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HA… CHE RETà PARAGUAY ✓

CULTURA: lo que nos falta

DE HOMENAJES GUA´U, OLVIDOS Y AFINES.

Moneco López

En la madrugada del pasado lunes, murió don Félix Giménez Gómez, famoso como Félix de Guarania.

Era un amante visceral del guaraní, cultor estudioso y pedagógico de esta hipócritamente calificada "segunda lengua oficial", y autor de ochenta y cinco libros, muchos de ellos en español, pero los más entrañables para él, en guaraní.

Su profusa obra incluye dos o tres diccionarios, que fueron reeditados varias veces, siendo el más relevante su Diccionario Etimológico Guaraní.

Don Félix, un señor en el completo y más profundo sentido de la palabra, ya no podía, en los últimos diez años por lo menos, moverse con la antigua comodidad que le permitía multiplicarse trabajando para cubrir los gastos de su hogar.

 

Los entes gubernamentales ligados a la educación y la cultura le dieron con generosidad toda clase de reconocimientos y distinciones, pero sin el complemento en metálico, que tanta falta le iba haciendo cada vez más.

 

En una ocasión dijo don Félix que cuantos más premios recibía (oficiales o de algunos círculos culturales privados), más pobre quedaba, pues debía gastar en ropa y transporte.

 

¿Por qué nadie pensó en ese detalle que estaba tan a la vista?

 

Ahora, capaz que se gaste en bustos y otros tipos de homenaje, más dinero del que hubiera precisado don Félix para vivir bien sus días finales y dejar sus asuntos en orden.

 

Luis León Bareiro, fallecido sin siquiera el reconocimiento lírico al cohete, tan bien manejado por ciertos culturosos.

 

Vivió con cierta holgura mediante la puntual ayuda monetaria de un reducido grupo de amigos liderado por Mario Ferreiro y Julio Escauriza.

 

Dos preguntitas finales: ¿cómo vive Efrén "Kamba'i" Echeverría, con la exigua pensión que le otorgó el Parlamento Nacional?

 

Y ¿cómo vive Roberto Thompson, un guitarrista excepcional, repentinamente invalidado por un accidente cerebrovascular sufrido años atrás?

 

Obviamente, las preguntas son retóricas. Pero como no debería ser así, guardo la esperanza de que algo cambie para bien, al menos para quienes todavía pueden beneficiarse, dentro de su dolorosa realidad.

 

 

EL KARAI GUASU AÚN RECITA SUS POEMAS EN GUARANÍ

Nos deja físicamente, pero nos lega su ejemplo de compañero, de honestidad y de lucha.

Péina ápe

aheja che ñe’ẽ.

Toveve

toipykúi

tekove rape…

(He aquí/ que dejo mi voz. Que vuele/ que emprenda/ el camino de la vida…) Del poemario: Tojevy kuarahy (Que vuelva el sol)

Félix Giménez era solo un joven estudiante cuando los policías, en un acto de persecución política, lo detuvieron injustamente y le ordenaron quemar una de sus primeras creaciones escritas. Como reacción ante semejante situación, ese muchacho idealista no hizo nada más que encender la “fogata literaria” ordenada por el agente, pero ni triste ni abrumado, pues decidió realizarlo para poder después dar testimonio de lo sucedido como un ejemplo de las tantas vejaciones cometidas contra los paraguayos por los mandamases de turno y sus secuaces, durante un gobierno sin justicia ni derechos para el pueblo. Y cumplió, este incidente se encuentra genialmente narrado en su libro “Cuentos clandestinos”, dedicado a la memoria de quienes lucharon contra los opresores.

 

 

Félix de Guarania fue detenido por haber escrito y "encima" representado una obra en guaraní de contenido social llamada Mboriahu Rekove (La vida del pobre),

Lastimosamente esta anécdota sería solo una de tantas referidas a persecuciones perpetradas en su contra por distintos gobiernos totalitarios del Paraguay. Los agentes de Higinio Morínigo (1940-1948) lo apresaron por los delitos de haber escrito y “encima” representado una obra en guaraní de contenido social llamada Mboriahu Rekove (La vida del pobre), que estaba incluída en el índice de libros prohibidos por la dictadura; por lo que fue confinado a un puesto militar en el Chaco (zona norteña semi árida, poco comunicada y con escasez de agua), donde enfermó a causa de los trabajos forzados.

 

En años siguientes, recibió numerosas muestras de algunos de los tantos totalitarismos que asolaron por décadas a Latinoamérica: fue hecho preso político y torturado en varias ocasiones; obligado a abandonar sus estudios universitarios; y, más de una vez exiliado. Se lo merecía, por cometer graves delitos como ser poeta (también escritor), izquierdista y denunciar los males sociales con su trabajo.

 

Los que tuvimos el honor de conocerlo apreciábamos su vocación social. Ya han pasado casi quince años del día en que siendo un estudiante universitario en la Feria del Libro de Asunción hablé con un anciano bonachón que vendía sus propias obras, un hombre lleno de juventud, esperanzas por una patria mejor, y de un entusiasmo que pocas veces se ve en los adultos. Yo iba acompañado de una compañera, y como ambos éramos activistas gremiales de la Facultad, lo invitamos a visitarnos, a lo que accedió gustoso.

 

Ese sería el inicio de una serie de actividades y proyectos con los estudiantes de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción; de una persona que llegaba en transporte público a impartir increíbles conferencias (por las que no cobraba), y que como muy pocos pueden hacerlo en Paraguay: vivía de la venta de sus libros y de una que otra clase que daba en institutos.

 

Desde un comienzo supimos que estábamos ante un excepcional del idioma guaraní, que nunca dejó de escribir, luchar y trabajar por su lengua materna tan querida y por su soñado Paraguay, aun teniendo que soportar más de veintiséis años de destierro, eso sí, denunciando al mundo los horrores de la tiranía de Stroessner (1954-1989) a través de radio Moscú, mientras trabajaba como un investigador y profesor de guaraní en la lejana Unión Soviética; claro, esto luego de tener que sobrevivir por con su familia como obrero fabril en Buenos Aires y otros países.

 

Una vez iniciada la transición a la democracia, decidió retornar a su querido terruño, sin el recibimiento ni honores que otros tuvieron, pero con la fuerza y empecinamiento suficiente para publicar la mayor parte de sus obras, a un ritmo de varias por año. Volvió, a pesar de que no sólo había sufrido reiterados maltratos y exilios, sino que también las sucesivas dictaduras paraguayas (o conflictos políticos) en tres ocasiones le impidieron concluir la universidad.

 

Esas tres carreras truncadas eran una deuda del país con él, y como nunca alcanzó un merecido título terciario, las universidades se tuvieron que privar de sus conocimientos como profesor. En el 2001 muchos estábamos de acuerdo con que tenía por demás los méritos para ser un “doctor honoris causa”, y se lo pedimos a la Universidad Nacional de Asunción a través del Centro Estudiantes de Filosofía, del cual yo era dirigente en ese entonces.

 

Con tremenda ingratitud y burocracia, los documentos (comprobantes de publicaciones, reiterados homenajes, hoja de vida, premios y distinciones) quedaron en el congelador, hasta que recién seis años después las circunstancias políticas favorecieron al profesor, y logró el título honorario que tanto se merecía, el mismo día que otro gran luchador de los derechos humanos lo recibiría, el Prof. Luis Alfonso Resck. Aunque ya era tarde para la docencia, pues se había retirado.

 

Por fortuna, a pesar de no haber ganado un gran premio internacional (quizás por cultivar una lengua indígena y mestiza), en su país fue en muchas otras ocasiones distinguido y agasajado. La Orden Nacional del Mérito en el grado de “Gran Cruz” fue la segunda medalla que le entregó el gobierno nacional (2009), siendo la máxima distinción gubernamental alcanzable por un paraguayo. Además, el Ateneo de Cultura Guaraní, le dio un gran regalo de cumpleaños el año pasado, y lo nombró Doctor en Lengua y Cultura Guaraní.

 

Con cierta frecuencia los diarios lo entrevistaban o contaban sobre los muchos reconocimientos que recibió en vida. Justamente, lo vi por última vez cuando la Academia Literaria de la secundaria más importante de la zona en que vivía (CNL: Lambaré) le otorgó la distinción de llamarse como él; era noviembre del 2008 y el profesor ya empezaba a sufrir los embates de la diabetes, su visión, memoria y oído habían menguado, pero no su espíritu. Aún recuerdo con claridad la imagen de él sentado, hablando a los estudiantes en un emotivo discurso, invitándolos a escribir, a trabajar por el guaraní y el país, a seguir sus sueños.

