Por el Dr. Walter G. Bastos 

Si tus hijos te preguntan cuánto aportaste a tu país, ¿cuál sería tu respuesta?

Estamos en el año del Bicentenario y una de las preguntas fundamentales que tendríamos que hacernos es cuánto aportamos al país.

Creo que todos vamos a coincidir que las características de los aportes varían conforme a los desafíos que nos toca vivir. Sin embargo, cualquiera sea la época, hay un denominador común para todos, LOS QUE APORTAN SON AQUELLOS QUE DEJAN UN LEGADO PARA SU PAÍS.

Si tus hijos te preguntan qué legado estás dejando para tu país, ¿cuál sería tu respuesta?

La historia que les voy a comentar a continuación puede ayudarnos a responder esta pregunta.

 

Cuentan que cuando Robert Brooke -afamado novelista inglés- estaba listo para abordar el barco que lo llevaría de Liverpool a Nueva York, notó que todos tenían amigos que se despedían de ellos. Todos, excepto él. Se sintió tan melancólico que viendo a un mugriento muchachito en el muelle le propuso un trato: "¿Quieres ganarte un dinero? El niño movió la cabeza afirmativamente. Bien -le dijo- toma estas dos libras, todo lo que tienes que hacer es ondear este pañuelo blanco cuando el barco zarpe, y decirme adiós". Con esto Roberto Brooke demostraría que él también tiene amigos.

 

Brooke contó meses después su desilusión. Cuando el barco despegó lentamente del muelle, él pudo ver desde la cubierta cómo el joven no sólo no cumplía su promesa ondeando el pañuelo, sino que lo miraba cínicamente, con la mano derecha metida en el bolsillo mientras con la izquierda se soplaba ruidosamente la nariz con su pañuelo. Roberto Brooke perdió esa tarde dos libras esterlinas y un pañuelo fino de lino blanco, pero aprendió una lección: la amistad no se puede comprar.

 

Desde ya te confirmo que tu legado no sería el dinero. Tu legado sería todo aquello que no se puede comprar con dinero.

 

Cuando en el futuro hablen de ti sería bueno que digan entre otras cosas: Él supo que hay que educar para ser personas y no solo para hacer cosas. Él logró desterrar el sentido utilitario del ser, que por tanto tiempo alienó a los paraguayos en el prebendarismo. Él interpretó que ante una crisis de los fundamentos era imperativo instalar una educación transformadora del individuo con un gran sentido de la alteridad. Además, descubrió en el otro su rostro humano. Y, especialmente, él aportó para retomar la condición humana del hombre.

 

Pero por sobre todas las cosas supo interpretar que la dimensión de lo educativo no tiene que imprimir en el otro el sentimiento egoísta de su naturaleza, sino la capacidad de ver que en la diversidad y en la divergencia se puede construir un futuro más humano.

 

Cuando sabemos interpretar alcanzamos la fusión de horizontes, aprendemos a mirar el objetivo de la existencia y entender la vida.

 

La clave de la capacidad para cambiar es una idea constante de lo que uno es, de lo que persigue y de lo que valora. Las personas efectivas no se orientan hacia los problemas, sino hacia las oportunidades. Pero no cualesquiera, sino de aquellas que permiten crecer en actitudes y cualidades dignas de admiración y respeto. Y en todos los ámbitos en que se desempeñen.

 

Una mirada al interior de la sociedad en que vivimos nos interpela. Y nos señala imperativamente que nuestro porvenir depende de la formación de ciudadanos comprometidos con los nobles ideales y las prácticas que enaltecen la condición humana.

 

Si en estas fortalezas u otras similares residen tus características, estoy seguro de que tu hijo tendrá la respuesta. Porque él, con sus valores, coherencia y ejemplo de vida -me refiero a tu hijo-, será el mejor legado para tu país.

 

Director Estratégico del Club de Ejecutivos del Paraguay

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Anónimo

LUGO TURISTEA Y VISITA A SUS AMIGOS AUTÓCRATAS
Desde que le diagnosticaron un cáncer linfático en el mes de agosto pasado –medio año atrás–, el presidente Fernando Lugo se ha ausentado en repetidas ocasiones del país. La gravedad del mal que lo aquejaba talvez justificaba sus reiterados traslados al exterior, aun cuando ellos produjeron un cierto daño a la institucionalidad de la República, como sucedió durante el mes de setiembre, a raíz de los cambios irregulares producidos en la cúpula castrense a espaldas de quien en ese momento se desempeñaba como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.

