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HA… CHE RETà PARAGUAY ✓

EL SECRETO DE LA CARNE

Un artículo de la prestigiosa publicación británica Financial Times destaca la calidad de la carne paraguaya, colocándola incluso por encima de las procedentes de otros países y que durante años han definido los estándares de excelencia. Se trata de un reconocimiento de enorme valor para la pecuaria nacional que ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, elevando los índices de calidad, incrementando los volúmenes de producción y exportación y cumpliendo a cabalidad las exigencias sanitarias de los mercados más difíciles del mundo. El sector cárnico paraguayo consiguió sacudirse de la inercia, conquistó nuevos mercados en base a dedicación, esfuerzo y seriedad y se dispone ahora a realizar nuevas inversiones con miras a incrementar el hato ganadero y consolidar las posiciones ganadas a nivel internacional.

 

¿Pero son los ganaderos el único sector que vuelca esfuerzos y empeño en sus labores? De ninguna manera, pero a diferencia de otras áreas de la actividad productiva nacional, los ganaderos han sumado otros dos elementos lamentablemente muy infrecuentes en nuestro medio. El primero, es la coordinación y la sinergia con el sector público. Este es un factor crucial. Sin la cooperación entre los empresarios y las autoridades del Estado los avances serán siempre frágiles y escasos. Es penoso ver cómo proyectos y planes de expansión y desarrollo naufragan por la incapacidad de consensuar criterios y, especialmente, por no poder construir una visión estratégica compartida, una hoja de ruta que sirva de orientación para direccionar los recursos, los esfuerzos y explotar las potencialidades.

 

Coyunturas beneficiosas para el país se pierden por la ausencia de esta alianza, se desperdician circunstancias favorables para los productores paraguayos porque no existen instancias de coordinación o se retacea la colaboración en uno u otro sentido. Es fundamental para nuestro país romper de una vez con la lógica que supone enfrentados por su misma naturaleza a los intereses del sector privado con los del Estado. Se hace necesario deponer los recelos y las desconfianzas con el objetivo de allanar el camino hacia una relación fructífera entre la iniciativa privada y los funcionarios, técnicos y autoridades públicas.

 

El segundo elemento que –además de la seriedad en el trabajo y la unidad interna en el gremio– apuntaló el crecimiento del sector cárnico es la incorporación de herramientas científicas y tecnológicas de primer orden. La labor en el campo, cuidando a los animales al pie de las tranqueras, quizás no pueda ser sustituida nunca. De lo que se trata es de complementarla con los instrumentos más modernos con el fin de ganar cada vez mayor presencia en los mercados del mundo. Se incluyen aquí desde planes de mercadeo y lobby hasta desarrollo de la genética, pasando por la inversión en laboratorios e instalaciones científicas y en el control del cumplimiento estricto de las obligaciones sanitarias. El secreto de la deliciosa carne paraguaya está pues en la convergencia de estos ejes: trabajo serio, más coordinación estratégica con el sector público, más asimilación de las modernas herramientas que la ciencia y la tecnología puede ofrecer en la actualidad. Esa es la ecuación de la calidad.

 

 

 

 

HAY INDÍGENAS QUE PROGRESAN Y OTROS, ANULADOS POR EL ASISTENCIALISMO

Unos 35 años atrás, un grupo de 28 indígenas de la etnia Ache del Alto Paraná “salió del monte” en que siempre había vivido, atraído por un pastor de la Iglesia Evangélica y su esposa, y pasó a instalarse en una aldea ubicada en un inmueble de unas 850 hectáreas.   

Dicho grupo, que hoy cuenta con 156 integrantes, está cultivando en forma mecanizada unas 120 hectáreas de soja y 95 de maíz. Posee, además, unas 20 Ha. de cultivos de subsistencia, pastura para unos 40 vacunos de raza Holando, lechera, unos 120 porcinos de razas mejoradas y siete piletas para cría de tilapias. Lo demás del inmueble, de algo menos de 600 hectáreas, lo han conservado boscoso como lo era cuando abandonaron la vida silvestre, y allí continúan practicando sus antiguas costumbres y ritos religiosos.   

 

La escuela de la aldea está a cargo de la esposa del pastor y en ella reciben la instrucción primaria unos 60 niños. A más de ello, 14 jóvenes realizan estudios secundarios fuera de la colonia y otros 4 ya están efectuando estudios universitarios.   

 

Es de presumir que este grupo indígena, que obviamente ha encontrado una forma de vida mucho más alta y mejor que la de antaño, se irá incorporando cada vez más a la sociedad nacional de un modo parecido al de los inmigrantes provenientes hasta de otros continentes que, principalmente desde el fin de la Guerra del 70, se arraigaron en nuestro país. El caso actual referido, que se diría muy exitoso de la comunidad Ache en cuestión, no es el primero ni el único de su tipo.   

 

Ya en los tiempos coloniales, clérigos franciscanos de la Iglesia Católica crearon pueblos de indígenas que se convirtieron en bases de la nación paraguaya y, en tal sentido, mucho más exitosos que las Misiones Jesuíticas, muchas de las cuales desaparecieron tras la expulsión de los jesuitas que ordenó el rey Carlos III de España.   

 

Los menonitas asentados en el Chaco, y aun tanto el Ejército Nacional como ciertos hacendados, religiosos católicos y otros civiles paraguayos, también han trabajado con indígenas chaqueños a fin de ayudar a su desarrollo cultural y económico y, en definitiva, si cabe el título, a su paraguayización.   

 

Ocurre, sin embargo, lamentablemente, que distintas etnias indígenas encontraron que las disposiciones de la Constitución en vigencia aceptan a los indígenas como ciudadanos (pueden votar y ser electos a cargos públicos que dependen del voto popular) y no les prohíben ser propietarios de tierra propia personal, pero, en general (arts. 63 y 64), apuntan a que las distintas etnias obtengan gratuitamente del Estado la “propiedad comunitaria” de la tierra para “la conservación y el desarrollo de sus formas peculiares de vida”, en las que puedan “preservar y desarrollar su identidad étnica” aplicando “libremente sus sistemas de organización política, social, económica, cultural y religiosa” y aun “el derecho consuetudinario indígena”.   

 

El resultado del enfoque de la Constitución respecto de los pueblos indígenas no parece feliz.   

 

Ciertos grupos étnicos han logrado extensas tierras en “propiedad comunitaria”, pero varias habrían extinguido en ellas la fauna silvestre y hasta la vegetación arbórea y, para subsistir, recurren a la asistencia estatal. Si esta no les llega, vienen a Asunción y se instalan en plazas públicas (que luego quedan destrozadas) hasta lograr lo que necesitan.   

 

Es este, se puede suponer, un negocio útil para su subsistencia, pero opuesto al instinto de desarrollo que late en cada ser humano. Todo esto, además, ha dado lugar a que ciertas organizaciones no gubernamentales –financiadas, se supone, por filantrópicas organizaciones y personas europeas– se dediquen a la “defensa de los pueblos indígenas” gestionándoles la obtención de sus tierras de “propiedad comunitaria” y después también la asistencia estatal continua que se les hace prontamente necesaria.   

 

En lo que hace a los pueblos indígenas, la Constitución de 1992    pudo haber sido muy bien intencionada, pero la realidad es que no ha servido para que los pueblos indígenas puedan “preservar y desarrollar su identidad étnica y sus sistemas de organización política, social, económica, cultural y religiosa” (CN Art. 63), sino para que se conviertan en ciudadanos de segunda o tercera, pobres y altamente dependientes de la ayuda estatal, la que a su vez depende de las contribuciones del pueblo paraguayo.   

 

 

Se está, en suma, ante las dos caras de una misma moneda: por un lado, indígenas que han conseguido vivir autogestionados y progresan por sus propios medios, incorporándose a la sociedad nacional como cualquier ciudadano, y otros en quienes el asistencialismo ha anulado su capacidad de autogestión y los ha dejado a merced de la limosna estatal y la mendicancia.   

 

El Gobierno y algunas ONG que viven a costilla de los indígenas tienen así la oportunidad de comparar y elegir qué política seguir: la que los mantiene inermes bajo sus botas o la que les abre un interesante camino para solos salir adelante.

 

 

 

 

SE PAGARÁN MÁS IMPUESTOS SI LA GENTE VE QUE LOS FONDOS SE UTILIZAN CORRECTAMENTE

El Ministerio de Hacienda está ante la dura coyuntura de que este año debe recaudar muchísimo más de lo que había previsto originalmente, dado el desfasaje del Presupuesto General de Gastos que salió del Congreso y el peligro que se cierne sobre la economía nacional ahora que los poderes Legislativo y Judicial tienen autarquía, es decir, pueden decidir sobre sus gastos sin necesidad de tener autorización de Hacienda. Además, está la evasión tributaria que, en muchos casos, se da porque la gente todavía desconfía -y con razón- del destino del impuesto que paga.

El Viceministerio de Tributación tiene la orden tajante de elevar la recaudación fiscal hasta donde sea posible. La consigna parece ser que se precisa recaudar alrededor del 12% más que el año anterior para hacer frente a los compromisos de este año, principalmente el Presupuesto General de Gastos de la Nación, inflado de manera escandalosa en el Congreso, con un incremento sin posibilidad cierta de financiación que representa más de 300 millones de dólares.

 

Lo peor de estos gastos es que la mayor parte irá a parar en salarios de funcionarios parásitos que no contribuirán a mejorar la atención pública, sino que cumplirán "misiones" político-partidarias. En otros casos, la corrupción tiende sus tentáculos para quedarse con parte del Presupuesto. Hay que sumar a todo, los egresos superfluos a los que son tan adictos los funcionarios públicos.

 

El otro gran peligro para las arcas del Estado es la autarquía que han logrado el Poder Legislativo y la Corte Suprema de Justicia. Esto les faculta a aumentar cuanto quieran la cantidad de funcionarios, por ejemplo.

 

En los últimos días, Hacienda ha lanzado la idea de crear más impuestos. Se habla de aumentar la base tributaria. Pero al final se termina cobrando más impuestos a quienes siempre pagan, a quienes desean trabajar legalmente y aportan consuetudinariamente sus obligaciones fiscales. Con esto se crea una desmesurada inequidad tributaria. Los legales pagan más y los evasores siguen siendo tales y acrecientan sus ganancias al tener mayor "competitividad" frente a sus pares lícitos.

 

La evasión fiscal sigue siendo inmensa en nuestro país. Días atrás el economista Luis Saguier Blanco señalaba que dicha evasión rondaría el 70%, ya que solo unos 350 mil contribuyentes de 520 mil que representa la población económicamente activa, aportan en su totalidad al fisco.

 

Además, se ha hecho poco en la lucha contra la evasión. Para frenar el contrabando se suele recurrir a inocuos controles en zonas periféricas para capturar hormigas mientras el gran contrabando, protegido adecuadamente, ingresa sin problemas.

 

Ante todo esto, la ciudadanía paraguaya no ha desarrollado una cultura tributarista como hay en otros países. Y conste que hoy se cumple en mayor medida. Mucha gente señala que aportaría con gusto si viera que su impuesto se usa correctamente. Si no hubiera tantos hospitales desabastecidos o escuelas que se desmoronan, por ejemplo.