 

Si usamos aquí frases que puedan parecer trilladas o repetitivas, eso no les quita verdad, pues quienes lo conocimos de cerca lo recordaremos como lo que era: maestro y amigo, representante de la humildad de los que creen en sus ideales, siempre cerca de los jóvenes, soñando, trabajando, escribiendo. Nació y vivió pobre, en el seno de una familia campesina como nieto de indígenas mbya de Paraguarí, y quizás esto fue un impulso más para comprometerse con las injusticias sociales y ser un hombre que con toda su sabiduría, capacidad y esfuerzo se mantuvo siempre cerca del pueblo. En verdad su más grande obra fue su propia vida,

 

Y quién sabe, su hija Galia es una de las contadas cineastas de nuestro país (María Escobar, Réquiem por un soldado), y es verdad que bien vale una película la vida de Félix de Guarania (es este su merecido seudónimo), sería un ejemplo para los jóvenes a quienes él tanto quería y a los que soñaba legar una mejor nación. Además, extrañamente hay escasísimas películas que nos recuerdan o se ubican en el contexto de los horrores de las dictaduras paraguayas del siglo XX. Esos regímenes y biografías como las del Dr. Félix deben ser exploradas, conocidas por las nuevas generaciones para no dejar repetir los errores.

 

Él mientras vivió hizo muchísimo, no sé de dónde sacaba tanta energía y tanto tiempo, pasaba gran parte del día trabajando en su estudio, rodeado de sus libros y de otros autores, escribiendo sus diccionarios, poemas, cuentos o traducciones. Dejó un gran legado, tradujo al guaraní al Martín Fierro, El Quijote, fábulas de Esopo, El Capital de Marx y Engels, obras de García Lorca, Molière y Gustavo Adolfo Bécquer; colaboró en las traducciones de la Constitución Nacional de Paraguay y de la Biblia; y escribió decenas de obras literarias y estudios sobre el guaraní.

 

Parecía que nunca se agotaba, casi siempre andaba ideando grupos culturales, acciones sociales, reuniones con jóvenes o encuentros culturales. No se comportaba con el ego de un gran autor distante, a los que conocía nos trataba como a un amigo más, a pesar de llevarnos más de 50 años. Sé también que acostumbraba regalar sus libros a bibliotecas y estudiantes, aunque gran parte de su manutención provenía de la venta de los mismos, pues tuvo que fundar su propia editorial para alimentar menos a los editores y más a su familia. Fue un creador incansable, solidario, tenaz y luchador.

 

Espero que el país aprenda a homenajear a sus héroes civiles, pues es sorprendente que un dictador como Morínigo aún le dé su nombre a una ciudad y otros como José Asunción Flores, Doña Coca, Josefina Plá, y ahora Don Félix, sean usualmente dejados a un lado. Su pérdida nos duele mucho, pero se fue como prometió, murió hace unas horas con la pluma en la mano, y supongo que con la sonrisa en los labios por el deber cumplido.

 

Muchos lo recordaremos como el Karai Guasu que era (Gran Señor, honorable, conocedor), rodeado de amigos y luchadores sociales, recitando orgulloso alguno de sus poemas. Como el que presentó en su querida Facultad de Filosofía en 1999, dedicado a los jóvenes héroes del marzo paraguayo (resistencia civil contra el autoritarismo); uno que con sutiles palabras relata los hechos y sentimientos de esas trágicas jornadas juveniles, campesinas y sociales; invitando a hacer lo que él mismo practicó toda su vida : “Hay alboroto en la plaza… ¡vamos carajo a defender a la patria!”.

 

Daniel Oviedo Sotelo

Desde México D.F

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FESTIVAL DE PINAMAR: DOCUMENTALES, INSTANTÁNEAS DE AMÉRICA LATINA

Por María Zacco

El aislamiento en que están inmersos los pueblos indígenas de América Latina, que sufren el saqueo de sus recursos, la persecución legal y serios problemas de salud, es retratado en los documentales "Un tren a Pampa Blanca" y "La guerra por otros medios", que se exhiben en el marco de Pantalla Pinamar.

 La Argentina de los paisajes fértiles y la de gente que sufre de desnutrición y enfermedades crónicas o fatales, se ven en un recorrido en tren desde Buenos Aires, la capital del país, hasta la provincia de Jujuy, en el norte.

    "Un tren a Pampa Blanca", de Fito Pochat, es la historia de ese viaje, que hace más de treinta años realizan médicos de distintas especialidades de la Fundación ALMA para atender partos, realizar controles clínicos y dar asistencia primaria a personas que deben ser derivadas a hospitales.

    "La historia de este tren nos parecía una experiencia extraña, ya que pensábamos que la tarea de asistencia médica le correspondía al Estado, no a un grupo de médicos que pueden dar una atención parcial a esas personas", dijo Eduardo Sánchez, productor del documental, en diálogo con ANSA.

    El rodaje se realizó entre 2004 y 2009, lo que permitió ver la evolución de varios pacientes a través de los años. También, el esfuerzo de los médicos que trabajan a destajo y su impotencia al comprender que muchos pacientes quedan librados a su suerte, cuando el tren parte de la localidad de Pampa Blanca (ubicada en el sur de Jujuy, a 48 kilómetros de la capital provincial, y centro neurálgico al que acuden personas de otras provincias e incluso desde Bolivia).

    "El documental es un acercamiento a la realidad no sólo de Argentina sino de América Latina. No es posible comprender cómo zonas exportadoras de alimentos tengan personas que sufren desnutrición. Y no hay que olvidar la tuberculosis y el mal de chagas, muy extendido en la región", aseveró Sánchez.

    Apenas 79 minutos de cinta permiten comprender una realidad más amplia: familias desmembradas debido a que los hombres, cabezas de familias numerosas, deben partir a trabajar a otras provincias durante períodos extensos; ausencia de medicina preventiva y de educación.

    "El sistema no deja de ser expulsivo: los hombres se van, las mujeres quedan solas, a veces hasta con diez hijos, y es la escuela la que termina haciendo un gran trabajo de contención, porque se encargan de que los chicos tengan una comida fuerte durante el día", relató el productor del documental, que se verá en las salas comerciales en abril.

    Por su parte, "La guerra por otros medios", del realizador de televisión Emilio Cartoy Díaz y el guionista Cristian Jure, aborda a través de cuatro historias, las experiencias de distintos pueblos indígenas de América Latina que utilizan sus propios medios de comunicación para resistir el saqueo de sus recursos y la discriminación cultural.

    "En esta guerra no siempre perdemos", dijo un líder indígena tras inaugurar una radio en su comunidad. Esa frase, dijo Cartoy Díaz a ANSA, fue el disparador para realizar el documental, que muestra la labor en el campo de la comunicación de la comunidad aymará en ERBOL (Educación Radiofónica de Bolivia); de los sirui en la Amazonia brasileña; la radio mapuche de San Martín de los Andes, en Neuquén (Patagonia argentina) y el trabajo documental del proyecto Video nas Aldeias, en Brasil.

    "Más voces, más diversidad y pluralidad", dijo el director a la hora de definir este trabajo, rodado en 2010, en momentos en que muchos países de la región discutían una modificación de las leyes que regulan la difusión de la información.

    "La guerra por la imagen y la información nunca fue una metáfora para los pueblos indígenas", sostuvo Cartoy Díaz.

    La red ERBOL, de Bolivia, que tiene 150 emisoras asociadas que trasmiten en red, "no sólo es líder en audiencia sino que jugó un papel determinante durante la Guerra del Gas (el conflicto surgió en 2003 contra la exportación de gas natural hasta que existiera una política para abastecer al mercado interno, Ndr) y la Guerra del Agua (en 2000, cuyo detonante fue la privatización del abastecimiento del agua, Ndr)", explicó el director.

    El también promotor del Festival Latinoamericano de Video y Televisión de Rosario (polo cultural a 298 kilómetros de Buenos Aires) fue durante muchos años productor ejecutivo de canales de televisión argentinos, en manos de inversores privados, desde donde surgen muchas objeciones a la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisuales, que apunta a la democratización de la comunicación a partir de la regulación de la cantidad de licencias otorgadas a un mismo grupo de medios de radiodifusión.

    "Esta ley va a recortar poder, autonomía y control de algunos sectores hegemónicos. Pero deben entender la importancia de que los medios puedan ser manejados por otros sectores de la sociedad", sostuvo.

    El mayor ejemplo de que eso es posible, aseveró, son las comunidades registradas en el documental.

    "Se ocupan de problemáticas de la vida diaria, pero eso no les resta calidad informativa -concluyó-. Son medios masivos, que denuncian las desigualdades, reinvindican sus diferencias, son interesantes y, sobre todo, poderosos, sin necesidad de depender de ninguna empresa privada".

