Es auspicioso desde todo punto de vista, la lucha frontal al narcotráfico, comenzando con segar totalmente las plantaciones de marihuana en territorio del segundo departamento de San Pedro, El comisario Diosnel Ferreira, responsable de los agentes intervinientes, informó que en el primer día del Operativo “Ko'e Pyahu” se destruyeron 46 hectáreas de plantaciones de marihuana, además de 2.400 kilos de la planta picada. Aparte se realizó controles a través de la ruta tres, que cruza San Pedro, donde constataron numerosas irregularidades y hasta detuvieron a un sub oficial de la policía que transportaba marihuana en panes en su vehículo particular, estas practicas se infieren son normales por parte de policías que protegen o trabajan con la delincuencia organizada.
Este operativo de la policía donde intervienen mas de 150 afectivos, con apoyo de dos helicópteros, que son los que se encargan de marcar desde el aire las superficies con cultivos de marihuana, era largamente esperada por la población, voceros de la policía dijeron, que se extenderán a otros departamentos donde también se presume abundan estos cultivos, como Concepción, Amambay, Caaguazú y Canindeyú. El método escogido es la mejor forma de combatir el delito en el Paraguay, atacando al mal de raíz y en origen, otros recursos utilizados son para engañar giles, como interceptar o decomisar pequeñas cantidades de repartidores, es decir atacar el último y el más humilde de los eslabones en el proceso delictivo.
Esperamos que en estas incursiones se acaben con todos los cultivos de la hierba maldita, que luego se ejerzan periódicos controles de tal forma a evitar la sustitución de los destruidos, brindando la posibilidad de sembrar rubros alternativos rentables a los campesinos, Que sean procesados sin privilegios los involucrados en el negocio marginal, yendo al fondo de la cuestión, castigando a los peces gordos, los dueños de los inmuebles donde se plantan la hierba, los financistas que son finalmente los propietarios de la producción y no como acontece casi siempre, que los únicos responsables y criminales sean los labriegos, que tendrán su cuota culpa en los ilícitos, pero siempre infinitamente menor que los cerebros y mayores beneficiados con el negocio.
Esperemos que la acción emprendida por las fuerzas de seguridad no sea solo un golpe publicitario, una puesta de escena, ya que, nos reafirmamos en esta aseveración, muchos de los problemas de inseguridad que soportamos en el país provienen de esta vil actividad, que comienza con la producción de marihuana, luego su comercialización local e internacional, que nos da tan mala imagen en el exterior. Detrás de la marihuana y de la cocaína se mueven otras actividades conexas en el mundo de la delincuencia, como el robo de vehículos, el arma trafico. El flujo de dinero que mueven estos grupos mafiosos es sideral y hace posible la compra de políticos, jueces, fiscales y policías corruptos, que permeabilizan todas las estructuras de nuestras instituciones haciendo inviable nuestro destino como nación seria y respetable.
Vecinos de la Chacarita frenaron en dos ocasiones obras que ponen en peligro un patrimonio histórico.
En un comunicado, pobladores del barrio Ricardo Brugada manifestaron su preocupación por las obras que se están realizando en el marco del proyecto de mejora de viviendas e infraestructura urbana en Punta Karapá. Proyecto suscripto en el año 2007 entre la Municipalidad de Asunción y la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI).
Organizaciones barriales refieren que se introdujeron obras que no están previstas en el citado proyecto, se demolieron casas y se pretende trasladar a familias que son antiguas pobladoras de Punta Karapá. De igual manera se pretende abrir un callejón hasta el museo histórico José Asunción Flores, “donde la instalación de cañerías puede causar un derrumbe y la desaparición del espacio dedicado al creador de la guaranía”. Afirma dicho comunicado
Sostienen también que la Municipalidad no ha comunicado a los pobladores de la Chacarita y ni a los encargados del Museo José Asunción Flores sobre las modificaciones del proyecto original, como los planos, estudios de suelo, del barranco y peligros de derrumbe.
Este hecho motivó la audiencia entre pobladores y la Municipalidad de Asunción, representando al gobierno municipal el Arquitecto Dany Durand, el mismo ratificó que las obras se harán conforme al plan establecido y “que lo histórico y cultural se debe sacrificar en aras del progreso”
Por otra parte ayer 25 de enero en horas de la mañana el Arq Durand en compañía de policías, técnicos y obreros se presentaron en Punta Karapá con el propósito de comenzar las obras, esto generó la desaprobación del vecindario que logró detener la excavación del pozo frente al Museo José Asunción Flores. Una hora después la comitiva municipal intentó de vuelta excavar y fue nuevamente detenida por los pobladores de la Chacarita.
En la parte final del texto, los pobladores de Punta Karapá exigen respeto al Museo José Asunción Flores, y el cese definitivo de las obras que amenazan un histórico sitio de la capital.
En el patio de cañones del Museu Historico Nacional de Rio de Janeiro, es el “Cañón Cristiano”, el más grande de hasta el siglo XIX. Ahí están distintos cañones de fortificaciones y carabelas, de luchas, invasiones y revoluciones. Hay cañones españoles, holandeses, italianos y uno sólo es paraguayo.
No tenía idea de lo imponente que es y entonces me revuelvo en mi asiento y comprendo un poco mejor el extraordinario esfuerzo que aquellos paraguayos en guerra debieron hacer.
Trato de imaginarme a la gente gestionando la recolección de materiales, su traslado y la confección de semejante armamento con todas las limitaciones tecnológicas de aquellos tiempos.
Al ver la foto que ilustra este post quedé abstraído imaginándome cosas que solamente podemos imaginarnos.
Para que tengan una referencia, Marco Arturo –quien aparece detrás del cañón- tiene una estatura de 1,95.
Que pena no llevaste escondida una bandera paraguaya para extenderla encima, le dije en broma.
Me hubiera gustado haber sido yo el que estuviera ahí en la foto y me siento decepcionado el no habérseme ocurrido pegarme una vuelta por el museo las veces que estuve en Rio y sólo pensé en sol y playa.
Muchos se oponen a su devolución
¿Cuánto pesa? ¿5, 6 toneladas? Es una mole impresionante. Un trofeo de guerra que muchos brasileños se niegan a devolver.
Les llena de orgullo tener ahí esa pieza como prueba de valor por parte de tres países que se unieron para invadir el Paraguay.
No se si alcanzarán las monedas doradas para hacer una réplica tal como planteé el otro día.
“Nadie devuelve trofeos de guerra” dicen. Mucha gente murió para apropiarse de esa arma de destrucción, añaden otros.
El gobierno brasileño anunció que lo devolverá y el lunes llega a nuestra capital el nuevo Canciller de ese país.
Ojalá vuelva el cañón. Será un instrumento motivador porque al verlo, entenderemos que juntos, podemos hacer grandes cosas -pacíficas y productivas- aún en situaciones adversas, sin pretextos.
Los humedales ―mal llamados “pantanos” y declarados zonas insalubres―, son en realidad acumuladores y purificadores de aguas pluvials y alimentadores de los acuíferos subterráneos, sufren hoy la agresión descontrolada de la nconsciencia humana. Arroceros, ganaderos y otros empre-saurios de la imbecivilización los están canalizando y secando ante la indiferencia criminal de las autoridades ambientales nacionales.
