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CULTURA: lo que nos falta

JORGE RUBIANI: "NO ES UNA MERA EVOCACIÓN NOSTÁLGICA"

Un recorrido por la Asunción escondida, perdida e invisible, es lo que propone el historiador Jorge Rubiani en su nuevo libro Paraguay 200 años de historia e imágenes. 1811-2011.

El arquitecto e historiador Jorge Rubiani habla sobre su nuevo libro, edición de lujo, Paraguay 200 años de historia e imágenes. 1811-2011, que ya está en circulación y se puede consegurr en la Librería Intercontinental. El método de trabajo de este volumen es interesante de destacar, pues se han contrastado las imágenes históricas de edificios y lugares con el presente, o sea cómo se ven en la actualidad. Rubiani señala que este enfoque se debe a la "inquieta cámara" de Dany Adorno, quien buscó los mismos ángulos para que el lector compare "si la confrontación con lo antiguo se ha dirimido a favor de una mejor calidad de vida". Pero, mejor, enterémonos de estas novedades por la versión del mismo autor.

--¿Cómo surgió el proyecto?

 

--Es un propósito no muy novedoso, la confrontación de imágenes del pasado con la actualidad, pero en este caso le aportamos los datos históricos para que la gente comprenda a qué nos referimos. Sobre todo introducimos tres consideraciones fundamentales en la consideración del paisaje urbano, que son: primero, la Asunción invisible, la que no vemos porque está soterrada, está escondida, está sumergida; después está la Asunción perdida, la que hemos perdido por demolición, por menosprecios de las autoridades de las distintas épocas; luego está la Asunción escondida, desconocida, y tiene que ver con eso que está, pero que no vemos porque ha sido escamoteado a la vista del público o ha sido modificado en muchos aspectos y la gente no lo reconoce. Aparte de eso está la ignorancia sobre el valor de esos elementos del pasado.

 

--¿Se han elegido algunos edificios emblemáticos de la ciudad?

 

--Nos ocupamos de los paradigmas más dolorosos de nuestra historia, que son la Catedral, el Panteón, el Palacio, etcétera, que ya no están en condiciones de ser apreciados o admirados porque han sido absolutamente devaluados o menospreciados a lo largo de todo este tiempo.

 

--¿Cómo fue la selección de esas imágenes antiguas?

 

--Nosotros tenemos una colección muy importante de imágenes antiguas, que llegan a la cantidad de cinco mil aproximadamente; son fotografías antiguas y otras no tanto.

 

--El método de trabajo en esta publicación ¿cuál fue?

 

--Dany Adorno le agregó las imágenes actuales con una dirección explícita, en cuanto que se hicieran las fotografías actuales desde los mismos puntos que se tomaron las antiguas fotografías. Eso también nos llevó a descubrir que la calidad de las imágenes del pasado no eran nada desdeñables y muchas veces, a pesar de los colores y de la tecnología actual, no llegamos a la altura de esas imágenes antiguas. Eso fue en el aspecto visual.

 

--Se observan textos que acompañan las fotografías...

 

--Después del aspecto visual está el conocimiento de la historia que voy desarrollando para entender los fenómenos que nos aquejan, no solamente por el regodeo de los relatos históricos o por una tendencia hacia la melancolía, sino con un criterio pedagógico y sobre todo autocrítico de lo que pudimos haber hecho y nosotros no lo hicimos.

 

--Cuando dice "nosotros", ¿a quiénes se refiere?

 

--Me refiero a los paraguayos y, en su componente más importante, a aquellos que tuvieron una responsabilidad concreta. En este caso yo pensé que el Bicentenario iba a ser una posibilidad de revisar estas conductas y sobre todo robustecer el sentido de pertenencia, el de arraigo, que son los que promueven la responsabilidad social y colectiva, y lamentablemente no fue así. Nos desperdigamos en actos, en celebraciones que no conducen absolutamente a nada. Eso conduce que al día siguiente de las celebraciones estemos en las mismas condiciones o peor de lo que nos encontramos ahora.

 

--Esta publicación es una recordación a los doscientos años...

 

--Evidentemente, es una evocación al Bicentenario, pero como motivador de actitudes. Como reflexiono en el libro, una reflexión creativa, una reflexión que produzca acciones correctivas sobre lo mal que hemos hecho en el pasado. Sobre todo pretende sensibilizar a la gente, que no es una mera evocación nostálgica, sino que realmente es un punto en el lugar que más nos duele, a ver si reaccionamos de alguna manera.

 

* Un fragmento

 

El autodespojo de lo auténtico

 

Hasta mediados del siglo pasado, Asunción había conservado lugares que promovían un genuino sentido de pertenencia, de comunicación y contactos. Desaparecieron con el correr del siglo que pasó, en cada uno de nuestros ’esplendores económicos’, golpes de picos y palas. O por la inapelable acción de las maquinarias. Por lo que, sin pausa y con prisa, se fueron desmantelando barrancos y promontorios, arroyos y bosques. Le siguieron edificios antiguos, recovas y corredores, todos demolidos o intervenidos de mil maneras equivocadas, perdiéndose con ellos los sonoros nombres de nuestros lugares originales. Cuando quedara casi nada por destruir y en beneficio de tanto ’adelanto’, llegó finalmente el turno de patios y jardines. Fue cuando empezamos a consagrar a los carteles publicitarios como más importantes que la convivencia con la naturaleza, y a los automóviles más importantes que los peatones. Obnubilados por la modernidad y concibiendo este vocablo como equivalente a civilización o progreso, nos dispusimos el autodespojo de todo lo que nos recordara lo auténtico, lo propio, lo insustituible, desde la lengua y costumbres ancestrales, hasta nuestros edificios coloniales.

 

(*) Fragmento del libro. Edición del autor, 2011.

NO HAY OTRO CAMINO HACIA EL FUTURO QUE LA EDUCACIÓN

 

La insistencia en invertir recursos públicos en educación, investigación, tecnología e intercambio cultural es el clamor casi unánime en casi todos los países del mundo, pero, sin dudas, es particularmente importante y significativo para los de menor desarrollo relativo, como el Paraguay.   

En ninguna parte se considera ya que son la tierra y los recursos naturales los fundamentos de la prosperidad de los países. Tales riquezas valen muy poco –como bien lo sabemos en el Paraguay– sin los conocimientos indispensables para sacarles el máximo provecho, sin los técnicos que las hacen realmente productivas, sin los obreros calificados, sin los administradores expertos, sin una política de Estado ajustada a las modalidades y al ritmo de los procesos globales de producción y comercio.   

Hoy se tienen, ante la vista de quien quiera ver y no esté ideológicamente enceguecido, las experiencias de países físicamente pequeños como Japón y Noruega, con tan solo el 5% de su suelo cultivable. Y las de Suiza, Corea del Sur, Finlandia, Taiwán, entre otros conocidos, prosperando aceleradamente con dos únicas herramientas: conocimientos y disciplina de trabajo. Y, por la otra parte, Estados de gigantescas proporciones e incalculables riquezas naturales como Rusia, China, India, Brasil, luchando denodadamente por aproximarse siquiera a alcanzar un fracción mínima del nivel de vida de aquellos otros.   

 

Los gobernantes de nuestro país parecen no alcanzar a percibir esta realidad, pese a que cada vez realizan más y más frecuentes viajes al exterior y experimentan la realidad de las naciones que dieron a sus políticas de desarrollo el rumbo adecuado. ¿Qué lecciones traen aprendidas nuestros presidentes, ministros, senadores, diputados, gobernadores e intendentes de sus numerosos paseos por el mundo? A juzgar por sus acciones y por los resultados de su gestión, se diría que ninguna. Van, miran, admiran, gastan, pero al retornar continúan con la misma indiferencia, mediocridad o inacción con la que salieron.   

 

Las prédicas del ministro de Educación y Cultura, doctor Luis A. Riart, acerca de la importancia de hacer penetrar a la educación primaria al ámbito de la informática (como el programa “Una laptop por niño”), de solventar la educación secundaria y de poner coto a los abusos y engaños de la educación terciaria convertida en mero negocio, deben ser tomadas en serio y acompañadas con entusiasmo por los senadores y diputados con respuestas prácticas y efectivas, traducidas en rubros reales dentro de la ley de Presupuesto General de la Nación y en la aprobación de una nueva ley universitaria.   

 

Los habitantes y los gobernantes de este país tenemos que invertir mucho más dinero y esfuerzo mental, más gente y más tiempo en acelerar la educación general de las generaciones emergentes. Los habitantes del mundo rural paraguayo requieren, con la mayor urgencia, ingresar al mundo moderno, pues la mayoría de ellos todavía están en la Edad Media en lo que a conocimientos, técnicas y herramientas de producción se refiere.   

 

Da pena e indignación visitar algunas colonias, pueblitos y capueras campesinas después de recorrer las unidades económicas de los departamentos de Itapúa, Alto Paraná o las colonias japonesas, menonitas y las demás de origen extranjero. ¿Qué se hace hoy por esos campesinos atrasados, deprimidos, presos en las garras de su pobreza? ¿Qué se hace por sus hijos, por sus poblaciones? ¿Qué se hace? Abandonarlos a manos de las organizaciones dedicadas a mendigar prebendas al Estado, a coordinar usurpaciones de propiedades ajenas, a saquear la madera de los montes o acabar con la vida silvestre.   

 

Mientras que si tuviéramos gente decente y capaz en el Gobierno, aquellos deberían estar recibiendo generosamente de parte del Estado cursos de capacitación. Darles subsidios económicos, regalarles lotes, edificarles viviendas, proveerles de bienes de uso y consumo son buenas ideas... pero a cambio de que asistan a cursos de capacitación en técnicas de laboreo y producción, de administración rural y mercadeo. Mantenerlos para que se adiestren sería una excelente medida política.   

 

Sin embargo, con la actual política que se practica en nuestro país desde hace décadas, que entre populista y oportunista se dedica a repartir dinero y bienes, y a dejarse extorsionar por corruptos y mafiosos, los campesinos serán cada vez más atrasados, ignorantes e imposibilitados de poder competir contra quienes accedieron a la educación y a la tecnología.   

 

Los hijos de los campesinos “sin tierra” que viven esperando prebendas, si se continúa como ahora, abandonándolos en manos de esas organizaciones ventajistas que los envician y desorientan, en el futuro cercano acabarán siendo, en el mejor de los casos, los peones de campo de los otros campesinos, de los que se educaron y se adiestraron para trabajar, producir, competir y ganar dinero en el mundo actual.   

 

Mucho más recursos y dedicación exige la política educacional en este Paraguay. Y junto con el niño y el joven, también el cuerpo docente, primer peldaño para mejorar la calidad de la educación en general. No se trata de pretender crear sabios, pero sí podemos pretender y lograr que la gran mayoría de los habitantes consiga su autonomía de sustento, una forma digna y satisfactoria de existencia, una autovaloración de sus propias fuerzas y del éxito personal que consiguieron, y que tal espíritu optimista sea transmitido a su descendencia para perpetuar el movimiento ascendente hacia el futuro de bienestar que se anhela.