PINAMAR (BUENOS AIRES), 11 (ANSA) -

RED GLOBO DE TELEVISIÓN: TRES MOTIVOS

 

 

  •  Marzha Navarro

Encontré,  sin hacer esfuerzo alguno,   tres motivos para hablar de la Red Globo de Televisión.

 Uno,  e imperdonable,  es  que por su culpa 100% de la población brasileña esta plenamente convencida de que el Paraguay es un país de contrabandistas, falsificadores y traficantes de drogas y armas, cuando en realidad si hay  001% de gente que lo hace es mucho, probablemente en Brasil haya muchas mas.

Dos, porque admiro los telecursos y todos los mensajes educativos de la empresa que es comercial de comunicaciones y entretenimientos, pero en verdad dedica bastantes minutos, tal vez horas diarias a la educación – muestra que aquella vieja teoría de que muchas generaciones se necesitan para un cambio de mentalidad, esta ultrapasada, ya que la Red Globo en pocos días es capaz de cambiar toda una estructura de pensamiento de siglos; y

Tres, bueno el tercer motivo es muy complejo, puedo estar equivocada.   Pero veo claramente que  la red Globo puede difamar y puede educar, pero también puede anular cerebros y valores morales y éticos.

 

Resulta que por comentarios de familiares comencé a observar las telenovelas de la Red Globo, acontece que son muy importantes ya que el Brasil entero sigue sus patrones por lo tanto  considero bastante preocupante la constatación de una  nueva forma de manipulación mediática, que, además, me  recuerda los análisis y comentarios del  renombrado escritor argentino Manuel Fleytas, quien nos alerta  sobre la tercera guerra mundial que según el ya  la estamos viviendo y va dirigida directamente a nuestros cerebros.

 

Cada personaje de cada telenovela es un ídolo, modelo y referente en el país de los rebaños, pero la novedad, y generalizada,  es que cada personaje  es héroe y villano, y  victima y victimario a la vez, dejando aquella acostumbrada tele audiencia cada día con    un sentimiento diferente  hacia el mismo, un día nos compadecemos y amamos la personaje que al día siguiente odiaremos y al día siguiente  estaremos  ansiosos por que pueda huir de la policía luego de haber asesinado a alguien y al día siguiente felices porque alguien la agredió físicamente,   en fin, OJO! Hay mucha confusión emocional y  La bondad, la maldad, la honestidad,  el sexo, la violaciones,  la agresividad, la sobriedad, la maternidad, el estado civil, la justicia,  la moral y la ética todo se relativiza y la población se trasformara  en una especie  minimalista inhumana, neutra, insensible,  idiota y o indiferente a las peores tragedias,  tal como predijo el Intelectual Manuel Fleytas –

 

Evidentemente necesitamos una refinada regulación, pero esta  estará de manos  con la nociva  censura, entonces ¿cual será la salida para ese inminente peligro?

 

¿CUÁNDO RETIRARSE?

 

por Alcibiades González Delvalle

No hace mucho reiteré a los alumnos de periodismo la necesidad de una sólida formación porque ellos serán los rectores de la opinión pública. “En manos de ustedes –agregué– estarán los medios de comunicación porque nosotros ya nos estamos yendo”. Se levantó un alumno y respondió: “Así siempre dicen, y nunca se van”. Una risa generalizada rubricó tales expresiones, pasaron como una ocurrencia, pero luego ocuparon totalmente mi pensamiento.   

¿En qué momento debe uno retirarse? ¿Cuál es el límite que tiene un profesional, empresario, político, etc., para quedarse en casa? ¿La edad, los años de servicio? Se descuenta, desde luego, la enfermedad, que a toda ocupación le pone término.   

 

Los médicos recomiendan estar activos para extender lo más posible la salud física y mental. Pero encontrarse sanos ¿es suficiente motivo para vivir clavados a una función anhelada, soñada, esperada quién sabe por cuántos jóvenes para ocuparla con más solvencia, tal vez?

 

Muchas personas viven a la espera de la jubilación en la creencia de que, al fin, serán dueñas de su tiempo. De esta ilusión pronto se despertarán cuando adviertan lo contrario. Por otro lado, la ansiedad del descanso no sería sino un largo rechazo de lo que se viene haciendo. O sea, no tener apego por la profesión u oficio que nos ha tocado en suerte desempeñar. En este caso, la jubilación es un premio. Pero para quien ama el trabajo que hace, y tener que dejarlo, el retiro no es la medalla que se espera.   

 

Vemos, por ejemplo, a muchos empresarios trabajar más horas que sus empleados; cada día empiezan algo nuevo, extienden sus negocios, se desviven por ellos, no obstante la fortuna que ya habían acumulado. Pero, si no estoy demasiado errado, no descansan porque quieren ganar más dinero sino porque se encariñan con sus emprendimientos y estos les mantienen con vida. Sería terrible lo contrario: dejar el pellejo a la vera de la vida solo para amasar más riquezas.   

 

En muchos países, los altos ejecutivos se retiran –lo retiran– a los 65 años con un montón de dinero que les permite, si lo desean, tener su propia empresa o, como los japoneses, convertirse en turistas perpetuos. La iglesia católica limita a 75 años la función activa de sus obispos, cardenales, sacerdotes. Entre nosotros, los ministros de la Corte Suprema y del Tribunal Superior de Justicia Electoral también a los 75 años deben dejar la institución. Hago un paréntesis para sugerir que la futura Constitución Nacional establezca que para acceder a tales cargos la edad mínima sea de 70 años, quedando la máxima así como está hoy.   

 

Retirarse a tiempo es una virtud. La cosa es identificar ese tiempo, salvo el fijado por la Constitución, las leyes y las condiciones físicas y mentales. En rigor, pesa más lo físico porque su deterioro se hace sentir, dice un basta ya, hasta aquí puedo. En cambio, el estado mental tiene un mecanismo más complicado para advertir su destrucción. Podría alguien encontrarse en el colmo de la chifladura y estar convencido de que sus decisiones desatinadas son las más inteligentes y oportunas.   

 

Los acontecimientos en el Magreb y Libia, con dictadores que pretendieron o pretenden eternizarse al frente de sus desdichados países, son, entre otros similares en el mundo, el claro ejemplo de las dificultades que se tienen para el retiro a tiempo. No estuvieron ni están dispuestos a bajar ellos mismos el telón y ganar la paz de su hogar. Antes, incendiar medio mundo.   

 

También en nuestro país, en menor escala, vemos que hay parlamentarios que por nada del mundo dejarían de serlo. No importa que lo que hagan sea del todo perjudicial para la República.   

 

Saber cuándo retirarse podría contener un raro atributo y una brillante inteligencia.   

 

MUJER

 

Fidelina Penayo prepara la tradicional infusión refrescante "tereré" en el inicio de la celebración del Día Nacional del Tereré en el centro de Asunción, Paraguay, el jueves 24 de febrero de 2011. 

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER GIOCONDA BELLI

“KUÑA MOMBE’U JERE”

“TAVA, PARAGUAY TIERRA ADENTRO”.

 

La cinta dirigida por Lucía Martin, Lucas Keese y Mariela Vilchez combina herencia cultural indígena y perspectivas de emancipación socialista.

Para ello toman como ejemplo el asentamiento Tava Guaraní que lleva varios años de lucha contra los latifundistas y a los ataques de la elite agraria en su país, el Paraguay.

Entre memorias, cosechas, poesías y asambleas, la comunidad va construyendo sus imágenes.

“EL IDIOMA GUARANÍ EN MARKETING MEJORARÁ LA ECONOMÍA DE PARAGUAY”, DICE EXPERTO

Fabio Descalzi, especialista en marketing en traducción, aconseja hacer publicidad en guaraní.

Por Emilze Rolón

Descalzi culmina hoy un seminario de “Marketing en traducción, tecnologías y servicios lingüísticos”, que se desarrolla desde ayer en la sala de convenciones de las Naciones Unidas en Paraguay. La capacitación estuvo dirigido a docentes de idiomas, traductores, planificadores lingüísticos, publicistas y estudiantes que deseen aplicar una visión de marketing en la comunicación moderna y abrir perspectivas en las esferas interculturales. Descalzi habló con La Nación:

-¿Cómo se da el fenómeno del idioma en las empresas publicitarias ?

-Es una cuestión de sembrar ideas con la lengua nativa misma, en Paraguay falta trabajar por este fenómeno, porque se debe buscar incursionar con el uso de más idiomas, ya sea para el propio desempeño y para la producción de un fin, es decir, del producto que llega a los distintos niveles de consumidores y a varios países.

 

 

Portal de Google en guaraní. Fuente: www.google.com

-¿A raíz de que surge este interés?

-Hay siempre un interés de promover la vigencia de todas las lenguas, así como el guaraní que no es bien explotado, principalmente en el mercado. Es una necesidad imprescindible, debe ser utilizada por el paraguayo y la paraguaya para crecer no sólo en su cultura, sino también desde el punto de vista laboral.