El Acuífero Guaraní, una de las reservas más grandes de agua dulce, es alimentado por varios humedales: en el Chaco, el Estero Patiño, en el sur, el Estero Cambá, en el departamento central, los humedales de Ypoá, Estero Espinoza, la cuenca del lago Ypakaraí y el río Salado, hacia Nueva Asunción del Tarumandy, sólo en el Paraguay. Estos humedales lacunares además sustentan una asombrosa biodiversidad de peces, pájaros, insectos y flora anfibia.
El haber hecho pasantía en el Club de Astrofísica del Paraguay (más como artista pintor de paisajes siderales) me llevó a interesarme por La Vida, ese milagro de la energía y la materia que tiene más de 14.000-000.000 (¡Sí, catorce mil milones de años de evolución en la tierra!) de años en nuestro planeta, desde los seres unicelulares hasta los organismos complejos de los mamíferos.
Todos los seres vivientes cumplen una importante función en el equilibrio biológico, cuyos principales nutrientes son el agua y el oxígeno ― Todos, desde los nematodos a los humanos―, integran una cadena inseparable entre la tierra, el aire y el agua. Una cadena cuyos eslabones son muy delicados y cuya ruptura podría acabar con TODOS los seres vivos a mediano y largo plazo.
Varios humedales y manglares ya han desaparecido, originando desastres ecológicos aparentemente imperceptibles, sólo porque afectan a vegetales y animales, pero que a la larga nos afectarán a todos.
Loa humedales NO deberían ser privatizados y sí ser declarados patrimonio nacional y de la humanidad; pero la angurria cortoplacista de los imbecivilizados parece eludir la grave responsabilidad de la conservación sustentable del medio ambiente,
El inmenso Pantanal de Mato Grosso y los esteros correntinos del Yverá, si bien se cría ganado en ellos, no han sufrido la agresión de los nuestros. Claro, ellos cuidan celosamente sus recursos no renovables y debemos recordar que nuestro río epónimo… nace en ese Pantanal.
Si permitimos a los ganaderos, “productores agrícolas” y especuladores inmobiliarios desecar los humedales, Paraguay será un desierto yermo en menos de cincuenta años. Todo por la acumulación de riqueza de unos pocos devotos del vil metal.
¿O la destrucción del Paraguay forma parte de un plan?
"Doscientos años de historia independiente movilizan políticas, programas, y ocasiones memorables para la reflexión. Es una ocasión propicia para la construcción de espacios públicos dijo el Jefe de Estado, Fernando Lugo, en la apertura del "Coloquio sobre el Bicentenario", en Mburuvicha Róga.
Los casi 800.000 socios que tienen globalmente las más de 700 cooperativas que funcionan en el país podrían hacer hoy una sencilla prueba para saber el grado de honestidad y entrega desinteresada de sus dirigentes.
Para tal caso, se puede hacer una comparación con una situación real que está viviendo una cooperativa que hace poco más de un año estuvo al borde de la quiebra y que fue rescatada por sus socios fundadores, con los mismos principios y las mismas intenciones que los había unido hace 20 años para crear dicha entidad.
Los malos manejos de los directivos anteriores, por decirlo de alguna manera, desembocaron en la desaparición de casi G. 4.000 millones, y el propio Instituto Nacional de Cooperativismo (Incoop) concluyó en una fiscalización que la entidad perdió el 75% de su capital, lo que equivale en la misma proporción a la pérdida del aporte de cada socio.
Existen, incluso, investigaciones abiertas tanto a nivel administrativo en el Incoop como en la justicia ordinaria, pero esta columna no pretende ahondar en ese aspecto.
La recuperación se ha hecho a base de coraje y honestidad, actitudes que me constan porque seguí de cerca de alguna manera esta evolución a través de mi trabajo periodístico. Quizá se trate de su cooperativa. Le daré las pistas y algunos datos esenciales para que compare y saque sus conclusiones:
1. Los actuales dirigentes aseguran que no cobran ni un solo guaraní en dietas (los anteriores cobraban por cada reunión). La cooperativa, que es una entidad de mediano porte, ahorró en el 2010 en ese concepto unos 200 millones de guaraníes (recuerde que hay de las que gastan en dietas más de un millón de dólares al año).
2. Entre comidas y bebidas para las sesiones, la dirigencia anterior gastaba más de G. 60 millones al año. Hoy el gasto es ínfimo, se suprimió casi totalmente.
3. El anterior presidente se movía con gastos de representación, que era de casi G. 15 millones anuales. Ese gasto es hoy cero, es decir que el actual se paga sus gastos.
4. El nepotismo era una práctica habitual y se había convertido en factor nefasto para la institucionalidad de la cooperativa. Afirman que este vicio ha desaparecido.
5. Se corrigió, además, la superpoblación de personal. Existían 44 empleados hacia finales de 2009, y hoy son 14.
6. Se suprimieron las sucursales improductivas y se abrieron otras más necesarias, con lo que se ahorraron por lo menos G. 150 millones al año.
7. Se suprimió un conservatorio de música y se habilitaron otros servicios educativos más acordes a las necesidades de la zona, y se ahorró de paso G. 60 millones al año.
Hay otros avances, pero estas siete situaciones descritas ya le habrá dado pistas suficientes para saber si se trata de su cooperativa o no, aunque debo advertirle, amable lector, que posiblemente no haya más de dos con esas características. Si es la suya, es para sentirse orgulloso, porque esta cooperativa es la prueba de que la honestidad es el motor del cambio y la base principal para el éxito de un emprendimiento solidario.
Si no es la suya, lo siento, pero no es el único o la única en esa situación; hay miles de socios como usted, lastimosamente.
¡Lula me quiere! ¡Mendes Thame no me quiere! ¡Dilma me quiere! y continuamos desojando margaritas. El desen- lace de las negociaciones con el Brasil sobre las reivindicaciones paraguayas es comparable a una simpática tragicomedia, en el que temas de suma importancia a nivel nacional, tales como la propiedad del 50% de la energía paraguaya en Itaipú, la seguridad energética del Paraguay, las compensaciones por energía cedida y la venta de energía en el mercado brasileño, dependen de la buena voluntad y el capricho de congresistas y altos funcionarios del Gobierno brasileño. ¿Cómo terminamos así? Como en toda tragicomedia, el tema principal es de carácter serio y de gran importancia “recuperar la soberanía paraguaya”. Sin embargo, el desen- lace de estas negociaciones se ha caracterizado por una secuencia de ridículas decisiones tomadas por nuestras autoridades con base en ilusiones optimistas y con trágicas consecuencias para el país. En el tema de las renegociaciones, este gobierno se ha caracterizado por sus improvisadas y negligentes decisiones por parte de gente inepta o entreguista sobre temas de suma importancia. Este es el resultado de la inutilidad e incompetencia de nuestros negociadores. A continuación evaluaremos algunas de estas.
1- La línea de 500 kV: el presidente Lula compromete a su país, sin autorización de su congreso, a regalar al Paraguay una línea de 500 kV de más de 500 millones de dólares; infraestructura que será utilizada en beneficio del Paraguay y en contra de los intereses del Brasil (menor disponibilidad de energía barata para São Paulo y un regalo de 500 millones). ¡Si yo fuese un congresista brasilero, también pondría todas las trabas posibles y jamás aceptaría una entrega tan colosal de recursos de mi país y en detrimento del mismo! ¿Qué hicieron nuestros campeones negociadores antes la “tan generosa oferta” del presidente Lula? Sin más ni más, decidieron cancelar de forma negligente todos los créditos paraguayos con el BID y el Banco Mundial previstos para la construcción de la línea, dejando la seguridad energética del país en las manos y la buena voluntad del Gobierno brasileño. ¡No existe una peor entrega que esta! Para empeorar la situación, el regalo ya no es regalo. Ahora había sido que el Paraguay debe aportar también cerca de 100 millones de dólares y sin asegurar la participación importante que corresponde de empresas nacionales en la construcción de la obra.