 

Las condiciones naturales del país lo permiten. Solamente falta que la locomotora política acabe de arrancar de una vez.

http://www.abc.com.py/nota/no-hay-otro-camino-hacia-el-futuro-que-la-educacion/

PLATA YVYGUY, LA GRAN DISTRACCIÓN NACIONAL

 

por Pedro Gómez Silgueira

La plata yvyguy o la búsqueda del tesoro escondido ha sido la gran “distracción nacional”, dice Villagra Marsal y explica que, contrariamente a lo que se cree, el tema comenzó antes de la Guerra del 70, tras la expulsión de los Jesuitas por Carlos III. Las  misiones del Paraguay eran las más ricas y prósperas de todas y los jesuitas fueron embarcados desde su central en Asunción  con una mano detrás y otra adelante: “Le revisaron hasta las partes íntimas. El informe (del Cabildo de Asunción y vistas de Aduanas) dice con mucho respeto los reverendos padres, pero la verdad es que los desnudaron para ver si llevaban algo”.   

Los jesuitas tenían un poder monopólico de exportación y ganaron muchísimo dinero con la yerba, muy codiciada entonces, junto con el cuero y el tabaco, mientras los criollos no podían exportar. Hicieron una fortuna inmensa que, según parece, la mitad iba a Roma y la otra mitad quedaba aquí en Paraguay en lingote de oro, relata el investigador. “Se habla de una cantidad muy grande que está reunida en un solo lugar, 27 toneladas de oro, no en las misiones precisamente, pues tuvieron tiempo de guardar. Ellos tenían tres estancias importantes, una en Itapúa, otra en Paraguarí y otra en Caaguazú”.

 

Villagra Marsal dice conocer  gente que ha encontrado una campana de origen jesuítico en Caaguazú a unos 7 metros bajo tierra llena de diamantes y bien tapada con cera. “Yo tengo la campana en mi museo y la persona que la encontró en los años 70 tuvo la buena suerte de poder  llevar a Amsterdam a vender los diamantes”.

 

La existencia de los tesoros también surge de los tiempos de Don Carlos A. López cuando el Estado tenía el monopolio de la exportación de productos paraguayos, lo que se llama un estanco. Los campesinos producían y entregaban al Estado y Don Carlos les pagaba en efectivo. “No era nada raro encontrar en casas campesinas de esa época objetos de plata como bandejas, vasos, jarros, libra esterlina y  Carlos IV de oro”.

 

Durante la guerra, cuando la mayoría del Estado Mayor del Mariscal López estaba en Azcurra, en 1869, después de la batalla de Lomas Valentinas, se  ordena a todo paraguayo o familia paraguaya que posea oro, plata u otros objetos valiosos a que acuda cuanto antes por sí o por mensajero a entregar ese dinero al Gobierno del Paraguay en Azcurra. “Si eso no pudieron hacer por las circunstancias de lejanía, presencia cercana del enemigo, etc., ordenaba que todos esos tesoros se enterraran. Entonces hay una enorme cantidad de tesoro escondido. Mucha gente halló cantaritos de cuatro o cinco monedas, unos cuantos anillos, que no son demasiado. Pero si son libras esterlinas es bastante porque no solo tiene valor monetario sino numismático”. Hoy día la búsqueda sigue de la forma más sofisticada.

 

Durante la Convención Nacional Constituyente Villagra había presentado con Romero Pereira un proyecto, aprobado, por el cual se institucionaliza la propiedad de la riqueza del subsuelo y donde se dice que todo el subsuelo le pertenece al Estado. “Si un propietario halla en su tierra titulada es suya; si es en tierra fiscal debe darle la mitad al Estado y si encuentra en una propiedad ajena tiene que compartir con el propietario. Está legislado en el Código Civil”.

 

Sobre los movimientos raros que se atribuyen a los sitios donde hay plata yvyguy contesta que “la imaginación popular es muy fértil y hay muchas cosas  que  no tienen relación con el tesoro. Cuando hay metales enterrados o los mismos huesos humanos producen gases como débiles llamaradas”.

 

¿Dónde hay plata yvyguy hoy? Al parecer  el tesoro paraguayo se enterró en tres partes porque era inmenso. Uno muy extraño es el Parque Caballero, cuando Asunción estaba por ser invadida. “Como no había banco, el Paraguay cobraba también en oro y en libras esterlinas y, por tanto, el Gobierno pagaba también en libras esterlinas. No había créditos por eso, los barcos de la flota paraguaya se compraban con dinero contante y sonante o en oro al igual que la maquinaria para los ferrocarriles, los mármoles, los enseres, muebles, etc., que existían en Paraguay en la era de los López”.

 

Los otros sitios donde se habrían colocado son los lugares por donde pasó el Ejército paraguayo y donde estaban las familias;  Cordillera, Piribebuy, Caacupé, Valenzuela y el largo camino de la Diagonal de Sangre. “Las Residentas llevaban su dinero como podían y en vista de que no les servía para nada en ese momento enterraban con sus joyas. En muchas casas, incluso, se colocaban entre las paredes”.

 

Aparte de esto se conocen casos de santos  huecos, aunque  debe ser de origen jesuita, en cuyo interior se colocaban también los tesoros: “Un poco riesgoso porque el peso delataba que no era pura madera”.

 

 Sobre los “tesoros de Madame Lynch”, Villagra Marsal asegura que “no hay tal tesoro”. Ella se fue sin nada. Incluso después demandó al Estado paraguayo para que le devolviera lo que le había regalado el Mariscal en centenares de leguas cuadradas de tierras en el Chaco. “Muchos dicen que eso hizo el Mariscal para garantizar que los aliados no se apoderaran de las tierras, que dejaban de ser del Estado y eran propiedad privada, pues era la época del liberalismo y protección a la propiedad privada, aunque lo mismo no hicieron caso como en el Bermejo y el Pilcomayo que tomó la Argentina”.

 

En todo este tiempo el tesoro enterrado ha sido una adicción que ha arruinado a mucha gente que se dedica a  comprar aparatos y más aparatos para buscarlos y que en muchos casos indican y estiran para detectar cualquier cosa. “Puede ser que se haya encontrado así cerca de Villeta, pero en las zonas de las batallas hay gran cantidad de metales enterrados en bayonetas, fusiles, sables, etc. Entonces el aparato buscador de tesoros funciona de inmediato”.

 

En Piribebuy también está enterrado el tesoro de la Iglesia que era muy rica por la devoción a Ñandejára Guasu y  había candelabros de plata, de oro, una virgen con un collar de perlas hasta la rodilla que le daba tres vueltas al cuello, objetos de oro como patenas, cálices, etc.

 

A criterio de Villagra Marsal tal vez poco o nada se puede hacer por recuperar estos tesoros, pues cuando se intentó en el Parque Caballero la Municipalidad de Asunción contrató a una compañía norteamericana que se dedica a eso y se armó un escándalo. Más bien, quizás por la presencia de un general en servicio activo y un miembro de la Corte lo que no estuvo muy elegante. “Se hubieran abstenido, parece que eran parte de la sociedad, lo cual es legal, pero se hubieran abstenido. Pero allí sí había algo”.

 

A 200 años de la Independencia y siglos de búsqueda de plata yvyguy,  pese a toda la leyenda, es poco lo que se sabe de los hallazgos, pues “la persona que sacó no tiene mucho interés en contar, sino que trata de deshacerse del oro, convertirlo en dólares, euros o adquirir otros bienes. O en todo caso, nadie se queda con las monedas ni los lingotes en la casa”.

 

DOCUMENTAL RECORRERÁ LA HISTORIA DE LA MÚSICA PARAGUAYA

El lunes 14 de febrero se estrenará el documental “Che Valle” (Canto de Mi Tierra) dirigido por Sofía Paoli Thorne.

El estreno se realizará en el Auditorio Manuel de Falla del Centro Cultual de España (Herrera 834 c/ Tacuary) a partir de las 20 hs con acceso libre y gratuito.

 “Che Valle” busca devolver el sentimiento de identidad nacional por medio del rescate de figuras históricas de la música paraguaya. Son cuatro capítulos que serán dedicados a músicos de la talla de Agustín Barrios (Mangoré), Efrén Echeverría (Kamba’i), el acordeonista Sinforiano Orrego, y la agrupación Almakampestre. Este lunes 14 se basará en Mangoré y Almakampestre, mientras que la proyección de Sinforiano Orrego y Efrén Echeverría se realizará el lunes 21 de febrero a la misma hora y lugar.

 

Sofía refiere que no solo se mostrará al músico protagonista de un determinado capítulo, también se destacan las vivencias, paisajes y costumbres del Paraguay. Con la intención de rescatar no solamente nuestra música sino también nuestra forma de hablar y nuestras formas de pensar.

 

La idea surge de la necesidad de documentar en televisión las características que nos representan como paraguayos, en el año 2009 se realizó un primer programa piloto que nos sirvió para salir adelante con el proyecto. En ese momento la producción entrevistó al grupo Evolución de la ciudad de Itauguá, quienes además de demostrar su talento musical también expusieron una faceta solidaria en su comunidad.

 

La idea inicial consistía en una serie de 24 capítulos y ser estrenados en su totalidad, sin embargo la falta de financiación truncó esa posibilidad (por el momento). Sara Paoli destacó de igual manera el apoyo de mucha gente y confía en terminar el ciclo de 24 capítulos. “Por ahora pretendemos realizar 12 y cerrar el ciclo. Para ello estamos esperando la aprobación del FONDEC. Hemos enviado también la solicitud a la secretaria de la cultura pero no respondieron”. Sostuvo Sofía Paoli

 

Por otra parte estos materiales pueden ser difundidos por cualquier medio audiovisual, ya sea cable, canal comunitario o bien vía web.

 

Ficha técnica

 

Dirección: Sofía Paoli Thorne

 

Producción: Juan Carlos Lucas; Carlos Guerrero

 

Música Original: Alejo Jiménez

MARIANO GONZÁLEZ: HASTA DONDE LLEGAN LAS POSIBILIDADES DE LAS LLAVES SEMITONALES.

 

La incorporación de las llaves semitonales en las arpas sudamericanas es relativamente reciente en comparación con los modelos celtas europeos. Sin embargo, es probable que en ese lapso algunos interpretes sudamericanos hayan llegado a desarrollar un virtuosismo con los cambios de llaves realmente casi inédito en el ámbito del arpa celta. Mariano González es uno de esos ejemplos.

Natural de Buena Vista, Paraguay, desciende de una familia de arpistas populares en la que destaca su abuelo, constructor de arpas. Su carrera profesional comienza a perfilarse a partir de los años 70, incluyendo conciertos por practicamente todo el mundo.

Más info AQUI

MISIONES JESUÍTICAS DEL PARAGUAY

Las Antiguas Misiones Jesuíticas – Guaraní del Paraguay

Los remanentes de las misiones jesuíticas – guaraní que se establecieron entre los siglos XVII y XVIII, en un vasto territorio del sur del Paraguay, Masí como diversos museos del arte de aquella época, facilitan la comprensión de la organización social, cultural y religiosa de los pueblos fundados por la Compañía de Jesús en el corazón de la América del Sur.

