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HA… CHE RETà PARAGUAY ✓

ASI ESTAMOS?

EL POPULISMO TRANSGÉNICO

DESDE EL YBYTYRUZU

  •  Caio Scavone

El sueño de toda empresa, sea cual fuere su género, es el de ir progresando no solo en tamaño sino en tecnología que permita alcanzar una mejor y mayor productividad con el menor costo posible. Si así no piensa un emprendedor y productor cualquiera, yo estoy limitando al sur con la demencia, al este con la enajenación, al oeste con la paranoia y con la esquizofrenia por el norte.   

En esto de producir más con la ayuda que brindan las máquinas creo que no hay nada que discutir. Lo mismo puede y debe decirse de lo que hace la tecnología. Es decir, la discusión sobre el tema ya no existe en el mundo, pero en el Paraguay recién comienza.   

 

En materia de producción agrícola, los avances que brindan las maquinarias de avanzada son tan importantes que los beneficios se miden en toneladas comparando con la máquina perfecta, la de tracción a sangre. Sin embargo, para unos cuantos dirigentes políticos, sociales, culturales y hasta deportivos, la tecnología aplicada a la agricultura es algo que hay que desterrar. Dicen que la agrotecnología oprime a los campesinos, genera pobreza, engendra atraso y les arrebata la mano de obra quedando sus hijos sin el pan, y los que pregonan así son los que quedan con mucho pan y mucho circo.   

 

Lo deducible entonces es que tengamos una mala producción, sin calidad, sin volumen y sin poderío de competencia con relación a otros países. Ven al agronegocio como cabalgar con la miseria, fusionarse con la indigencia, acoplarse con el infortunio, ajustarse con la carencia y mixturarse con la muerte. Hoy se comenta que en épocas de Stroessner la temática consistía en entregar una mediocre educación para poder seguir gobernando por mucho tiempo. Hoy hasta quiero relacionar estúpidamente que debemos seguir cosechando agricultores analfabetos y sin nada de capacitación y poder de competición.   

 

Creer que las máquinas roban trabajo al escuálido y haragán campesinado paraguayo es una forma muy simplista y populista de ver las cosas. Estamos en la era de la cibernética, que obliga a capacitarse a la gente del campo y en todos los campos si es que no se quiere que el tren de la vida nos deje sin desplazarnos hacia la prosperidad.   

 

Hoy la palabra “transgénica” es usada cuando se quiere finalizar una conversación. Su sola mención pone los pelos de punta, y quienes la escuchan hacen la señal de la cruz y echan agua bendita en señal de antimufa mientras disfrutan de un jugo envasado como alimento elaborado con soja transgénica. Los que menos entienden de producción transgénica y de los inocuos agroquímicos son sus más fanáticos perseguidores. Y ni cuenta ni por enterado se dan que desde hace rato vienen consumiendo una hortaliza, una carne y una fruta tecnológicamente preparadas sin que absolutamente sus esqueletos sientan ningún síntoma de alteración. Aunque cada vez demuestren ser más brutos pero, se sabe y lo demuestran, por otras circunstancias.   

 

La gente opina y escribe cualquier cosa con tal de ganarse el pan transgénico que desde hace años consume. Podría creerse que la biotecnología del maíz y la soja solamente afecta a los paraguayos y no a los americanos, los argentinos, ni a los brasileños. Parecería que el paraguayo es el único y especial individuo susceptible a la biotecnología.   

 

Muchas gobernaciones producen leche de soja transgénica extraída de la “vaca mecánica”. Entonces todos los gobernadores deberían estar en cana, incluido el actual ministro de Agricultura que minó de leche de soja a su 5º departamento y que hoy tampoco se anima a tomar decisiones por equiparse con la indumentaria del populismo.   

 

Ojalá que con el tiempo podamos conseguir unos políticos transgénicos y tecnológicos de larga duración, de un rinde espectacular, que sean productivos y que usen la maquinaria especializada y no ese mecanismo tan perjudicial y populista que es la maquinación. 

 

PARAGUAY ENTRE LA ESPERANZA Y EL MIEDO

Lugo cumplió dos años de gobierno

  • Ernesto Tamara. 

 El presidente Fernando Lugo cumplió, el pasado 15 de agosto, dos años de gobierno,  en medio de los rumores sobre un eventual traspaso de poder al serle detectado un cáncer avanzado que lo someterá a tratamiento de quimioterapia por mucho tiempo.

La enfermedad aparece en un momento en que el presidente Lugo había logrado sortear los intentos de juicio político en su contra, negociado con la oposición en el Congreso para poder presentar algunos proyectos de ley de su interés, y después que en la interna del Partido Liberal, aliado en el gobierno, se fortaleciera el sector que lo respalda. En resumen, en el momento en que de alguna manera lograba consolidar su liderazgo.

El ex obispo y presidente de Paraguay no enfrenta una oposición ”piadosa”, sino que por el contrario ha estado siempre buscando como desplazarlo del gobierno mediante argucias legales o juicios políticos, y que ve ahora en su enfermedad otra oportunidad para reducir su mandato que finaliza en agosto de 2012. La oposición tiene mayoría en ambas cámaras legislativas y controla prácticamente toda la prensa del país que, muchas veces, va más allá en los planteos de oposición y críticas que los realizados por los sectores políticos.  El influyente diario ABC Color de Asunción se ha transformado en el hacedor de la agenda política de la oposición, y ya plantea abiertamente que el mandatario es incapaz de gobernar al tener que someterse al tratamiento de quimioterapia, y acusa al presidente de insensible y de despreciar la capacidad médica paraguaya, al haber aceptado realizarse las pruebas, una operación y el inicio del tratamiento en un hospital de Brasil, donde viajó invitado especialmente por el presidente de ese país, Lula Da Silva.

Los titulares y artículos de las últimas dos semanas en ese periódico, están convocando a la sustitución del presidente y ensuciar todos los programas sociales emprendidos por su gobierno, además de vincularlo directamente con el llamado Ejército Popular del Paraguay (EPP), una organización clandestina armada que algunos vinculan a sectores del desaparecido movimiento de izquierda Patria Libre, y que otros sostienen está infiltrado por sectores de la derecha de las propias fuerzas armadas.

Una oposición que además cuenta con la colaboración abierta o encubierta de una parte del PLRA, partido que participó en la coalición que llevó a Lugo a la presidencia en las elecciones de abril de 2008, y que tiene al vicepresidente Federico Franco como el más critico al accionar del presidente.

Fernando Lugo ganó la presidencia como candidato de la Alianza Patriótica para el Cambio, entonces conformada por diversos partidos de centro e izquierda, en especial por importantes partidos de oposición como el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) y el Partido Revolucionario Febrerista, también recibió el apoyo de diversos movimientos políticos, sociales, obreros, sindicales, deportivos y culturales.

Sin embargo, ya mientras se conformaba el gabinete, un sector del PLRA comenzó a manifestar su descontento con las designaciones del presidente, y reclamaba más cuota de poder. El vicepresidente Federico Franco encabezó esos reclamos y poco tiempo después, ya con el gobierno en marcha, el PLRA se retiró de la Alianza Patriótica, disolviendo de hecho la coalición de gobierno. Desde entonces el PLRA ha estado negociando y conspirando para sustituir a Lugo, por ahora, a través de maniobras legales, como juicios políticos. Esa propuesta, presentada con fuerza cuando se realizaron las primeras denuncias sobre la paternidad de Lugo con diversas mujeres –cuando todavía era obispo- no llegaron a tener un trámite parlamentario, y algunos legisladores del PLRA se negaron a dar esa paso.

