Las cataratas del Iguazú se ubican en Argentina y Brasil, y están próximas a la frontera entre Paraguay y Argentina. Su majestuosidad es impresionante y deja atónito a quien disfruta de verlas. Generacción visitó este maravilloso lugar que pone en evidencia la grandeza que la naturaleza es capaz de crear.

Autor: Pamela Galarreta Santillana

  

 

Las cataratas del Iguazú se localizan en la provincia de Misiones, en el Parque Nacional Iguazú, Argentina, y en el Parque Nacional do Iguaçu del estado de Paraná, Brasil. Ambos países comparten el poderío del río Paraná e Iguazú, que al confluir forman esta impresionante belleza natural.

Las cataratas están formadas por 275 saltos de hasta 80 m de altura. Fueron descubiertas en el año 1542, por Alvar Núñez Cabeza de Vaca, mientras realizaba un viaje desde el océano Atlántico hasta Asunción del Paraguay. Se bautizaron como “saltos de Santa María”, nombre que con el tiempo fue reemplazado “Iguazú” que en guaraní significa “agua grande”.

El recorrido en las cataratas del lado brasilero es tranquilo y en bajada. Los turistas tienen oportunidad de tomarse panorámicas fotografías en los distintos descansos que hay camino a la atracción principal.

La experiencia en este lado de las cataratas se considera más panorámica. Es el lado perfecto para sacar las mejores fotografías y para ver las cataratas desde arriba.

La principal atracción está al terminar el recorrido donde se puede ver la caída más grande de las cataratas del lado brasilero.

La caminata en las cataratas del lado argentino es más tranquila y lineal. La construcción de puentes de madera desde el inicio hasta llegar a la atracción principal hace que el recorrido sea más vivencial.

La atracción principal del lado argentino es la “Garganta del Diablo”, la mayor de todas las caídas de las cataratas, con 80 metros de profundidad y la de mayor caudal. Los visitantes pueden llegar muy cerca y empaparse con el choque de las aguas.

En el lado argentino los turistas pueden vivir en carne propia el estar debajo de las cataratas. Hay botes especiales que por aproximadamente US$ 40 te acercan a la caída de las cataratas garantizando 20 minutos de completa adrenalina.

Otra de las atracciones turísticas de Iguazú es la represa que lleva su nombre. La represa hidroeléctrica de Itaipú es un proyecto binacional entre Brasil y Paraguay en su frontera con el Río Paraná. Es la más grande de los hemisferios Sur y Occidental, y la segunda más grande del mundo, solo superada por la Presa de las Tres Gargantas, en China.

Diariamente la represa recibe a un promedio de mil 300 personas, siendo los brasileños, argentinos, paraguayos, alemanes y uruguayos los visitantes más asiduos de Itaipú. El ingreso a la represa es a través de dos centros de recepción de visitantes en Foz do Iguaçu, en Brasil, y en Hernandarias, en Paraguay.

Las calles de Iguazú están llenas de comercio y vida. Son calles amplias cubiertas de árboles y vegetación. La noche nocturna es tranquila y siempre hay lugares donde pasear con los amigos.

 

Comentarios  Ir a formulario



No hay comentarios

Añadir un comentario



No será mostrado.