Las misiones o reducciones jesuíticas – guaraní fueron el resultado de la presencia de numerosos misioneros de la Compañía de Jesús, llamados jesuitas, pertenecientes a la orden fundada en 1540 por San Ignacio de Loyola. Su razón era la de predicar el evangelio. En 1604, Roma estableció la Provincia Jesuítica del Paraguay en una porción del territorio que se encontraba bajo dominio español. Eclesiásticamente formaban parte de los obispados católicos de Buenos Aires y de Asunción. Albergaron a miles de indígenas ocupando territorios de los actuales países Paraguay, Argentina y Brasil donde se consolidaron 30 pueblos. Como referencia se sabe que en 1744 la Compañía de Jesús realizó un censo poblacional que arrojó un total de 84.000 indígenas; una cifra que continuó creciendo.

Los espacios

En una reducción, los edificios principales eran la iglesia, el cementerio y la escuela. Disponía, además, de una casa comunal a la que se denominaba “koty guasú” para alojar a las viudas, huérfanos y mujeres solteras. Agricultores por excelencia, basaban su economía en el trueque. También se especializaron en oficios, trabajando el hierro y la plata; carpintería, chapado en oro, telas; y la elaboración de instrumentos musicales. Allí se crearon hermosas esculturas, tallados, pinturas y música barroca guaraní.

En 1767, el Rey Carlos III de España ordenó la expulsión de los jesuitas de estas misiones. A partir de entonces, franciscanos, dominicos y mercedarios tomaron a su cargo los pueblos misioneros, constituyéndose la Gobernación de las Misiones Guaraníes. Una a una, varios de los pueblos fueron saqueados, quemados o sencillamente abandonadas. En menos de 15 años desaparecieron 22 de las 30 comunidades misionales y, con ellas, muchas de sus iglesias y objetos. Hoy, en los territorios mencionados, entre ellos Paraguay, quedaron sus ruinas y se han establecido museos del arte de la época, que son un gran atractivo para los visitantes que gustan conocer más de la historia de Sudamérica a través de la propuesta turística “Ruta Jesuítica”.

Antiguas misiones jesuíticas – guaraní en territorio paraguayo:

San Ignacio Guazú: Fue la primera misión jesuítica de la región en 1609. En el Museo de Arte Jesuita, ubicado en una de las antiguas casas de la misión, se exhiben esculturas e imágenes religiosas, así como documentos y mapas de época. Dirección del Museo: Iturbe e/ Padre Marcial de Lorenzana y Cap. del Puerto. Se encuentra a 226 kilómetros de Asunción.

Santa María: Fue fundada en 1647 y cuenta con un hermoso museo jesuítico que funciona en una de las antiguas casas de indios. Allí se puede apreciar exclusivos trabajos de tallados en madera. En la iglesia del pueblo también se conservan imágenes de época y se destaca el tallado de una virgen de dos metros de altura. Está a 246 kilómetros de Asunción.

Santa Rosa: La reducción se origina en el 1698 y, a pesar del incendio que sufrió en 1883, impactan los frescos de la Capilla Nuestra Señora de Loreto. Las viejas casas y galerías de hasta 100 metros reflejan la forma de vida de hace más de 300 años. Se ubica a 248 kilómetros de Asunción.

Santiago: Esta misión, también llamada en principio “San Ignacio de Caaguazú” se encontraba inicialmente a orillas del río Apa. Posteriormente fue refundada en su localización actual en el departamento de Misiones, en 1669 bajo el nombre de “Santiago Apóstol”. Se observan las típicas construcciones coloniales como ser la gran plaza central, la casa de indios y el museo que conserva objetos y piezas de arte. Se ubica a 279 kilómetros de Asunción.

San Cosme y San Damián: Única arquitectura de dos pisos, aún mantiene el cielo raso con sus pinturas originales. En esta reducción se encontraba el principal observatorio de astronomía de Sudamérica donde los jesuitas instalaban sus telescopios y cuadrantes. Está localizada a 335 kilómetros de Asunción.

El Centro Astronómico de San Cosme y San Damián

En febrero de 2011, el Centro de Interpretación Astronómica “Buenaventura Suárez”, ubicado en esta antigua misión jesuítica, cumple un año desde su apertura. El proyecto consumado por la Secretaría Nacional de Turismo de Paraguay (SENATUR), en conjunto con la Gobernación de Itapúa y la Municipalidad de dicha ciudad, lleva como nombre “Buenaventura Suárez”, en homenaje al sacerdote jesuita que construyó, en el siglo XVIII; el segundo observatorio de nuestro continente. Empleó materiales que podía obtener en esta región, como los cristales de cuarzo que encontró a orillas del río Paraná, para confeccionar las lentes.

El complejo de valor turístico pone a disposición de sus visitantes un planetario, un observatorio astronómico, una sala de proyección multimedia y un área de servicios. Se prevé, además, una oficina de investigadores, sala de lectura y biblioteca, y una estación meteorológica en una etapa posterior. El terreno en el cual está construido el proyecto alberga un bloque de casas de indígenas desde donde se articula la propuesta. El planetario en sí, alberga entre 30 y 40 personas sentadas. En la sala de observación astronómica, que tiene un techo deslizante, está ubicado el telescopio. Los datos técnicos refieren que el Planetario Compacto Nex instalado, es conocido en el mundo científico como GOTO Nex y es en la actualidad uno de los instrumentos de mayor calidad. Reúne en su complejidad el proyector de estrellas fijas, el proyector de la Vía Láctea; el proyector del sol y los planetas; escala de proyección solar; proyector lunar; proyector de ecuador y eclíptica; proyector de meridiano -simula la variación de luminosidad del amanecer y atardecer-; proyector de constelaciones y proyecta una flecha tenuemente iluminada para señalar objetos en el domo mientras se realiza la sesión. Por otro lado, la estación meteorológica contará en poco tiempo con una estación de procesamiento, con una computadora personal, conexión a Internet, equipo servidor con conexión al Sistema Meteorológico Nacional y un equipo de mediciones meteorológicas.

Desde que se inauguró el Centro de Interpretación Astronómica en San Cosme y San Damián, las visitas aumentaron considerablemente, pasando de una cifra registrada en el 2009 de 3.365 personas, a 10.102 visitantes en el 2010.

Jesús: Su nombre completo es “Jesús de Tavarangüé”. Mantiene una enorme estructura de piedra de aproximadamente 60 metros de lo que habría sido su iglesia, la que no fue concluida debido a que la estaban construyendo cuando llegó la orden de expulsión de los jesuitas. Hubiera sido una réplica de la Iglesia de Loyola en Italia; las tres puertas de acceso al templo son obras impresionantes del estilo de arquitectura Mozárabe. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Se ubica a 41 kilómetros de la ciudad de Encarnación.

Trinidad: El nombre completo de esta misión es “Santísima Trinidad del Paraná”. Fue considerada la mayor de todas las reducciones del Paraguay y la más extensa. En buen estado de conservación. Fundada en 1706, cuenta con los remanentes de una gran iglesia donde se observan un gran púlpito e imágenes tallados en piedra, así como frisos de ángeles músicos ejecutando diversos instrumentos y rosetones de piedra labrada sobre los dinteles. Un museo lítico está ubicado en la antigua sacristía donde también se aprecia una maqueta de lo que fue la misión. Fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Se encuentra 31 kilómetros al noroeste de la ciudad de Encarnación.

Espectáculo de luces, sonido e imágenes en Trinidad. Es de destacar esta propuesta que se brinda en la antigua Misión Jesuítica Santísima Trinidad del Paraná. Desde su inauguración, en agosto de 2009, ha aumentado de forma considerable el número de visitantes. A través de luces, sonidos e imágenes, el visitante realiza un recorrido cultural donde revive la forma de vida que los indígenas guaraníes y los jesuitas compartieron en el siglo XVIII. Ya en la puerta principal surgen los efectos luminosos y los sonidos relacionados con el quehacer diario de sus antiguos habitantes; luego se sigue en la plaza principal continuando por las casas de indios, el encuentro en la iglesia mayor, la torre del campanario y la iglesia menor.

Fuente: Host News

MUSEO EN MEDIO DE LA SELVA RESCATA LEGADO DE BERTONI

 

 

Al fin se hará justicia con el sabio que desentrañó los secretos de la naturaleza paraguaya. El nuevo Museo Moisés Bertoni abrirá sus puertas en su antigua casa en la selva, a orillas del río Paraná.

  • Por Andrés Colmán Gutiérrez | PUERTO BERTONI

En medio de la soledad de la selva, a 36 kilómetros al Sur de Ciudad del Este, con música de fondo formada por el canto de las aves y el rumor de las aguas del Paraná, el museólogo Luis Lataza y sus asistentes trabajan febrilmente reconstruyendo una leyenda.

Sentado en una maciza silla de madera, junto a un antiguo escritorio, rodeado de rodillos de imprenta, papeles manuscritos amarillentos, discos de acetato para gramófono, periódicos anarquistas fechados en 1882, probetas de laboratorio... un hombre anciano de espesa barba y traje gris observa a través de la ventana el paisaje del remanso del río en medio del follaje.

La presunta figura humana es un maniquí de material sintético aún inacabado, pero recrea con mucha fidelidad al sabio suizo Moisés Santiago Bertoni, tal y como se habrá sentido en su estudio reconstruido con los mismos muebles originales, en la segunda planta de la pintoresca casa de madera que erigió en 1895, en este paraje inhóspito de los montes del Alto Paraná, cuando decidió que este iba a ser su lugar en el mundo: la colonia Guillermo Tell, hoy conocida como Puerto Bertoni.

Ciento dieciséis años después, la antigua residencia de los Bertoni, que a la vez fue imprenta, laboratorio, biblioteca y observatorio, emerge de largos años de soledad y olvido para convertirse en uno de los museos más modernos y de mayor importancia científica en el Paraguay.

Junto al territorio que le rodea, un verdadero jardín del edén de 199 hectáreas, declarado monumento natural y área protegida, apunta a convertirse en uno de los destinos turísticos más atractivos para la región, que empezará a recibir visitantes de todas partes del mundo desde junio próximo.

ANTIGUO SUEÑO. "El Museo Moisés Bertoni es un antiguo sueño que finalmente se concreta", admite con inocultable satisfacción la ministra de Turismo, Liz Cramer, mientras inspecciona los notables avances que se han logrado en los últimos meses para rescatar el legado del gran hombre de ciencia.

En las diez salas del museo se exponen objetos personales, manuscritos, cartas, parte de la biblioteca original de 7.000 volúmenes, y una reconstrucción del laboratorio y de la gráfica Ex-silvis (desde la selva), la primera imprenta científica en Paraguay, donde el mismo Bertoni editaba con ayuda de sus hijos sus numerosos libros.

EL LEGADO. "En la planta baja se halla concentrado el legado científico de Bertoni, mientras en la planta alta se accede a su historia de vida", explica Luis Lataza, historiador de Arte y máster en Museología, quien también tuvo a su cargo tareas de refacciones en la Casa de la Independencia y otros museos del país.