 

-¿Cómo se lograría?

-Hay que implementar técnicas de mercado y colaborar a que otros promuevan su propia lengua. Estoy hace siete años en la traducción a distancia y puedo asegurar que escuchando y estudiando se puede alcanzar los propósitos, y por sobre todo a detectar necesidades del otro.

 

-¿En qué radica el contenido del seminario?

-Es un disparador de ideas sobre marketing y el trabajo de la traducción. El idioma Guaraní en marketing por sí traerá beneficios y mejorará la economía de Paraguay, se podría hasta dar un giro de 180 gramos si se usa con el potencial adecuado, empezando con el sector público y luego ir al privado.

 

-¿Se podría hablar de un porcentaje de crecimiento si se llegara a dar eso?

-No es aún una cuestión de porcentaje todavía. Con este seminario se inicia una ardua tarea, apenas es el inicio de un proyecto enmarcado en el crecimiento del idioma en los ámbitos donde se permitan abrir nuevas oportunidades, principalmente en los espacios con vulnerabilidad.

 

-¿Cómo sería ese proceso?

-Para empezar hay que animar a que la gente no sienta vergüenza de usar la lengua Guaraní, es un idioma fuerte, que llega más allá de la frontera, y por ello hay que hablarla sin timidez. La otra etapa es la de cartelería (propaganda), empezar por lo simple, por ejemplo, ubicando señales de tránsito con palabras en guaraní o a la entrada de un sanitario.

 

-¿Cómo obtener el resultado?

-La iniciativa del sector privado es muy importante a la hora de buscar la inclusión del guaraní en la comunicación publicitaria, con ello se tendrían muchos resultados, como llegar al mercado extranjero con una marca que llame la atención por las características propias del producto.

 

-¿Qué características?

-Entrar en otros mercados con nuevas formas de presentación. Que la marca de un producto pueda tener más de tres traducciones como se tienen en los países europeos. En este sentido, en Sudamérica es muy limitada esa cuestión. Con el uso del idioma Guaraní en productos se tendría mayor cantidad de interesados a nivel internacional, que podrían venir a invertir y competir en el mercado local.

 

-¿A más del uso del guaraní en productos, cómo se podría usar con los servicios?

-Y por ejemplo, un hospital funcionaría distinto si en los pasillos por lo menos tuviera señales en guaraní, la gente se vería identificada con su lengua.

 

-¿Por qué en marketing?

-No es lo mismo salir a vender el producto con usos lingüísticos que un simple producto. Las empresas deben dar respuestas novedosas y sacarían más ventajas económicas si implementan este tipo de proyectos. Tendrían una conexión con sus consumidores en un mercado potencialmente interesante, donde el idioma guaraní es una de las vertientes fundamentales para el desarrollo.

 

-¿Qué efecto produciría?

-Si se empezara a hacer publicidad en guaraní, sin duda, lo que implicaría es la necesidad de contar con más recursos capacitados con igualdad de condiciones, lo que a su vez generaría un efecto viral enorme y revitalizaría la lengua guaraní en el sector empresarial, ya que como dice el refrán, “el que no anuncia no vende y cuanto más se anuncie más se va a usar el producto”.

 

Fuente: www.lanacion.com.py

141 AÑOS DE CERRO CORÁ. NO SE HA ESCRITO EL ÚLTIMO CAPÍTULO DE NUESTRA HISTORIA.

Por Ronald León

Mediados del siglo XIX. Inglaterra es la primera potencia industrial y económica del mundo. Es el Imperio más poderoso política y militarmente en todo el orbe. La revolución industrial está en su apogeo, el capitalismo en pleno ascenso. Su cuna es Londres.

Marx describe el espacio comprendido entre 1848 y 1864 en Gran Bretaña como “un periodo único en los anales de la historia por el desarrollo de su industria y el florecimiento de su comercio”. La técnica avanza a un ritmo nunca antes visto. La máquina de vapor eleva la productividad al máximo.

El gigante inglés produce 50 veces más hierro per cápita que el resto del mundo y 100 veces más tejidos de algodón que cualquier otro país; cerca del 70 por ciento de su producción es exportada y casi la totalidad de su materia prima llega de los países atrasados. Además, la flota inglesa, por entonces, es la mayor y mejor del planeta[1]. La burguesía británica no tiene paralelo en cuanto a poder. En contrapartida, crece la clase obrera en medio de la más brutal explotación, desolación y miseria. El coloso proletariado británico comienza a organizarse en sindicatos y a demostrar su fuerza a la clase de los patrones. La lucha de clases se encarniza y un fantasma comienza a recorrer Europa…

 

Progresivamente, el capitalismo mundial comienza a acentuar sus rasgos parasitarios y monopolistas. El capital se concentra de manera creciente en pocos conglomerados o trust. Si bien la técnica se supera permanentemente a sí misma de forma impresionante, empieza a hacerlo en detrimento del ser humano y la naturaleza. Las llamadas fuerzas productivas, bajo el capitalismo, comienzan a estancarse. El imperialismo, que sería definido por V. Lenin años más tarde como la “fase superior” del capitalismo en decadencia, como la “fase monopolista del capitalismo”, comienza a levantar sus siete cabezas.

 

El dominio colonial inglés

 

El inconmensurable salto en la producción en general y textil en particular – ésta última principal rama industrial de la época- exigió nuevas fuentes de materias primas y nuevos mercados para colocar las mercancías inglesas. El colonialismo fue llevado a límites de extrema rapiña. Nos dirá Lenin posteriormente en su célebre obra sobre el imperialismo: “La posesión de colonias es lo único que garantiza de una manera completa el éxito del monopolio contra todas las contingencias de la lucha con el adversario (…) Cuanto más adelantado se halla el desarrollo del capitalismo, cuanto con mayor agudeza se siente la insuficiencia de materias primas, cuanto más dura es la competencia y la caza de las fuentes de materias primas en todo el mundo, tanto más encarnizada es la lucha por la adquisición de colonias”.

 

La propia dinámica del capitalismo, un sistema de producción basado en la explotación del ser humano y de un puñado de naciones sobre las otras, exigía la conquista de nuevos mercados, fuentes de materias primas y mano de obra barata. A estos afanes expansionistas se los arropó con las banderas de la “civilización”, las cuales fueron enarboladas por la escuadra y la diplomacia de Su Majestad.  

 

Pintemos una idea del dominio colonial, en particular del inglés, en el mundo de entonces. En 1862, el 29,4 por ciento del planeta es dominio colonial; en 1912 el porcentaje asciende a 63,3. Entre tanto, en 1910, el 60 por ciento de los seres humanos viven bajo la opresión colonial: 961 millones sobre 1.600 millones. Gran Bretaña tiene bajo su yugo directo, sin considerar la dominación disimulada, nada menos que a 421 millones de personas[2].

 

Esto se traduce en un crecimiento portentoso de la renta “nacional” de Inglaterra, fruto de la succión de riquezas de otros pueblos. La economía inglesa crece, desde mediados del siglo XIX, en un 3,3 por ciento anual[3].

 

Una fibra tan delgada como importante

 

En esta expansión industrial, la materia prima clave era el algodón. Inglaterra consume 108 millones de kilogramos de esta fibra a inicios del siglo XIX. En 1880 consume 2.000 millones. Los Estados Unidos le proveen más de 50 por ciento de la fibra textil. Los ingleses poseían 30 millones de husos contra 6 en Francia, otro tanto en EE.UU y millón y medio en Alemania y Rusia; por lo cual podían duplicar el comercio exterior con los galos y triplicar el de los germanos[4]. 

 

El algodón era vital para mantener en funcionamiento las fábricas inglesas y sostener el crecimiento y la expansión colonial. En el mismo nivel estaba el transporte, sobre todo los ferrocarriles, que se construían con el expreso motivo de trasladar el algodón a las ciudades industriales.

 

Del algodón dependía casi todo el engranaje de la monstruosa maquinaria de explotación local y colonial. En un sistema económico que dependía de la extracción de materias primas de los países coloniales o semi-coloniales y la conquista de los mercados internos de esos mismos países para la introducción de mercancías manufacturadas provenientes de Inglaterra, cualquier pequeña falla o “anomalía” podía generar serias crisis.

 

Y fue esto lo que sucedió cuando estalló la Guerra de Secesión en los Estados Unidos (1861-1865). La suspensión del envío del algodón a los centros industriales, debido al conflicto, generó una crisis catastrófica en Inglaterra. El puñal fue directo al corazón del Imperio.