2- La Firma de la Nota Reversal (NR) que trata la triplicación del factor multiplicador por cesión de energía: La Cancillería brasilera prepara la NR (¡seguro! bajo los ojos de los mejores de Itamaraty, porque el Brasil nunca improvisa); el embajador brasileño entrega la NR a nuestro improvisado canciller, quien responde y firma la NR sin realizar ninguna consulta previa y sin ningún tipo de asesoría técnica ni de sus asesores de la CEBH ni del equipo técnico de Itaipú-ANDE. Recuerdo que al día siguiente de la firma de la NR, el diario ABC Color reclamaba que la NR no tenía fecha de puesta en vigencia; también recuerdo una larga evaluación realizada por el Ing. Canese sobre el vocabulario utilizado en la redacción de la NR y las posibles consecuencias negativas para el Paraguay. Y, por supuesto, cómo olvidar la desesperación de nuestro improvisado canciller llamando a la oficina del entonces director general paraguayo (DGP) de Itaipú, Dr. Carlos Mateo, y pidiendo que el equipo técnico revise la ya firmada Nota Reversal. Sr. canciller: ¡lo hecho, hecho está! ¡Por lejos, esta fue la madre de todas las improvisaciones!
3- El cambio repentino del director general de Itaipú: es posiblemente una de las acciones más caprichosas que el presidente Lugo haya tomado durante el proceso de renegociaciones. ¿Qué clase de mensaje recibe el Brasil con el cambio repentino del DGP de Itaipú? Supongo que el Brasil simplemente vuelve a comprobar que los paraguayos seguimos siendo ingenuos, improvisados, poco serios e inútiles, cuando no corruptos, y que definitivamente no estamos en condiciones de medirnos con los grandes teóricos de Itamaraty, que por siglos han protegido celosamente los intereses del país continente. Además de exponer todas nuestras debilidades con una sola decisión, también se perdió la visión defendida por Carlos Mateo: “Paraguay y Brasil son socios en la producción de energía eléctrica; seamos también socios en la comercialización de la misma”. Así mismo, todos los esfuerzos para presentar al Paraguay como una plataforma de inversión para la industrialización y la utilización de la energía de Itaipú fueron dejados de lado. Además, se echó a perder todo el trabajo del grupo técnico Itaipú-ANDE sobre las estrategias de venta de energía eléctrica en el mercado brasileño, tanto de la energía proveniente de Itaipú como de la energía proveniente de futuras plantas de generación de capital privado en el Paraguay. ¿Qué paso con las propuestas técnicas paraguayas para la venta de energía en el mercado brasileño? ¿Qué hizo el actual director Gustavo Codas? Además de ser identificado por la prensa brasilera como un brazo político de Lula en Paraguay, el actual director paraguayo se ha dedicado a rodearse de asesores en el departamento de “responsabilidad social” y ha utilizado el Parque Tecnológico Itaipú para repartir semillas y herramientas para el campo. ¿Qué clase de respeto esperamos del lado brasileño de la Itaipú Binacional? Siempre imagino lo mucho que debe reírse Jorge Samek cuando se le pide la firma para avalar este tipo de actividades en el lado paraguayo.
4- El “Ala Dura”: del “Ala Dura” no hay mucho que decir, puesto que nadie sabe qué pasó de ellos. ¿Dónde está el Ala Dura? ¿Qué paso con la causa nacional? ¿Por qué el Ing. Canese solo aplaude los pocos-claros logros de este gobierno con respecto a las negociaciones? ¿Por qué el Ing. Canese, quien en su momento había sido un duro crítico del Brasil, ahora afirma que todo está encaminado? ¿Sigue el Ing. Canese realizando seminarios sobre las reivindicaciones paraguayas en Itaipú? ¿Con qué seriedad nos miran los teóricos y estudiosos de Itamaraty? Si nuestro gran teórico decide dedicarse al proselitismo, postulándose para la intendencia de Asunción, fracasa y vuelve como asesor de la Cancillería. ¡Si yo fuese de Itamaraty, me estaría riendo!
Mientras el Paraguay no presente una propuesta concreta que formule beneficios tangibles, tanto para Paraguay como para el Brasil, como socios, seguiremos dependiendo de la voluntad y el capricho del Brasil. No se puede pretender grandes beneficios para el país si se continúa con las viejas fórmulas del rentismo energético y si solo se sigue mendigando más ganancias por nuestra energía cedida. La única forma de que el Brasil nos tome con la seriedad correspondiente es si el Paraguay presenta una propuesta en la cual los brasileros se beneficien de nuestros grandes recursos y nuestra posición geográfica estratégica para el intercambio de energía a nivel regional y, al mismo tiempo, los paraguayos nos beneficiemos de su robusto desarrollo económico y su creciente necesidad de energía eléctrica. Esto no se logrará con los actuales representantes, asesores y negociadores debido a su incapacidad y falta de visión.
*Ing. Nelson Cristaldo. Recibió el título de ingeniero eléctrico en Temple University, USA, y el título de máster en ingeniería en sistemas de potencia en Florida International University, USA. Actualmente se encuentra trabajando como consultor del área de Planificación Energética.
El apasionante desafío de generar el desarrollo rural en nuestro país, concepto este que excede ampliamente el término muchas veces indefinido o equívoco de la “reforma agraria”, solamente se logrará mediante un amplio consenso entre el Gobierno, los campesinos y el sector privado. Ahora bien, el diálogo excluyente que el Poder Ejecutivo mantiene con un grupo de violentos dirigentes “sin tierra”, relegando a históricas organizaciones de labriegos, así como a los productores y ganaderos paraguayos, se orienta en sentido exactamente contrario a la promoción del bienestar rural en el Paraguay, además de generar una serie de sospechas que deberían ser debidamente despejadas por el presidente Fernando Lugo y sus colaboradores inmediatos.
Tanto la Federación Nacional Campesina (FNC) como la Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (MCNOC) expresaron recientemente su indignación por la reunión que el presidente Lugo, supuestamente a fin de “discutir la reforma agraria”, mantuvo la semana pasada con los cuestionados líderes que pretenden la compra de las tierras del brasileño Ulisses Rodrigues Teixeira.
Con su reprochable actitud, el Poder Ejecutivo privilegió a un sector que utiliza la violencia para sustanciar sus reivindicaciones, emitiendo así un peligroso mensaje al resto de la ciudadanía: su autoridad puede ser fácilmente doblegada a través de la aplicación de métodos extorsivos. A pesar de estar procesado por dirigir a un grupo de hombres encapuchados armados que en reiteradas ocasiones invadieron la propiedad de Teixeira, el controvertido “líder” José Rodríguez –procesado por la justicia en San Pedro– se pasea como Juan por su casa en las instalaciones del mismísimo Palacio de López y de Mburuvicha Róga, con el supuesto propósito de “debatir” con las más altas autoridades nacionales un tema de enorme relevancia como es el del desarrollo rural.
La condenable permisividad del Presidente de la República erige así en interlocutor de una sensible cuestión económica y social de la realidad nacional a un hombre con pésimos antecedentes en materia de respeto y cumplimiento de la ley.