"Hemos reconstruido en su mayor parte este sitio, tal y como fue en esos años en que el sabio Bertoni realizó las más importantes investigaciones y descubrimientos científicos. Están muchos de sus trabajos originales, incluidos libros que él escribió y editó personalmente con su imprenta Ex-silvis (desde la selva)", relata Lataza.

El rescate del legado de Bertoni se realizó con rubros del Fondo Estructural de Convergencia del Mercosur (Focem), en una tarea conjunta de la Secretaría del Medio Ambiente (Seam), que administra el área protegida, la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), encargada del Patrimonio Cultural, y la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur).

Dentro del parque habita una comunidad indígena Mbya Guaraní, descendientes de los mismo indígenas que colaboraron con el sabio Bertoni en sus investigaciones, y que diariamente ofrecen sus danzas típicas a los turistas que llegan en barcos desde Brasil y Argentina por el río para visitar el lugar.

"Aún estamos estudiando entre las instituciones cuál será el modelo de gestión más conveniente, pero no hay dudas de que la recuperación de Puerto Bertoni será el destino internacional más requerido, que dinamizará al turismo en la región, además de su gran aporte educativo y científico", destaca la ministra Liz Cramer.

STEVIO, EL AMIGO DE LOS NIÑOS

En el primer circuito de visitas al Museo Bertoni se ha diseñado un Centro de Experimentación para niños, con juegos interactivos para acceder a los descubrimientos científicos de Bertoni.

Stevio Bertoni, un simpático personaje de caricaturas (caracterizado como una hojita de Stevia o ka'a he'ê, la planta más famosa descubierta por Bertoni) se encargará de guiar a los visitantes a que contesten preguntas, descubran animales y plantas con el uso de lupas, y como premio les regalará semillas de árboles nativos, con el compromiso de que luego las planten en sus casas, espacios públicos o instituciones educativas.

CÓMO LLEGAR

Llegar a Puerto Bertoni es todavía una odisea, aunque en breve será más fácil el acceso.

Desde Ciudad del Este hay que llegar a la vecina localidad de Presidente Franco y desde allí tomar la ruta Franco-Cedrales, hoy en proceso de pavimentación. Se recorren 10 kilómetros, hasta un desvío a mano izquierda, donde un cartel de madera señala el acceso.

Son 5 kilómetros más de camino de tierra, entre vastos campos de soja, hasta el último remanente de bosque virgen en la región. El Museo aún está cerrado, pero su habilitación está prevista para junio

FUENTE: Ultima Hora digital

 

UNIVERSIDADES DE CARTÓN

por Lourdes Peralta

No es nada extraño que le preguntes a un chico de 18 años qué carrera le gusta y mirando su celular te diga: “Y… no sé… toavía…”. Los adolescentes sufren crisis de indecisión, la mayoría no sabe qué le gusta, ni para qué es bueno, mucho menos cuál es el compromiso con una profesión. En nuestro país la epidemia de universidades fantasmas y/o mediocres está retrasando la formación cabal de los paraguayos.   

El libre acceso a la universidad es una dura piedra en el zapato de la intelectualidad. Muchos dicen que después el programa se encarga de “filtrar”. Si esta política fuera cierta, ¿por qué nuestra sociedad no avanza? La misión de la universidad no es proveer solo desarrollo personal; hay un deber de involucrarse con ideas y ejecuciones positivas en distintos ámbitos, y hay un deber moral social-universal. Las universidades de cartón están sacando individuos igualitos, sin preparación, centrados solamente en los deseos de progreso económico. Legalizada, la mala semillita se planta en las escuelas que regalan “5 absoluto” a los alumnos con tal de obtener el visto bueno en la planilla de “ayuda$” que provee la educación global comercial.   

 

 Tenemos un montón de universidades, pero cada vez más precariedad de amor al estudio y bienestar de la humanidad. Los paraguayos cargamos con el gran problema de ser un pueblo que no quiere leer; cada día se entregan títulos y salen fotos en las páginas sociales llenas de “licenciados, másters y doctores”. Pero luego nos topamos diariamente con la estrepitosa pobreza académica.   

 

Ahora bien, quien tiene el ardiente deseo de aprender no necesita universidad. “Las universidades perdieron la virtud y solo sacan empresarios”, opinaba una directora universitaria.   

 

La pérdida de la vocación –en todos los ámbitos–, sumada al comercio y manipulación de la educación, es la gran enfermedad del mundo. Médicos a quienes no les importa la vida, abogados ambiciosos que manipulan la ley, profesores que odian enseñar… Por eso tenemos tantos jóvenes a la deriva. Por eso tenemos tantos infelices desocupados u ocupando puestos laborales donde todo les cuesta, donde se amargan y amargan, donde detienen el crecimiento de un país y su gente.   

 

Escucho con pena las quejas de padres que gastan lo que no tienen por mandar a su hijo a la universidad. Y de aquí deducimos tres problemas graves: 1) La presión sobre los hijos para que sigan la carrera por ellos elegida o, de lo contrario, los echan de la casa o los humillan constantemente. 2) Hijos que inician una carrera de 5 años, hacen 3 de innumerables gastos, de estrecheces para toda la familia y después vienen con el “no me gusta había sido”. 3) Las universidades que se aprovechan maquiavélicamente de ambos puntos.   

 

Paraguay alcanzaría muchísimo más desarrollo y felicidad si promoviera e implementara las carreras técnicas y oficios en vez de permitir universidades chupasangres. Qué error es creer que la facultad “vale más” que otras elecciones. ¿Cuál es la ofensa de no tener un título universitario? Alemania es Alemania porque piensa y aplica; ellos tienen un sistema educativo donde desde la educación primaria, por las notas y capacidades, los alumnos van tomando ordenadamente su camino profesional. Deberíamos adaptar el concepto, reconociendo nuestras limitaciones y sacando provecho de nuestras habilidades. Acabemos con la mafia de las falsas universidades que solo buscan enriquecerse y poco les importa el futuro.

INVESTIGACIÓN ES CLAVE PARA EL DESARROLLO

 

Cuando faltan días para el inicio oficial de las clases en el país, hacemos una reflexión sobre un tema que afecta especialmente al sector educativo: si queremos un avance efectivo de nuestra sociedad hacia niveles superiores y estables en su economía y en su cultura, es preciso salir del discurso y pasar a la acción en el campo de la investigación, ya que la misma es el motor principal de las innovaciones y del desarrollo de un país.

Hay coincidencia en los liderazgos mundiales, incluso de diferente signo político, en que la inversión de tiempo, esfuerzo y dinero en la investigación es más que crucial como estrategia de desarrollo a mediano y largo plazos.

 

El presidente del Uruguay, José Mujica, expresaba a inicio de año, con su peculiar sencillez y agudeza, que la innovación es una "peste necesaria e imprescindible" para generar desarrollo. También definía la situación de la investigación en su país con términos muy aplicables a nuestra realidad paraguaya: "Durante muchos años, en el país la investigación y la innovación fueron dispersas y quijotescas".

 

En el otro hemisferio, el presidente de EEUU, Barack Obama, en su discurso anual sobre el Estado de la Unión, instó a los legisladores estadounidenses a que apoyen la investigación innovadora y las oportunidades educativas, para mantener la competitividad económica de Estados Unidos y garantizar su progreso en el siglo XXI.

 

Volviendo a la realidad local, por un lado, sabemos que existen iniciativas, muchas veces aisladas y poco difundidas, de investigaciones en diferentes áreas del conocimiento. Por otro lado, las universidades cuentan en su oferta educativa con ítems dedicados al impulso e incentivo de la investigación por parte de sus estudiantes, pero en la práctica, muchas de estas propuestas se reducen a simples trabajos prácticos o de búsqueda de información, que no reúnen las mínimas condiciones estándares para ser consideradas verdaderas investigaciones científicas.

 

Ya llevamos varios años de transición democrática, y no se puede seguir esgrimiendo como excusa la larga dictadura que se vivió en Paraguay para justificar el poco apoyo y la falta de avances en materia investigativa. Se trata, más bien, de asumir el desafío en forma madura y concreta, compartiendo las experiencias que en esta área se tienen en otros países.

 

Estimamos que tanto en materia de salud, tecnología, como desarrollo humano, un punto clave para el avance en la investigación es la puesta en marcha de planes educativos desde temprana edad que estimulen en los alumnos la práctica de la observación y la investigación. Para esto, es imprescindible que los docentes sean capacitados debidamente en este sentido y tomen el desafío no como una carga impuesta desde las altas esferas, sino como una responsabilidad que les permitirá influir realmente en el cambio progresivo que todos deseamos para nuestro país.

 

Abogamos para que en el año del Bicentenario de nuestra Independencia, tanto el Gobierno como el sector privado establezcan como prioridad un gran estímulo a la investigación y a la innovación. Será una forma muy concreta de honrar a la Patria.

http://www.ultimahora.com/notas/401729-Investigacion-es-clave-para-el-desarrollo

LA MAGIA DE LA MISIÓN GUARANÍ

Los remanentes de las misiones jesuíticas  guaraní que se establecieron entre los siglos XVII y XVIII, en un vasto territorio del sur del Paraguay, así como diversos museos del arte de aquella época, facilitan la comprensión de la organización social, cultural y religiosa de los pueblos fundados por la Compañía de Jesús en el corazón de la América del Sur.

Las misiones o reducciones jesuíticas - guaraní fueron el resultado de la presencia de numerosos misioneros de la Compañía de Jesús, llamados jesuitas, pertenecientes a la orden fundada en 1540 por San Ignacio de Loyola. Su razón era la de predicar el evangelio. En 1604, Roma estableció la Provincia Jesuítica del Paraguay en una porción del territorio que se encontraba bajo dominio español. Eclesiásticamente formaban parte de los obispados católicos de Buenos Aires y de Asunción. Albergaron a miles de indígenas ocupando territorios de los actuales países Paraguay, Argentina y Brasil donde se consolidaron 30 pueblos. Como referencia se sabe que en 1744 la Compañía de Jesús realizó un censo poblacional que arrojó un total de 84.000 indígenas; una cifra que continuó creciendo.

 

Los espacios

En una reducción, los edificios principales eran la iglesia, el cementerio y la escuela. Disponía, además, de una casa comunal a la que se denominaba “koty guasú” para alojar a las viudas, huérfanos y mujeres solteras. Agricultores por excelencia, basaban su economía en el trueque. También se especializaron en oficios, trabajando el hierro y la plata; carpintería, chapado en oro, telas; y la elaboración de instrumentos musicales. Allí se crearon hermosas esculturas, tallados, pinturas y música barroca guaraní.