 

Al respecto, señalan Marx y Engels: “Inglaterra hace frente hoy (1861), como hace quince años a una catástrofe que amenaza sacudir la raíz misma de todo su sistema económico”. Agregan los padres del socialismo científico que, siendo el algodón la principal materia prima de la industria inglesa, “de su manufactura depende la subsistencia de una masa de gente mayor que el total de la población de Escocia y los dos tercios del actual número de habitantes de Irlanda” [5] .

 

La mano venía dura. El comercio inglés cae brutalmente. Entre enero y setiembre de 1861 cae en unos ocho millones de libras, de las cuales cinco millones seiscientas mil corresponden al comercio con los Estados Unidos. Este descenso se mantendrá hasta 1863.

 

No se debe perder de vista que los Estados Unidos también tenían una altísima demanda de productos manufacturados ingleses. El drama es de mucha magnitud. Para cubrir el agujero dejado por los estadounidenses, el Imperio Británico debe conquistar urgentemente otros mercados y fuentes de materias primas. Para esto, Su Majestad combinará hábilmente caricias con garrote, diplomacia con escuadra.

 

En un lejano país…

 

La Guerra contra el Paraguay (1865-1870) se enmarca en la política expansionista y monopólica de Inglaterra y, específicamente, en la crisis del algodón, que sacude la industria inglesa hasta sus raíces. El poderoso Imperio inspecciona el globo en busca de riquezas y mercados que succionar. No le es indiferente nada que pasara fuera de sus fronteras pues sus intereses son globales. Su política es mundial porque el mercado que apetece también lo es. Y la aplicará sin miramientos, sea vía intervención armada, sea vía del guante blanco de su diplomacia sabuesa. Solo tiene una salida: aumentar la explotación a su propia clase obrera y recrudecer  el pillaje colonial.

 

Mientras tanto, en una tierra lejana a la brumosa isla europea existía un pequeño país que no encajaba con el esquema que los industriales y banqueros ingleses imponían al mundo.

 

Existía una Nación que, tras romper con el Imperio Español en 1811, devino tercamente en República y pudo conquistar su independencia absoluta, es decir económica y política, también de Portugal y de los afanes centralistas de la oligarquía de Buenos Aires, sub-metrópolis de la Gran Bretaña en el Plata. En esa República llamada Paraguay se vivía uno de los procesos revolucionarios, desde el punto de vista de las revoluciones democrático-burguesas, más profundos en Latinoamérica.

 

Obligado por un bloqueo económico perverso de Buenos Aires y sustentado en un fervoroso apoyo popular, el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, el “jacobino de América”, lideró una reforma agraria radical expropiando y reventando con “contribuciones” forzosas a los españoles, españolistas, porteñistas y al mismo Clero Católico. Con las tierras que expropió creó “Estancias de la Patria”, campos estatales donde la producción era planificada y diversificada. El Estado arrendaba las tierras a precios ínfimos al campesino y les proveía de herramientas. Se impuso el monopolio del comercio exterior de forma casi completa, se creó el primer sistema de educación pública que casi eliminó el analfabetismo y se desarrolló una incipiente industria nacional en dos ramas bien conocidas por los británicos: hierro y textiles.

 

De la antigua economía colonial basada en el monocultivo, el Paraguay comenzó a producir lo que necesitaba e, incluso, a generar excedentes de lo que antes importaba.

 

Los López, Don Carlos y Francisco Solano, a la muerte de Rodríguez de Francia, se apoyan en el modelo económico independiente y comienzan un proceso de modernización capitalista sin intervención de capital extranjero y sin recurrir a créditos internacionales. No había deuda externa ni desempleo debido, por sobre todo, a la planificación económica de la agricultura. El Paraguay, profundizando la tenencia estatal de sus tierras y controlando el comercio exterior fuertemente, funde hierro, bota vapores construidos en sus astilleros, construye caminos de hierro, inaugura un ferrocarril, un sistema de telégrafo, fabrica armas, cañones, pólvora…

 

El propio cónsul norteamericano Hopkins alertó en 1846: “es la nación más poderosa del nuevo mundo, después de los EE.UU (…) su pueblo es el más unido, el gobierno es el más rico que el de cualquiera de los Estados de ese continente...”[6].

 

Su progreso alarma. No solo a sus poderosos vecinos, en donde se importaba hasta  una cuchara del amo ultramarino. Su Majestad comienza a sentir una molestia en sus zapatos. En Inglaterra crece la irritación por aquel “mal ejemplo” y por la sed de controlar ese mercado y deglutir sus recursos, entre ellos el más codiciado, el excelente capullo de algodón paraguayo. Ya decía Don Carlos A. López en su  “Mensaje” a la República en 1849: “el algodón es otra producción que debe formar un artículo importante de exportación. El algodón paraguayo tiene las tres condiciones que los fabricantes exigen del algodón: largo, fino y fuerte”[7].

 

La “civilización”…en la punta de las bayonetas

 

Comienza entonces la campaña para “corregir” la “anomalía” de aquel Paraguay. ¡Obstruyen el libre comercio! ¡Qué impertinentes! ¡Qué gobernantes y pueblo tan “salvajes”!...braman los ingleses y lo corean sus hurreros en el Plata. Es urgente iniciar una cruzada para “civilizar” a los rebeldes y acabar con el “Atila de América”, Solano López. No se podía admitir ninguna experiencia que se opusiera la estructura de dominación colonial o neo-colonial. La división internacional del trabajo debía mantenerse intacta, aunque se precisen sangre y fuego.

 

El mercado paraguayo debía abrirse a cañonazos e Inglaterra lo hubiera hecho sin empacho, a plena luz del día, de no contar con tan codiciosos como sumisos lacayos en la región que se empujaban por besar el anillo de Su Majestad: el gobierno de Mitre, la monarquía esclavista del Brasil y el sector liderado por Venancio Flores en el Uruguay. Estos gobiernos, ahogados en deudas y totalmente dependientes del comercio e industria británica, le permitirán al Imperio ejecutar el genocidio escondiendo la mano.

 

El vergonzoso Tratado de la Triple Alianza, que pacta la destrucción y repartija del Paraguay, se acuerda en Junio de 1864 en la Conferencia de Puntas del Rosario a instancias del diplomático británico Sir Edward Thornton. La suerte del Paraguay estaba echada casi un año antes de la firma “oficial” del Tratado y de que López “inicie” las hostilidades. El propio diplomático del Imperio del Brasil en ese entonces, José Antonio Saraiva, confesó en 1894 que la Triple Infamia: “no surgió después de la “agresión” paraguaya a la Argentina en abril del 65, sino en las Puntas del Rosario en Junio del 64”. Sus declaraciones dejan claro que “dichas alianzas empezaron el día en que el ministro argentino y el brasileño conferenciaron con Flores en las Puntas del Rosario (18 de Junio de 1864) y no el día en que Octaviano y yo, como Ministros del Estado, firmamos el pacto (1 de Mayo de 1865)"[8].

 

Por entonces, Bartolomé Mitre, aquel de “en tres meses en Asunción”, afirmaba orondo y solemne: “Cuando nuestros guerreros vuelvan de su larga y gloriosa campaña a recibir la merecida ovación que el pueblo les consagre, podrá ver el comercio ver inscriptas en sus banderas los grandes principios que los apóstoles del libre cambio han proclamado para mayor gloria y felicidad de los hombres”[9].

 

Pero, como es sabido o aún debe saberse, el pueblo paraguayo, antes de ser prácticamente exterminando, dio al mundo un ejemplo de heroísmo casi sin paralelo en la historia de la humanidad. Los “tres meses” se convirtieron en cinco largos y costosos años para tres ejércitos materialmente superiores, financiados y pertrechados por el monopolismo inglés. Por el contrario, la base industrial paraguaya hacía que nuestro ejército se proveyera de armas, balas, pólvora y cañones hechos nuestras fábricas y en la Fundición de Hierro de Ybycui, orgullo e insignia de la industria siderúrgica nacional. Cuando ya no había proyectiles, los paraguayos y paraguayas cargaban sus cañones con pedazos de vidrio, cocos y balas de fusil. Cuando ya ni esto quedaba ¡Que importaba! estaban las uñas y los dientes de mujeres, niños, ancianos y heridos para defender la revolución y la independencia nacional ¡Épica epopeya! ¡Épica inmolación!

 

La Guerra de la Triple Alianza destruyó al Paraguay. La “civilización” que trajeron los aliados fue la muerte, el saqueo y los crímenes de guerra más horrendos. La Guerra  devasto económica y demográficamente al Paraguay. Se habla que un exterminio de más del 50 por ciento de la población, algo no visto, proporcionalmente, ni en las guerras mundiales. Desde entonces, mediante los inestimables servicios de los sucesivos gobiernos títeres, la historia del país es una historia de sometimiento y entrega vergonzosa. Al Paraguay lo convirtieron en colonia de colonias. Y los “vencedores” brasileños, argentinos y uruguayos vieron sus cadenas reforzadas a través de los siderales empréstitos que les proveyera la banca británica, sobre todo Rotschild y Baring. El único ganador de la mayor matanza en Sudamérica fue el capitalismo inglés.