 

Se podrán tomar todas las medidas técnicas para tratar de corregir el déficit del Estado, pero mientras el ciudadano tenga motivos para sospechar de que su dinero va a otra parte y no adonde corresponde, se hará cuesta arriba la tarea recaudatoria.

http://www.ultimahora.com/notas/412457-se-pagar%C3%A1n-m%C3%A1s-impuestossi-la-gente-ve-que-los-fondosse-utilizan-correctamente

 

 

DE HOMENAJES GUA´U, OLVIDOS Y AFINES.

Moneco López

En la madrugada del pasado lunes, murió don Félix Giménez Gómez, famoso como Félix de Guarania.

Era un amante visceral del guaraní, cultor estudioso y pedagógico de esta hipócritamente calificada "segunda lengua oficial", y autor de ochenta y cinco libros, muchos de ellos en español, pero los más entrañables para él, en guaraní.

Su profusa obra incluye dos o tres diccionarios, que fueron reeditados varias veces, siendo el más relevante su Diccionario Etimológico Guaraní.

Don Félix, un señor en el completo y más profundo sentido de la palabra, ya no podía, en los últimos diez años por lo menos, moverse con la antigua comodidad que le permitía multiplicarse trabajando para cubrir los gastos de su hogar.

 

Los entes gubernamentales ligados a la educación y la cultura le dieron con generosidad toda clase de reconocimientos y distinciones, pero sin el complemento en metálico, que tanta falta le iba haciendo cada vez más.

 

En una ocasión dijo don Félix que cuantos más premios recibía (oficiales o de algunos círculos culturales privados), más pobre quedaba, pues debía gastar en ropa y transporte.

 

¿Por qué nadie pensó en ese detalle que estaba tan a la vista?

 

Ahora, capaz que se gaste en bustos y otros tipos de homenaje, más dinero del que hubiera precisado don Félix para vivir bien sus días finales y dejar sus asuntos en orden.

 

Luis León Bareiro, fallecido sin siquiera el reconocimiento lírico al cohete, tan bien manejado por ciertos culturosos.

 

Vivió con cierta holgura mediante la puntual ayuda monetaria de un reducido grupo de amigos liderado por Mario Ferreiro y Julio Escauriza.

 

Dos preguntitas finales: ¿cómo vive Efrén "Kamba'i" Echeverría, con la exigua pensión que le otorgó el Parlamento Nacional?

 

Y ¿cómo vive Roberto Thompson, un guitarrista excepcional, repentinamente invalidado por un accidente cerebrovascular sufrido años atrás?

 

Obviamente, las preguntas son retóricas. Pero como no debería ser así, guardo la esperanza de que algo cambie para bien, al menos para quienes todavía pueden beneficiarse, dentro de su dolorosa realidad.

 

 

¿CANIBALISMO O CONSENSO?

Carlos Dos Santos Pedroso

El impulso primitivo de confrontar, de destruir al adversario, a todo lo que hace y pudiera granjearle aprobación y reconocimiento, es el principal motor de la acción política paraguaya. Este tipo de conducta para acceder o mantener el poder - sin que nadie se escandalice ni reclame - caracteriza a las sociedades primitivas. Fomentar la intriga, confrontar, ridiculizar y desarticular la acción del adversario sigue siendo el modelo básico de interacción que nos ofrece nuestra clase política. Un mezquino canibalismo, sin la inocencia ni ritualidad que atenúa el dramatismo del canibalismo arcaico.

 

En el Paraguay de la post dictadura se asumió como razonable que a tal Presidente, Ministro o Intendente “se le bloqueen proyectos o políticas de Estado que corran el riesgo de ser exitosos y de generar dividendos políticos”. Importa un pito si se abortan consensos trabajosamente alcanzados o se postergan soluciones a necesidades sentidas de la población, a problemas acuciantes de gobernabilidad o de servicios básicos de calidad como los que se ofrecen en las naciones democráticas y modernas.

 

Las naciones en las que sus dirigentes – del estado y la sociedad- lograron consensos básicos y acordaron Políticas de Estado sobre prioridades estratégicas vitales y pudieron ponerlas por obra, hoy, son reconocidas como sociedades modernas avanzadas. Son las que han puesto las prioridades nacionales por encima de las facciosas sin tener que desgastarse en cada fase de implementación de sus grandes proyectos con la controversia politiquera. Son las que han apostado al conocimiento y a la generación de consensos – imperfectos – sobre las cuestiones percibidas como esenciales para sus pueblos y para su inteligencia.

Si la lógica de la confrontación se impone a la lógica del consenso: ¿Cómo acordar e implementar Políticas de Estado de mediano y el largo plazo? ¿Cómo producir conocimientos y anticipar los futuribles[1] de las adaptaciones culturales y tecnológicas necesarias, para aprovechar y disfrutar las ventajas comparativas de las diferentes regiones del país y de su gente.

Con la lógica triunfante del canibalismo vigente, en lo público y en lo privado, sería un preciosismo ridículo pensar en las sinergias de los equipos de estudio de prospectiva e implementación estratégica, de las líneas de acción para jugar con maestría el ajedrez político regional y mundial. Sería un chiste pretender ser protagonistas del vertiginoso desarrollo de la tecnología y de la competitividad y cosa de tarados – aun en el largo plazo- aspirar a mantener la identidad, a ser ricos, cultos, equitativos, y felices.

 

 

 

CASTIGLIONI DERROTADO POR LILIAN

Andrés Granje

Las elecciones internas del Partido Colorado dejan mucho para la reflexión y el análisis, por un lado es incuestionable el triunfo de Lilian Samaniego, la interina en el cargo, se impuso según todos los informes con comodidad sobre Luís Castiglioni, quien aparecía primero en muchas de las encuestas realizadas a priori, que demuestra de paso la falta de seriedad de muchas encuestadoras, en realidad y mas allá de toda la implicancia y todas las lecturas que la victoria de Samaniego genera, en especial para determinar quien será el candidato del Partido en las generales del 2013, lo concreto e indiscutible es el triunfo de Samaniego, haciendo que por primera vez una mujer gane unas elecciones para presidente de la ANR.

Demuestra igualmente como el pueblo pocas veces se equivoca, pues si bien se puede argumentar que Samaniego contó con el apoyo importantísimo del respaldo económico de Horacio Cartes, que fue determinante para esta victoria, no se puede soslayar el hecho que Lilian es una dirigente confiable, ya que puso de pie nuevamente al Partido Colorado, lo organizó para las elecciones municipales, ganó municipios importantes incluido el mas trascendente, el de Asunción, para su hermano Arnaldo y otras cabeceras importantes de departamentos, aparte tuvo una política incluyente en la ANR, lo que finalmente dinamizó la actividad en ese partido vigorizando todos sus cuadros.

 

En tanto su adversario Luís Castiglioni puede ser catalogado como uno de los mariscales de la derrota en las elecciones del 2008, que terminó con la hegemonía de 60 años de esta nucleación, su andar sinuoso, sus alianzas y peleas con Nicanor no ofrecieron la tranquilidad o la confianza al electorado y aun cuando se cernía la sombra de que el advenedizo Cartes se adueñaran del partido y robusteciera sus candidaturas, los colorados mayoritariamente prefirieron a Lilian, es un justo castigo a los políticos poco serios en su comportamiento, creemos que muchísimos colegas de Castiglioni, de diferentes Partidos Políticos, de andar zigzagueantes deben poner las barbas en remojo, no se debe menospreciar la calidad de análisis de la gente, que por otra parte, esta hastiada de los oportunistas y logreros.

 

Aun cuando esta victoria pareciera dar luz verde a las pretensiones de Cartes, creemos que no debiera tener una actitud triunfalista en exceso los seguidores del empresario devenido a político, ya que no estaba en disputa la candidatura para las generales, aunque subyace la idea que no tendrá rival en las internas, cuidado, el pueblo puede brindar sorpresas, después si es el elegido por el partido Colorado, esta la otra gran prueba, las generales, allí dependerá también de la ingeniería que puede armar el oficialismo que hasta ahora es una bolsa de víboras ponzoñosas, sin atinar aun a preparar estrategias conjuntas y menos crear lazos de acercamiento entre todos los sectores con caudal electoral.

 

BRASIL SE BURLA DE LUGO Y DEL PARAGUAY

Faltando solamente diez días para que se efectuara la promocionada primera visita oficial al Paraguay de la nueva presidenta de la República Federativa del Brasil, Dilma Rousseff, voceros del gobierno de Fernando Lugo anunciaron la postergación de la misma hasta nuevo aviso. El motivo: el Congreso del vecino país aún no ha ratificado las notas reversales que contemplan el incremento del pago por cesión de energía no consumida de Itaipú; por lo tanto, la mandataria llegaría a Asunción con las manos vacías, sometiendo a escarnio público a la administración de Lugo, que prometió contra viento y marea la reivindicación de nuestra soberanía energética.    

Hasta el momento, la Declaración Presidencial que el entonces presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva suscribió con Fernando Lugo el 25 de julio de 2009 es letra muerta. Pero, ¿cuál era el espíritu que animaba a los principales referentes del oficialismo en aquella oportunidad? Analicémoslo a partir de sus propias palabras.    

En una entrevista publicada por nuestro diario el lunes 27 de julio de 2009, el ingeniero Ricardo Canese, en su carácter de coordinador de la Comisión de Entes Binacionales Hidroeléctricos, afirmaba que era “inevitable” que la Declaración Presidencial fuera sometida a la aprobación del Congreso brasileño, pero que lo que el presidente Lula “sí ha hecho es dar su acuerdo como gobierno y, además, comprometer a enviarla como una medida de urgencia, lo que obliga a que el Congreso brasileño se expida sobre la cuestión en un plazo perentorio, entiendo que de no más de 45 días”. Pues bien, no solamente un mes y medio, sino VEINTE MESES ya han transcurrido sin que ninguna novedad se produzca.    

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Lacognata, no trepidaba en calificar la Declaración como un “acuerdo histórico”, sin precedentes en los anales de “otras negociaciones diplomáticas de nuestro país”, al tiempo de considerar “llamativo que cierto medio de comunicación enfatiza lo negativo, las dudas, y no lo positivo”, en directa alusión a nuestro diario.    

Tampoco faltaron los paniaguados que descubrieron en la “benevolente condescendencia” brasileña una señal de “fraterna solidaridad” por parte del presidente  Lula Da Silva, que con su gesto buscaba apuntalar políticamente al gobierno de Lugo, de muy endebles fundamentos y comprometida estabilidad.

Como bien lo certifica el paso del tiempo, todas estas declaraciones han resultado en un discurso meramente propagandístico sin ningún sustento en la realidad, hasta el punto de que hoy mismo la Cancillería se encuentra en una situación sumamente comprometida, viéndose obligada a postergar la visita oficial de la nueva mandataria brasileña, para evitar exponer al presidente Lugo a una reunión sin ningún tipo de contenido político ni diplomático.    