Lugo ha gobernado estos dos años con un Congreso que no controla. De los 45 senadores, sólo 17 senadores correspondía a la coalición de gobierno, aunque 14 son del PLRA y de estos sólo 3 se mantienen respaldando a Lugo, los otros 3 han conformado la Banca Unificada, y proviene del  movimiento Tekojoja, Partido País Solidario (PPS) y Partido Democrático Progresista (PDP). En diputados la coalición de gobierno arrancó también en minoría. Sólo controlaba 32 bancas de las 80 existentes, pero con la ambigua política del PLRA, que tiene 29 diputados, Lugo sólo puede contar con el respaldo de dos diputados y algunos de estos 29.

Algunos avances sociales

Según un estudio de la Dirección General de Estadística, Encuestas y Censos presentado en el 2009, en Paraguay existían 2.324.556 pobres en 2008 (de un total de 6.831.306), cuando Lugo asumió la presidencia.  Esto representa el 34 por ciento de la población. Según cálculos oficiales, unas 250.000 familias, 1.200.000 personas todavía viven en condiciones de extrema pobreza.

El gobierno ha venido implementando con muchas dificultades los planes de atención social a los más necesitados, con grandes impedimentos financieros, y recientemente el gobierno ha logrado presentar un plan más acabado para combatir la pobreza extrema desde diferentes ángulos: asistencia económica, planes de salud y educación, promoción de empleos y pequeñas empresas, entre otros.

Según el informe al Congreso en ocasión de los dos primeros años del gobierno, presidencia señaló que unas 120.000 familias en condiciones de extrema pobreza, reciben asistencia social del gobierno. Con esta cifra, según el gobierno, en pocos meses se logró que 111.824 niños y niñas entre 0 y 14 años y un grupo de 24.354 adolescentes entre 15 y 18 años, cuyas madres jefas de hogares reciben la ayuda gubernamental, se mantengan en el sistema educativo y dejen de ser mano de obra familiar con la consecuente deserción escolar.

En el plan presentado recientemente, el gobierno invertirá 200 millones de dólares para poner en marcha varios planes sociales para disminuir las desigualdades.  Se seguirá con el aporte directo para la atención sanitaria a miles de personas, el apoyo a la creación de cooperativas y pequeñas empresas que serán contratadas por el Estado para la reparación y manutención de carreteras. La entrega de bonos de alimentos para una dieta balanceada a los sectores más sumergidos, y respaldo económico para asegurar la presencia de los niños en las escuelas. Con éste sistema, según el informe presidencial, 1.500 niños han dejados las calles.

El informe destacó también que durante 2009 hasta mayo de este año, el gobierno ha adquirido las tierras donde están ubicados 689 asentamientos, para regularizar su situación.

Varios proyectos de construcción de viviendas, directamente por el Estado o con préstamos para cooperativas, se vienen desarrollando en varios lugares del país, con la construcción, en estos momentos, de más de 5 mil viviendas.

También se intenta una política similar de asegurar la tierra en el campo, con el agravante que desde 1989 el Estado no posee tierras fiscales, y no hay recursos financieros para la compra o expropiación –pagada- de latifundios.

Además de que la oposición y la gran prensa cuestionan esta política. Por ejemplo, desde hace tiempo el gobierno intenta adquirir los predios de Ulises Texeira para dar cumplimiento el reclamo de campesinos que han ocupado esos terrenos, pero la oposición, y especialmente el diario ACB Color, critican la operación y denuncian sobreprecio y que se trata de una compra amañada para favorecer a amigos brasileños del presidente Lugo.

También, según el informe presidencial del pasado mes de julio al Congreso, se intenta universalizar el acceso a la energía eléctrica y el agua potable, con programas financiados desde el exterior y recursos propios. En ese sentido se creó una tarifa social para la electricidad a los efectos que los sectores de más bajos recursos puedan acceder a su beneficio. En colaboración con las municipalidades se crearon programas para la generación de empleo, y con unos 500 proyectos se generaron más de 100 mil puestos de trabajo, equivalente a un mes de jornada laboral, para población de escasos recursos.

La población indígena, estimada en 100.000 habitantes, también fue objeto de planes específicos, recibiendo todos ellos una canasta básica de alimentos como plan de contingencia. Dentro de un programa que abarca a 21 comunidades, se ha procedido a la compra de tierras para 4 de estas comunidades, con el objetivo de mejorar su economía, su cultura y organización comunitaria.

El gobierno ha buscado también, según el informe, establecer mecanismos de comunicación directa con las comunidades indígenas, reconociendo a sus líderes, quienes pueden realizar gestiones directas ante los organismos del Estado. Al mismo tiempo se mantiene la entrega de paquetes de alimentos a algunas comunidades, así como herramientas básicas para que puedan cosechar vegetales.

El 42 por ciento de la población, aproximadamente, vive en áreas rurales. De allí que el tema de la tenencia de la tierra sigue siendo un problema capital. En este campo, el gobierno ha avanzado poco, atribuyendo este ritmo a la falta de recursos. Según el informe presidencial, se logró la regularización de propiedad a unas 5.000 familias. El gobierno adquirió tierras, en 2009 hasta mayo de este año, por un valor de casi 30 millones de dólares. Al mismo tiempo se logró resolver el acceso al agua potable a unas 25.000 familias. Otras 665 familias recibieron títulos de propiedad de sus tierras.

En el plano internacional, Lugo debe enfrentar los cuestionamientos de la oposición, y otra vez en primer lugar del diario ABC Color, por sus relaciones fraternas con los países del ALBA –aunque no la integra- y con Brasil. Especialmente crítica ha sido la oposición con los acuerdos petroleros con Venezuela, y la actuación conjunta con los países de la UNASUR. Debido al control de la oposición del Congreso, Paraguay no ha aprobado aún el ingreso de Venezuela al Mercosur, y ni siquiera está en la agenda parlamentaria tratar ese tema, y la semana pasada el Congreso pospuso sin fecha, discutir y aprobar la integración de Paraguay a la UNASUR.

LA LEY DE CAPELLANÍA

  • Enrique Vargas Peña

El Poder Ejecutivo vetó, mediante el decreto 4.883, la ley 4.067 que modifica la Ley 216/93 de capellanías en las Fuerzas Públicas. Las capellanías militar y policial están sometidas a un monopolio inconstitucional de la Iglesia Católica que, en contra de lo que claramente dispone el artículo 24 de la Constitución, se arroga la exclusividad en la atención a las necesidades religiosas a quienes prestan servicios en dichas fuerzas.

Las Fuerzas Públicas y la Iglesia Católica violan de un modo abierto, deliberado, continuo e impune, el artículo 24 de la Constitución del pueblo paraguayo al mantener de un modo excluyente las capellanías militar y policial.

El artículo 24 dice que “quedan reconocidas la libertad religiosa, la de culto y la ideológica, sin

más limitaciones que las establecidas en esta Constitución y en la ley. Ninguna confesión tendrá

carácter oficial. Las relaciones del Estado con la iglesia católica se basan en la independencia,

cooperación y autonomía”.