En 1767, el Rey Carlos III de España ordenó la expulsión de los jesuitas de estas misiones. A partir de entonces, franciscanos, dominicos y mercedarios tomaron a su cargo los pueblos misioneros, constituyéndose la Gobernación de las Misiones Guaraníes. Una a una, varios de los pueblos fueron saqueados, quemados o sencillamente abandonadas. En menos de 15 años desaparecieron 22 de las 30 comunidades misionales y, con ellas, muchas de sus iglesias y objetos. Hoy, en los territorios mencionados, entre ellos Paraguay, quedaron sus ruinas y se han establecido museos del arte de la época, que son un gran atractivo para los visitantes que gustan conocer más de la historia de Sudamérica a través de la propuesta turística “Ruta Jesuítica”.

 

Antiguas misiones jesuíticas – guaraní en territorio paraguayo

San Ignacio Guazú: Fue la primera misión jesuítica de la región en 1609. En el Museo de Arte Jesuita, ubicado en una de las antiguas casas de la misión, se exhiben esculturas e imágenes religiosas, así como documentos y mapas de época. Dirección del Museo: Iturbe e/ Padre Marcial de Lorenzana y Cap. del Puerto. Se encuentra a 226 kilómetros de Asunción.

Santa María: Fue fundada en 1647 y cuenta con un hermoso museo jesuítico que funciona en una de las antiguas casas de indios. Allí se puede apreciar exclusivos trabajos de tallados en madera. En la iglesia del pueblo también se conservan imágenes de época y se destaca el tallado de una virgen de dos metros de altura. Está a 246 kilómetros de Asunción.

Santa Rosa: La reducción se origina en el 1698 y, a pesar del incendio que sufrió en 1883, impactan los frescos de la Capilla Nuestra Señora de Loreto. Las viejas casas y galerías de hasta 100 metros reflejan la forma de vida de hace más de 300 años. Se ubica a 248 kilómetros de Asunción.

Santiago: Esta misión, también llamada en principio “San Ignacio de Caaguazú” se encontraba inicialmente a orillas del río Apa. Posteriormente fue refundada en su localización actual en el departamento de Misiones, en 1669 bajo el nombre de “Santiago Apóstol”. Se observan las típicas construcciones coloniales como ser la gran plaza central, la casa de indios y el museo que conserva objetos y piezas de arte. Se ubica a 279 kilómetros de Asunción.

San Cosme y San Damián: Única arquitectura de dos pisos, aún mantiene el cielo raso con sus pinturas originales. En esta reducción se encontraba el principal observatorio de astronomía de Sudamérica donde los jesuitas instalaban sus telescopios y cuadrantes. Está localizada a 335 kilómetros de Asunción.

 

El Centro Astronómico de San Cosme y San Damián

En febrero de 2011, el Centro de Interpretación Astronómica “Buenaventura Suárez”, ubicado en esta antigua misión jesuítica, cumple un año desde su apertura. El proyecto consumado por la Secretaría Nacional de Turismo de Paraguay (SENATUR), en conjunto con la Gobernación de Itapúa y la Municipalidad de dicha ciudad, lleva como nombre “Buenaventura Suárez”, en homenaje al sacerdote jesuita que construyó, en el siglo XVIII; el segundo observatorio de nuestro continente. Empleó materiales que podía obtener en esta región, como los cristales de cuarzo que encontró a orillas del río Paraná, para confeccionar las lentes.

 

El complejo de valor turístico pone a disposición de sus visitantes un planetario, un observatorio astronómico, una sala de proyección multimedia y un área de servicios. Se prevé, además, una oficina de investigadores, sala de lectura y biblioteca, y una estación meteorológica en una etapa posterior. El terreno en el cual está construido el proyecto alberga un bloque de casas de indígenas desde donde se articula la propuesta. El planetario en sí, alberga entre 30 y 40 personas sentadas. En la sala de observación astronómica, que tiene un techo deslizante, está ubicado el telescopio. Los datos técnicos refieren que el Planetario Compacto Nex instalado, es conocido en el mundo científico como GOTO Nex y es en la actualidad uno de los instrumentos de mayor calidad. Reúne en su complejidad el proyector de estrellas fijas, el proyector de la Vía Láctea; el proyector del sol y los planetas; escala de proyección solar; proyector lunar; proyector de ecuador y eclíptica; proyector de meridiano -simula la variación de luminosidad del amanecer y atardecer-; proyector de constelaciones y proyecta una flecha tenuemente iluminada para señalar objetos en el domo mientras se realiza la sesión. Por otro lado, la estación meteorológica contará en poco tiempo con una estación de procesamiento, con una computadora personal, conexión a Internet, equipo servidor con conexión al Sistema Meteorológico Nacional y un equipo de mediciones meteorológicas.

 

Desde que se inauguró el Centro de Interpretación Astronómica en San Cosme y San Damián, las visitas aumentaron considerablemente, pasando de una cifra registrada en el 2009 de 3.365 personas, a 10.102 visitantes en el 2010.

Jesús: Su nombre completo es “Jesús de Tavarangüé”. Mantiene una enorme estructura de piedra de aproximadamente 60 metros de lo que habría sido su iglesia, la que no fue concluida debido a que la estaban construyendo cuando llegó la orden de expulsión de los jesuitas. Hubiera sido una réplica de la Iglesia de Loyola en Italia; las tres puertas de acceso al templo son obras impresionantes del estilo de arquitectura Mozárabe. Fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Se ubica a 41 kilómetros de la ciudad de Encarnación.

 

Trinidad: El nombre completo de esta misión es “Santísima Trinidad del Paraná”. Fue considerada la mayor de todas las reducciones del Paraguay y la más extensa. En buen estado de conservación. Fundada en 1706, cuenta con los remanentes de una gran iglesia donde se observan un gran púlpito e imágenes tallados en piedra, así como frisos de ángeles músicos ejecutando diversos instrumentos y rosetones de piedra labrada sobre los dinteles. Un museo lítico está ubicado en la antigua sacristía donde también se aprecia una maqueta de lo que fue la misión. Fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1993. Se encuentra 31 kilómetros al noroeste de la ciudad de Encarnación.

 

Espectáculo de luces, sonido e imágenes en Trinidad

Es de destacar esta propuesta que se brinda en la antigua Misión Jesuítica Santísima Trinidad del Paraná. Desde su inauguración, en agosto de 2009, ha aumentado de forma considerable el número de visitantes. A través de luces, sonidos e imágenes, el visitante realiza un recorrido cultural donde revive la forma de vida que los indígenas guaraníes y los jesuitas compartieron en el siglo XVIII. Ya en la puerta principal surgen los efectos luminosos y los sonidos relacionados con el quehacer diario de sus antiguos habitantes; luego se sigue en la plaza principal continuando por las casas de indios, el encuentro en la iglesia mayor, la torre del campanario y la iglesia menor.

 

http://turismo.lavozdecataratas.com/index.php?mod=noticia_ver&id=351

«CUANDO LLEGUÉ A PARAGUAY, LA GENTE HUÍA DE MÍ CORRIENDO´

Hace 22 años que decidió marcharse a Paraguay para trabajar con las comunidades indígenas

La hermana Rosalía García, misionera Carmelita Teresiana, en la sede de Manos Unidas.  Gregorio Torres

RAQUEL RIVERA. MÁLAGA a hermana Rosalía García (Lugo, 1939) no se esperaba cuando llegó hace 22 años a Paraguay el recelo de las comunidades indígenas, castigadas durante cuatro décadas por la dictadura de Alfredo Stroessner. «Cuando me veían, huían, salían corriendo, después de tantos años de opresión era lógico». Misionera Carmelita Teresiana, trabaja en la región de Guairá, a unos 250 kilómetros de la capital, Asunción, en proyectos de agricultura sufragados por Manos Unidas para que las familias dispongan de la tierra para ganarse la vida. Para ello, ha aprendido «el lenguaje de los pájaros», el guaraní, y ha entendido cómo la cultura de estas comunidades les mantiene unidos. No se ve regresando a España. «Olvídate. Que me dejen en Paraguay, con un poquito de tierra para cuando muera».

 

¿Cuánto ha cambiado en estos últimos 20 años la situación de la comunidad indígena con la que trabaja?

Llegué en plena dictadura y ahora estamos en democracia, es un cambio ¿no? aunque las instituciones siguen podridas... La vida de las comunidades indígenas ha cambiado mucho; primero, porque ahora están juntas, pero lo principal es que están capacitadas cada vez más para dedicarse a la agricultura, los hijos estudian en escuelas, y promocionamos el papel de la mujer.

 

Para llegar a eso, ha tenido que ganarse la confianza de la población local, y ser muy persistente...

Sí, mucha lucha. Los indígenas tenían mucho recelo, cuando me veían huían de mí, salían corriendo. Entonces, entendía que había que pasar muchas horas con ellos, reunidos, desde las ocho de la mañana hasta la tarde, acompañarles en su rutina. Y claro, aprendí el guaraní, es muy difícil, más que el vasco. Lo llaman el lenguaje de los pájaros por la cantidad de sonidos.

 

¿Y cómo lo aprendió?

A base de escuchar y escuchar, pues lo entiendes. Pero no lo hablo con fluidez aún.

 

Ha hablado de potenciar el papel de la mujer, ¿cómo vive en la comunidad?

Pues hay que saber que las niñas de 14 años son mamás. Pero hemos logrado pasos, por ejemplo, que den a luz en hospitales, antes se oponían. Recuerdo una vez la resistencia de una chiquilla. Estuve hablando con ella mucho rato, horas. Y al final la convencí.

 

¿Por qué rechazan la asistencia en el hospital?

Porque su cultura ancestral está muy arraigada, y ellos confían en su medicina, el yuyo, que es la hierba medicinal. Pero estamos logrando que alternen su cura con la medicina moderna.

 

Usted trabaja para que las familias dispongan de propiedades con las que ganarse la vida. Manos Unidas en Málaga ha destinado 60.000 euros en los últimos proyectos ¿Se están consiguiendo los objetivos?

Cuando llegamos había mucha pobreza, la población ha estado machacada y ha vivido excluida. Por eso, ahora tienen dificultades para vivir del campo, muchos compradores les engañan. Yo les digo que la educación no va a atrasar su cultura. También procuramos que dispongan de recursos sanitarios.

 

¿Qué es lo que más le ha sorprendido de la gente de allí?

Lo oprimida que estaba, y cómo esa pobreza de mente, les hacía conformarse con muy poco.

También me llamaron la atención los problemas de salud, mucha gente moría por diarrea, deshidratación. Ahora ha cambiado la situación, pero sigue la desnutrición.

 

¿Se plantea regresar a España o empezar algún otro proyecto?

Olvídate. A mí que me pongan un terreno aquí para cuando me muera. Además, en España ¿qué haría? Lo único, pelar patatas.

http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2011/02/08/llegue-paraguay-gente-huia-corriendo/400510.html

BARRETT. VALOR Y TERNURA

En El dolor paraguayo y Lo que son los yerbales se reúnen diversos textos de Rafael Barrett donde denunciaba la situación social de Paraguay con un altísimo nivel literario. Aquí se reproduce un fragmento del prólogo de Osvaldo Bayer que acompaña esta oportuna reedición de Capital Intelectual.