En esta terrible encrucijada se debate el Gobierno “del cambio”: ni siquiera las limosnas que el Brasil prometió acercarle es capaz de asegurar, ya que sus pretendidos amigos “progresistas” del vecino país no logran obtener hasta ahora los consensos necesarios en el seno de su propio Congreso para cumplir lo prometido y firmado con el Paraguay.    

Por lo demás, la “dádiva” brasileña no implica de ninguna manera la reivindicación de la soberanía hidroeléctrica del Paraguay. Ella solo se concretará una vez que nuestro vecino nos pague un justo precio por la energía que nos obliga a entregarle, y permita que dispongamos libremente de la misma para ofertarla a terceros países. En suma, mediante la renegociación del oprobioso Tratado de Itaipú, suscrito por dos dictadores en abril del año 1973.    

De hecho, esto fue lo que Fernando Lugo prometió reiteradamente durante la campaña política para que el pueblo lo vote. Gracias a ese discurso se granjeó la simpatía de amplios sectores de la población paraguaya, que confió en él para que, si fuera su presidente, cumpliera la palabra que estaba empeñando.    

Sin embargo, una vez que conquistó la Presidencia, el ex obispo pronto se olvidó de sus propuestas y, haciéndole el juego a Itamaraty, aceptó algunos mendrugos, con lo cual se colocó a la altura de todos sus predecesores colorados, muy poco interesados en la promoción del bien común, pero muy concentrados en la salvación de su propio pellejo y el “prestigio” de sus mendicantes gobiernos.    

A esta altura de los acontecimientos, aun cuando el Congreso del vecino país se disponga a ratificar la palabra empeñada por su propio gobierno –quién sabe cuándo y bajo qué penosas circunstancias y nuevas imposiciones–, lo único verdaderamente real es que la reputación del Paraguay ha sido y está siendo lamentablemente expuesta a un infame manoseo por parte del Brasil. El gobierno de Fernando Lugo pasará, pues, a la historia como aquel que ha consentido tan indignante e injurioso tratamiento.

 

http://www.abc.com.py/nota/brasil-se-burla-de-lugo-y-del-paraguay-3759/

EL GATOPARDISMO DEL GOBIERNO LIBERO-LUGUISTA-MARXISTA

HUMBERTO ZARACHO

Gatopardismo o lampedusiano son dos términos que denotan el hecho o el procedimiento de cambiar algo para que nada cambie. Se origina en la paradoja expuesta en la novela “El gatopardo”, del italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa (1896-1957), donde se expresa la siguiente contradicción: "Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie". La novela de Lampedusa fue llevada al cine con el mismo nombre por el director italiano Luchino Visconti en 1963. La adaptación, de casi tres horas de duración, contó con un reparto encabezado por Claudia CardinaleBurt Lancaster y Alain Delon. La película fue muy bien acogida por el público y la crítica. Ambos términos, gatopardismo o lampedusiano, son generalmente utilizados en las Ciencias Políticas y en el lenguaje político corriente, para identificar algatopardista o lampedusiano, es decir, al político que se autocalifica de reformista o revolucionario, que cede o reforma una parte de las estructuras para conservar el todo, sin que realmente nada cambie y todo siga igual. 

Durante la campaña electoral presidencial el entonces monseñor Fernando Lugo, después de constituirse la Alianza Patriótica para el Cambio entre la corriente liberal y de los marxistas de distintas características o subtipos de socialismo- afirmó que una vez logrado el poder transformaría el Estado paraguayo con una nueva estructura y organización. Igualmente hizo hincapié en que iba a asegurar la defensa de la democracia como estilo de gobierno, y que sería implacable en su lucha contra la corrupción heredada de los gobiernos colorados. También prometió implantar una política socioeconómica eficaz para sacar al Paraguay de su situación de pobreza acordando a los paraguayos un salario digno para sobrellevar con dignidad un nuevo estilo de convivencia. Y, entre sus tantas promesas figuraba devolver a los ciudadanos la seguridad de sus vidas y de sus bienes reduciendo el margen de la criminalidad y la desocupación. 

A dos años y medios del gobierno líbero-luguista-marxista ninguna de sus promesas lo ha cumplido, destacándose por sus mentiras y de sus promesas de cambio. En realidad lo que ha cambiado el ahora exmonseñor Lugo es que sus falacias cada vez van en aumento. Sus antiguas promesas de cambio para alcanzar el progreso y bienestar de sus conciudadanos quedaron en el camino. Hoy día nuestro país experimenta una mayor situación de pobreza, ha aumentado el crimen organizado y la inseguridad ciudadana, como tampoco disminuyó la emigración de los jóvenes paraguayos angustiados por la falta de trabajo y de futuro. En tanto la corrupción de los funciones del actual gobierno se ha acrecentado a niveles nunca vistos. Como prueba puede verse a los nuevos “millonarios” ostentando sus riquezas con insolencia y falta de respeto a la sociedad paraguaya. Surgieron otros tipos de negociados (caso galletas de coquitos, intento de compra de tierras por el INDERT, alza de los precios de combustibles en PETROPAR, compra de inmuebles sin licitación, caso de nepotismo en la administración pública, subsidios sin control a supuestos campesinos, pescadores, personas de la tercera edad y las denominadas “víctimas de la dictadura” (?). Ni qué hablar de las violaciones a la Constitución (caso atraco al Comando de Ingeniería, descabezamiento de los mandos militares a espalda del Vicepresidente de la República, nombramiento último de ministros de la Corte y de la Contraloría General de la República). Ni qué hablar de las periódicas amenazas de asalto y copamiento de Asunción y del Congreso Nacional por bandas de pseudo campesinos armados dirigidos por delincuentes como Noel Benítez, José Rodríguez y otros ex amigos o todavía amigos del ex monseñor Fernando Lugo. La falta de una política exterior firme en la defensa de los intereses nacionales de la República amenazados por algunos gobiernos “amigos” del actual gobernante (caso Lula, Evo Morales y Cristina Fernández) es una constante, así como la continua vejación que son objetos los miembros de nuestras Fuerzas Armadas que contribuye a desmoralizarlos cada vez más. 

Sería innumerable citar los hechos negativos para el futuro del país, y que son conocidos por la ciudadanía honesta. Empero es menester, en honor a nuestra condición de ciudadanos consustanciados con el destino del Paraguay, que la oligarquía política enquistada en el gobierno actual es el reflejo de un grosero y brutal GATOPARDISMO CADUCO QUE PARALIZA CADA VEZ MAS LAS PERSPECTIVAS DE PROGRESO Y BIENESTAR DEL PUEBLO PARAGUAYO, Y LASTIMA SU SENTIMIENTO Y SU DIGNIDAD NACIONAL. 
 

Observación: Este artículo fue publicado en “El Colorado” www.elcoloo.com el 23 de diciembre de 2010.

NINGUNA AUTORIDAD PUEDE ESTAR A FAVOR DE AQUELLOS QUE TRANSGREDEN LAS LEYES

 

Las autoridades del país -cualesquiera fuesen sus rangos- deberían colocarse del lado del respeto a las normas y a las instituciones. Si dan apoyo a los transgresores, el mensaje es muy claro: están a favor de ellos. Esa es la vía más segura para alentar el caos, primero, y la violencia, después, porque todos los sectores se creerán con el derecho de obrar por su cuenta, dejando de lado lo más sagrado de la democracia: la ley.

El explícito apoyo del gobernador liberal de San Pedro, José Ledesma, y del senador Sixto Pereira, de Tekojoja, al líder de la Liga Nacional de Carperos (LNC), José Rodríguez, al visitar a este en la cárcel regional de la capital del segundo departamento, es inadmisible.

Para analizar ese comportamiento, es necesario consignar que la obli- gación de un gobernador departamental y de un senador nacional es, en primer lugar, respetar las leyes de la República y cooperar para que las mismas sean también acatadas por los demás ciudadanos. Un básico principio de autoridad es la prédica con el ejemplo.

 

Otro rol que les compete es guardar la suficiente distancia de las partes en conflicto para mantener su autoridad moral y buscar soluciones que satisfagan a los interesados en litigio. Inclinarse a favor de uno es la manera más segura de distanciarse de los demás.

 

Si apoyan a alguien que está a favor de las invasiones de propiedades privadas -expresamente amparadas por la Constitución-, están dicien- do a la sociedad que no les importa el respeto a las leyes y a las vías ins- titucionales, además de enviar un claro mensaje de que el obrar del trans- gresor es correcto, desde la óptica de ellos.

 

El resultado es que ya no serán considerados interlocutores válidos a la hora de negociar salidas al problema de la tierra. Por lo tanto, su media- ción en los casos conflictivos queda anulada.

 

Tomar partido a favor de un sector les ubica en una posición favorable a determinadas causas y desfavorable a las opuestas. En este caso concreto: se colocan a favor de los que utilizan como metodología la violencia de las invasiones y en contra de los que han adquirido legalmente la tierra.

 

Con actitudes sectarias e irresponsables que comprometen al Gobierno -porque ellos son incondicionales del presidente Fernando Lugo-, ambos contribuyen al agravamiento de la crisis campesina. Lo que logran es que en la vereda de enfrente se endurezcan las posiciones y se haga más complicada la construcción de caminos que lleven al cumplimiento del objetivo campesino de hacerse de tierra.

 

Dentro de ese mismo esquema de irresponsabilidad hay que interpretar el cuestionamiento de Pereira -conocido por operar en contra de algunos funcionarios designados por el Presidente para colocar a sus hombres de confianza, tal como ocurre, por ejemplo, en la Secretaría de Acción Social (SAS)- hacia el presidente del Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra, Eugenio Alonso. El trasfondo de la crítica es que este quiere poner en orden la casa y los carperos pretenden que el caos persista.

 

Ledesma y Pereira deberían dejar de lado su conducta populista en favor de la ilegalidad y el incremento de los conflictos campesinos, para ponerse a favor de una neutralidad que busque resolver los conflictos de manera sustentable. Lo que se espera de ellos, como autoridades, es amplitud de espíritu, equilibrio, responsabilidad y mesura, que permitan resolver los obstáculos de la convivencia. No lo contrario.

 

 http://www.ultimahora.com/notas/412138-Ninguna-autoridad-puede-estar-a-favor-de-aquellos-que-transgreden-las-leyes

 

PERIODISTA SOSPECHA QUE EL EPP ES SOLO INSTRUMENTO DE SOJEROS PARA CRIMINALIZAR A CAMPESINOS

Las acciones del EPP no hicieron más que justificar la represión contra campesinos según el periodista.

El periodista Hugo Pereira Cardozo trabajó como corresponsal de Canal 9 en Concepción y ahora es profesor de la Universidad Nacional de esta ciudad. El mismo ha realizado una investigación sobre “afecciones relacionadas con la fumigación sojera”, que fue presentado el 30 de setiembre de 2010 en el viejo Cabildo.

La cercanía de la población al factor de riesgo, el campo fumigado, implica la exposición durante mucho tiempo de los habitantes de Kuruzú de Hierro al vertido de plaguicidas. Refiere una parte del informe de Hugo Pereira

Señala que del total de 142 personas estudiadas, 85 pobladores han presentado síntomas propios de una intoxicación aguda pocas horas después de estar expuestos a una fumigación en Kuruzú de Hierro (Departamento de Concepción). El documento se puede bajar de este enlace)

El periodista señala que “resulta por demás llamativo que un hipotético grupo insurgente que invoca al pueblo haya efectuado tal acción en un momento en que la comunidad, el pueblo, estaba ganando la batalla contra la fumigación de agrotóxicos”.