La ciudadanía celebró meses más adelante el éxito del tratamiento recibido por el Mandatario en un hospital de la ciudad de São Paulo, así como el contundente retroceso del cáncer. No obstante, hace algunas semanas se volvió a informar que Lugo padecía una nueva enfermedad. En esta ocasión se trataba de una tendinitis. Se anunció entonces desde el Gobierno un nuevo viaje del Presidente al exterior, a fin de recibir oportuno tratamiento de esta patología.

Surgieron a la sazón innumerables críticas en el seno de la comunidad médica nacional, que reprochó encendidamente al Jefe de Estado su decisión de viajar a otro país para recibir un tratamiento que ella está en perfectas condiciones de brindar de manera exitosa y eficaz en el nuestro. Pese a ello, Fernando Lugo insistió en trasladarse a Cuba, y así lo hizo a mediados de la semana pasada.

A la opinión pública no dejó de parecerle sospechoso este nuevo viaje, especulando algunos con la posibilidad de que el titular del Poder Ejecutivo en realidad viajaba a Cuba porque el cáncer que padece había vuelto a atacar, y era preciso obtener una “segunda opinión” al respecto. Otros, sin embargo, creyeron que el verdadero motivo del traslado se originaba en la intención de Lugo de entrevistarse con Fidel Castro, a quien no había podido visitar en su anterior viaje a la isla, dado el mal estado de salud del longevo déspota caribeño.

Una foto divulgada este fin de semana, en la que el Presidente aparece escoltado por los dictadores Fidel y Raúl Castro en una lujosa residencia, demuestra efectivamente que esta era la verdadera intención del viaje al Caribe. Además, sin antes haberlo anunciado en Asunción, ya desde La Habana, se informó que Lugo también efectuaría una visita en Haití a las fuerzas militares paraguayas que integran un contingente de las Naciones Unidas en esa sufrida nación de nuestro hemisferio.

Es preciso señalar aquí que este tipo de comportamiento, marcado por un halo de misterio y un notable grado de informalidad, no es propio del manejo de una agenda presidencial. Un Presidente es el máximo representante de una nación entera, y como tal se debe al conjunto de los ciudadanos que, mediante su voto, lo designaron para ocupar esa delicada función.

La forma poco seria con que actuó el presidente Lugo en esta oportunidad es en realidad más común de los déspotas con los que se encontró en La Habana que de un Jefe de Estado de un país democrático. A ellos, Fidel y Raúl, al igual que otros aprendices de tiranos como Hugo Chávez y Evo Morales, les importa un bledo informar al pueblo y a las instituciones acerca de sus actividades, incluyendo, obviamente, sus traslados al exterior, de los que disponen de la manera que les da la gana.

Sin embargo, lo que constituye una actitud verdaderamente reprochable en un régimen democrático es el ocultamiento y la falta de autenticidad, precisamente el tipo de conductas que suelen caracterizar el comportamiento del presidente Lugo. Desconocemos los temas tratados por el Mandatario con los tiranos Castro –hasta esto ha sido objeto de “cauteloso” manejo–, aunque es seguro que los mismos poco, si algo, redundarán en beneficios para el pueblo paraguayo.

Sería oportuno que el Presidente recuerde las promesas que hizo al pueblo paraguayo. En ocasión de su último tratamiento en São Paulo, cuando ya se sintió bien, dijo que se dedicaría como nunca a trabajar por nuestro país. Que ahora que se había “curado” no descansaría un solo día para cumplir con los ciudadanos que cifraron en él sus esperanzas de un tiempo mejor. Esto es lo que la gente espera que haga, en vez de turistear alrededor del mundo y encontrarse con tiranos impresentables que las únicas “experiencias” que tienen para transmitir son aquellas que han generado la desolación y el empobrecimiento generalizado de su pueblo.

http://www.abc.com.py/nota/lugo-turistea-y-visita-a-sus-amigos-autocratas/

Fecha: 21/02/2011 15:20.


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