  • Por Osvaldo Bayer

Rafael Barrett es un clásico. Un sabio que muere a los 34 años y que ya lo había escrito todo. Los que lo han leído lo califican de genio, desde Borges hasta Benedetti. Lo más admirable de él es que con un idioma llano –inmensamente rico– describe todo el drama del ser humano, desde lo injusto del sistema social al que está condenado por haber nacido pobre hasta las virtudes de los que hacen la vida y la traen con las manos y la voluntad.

Este libro me ha emocionado profundamente. Tengo la necesidad de decirlo y escribirlo. Todo lo profundo del alma humana, todo lo injusto de la vida a que es sometido el que no tiene poder. Nunca había leído, por ejemplo, hasta que llegué a este libro, la verdad sobre la condición femenina en la mujer pobre y su silencioso aporte y ayuda al niño pobre, al hombre pobre.

 

El idioma y la sabiduría de Barrett nos inundan, nos muestran las verdaderas imágenes de lo injusto, de la perfidia del sistema que divide a la criatura humana en los del poder, los sometidos y los que no se someten. Todo esto escrito y publicado por Barrett bajo crueles dictaduras. Y por eso, además de la sabia profundidad, su coraje civil a toda prueba.

 

Sin duda alguna es el más brillante intelectual de la generación europea que pisó este suelo argentino y el paraguayo, brasileño y uruguayo, para luego morir en Francia en plena juventud. Pero quedaron sus generosos libros, sus denuncias, mejor dicho, sus gritos libertarios de justicia para todos, pan para todos, bondad poética para todos.

 

El dolor paraguayo, tal vez más profundo aún que el de todas las sociedades del mundo en aquella época en que le tocó vivir. Primero nos introduce en esa naturaleza paraguaya, donde nos muestran a las mujeres que “parecen una bandada de pájaros blancos que no acaba de posarse... sus negros ojos, señores de la llanura... sus pies morenos, que al correr acarician la tierra... una dignidad melancólica... pasan con la suavidad tenue de un suspiro... vienen del insondable pasado y están impregnadas de verdad... son el amor a quien se inclinan nuestros labios sedientos y nuestras almas hastiadas”. De ellas, a la naturaleza, la selva: “Bajo la bóveda del ramaje sombrío se abren concavidades glaciales de cueva donde el vago horror del crepúsculo adivina emboscada a la muerte, y tan sólo alguna flor del aire, suspendida en el vacío, como un insecto maravilloso, sonríe al azar con la inocencia de sus cálices sonrosados”.

 

Así nos va poniendo en materia. Nos pone sobre aviso. La poesía le desborda al autor, pocos han descripto con tanta precisión y tonos esa increíble naturaleza. Es para introducirnos, de pronto, en una sociedad dolorida, injusta. Injusta hasta lo macabro, a pesar de su gente, a pesar de ese idioma, ese guaraní suave e interrogativo. Y es justo el momento en el que nos interna en la guerra de la Triple Alianza, donde los generales argentinos, brasileños y uruguayos exterminaron a los vencidos paraguayos. De los varones sólo quedaron vivos los menores de 14 años. Y así nos lo dice Barrett para explicar la tristeza de ese pueblo derrotado: “Es que habéis sido engendrados por vientres estremecidos de horror y vagáis atónitos en el antiguo teatro de la guerra más despiadada de la historia, la guerra parricida y exterminadora, la guerra que acabó con los machos de una raza y arrastró las hembras descalzas por los caminos que abrían los caballos, quizás ignorantes de vuestra orfandad y de vuestro luto... sois los sobrevivientes de la catástrofe, los errantes espectros de la noche después de la batalla. ¿Qué son treinta años para restañar tales heridas? Seguís vuestro destino, pastores taciturnos”.

 

Pero Barrett, como buen libertario, no se rinde. Es un poeta-filósofo-activista increíble, que no disimula la verdad cruel. Es nada menos que un optimista que no se cansa de buscar. Es cuando penetra en la otra naturaleza, la de las “aguas negras, encubridoras de serpientes, de ahogados con una piedra al cuello... la muerte me toca otra vez el hombro con el dedo, y me murmura al oído sus palabras familiares y horribles. Un suspiro de espectro mueve vagamente la atmósfera, y me parece que la naturaleza entera sufre la angustia de una pesadilla sin nombre”.

 

Allí es cuando Barrett nos invita a recorrer con él todo ese mundo de increíbles misterios, de luchas diarias, de una poesía y crueldad indescriptibles, que se nos presenta a cada paso.


an>las�?aa($���as con la colonia paraguaya.

 

 

Cuanta mas comunicación, mas trabajos conjuntos,  mejores resultados y todos estos esfuerzos deben ser comunicados a la prensa,  el gobierno debe generar las informaciones no las especulaciones de los medios mal comunicados, mal informados, muchos también mal intencionados  y para mas tan improvisados.

 

 

 

Atención – un almuerzo,  un correo electrónico, un fax o una llamada telefónica pueden  hacer la diferencia,  observemos más, las comunicaciones en el país. Es por el bien de todos.

 

Marzha Navarro

 

 

SOBRE EL ACOSO ESCOLAR



Me dirijo a usted con ruego de publicación de esta nota, a fin de aclarar el alcance del proyecto sobre el acoso escolar que he presentado con el asesoramiento del profesor MBA, doctor Dago R. Fernández López. El mencionado proyecto, de manera curiosa fue calificado de “insólito” en la publicación del 16 de enero del corriente año.
Desconozco los argumentos del periodista para señalar lo expuesto. Sin embargo paso a exponer aquellos que avalaron mi presentación.
A fin de ser bien explícito, deseo referirme, en primer lugar a un largometraje titulado “Recuerdame” que cuenta con la actuación del prestigioso actor Pierce Brosnan. Es una producción norteamericana en donde se relata el abuso sicológico que sufre una niña, de parte de unos compañeros de escuela, con los consabidos argumentos y “motes” hacia la niña, que graciosamente decimos “son normales”. La película muestra la forma en que la pequeña acosada, se va cerrando a la vida y prefiere aislarse, mutilando de esta forma su vida social infantil debido a la agresión sicológica. El punto crítico de esta historia ocurre con las resistencia de la niña a asistir al colegio, razón por la cual su padre, que es abogado, investiga las causas y al conocerlas, toma medidas, amenazando a la misma institución escolar con entablarle una demanda en caso de no tomar disposiciones correctivas.

Esta historia muestra cómo se aplican en otros países convenios internacionales contra el abuso sicológico sobre los cuales se rigen todos los estados modernos. La Convención sobre los Derechos del Niño (o CDN) es un tratado internacional de las Naciones Unidas por el que los estados firmantes reconocen los derechos del niño. La Convención está compuesta por 54 artículos que consagran el derecho a la protección de la sociedad y el gobierno, el derecho de los menores de 18 años a desarrollarse en medios seguros y a participar activamente en la sociedad. Su origen fue la Declaración de Ginebra de 1924, aprobada por la Sociedad de las Naciones el 26 de diciembre de 1924.

Luego la Asamblea General de la ONU, aprueba en 1959 una Declaración de los Derechos del Niño, que constaba de 10 principios. A partir de 1979, en ocasión del Año Internacional del Niño, se comenzó a discutir una nueva declaración de los derechos del niño, fundada en nuevos principios. A consecuencia de este debate, en 1989 se firmó en la ONU la Convención sobre los Derechos del Niño y dos protocolos facultativos que la desarrollan.

Aunque la legislación y el sistema jurídico de cada país suele ser diferente, casi la totalidad de los países han ido consagrando medidas especiales para su protección, a nivel legislativo e incluso derechos constitucionales, reconociendo entre otros los siguientes puntos importantes:

1.    Los niños tienen derecho a la vida.
2.    Los niños tienen derecho al juego.
3.    Los niños tienen derecho a la libertad y a compartir sus puntos de vista con otros.
4.    Los niños tienen derecho a dar a conocer sus opiniones.
5.    Todos los niños tienen derecho a una familia.
6.    Los niños tiene derecho a la protección durante los conflictos armados.
7.    Todos los niños tienen derecho a la libertad de conciencia.
8.    Los niños tienen derecho a la protección contra el descuido o el trato negligente.
9.    Los niños tienen derecho a la protección contra el trabajo infantil.
10.    Los niños tienen derecho a la información adecuada.
11.    Los niños tienen derecho a la protección contra la trata y el secuestro.
12.    Los niños tienen derecho a conocer y disfrutar de nuestra cultura.
13.    Los niños tienen derecho a la protección contra las minas terrestres.
14.    Los niños tienen derecho a la protección contra todas las formas de explotación.
15.    Los niños tienen derecho a crecer en una familia que les dé afecto y amor.
16.    Los niños tienen derecho a un nombre y una nacionalidad.
17.    Los niños tienen derecho a la alimentación, la nutrición y las onces.
18.    Los niños tienen derecho a vivir en armonía.
19.    Los niños tienen derecho a la diversión.
20.    Los niños tienen derecho a la libertad.
21.    Los niños tienen derecho a la paz mundial.
22.    Los niños tienen derecho a la salud.

Señor director, parecería que no en forma gratuita decimos que nuestro país es el cementerio de las teorías, ya que aquellos convenios internacionales y legislaciones que han sido sancionadas favorablemente en muchos países con mayores índices de calidad de vida, en el nuestro sin embargo, son resistidas con argumentos muchas veces irrisorios.

Volviendo al tema del “mote”, se dará cuenta usted, que apenas representa un aspecto en el mencionado proyecto, quizás el de menor importancia. Pero aún así, no podemos desconocer que el sobrenombre o “mote” como decimos en el habla popular, suele tener casi siempre relación con un defecto físico y no hace más que agravar el complejo que el niño pueda sufrir a causa de su naturaleza física.

En el capítulo IV de este proyecto de ley se establecen claramente las medidas de prevención y corrección sobre cada caso y en el capítulo VI se designa al Ministerio de Educación como órgano de aplicación del presente proyecto, por lo que queda claro que tanto las medidas de prevención como las sanciones aplicadas no sobrepasan el ámbito educativo.

Finalmente pregunto señor director: No tengo la obligación como legislador de precautelar con normativas jurídicas la integridad física, moral y síquica de todos los ciudadanos de mi país? Y más aún en este caso que se trata del sector de la niñez que precisa desarrollarse en un ambiente de seguridad y autoestima permanentes?

Señor director, estoy absolutamente convencido de que este proyecto de ley es un aporte importante en el avance hacia una sociedad más justa que otorgue a cada uno de sus miembros la seguridad de una convivencia con equidad e igualdad de oportunidades.

Estos argumentos, más aquellos expuestos en la exposición de motivos del proyecto, secundarán lo afirmado.

Sin otro particular, me despido expresándole las seguridades de mi más alta y distinguida consideración.