Se refiere al caso de vecinos de la Estancia Santa Herminia, del brasileñoNabor Both. Sugestivamente, en febrero de 2008, un mes antes del supuesto primer atentado del EPP, los campesinos habían amenazado con ocupar los sojales del empresario. Pereira mantiene una posición totalmente contraria a la de periodistas “estrellas”, como Andrés Colmán Gutiérrez, que desde hace años vienen relatando las actividades del EPP, pero en base a datos de la Fiscalía General del Estado y de la Policía Nacional, fuentes que no son fiables.

Más adelante dice que “esto plantea que el “EJÉRCITO PARAGUAYO DEL PUEBLO”, si existe el grupo armado, es en realidad el “EJÉRCITO PARAGUAYO CONTRA EL PUEBLO”, porque sus actuaciones no hicieron otra cosa, en este y otros casos en el Departamento de Concepción, que justificar la represión contra los sectores sociales que dice representar. El colega sospecha que el EPP es un instrumento de sojeros, ganaderos y terratenientes para criminalizar a los campesinos que denuncian fumigaciones y que luchan por un pedazo de tierra.

 

A continuación un resumen preparado por Pereira

En el año 2007 se produce en el Departamento de Concepción la extensión de la superficie cultivada de soja más importante, pasando de poco más de 9500 hectáreas, en la campaña 2005/06, a unas 18 mil 100 hectáreas, un salto de casi 100%.

Como nunca en las anteriores campañas agrícolas, se produce también el salto de productividad más importante desde la aparición de la soja en la región. Considerada siempre como una zona no apta para el exitoso desarrollo del cultivo, el rendimiento de kilos de soja por hectárea llegó en la campaña agrícola 2006/2007 a su nivel histórico. Durante las 9 campañas previas se habían obtenido en promedio menos de 1700 kilos de soja por cada hectárea. El rendimiento obtenido en el año 2007 es casi el doble al de los años anteriores.

Concepción ocupa en Paraguay, en 2007, con 3000 kilos del grano por hectárea, el tercer lugar en cuanto a rendimiento, detrás de Caaguazú con 3300 kilos/ha y Canindeyú con 3200 kilos/ ha. El crecimiento proporcional del rendimiento fue sin embargo, en comparación con la campaña anterior, el más alto de la región oriental del Paraguay según se desprende de los datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería. El incremento de kilos por hectárea se produce en 2007 en más del 111 % en relación al obtenido en 2006.

La interpretación de imágenes satelitales por parte de la organización ambientalista GUYRA PARAGUAY permite apreciar que ya existen en el Departamento de Concepción a finales del año 2008, casi 26 mil hectáreas de soja, (más de 4700 hectáreas que las registradas por el último Censo Agropecuario y casi 8000 has más que la extensión que se tenía a principios de 2008.

La Cámara Paraguaya de Exportadores de Cereales y Oleaginosas (CAPECO) señala que en Concepción, la soja cubre en el 2010 más de 30 mil hectáreas, aunque la misma se cultive sólo en 57 fincas según el último Censo Agropecuario.

La soja se extiende sobre dos distritos del primer Departamento, Horqueta e Yby Yaú, donde reside más de la mitad de la población rural. El avance de la agricultura mecanizada, consumidora de grandes extensiones de tierra y poca mano de obra, sobre un espacio en que reside un importante número de personas cuyo sustento depende de su terreno, y la fumigación de agroquímicos en los sojales, son factores que han dado lugar a importantes conflictos como el que se originó en la localidad de Kuruzú de Hierro, ubicada en el distrito de Horqueta, donde los pobladores fueron relacionados con el “Ejército del Pueblo Paraguayo” (EPP).

En ambos distritos se concentran 6 de cada 10 integrantes de la población económicamente activa (PEA) del Departamento dedicada a la mini-agricultura.

Las insistentes denuncias realizadas por pobladores de la localidad campesina de Kuruzú de Hierro por fumigación irregular de agroquímicos en el sojal ubicado frente a sus viviendas, habían prosperado en la Fiscalía del Ambiente, la Gobernación de Concepción, el SENAVE y la Justicia, que había ordenado la suspensión de la aplicación de plaguicidas como consecuencia de la ausencia de una barrera viva que evite la propagación de agroquímicos hacia las viviendas ubicadas a 200 metros de la plantación de soja.

 

Pero, el 14 de marzo de 2008 aparece, en primera plana de todos los periódicos del país, una noticia relacionada a la quema de un galpón de la estancia “Santa Herminia”, establecimiento en que se encuentra el sojal en cuestión. Los autores de la quema dejaron en el lugar un panfleto en el que se leía: “Ejército del Pueblo Paraguayo, Comando Germán Aguayo. Tierra a los campesinos paraguayos. Quienes matan al pueblo con agrotóxicos pagarán de esta manera” (Queman tractores y galpón en estancia. Diario “ABC – Color”. 14 de marzo de 2.008. Sección Política. Página 11).

El propietario del establecimiento, el brasileño Nabor Both, acusó a sus vecinos, los campesinos que lo denunciaron en reiteradas ocasiones por daño al medioambiente, de ser responsables de la quema.

El líder de la comunidad, Demetrio Alvarenga, negó esa acusación al tiempo de señalar que la misma podría ser consecuencia de los constantes reclamos realizados a las instituciones oficiales a raíz de los perjuicios ocasionados por las fumigaciones a los pobladores, como enfermedades estomacales, respiratorias y oculares. Los habitantes de Kuruzú de Hierro no descartaron la posibilidad de que la quema del galpón de la estancia haya sido provocada por los mismos propietarios en que se encuentra el sojal, como una manera de desacreditarlos ante la opinión pública local y nacional, desviando así la atención del problema ambiental.

La Fiscalía de Horqueta a cargo de Marcial Núñez, basado en el panfleto aparecido en el día de la quema y sin hablar de otros elementos de juicio concretos, sostuvo que las “evidencias” dirigían la investigación hacia el supuesto grupo guerrillero “Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP)”, el cual podría estar relacionado con organizaciones campesinas interesadas en acceder a las tierras del empresario brasileño en que se produjo el incidente.

El Fiscal Marcial Núñez y el propietario del establecimiento, Nabor Both, coincidieron en acusar al Vicario General de la Diócesis de Concepción y Amambay, Mons. Pablo Cáceres de instigar a la violencia de los pobladores de Kuruzú de Hierro. El religioso señaló que la soja y la población en el mismo lugar no pueden convivir.

El mismo señalamiento contra el Monseñor Pablo Cáceres realizó quien fue considerado por la Fiscalía como un testigo clave en el sonado secuestro de la joven Cecilia Cubas. Cristóbal Olazar, quien fue durante casi 10 años máximo dirigente del partido político de izquierda Patria Libre, había acusado a sus ex – compañeros de ser los autores intelectuales y materiales del mencionado secuestro, en base a lo cual fueron condenados algunos de ellos. Olazar, quien vive en Concepción, exclusivamente en base a sus acusaciones, sin presentar nunca elementos contundentes y, probablemente amparado en el “fuero” que le otorgó el hecho de ser considerado testigo clave por la Fiscalía, dijo que Monseñor Cáceres “está seriamente comprometido (con el EPP) … porque coincidentemente siempre está en la zona de conflicto”. (Página 42).

Las denuncias hechas por los lugareños de Kuruzú de Hierro sobre daño al medioambiente, tenidas en cuenta por varias instituciones oficiales como la Gobernación de Concepción, la Fiscalía del Ambiente, el Senave y la Justicia que ordenó la suspensión de la fumigación, fueron contrarrestadas por denuncias por robo, invasión de propiedad y otros delitos por parte de los propietarios del establecimiento en que se encuentra el sojal, alcanzando la confrontación el nivel más alto cuando, luego de la quema de un galpón de la estancia, los vecinos que venían presentando sus quejas por el vertido de plaguicidas fueron relacionados con un supuesto grupo guerrillero, el Ejército Paraguayo del Pueblo (EPP), cuyo primer panfleto aparece en la escena de dicho episodio señalando que así se castigará a “quienes matan al pueblo con agrotóxicos”.

Resulta por demás llamativo que un hipotético grupo insurgente que invoca al pueblo haya efectuado tal acción en un momento en que la comunidad, “el pueblo”, estaba ganando la batalla contra la fumigación de “agrotóxicos”.

Los campesinos de Kuruzú de Hierro que reivindicaban vivir en un ambiente saludable fueron vistos luego de la supuesta operación del EPP como “guerrilleros”, incluso “terroristas” pasando casi al olvido su exigencia de adecuar la producción de soja a las leyes ambientales.

Esto plantea que el “EJÉRCITO PARAGUAYO DEL PUEBLO”, si existe el grupo armado, es en realidad el “EJÉRCITO PARAGUAYO CONTRA EL PUEBLO”, porque sus actuaciones no hicieron otra cosa, en este y otros casos en el Departamento de Concepción, que justificar la represión contra los sectores sociales que dice representar. (Página 74)

La cercanía de la población al factor de riesgo, el campo fumigado, implica la exposición durante mucho tiempo de los habitantes de Kuruzú de Hierro al vertido de plaguicidas en la parcela de la estancia “Santa Herminia” en que se lleva a cabo la producción de soja. Dicha exposición, según los principales resultados de otros estudios presentados en este trabajo, producen efectos agudos y crónicos en la salud humana.

Del total de 142 personas estudiadas, 85 pobladores han presentado síntomas propios de una intoxicación aguda pocas horas después de estar expuestos a una fumigación.

Los principales síntomas de intoxicación aguda señalados por los lugareños han sido: dolor de cabeza, el cual ha afectado al 23 % de los encuestados, seguido en segundo lugar por la diarrea, en un 13 %. La dificultad respiratoria (12%), los vómitos (11%) y los mareos (10 %) han sido otros problemas de salud indicados como consecuencia de la fumigación de productos químicos frente a sus casas.

Otros síntomas agudos propios de la exposición a plaguicidas referidos por los habitantes de la comunidad han sido: irritación de la piel y de los ojos, dolor gastrointestinal, náuseas y pérdida de conciencia.

La principal manera en que se produjo la misma ha sido la inhalación, a través de la cual el 55% los pobladores estuvo en contacto con los plaguicidas. Las denuncias realizadas por los habitantes de la localidad afirmaban que la aplicación del “veneno” se llevaba a cabo a la hora del desayuno y el almuerzo.

Precisamente el segundo principal contacto con agroquímicos ha sido comer en área fumigada, algo señalado por el 31% de los encuestados. La absorción de los plaguicidas a través de la piel ha sido la tercera exposición más mencionada.

 

Fuente: Web del SPP

EL KARAI GUASU AÚN RECITA SUS POEMAS EN GUARANÍ

Nos deja físicamente, pero nos lega su ejemplo de compañero, de honestidad y de lucha.

Péina ápe

aheja che ñe’ẽ.