El hecho de que la Constitución solamente cite a la Iglesia Católica en su texto, no se debe a que le

reconozca algún privilegio sino, justamente, a que es necesario mencionarla por la cantidad de

privilegios que heredó de la época colonial y que se mantienen en contra de toda la lógica

democrática.

Las capellanías católicas son herencia del régimen colonial español, no son factura del Paraguay

republicano; son parte del mismo esquema totalitario construido por los Reyes Católicos de España que

incluía la Inquisición, la expulsión de árabes y judíos y la censura del conocimiento. Ese es su

origen y su propósito.

Nada, en el artículo 24, nada absolutamente, ni aún el concepto “cooperación”, autoriza a mantener el

monopolio católico en la atención de las necesidades religiosas de quienes prestan servicios en las

fuerzas públicas y, explícitamente, la frase “ninguna confesión tendrá carácter oficial” lo prohíbe

sin atenuantes.

La palabra “oficial” (Del lat. officialis), significa, según la Real Academia, “1. adj. Que es de

oficio, o sea que tiene autenticidad y emana de la autoridad derivada del Estado, y no particular o

privado. 2. adj. Dicho de una institución, de un edificio, de un centro de enseñanza, etc.: Que se

sufragan con fondos públicos y están bajo la dependencia del Estado…”

Toda persona que entienda el idioma castellano sabe, pues, que la Iglesia Católica no puede

legítimamente tener, por una autoridad derivada del Estado que se sufraga con fondos públicos, la

exclusividad de la atención de las necesidades religiosas de quienes sirven en las fuerzas públicas.

Ninguna confesión, dice la Constitución, tendrá ese carácter.

Las capellanías militar y policial, hoy, son discriminatorias: Molestan a los miembros de las fuerzas

públicas por causa de sus creencias, reiterando y agravando la violación de la Constitución señalada

más arriba.

El mayor Marcos Fabio Meaurio fue arrestado, en agosto de 2009, como si estuviéramos en plena Edad

Media, como represalia por no haber participado con su esposa de una misa católica.

Las Fuerzas Públicas y la Iglesia Católica violan también, pues, de modo abierto, deliberado,

continuo e impune, el artículo 46 de la ley fundamental dice que “todos los habitantes de la

República son iguales en dignidad y derechos. No se admiten discriminaciones. El Estado removerá los

obstáculos e impedirá los factores que las mantengan o las propicien”.

La nueva ley 4.067 creaba una capellanía evangélica que, rompiendo el inconstitucional monopolio

católico, mantenía un también inconstitucional monopolio cristiano en los servicios religiosos para

las Fuerzas Públicas.

El veto del Poder Ejecutivo parece razonable, desde ese punto de vista, que es el que sostuvo Emilio

Camacho en su explicación publicada: “se pretende dar un alcance más amplio y no discriminatorio a la

ley, de tal modo que también puedan prestar ese servicio distintas religiones (no cristianas)”.

Pero las sospechas sobre las reales intenciones del veto empiezan cuando se observa que el efecto

práctico de la objeción del Poder Ejecutivo es que la peor situación, el monopolio católico, se

mantiene ahora indefinidamente vigente y que la iniciativa de impedir la entrada en vigencia de la

nueva ley provino de la Dirección de Asuntos Jurídicos, Derechos Humanos y Derecho Internacional

Humanitario del Ministerio de Defensa, donde la capellanía católica puede hacer escuchar su voz

única. Los pastores evangélicos no fueron consultados para el veto.

El Poder Ejecutivo no debió vetar la ley 4.067, que es claramente mucho más ajustada a la

Constitución que el actual status quo. Lo que debió hacer es promulgarla y enviar un proyecto

complementario basado en las consideraciones dadas por Emilio Camacho.

El veto de la ley 4.067 muestra que los católicos no tienen compromiso alguno con la democracia y con

la igualdad y que cuando de sus privilegios se trata, la Constitución es para ellos letra muerta,

papel mojado.

 

FUENTE: http://www.lanacion.com.py/noticias-321391.htm

 


PARA DESTITUIR A UN PRESIDENTE

 Por Atilio A. Boron

Con tal de crear las condiciones para producir un “golpe de Estado institucional” como el que derrocara a Mel Zelaya en Honduras, el Congreso paraguayo parece dispuesto a convertirse en el hazmerreír de América al responsabilizar al ministro de Defensa, Luis Bareiro Spaini, por la desaparición de... ¡tres fusiles en el cuartel del Comando de Estado Mayor del Ejército en Campo Grande! La acusación y el eventual juicio político, que tendrá que ser aprobado por la Cámara de Senadores donde ya fue girado, ignora olímpicamente algo que los señores diputados deberían saber: en Paraguay, el ministro de Defensa no tiene mando de tropa, de modo que no tiene injerencia alguna en los cuarteles o destacamentos militares. Lo que en ellos ocurra es algo que excede sus atribuciones. Pero esta nimiedad no disuadió a los conspiradores, que necesitan valerse de cualquier pretexto para despojar al presidente Fernando Lugo de uno de sus más leales colaboradores y, de ese modo, abrir la puerta para declarar su inhabilitación y, en caso de que el ex obispo católico se resistiera, apelar a las fuerzas armadas para hacer cumplir la resolución del Congreso y rematar su ofensiva destituyente. En otras palabras, reeditar el libreto preparado por Washington y exitosamente aplicado en Tegucigalpa, y dar un paso más en la “normalización” de la situación política en las díscolas comarcas al sur del Río Grande.

Pese a las incoherencias y vacilaciones de la gestión del presidente Lugo, su sola presencia –producto de una inédita movilización popular en repudio al sofocante legado del stroessnismo– es un inaceptable estorbo para los designios estadounidenses en la región. Si bien hasta el momento Lugo se ha cuidado de mantener muy cordiales relaciones con la Casa Blanca y consentido el irritante protagonismo de la embajada en los asuntos internos del Paraguay, un amplio espectro del establishment norteamericano lo percibe con mucha aprensión y lo sataniza como el peligroso bienhechor que, a pesar suyo, puede convertirse en el catalizador de procesos políticos mucho más radicales, al estilo de los que existen en la vecina Bolivia o en el más lejano Ecuador. En las afiebradas alucinaciones de los halcones del Pentágono y el Departamento de Estado, Lugo aparece como una suerte de Kerensky tropical que al igual que su predecesor ruso terminará abriendo la puerta a una insurgencia plebeya de incalculables proyecciones y grávida de serias repercusiones en la geopolítica regional. Esto es así porque Paraguay ocupa un lugar privilegiado para cerrar, desde el Sur, el anillo de bases militares que rodea la gran cuenca amazónica, fuente de toda clase de recursos energéticos, biodiversidad, minerales estratégicos y agua, sobre todo agua. Esa es la razón por la que aprovechando la increíble distracción de la Cancillería y el alto mando militar brasileño, dos bases ya se han instalado en ese país, en Pedro Juan Caballero y en Mariscal Estigarribia. Si algo sobra en Paraguay es agua, el “oro azul” cada vez más escaso y que según los expertos será causante de las principales guerras que habrán de librarse en el presente siglo.