Justo Pastor Cárdenas
Diputado Nacional

 

Señor Director

Diario La Nación

ASÍ NOS VEN AFUERA

 

Programa de Radio Nacional Argentina conducido por Felipe Pigna, quien a partir de materiales de archivo nos propone reflexionar sobre nuestra historia y nuestra identidad. Este capítulo está dedicado al análisis del conflicto de Argentina, Brasil y Uruguay contra Paraguay entre 1865 y 1870. RTA - http://www.rta-se.com.ar

DOS SIGLOS DE NUESTRA HISTORIA EN IMÁGENES

El material bibliográfico que recibe el nombre “Paraguay en la visión de dos siglos”, contendrá más de 1000 páginas con el recuento y análisis de los principales acontecimientos históricos paraguayos desde 1811 hasta el 2011 en diferentes áreas.

El Álbum del Bicentenario, un gran volumen de 30x45cm con un tiraje programado de 5000 ejemplares, se trata de una recopilación testimonial conmemorativa de los 200 años de la Independencia Nacional sistematizada por temas específicos acompañados de ilustraciones. Este material será editado por el programa Itaipú-Cabildo, e impreso por la Editorial Mercurio. Más de 30 personas forman parte del staff que trabaja en la producción del libro.

 

Historiadores y especialistas nacionales, dirigidos por Enríquez Gamón, fueron contratados para la elaboración del material bibliográfico, quienes se encargan de los recuentos y análisis de sus específicas áreas de trabajo. Así, en el área de Diversidad Cultural trabajan: Bartomeu Meliá y Marilin Rehnfeldt, en comunidades indígenas; Rubén Bareiro Saguier, en idioma guaraní; Ramón Fogel, en movimientos sociales; Lázaro Medina, en comunidades afroascendientes; Diego Bertolucci, en comunidades urbanas y enclaves extranjeros.

 

Del área Iglesia, se encarga Carlos Heyn, y del Ejército, Víctor Segovia Ríos. El análisis de las constituciones lo realiza Oscar Ynsfrán; de la sinopsis se encarga Luis Verón.

 

 

El album del Bicentenario fue presentado en conferencia de prensa esta mañana

También participan, en la sección de cultura: Osvaldo González Real, en literatura; Serafín Francia Campos, en música folklórica; Jorge Garbett, en música Popular; Diego Sánchez Haase, en música Erudita; Luis Szarán, en música clásica; Teresa Capurro, en danza; y Luis Ardissone, en teatro. Para el área de educación y ciencia escribieron Gerardo Fogel y Antonio Cubilla.

 

En economía y planificación, Paulino Villagra. En el ámbito deportivo, estuvo a cargo Pedro García; en la de energía, Félix López Saguier. En cuanto a la formación de los Partidos Políticos, fueron responsables Leandro Prieto Yegros y Gustavo Laterza. Además se agregan secciones de cooperativismo, a cargo de Ricardo Franco Lanceta; y de migraciones, por Lucía Giovine.

 

El periodista Pedro García, quien realiza un resumen sobre los deportes en nuestro país, comentó que “el fútbol es uno de los deportes más transcendentes en el Paraguay, pero hemos tratado de no descuidar los aspectos de las demás disciplinas y condensar a todas en un espacio comprimido”.

 

BICENTENARIO HUMANO


  • Delfina Acosta

Si hay algo que es -tremendamente- injusto ante los ojos de la sociedad, es el estado de desgracia, o de orfandad, o de total desamparo en que se encuentran, a veces, aquellos artistas populares que dieron los mejores frutos de su talento, la singularidad de su genio y la pasión de su arte, al folclore paraguayo.

Hace poco tiempo he visto por televisión una entrevista hecha al maestro Efrén Echeverría.

El es conocido como “Kamba’i”. Y sí que le queda bien el apodo pues su piel morena, propia del kamba, es el adorno pequeño pero parco, insistente, casi juguetón, de su personalidad.

Es una persona que desborda simpatía.

Efrén Echeverría es un grande intérprete y creador de la guitarra en el Paraguay.

Autodidacta, a los nueve años, un vecino le dio a conocer algunas vitales verdades en torno al instrumento musical.

Nació el 4 de marzo de 1932.

No hizo una carrera fácil, pues aquel arte suyo, el de las musiqueadas y las serenatas y el rasgar siempre emotivo de las cuerdas, no tuvo, sin embargo, tanta renta en nuestro país.

Ahora el maestro se encuentra en una situación económica complicada.

Es sabido que el arte no genera réditos sino algún que otro socorro en nuestro suelo, lo cual es lamentable. El arte es una expresión que tiende un puente entre el hombre y lo divino. La propuesta que salió de aquella emocionante entrevista era que se diera una puntualidad humana al Bicentenario apoyando en este penoso tramo de su existencia al maestro.

Y yo creo que se hará justicia completa si la comisión organizadora del Bicentenario llega a prestar una atención especial a Efrén Echevarría. Tampoco se debe olvidar a otros artistas que dieron una identidad al Paraguay y que ahora están pasando un mal momento económico.

No gastemos en ramos de flores, en coronas lumínicas, en este Bicentenario, y en el año que viene, y en los otros que vendrán, por nuestros pobres muertos ilustres. El cuerpo pesa y el alma tiene sus dolores (difíciles de explicar) mientras la existencia corre por las venas. Se hace pues necesario un soporte material para dar cabida a un buen pasar.

Cuántos artistas que se llevaron los mejores aplausos gracias a las chispas de su talento la están pasando pésimamente.

Y eso no es justo.

Como no es justo que tantas personas que se encuentran en las funciones públicas, robo al erario público de por medio, la estén pasando ahora muy bien.

Yo escuchaba la musiqueada del maestro en estado de suspenso.

Y eran aquellas interpretaciones oro puro, filigrana en el éter, esencia suprema.

Y el anciano, en su silla de ruedas, haciendo a un costado la dimensión de sus problemas, le sacaba una alegría inesperada a la guitarra, en una suerte de saludo de oro a los que lo escuchaban.

No quiera Dios que nos volvamos de piedra.

Nuestra sensibilidad nos salva, nos diferencia de las bestias.

Tenemos que ser muy humanos en este Bicentenario.

Debemos asumir un compromiso como pueblo, como seres humanos, y ayudar desde todas las instancias a los artistas que dieron, a través de su arte, identidad al Paraguay.

PROYECTAN CAMBIOS EN DISEÑOS DE LOS ESCUDOS DE LA BANDERA PARAGUAYA

Uno de los detalles a ser cambiados sería la estrella de cinco puntas, por la de seis.

  • POR JORGE ZÁRATE

“La idea es simplificar y volver a cómo fue el primer escudo”, explica Margarita Durán, historiadora, asesora de la Comisión del Bicentenario, autora de la iniciativa de cambiar los escudos de ambos lados de la bandera adecuándolos al diseño que propuso la Constitución de 1842.

Entonces, nos cuenta que esta imagen rige desde 1975 sin norma que la respalde y que tras una investigación de varios meses decidió sugerir a la comisión que sería importante volver a los escudos normados e históricos del país.

Los escudos tendrían algunos cambios y en general la imagen del león se vería como la que está en el frontis de la Catedral de Asunción, comentó. “Esta imagen es una de las más certeras porque fue reemplazada en 1845”, recordó Durán.

“Debemos volver a la sencillez porque en ella está la belleza”, propuso, al tiempo de indicar que el boceto que en estos momentos se está diseñando incorporaría un león vigilante con mirada de frente que reemplazaría al león rugiente que actualmente preside uno de los escudos de la bandera.

El lema Paz y Justicia pasaría a quedar a los pies del león y se pasaría a usar una estrella de 6 puntas. “Vale recordar que la estrella de 6 rayos se utilizó en el primer sello de 1823”, apuntó. También, en cuando a la ornamentación, se colocaría una hoja de palma y una de oliva, entre los cambios principales.

Durán comentó que “en la historia hubo mucha anarquía y libertad en torno a los escudos de las banderas que llegaron a tener cureñas, lanzas, cañones y también fueron ovalados o en circunferencias”, y que desde 1840, cuando se dieron los primeros esbozos de estos escudos, “hubo casi un carnaval”.

EN 1998

La historiadora insiste en la necesidad de “aprovechar el bicentenario para retornar a las fuentes, conjugando la historia con la heráldica. Ninguna irá sola porque es ahí cuando se cometen los errores y se pierde la idea, el motivo, los fundamentos y el porqué”, expuso.

Recordó que en este sentido, en el año 1998 hubo una presentación del entonces senador Diego Abente instando al Ejecutivo a retornar a las disposiciones constitucionales de 1842 que hasta el momento no se ejecutó.

La historia y sus revisiones aparecen como un elemento central en esta secuencia de memoria de los 200 años independientes que tienen la mayoría de los países de nuestra América.

SE PEGARÍAN STICKERS

“Estos escudos tendrán 30 centímetros de diámetros y se pueden imprimir en stickers para reemplazar en las banderas”, sugirió Margarita Durán, historiadora, asesora de la Comisión del Bicentenario.

Durán, que trabaja en la tarea con el pintor Carlos Spatuza, pide paciencia. “Todavía no está definido, hay que ser cautos para que el debate sea fructífero y que no confunda a la gente. Se trata de volver al primer escudo, debemos regirnos por lo que se estableció en la Constitución de1842”, indicó.

En la Comisión no se señalaron plazos para esta tarea, aunque se estima que la misma debería concluir antes del 14 de mayo, fecha que la propia Durán reivindica como la que debe festejarse.

“Al establecer la calle 14 de Mayo, Don Carlos Antonio López dejó en claro allí que es la fecha de la revolución del año 11 de nuestra era”, comentó.

http://www.lanacion.com.py/articulo.php?proyectan-cambios-en-disenos-de-los-escudos-de-la-&edicion=2&sec=10&art=10145

LAS CARTAS QUE INSPIRARON UN GUIÓN

Acaso es cierto que todo tiene que ver con todo. La vida, la muerte, lo que uno hace con la vida después de una muerte. La vida misma, mordiéndose la cola como un perro loco. “Lo tengo escrito”, dice mientras apoya el libro de Paul Auster sobre la mesa y se da cuenta que lo reconocen pero nadie se le acerca a hablarle. Las Heras y Santa Fe no es una buena esquina para pasar inadvertido. “Ahora hay que ver cómo se produce”, añade a “lo tengo escrito”. Lo que tiene escrito es “Lectura según Justino”, el guión de una película. Ajá, Arnaldo André tiene una película en ciernes. Tal vez lo empezó a escribir cuando tenía 11 años y murió su padre. “Es duro. Muy duro crecer sin tu padre”, dice y no sorprende pero conmueve. “Eramos pobres y cuando murió mi padre, a mi madre le ofrecieron que yo fuera a trabajar al Correo y así empezó”. Il Postino, pero en Paraguay, donde nació.

¿Conocés el lago Ypacaraí?

El de la noche de plenilunio...

Ese.

Asiente y después instruye: “Bueno, alrededor hay tres pueblos, uno es San Bernardino”. ¿Y? “Nací ahí. San Bernardino fue fundada por suizos pero hay muchos ingleses y sobre todo alemanes. Cuando llevaba las cartas, apenas abrían la puerta y se dejaban ver, era como misterioso”, recuerda y añade que “cuando fui más grande y empecé a leer los diarios veía que hablaban de los nazis que había protegido Stroessner. Y cuando vine a la Argentina también hablaban de los nazis y empecé a pensar ‘¿alguno de aquellos no serían nazis?... ¿o víctimas de los nazis?’ Y así salió la historia”. Derrota de todos los prejuicios: Arnaldo André escribe sobre los nazis.