Toveve

toipykúi

tekove rape…

(He aquí/ que dejo mi voz. Que vuele/ que emprenda/ el camino de la vida…) Del poemario: Tojevy kuarahy (Que vuelva el sol)

Félix Giménez era solo un joven estudiante cuando los policías, en un acto de persecución política, lo detuvieron injustamente y le ordenaron quemar una de sus primeras creaciones escritas. Como reacción ante semejante situación, ese muchacho idealista no hizo nada más que encender la “fogata literaria” ordenada por el agente, pero ni triste ni abrumado, pues decidió realizarlo para poder después dar testimonio de lo sucedido como un ejemplo de las tantas vejaciones cometidas contra los paraguayos por los mandamases de turno y sus secuaces, durante un gobierno sin justicia ni derechos para el pueblo. Y cumplió, este incidente se encuentra genialmente narrado en su libro “Cuentos clandestinos”, dedicado a la memoria de quienes lucharon contra los opresores.

 

 

Félix de Guarania fue detenido por haber escrito y "encima" representado una obra en guaraní de contenido social llamada Mboriahu Rekove (La vida del pobre),

Lastimosamente esta anécdota sería solo una de tantas referidas a persecuciones perpetradas en su contra por distintos gobiernos totalitarios del Paraguay. Los agentes de Higinio Morínigo (1940-1948) lo apresaron por los delitos de haber escrito y “encima” representado una obra en guaraní de contenido social llamada Mboriahu Rekove (La vida del pobre), que estaba incluída en el índice de libros prohibidos por la dictadura; por lo que fue confinado a un puesto militar en el Chaco (zona norteña semi árida, poco comunicada y con escasez de agua), donde enfermó a causa de los trabajos forzados.

 

En años siguientes, recibió numerosas muestras de algunos de los tantos totalitarismos que asolaron por décadas a Latinoamérica: fue hecho preso político y torturado en varias ocasiones; obligado a abandonar sus estudios universitarios; y, más de una vez exiliado. Se lo merecía, por cometer graves delitos como ser poeta (también escritor), izquierdista y denunciar los males sociales con su trabajo.

 

Los que tuvimos el honor de conocerlo apreciábamos su vocación social. Ya han pasado casi quince años del día en que siendo un estudiante universitario en la Feria del Libro de Asunción hablé con un anciano bonachón que vendía sus propias obras, un hombre lleno de juventud, esperanzas por una patria mejor, y de un entusiasmo que pocas veces se ve en los adultos. Yo iba acompañado de una compañera, y como ambos éramos activistas gremiales de la Facultad, lo invitamos a visitarnos, a lo que accedió gustoso.

 

Ese sería el inicio de una serie de actividades y proyectos con los estudiantes de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción; de una persona que llegaba en transporte público a impartir increíbles conferencias (por las que no cobraba), y que como muy pocos pueden hacerlo en Paraguay: vivía de la venta de sus libros y de una que otra clase que daba en institutos.

 

Desde un comienzo supimos que estábamos ante un excepcional del idioma guaraní, que nunca dejó de escribir, luchar y trabajar por su lengua materna tan querida y por su soñado Paraguay, aun teniendo que soportar más de veintiséis años de destierro, eso sí, denunciando al mundo los horrores de la tiranía de Stroessner (1954-1989) a través de radio Moscú, mientras trabajaba como un investigador y profesor de guaraní en la lejana Unión Soviética; claro, esto luego de tener que sobrevivir por con su familia como obrero fabril en Buenos Aires y otros países.

 

Una vez iniciada la transición a la democracia, decidió retornar a su querido terruño, sin el recibimiento ni honores que otros tuvieron, pero con la fuerza y empecinamiento suficiente para publicar la mayor parte de sus obras, a un ritmo de varias por año. Volvió, a pesar de que no sólo había sufrido reiterados maltratos y exilios, sino que también las sucesivas dictaduras paraguayas (o conflictos políticos) en tres ocasiones le impidieron concluir la universidad.

 

Esas tres carreras truncadas eran una deuda del país con él, y como nunca alcanzó un merecido título terciario, las universidades se tuvieron que privar de sus conocimientos como profesor. En el 2001 muchos estábamos de acuerdo con que tenía por demás los méritos para ser un “doctor honoris causa”, y se lo pedimos a la Universidad Nacional de Asunción a través del Centro Estudiantes de Filosofía, del cual yo era dirigente en ese entonces.

 

Con tremenda ingratitud y burocracia, los documentos (comprobantes de publicaciones, reiterados homenajes, hoja de vida, premios y distinciones) quedaron en el congelador, hasta que recién seis años después las circunstancias políticas favorecieron al profesor, y logró el título honorario que tanto se merecía, el mismo día que otro gran luchador de los derechos humanos lo recibiría, el Prof. Luis Alfonso Resck. Aunque ya era tarde para la docencia, pues se había retirado.

 

Por fortuna, a pesar de no haber ganado un gran premio internacional (quizás por cultivar una lengua indígena y mestiza), en su país fue en muchas otras ocasiones distinguido y agasajado. La Orden Nacional del Mérito en el grado de “Gran Cruz” fue la segunda medalla que le entregó el gobierno nacional (2009), siendo la máxima distinción gubernamental alcanzable por un paraguayo. Además, el Ateneo de Cultura Guaraní, le dio un gran regalo de cumpleaños el año pasado, y lo nombró Doctor en Lengua y Cultura Guaraní.

 

Con cierta frecuencia los diarios lo entrevistaban o contaban sobre los muchos reconocimientos que recibió en vida. Justamente, lo vi por última vez cuando la Academia Literaria de la secundaria más importante de la zona en que vivía (CNL: Lambaré) le otorgó la distinción de llamarse como él; era noviembre del 2008 y el profesor ya empezaba a sufrir los embates de la diabetes, su visión, memoria y oído habían menguado, pero no su espíritu. Aún recuerdo con claridad la imagen de él sentado, hablando a los estudiantes en un emotivo discurso, invitándolos a escribir, a trabajar por el guaraní y el país, a seguir sus sueños.

 

Si usamos aquí frases que puedan parecer trilladas o repetitivas, eso no les quita verdad, pues quienes lo conocimos de cerca lo recordaremos como lo que era: maestro y amigo, representante de la humildad de los que creen en sus ideales, siempre cerca de los jóvenes, soñando, trabajando, escribiendo. Nació y vivió pobre, en el seno de una familia campesina como nieto de indígenas mbya de Paraguarí, y quizás esto fue un impulso más para comprometerse con las injusticias sociales y ser un hombre que con toda su sabiduría, capacidad y esfuerzo se mantuvo siempre cerca del pueblo. En verdad su más grande obra fue su propia vida,

 

Y quién sabe, su hija Galia es una de las contadas cineastas de nuestro país (María Escobar, Réquiem por un soldado), y es verdad que bien vale una película la vida de Félix de Guarania (es este su merecido seudónimo), sería un ejemplo para los jóvenes a quienes él tanto quería y a los que soñaba legar una mejor nación. Además, extrañamente hay escasísimas películas que nos recuerdan o se ubican en el contexto de los horrores de las dictaduras paraguayas del siglo XX. Esos regímenes y biografías como las del Dr. Félix deben ser exploradas, conocidas por las nuevas generaciones para no dejar repetir los errores.

 

Él mientras vivió hizo muchísimo, no sé de dónde sacaba tanta energía y tanto tiempo, pasaba gran parte del día trabajando en su estudio, rodeado de sus libros y de otros autores, escribiendo sus diccionarios, poemas, cuentos o traducciones. Dejó un gran legado, tradujo al guaraní al Martín Fierro, El Quijote, fábulas de Esopo, El Capital de Marx y Engels, obras de García Lorca, Molière y Gustavo Adolfo Bécquer; colaboró en las traducciones de la Constitución Nacional de Paraguay y de la Biblia; y escribió decenas de obras literarias y estudios sobre el guaraní.

 

Parecía que nunca se agotaba, casi siempre andaba ideando grupos culturales, acciones sociales, reuniones con jóvenes o encuentros culturales. No se comportaba con el ego de un gran autor distante, a los que conocía nos trataba como a un amigo más, a pesar de llevarnos más de 50 años. Sé también que acostumbraba regalar sus libros a bibliotecas y estudiantes, aunque gran parte de su manutención provenía de la venta de los mismos, pues tuvo que fundar su propia editorial para alimentar menos a los editores y más a su familia. Fue un creador incansable, solidario, tenaz y luchador.

 

Espero que el país aprenda a homenajear a sus héroes civiles, pues es sorprendente que un dictador como Morínigo aún le dé su nombre a una ciudad y otros como José Asunción Flores, Doña Coca, Josefina Plá, y ahora Don Félix, sean usualmente dejados a un lado. Su pérdida nos duele mucho, pero se fue como prometió, murió hace unas horas con la pluma en la mano, y supongo que con la sonrisa en los labios por el deber cumplido.

 

Muchos lo recordaremos como el Karai Guasu que era (Gran Señor, honorable, conocedor), rodeado de amigos y luchadores sociales, recitando orgulloso alguno de sus poemas. Como el que presentó en su querida Facultad de Filosofía en 1999, dedicado a los jóvenes héroes del marzo paraguayo (resistencia civil contra el autoritarismo); uno que con sutiles palabras relata los hechos y sentimientos de esas trágicas jornadas juveniles, campesinas y sociales; invitando a hacer lo que él mismo practicó toda su vida : “Hay alboroto en la plaza… ¡vamos carajo a defender a la patria!”.

 

Daniel Oviedo Sotelo

Desde México D.F

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CRIMINAL DE GUERRA NAZI MARTIN BORMANN VIVIÓ EN PARAGUAY Y BOLIVIA

El criminal de guerra nazi Martin Bormann, oficialmente declarado muerto en 1945, vivió en Paraguay y Bolivia después de la guerra bajo la identidad de un religioso, afirmó un colaboracionista belga, Paul van Aerschodt, en una entrevista publicada el sábado por el diario belga Derniere Heure.

Condenado a muerte en Bélgica en 1946, Van Aerschodt, de 88 años vive en San Sebastián  (España) donde se hace llamar Pablo Simons, y donde fue entrevistado por el periodista Gilbert Dupont del diario belga.

Paul van Aerschot afirma haberse reunido con Martin Bormann “cuatro veces hacia 1950” en La Paz, donde se había refugiado en 1947 “gracias a una visa obtenida en pocos días gracias a la intervención de un padre claretiano, monseñor Antezana.

Sus declaraciones deberían reactivar la controversia sobre la muerte del alto dirigente nazi, consejero de Adolfo Hitler, oficialmente declarado muerto en 1945, y suministrar nuevos elementos sobre el apoyo de la Iglesia a los criminales nazis prófugos.

“Bormann venía del Paraguay. Preparaba con unos veinte oficiales un golpe de Estado para derrocar a Perón en Argentina”, relató.

Con el nombre de Agustín von Lembach, se hacía pasar por un padre rendentorista y llevaba sotana negra, lo que le divertía mucho”, agregó. Incluso “celebraba comuniones, matrimonios, funerales y administraba los últimos sacramentos”.