Se da pie de esta forma al surgimiento de innumerables y legítimas sospechas sobre la verdadera intención del Gobierno, de donde se justifica el reclamo formulado por uno de los líderes de la MCNOC, Luis Aguayo, en el sentido de que “últimamente todo se maneja con un pequeño grupo privilegiado, sobre todo de San Pedro”, en directa alusión a la poderosa influencia que ejerce sobre Fernando Lugo el gobernador de dicho departamento, José “Pakova” Ledesma, y su grupo de radicalizados compinches.
En realidad, todos los indicios apuntan –una vez más– en dirección al reiterado y oscuro “interés” del oficialismo por adquirir las tierras de Ulisses Rodrigues Teixeira, algo que, a esta altura de los acontecimientos, no puede interpretarse sino como la pretensión de aumentar el tamaño de la “zona liberada” que se encuentra en la región.
Si el Gobierno no tuviera nada que ocultar, si lo que en verdad lo motivara fuera una real promoción del desarrollo rural en el Paraguay, debería convocar inmediatamente a todos los sectores involucrados en la cuestión –labriegos, productores, ganaderos y representantes del sector público– para abordar de manera transparente la problemática y buscarle una solución, con metas asequibles y de cumplimiento progresivo en el corto, mediano y largo plazo.
En reiteradas ocasiones durante su campaña presidencial, Fernando Lugo aludió a su compromiso para producir “una urgente reforma agraria” en el Paraguay, prometió “dotar de infraestructura a los asentamientos”, “mejorar las condiciones de vida de los campesinos” y “aplicar una reforma agraria que no se limite a la entrega de tierras”. Lamentablemente, pasada ya la mitad de su mandato, el único “avance” que ostenta el Ejecutivo es su empecinado y sospechoso interés por comprar las tierras de Teixeira. Todo lo demás ha quedado en el papel y en la historia. Mientras tanto, el campo y los campesinos paraguayos continúan desconociendo qué exactamente significa y a dónde lleva el tan promocionado “cambio” que el gobierno luguista asegura personificar.
Un nuevo estudio actuarial, difundido la semana pasada, sobre el IPS ha disparado de nuevo la alarma respecto al futuro de la entidad previsional y sus asegurados. Los augurios no son alentadores, pero se está a tiempo de corregir rumbos. Sin embargo, el problema más grave que se cierne sobre el país es la gran cantidad de paraguayos que nunca accederán a una jubilación y que se convertirán en una carga más para el Estado. Esta es la verdadera bomba de tiempo que el Gobierno debe desactivar.
El estudio y la proyección actuariales del régimen de jubilaciones y pensiones del Instituto de Previsión Social (IPS) fue elaborado por la Organización Ibe- roamericana de Seguridad Social (OISS). El documento realiza una serie de consideraciones para concluir que, en el mejor de los casos, la mencionada entidad previsional podría hacer crisis en 30 años o, en el peor de ellos, co- menzará a mostrar resultados negativos en apenas 10 años.
La sola posibilidad de que entre en crisis y deba ser socorrida por el Estado una entidad que actualmente tiene 340.000 aportantes y que mantiene en los bancos depósitos por un valor cercano a los 500 millones de dólares, resulta verdaderamente preocupante. A pesar de su gran tamaño, sin embargo, el IPS apenas representa una parte minúscula del problema.
Datos oficiales manejados por la Dirección General de Estadística, Encues- tas y Censos (DGEEC), conforme con la última Encuesta Permanente de Ho- gares (EPH) 2009, señalan que el 76% de los trabajadores de nuestro país no cuentan con un seguro para su salud y apenas el 36% de la población asa- lariada que posee hoy una ocupación, está aportando a un sistema para su futura jubilación. Ojo, que el dato solo corresponde a la población asalariada y no menciona a aquellos que trabajan de manera informal, sin contar con una remuneración mensual segura.
Aunque no hay datos actualizados precisos, la última información veraz exis- tente señala que el 80% de los trabajadores del país no tienen la más mínima posibilidad de acceder a un beneficio de jubilación. He aquí el verdadero pro- blema que deberá afrontar el Paraguay en un futuro no muy lejano.
Muchos dirán que para ello aún falta mucho tiempo, pero el drama está a la vuelta de la esquina. Se trata de millones de compatriotas que en los próximos 30 años deberán afrontar su vejez sin tener un ingreso seguro para su alimen- tación, atención sanitaria, etc., y sin contar ya con las fuerzas suficientes para impulsar algún emprendimiento. A ello se suma la situación de pobreza que afecta a 1 de cada 2 paraguayos, lo cual significa que los familiares de estas per- sonas mayores tampoco tendrán los recursos para socorrerlas.
La realidad de nuestro país muestra dos problemas fundamentales en esta materia: por un lado, la gran informalidad en materia laboral; y, por otro, la falta de leyes que permitan a los trabajadores por cuenta propia invertir parte de sus ingresos con la esperanza de un futuro digno.
En lo que hace al primer elemento, el hecho de que solo el 36% de la po- blación asalariada aporte a un seguro social demuestra que la informalidad, en cuanto a aquellos que tienen un salario fijo, llega fácilmente al 65% de los trabajadores. En cuanto a los segundos, es necesario que el Estado impulse una reforma previsional para que los cuentapropistas, la población subocu- pada, pueda contar con un sistema de jubilación.
Es urgente que las autoridades nacionales del Ejecutivo y el Legislativo se con- cienticen del grave peligro que se cierne sobre el país y tomen las decisiones nece- sarias para corregir rumbos y desactivar esta peligrosa bomba de tiempo.
Horacio Cartes, el Presidente del Club de Fútbol Libertad, un exitoso empresario que saltó a la arena política hace pocos meses, confesando planes presidencialistas para el 2013, y éste fin de semana se apoderó del Partido Colorado en una Convención Extraordinaria convocada a su antojo y por él financiada para ser consagrado nuevo patrón.
Escenas de sillazos, trompadas, botellazos, vestimentas destrozadas, mujeres casi desnudadas, respondieron a la instalación de la mesa de la asamblea, presidida por el Senador Juan Carlos Galaverna, en abierta violación de los estatutos partidarios que prohíben actuar de convencionales a los miembros de su Junta Directiva.
El espectáculo fue un atraco y un copamiento, comentó Luis Becker, un veterano dirigente colorado, quien recordó una convención de la década del 40, que también fue atropellada y asaltada por facciosos, al grito de “a sillazos o a balazos iremos al Palacio”.
Cartes recién apareció en la sede partidaria, en el centro de Asunción, después del mediodía, cuando su victoria estaba asegurada en manos de Galaverna, su principal operador, fogoso y deslenguado orador, cabecilla de varias trampas parlamentarias y violaciones de la Constitución en los últimos 15 años, que ha confesado públicamente, valiéndose de la impunidad que le otorga una desnaturalizada Corte de Justicia.
La Convención fue convocada para reformar los estatutos del partido, bajando de diez años a uno la edad de afiliación, como plazo mínimo para aspirar a un cargo en la dirección, todo un ardid para legalizar la candidatura a la presidencia partidaria del recién llegado Cartes.
Un Congreso Nacional, previsto para marzo, decidirá su futuro orgánico, pero hay coincidencias en los sectores de la opinión pública que aún tienen paciencia para soportar estos culebrones de mal gusto, que la carrera está ganada antes de la partida, como se estila en las trampeadas carreras de caballos, cuando un solo apostador le juega a todos, aunque discriminando el monto de los billetes.
