carlos Filizzola, Ricardo Migliorisi, Berta Rojas, Carlos Arestivo , Enrique Ibarra y Enzo Di Tore , nos ayudaron, en esos años heroicos, del renacimiento paraguayo.

 

Desgraciadamente nuestro entusiasmo duró poco. En los años sucesivos comprobamos que el cambio había sido solo de fachada. Los gobiernos que se sucedieron  fueron  iguales o peores del régimen stronista en materia de prebendarismo, deshonestidad y corrupciòn. De la dictadura se habia pasado a una pseudo-democracia de votos piloteados y comprados por seccionales desparramados por todo el pais, que no tenian otro objetivo que el de parpetuar en el poder a la oligarquia enriquecida ilicitamente con los negocios espureos del règimen stronista.

 

Los compatriotas que nos habiamos ilusionados con un cambio real nos retiramos gradualmente en nuestros cuarteles de invierno, volvimos a la actividad privada y muchos de nosotros, con dolor en el alma, renunciamos  definitivamente a la idea del retorno a la amada patria que  nos viò nacer.

 

En esas circunstancias, como la ley de la vida y de la historia es la evoluciòn y la renovaciòn y no la regresiòn y la involuciòn, la Providencia nos deparò el inesperado regalo del 20 de Abril del 2008. Y así las cosas, varios compatriotas residentes en Italia desde mucho tiempo, con un poco màs de años en las espaldas y  con ” las  sienes ya blanqueadas por las nieves del tiempo “, decidimos, con juvenil entusias-mo , retornar a la lucha.

 

En estos dos años del Cambio Paraguayo, tuvimos la alegría de recibir y conocer directamente al nuevo Presidente del Paraguay Don Fernado Lugo y a su jòven Ministro de Relaciones Exteriores Dr. Hector  Lacognata quienes , por motivos institucionales,visitaron la Ciudad Eterna el año pasado y nos ilustraron brevemente los ” ejes temáticos ” de la nueva administración paraguaya. Ellos son : libertad, democracia, participación, derechos humanos, salud, educación, reforma agraria, soberanìa energética, etc., concientes que tales objetivos no podrian ser obtenidos magicamente, en poco tiempo, sino en el curso de años, con la participación responsable de todos los Poderes del Estado y de la ciudadanía paraguaya conciente y organizada.

 

Ambos gobernantes nos insistieron en la importancia de la ” participación ” . ” Los millares de paraguayos desparramados por el mundo deben convertirse en ” protagonistas activos ” del Cambio Paraguayo “, nos dijeron. Y eso se hace no solo enviando remesas a los familiares sino sobre todo con un ” cambio de mentalidad ” solidaria, democrática y participativa , que nos ayude  en la busqueda conjunta de  soluciones justas y equitativas para los diversos problemas que aflijen a nuestro país, concluyeron.

 

Como fruto de estos encuentros, ultimamente se ha organizado la Asociaciòn Paraguay Italia ( API ) finalizado a aglutinar a los compatriotas actualmente residentes en Italia – que al parecer son alrededor de 5.000 – y hacerles participar responsablemente en las diversas actividades culturales, sociales, deportivas y turísticas de las regiones de residencia. L’ API se propone tambien conectarse activamente con otras asociaciones similares de paraguayos residentes en Europa, América Latina, Norteamérica y otros paises del mundo. Los modernos medios de comunicación de nuestro tiempo  hacen posible la realizaciòn de tan importante objetivo.

 

En ese sentido, recientemente, el joven y dinámico empresario paraguayo, residente en el Centro Italia, elegido como Pte. del API, Sr. César D’ Apollo, ha participado exitosamente en el III Congreso de la Migración Paraguaya, realizado en Asunciòn en Octubre de 2010. El objetivo principal del Congreso fue solicitar al Parlamento de la República  la modificación de la Ley 120 de la Constitución Nacional en el sentido de permitir el legítimo ” derecho al voto ” a los paraguayos residentes en el extranjero. Tal solicitud fue aceptada por la Cámara de Diputados y proximamente pasarà a la Camara de Senadores, para luego ser sometido a un Referendum Nacional, con un augurable resultado positivo para bien de la Naciòn.

 

Otra realidad italiana importante con respecto al Paraguay, son las actividades de Organizaciones No Gobernativas que ayudan a nuestro pais. Entre ellas senalamos dos , por la importancia de sus objetivos : la Asociaciòn ” El Mango “, dirigida por la dinàmica Sra. Ana Cervelli, que con sus numerosos socios y colaboradores se ocupa de la adopciòn a distancia de 4.000 ninos paraguayos en la Region de Carapeguà y sus alrededores y la Asociaciòn Solidaridad y Desarrollo ( ASES ) dirigido por un antiguo y generoso amigo del Paraguay el Dr. Norberto Bellini que , con ayuda de fondos europeos e italianos, desde hace varias décadas se ocupa de la organización de Cooperativas Agrícolas, construcción de Casas Populares, promoción de una Reforma Agraria sostenible y otras iniciativas similares, en diversas regiones del pais.

 

Finalmente, para terminar, la gran novedad signi-ficativa que advertimos los paraguayos residentes en Italia, es la participaciòn entusiasta y generosa de nuestros representantes diplomáticos en las iniciativas promovidas por los compatriotas y por las organizaciones amigas del Paraguay. El testimonio de la actual Embajadora del Paraguay Dra. Ana Maria Banardi y colaboradoras, es la prueba eloquente de que el Cambio en marcha en nuestro pais no se está realizando solo a nivel de las bases sino tambien a nivel de los vértices de la administraciòn nacional.

 

Larga vida al Cambio Paraguayo y muchas felicidades a todos los compatriotas desparramados por en mundo, en este glorioso Año Bicentenario de nuestra Independencia Nacional !

 

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