Cuando faltan días para el inicio oficial de las clases en el país, hacemos una reflexión sobre un tema que afecta especialmente al sector educativo: si queremos un avance efectivo de nuestra sociedad hacia niveles superiores y estables en su economía y en su cultura, es preciso salir del discurso y pasar a la acción en el campo de la investigación, ya que la misma es el motor principal de las innovaciones y del desarrollo de un país.

Hay coincidencia en los liderazgos mundiales, incluso de diferente signo político, en que la inversión de tiempo, esfuerzo y dinero en la investigación es más que crucial como estrategia de desarrollo a mediano y largo plazos.

 

El presidente del Uruguay, José Mujica, expresaba a inicio de año, con su peculiar sencillez y agudeza, que la innovación es una "peste necesaria e imprescindible" para generar desarrollo. También definía la situación de la investigación en su país con términos muy aplicables a nuestra realidad paraguaya: "Durante muchos años, en el país la investigación y la innovación fueron dispersas y quijotescas".

 

En el otro hemisferio, el presidente de EEUU, Barack Obama, en su discurso anual sobre el Estado de la Unión, instó a los legisladores estadounidenses a que apoyen la investigación innovadora y las oportunidades educativas, para mantener la competitividad económica de Estados Unidos y garantizar su progreso en el siglo XXI.

 

Volviendo a la realidad local, por un lado, sabemos que existen iniciativas, muchas veces aisladas y poco difundidas, de investigaciones en diferentes áreas del conocimiento. Por otro lado, las universidades cuentan en su oferta educativa con ítems dedicados al impulso e incentivo de la investigación por parte de sus estudiantes, pero en la práctica, muchas de estas propuestas se reducen a simples trabajos prácticos o de búsqueda de información, que no reúnen las mínimas condiciones estándares para ser consideradas verdaderas investigaciones científicas.

 

Ya llevamos varios años de transición democrática, y no se puede seguir esgrimiendo como excusa la larga dictadura que se vivió en Paraguay para justificar el poco apoyo y la falta de avances en materia investigativa. Se trata, más bien, de asumir el desafío en forma madura y concreta, compartiendo las experiencias que en esta área se tienen en otros países.

 

Estimamos que tanto en materia de salud, tecnología, como desarrollo humano, un punto clave para el avance en la investigación es la puesta en marcha de planes educativos desde temprana edad que estimulen en los alumnos la práctica de la observación y la investigación. Para esto, es imprescindible que los docentes sean capacitados debidamente en este sentido y tomen el desafío no como una carga impuesta desde las altas esferas, sino como una responsabilidad que les permitirá influir realmente en el cambio progresivo que todos deseamos para nuestro país.

 

Abogamos para que en el año del Bicentenario de nuestra Independencia, tanto el Gobierno como el sector privado establezcan como prioridad un gran estímulo a la investigación y a la innovación. Será una forma muy concreta de honrar a la Patria.

http://www.ultimahora.com/notas/401729-Investigacion-es-clave-para-el-desarrollo

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