De 806 afiliados habilitados para participar en la asamblea, lo hicieron 793, de los cuales 569 votaron por el nuevo mandamás, y 218 en contra, un resultado que los perdedores declaran públicamente que es producto de la compra de convencionales.
Ello, mirado con gafas limpias, evidencia un resquebrajamiento del partido, nacido en 1880 con el nombre de Asociación Nacional Republicana (ANR) y que ha gobernado el Paraguay durante 79 años como una hacienda, propiedad de pequeñas roscas mafiosas, más de la mitad con sangrientos regímenes militares.
Dos fracciones enfrentarán a Cartes y su Movimiento “Honor Colorado”, que para sus adversarios es mejor llamar Horror Colorado, encabezadas por la dupla presidencial Nicanor Duarte Frutos y Luis Castiglioni, derrotados en abril del 2008 por el ex Obispo Fernando Lugo, y otra por el Presidente del Club de Supermercadistas Eliazar Salemma y Zacarías Irún, un potentado que reina en Ciudad del Este, centro del contrabando de las Tres Fronteras, con Argentina y Brasil.
Conociendo la historia acomodaticia y poco honrosa del Partido Colorado, con gran vocación de poder y habilidad para explotarlo en beneficio de sus máximos dirigentes, ninguna sorpresa resultaría si dentro de unos meses, las tres tendencias se abrazan en vísperas de la campaña electoral por las presidenciales de abril del 2013.
Mucho dependerá de la inversión monetaria que esté dispuesto a hacer Cartes, a quien el partido le debe la financiación de las elecciones municipales de noviembre pasado, las cuales permitieron recuperar algo las alicaídas fuerzas después de la derrota del 2008 ante la Alianza Patriótica para el Cambio.
Esa alianza resultó un heterogéneo acuerdo electoral, que aceptó presentarse en torno a los seis puntos del programa común que hizo posible el triunfo de Lugo pero que, una vez incumplidos en su 90 por ciento, ha entrado en una profunda crisis, agravada por la ambición de cargos por algunos, y la división de las organizaciones progresistas.
Galaverna es el motor político del mejor avión de Cartes, y sus desplazamientos de los últimos meses demuestran una firme predisposición para efectuar toda clase de piruetas con tal de consolidar el dominio del partido por su nuevo patrón, a tal punto que, una vez que sintió que la Convención le obedecía, pidió silencio y se puso a rezar.
Ese gesto de utilización de la religión no es nuevo en la tradicional hipocresía de la muy devota cúpula colorada, pero adquirió mucha presencia en el país con la Iglesia Raíces bajo el mandato de Duarte Frutos, entre 2003 y 2008, y ha continuado con la adhesión pública a la Secta Moon de la actual Presidenta del partido, Lilian Samaniego, hermana del flamante Intendente de Asunción, Arnaldo Samaniego.
Cartes es el único que puede garantizarle a Galaverna una reelección en el Senado que necesita como el agua, porque sus enemigos, muchos de los cuales pueden volver a ser amigos mañana, están con los cuchillos afilados entre los dientes, esperando que pierda los fueros para intentar someterlo a una investigación judicial, a los efectos de obligarlo a probar el origen de su cuantiosa fortuna, en una reacción motivada por envidia más que por una razón moral.
El nuevo líder colorado está acostumbrado a ganar, incluso con el Club Libertad, que levantó cabeza desde el momento que comenzó a recibir sus dólares. Reconocido empresario creativo y emprendedor, Cartes ha llegado a esta nueva competencia después de hacer muchos números y calcular que la inversión es rentable.
En la mitad de los noventa, un colega empresario suyo y también muy exitoso, Juan Carlos Wasmosy, se lanzó a la política e igualmente en filas coloradas, después de haber transitado por otros espacios partidarios buscando ubicarse en puestos de avanzada, y resultó electo fraudulentamente Presidente de la República.
Galaverna fue su principal operador y, tiempo después, confesó ante la prensa que había hecho trampas en las papeletas para que ganara Wasmosy, quien declaró que la campaña le había absorbido ocho millones de dólares pero que estaba contento porque, en cinco años, haría avanzar cincuenta al país.
Resultó un avance en reculada, en todos los planos, menos el suyo personal, pues salió más rico aún, producto de un acertado cálculo de profesional de la especulación que invirtió ocho para ganar ¿ochenta? y, además, antes de irse, privatizó casi 200 kilómetros de la ruta que va de Asunción a Ciudad del Este.
Una cosa que Wasmosy no previó fue la reacción de la ciudadanía que, silenciosa y a menudo acusada de inercia e inconsciencia, calladamente se cobra algunas deudas, enterrando por años o para siempre, a los políticos que cumplen su mandato sin resolver ninguno de los problemas más acuciantes del país.
En los últimos veinte años, el pueblo ha ido conformando una lista de políticos “quemados”, como son todos los Vicepresidentes de la República, tres colorados y uno liberal, que ha habido en ese lapso, además de Wasmosy y sus colegas y correligionarios Raúl Cubas y Luis González Macchi, a quienes se suman dos Intendentes Colorados y uno liberal, todos recibiendo una repulsa general.
Cartes, un todo terreno, quizás conozca un poco más que ellos la capacidad olfativa del pueblo paraguayo, indígena en sus orígenes, cuya intuición juega un papel muy importante en la medición de los personajes públicos, aunque estos no lo comprendan y por ello se equivocan tanto, incluso el propio Lugo, que comienza a recibir mensajes de rechazo desde las mismas filas que más lo apoyaron desde un primer momento.
Este año paraguayo estará teñido de política y mucha politiquería, los colorados buscando recomponer su rompecabezas, los liberales tratando de construir un candidato presidenciable pero con muy poca argamasa entre sus manos, y los sectores de izquierda condenados a entenderse y sumar fuerzas para no desaprovechar esta oportunidad histórica de ser actores en la reconstrucción del país, para que impere justicia y equidad social, a los efectos que la democracia deje de ser un cuento.
Uno de los símbolos más importantes de la arquitectura eclesiástica asuncena es la Iglesia de Trinidad, la misma será objeto de mejoras en su iluminación con miras al Bicentenario de la Independencia Nacional.
El sacerdote Valmir Cassim explicó que el proyecto se basa en el mejoramiento de la iluminación exterior del templo, para que pueda lucir su belleza arquitectónica”
El costo de la inversión para la restauración de dicho patrimonio histórico y cultural del Paraguay, tendrá un costo total de cerca de un mil millones de guaraníes. “En un plazo de tres meses, ya contaríamos con esa iluminación monumental. Estamos en trámite de aprobar la parte que tiene que ver con el cercado, de la perimetral del predio de la iglesia, también viendo la parte del color e imagen, porque queremos emprender también esas cuestiones”, señaló el arquitecto Gustavo Glavinich, director de Obras Públicas del MOPC.
Refirió que las restauraciones podrían durar todo el año, pero que algunos aspectos puntuales como el color, el borde, el perímetro y la iluminación concluirían para el 10 de mayo. “Y el año pasado ya hicimos la reparación de todo el techo, la cobertura y el blindaje para que no filtre agua”. En cuanto a la iluminación, acotó que verán el financiamiento o subsidio del costo del consumo de energía eléctrica o incorporar un sistema de ordenamiento de su utilización solo para grandes eventos.