 

¡Por una segunda Revolución que conquiste una Segunda Independencia!

 

El mejor homenaje, a ciento cuarenta y un años de aquella ultima y sublime resistencia en Cerro Corá y a doscientos años de 1811, es emprender la lucha decidida por una Segunda y Definitiva Independencia.

 

Esta lucha de liberación nacional de toda dominación imperialista no podrá concretarse sin una liberación social dentro de nuestras fronteras y a nivel internacional, es decir, sin una Revolución Socialista que instaure una economía planificada y un de y para la clase trabajadora de la ciudad y el campo.

 

Es urgente una Revolución como la que encabezaron Rodríguez de Francia y los López. La diferencia hoy está en que las tareas de liberación nacional y social ya no estarán en manos de sectores burgueses de ningún tipo, sean estos “democráticos” o “reaccionarios”, sino de las clases explotadas y oprimidas. Solo las masas obreras, campesinas, las mujeres y hombres de manos callosas podrán liberar al país del imperialismo en el mismo proceso en el que se liberarán de la explotación de la burguesía nacional, cómplice y títere de las empresas y bancas multinacionales.

 

Suena a una diana. Nos llama a luchar hoy como nuestro pueblo que se inmoló en la gran guerra por defender nuestra libertad y no ver al Paraguay siendo esclavo de otras naciones. Nosotras y nosotros somos los herederos de su temple valeroso y de su gran ejemplo que está vivo en nuestro ser y nos quema más que el fuego. De su extraordinario legado  debemos estar orgullosos y orgullosas y lo debemos honrar mientras vivamos. Escuchando aún los rugidos de aquellos leones y leonas paraguayas, no podemos dejar de rugir también. Si acudimos al llamado de aquel pueblo bravo, podemos aún ganar esta guerra que no ha terminado. No se ha escrito aún el último capítulo de esa historia, porque 1870 no fue el fin del Paraguay, como hubieran querido, fue el comienzo de la lucha por la Segunda Independencia.

 

[1] Chiavenato, Julio José: Genocidio Americano. La Guerra del Paraguay. Ediciones Carlos Schauman. Asunción, 1984. p. 88

[2] Pomer, León: La Guerra del Paraguay. Estado, política y negocios. Centro Editor de América Latina. Buenos Aires, 1987. p. 23

[3] Id., p. 23

 

[4] Id, p. 26

 

[5] Marx, Carlos y Engels, Federico: La Guerra Civil en los Estados Unidos. Lautaro, Buenos Aires, 1946, pp. 108-112.

 

[6] Pomer, op.cit., p. 45

 

[7] Woodbine Parish: Buenos Aires y las provincias del Río de la Plata. Editorial Hachette, Buenos Aires, 1958, p. 354

 

[8] www.lagazeta.com.ar

 

[9] Ídem

 

EN LA ERA DE LA PRODUCCIÓN, LA TECNOLOGÍA Y LA INNOVACIÓN NO SE PUEDE EDUCAR BAJO UN ÁRBOL

Al inaugurar el año escolar, el presidente Lugo volvió a repetir lo que su ministro de Educación ya dijo una vez: que se puede educar bajo el árbol. La anacrónica opinión era para justificar los desoladores problemas de infraestructura de la educación pública. Problemas que subsisten y se agravan ante el crecimiento de la demanda estudiantil, de poblaciones emergentes y vulnerables, y ante la insuficiente inversión del Estado y de la sociedad.

 

La idea no es original. La formuló residualmente el gran maestro Ramón Indalecio Cardozo cuando impulsaba las escuelas rurales y no quería dejar a nadie fuera del aprendizaje para convertir a los campesinos en agricultores. La población rural era entonces absolutamente mayoritaria. Hoy ya es minoría y el país experimenta un proceso irreversible de descampesinización.

 

Además, la mecanización agrícola expulsa del campo a la gente, en especial, a los jóvenes. La marginalidad se extiende alrededor de las ciudades y forma los cinturones de miseria. Para más, el desempleo afecta despiadadamente a las nuevas generaciones, que abandonan el sistema escolar sin aprender nada para la vida del trabajo.

 

No es casual que el 47% de nuestra juventud esté sumida en la pobreza. La educación es la herramienta para superarla. Pero para eso necesitamos profundos cambios y acciones concernientes a nuestra época. Sin embargo, no avanzamos siquiera en las reparaciones, menos en las metodologías actuales solo con repartir útiles y textos coloquiales y mediocres.

 

La educación será un factor de desarrollo siempre que contribuya al aprendizaje del saber hacer, del saber pensar y a la autorrealización humana, con los valores, la técnica, la ciencia y los conocimientos de nuestro tiempo.

 

Vale decir, una pedagogía para la producción y la productividad, para la investigación científica y la aplicación tecnológica, para la innovación en todos los campos de la modernidad e hipermodernidad, y para dignificar la existencia con el pensamiento crítico y la creatividad. Asimismo, para la cohesión social, la práctica ciudadana, la solidaridad y la emancipación humana.

 

Los estudios revelan que esta educación hay que impartirla desde la escuela, habilitar técnica y profesionalmente desde la media, especializarla científica y transdisciplinariamente desde la universidad. Y capacitar y actualizar con la educación permanente.

 

Por lo tanto, la infraestructura modernamente equipada de las unidades escolares es insustituible, como esencial es la calificación docente. Máquinas y aparatos para producir, sistema cibernético de información y de comunicación, así como bibliotecas apropiadas deben estar al alcance de cada uno y de todos los alumnos. Es el sistema experiencial que revolucionó a las sociedades que en la actualidad ocupan los primeros lugares en desarrollo humano.

 

Esas sociedades comprendieron que la tecnología y el conocimiento hacen la modernidad y ésta es sinónimo de avance y desarrollo.

 

Toda transformación estructural, una República libre y una democracia participativa se logran mediante el conocimiento.

 

El camino es la inversión del Estado y de la sociedad en educación. No cualquiera, desfasada y excluyente. Se puede comenzar a transitarlo una vez que se cuenten con gobernantes que quieran liberar de la indigencia a su pueblo.

EL MERCOSUR ODIA EL GUARANÍ

 

Mario Rubén Álvarez

¿El guaraní es idioma oficial del Mercosur? ¿O tan solo idioma del Mercosur? ¿Cuál es la diferencia?

Vayamos paso a paso.

El Protocolo de Ouro Preto (Brasil), en su artículo 46 -repitiendo el 17º del Tratado de Asunción, que dio origen al Mercosur-, dice: "Los idiomas oficiales del Mercosur son el español y el portugués. La versión oficial de los documentos de trabajo será la del idioma del país sede de la reunión".

Obsérvese que en esa enunciación no hay diferencia entre idiomas oficiales y lenguas de trabajo. ¿El guaraní? Ni a los premios. Hemby.

Posteriormente, en la segunda reunión especializada de cultura del Mercosur, fue declarado "lengua histórica".

 

Luego, en un encuentro de ministros de Cultura del Mercosur, en Río de Janeiro, estos sugirieron "la incorporación del idioma guaraní como uno de los idiomas oficiales del bloque".

 

La máxima autoridad, el Consejo del Mercado Común (CMC), decidió en Brasilia, en diciembre de 2006, "incorporar el guaraní como uno de los idiomas del Mercosur". Es idioma, pero no oficial. Pequeño gran detalle.

 

En el 2009, entró a tallar el Parlamento del Mercado Común (Parlasur). Recomendó al CMC "declarar el guaraní como idioma oficial del Mercosur, permitiendo que el mismo se convierta en idioma de trabajo en el bloque regional al igual que el español y el portugués".

 

El CMC, para dar largas al asunto, le tiró el fardo al Foro de Consulta y Concertación Política (FCCP) del Mercosur en diciembre de 2009.

 

Como toda respuesta, el FCCP recordó que ya en el 2006, "como un acto de estricta justicia histórica y de equidad social y cultural en el bloque", el CMC aprobaba lo ya sabido: que el guaraní es "uno de los idiomas del Mercosur".

 

La nota del FCCP al CMC dice también que "en esa oportunidad -el 2006- se entendió que para considerar el guaraní como idioma oficial sería necesario reformar el Tratado de Asunción y el Protocolo de Ouro Preto (artículos 17 y 46, respectivamente) y que la utilización del guaraní como idioma de trabajo implicaría tener que redactar normas, actas y todos los documentos oficiales del Mercosur en este idioma, con el consiguiente aumento de costos y logística (contratación de traductores)".