Y no sólo el agua que fluye por la superficie sino también la que lo hace bajo tierra, en el imponente Acuífero Guaraní. Si a esto se le suman las buenas relaciones que Lugo mantiene con Chávez, Morales y Correa; el papel de algunos proyectos conjuntos de cooperación internacional que irritan de sobremanera al imperio, como por ejemplo el ALBA Cultural, o el intercambio de petróleo por alimentos entre Pdvsa y el Paraguay; su colaboración con otros gobiernos progresistas de la región y su apoyo a la Unasur, se comprende la urgencia de Washington y sus peones narcofascistas paraguayos en desprenderse cuanto antes de su indeseable presencia. El eventual juicio político a Bareiro Spaini será la antesala de la destitución de Lugo. Por eso es necesario unir fuerzas en toda América latina para frustrar los planes golpistas del imperialismo y sus aliados. Si el modelo destituyente instalado en Honduras se reitera una vez más, el futuro de los gobiernos democráticos y populares de la región se verá muy seriamente comprometido. Destituir a Lugo, aun con las argucias leguleyas con que se lo intentará, es un ataque no sólo al pueblo paraguayo que lo eligió como presidente sino a todos los gobiernos de la región, cuya activa solidaridad con el Paraguay es hoy más urgente que nunca.

* Politólogo.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-151844-2010-08-23.html

PARAGUAY Y EL EXTRAÑO DOCTOR FRANCIA


  • Carlos D. Mesa Gisbert

¿Cómo fue realmente el Paraguay del doctor Francia? ¿Cómo la historia de un país tan peculiar?. El pasado paraguayo está teñido por una herida muy profunda: la de la guerra de la Triple Alianza o la Guerra Grande –a decir de los propios paraguayos–, aquella que llevó a una nación entera a enfrentar su destino. Lo interesante de esta historia no es lo obvio, el costo brutal de esa guerra y la factura que tuvo que pagar el Paraguay por ella, sino los elementos inherentes al desarrollo interno de su sociedad en los Gobiernos anteriores a la guerra misma, particularmente el de Gaspar Rodríguez de Francia.

Francia, a quien Roa Bastos le dedicó un libro con el adecuado título de Yo el Supremo, lo fue realmente, el Supremo. Difícilmente se puede encontrar una figura tan especial en la que se combinan, se entremezclan y chocan en la paradoja elementos tan disímiles. El hombre, más bien esmirriado de físico, agriado su carácter por un amor no correspondido que vengó del modo más brutal en el esposo de su amada, era un ilustrado, un iluminista fervoroso, devoto del republicanismo y un jacobino en toda la línea.

Entre 1811, año de la independencia paraguaya, y 1816, Francia jugó todas las cartas para sí, apoyado en su talento, en su capacidad intelectual sin competencia posible entre sus pares y en la decisión de mando absoluto que se consagró al declararlo su Congreso dictador perpetuo del país, cargo que aceptó y ejerció en efecto hasta el día de su tranquila muerte en el lecho a los 74 años.

Es complicado acercarse al perfil del personaje sin controversia, apasionamiento y polémica, viva aún en el Paraguay de hoy. ¿Cómo conjugar principios sagrados planteados en El Contrato Social de Rousseau, uno de sus libros de cabecera y su profunda admiración por Voltaire, con la mayor experiencia de despotismo que haya vivido el continente? A la vez, si hay una antítesis de nuestra visión de la dictadura, cuyo epígono es Melgarejo, allí está Francia.

Para los apologistas del nacionalismo y para quienes han dividido el Siglo XIX en dos grandes tendencias, la del proteccionismo y el libre cambio, o nacionalismo y
liberalismo, está claro que Rodríguez de Francia representa la quinta esencia
del nacionalismo, lo que devendría en endogenismo en nuestra definición local.
Sea por convicción íntima, sea por las circunstancias de un país bloqueado en
todas sus puntas, Francia decidió y llevó adelante un desarrollo autárquico que
devino en la lógica del autoabastecimiento absoluto. Todo producido en el
Paraguay, por paraguayos. Tiene sin duda un toque poético el concepto de las
“estancias de la patria” que no fueron otra cosa que el desarrollo de la
ganadería a cargo del Estado, además de las gigantescas plantaciones de yerba
mate que, aún y a pesar de la mirada interna, fueron parte importante de los
ingresos económicos de la dictadura.

El hombre, solitario, en comunión con sus libros, en rebeldía con sus semejantes, supremo jefe, solitario jefe, ministro de sus ministros, dueño del destino de toda una nación, se mantuvo incólume en el mando, derrotando conspiraciones desde su
apogeo dictatorial en 1816 hasta 1840. Árbitro de sus semejantes, dueño y señor
de una República hecha a su imagen y semejanza a la que dirigió con mano
violenta y sin contemplaciones. República que sobrevivió aislada en el centro
del surcontinente.

La lógica de un solo rasero para todos era la lógica del dictador. Medidas impuestas y cumplidas, medidas que arrastraron vidas y haciendas, medidas que a su vez medían al implacable hombre que, como todos los “puros”, quiso imponer la “pureza” de su pensamiento a su patria y definir el destino de su historia.

Francia es, qué duda cabe, el ejemplo paradigmático de los justos convertidos en señores, quienes confunden la fe política con la política y la aplican al costo que sea en función de valores supremos que acaban destruyendo los verdaderos valores
supremos que eran en teoría los cimientos de su edificio ideológico.

Francia es también mucho más difícil de catalogar que un dictador arquetípico, precisamente porque conjugó hechos que trascienden la anécdota banal y el juicio fácil sobre lo evidente, la brutalidad porque sí, la discrecionalidad sin sentido, el
desarrollo de acciones de terror al azar. No. El hombre lo hacía todo bien
pensado y con sistema. Francia lo prueba: no hay cosa más temible que una dictadura bien pensada y mejor concebida.

El resultado histórico de Gaspar Rodríguez de Francia es difícil de evaluar porque precisamente se le cruzó la historia encarnada en una guerra que destruyó completamente el país que él había concebido y edificado durante más de un cuarto de siglo. A partir de ello, cabe cualquier lectura: la de la supuesta irresponsabilidad del prócer de la guerra, Francisco Solano López, y su inexplicable provocación al entrar en el conflicto uruguayo, o la lectura de la supuesta acción imposible de
frenar del imperialismo inglés y sus intereses. Probablemente no sea ni la una
ni la otra, sino la combinación de estos y otros elementos que cambiaron la
ruta trazada por el Supremo.

Suele suceder, además, que los dictadores que creen que lo dejan todo atado y bien atado acaban vencidos por la libertad, la única posible, la de los hombres libres que buscan su libertad en una patria libre aunque el camino para lograrlo aún no se haya cerrado.

  • El autor es ex presidente de la República de Bolivia



 



 

LA ENFERMEDAD DE LUGO

  • HERIBERTO OZUNA

Se cuenta que la caída del reino franco de Jerusalén se explica por la lepra padecida por el rey Balduino IV, que derivó en una crisis. El rey Balduino sabía que no iba a vivir mucho, por su enfermedad. Para garantizar el equilibrio de poder en el reino de Jerusalén logró que los miembros de su corte aceptaran y juraran que el valedor o regente del enfermizo niño Balduino V, hijo de Sybilla, iba a ser nombrado por una comisión conjunta del rey inglés, el rey francés y el Papa. Todo apuntaba a que por su experiencia militar, conocimiento político, conocimiento de la lengua árabe, amén de su riqueza, el regente iba a ser el conde Raimundo III de Trípoli. Muerto el rey, codiciosos conjurados engañaron al conde Raimundo, haciéndole ir hacia Tiberiades en lugar de Jerusalén una vez muerto el rey.  El vacío de poder, las intrigas y rivalidades que se sucedieron a continuación determinaron finalmente una grave derrota en la batalla de los Cuernos de Hattin, el 4 de julio de 1187.