Remarcó que la gran mayoría de los patrimonios del país están en estado de deterioro porque no existe una cultura de mantenimiento. “A partir de estas intervenciones, queremos gestionar un sistema de mantenimiento a través del tiempo, esto es realmente de la ciudadanía y debe sentirse comprometida con todo lo que tiene valor que jerarquiza su barrio y que le da sentido de pertenencia con todas estas joyas patrimoniales”.
OTRAS OBRAS
En el Barrio Santísima Trinidad se prevé realizar otras refacciones, especialmente en el ex cine Cañisá. “Es interesante, es otro de los puntos de proyecto de recuperación y de puesta en valor de los lugares emblemáticos de Trinidad y la estación de tren, que nos parece un desperdicio tener de esa manera”.
Comentó que el año pasado presentaron un plan de puesta en valor del Patrimonio del Paraguay. “Esto nos llevó a tener conocimiento de muchos lugares o sitios naturales o de valor histórico que no teníamos en el listado y que realmente son maravillosos. Estamos hablando hoy día de 3000 sitios, monumentos o edificios de valor patrimonial en todo el país, que es interesante para hacer un país que valore su historia y patrimonio”.
UN POCO DE HISTORIA
La Iglesia de Trinidad forma parte de las grandes obras de Don Carlos Antonio López, primer presidente constitucional del Paraguay. Fue construida en el año 1854 por el arquitecto italiano Alessandro Ravizza, según datos proveídos por el Ministerio de Educación. Esta iglesia está ubicada en la colina más elevada del barrio de Trinidad y su fachada se encuentra frente a la que fuera vivienda de su creador, el presidente de la época, Don Carlos.
Este patrimonio tiene un estilo neoclásico con pinturas en todo el techo. Además el altar está trabajado con estilo barroco tardío conocido como Rococó, que fueron traídos de la iglesia de Yaguarón. La historia recuerda que dicha iglesia sirvió como capilla particular de la familia López. Incluso los restos de Carlos Antonio López estuvieron por un buen tiempo en el lugar, que posteriormente fue trasladado al Panteón de los Héroes.
Según un informe de las Naciones Unidas, el crecimiento económico del Paraguay continuará entre los más altos de la región en el 2011. De acuerdo con el documento, la expansión llegará al 5%, por encima del promedio estimado para esta parte del mundo. El nivel de las exportaciones se mantendrá, se espera que la industria siga en buena racha y también que las remesas procedentes del exterior aumenten. Aunque no son cifras similares a las que cerraron el 2010 -cuando se llegó a un histórico 14,5% de crecimiento-, los pronósticos son verdaderamente alentadores. Estas perspectivas positivas -que los analistas incluso prolongan hasta el 2012- hacen necesario insistir en la ocasión inmejorable que tienen tanto el gobierno como el sector privado de aprovechar al máximo la bonanza coyuntural para optimizar la infraestructura del país y realizar mayores inversiones. Este es el único camino para superar el atraso crónico, la pobreza y la marginación social.
Es fundamental que el Paraguay no deje pasar la oportunidad histórica que se le presenta en estos años. No hay que olvidar que la economía nunca se comporta de forma lineal, ya que alberga en su seno poderosas fuerzas que no operan concertada ni armónicamente. A un buen periodo puede suceder otro lleno de dificultades, razón por la cual es indispensable explotar al máximo los contextos favorables, como el que en la actualidad vive nuestro país. En este sentido, el asunto central de la economía paraguaya es la generación de empleo. Con un sustancial incremento en la cantidad de mano de obra ocupada se logran beneficios globales que van desde la dinamización del mercado interno y la elevación del consumo hasta la formalización de la economía. Los buenos números que hoy ostenta el Paraguay, sumados a su innegable estabilidad macroeconómica, deben ser utilizados como elementos esenciales de una estrategia que busque en el exterior la atracción de nuevos capitales e inversiones.
En este punto le corresponde al Ministerio de Relaciones Exteriores un papel clave que en el presente no está cumpliendo a cabalidad.
Otro eje de la acción del Estado en la consolidación del crecimiento económico tiene que ver con el fuerte estímulo al emprendedurismo. Es fundamental allanar el camino a los micro, pequeños y medianos empresarios, derribando las barreras burocráticas y propiciando facilidades fiscales para la apertura, habilitación y funcionamiento de sus emprendimientos. Este sector es de lejos el mayor generador de fuentes de trabajo en nuestro país y, en atención a esta importancia social, merece el pleno respaldo de las autoridades. La disposición de líneas de crédito accesibles y un adecuado asesoramiento técnico y financiero pueden ser en este sentido de un enorme impacto.
Las excelentes perspectivas económicas hacen todavía más urgente la superación de algunas graves deficiencias de nuestra estructura. La solución definitiva al problema del abastecimiento de cemento, la mejora radical de las terminales aeroportuarias -por la vía de la concesión o de la inversión directa del sector público- y la garantía de navegabilidad del río Paraguay todo el año son solo algunas de las tareas que el Estado debe afrontar en el más breve plazo si no quiere que los indicadores y estadísticas positivas se conviertan en un buen recuerdo antes de tiempo.
Para el año 2012 se prepara un nuevo censo nacional de población y viviendas que incluirá en esta oportunidad nuevas áreas de recolección de datos e informaciones y se desarrollará repondiendo a una nueva metodología. El censo nacional se lleva a cabo cada 10 años y es una herramienta estadística de primer orden para conocer con precisión las condiciones de vida, la distribución demográfica y el comportamiento de las poblaciones rurales y urbanas. Las conclusiones que se obtengan a partir de la colecta nacional pueden y deben servir de sustento a planes de crecimiento económico y a políticas de impacto social. Por buena que sea la voluntad de los gobernantes, sin instrumentos científicos como el censo los esfuerzos por superar la pobreza o por satisfacer las necesidades sociales se volverían inútiles.
La importancia del censo nacional está pues fuera de toda duda y es imprescindible que se hagan los ajustes técnicos y metodológicos requeridos para conseguir una “radiografía” de buena calidad y confiable de nuestra sociedad.
Un ejemplo que ratifica la necesidad de incorporar preguntas y temas de investigación es la fuerte emigración que nuestro país ha experimentado en los últimos años. Atraídos por el boom económico en otros países y ante la imposibilidad de hallar buenas perspectivas laborales a nivel loca, miles de paraguayos abandonaron su patria para instalarse en el extranjero, de manera particular en Argentina y España; aunque también Estados Unidos y Brasil se transformaron en el destino de las corrientes migratorias. Conocer cuáles fueron las zonas del país que expulsaron un porcentaje mayor de población y porqué, puede ayudar a aplicar políticas que atenúen el fenómeno o que, hasta cierto punto, lo reviertan. La migración ha causado cambios de hábitos -sociales y de consumo- y también ha modificado las estructuras familiares en muchos lugares del país. El censo nacional, al integrar esta problemática, ofrecerá la posibilidad de dimensionar las proporciones del desarraigo y sus consecuencias.
Sin esta medición cuantitativa es imposible pensar en acciones de contención en las familias y las comunidades.
El censo del 2012 también se ocupará del nivel de acceso y la capacidad de manejo de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC´s) en la población paraguaya. Se trata también de información crucial para medir la penetración de las herramientas modernas en el tejido social paraguayo. Los datos, una vez cruzados con los indicadores socio-económicos, podrían ser empleados además para evaluar los sistemas educativos y la magnitud de la llamada “brecha virtual”. Se tendría de esta manera la posibilidad de adoptar las correcciones precisas para ir acortando la distancia entre los sectores sociales más vulnerables y las nuevas tecnologías.