 

He ahí uno de los pa'â radicales. Un tratado (el de Asunción) y un protocolo (el de Ouro Preto) solo pueden ser modificados por instrumentos públicos del mismo rango. Por lo tanto, fuera de esos mecanismos, nadie puede elevar al estatus de oficial el guaraní. Ni el Parlasur ni los ministros plantearon nunca las modificaciones de esas normas.

 

A modo de limosna, el FCCP recomendó que "se estudie la factibilidad de elaborar algunos de los informes o documentos también en guaraní". Si por ahí se puede mba'e, vamos a darle eso a los paraguayos, dijeron.

 

No obstante, afirmaba que en el marco del 20º aniversario de la fundación del Mercosur -el 26 de marzo que llega- "se convino en la importancia de que, en una primera etapa, se proceda a la traducción de los documentos fundacionales del Mercosur". Se refiere al Tratado de Asunción, los protocolos de Ouro Preto, Ushuaia, Olivos, Asunción y otros. Más limosnas. Nada de la reivindicación esencial.

 

En este momento en que Paraguay ejerce la presidencia pro témpore del Mercosur y estamos en el Bicentenario de la Independencia, hay que saber qué hace la Cancillería para superar la injusticia de proscribir al guaraní -una de las lenguas oficiales de nuestro país- y lograr que se modifiquen los artículos que sirven de excusa para disfrazar el desprecio al guaraní. Y también en qué estado se encuentran esas traducciones que, a modo de consuelo -que no nos consuela para nada-, nos han arrojado.

 

Las lenguas no son solo instrumentos de comunicación. Son también parte de la soberanía de una nación. En guaraní, normalmente -como en portugués y castellano- también tienen que escribirse los documentos del Mercosur.

 

Si brasileños, argentinos y uruguayos tienen el 100 por ciento de sus lenguas oficiales reconocidas, es más que injusto que al Paraguay se le admita solo el 50 por ciento.

 

 http://www.ultimahora.com/notas/408630-El-Mercosur-odia-el-guarani

'CUCHILLO DE PALO', UN DOCUMENTAL PARAGUAYO QUE DEPENDE DE TI

NAHUEL VUELVE A CASA A LO GRANDE

 

ALCALÀ DE XIVERT ABARROTADA.

Una delegación del Consulado de su país de origen, Paraguay, se suma al masivo evento.Los vecinos reciben al flamante ganador de ‘Operación Triunfo’ con emocionante tributo.

Nahuel fue recibido por el alcalde y sus vecinos, quienes le dieron su apoyo en el acto de homenaje. El ganador de ‘OT’ deleitó con su voz. MARZALNahuel fue recibido por el alcalde y sus vecinos, quienes le dieron su apoyo en el acto de homenaje. El ganador de ‘OT’ deleitó con su voz. MARZALUna delegación del Consulado de Paraguay arropó al ‘triunfito’, que cantó en presencia del primer edil. MARZALNahuel fue recibido por el alcalde y sus vecinos, quienes le dieron su apoyo en el acto de homenaje. El ganador de ‘OT’ deleitó con su voz. MARZALNahuel fue recibido por el alcalde y sus vecinos, quienes le dieron su apoyo en el acto de homenaje. El ganador de ‘OT’ deleitó con su voz. MARZAL

 

La plaza de la iglesia de Alcalà dse quedó anoche pequeña para recibir a Nahuel, flamante ganador de Operación Triunfo. Más de 500 personas, venidas de distintos puntos de España y de Paraguay, asistieron al homenaje que el Ayuntamiento y el Club de Fans del cantante organizaron para dar la bienvenida al artista.

 

El mismo apoyo que recibió Nahuel durante su participación en el concurso se lo transmitieron anoche los vecinos y los seguidores, en un acto en el que participaron el Grup de Bombos i Tambors El Repiquet y el colectivo de Danzas, que agasajaron al triunfito con los sones y bailes típicos.

 

El joven, acompañado del alcalde, Francisco Juan Mars, llegó a la abarrotada ágora haciéndose paso entre una multitud de fans que quería fotografiarse con él. “Es muy cariñoso, siempre tiene buenos detalles con nosotros”, explica Alicia, una de sus paisanas, que comentó que “nosotros ya veíamos que algún día triunfaría porque canta muy bien”.

 

Y es que Nahuel, natural de Paraguay pero residente en el municipio, ha conseguido durante estos años muy buenos amigos. De hecho, su club de seguidores en la localidad, formado sobre todo por una gran parte de sus allegados, obsequió a su admirado con mucho cariño y un vídeo que refleja su llegada a su casa y su paso por el programa.

 

“Estoy muy contento de poder estar hoy aquí, siempre os llevaré en mi corazón”, afirmó emocionado el artista, al que casi no le salían las palabras por la emoción tras recibir una placa conmemorativa por parte del primer edil. Este afirmó que “es un ejemplo de esfuerzo para muchos jóvenes, un espejo en el que mirarse. Además, su voz ha servido para dar a conocer nuestro municipio”.

 

Por otro lado, una representación del Consulado de Paraguay también estuvo presente. Uno de los momentos que más emocionó al cantante fue cuando apareció su madre. Además, su novia, Laura, y demás familiares acudieron a apoyarle. Su carrera solo acaba de comenzar y este mes grabará su primer disco. H

 

 

03/03/2011 J. M. MARZAL

ALTA, POSTA Y NADA

 

Blog de Víctor Benítez.-Textos de análisis, periodísticos y otras yerbas.

Muchos paraguayos no somos más boludos por falta de práctica. Nos pasamos la vida criticando y puteando a los argentinos al mismo tiempo que nos pasamos la vida copiándoles todas sus argelerías. A las pruebas me remito.

En las canchas paraguayas, el que no salta es kurepi. Y gua’u que es muy paraguaya la misma hinchada que “tiene aguante” y le canta a la hinchada rival “sos un amargo”. “Aguante” y “amargo” son conceptos plagiados de las “barras bravas” argentinas. Los paraguayos en serio le tratamos al amargado de amargado y no de amargo. Porque lo que tiene es una amargura y no un sabor desagradable. No sé si se capta la diferencia de conceptos.

Se ha llegado al colmo de la ridiculez de extender un pasacalles cerca de la Junta de Gobierno que decía: “¡Aguante Pynandi Colorado!”. El autor de ese adefesio conceptual, de esa mezcla rara de Mitre y Mariscal López, se merecía, en el mejor de los casos, un juicio sumario y un fusilamiento con bodoque en la plaza pública.

 

Ayer @LUISFER_INSFRAN tuiteaba preguntando de dóne salió esta modalidad de llamarle “alta” o “alto” a todo. Le aclaré que del mismo lugar de donde importamos toda la argelería verbal de los últimos tiempos: de ashá, visteeee…

 

“Alta” y/o “Alto” en el uso que le dan los argentinos no es sinónimo de estatura sino de envergadura, con perdón de la expresión. Los pelotudos paraguayos, copiando a los argentinos, dicen cosas tales como “alta fiesta tuvimos anoche”, “es un alto cantante” que canta “alto tema”. Y así una camionada de “altos” y “altas”.

 

Es algo así como el “harto” chileno pero no igual. “Harto divertido estuvo todo”, diría el chileno. “Alta diversión la de anoche”, la versión kurepi entusiastamente copiada por el boludismo paraguayo.

 

“Alto” o “alta” está empezando a hacer furor en el Pargauy. No sé si va a reemplazar o va a convivir con el impresentable “y nada” que está vigente. Miles de paraguayos no hablan sin agregar “y nada” a cada rato a sus frases. Son insufribles y nada. Arrancan sus respuestas con “y nada”. Terminan sus frases con “y nada”.

 

Yo que veo mucha televisión argentina cumplo en adelantarles que la próxima argelería que va a desembarcar en el habla del boludismo paraguayo es “posta”. Acuérdense de lo que les digo, posta. Todo va a ser “posta”. Porque esa es la palabra que más están usando en la tele kurepa. Como lo fue en su momento “tipo”. O sea tipo nada, boluo.

 

Para los extranjeros que lleguen a leer este divague quiero dejar en claro lo siguiente: no todos los paraguayos somos así. Cuando hablo de los paraguayos boludos hablo de los paraguayos boludos y no de los paraguayos en general.

 

A muchos compatriotas sodomizados culturalmente les parece genial ser otros y no ellos mismo y andan por el mundo viviendo vidas ajenas, modismos ajenos, frases ajenas; incapaces totales de crear su propio lenguaje y hacerse entender por lo que ellos son y no por lo que creen que tendrían que ser.

 

No sé si me explico.