Cuando en Paraguay la salud de Stroessner empezó a declinar, también su poder decayó con él. La unidad granítica que había construido en torno a su propia figura empezó a corroerse, y la razón biológica anunciaba a los gritos el fin de un ciclo.

Algo similar parece suceder con el cura Fernando Lugo, quien abruptamente parece haber perdido el favor del poder mediático y de la justicia politizada y servil.

El primer síntoma de que las cosas ya no marchan sobre rieles para Lugo luego del anuncio de su grave enfermedad, es que los mismos medios identificados con el luguismo han empezado a reconocer la abrupta caída de su popularidad, en una muestra de olfato para adecuarse a la coyuntura.

La popularidad del presidente Fernando Lugo ha descendido vertiginosamente en el último año, reconocen. De un 62% inicial, cayó hasta 35%, a días de cumplirse dos años de su mandato.

El reconocimiento, sugestivamente, coincidió con el anuncio de la grave enfermedad de la que se encuentra aquejado, un linfoma maligno muy avanzado que según todos los indicios, ya hizo metástasis.

Otra señal no menos sugestiva provino del Poder Judicial. En lo que podría considerarse un hecho llamativo se ha ordenado un análisis de ADN a Lugo para el 24 de agosto luego de haber dilatado el proceso por evidentes presiones del poder. El poder luguista, paulatinamente, va desapareciendo sin dejar rastros.


"SONRÍA...LE ESTÁN FILMANDO"

 

  • Jorge Rubiani

Al filo de cualquiera de las jornadas comiciales que nos ha regalado la democracia en los últimos tiempos, uno puede saber quien ganó y quien perdió. Sin conteo por "boca de urna" o algo que se le parezca, bastará -sencillamente- cotejar las declaraciones de los contendientes para tener la respuesta. Así, el que se sabe ganador dirá por ejemplo, que tienen datos fidedignos de su propio centro de cómputos, para afirmar "sin temor a equívocos, que el pueblo ha tomado una decisión"... que el acto eleccionario "no se ha ensombrecido con ningún incidente", que la "fiesta cívica ha sido completa" y que "se registró una gran participación", aunque ésta no llegara al 30%. Seguidamente, ya seguro de su triunfo y consagrado por "las mayorías populares" hará un dramático llamamiento para superar los enconos que dejó la campaña y unir al Partido (alrededor de su figura lógicamente) con un discurso pleno de sensatez, el que diferirá notoriamente de las descalificaciones que hasta hacía unas horas, le prodigara a quien se atreviera a contenderle en las urnas.

El que perdió, afirmará que "espera confiado los resultados oficiales"; denunciará "presiones a sus partidarios en distintos locales de votación"; acusará a sus adversarios por "el despliegue de recursos económicos del Estado", o peor: "de dudoso origen". Insistirá en esperar los cómputos definitivos "...porque tiene datos ciertos" y aquí enumera una serie de bastiones propios, en los que su lista ha salido ganadora "por amplio margen...".

Todos estos detalles se han repetido en las recientes elecciones de colorados y liberales, especialmente. Y todas las fórmulas expuestas tuvieron -las mas de las veces- la dolorosa condescendencia de los reporteros como respuesta. Atentos a los guarismos, a las novedades que arrojara "la jornada cívica", ninguno de ellos hizo preguntas comprometedoras. Ninguno ha confrontado la hostilidad de los meses anteriores con la actitud de estudiada tolerancia en el momento de la victoria. Ejemplos: en la última interna liberal, se ha escuchado enaltecer la "asistencia record". Nadie mencionó que también por primera vez, el PLRA votó en situación de poder (de hecho, ganaron los partidarios de Lugo). Y los cargos se cuidan, tanto como se desean los que fueron prometidos...

 

El ya declarado candidato del liberalismo para las elecciones municipales en Asunción, el Ing. Franklin Boccia insistió, durante la campaña y después de la victoria, que ofrecería la dirección de los asuntos sociales a la izquierda "porque ellos saben manejar este tema". Nadie aclaró que la izquierda y el partido liberal (que es un partido de derecha aunque algunos se manifiesten un tanto desorientados a ese respecto), tienen una concepción diametralmente opuesta sobre "este tema". Nadie le recordó al candidato que ya apelaron al mismo criterio cuando "unidos para la victoria" con el Encuentro Nacional, le dieron al sector de Filizzola la Dirección de Asuntos Sociales de la Municipalidad y se la manotearon después, olímpicamente, cuando se percataron que tal dependencia posibilitaba el "contacto con las bases". Nadie dijo hasta ahora que la oferta tiene un fuerte tufo a demagogia pretendiendo -de paso- anular la posición de izquierda frente a una eventual alianza.

El mismo candidato ha declarado también que ellos (los liberales) están capacitados para gobernar. Nadie le ha espetado que ya "gobernaron". Que ellos fueron la Administración Burt, que fueron la de Cabral en Lambaré y la de Ferrás en San Lorenzo, todas de pésimo recuerdo. Que la misma esposa de Boccia fue Directora de Recursos Humanos en la "era Burt" y factor político fundamental en ese gobierno. Tampoco le recordaron que su consorte estuvo en los denunciados mecanismos de provisión de leche a la Gobernación de Central (también bastión liberal).

 

Si todo esto fuera poco -como diría un locutor de calesita- será el cuarto mandato que Augusto Wagner (Nº 1 en la lista) asumirá como Concejal llegando en su momento, a ser presidente de la Junta Municipal con votos colorados. Tampoco le recuerdan que la alternancia es buena para la democracia, como los azules le reclamaban insistentemente a los colorados. Y que durante cinco años el Sr. Wagner fue Director de Obras Municipales de la administración liberal. Precisamente él y su deficiente labor hicieron que el citado Intendente saliera por las trastiendas del edificio municipal con el impresentable mote de "bache Burt". Si de la demagogia e ineficiencia colorada, ya estamos hartos... ¡pavada de cambio se avizora si ganan los liberales...!

 

 

Y OTRA VEZ EL FUEGO... ACOSTA ÑU

 

  • Rubén Luces León    

No podemos olvidar mientras el Paraguay exista el sacrificio de sus héroes y que si no nos legaron un país prospero, fue porque no alcanzaron a vencer al enemigo por las armas y dejándose matar, cuando ya todo estaba perdido, fueron exterminados. No pudieron darnos  prosperidad y  riqueza, pero nos dieron la gloria y el honor de nuestra raza. No hicieron más porque se les fue la vida..

El bienestar y el progreso quedó para los gobiernos que vinieran después y desde entonces y hasta ahora no se ha podido dar con el camino. ...

Un amigo extranjero me pregunto: ¿por qué murieron mujeres y niños en la guerra del 70?.