El censo se enfocará además en acopiar información acerca de las condiciones de vida de las personas con discapacidades. El estudio será beneficioso sobre todo porque suministrará un fundamento estadístico para la formulación de políticas de salud pública relacionadas a este sector. También se sabrá cuántas personas soportan discapacidades temporales, reversibles o permanentes.
La preparación de un censo nacional exige mucho tiempo y satisface saber que los funcionarios encargados de su organización no solo ya se encuentran trabajando en ese sentido, sino que además buscan la manera de aumentar el valor científico y estadístico de la colecta.
La Municipalidad de la ciudad de Asunción, comienza e intensifica nuevamente sus jornadas de limpiezas barriales denominada Mingas Ambientales, tendiente a erradicar el peligro de la expansión hasta convertirse en Pandemia del terrible Dengue, que ahora en su cuarta fase vuelve con mayor intensidad, ataca con mas virulencia, según los entendidos y es doblemente mortal, por el “cero tipo” vigente, como todos sabemos el transmisor de la enfermedad es el Aedes Eyiptis, y su hábitat son las fuentes de agua estancada, contenidos en floreros, piscinas, estanques pequeños, cubiertas viejas, en fin todo objeto o lugar que sirva para acumular agua, también los yuyales y las suciedades ambientales, pastos altos, basuras, ayudan a la proliferación del mosquito vector.
Lo que muestra esta campaña de limpieza de la Municipalidad, que no es nueva, pues todos los años la comuna tiene que tomar esta iniciativa en forma conjunta con otras instituciones oficiales como el SENEPA, del Ministerio de Salud, para motivar a los vecinos a realizar tareas de limpieza barriales, ante la total falta de respuesta de la ciudadanía y el avance de la epidemia, que este año se cobró sus primeras victimas en el Alto Paraná. En cuanto a la suciedad podemos decir que existe plena democracia y horizontalidad en la población, el abandono y el desaliño no es patrimonio solamente de los barrios pobres capitalinos, sino llega igualmente a los barrios habitados por gente pudiente de la capital, pues informaron que barrios como Mburucuya y Villa Morra, tienen igualmente altos índices de infestación.
Si en estos barrios donde viven la gente con mayores recursos económicos y con poder para contratar jardineros, se tienen los más altos índices de infestación larvarias, que se puede esperar de barrios humildes como el Obrero, Roberto L. Petitt o las comunidades ribereñas de la capital, es decir lamentablemente tenemos que coincidir que en general los paraguayos somos poco afectos a la limpieza, que nuestra conciencia urbana es muy débil, por no decir inexistente, que necesitamos permanentemente que otros nos indiquen el camino a seguir, cuando todos sabemos que hacer para solucionar un problema de salud latente, el dengue, que vuelve año tras año, con mayor intensidad.
Claro que en esto también colabora de manera gravitante, la inacción de las autoridades comunales y del área de salud, al permitir tanta suciedad ambiental, plazas y parques descuidadas, basuras sin recoger y expuesto a la rapiña buitrera de linyeras en la nueva subocupación vergonzosa de recoger desechos de basureros, dejando las bolsas de residuos abiertas y expuestas a la contaminación ambiental con malos olores difíciles de soportar. Pero la culpa principal pensamos, recae en los vecinos que no exigen, ni se exigen a vivir en comunidades más limpias y aseadas exponiéndose con sus familias al contagio de todas clases de enfermedades.
Una nueva serie de asaltos violentos a domicilios y comercios volvió a inquietar a la ciudadanía en los últimos días. Se trata de robos de montos menores de dinero, realizados con rapidez por los delincuentes, generalmente en locales sin resguardo o protección y en horas de la noche o de la madrugada. Las estaciones de servicio son víctimas repetidas de este tipo de golpes en los que con frecuencia los ladrones se desplazan en motocicletas -lo que les ha valido el mote de “motobandis” por parte de la gente-, agreden a empleados y los despojan de sus recaudaciones. También se han denunciado asaltos en otro tipo de comercios, abiertos toda la noche, como lugares de expendio de bebidas alcohólicas y alojamientos de tránsito. A estos delitos hay que sumarle los despojos en plena calle o en el transporte público y los robos en residencias.
Es decir, un conjunto de pequeños atracos -que apenas figuran en las crónicas policiales de los diarios- pero que alimentan una creciente sensación de inseguridad en la población. La responsabilidad por esta situación la tiene no solamente la Policía, sino también el sistema judicial vigente en nuestro país, que permite que delincuentes con una gran cantidad de antecedentes penales puedan obtener su libertad en el corto plazo. Los organismos encargados de aplicar la ley e impartir justicia suelen mostrarse excesivamente veloces a la hora de eximir de la cárcel incluso a quienes han reincidido o que fueron capturados en flagrante delito. Es preciso considerar que de estos asaltos de poca monta, un alto porcentaje de sus autores pasara por lógica a la comisión de delitos de mayor gravedad. Es solo una cuestión de tiempo. Pero si el aparato judicial registra falencias, la Policía no se queda atrás. En este caso, el combate central es interno.
Muchos de estos pequeños golpes llevados a cabo en barrios residenciales, en áreas apartadas o periféricas se organizan y ejecutan con la anuencia, cuando directa complicidad, de agentes policiales. Una de las tareas pendientes del gobierno es desmontar definitivamente esta aceitada máquina de recaudar en que se ha convertido una parte importante de la institución policial. Los índices de corrupción interna continúan siendo muy altos, pese a los primeros esfuerzos -lamentablemente abandonados- desde el Ministerio del Interior en el sentido de desarmar las roscas mafiosas que operan dentro de la Policía. Urge que la institución recupere su prestigio y vuelva a ser respetada por la ciudadanía, que debe ver en los agentes a sus protectores y no a posibles agresores. Un profundo saneamiento ético de la Policía es una condición ineludible para el combate a la delincuencia y la inseguridad.
Para ello, es necesario fortalecer decisivamente el Departamento de Asuntos Internos y ampliar las funciones y prerrogativas de un tribunal de conducta intachable. El gobierno debe dar pasos firmes y veloces hacia una transformación de fondo de la Policía e impulsar, con los demás poderes del Estado, cambios urgentes en la estructura judicial. De lo contrario la inseguridad acabará minando su autoridad. La cuestión tiene además eventuales consecuencias políticas, ya que un estado de permanente inseguridad alienta proyectos autoritarios. La democracia y el miedo no son compatibles.
El muy promocionado crecimiento económico del 14,5 por ciento que logró el Paraguay en el año 2010 sigue siendo objeto de debates y discusiones. Ante esos datos alentadores de la macro economía hay una amplia mayoría de la población de nuestra bicentenaria República que aún no percibe o no siente los beneficios de ese salto de la economía paraguaya.
En algunos sectores el debate va a lo absurdo. Algunos consideran que el crecimiento es mérito exclusivo del sector privado y que el sector público no tuvo casi participación. Entrar en esa discusión no llevará absolutamente a buen puerto ni a los del sector privado ni a los del sector público. No ayudará en nada a encarar las carencias estructurales que necesita el Paraguay para acortar distancia entre la realidad y los desafíos del milenio que se ha propuesto alcanzar en los próximos años para que la gente viva mejor.
A partir del salto que dio la economía paraguaya, el desafío que se tiene en frente es cómo direccionar ese crecimiento para que los paraguayos en general y en particular los sectores más carenciados que no tienen posibilidad alguna de acceder a mejores condiciones de vida, puedan disfrutar, saborear y sentir los beneficios de un buen crecimiento económico, como representa la envidiable e histórica cifra del 14,5 por ciento.