Paul van Aerschodt también frecuentó a otro criminal nazi, Klaus Barbie, detenido en Bolivia en 1983, juzgado en Francia en 1987 y muerto en Lyon en 1991.

El belga administraba un restaurante en La Paz, “El Corso”, y residía en el barrio Florida de la capital, donde recibió a los dos nazis.

Detenido al fin de la guerra por haber colaborado con los nazis, Paul van Aerschodt se fugó de la prisión de Charleroi en 1945 y llegó a España donde estuvo detenido en el campo para extranjeros de Miranda del Ebro.

Gracias a la ayuda de un religioso pudo partir a Bolivia a través de la Argentina donde vivió hasta 1964 antes de volver a España.

A pesar de haber sido condenado a muerte, Van Aerschodt trabajó para las Naciones Unidas de 1969 hasta fines de 1976. Bélgica prescribió la pena de muerte en 1976, lo que le permitió ir periódicamente a su país.

CIUDAD CAÓTICA | TSUNAMI CASERO

Por Erwing Rommel Gómez

Sin dudas uno de los términos más pronunciados en los últimos días en todo el mundo es "tsunami". El fenómeno, que vino acompañado de un terremoto y devastó gran parte del Japón, nos llama a solidarizarnos plenamente con los hermanos de la nación asiática, pero también nos mueve a pensar que cada país tiene a su manera su propia conmoción.

En nuestro caso, sin necesidad de tener mares que entran en mortales oleajes a la tierra, o montañas que vomitan fuego en el momento menos esperado, la desolación viene de la mano de inescrupulosos políticos que con su accionar torcido no hacen otra cosa que dejar un tendal de damnificados por todas partes.

 

El manejo discrecional del dinero público que hacen estos mal llamados representantes del pueblo condena a la pobreza a amplias franjas de la población. La vida de opulencia que llevan, caracterizada por fastuosas residencias, vehículos lujosos y alguno que otro negocio que mantienen gracias a quién sabe qué oscuras prácticas, contrastan con la situación de miseria de miles de paraguayos.

 

Y ello está a la vista de todos. Apenas al salir de nuestras casas nos encontramos con el efecto destructor de la gestión de las autoridades de turno.

 

El dolor que sentimos por la insensibilidad de estos gobernantes locales y nacionales se nutre en la gran cantidad de niños de la calle que en cada semáforo mendigan unas pocas monedas para ver si acumulan lo suficiente para comer algo en el día. Estos menores deberían estar en esos horarios en alguna institución de enseñanza, aprendiendo lecciones para ser mañana ciudadanos de bien y útiles para su patria.

 

Sin embargo, en las arterias de la ciudad están expuestos a la droga, a la explotación sexual y a cualquier otro tipo de vejámenes que se producen ante la impotencia ciudadana y la indiferencia de instituciones estatales y oenegés que cada año reciben millonarios fondos para solucionar un problema que lejos de decrecer encuentra a más menores en la precoz carrera de una vida marginal.

 

Legiones enteras de niños, jóvenes y personas de la tercera edad hurgan en cada jornada entre la basura para rescatar materiales reciclables -algunos incluso buscan restos de comida- para vender y así llevar el sustento a sus hogares.

 

El último domingo escuchábamos el discurso de Lilian Samaniego, la virtual presidenta del Partido Colorado, decir que la gente interpretó la esperanza que representan ella y su movimiento para llevar al Paraguay a destinos mejores. El empresario tabacalero Horacio Cartes sacó una pequeña nota de su bolsillo en la cual su hija le pedía que haga lo mejor para su país. Algunos se vieron ganados por las lágrimas al ser testigos de tanta ternura.

 

Recuerdo que cuando Juan Carlos Wasmosy hacía giras por el país como presidente electo de la Nación, llegó a jurar sobre la memoria de un hijo suyo fallecido a causa de una enfermedad, que iba a desarrollar uno de los mejores gobiernos de la historia, similar a la promesa del intendente asunceno Arnaldo Samaniego de hacer el mejor gobierno comunal en la capital.

 

Y todos estos jerarcas son del Partido Colorado, nucleación política que dio poder al dictador Alfredo Stroessner para cometer todo tipo de atropellos y tener más muertos en el país en ausencia de una declaración de guerra.

 

El gobierno de Fernando Lugo tiene la excelente oportunidad de cambiar la historia. Le concedemos el beneficio de la duda.

 

 

“REGULADAS” Y TRANSPORTE PÚBLICO

Algunas empresas de transporte público han iniciado sus ya conocidas “reguladas”, reduciendo la cantidad de buses en servicio como una forma de presión para lograr el aumento del pasaje tras el incremento registrado en el precio del gasoil. En una situación normal el parque de vehículos que prestan este servicio es insuficiente y los cientos de miles de usuarios que a diario deben utilizarlo se ven obligados a viajar apretujados y en condiciones humillantes para llegar a sus lugares de trabajo o estudio. Con la disminución de las unidades, la situación se vuelve sencillamente intolerable. Con el argumento de reclamar el alza del boleto, los transportistas someten a la ciudadanía a cada vez mayores incomodidades. El abuso cometido contra la población debe motivar una intervención enérgica en este sector por parte de las autoridades.

 

Es que el servicio de transporte público es estratégico en Paraguay. Ante la ausencia de otros sistemas alternativos –nuestro país, a diferencia de otros en la región, carece de tranvías, trenes, subterráneos, etcétera– los buses juegan un papel central para mantener en movimiento el aparato productivo y comercial, la administración pública, la educación en colegios y universidades y la vida social y recreativa. No puede, por lo tanto, permitirse que un elemento tan crucial se encuentre en manos de extorsionadores, de un grupo cerrado de personas que lucran ofreciendo un servicio de pésima calidad y poniendo en riesgo la vida de los usuarios. Una profunda revisión de todo el sistema de transporte público es una urgencia ya impostergable porque las deficiencias actuales se traducen no solo en problemas para quienes viajan en los buses, sino también para los demás ciudadanos. Los buses chatarra son un factor determinante en el tránsito anarquizado y peligroso en Asunción y su área metropolitana.

 

De igual manera, la contaminación del aire por efecto de la circulación de automotores viejos y el colapso de la red de calles y avenidas se atenuarán significativamente si se encara con coraje y decisión una renovación y modernización del sistema de transporte público.

 

Con acierto, la Secretaría del Transporte del Área Metropolitana impuso multas y sanciones a las empresas que sacaron menos buses a las calles. Constituye este un primer paso importante para castigar, con la ley en la mano, los abusos hacia los usuarios. A estas acciones debe sumarse la apertura de un debate sobre la problemática del transporte, partiendo de la premisa de que se trata de un sector estratégico, y con la meta de llegar a mediano plazo a cambios y mejoras sustanciales. Es indispensable abrir ese mercado a nuevas inversiones, a la llegada de empresarios honestos dispuestos a adecuar sus servicios a las normas técnicas, laborales y a los parámetros mínimos de calidad. Una política de créditos con miras a la adquisición de automotores nuevos es otro elemento que debe considerarse. Y, paralelamente, acelerar la implementación de proyectos alternativos, como el Metro-bus, el sistema con paradas fijas que a semejanza de los metros y trenes en otras ciudades del mundo unirá San Lorenzo con Asunción.

 

No son medidas radicales ni impracticables. El criterio es simplemente permitir el acceso de nuevas personas, nuevas prácticas y nuevos hábitos al transporte público, un espacio hoy ganado por quienes prefieren chantajear a crecer o adaptarse a las exigencias actuales.

 

 

UNIVERSIDAD

por Edwin Brítez

El rector de la Universidad Nacional, Ing. Pedro Gerardo González, no encuentra diferencia entre ser el rector de una universidad y un operador político de una de las corrientes de un partido político. Tampoco distingue la función netamente académica y administrativa que le confía la ley al frente de la universidad de la propaganda y el activismo proselitista que estuvo haciendo en favor de una lista de candidatos del Partido Colorado, dentro del ámbito universitario.

Cuando la Constitución Nacional establece la autonomía universitaria lo hace para preservar su forma de gobierno y sus planes de estudio de la influencia nefasta del poder político, con el propósito de evitar que la mentalidad de la juventud se contamine del verticalismo, del autoritarismo y de la corrupción.   

 

Asimismo, con la autonomía universitaria se busca proteger a los académicos del virus del sectarismo, y de esa forma se garantiza la neutralidad de la investigación. Los componentes del cuerpo docente, entre quienes se encuentra el rector y los decanos, pueden tener sus preferencias políticas, tal como lo proclamó en su defensa el rector, pero esas preferencias deben quedar en la casa. Ni siquiera deben acompañarlos al salir a la calle, ya que el uso del espacio público conlleva la investidura universitaria.   

 

En su casa el rector puede ser Pedro, papá, tío o cualquiera de las categorías familiares, pero en la calle y más aún en la universidad es rector, es el representante oficial y legal de la universidad y, por tanto, el representante de sus más preciados valores, como por ejemplo la autonomía.   

 

El hecho de que el rector de la Universidad Nacional, acompañado de algunos decanos de varias facultades, hayan manifestado públicamente su adhesión a una de las listas partidarias en un clima de pleno proselitismo no constituye la simple manifestación de una opción electoral, sino una grosera violación del estatuto de la Universidad Nacional que debe interpretarse como una expresión de sectarismo político, luego justificado con actitud fanática al estilo de “¡soy colorado y qué!”.   

 

La Universidad Nacional tiene autonomía, pero su autarquía depende en gran medida del Presupuesto General de la Nación, lo que convierte al rector de esta universidad en una figura nacional, no en un operador político y menos aún en un activista de una de las listas en medio de las internas, siempre groseras, de nuestros partidos políticos.   

 

Pero la situación es fácil de entender desde una lógica estrictamente prebendaria y clientelar. El rector y los decanos son ordenadores de gastos de sus respectivas instituciones. Estas instituciones cuentan con funcionarios, en la mayoría de los casos admitidos durante la era colorada y por tanto mediante los méritos de la afiliación, la recomendación y el padrinazgo.   

 

El “mensaje” del señor rector y de los señores decanos de las facultades, entre otras, de Ingeniería, Filosofía, Química, Politécnica, del vicerrector y otros, estaba dirigido justamente a estos funcionarios, a quienes estudian gracias a las becas y a quienes enseñan gracias a “favores de arriba” a fin de recordarles que tienen facturas impagas con el régimen, el régimen de la demos-gracia, instaurado durante los gobiernos colorados y supuestamente derrotado, pero en realidad sostenido hasta hoy por personajes como el rector magnífico.   

 

En momentos en que la sociedad es estafada por determinadas “universidades privadas”, que en realidad son verdaderas fábricas de cartones, hubiera sido gratificante que la nacional salvara el prestigio, tomando distancia de la corrupción y la perversa contaminación partidista que permea las fibras más nobles de la sociedad, el Estado y la universidad.   