 

(Alto comentario me mandé, boluo. Posta. Y nada)

 

 

«HE ESCARMENTADO, CLARO»

JOSÉ GREGORIO CAJÉS, ABSUELTO DE UN DELITO DE VIOLACIÓN CONTRA SU CUÑADA

"Aliviado y satisfecho”. Así se declara el súbdito paraguayo José Gregorio Cajés, absuelto por la Audiencia Provincial de un delito de violación. Cajés ha pasado de ser un criminal a un ciudadano más, libre de mácula, al menos judicial. Hace dos años, Cajés se acostó con su cuñada, por entonces de 16 años, y la dejó embarazada. La menor le solicitó 400 euros para abortar, Cajés se negó, y la chica varió su testimonio, en un primer lugar exculpatorio para su cuñado, para afirmar que había sido forzada sexualmente.

La polémica se desató en Gijón. La Fiscalía solicitaba 15 años para Cajés. El Principado, que ejercía la acusación particular a través de Irene Arce, defensora del menor, duplicaba la petición de condena hasta los 30 años. Sin embargo, las contradicciones en las que incurrió la menor, que en un primer momento afirmó que el sexo había sido consentido para luego variar su declaración, y la enardecida defensa de Cecilia Barrios, pareja de Cajés y hermana de la menor implicada, fueron decisivos para que el juez dictaminara que “no hay indicios de abuso sexual”.

 

No obstante, Cajés se veía en Villabona. La presión vecinal en Montiana obligó a José Gregorio y su compañera sentimental a dejar Gijón para asentarse en Avilés. “Mucha gente me bajaba la moral, me decían que era un tema muy jodido. ‘De esta no te libras’, me decían. ‘Aunque tengas razón, la van a creer a ella’”, señala Cajés.

 

Choque cultural José Gregorio Cajés explica con toda naturalidad su relación con la hermana de su pareja sentimental, Cecilia Barrios. “Mis compañeros de trabajo (es empleado de un taller mecánico en Avilés) sabían que yo estaba enrollado con esta chica desde hace dos años. Iba con ella a cenas o comidas de trabajo. Si mi pareja salía de trabajar a las diez y yo a las tres, iba a buscar a su hermana y nos íbamos a dar una vuelta”, comenta. De esa relación surgió un embarazo no deseado. “Nos gustábamos, tuvimos sexo y la chica se quedó embarazada, pero jamás la forcé”, señala Cajés que, aunque no quiere saber de la menor, aún le guarda estima. “Es una buena persona, a pesar de lo que hizo”.

 

Asombra la naturalidad con la que Cajés describe su doble relación con su pareja sentimental, con la que tiene un hijo de tres años, y con su hermana. “En España es algo extraño y la gente me critica por ello, pero en Paraguay es normal. Son juegos que acostumbramos a traernos allí. Una chica de 16 años es como si tuviera 30, y una de 18 ya tiene muchos kilómetros. Respeto las costumbres españolas, pero son distintas a las de Paraguay”, comenta.

 

Celos José Gregorio Cajés basa todo el escabroso caso en los celos. El súbdito paraguayo conoció en Asturias a Cecilia Barrios, tuvieron un hijo e iniciaron una convivencia. Un año más tarde, la hermana de Cecilia, de 15 años, dejó Paraguay para establecerse en Gijón junto a su hermana y el propio Cajés. Ahí comenzó todo. “En Paraguay las dos ya habían tenido problemas, había celos y me tiró los tejos para intentar hacerle daño a su hermana”, explica. Cajés se justifica en que la chica “tenía sangre caliente”, pero la presión a la que ha sido sometido le ha hecho cambiar de actitud. “Tengo 41 años, un hijo y una pareja. He escarmentado, claro. No volveré con estos temas”, afirma Cajés.

 

20/02/2011 00:00 / J. C. G. Gijón

UNA BELLEZA MÁS EN EL BICENTENARIO.

 

La Iglesia Santísima Trinidad cuenta con nueva iluminación artística producto de una gestión conjunta entre el grupo “Amigos de Trinidad” y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. En el acto inaugural se dejó ver el frente del antiguo edificio que forma parte del patrimonio histórico del Paraguay

Aproximadamente a las 21:00 hs. se encendieron las farolas ubicadas estratégicamente en el frontal de la estructura, resaltando la grandeza de una obra del siglo antepasado. Erguida en tiempos de don Carlos Antonio López, primer presidente constitucional, fue elegida como 7mo. Tesoro del patrimonio Cultural Material de Asunción. Así lo expresa Gloria Torras del grupo de referencia.

El templo fue construido en el año 1854, bajo el diseño del italiano Alejandro Ravizza y fue empleada como capilla particular de la familia. De entre todas las estructuras de la época, es el edificio que cuenta con los mejores ornamentos. Compuesto por pinturas clásicas, el cielorraso de madera, los pilares y muros son los volúmenes mas vistos. Igualmente el altar y los lateras de las naves paralelas al corredor principal presentan piezas de gran atractivo en su combinación.

En la sacristía se pueden ver arreglos pero con algún deterioro observable a simple vista. Los retablos del periodo franciscano fueron traídos hasta nuestra capital por medio de carretas desde la localidad de Yaguarón. (Aunque en la época se consideraba a Trinidad un territorio vecino de Asunción.

A su muerte, el cuerpo del presidente López fue depositado en la misma iglesia y fue trasladado hasta el Panteón Nacional durante principios del Sigo XX.

La revitalización del entorno es la siguiente prioridad narra Gloria, recordando que el muro perimetral se encuentra en muy mal estado. No es parte del monumento pues fue construido en 1970 para delimitar la propiedad. Expedirá también una reducción de tarifa eléctrica para los edificios que están reconocidos bajo este status.

Hoy día en la estructura se puede notar el desgaste de la pintura que se realizó por completo durante el año 2008. También presenta daños en el piso ubicado en el umbral del pórtico principal. Esto, producto del ingreso de un montacargas que trasladó una campana que fuera bajada hace un año sin que hasta hoy se haya dado ninguna explicación convincente. Visto y resuelto que este tipo de problemas no se puede solucionar “arreglando” la grieta que presenta el cuerpo de aleación metálica, el objeto en cuestión permanece a la izquierda del acceso principal dentro del templo.

También se ha notado que los confesionarios fueron convertidos en exhibidores de santería. Alterados en su forma original, se les agregó un bloque de madera lustrada en la base, elevando el cubículo original. Se cambió la puerta original con un tramado traslúcido por un vidrio ordinario para dejar ver en su interior las imágenes de santos.

 

Por un lado ha causado sorpresa el conjunto de modificaciones y ante la consulta sobre si existe algún a autorización para tales efectos nadie aseguró tener una precisa.

Existe un proyecto presentado actualmente a la Dirección de Patrimonio del MOPC para colocar rejas de protección en reemplazo de la muralla, pero el mismo ha sido recortado al cuestionar la calidad de las rejas que se pensaba adquirir. El nuevo fue aprobado pero con rubro que cubriría la instalación de rejas parecidas a las que están en el perímetro del Jardín Botánico.

 

Oscar L. Boltes

Fuente: Agencia Jakueke

"CHE TROMPO ARASA"

FIESTA DEL BICENTENARIO RESCATA EL JUEGO DEL TROMPO EN PARAGUAY

 

Asunción.- La conmemoración del bicentenario de independencia de Paraguay trajo hoy del pasado el juego del trompo en su forma más tradicional y extendida en América Latina antes de sucumbir a los de otra generación.

Decenas de niños del Centro Comunitario San Felipe, un populoso barrio en la periferia de Asunción, se congregaron en una plaza pública para participar del "Primer concurso interbarrios girando al son del trompo arasá"(de guayabo, en guaraní).

"Es un juego que fue muy difundido, sobre todo en la época de colegio y en Paraguay está asociado además a una obra, "che (mi) trompo arasá" de Herminio Giménez, uno de nuestros más grandes músicos", afirmó Margarita Morselli, directora de la Comisión Nacional del Bicentenario.

Morselli explicó que la singular competición, que también se realizará en otras ciudades del país, incluye diversas modalidades de destreza y también está abierta a adultos para revivir un juego muy popular en este país en décadas pasadas.

"La intención de este juego es la socialización que se transmite a través del intercambio de niños con niños y la misión especial es el poder compartir momentos de distracción", señaló Morselli, mientras unos niños hacían girar sobre sus pechos los peonzas.

Asimismo, comentó que el juego, enmarcado en los festejos del bicentenario de independencia del país, que se conmemorará el 14 y 15 de mayo próximo, incluye dos categorías, una para jóvenes de 12 a 18 años y otra a partir de esa edad.

El juego tiene un coordinador y un jurado para definir a los ganadores teniendo en cuenta la destreza y los mayores tiempos de giro, mientras que el premio establecido para los mejores es una biblioteca con textos editados por la Comisión Nacional.