En esta tarea hay corresponsabilidad de los sectores público y privado y de la sociedad en general. El Gobierno tiene la responsabilidad de crear las condiciones jurídica y de seguridad favorables, para que el sector privado pueda sentirse motivado a direccionar sus ganancias hacia el punto más sensible que hace que las personas y las familias mejoren su condición de vida y tengan acceso a servicios básicos para llevar una vida digna: la creación de fuentes de trabajo. Para ello, su gestión deberá apuntar, entre otros aspectos, a un mejoramiento sustancial de la educación y la capacitación de las personas y lograr así un cambio de mentalidad de la gente para el involucramiento pleno al tren del desarrollo integral y la producción.
Informes oficiales señalan que la pobreza se redujo apenas un 3 por ciento. Esto demuestra que sigue existiendo una gran brecha entre el crecimiento macro de la economía y la situación de indigencia de un amplio sector de la sociedad paraguaya.
Ese es el gran desafío que tiene toda la sociedad paraguaya. Generar ideas, gestiones y acciones tendientes a nivelar por arriba los niveles de vida debe ser el gran tema de discusión en la actualidad. En esta tarea estamos comprometidos todos. Porque el hombre es un ser social por naturaleza, y su desarrollo está estrechamente vinculado con el desarrollo de toda la sociedad. En ese sentido, ayudar a la sociedad es ayudarse a uno mismo, porque el bien común es un derecho de todos y cada uno. Por lo tanto, el bienestar de todos debe ser responsabilidad general. De ahí que es preciso acciones y gestos concretos de solidaridad del Gobierno y del sector privado con la situación de indigencia de miles de compatriotas. La solidaridad y la disposición permanente de colaborar con el bien común no puede ser un ideal inalcanzable.
El salón principal de la Casa de la Independencia, tal cual se encuentra actualmente y donde se pueden observar los retratos en óleo de algunos de los próceres de nuestra independencia. Está situada en 14 de Mayo y Pdte. Franco.
Con motivo de la celebración del Bicentenario de la Independencia del Paraguay, la empresa CCP de electricidad e iluminación editó un calendario con fotografías panorámicas que tienen que ver con ese contexto, a base de escritos de Gustavo Laterza Rivarola, imágenes de Juan Carlos Meza y diagramación de Celeste Prieto.
El mes de enero trae una foto de la bahía de Asunción, febrero el interior de la iglesia de Yaguarón, marzo la plaza Uruguaya con la Estación del Ferrocarril, abril las Ruinas Jesuíticas de Trinidad, mayo el interior de la Casa de la Independencia, junio la Ruina de Humaitá, julio el atardecer en Villa Florida, agosto el nuevo edificio del Poder Legislativo, setiembre la antigua Estación del Ferrocarril de Pirayú, octubre la vista del Palacio de López desde la bahía, noviembre el Museo Histórico de Isla Umbú y diciembre el Centro Cultural de la República El Cabildo.
“No estaba atrasado respecto a Latinoamérica cuando, en 1903, el Gobierno paraguayo otorgó la primera concesión de explotación de una usina eléctrica a ‘Carlos Gatti y Cía.’, a la que siguió la de Juan Carosio, que la cedió a la inglesa ‘Asunción Tranway Light & Power Company’, y esta, a su vez, a la argentina Compañía Americana de Luz y Tracción (CALT), en 1919”, escriben en el calendario los directivos de la empresa.
La Compañía Comercial del Paraguay fue fundada el 31 de enero de 1933 y conmemora también 78 años trabajando en el ramo de electricidad e iluminación.
Ahora que las cifras macroeconómicas favorables para el país, en cuanto a crecimiento experimentado en 2010, se encuentran insertas de sobremanera en el imaginario colectivo -aunque la mayoría no goza de sus efectos-, queda transitar el camino en el que durante este año y los subsiguientes se proseguirán las acciones públicas y privadas para consolidar la bonanza obtenida.
Esto se traduce en la búsqueda de los caminos ideales o pragmáticos -llegado el caso- para que la redistribución de la riqueza sea captada por la mayoría que ahora ve pasar el tren de la prosperidad, sin poder tomarlo.
El factor fundamental que actúa como motor de las actividades productivas es la inversión, de tal forma a generar mano de obra y mayor riqueza, que redunde en mejor calidad de vida y consumo de parte de la población, tarea correspondiente al ámbito de las empresas interesadas en el desarrollo de algún sector de la economía; mientras que el rol del Gobierno será resguardar y asegurar los procesos en un marco de competencia y justicia, alejado de los vaivenes político-partidarios que afectan negativamente cualquier proyecto productivo.
Como nunca en los últimos años, los buenos resultados del producto interno bruto (PIB) sirven de palanca para continuar este periodo con el diseño de políticas públicas que permitan mejorar los niveles de infraestructura y logística, competitividad a nivel de bienes y servicios, además de capacitación de recursos humanos, que sirvan de estructura y de modelo a la hora de salir al mundo con productos valorados en su entera dimensión desde los mercados externos.
Ese gran diálogo a veces truncado entre los agentes de la economía y el sector oficial tiene su brillante oportunidad durante el transcurso del Bicentenario, periodo en el que seguramente se revalorizarán los aportes y algunas coincidencias que esgrimieron durante la historia independiente los sectores sociales y políticos en busca del bien común, de tal forma a brindar ahora un nuevo espacio cargado de mayor tolerancia y apertura, con la vista puesta en un mejor devenir para el país.
En ese sentido, la disminución paulatina del antagonismo ideológico y destructivo que acompañó hasta ahora cierto ámbito del debate acerca del modelo de nación que se pretende diseñar, constituye un factor de fundamental importancia, ya que permitirá contar con una visión más abarcante de los verdaderos flagelos y problemas que aún padece gran parte de la población.
Una contribución al espectro nacional tiene que partir de la sociedad civil, hasta ahora todavía absorta en cierta apatía en cuanto al abordaje de los temas nacionales, sobre todo en lo que respecta a las medidas oficiales que impactan negativamente en la calidad de vida, llámense aquéllas aumentos o reajustes, no precisamente del salario del trabajador.
El tiempo que nos depara se encuentra ataviado de muchos desafíos, porque las deudas pendientes son incontables para el Gobierno, y se traducen en una postergada y necesaria reforma agraria, el logro de una mejor compensación de parte del Brasil por la energía de Itaipú, similar reivindicación en Yacyretá con Argentina, generación de mano de obra para evitar más migración de compatriotas al exterior, saneamiento de las instituciones que atávicamente estuvieron manchadas de corruptela, concienciación hacia el cumplimiento de las obligaciones tributarias, combate a la piratería y al contrabando, además de un mejor relacionamiento con los demás poderes del Estado.
Para la clase dirigencial será fundamental una dosis de mayor tolerancia y un trazado de prioridades que interpreten los genuinos intereses de la ciudadanía por encima de los propios, algo más que difícil en un año electoral que promete mucho dinamismo en el sentido de la confrontación estéril.
Y, finalmente, en el ámbito privado están gestados primigeniamente los elementos que deben replicarse en cuanto a las acciones que lleven a una responsabilidad social empresarial, de tal forma a integrar a otros sectores en la búsqueda de un verdadero estado de bienestar, respetando la diversidad de pensamiento y el ambiente circundante.