 

Porque la defensa de la patria fue la causa del pueblo, le contesté. Fueron las mujeres acompañando a su hombre que era el padre de sus hijos. Los cuarteles de la guerra, eran campamentos de familias, aunque también de soldados. Fue un ejército muy singular. Muerto su varón, ellas seguían, ...eran madres.... Y donde hay madres están los niños y donde hay un niño está su madre, por eso murieron en Piribebuy y los niños en Acosta Ñu.... ¡Ya no quedaban hombres....

 

 Rubén Luces León

 

Los vientos de agosto soplaban con mediana intensidad batiendo las matas de pastos y malezas altas. Más allá del campo abierto, el monte le oponía resistencia denunciándolo con el movimiento de las ramas. Todo parecía tranquilo, en esa mañana del 16 de agosto del año 1869.

 

         La calma de la noche y el lúgubre  siseo de los lechuzos y los animales nocturnos molestaban al silencio que precedió al día trágico.

 

         Había quedado ya muy pocos soldados, pero estaban todavía  los ancianos, las mujeres y los niños. Hacia 3 días que Piribebuy, había rendido a la patria la vida de los últimos que la defendieron. Su comandante el Coronel Pedro Pablo Caballero, murió degollado frente a su esposa luego de haberse negado a rendirse.

 

Como en las funciones teatrales, entre bastidores, se preparaban los actores para representar el drama único en la historia de la humanidad.

 

El escenario era un campo raso, el arroyo Yuquyry y el bosque que esta detrás, todo estaba listo de manera natural, para ser el escenario de la batalla más brutal de la Guerra Grande.

 

Adelante estaban los hombres que no eran más de 500 y detrás habían niños que se disfrazaron de hombres para mentirle al enemigo con su número.

 

Esos niños eran muy chicos para confundirlos con adultos, sus estaturas pequeñas, sus caras infantiles, sus piernas y bracitos cortos, los ojos grandes, no los ayudaban para impresionar como maduros, eran más bajos que un fusil con su bayoneta calada, no podrían confundirlos tan fácilmente.

 

Sus propias madres y los mayores con carbón le pintaron bigotes y en las mejillas y la mandíbula les colgaron la crin de los caballos que cortados de sus colas simulaban barbas que le daban a los chicos el aspecto increíble de un disfraz singular y extravagante.

 

Ensayaron gestos adustos y desafiantes para provocar miedo; pero no lograban que una mueca, que en vez de temor producían: ternura y lágrimas en esos corazones de madres que prepararon a sus hijos a sabiendas de la misión de muerte que cargaron sobre las espaldas frágiles de esos querubines.

 

         Las armas no alcanzaban para todos. En el transcurso de la guerra habían quedado abandonadas en los campos de batallas juntos a los miles de soldados muertos y no pudieron ser recuperadas. Y si en Piribebuy las mujeres apelaron a botellas y vidrios, a piedra y arena, junto a su uñas y sus dientes como postrer recurso. Aquí no quedaba más que la ficción como ultimo medio por falta de armamentos, ... era la pose, la simulación, el engaño, pero sin ingenuidad esperando la victoria, solo era, ... demorar la hora de la muerte.

 

         Faltaba el armamento, entonces se cortaron ramas de los árboles y en ella se tallaron replicas burdas de fusiles, que los niños pusieron en sus hombros como si fueran ciertos y ensayaban apuntarlos como si tuvieran balas. Esas armas de juguete en mano de niños, completaban el atuendo para convertirlos en soldados. El enemigo debía creer que eran un ejército y con sus máscaras de barbas y bigotes empuñando fusiles de palo pretendían parecer expertos veteranos de la guerra.

 

         Quiero imaginar que en la noche antes de la muerte, esos pequeños jugaron con sus armas de juguete, ensayando poses de adultos, de guerreros enardecidos y bravíos, fingiendo actitudes y asustándose entre ellos. Cuántas madres mientras disfrazaban a sus hijos en los momentos previos a sus muertes, habrán tenido el corazón estrujado, como nadie puede imaginarse.

 

         Haga usted un esfuerzo para comprender el sufrimiento y valorar el espíritu indomable de esta raza de valientes, y trate de sentirse por un rato nada mas en el cuerpo de esa mujer que preparó a su hijo que iba a inmolarse en nombre de la patria,

 

Ellos eran niños frágiles y pequeños, como es el suyo  o el mío, o el de algún vecino, su nieto o un sobrino, que en este momento, ... ahora, ... esta jugando, ... durmiendo  o estudiando para ser un adulto el día de mañana.

 

         3.500  infantes de caras pintadas con carbón y de barbas postizas, que aun no conocían la vida y que tampoco tenían la suficiente comprensión para entender la injusticia de la guerra, y la eternidad de la muerte. ... Corazones candorosos en donde no podían caber aun la maldad ni el odio.  Imitando el ejemplo de sus mayores y de sus padres jugaban a la guerra en serio.

 

Batalla de antónimos y controversias. Niños que querían parecerse a adultos, a monstruos de la guerra, disfrazados para ahuyentar al enemigo impío. Enemigos que eran monstruos verdaderos, sobrados de crueldad y de barbarie, que no vencieron a esos niños que eran ángeles.

 

Los enemigos en esa batalla perdieron el honor y la vergüenza. Esos niños muertos  ganaron la gloria y certificaron con su sangre el heroísmo jamás igualado por ningún pueblo de la historia de América y del mundo.

 

El 16 de Agosto en todo el Paraguay en su homenaje se recuerda el día del niño, en la memoria de aquellos héroes infantiles de Acosta Ñu.

 

Esos tres países enemigos de entonces ocultan en su recuerdo, la vergüenza de una cobardía sin limites, de ese acto cometido por sus gobiernos que avalaron la masacre, por eso ni en sus libros ni en sus relatos a los niños de las escuelas les cuentan esta historia.

 

 

         Relata el columnista del diario del Dorado Brasil. Brígido Ibanhes....... Los enemigos extendieron en circulo los 20 mil soldados que disponían con la intención de cercar al ejercito paraguayo, que pretendía parecer muchos...

 

Al toque de clarín, atacó la caballería imperial.  Se precipitó rasgando el suelo, y a golpe de espada iba degollando niños y mujeres que se agarraban con desesperación de muerte a las patas de los caballos en que iba montado el enemigo.

 

La lucha tenia violencia de furia infernal. ... Cuando las madres percibían que sus hijos se herían de muerte, se arrojaban sobre ese cuerpo infantil que era carne de su misma carne y los estrangulaban con sus propias manos, para que esos inocentes se murieran pronto. Y de inmediato ellas se tiraban contra la punta de las lanzas de los enemigos buscando en su propia muerte, el alivio a su desesperación de madre.

 

El refinado Gastón de Orleans o Conde D’ Eu  cuando advirtió el engaño, en vez de detener la lucha ordenó incendiar el campo, como ya lo había hecho con el Hospital de Sangre de Piribebuy, hacia 4 días.

 

El fuego se extendió rápidamente alimentado por la maleza alta y por el viento fuerte y en medio del crepitar de las lenguas de fuego óiganse los gritos de dolor y de agonía y se veían cuerpos envueltos en llamas corriendo con las ropas incendiadas o con el cuerpo desnudo convertidos en antorchas humanas, para luego caerse y quedar tumbados, rígidos, como estatuas caídas de su pedestal, representando con su gesto último el dolor y la desesperación.