¿Vas seguido a San Bernardino?

Por lo menos una vez al año. Compré una casa, muy linda. Hay un árbol de mango, lo adoro. De chicos, todo se hacía a la sombra del mango. Y el sueño es retirarme allí pero creo que nunca me voy a retirar. Está eso de “morir en el escenario”, que no me gusta para nada, pero creo que voy a trabajar hasta que me sienta útil, no cuando me den un papel por generosidad.

Orgulloso, Arnaldo. Legítimamente. Trabajo no le falta. “Con mi socio Ignacio Echegoyen ganamos un concurso del INCAA para hacer una miniserie en la TV Pública digital”. No es poco. Hay más. “Estoy grabando la tira de Pol-Ka que sale en febrero. Se llama SDLqLos Unicos” y va ser bien Suar. Están Mariano Martínez, Griselda Siciliani, Nicolás Cabré, Eugenia Tobal”. Vaya proyecto. Tiene más. “Los fines de semana hacemos teatro en la costa, “Quedate a desayunar”, con Tobal. Es cansador, pero es enorme la gratificación por el contacto con el público”. Curioso, lo rodea mucha gente joven. “Ahora se trabaja mejor que antes porque hay otro nivel de producción. Además, estos chicos son respetuosos, responsables, llegan siempre a horario y le ponen unas ganas... esas que te dan gas de trabajar a vos” se entusiasma y diferencia: “Migré o Santa Cruz contaban el barrio. Hoy no se puede mirar solo el barrio”.

Se ríe. Dice que en los reportajes concede preguntas sobre sus célebres cachetadas sólo si además le hacen una pregunta inteligente. Toma el libro de Paul Auster, saluda amablemente y se va. No hay más preguntas.

Por DANIEL LAGARES

“ASIMILO CULTURAS INDÍGENAS PARA EXPRESARLAS EN LIENZO Y ARCILLA”

María Cristina Duarte, nacida en ciudad de Caázapa del vecino país de Paraguay. En la actualidad vive en la ciudad de Bélen, provincia de Catamarca.

Sus estudios primarios los realizó en Buenos Aires y el secundario en Paraguay.

Es técnica Superior en Gestión y Evaluación Ambiental, Maestra elemental de dibujo y pintura artística. Instructora de Historia de Arte Precolombino y técnicas alfareras.

Fue reconocida por la municipalidad de Belén por el taller “SEY RINPOCHE”.

Habla su lengua madre, el guaraní, y el castellano.

En la actualidad tiene como ocupación, pintura con arte Precolombino que expone en su propio local. Realiza meditación y yoga en el Budismo Tibetano. Por último, es una mujer que ama a la madre naturaleza, de ahí nacen varios de sus trabajos.

- ¿Cómo llega a Belén?

- Llegué a la ciudad de Belén hace siete años, cuando me casé con un escritor y profesor de Santa Fe, Julio Cesar Forcat, cuando era un docente itinerante en la ciudad. Vine con el sueño de pintar el paisaje de Catamarca, a pesar de que aún no he concretado ese sueño, pero tuve la posibilidad de realizar otros que tenía pendientes, como aprender alfarería, trabajar en la arcilla y tuve la suerte de poder lograrlo. También logré terminar una carrera de nivel terciario.

- ¿Qué técnica de pintura aplica y en qué se inspira?

- Mi técnica más habitual es el óleo, pero también utilizo acrílico y técnica mixta. Me inspiro en la mujer, en mí misma, en la naturaleza, recreando y expresándome simbólicamente.

- En Belén ¿hay muchos artistas plásticos?

- Sí. Aunque son pintores convencionales que copian de fotos y pinturas de paisajes. Hay muchos pintores, pero les falta libertad de expresión y creatividad para crecer.

- ¿Usted utiliza esas cualidades?

- Creo que si. En mi pasado en Paraguay tuve esa cualidad y desde que llegué a tierras catamarqueñas me inspiré en la Madre Tierra y en animales autóctonos, como por ejemplo el puma, la lampalagua y el cóndor.

- Para la alfarería ¿qué tipo de material usa?

- Utilizo arcilla de la zona, aquí en Belén hay muchos tipos de arcilla, como la blanca, amarilla, verde y marrón. En mi caso suelo utilizar una roja pura que saco del Cerro Colorado, de San Fernando. Estudié esta carrera para recrear la cultura precolombina andina, que es multiforme y lo más expresivo que tiene el noroeste argentino. Me fascinan las urnas de Santa María, la cultura de La Aguada y los vasos ceremoniales. El arte indígena es único y hay que rescatarlo y protegerlo. Llegué a perfeccionarme también en arte americano e indígena de Perú, Colombia, México y de los Estados Unidos. Puedo realizar cualquier trabajo en arcilla. Me gusta trabajar mucho con la arcilla y soy capaz de reproducir a la perfección cualquier obra de arte indoamericano.

- ¿Qué perspectivas tiene para los años que vienen?

- De esto me gusta hablar. Compramos con mi esposo una antigua casona de fines del siglo XIX en Belén, ubicada en el barrio Santa Rosa, a sólo dos cuadras del centro. Allí estoy organizando un centro cultural conjuntamente con Julio Forcat. Ya tenemos listo el salón principal para las exposiciones. Se van a exponer mis trabajos de alfarería y mis cuadros de colecciones anteriores, de hace unos veinte años atrás, y además los actuales. También se podrá ver la obra de otros artistas que quieran exponer. Lo importante es que se podrá exponer permanentemente.

- ¿Cuál es su objetivo?

- Mi objetivo es transmitir mi admiración por el arte y por las culturas americanas antiguas, exponer también en otras ciudades y no quedarme estancada en una sola provincia. Exponer siempre en mi país me da un plus especial para mí.

Mi meta es seguir asimilando las culturas indígenas de Argentina y de América y expresarlas en lienzo y arcilla.

- ¿Qué vio en Belén que no tienen otras ciudades, para radicarse en ella?

- En Belén vi lo que nunca he visto en mi país, las imponentes montañas, la paz, la tranquilidad, la belleza de los paisajes, que hacen armononías con el cielo. La cultura y las tradiciones son muy fuertes en los habitantes.

- ¿Qué es para usted el arte?

- Muy buena la pregunta. Para mí el arte es saber vivir, saber ver, crear, amar, sentir, sin estas virtudes no podría yo crear un cuadro. El arte es una parte de mí y no podría vivir sin ella.

- ¿Usted es una persona que vive en armonía con la naturaleza?

- Sí, yo vivo en armonía con la naturaleza y me considero parte de ella. Sin armonía con la naturaleza yo no podría crear una pintura, estaría haciendo daño. El arte y la música han nacido de la naturaleza, sin ella no existirían. Amo a todos los animales, tengo dos perros, tres gatos y un pato, que cuidaré hasta el final de sus vidas. Justamente para poder entender más sobre la naturaleza decidí estudiar para Técnica en Gestión Ambiental.

- ¿Extraña su Paraguay natal y piensa alguna vez en volverse?

- Extraño mucho mi país natal. Allí está casi toda mi familia, y siempre voy cada año. Quisiera volver para realizar exposiciones y rescatar el arte guaraní. Volver a vivir allá no creo, por el momento tengo mi casa en Belén y estoy feliz.

http://www.elesquiu.com/notas/2011/1/28/entrevistas-188611.asp

EL SUEÑO DE UNA NACION – BICENTENARIO

 

  • Oscar B. Llanes Torres

Este año el pueblo paraguayo festeja su vida independiente número 200, con el arado de la esperanza abrimos surcos en la tierra roja donde sembraremos semillas de tolerancia, de amor, de libertad, de fraternidad, de democracia, en el transcurso de nuestra historia florecieron auspiciosas ilusiones, el terreno es fértil y muchas veces el sembrador fracasó en el intento, por la fuerza de la contra historia, que impidieron su concreción.

 

La antorcha de la libertad mudó de manos, hoy  se ilumina con más vigor los pasos como pueblo, nos abre la senda de un nuevo tiempo, nos aclara la visión y nos anima para conquistar la prosperidad  con justicia y solidaridad.

 

            Este año se vuelve a festejar la Independencia, evocando los anuncios iniciales de una vocación pacifista y sin tutores, abriendo caminos a los objetivos más sublimes como Nación, forjando sueños y alimentando esperanzas, cultivando en el alma del pueblo los anhelos de lograr la superación espiritual permanente en un ambiente de paz y trabajo,  espíritu y materia,  elementos que se completan en la identidad perenne del pueblo que tiene en su idioma Guaraní su mayor tesoro, donde se almacena la mística nacional, que tiene la virtud de guardar y conservar, de ser actual y pujante, que no solo es un medio de comunicación sino es la inmensa singularidad de su pueblo.

 

            Retrocediendo en el tiempo y el retrovisor de la historia nos muestra a una población mestiza curiosa y decidida, el querer ser, sin subordinación y domesticidad, el

Querer marcar su propio rumbo, crear su propia identidad ya muy reconocida por las metrópolis y los propios vecina, un pueblo que se comunica en su propio lenguaje y con una rica musicalidad, un pueblo amistoso y cordial, laborioso y presencia espartana que no descuida la espiritualidad  y  creencias, sus dioses radican en la naturaleza, sus ritos se armonizan entre floras y faunas, circulan por sus ríos y selvas entre aromas y cantos, en un constante enmarañado de amor e inciensos.

 

            200 años después, de nuevo escuchamos los clarines y campanadas de que la libertad esta presente, que la República existe en democracia y justicia, que los principios son perennes, que somos el mismo pueblo de siempre, que superó sus dificultades más difíciles como una sola nación y un mismo suelo y con la certeza de que continuará y permanecerá así.

 

            Estamos hoy forjando una esperanza renovada en los niños y niñas de la República, nuestra máxima prioridad y la razón por quienes realizamos nuestras tareas todos los días, recibirán nuestro legado en una patria unida y fortalecida a pesar de las diferencias. Creo que las diferencias existen y se ven, pero las encaramos y enfrentamos con madurez  y respeto, reconociendo que la existencia soberana y democrática no es fácil, todo lo contrario, conlleva sacrificios y renuncias, desafíos y obstáculos, sin embargo, nada permitirá perder nuestra paz y nuestra fe en el porvenir de la nación, “no existe nada tan importante que ponga en riesgo nuestra libertad y nuestra democracia”, ya nos enseñara el político y ex gobernante, Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias Sánchez, que también afirmara que “Ninguna noche es tan oscura , que amerite abandonar el respeto mutuo y la serenidad”.

            El farol encendido esta presente en nuestros corazones, montados en los corceles de la ilusión continua, prendiendo en cada uno las luces de nuestros sueños y nuestra tolerante serenidad.

 

Diplomático y Profesor Universitario

Paraguayo

 

San José - Costa Rica, 20 de enero de 2011

Año del Bicentenario del PARAGUAY