KUÑA PARAGUAY

LOS SECUESTROS EN EL PARAGUAY

De los confinamientos arbitrarios de Francia a los plagios del EPP

La historia de los secuestros en el Paraguay a partir de los primeros años de la independencia abarca distintas etapas, según las circunstancias que motivaron su consumación. Así, en la dictadura del doctor Francia se puede hablar de confinamientos arbitrarios de tinte político, y en la Guerra de la Triple Alianza, de raptos con fines militares. Recién en la segunda mitad del siglo XX aparecen los primeros plagios extorsivos y de venganza. Su punto más álgido lo alcanzó en el siglo XXI, con la aparición de la “industria del secuestro”, a cargo de bandas delictivas que mantuvieron en zozobra a la población hasta que la mayoría de ellas fueron desarticuladas por el Gobierno.

por Osvaldo J. Cazenave

 

El Gobierno concentra actualmente sus esfuerzos en la desarticulación del Ejército del Pueblo Paraguayo.

Podría decirse que los primeros secuestros acontecidos en el país luego de su independencia hacen referencia a casos de retención arbitraria de personas, a quienes el doctor José Gaspar Rodríguez de Francia confinaba a un sitio de residencia con la prohibición de abandonarlo. Tales fueron los casos del célebre naturalista, médico y botánico francés Aimé Jacques Bonpland (1773-1858) y el caudillo oriental José Gervasio Artigas (1764-1850).

 

Para asegurar la independencia del Paraguay frente a las ambiciones hegemónicas de Buenos Aires en el Río de la Plata  y la expansión de los  portugueses desde el Brasil, el Dictador Supremo de la República adoptó una política de aislamiento total y dispuso que nadie podía entrar ni salir del país sin su autorización.

 

Fue bajo esa circunstancia que, en el año 1821,  tomó prisionero a Bonpland, después que ingresara a territorio paraguayo sin su permiso. Francia  asignó al hombre de ciencias galo  una residencia fija durante diez años, sin la posibilidad de circular por el país.

 

Muchas personalidades e instituciones intercedieron en vano por su liberación, entre los que se destacó el propio Simón Bolívar. El libertador venezolano, en su momento, llegó a amenazar con invadir el Paraguay y anexarlo a las Provincias Unidas del Río de la Plata, hoy Argentina.

 

No obstante, Bonpland ejerció sin problemas su profesión de médico durante su cautiverio y se ocupó de agricultura y ganadería, además de industrias menores. Incluso se unió con María, hija de un cacique guaraní, con quien tuvo dos hijos.   

 

Finalmente, ante la insistencia de la comunidad internacional, Francia decretó la expulsión de Bonpland en 1831. Cuentan las crónicas que el científico terminó encariñándose con el Paraguay y fue tanta su nostalgia que al ser liberado lloró por no querer abandonar el país.

 

En lo que respecta a la situación de Artigas, el prócer oriental  se vio obligado a ingresar a territorio paraguayo, al cruzar el río Paraná el 5 de setiembre de 1820, al verse acorralado por las huestes del gobernador de Entre Ríos, Francisco Ramírez. El dictador aceptó brindarle refugio, pero cuidó que no conservara ninguna influencia política ni mantuviera correspondencia con nadie fuera del Paraguay.

 

El caudillo uruguayo fue confinado en la lejana e inhóspita Villa San Isidro Labrador de Curuguaty, donde se dedicó al cultivo de la tierra hasta la muerte de Francia, en 1840.

 

Pese a que no causó problemas a las autoridades paraguayas  durante su exilio, Artigas permaneció arrestado por algunas semanas después del fallecimiento del Dictador hasta que, finalmente, Carlos Antonio López dispuso su traslado a Asunción, donde vivió sus últimos años en Santísima Trinidad.

 

La guerra de la Triple Alianza   

 

Al estallar la guerra contra la Triple Alianza (1864-1870), integrada por el Imperio del Brasil y las repúblicas de Argentina y Uruguay,  el Ejército paraguayo recurrió en su momento a  la estrategia de “secuestro de centinelas” con la finalidad de obtener información sobre los planes enemigos.

 

Dicha  misión fue encomendada a José Matías Bado, un audaz capitán que supo sortear una serie de obstáculos para lograr su objetivo. Según cuentan las fuentes,  el militar   atravesaba esteros y montes a caballo para secuestrar a los desprevenidos centinelas de los campamentos enemigos y luego los asesinaba tras un interrogatorio.

 

“Sin freno ni silla, Bado se dirigía hacia uno de los centinelas enemigos destacados en los pasos del Estero Bellaco. Echado a un costado de su caballo, colgado de una pierna, se aproximaba lentamente en medio del espeso pajonal, y de súbito se lanzaba en vertiginosa carrera, agarrando al enemigo por el cuello o por el brazo, y alzándolo con su hercúlea fuerza sobre la grupa del caballo, regresaba al galope al campo paraguayo”, señala en uno de sus textos Jorge Rubiani.

 

Siglo XX   

 

El primer  caso de secuestro extorsivo del que se tiene noticia en nuestro país se remonta al 27 de agosto de 1973, cuando cayó en manos criminales Ian Duncan Martin, de 40 años, gerente de la empresa frigorífica “Liebig’s”.   

 

El plagio se produjo en la capital y los captores tenían el objetivo de cobrar 3 millones de dólares por su rescate, pero un trabajo de inteligencia policial ubicó la vivienda donde tenían de rehén al empresario en Atyrá. El empresario fue rescatado sano y salvo, y los delincuentes, capturados.   

 

Transcurrieron 15 años para que se registrara otro plagio de este tipo en nuestro país. Resultó víctima en aquella ocasión el niño Henry Martin, de 5 años, hijo del empresario español Narciso Martin.   

 

El menor fue secuestrado en Ciudad del Este por desconocidos que, finalmente, lo liberaron tras cobrar la suma de 10 millones de guaraníes y 200.000 dólares. La Policía no logró detener a los plagiadores.   

 

Con fines vengativos   

 

No todos los secuestros consumados antes del año 2000 fueron con fines extorsivos. También hubo plagios con trasfondo de venganza, algunos de ellos, con trágicas consecuencias.   

 

Uno de los casos que más conmovieron a la sociedad asuncena fue el plagio de Mario Luis Palmieri de Finis, ocurrido en marzo de 1982. El adolescente de 14 años fue secuestrado frente al Colegio de San José bajo engaños por Reinaldo Chamorro Chávez, quien lo mantuvo oculto en una vivienda de Luque hasta que lo asesinó de un golpe en la cabeza y roció su rostro con ácido.   

 

La Policía encontró su cadáver días después y se inició una investigación que desembocó en la captura de Chamorro Chávez. Este fue condenado como autor material del ilícito.   

 

Diez años después, en junio de 1992, el doctor Wenceslao Meza, ex urólogo del  dictador Alfredo Stroessner, fue secuestrado y asesinado por el joven Ricardo Chaparro Giménez. Su cuerpo fue hallado días más tarde en una fosa. El captor al principio pidió un rescate, pero tras su detención se confirmó que el móvil del caso fue una venganza.   

 

En 1994, tres sicarios secuestraron por equivocación al niño Rafael Ayala de Jesús, de 10 años, en Pedro Juan Caballero. El aparente objetivo era el hijo de un narcotraficante de la zona, pero los investigadores lograron atrapar a los captores poco después de liberar a la víctima.   

 

Dos años más tarde se produjo el plagio de Cristhian Cléber Colmán, hijo del capomafioso de frontera Marcelino Colmán. Los investigadores sindicaron como autor al narcotraficante Oscar Morel Quiñónez, pero al final fueron los propios traficantes quienes lo rescataron en julio de 1996.   

 

Finalmente, en marzo de 1998 una banda secuestró en Encarnación a Cinthia Gómez de Lovera, esposa del juez Agustín Lovera Cañete. Se solicitó la suma de 100.000 dólares por su liberación, y días después la víctima fue hallada con rastros de torturas a 10 kilómetros de la ciudad. Se sospecha que de esa manera los autores del plagio se vengaron del magistrado.

 

La “industria del secuestro”   

 

Recién en el siglo XXI, con la aparición de las primeras gavillas de secuestradores, se puede hablar realmente de la implantación de una “industria del secuestro” en el Paraguay. Estas bandas crearon una sicosis en la población durante prácticamente toda una década.   

 

El primer gran “zarpazo” de una banda organizada para este propósito fue el secuestro de María Edith Bordón de Debernardi, acontecido el 16 de noviembre de 2001 en el parque Ñu Guasu. La nuera del fallecido Ing.  Enzo Debernardi, ex director paraguayo de Itaipú Binacional, estuvo retenida por casi tres meses, hasta el 12 de enero de 2002, fecha en que fue liberada por sus captores tras pagar un rescate de un millón de dólares.   

 

La Policía y la Fiscalía iniciaron una investigación que sindicó como uno de sus ideólogos a Juan Francisco Arrom, concuñado de la víctima y militante del entonces Partido Patria Libre (PPL), de orientación marxista. La pesquisa prosiguió hasta la individualización de nuevos implicados: Alcides Oviedo Brítez, Carmen Villalba, Anuncio Martí, Víctor Colmán, entre otros. La misión del grupo era juntar dinero a través de secuestros extorsivos para solventar la lucha armada, y contaba con el apoyo exterior de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según la pesquisa.

Pero mientras los investigadores enfocaban su atención en la banda que secuestró a la señora Debernardi, hicieron su aparición en el país  nuevas gavillas que gestaron nuevos plagios con objetivos ajenos a la lucha política, ante el desconcierto de las autoridades gubernamentales de entonces.   

 

Primeramente, hizo su aparición una banda internacional de secuestradores liderada por los argentinos Ricardo Carro Córdoba, Néstor Horacio Barzuk, José Rodolfo Lorhman y Gustavo Javier “Ronco”, con ramificaciones en nuestro país. La banda fue relacionada con los secuestros de Mariángela Martínez, María Mercedes Elizeche y Sebastián Llano, además del argentino Cristian Schaerer, este último, perpetrado el 21 de setiembre de 2003 en Corrientes (Argentina).   

 

También se lo vinculó en su momento con el plagio de la empresaria gastronómica Gilda María Stella Vargas, ocurrido el 27 de agosto de 2003 en Lambaré y cuyos restos fueron encontrados el pasado 21 de febrero en una fosa de San Antonio.   

 

Al mismo tiempo, surgió otra banda ligada a los secuestros de los hermanos Katia y Amín Riquelme Seif Eddine, hijos del empresario Pedro Riquelme. El primero de los plagios se materializó en setiembre de 2001 y se pagó un rescate de 320 millones, en tanto que el último se consumó el 11 de octubre de 2004, pero la víctima falleció durante el plagio. Una investigación policial logró detener a los integrantes de la gavilla, integrada por agentes de la Policía Municipal de Tránsito y encabezada por los propios tíos de las víctimas, Luis Giménez y Miriam Beatriz Riquelme.   

 

En Ciudad del Este, mientras tanto, se organizaron también bandas de secuestradores, que cometieron grandes plagios, como el del empresario tabacalero César Cabral, materializado el 31 de julio de 2003 en Hernandarias. Los delincuentes llegaron a cobrar 300.000 dólares por el rescate.   

 

Así también, en el año 2007 otra banda conformada, entre otros, por el marginal brasileño Valdecir Piñeiro, el ex policía José González Ocampos y Silvio Acosta Gamarra asoló durante un tiempo los departamentos de Alto Paraná y Caaguazú con plagios y otros ilícitos.   