Cuerpos carbonizados, enjutos, retorcidos y de pequeñas dimensiones porque eran chicos que no tenían mas de 9 a 14 años.

 

En medio de las matas oscuras echando humo, mal iluminada por el resplandor claro rojizo del fuego que aun quedaba, se escuchaban por todas partes los quejidos y los gritos de dolor que salían de esos pechos infantiles moribundos. Era el propio lamento de una nación y de su raza que habían preferido la muerte a ser avasallada, exterminada en baño de sangre y de horror.

 

         ....  El olor fuerte, fétido de la carne carbonizada de los que habían muerto, fue la tortura del Dr. Jhon Smith, médico inglés al servicio del ejército invasor. Ya en la mañana del día 17, cuando el sol apenas había asomado en el horizonte y se mantenía aun el tufo caliente del incendio en aquel holocausto de inocentes, en medio de la cenizas y el carbón de los cuerpos calcinados, el medico parecía un alma en pena  vagando por los vericuetos y rescoldos del infierno, dos auxiliares enfermeros y algunos soldados de patrulla lo acompañan, todos tapándose la nariz con una mano.

 

El silencio era mortal en ese cementerio a cielo abierto, y cuerpos insepultos, recién inaugurado.

         Lo que se ve es horror, que no conoce piedad ni se dobla de compasión ante el dolor y el sufrimiento, trozos de carne pisoteadas, cuerpos sin cabezas desparramados por el suelo, chicos tendidos, boca arriba con los ojos abiertos como interpelando el cielo; un bigote trazado con carbón en una cara infantil y el barbijo de crin corrido de la barbilla al costado de una oreja, eran una macabra burla a la cobardía enemiga y una tardía e inútil suplica a la injusticia de la muerte. En esos cuerpecitos retorcidos, las quemaduras hicieron que las carnes se desprendieran de los huesos como si fuera gelatina derretida.

 

         El Dr. Smith, con el pañuelo anudado en la nuca, para proteger la nariz, estaba por sentarse en un tronco caído, cuando percibió que un soldado brasileño maniobró su fusil y apuntó en dirección a un conjunto de plantas de bananas.

 

         Que vio soldado, le dijo.

 

-         Allí Hay gente doctor.

-         No tire!, ... le ordeno el médico.

 

El inglés se aproximó con cautela y vio un brazo infantil agarrado al tronco, después un par de ojos asustados y luego otros dos. ...  Apartó la hoja seca del banano y con sorpresa descubrió entonces, ... dos criaturas abrazadas de espanto: un varón y una nena.

 

Aproximó  la mano al más pequeño para tocarle la frente, pero el chiquito fue más ligero y escondió la cabeza entre las piernas adoptando la posición de quien espera el golpe de la muerte.

 

La nena entonces se abrazó al tronco del bananero y comenzó a temblar de miedo. El médico le tocó suavemente la mano y luego se agachó y acarició los cabellos del niño que continuaba paralizado por el pánico.

 

—   Salgan, no vamos a lastimarles, les hablo en español.

 

De a poco los brazos en torno del banano se fueron aflojando y la cabeza escondida entres la piernas comenzó a levantarse, Aquellas dos criaturas milagrosamente, fueron las únicas sobrevivientes de la brutal carnicería.

 

—   No tengan miedo...

 

El más chiquito con los ojos desorbitados miró hipnotizado al soldado con el arma todavía apuntando a su cabecita tambaleante.

 

—  ¡Baje esa arma soldado, ...aquí ya no hay más nadie para matar!, ...le ordenó el galeno.

 

El Dr. Smith llevó a los niños y los crió en su estancia llamada “Casa Blanca”, en Concepción. Al varoncito le dio el nombre de Bernardo y a la nena la llamó Belén. ... Ya de grandes, como no eran hermanos, acabaron casándose y fue así que nació Narciso el abuelo de Raufi Marques el brasileño que cuenta esta historia en su libro “Ñande pá”

 

Mas allá de las fronteras y en la comodidad de sus despachos, se  producían manifestación de estímulos a la masacre como las de Sarmiento: que escribe a Manuel R. García, ministro argentino en Washintong, diciéndole: “La guerra esta concluida, aunque aquel bruto (por Francisco Solano López), tiene todavía 20 piezas de artillería y dos mil perros que habrán de morir bajo las patas de nuestros caballos, ni a la compasión mueve ese pueblo rebaño de lobos”.

 

En otra carta expresa entre otras cosas, “ a los paraguayos hay que matarlos en el vientre de sus madres”. ... Dice José María Rosas, escritor e Historiador Argentino. ... “Y entre esos perros, ... irá Sarmiento a pasar sus ultimas horas.... Fue tanta la grandeza del pueblo paraguayo que hizo a su detractor el homenaje de poner su nombre a una calle de Asunción.”

 

Esa calle a la que se refiere, es la que corre al costado del Hotel del Paraguay y del Colegio Internacional en Asunción

 

Llevaba el nombre del blasfemo e injuriante que se llamó Domingo Faustino Sarmiento. Hoy la calle tiene nuevo nombre “De Las Residentas” dignificando a esos vientres que profanó Sarmiento y que  nos gestaron a nosotros, los paraguayos que hoy somos...........

 

         Y otra vez fue el fuego, ...  y de nuevo en el mes de Agosto, el 1°, el 12 y el 16 todos del mismo mes. Ycuá Bolaños, Piribebuy, Acosta Ñu. Destino ígneo de tantos inocentes en el fatídico Agosto paraguayo de fuego y muerte.

 

El 16 de Agosto es el día del niño. Jamás podría considerarlo una fiesta.

No podría faltársele al respeto, ... a esos gigantes héroes de cuerpecitos diminutos muertos en Acosta Ñu, ... ¡no tenemos nada que festejar en este día de recuerdos!. ... Debemos guardar, para otra oportunidad, ... con disimulo, el gozo intimo de tener a nuestros hijos vivos. Sin hacer ostentaciones.

 

         Esa fecha nunca será  feliz en el Paraguay, ... como no puede ser el 1° de Agosto para los parientes y amigos de los que murieron en Ycuá Bolaños. Porque los niños y sus padres de hoy, son los deudos y herederos de ese pueblo de la guerra cuyos niños se murieron en Acosta Ñu, en esa fecha.

 

Sin embargo, los países que masacraron a nuestro pueblo, no tienen de que dolerse, festejan sin reproches el día de sus niños, en otra fecha propiciados por los comerciantes con la intención de aumentar sus ventas, ocultando un deseo mercantilista y especulador.

 

 

Nosotros no; esta conmemoración está fundada en el recuerdo imborrable del sacrificio de esos niños, en la muerte de ellos que nosotros recordamos con la presencia de nuestros hijos vivos... en la profunda sensibilidad de nuestro pueblo y en nuestro destino trágico. Búsquese otro día para fiestas, esta no es la fecha para la alegría o el jolgorio.

 

Viajero que vas rumbo al Este. Cerca de Barrero Grande, sobre la mano derecha de la ruta que va al este hay una cruz. Y un monumento, ... allí esta el campo en donde se desarrolló la batalla mas triste de la historia, gloria de la patria, baldón y oprobio para el invasor.