 

Todos estos grupos delictivos fueron desarticulados por la Policía en sendos operativos.   

 

El EPP y sus golpes   

 

El autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) es la única banda organizada dedicada al secuestro que aún opera en el país. Esta agrupación criminal integrada por ex adherentes del Partido Patria Libre (PPL) entró en la escena nacional a partir del secuestro y posterior asesinato de Cecilia Cubas Gusinky.

 

La hija del ex presidente Raúl Cubas Grau (1998-1999) fue secuestrada por un grupo comando el 21 de setiembre de 2004, cuando regresaba en su camioneta a su mansión ubicada en el barrio Laguna Grande de San Lorenzo. Los familiares llegaron a pagar 300.000 dólares por su rescate, pero los captores no la liberaron.   

 

Durante casi cinco meses, la Policía y la Fiscalía realizaron una serie de allanamientos y detenciones en el país, hasta que encontraron el cadáver de la infortunada en una fosa cavada dentro de una vivienda del barrio Mbocayaty de Ñemby, el 16 de febrero de 2005.

 

El macabro desenlace del plagio de Cecilia Cubas causó estupor y repudio de parte de toda la ciudadanía, pero los secuestros continuaron y el EPP dirigió su atención hacia los ganaderos del norte del país. Primeramente, secuestraron al ex intendente de Tacuatí, Luis Alberto Lindstron Picco, el 31 de julio de 2008, quien fue liberado 42 días después tras el pago de 130.000 dólares. Después materializaron el plagio de Fidel Zavala Serrati,  materializado el 15 de octubre de 2009 en la estancia “Doña Mabel” de Concepción. Los delincuentes lo liberaron el 17 de enero del año siguiente tras el pago de 550.000 dólares.

 

Actualmente, el Gobierno concentra su atención  en la desarticulación de este  grupo armado.

 

1  Desde las retenciones arbitrarias por orden del doctor Francia hasta las incursiones del EPP, la historia de los plagios en el Paraguay atraviesa varias etapas, conforme a las situaciones que obedecieron a su materialización.

 

2 Durante la Guerra de la Triple Alianza, el Ejército paraguayo recurrió a la estrategia del “secuestro de centinelas”, a cargo del capitán José Matías Bado, con la misión de atrapar a los vigilantes y sacarles información del enemigo.

 

3 En la segunda mitad del siglo XX surgieron los primeros casos de secuestros extorsivos y también con fines vengativos, mientras que en el siglo XXI floreció la “industria del plagio” con la aparición de bandas delictivas organizadas.

 

 

 

LOS 20 AÑOS DEL ÑEMBY ÑEMUHA

ALEJANDRO A. TAGLIAVINI |  EL UNIVERSAL

El 26 de marzo de 1991 se firmó el Tratado de Asunción, creando el Mercado Común del Sur (Mercosur, Ñemby Ñemuha en guaraní) que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y, como países asociados, Bolivia y Venezuela (ambos en proceso de incorporación) y Chile, Colombia, Perú y Ecuador. En 2006 se suscribió un protocolo constituyendo a Venezuela como Estado Parte, pero falta la aprobación del Parlamento de Paraguay, donde opositores recriminan al chavismo falta de democracia. Supuestamente promovería la libre circulación de bienes, servicios y factores productivos, pero arrancó mal, mostrando una pobre vocación por el libre comercio.

 

Eso sí, logró "el fortalecimiento del proceso de integración", o sea, que los gobiernos débiles se subordinen a los fuertes (Brasil en particular). El 15 de diciembre de 1995 entró en vigor el Protocolo de Ouro Preto, estableciendo un arancel externo común y, desde 1999, supuestamente, existe una zona libre de aranceles entre sus integrantes. Pero la realidad es menos alentadora, con muchas excepciones y circunstancias que hacen que este mercado sea más una burocracia (¡otra más!) para frenar la natural libertad de comerciar de las personas que los gobiernos deberían respetar sin más y sin burocracia. Promovería, también, la inversión externa. Según la CEPAL, desde 2003 la inversión extranjera directa creció un pobre 17% en Argentina y 160% en Brasil.

 

Al principio de los noventa, EEUU intentaba impulsar un área hemisférica de libre comercio, el ALCA, de modo que el Mercosur tenía poco sentido salvo que se tratara de oponerse al libre comercio. Según un cable revelado por WikiLeaks, este mercado sureño "fue transformándose... en una organización más restrictiva y antinorteamericana", opinaron los embajadores estadounidenses del Cono Sur reunidos en Río de Janeiro en 2007. Días atrás, el Parlamento Europeo aprobó un informe crítico, al punto que discutió la posibilidad de abortar las negociaciones entre la UE y el Mercosur por considerar que pueden implicar concesiones perjudiciales para sus productores agrícolas. Los latinoamericanos quieren concesiones agrícolas y Europa pretende más ventajas en los sectores industriales y de servicios.

 

El Mercosur es el mayor productor mundial de alimentos y tiene un enorme potencial para la producción, incluso de los "inteligentes" y "verdes". Pero esta producción está severamente atrasada (sobre todo en Argentina) debido a las malsanas interferencias coactivas (en uso del monopolio de la violencia estatal) del gobierno en forma de impuestos, "derechos de exportación" y todo tipo de regulaciones destructivas, como toda violencia.

 

Según la ONU, hoy los costos de un conjunto de productos básicos ya superaron los valores máximos alcanzados en 2008. Para los países más pobres, esto significa un duro castigo. Para evitarlo, bastaría con dejar libres las fuerzas productoras de la naturaleza y no escaparse por la tangente, como las propuestas de los burócratas como, por ejemplo, Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial (BM), que propone, entre otras cosas, "pronósticos meteorológicos más certeros" para que "las personas puedan planificar con anticipación" las actividades agrícolas. En fin, podríamos -como hacían los indios- realizar la danza de la lluvia, no sé si tendrá éxito pero sin dudas es menos soberbio que la pretensión de los burócratas de adelantar el futuro, que solo Dios conoce, y planificarlo.

 

 

Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

 

EL FANTASMAGÓRICO EPP CUMPLE TRES AÑOS DE VIDA Y SIRVIÓ PARA ATACAR AL "OBISPO DE LOS POBRES"

Dionisio Arce Jara (*)

El gobierno neo-stronista de Fernando Lugo inició una gran cacería para atrapar a los Pombero del EPP. Solo tres guerrilleros fueron abatidos supuestamente en enfrentamientos con la policía.

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El fantasmagórico Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) nació oficialmente el 12 de marzo de 2008. En aquel día, un grupo de desconocidos asaltó la estancia del sojero brasileño Nabor Both. El establecimiento empresarial queda en Curuzu de Hierro (distrito de Horqueta, Departamento de Concepción). El grupo nació, suges- tivamente, en el contexto de las elecciones del 2008 y sirvió para atacar a Fernando Lugo,supuesto izquierdista bolivariano.

La denuncia del empresario dice que un grupo de desconocidos quemó un galpón en donde se encontraban dos tractores agrícolas, una máquina cosechadora y otra plantadora. Los medios de comunicación informaron que en el sitio se había encontrado una pancarta anónima que decía: “Ejército del Pueblo Paraguayo, Comando Germán Aguayo. Tierra a los campesinos paraguayos. Quienes matan al pueblo con agrotóxicos pagarán de esta manera”. Los hechos delictivos de años anteriores eran atribuidos a grupos criminales ligados a las FARC, pero aún no tenían una identificación. El EPP es un supuesto grupo guerrillero atípico, ya que nunca hizo una proclama pública sino a través de comunicados anónimos (cualquiera lo puede hacer), fotos y manuales de combate "olvidados" en los campamentos.  

Los propietarios de la estancia Santa Herminia, que tenía unas 1.500 hectáreas de soja, culparon a los campesinos de la zona, quienes habían denunciado a los sojeros por contaminar el medio ambiente con agrotóxicos. Los brasileños acusaron a Demetrio Alvarenga, líder de la comunidad, de ser uno de los autores del hecho. Desde aquel día el campesino es perseguido por ser supuestamente miembro del EPP. 

Sugestiva declaración de Carmen Villalba 

Lo llamativo del caso es que la aparición de la supuesta guerrilla fue precedida por una campaña de dirigentes colorados y empresarios reaccionarios que no veían con buenos ojos la posible victoria de Fernando Lugo en las elecciones de 2008. El nacimiento del EPP se dio en el fragor de la lucha por el poder. Por ello, Mirtha Gusinsky, madre de Cecilia Cubas, había lanzado un spot publicitario para pedir a la ciudadanía a no votar por Lugo, ya que sería cómplice de los secuestradores y asesinos de su hija. 

Al día siguiente de la acción del EPP en la estancia Santa Herminia, un grupo de campesinos supuestamente también quemó un galpón, donde habían maquinarias agrícolas, del establecimiento Toro Blanco, en el distrito de Tava'i de Caazapá. 

Los campesinos de Curuzú de Hierro y Alvarenga habían negado la autoría del hecho que denunció el empresario Both. Los campesinos sospecharon que el brasileño habría quemado su galpón para luego culpar a sus vecinos. El monseñor Pablo Cáceres había defendido a los campesinos y predijo que el nacimiento del EPP sería parte de un plan de sojeros para criminalizar a los campesinos que luchan por sus derechos. 

Unos días después Carmen Villalba, condenada por el secuestro de María Edith de Debernardi, llamó a varias radios y luego dio una conferencia de prensa en el penal de mujeres para anunciar que es la “vocera” del EPP. De esta manera anunciaba el inicio del trabajo de desestabilización del “Establishment” capitalista.  El supuesto guerrillero arrepentido, Cristóbal Dionisio Olazar, también "confirma la formación de grupo paramilitar"

El 1 de agosto de 2008 se produce otro golpe atribuido por la Fiscalía General del Estado al EPP. Se trata del secuestro del ganadero Luis Lindstron, quien fue liberado el 12 de setiembre de ese año. Actualmente varios campesinos están procesados y encarcelados por ese crimen desde el 19 de enero de 2010. El 15 de octubre de 2009 fue secuestrado el ganadero Fidel Zavala, quien fue liberado el 17 de enero de 2010. Llamativamente los “Pombero” del EPP no fueron capturados por este hecho. 

El 5 de diciembre de 2008 se denuncia la quema de un tractor de la estancia Santa Adelia, situada a unos 60 kilómetros de Concepción. La prensa también culpó al EPP, conocidos luego como “Enemigos del Pueblo Paraguayo”, según un spot publicitario del gobierno de Lugo. En abril de 2010 también fueron asesinadas cuatro personas, supuestamente por miembros de la guerrilla.

, quien desde que asumió el poder en agosto de 2008 no se ha cansado de prometer que destruirá al grupo criminal, pero no lo hizo ni con el estado de excepción.

 

(*) Periodista de ABC Color y Secretario de Interior del SPP

 http://periodistaspy.blogspot.com/2011/03/el-fantasmagorico-epp-cumple-tres-anos.html

NINGÚN SER HUMANO DEBIERA VIVIR EN LA INDIGNIDAD, NI ENTRE LÁGRIMAS.