 

          Recógete al pasar y guarda un momento de silencio para evocar en tu memoria, el sacrificio de estos niños, el dolor de sus madres y la gloria de la patria, ...Reza una oración corta si eres creyente, y si no, ... bésalos en tu corazón y promételes a esos niños muertos, que le contarás el drama a tus hijos y a tus nietos, para que ellos cuando enfrenten en sus vidas la dificultad o se sientan desfallecer ante el fracaso encuentren fuerza en el recuerdo del coraje de estos chicos que se imaginaron hombres para hostigar a la muerte, ... piensa en ellos, ... ¡todavía eran niños!

 

 

LA INFORMACIÓN REAL

 

  • Alberto Vargas Peña

El gobierno paraguayo plantea dudas en todo lo que hace e informa. No se ha caracterizado ni por la verdad ni por la transparencia. El presidente Lugo tiene una propensión a encubrir sus pensamientos y a actuar en forma diferente siempre. No se puede confiar en lo que dice, como tampoco en lo que hace. Esta característica ha llevado al país al estado en que se encuentra. Ahora, que está enfermo ha decidido decir la verdad, sus seguidores no le obedecen.

El cáncer que sufre fue publicado porque él lo decidió, por ahora, sus verdaderos límites, su gravedad, y sus consecuencias están siendo manejados por su entorno de funcionarios, médicos y periodistas, que trata de impedir que se sepa la verdad. Esperan sacar ventajas del ocultamiento. Si la enfermedad es grave, no les importa la vida sino las consecuencias, y si no lo es no quieren que haya molestias. En ambos casos están equivocados. Si la enfermedad es grave, no tiene remedio yt si no lo es, no pasa nada.

 

EL PUEBLO TIENE DERECHO DE SABE DE QUÉ SE TRATA.

En este caso, de la enfermedad del jefe de estado, no valen los llamados a la prudencia ni a ningún otro factor que impida que la verdad se sepa. No sirve callar ni impedir que se especule abiertamente sobre las consecuencias. Callar no modificará las circunstancias, solamente impedirá prepararse para un destino fijado. Un jefe de estado no tiene vida privada y el pueblo al que gobierna debe conocer la verdad.

Hasta hoy no se sabe que cáncer tiene Lugo, ni cual es su desarrollo. Esto permite especular sobre sus consecuencias y las posibilidades políticas inherentes. Se puede - y debe - hablar de reemplazo y lo que esto desencadenará al cambiar la ideología del `primer mandatario. Esto permitirá prepararse para lo que venga.

La educación que obliga a no mencionar la enfermedad delante del enfermo, no tiene cabida. Como el enfermo es el jefe del estado es obligación analizar lo que vendrá en los distintos casos que puedan sobrevenir. Un enfermo no puede manejar las complejidades de la vida política de un país sin tener toda la energía y capacidad necesarias. Si la quimioterapia lo afecta, no puede gobernar.

Fernando Lugo no ha gobernado bien, y a dos años de su elección el país no ha cambiado. Sigue inseguro y corrupto. Todos los males del pasado se han acentuado. Y si así ha sido durante sus días de plena salud, ¿como será ahora? Si, por ejemplo, sus desacertadas decisiones fueron fruto de la enfermedad latente o en progreso, aunque desconocida ¿que pasará ahora que se la conoce y se trata de curarla? ¿Sus decisiones serán aceptadas? ¿Y si son alocadas? ¿Podrá el Paraguay soportar más de mal gobierno?

El entorno de Lugo, que depende exclusivamente de su voluntad, ha resultado nefasto para el país. Su izquierdismo es rechazado por todos. ¿Como se comportará sabiendo que su líder agoniza? Hoy han comenzado de nuevo las invasiones campesinas a tierras privadas. El entorno de Lugo favorece las invasiones. ¿Como se manejará el tema? ¿Como podrá su eventual sucesor asegurar la vigencia de la Constitución sin saber exactamente que tiene entre manos?

El reemplazo no es urgente, hasta ahora. El sucesor no quiere comprometerse, pero si no adopta una decisión se verá sometido a la voluntad del que se va. ¿Como adoptará una decisión si le impiden analizar el problema en su exacta dimensión? Lugo está enfermo y de una enfermedad grave. No se debe ocultar el hecho desnudo. Si hay que hacer tripas del corazón, el país lo exige. No por un sentimiento humano se puede abandonar al país.

LOS AVATARES DE UNA PROMESA

Alcances y limites del “gobierno del cambio” en Paraguay* 

* Agradezco los aportes y comentarios de Alex López Rolón.

 “Si queremos que todo siga como está, es preciso que todo cambie”

 Giuseppe Tomasi, Il Gattopardo

Comprender un proyecto político

Con un enérgico grito “Sí, juro!”, el 15 de agosto de 2008, Fernando Lugo hizo un compromiso de gobierno con la promesa de cambio político. La esperanza de miles de paraguayos se vio reavivada y se respiró un optimismo en medio del cual el nuevo Presidente tomó las riendas de un Estado desangrado por la corrupción y de un país signado por la pobreza, la inseguridad y la emigración masiva de su población activa.

Hoy, a dos años de gobierno de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), se constata la apertura de ciertas oportunidades asi como el esfuerzo de hombres y mujeres por modificar las condiciones que sirvieron al deterioro social del país en los últimos veinticinco años. Pero se constata tambien que persisten muchos vicios en la política gubernamental así como se agudizaron multiples problemas en diferentes esferas de la realidad social. Comprender las dificultades del “gobierno del cambio” para llevar adelante transformaciones en la estructura social –y no solamente su modificación morfológica– debe, por una parte, tomar en cuenta las condiciones que legó la dictadura a los gobiernos sucesivos de la “transición democrática”, así como considerar las contradicciones propias del sistema político actual.

En ese sentido, este escrito tiene como propósito sugerir algunas hipótesis en torno al vínculo entre un proceso que no puede comprenderse solamente por la coyuntura del sistema político, sino también por su historia, que ofrece los principios explicativos de un status quo que se resiste a perecer. El proceso político entre 1989  y 2008 favoreció la convicción cada vez más expandida entre los paraguayos de que la democracia es sinónimo de incertidumbre y que las relaciones sociales propias de la era dictatorial, siguen vigentes en diferentes esferas de la sociedad.

Las huellas del clientelismo agrario

Las bases sociales del régimen stronista se mantuvieron aún después de la caída del dictador. El sistema político después de 1989, fue cautelado por los mismos agentes políticos y económicos que se beneficiaron del régimen autoritario precedente y continuó sosteniendo un modo de dominación fundado en la extrema desigualdad social. La transición cautelada se configuró sobre la base de una minoritaria clase dirigente que goza de extraordinarios privilegios económicos y de una población enfrentada a la carencia generalizada. Las categorías sociales intermedias o “clases medias”, cada vez más reducidas, afrontan por su parte, la presión de la lucha contra el desclasamiento, lo que los enfrenta económicamente contra los grupos sociales desfavorecidos.

Esta estructura social, grosso modo, es resultado del modelo del estado autoritario que se consolidó con Alfredo Stroessner entre 1954 y 1989 y cuyas condiciones ya fueron inauguradas por el Partido Liberal en un periodo anterior hasta 1940. Ambas agrupaciones políticas administraron un modelo económico según el cual los herederos de la enajenación de tierras públicas del siglo XIX, pudieron acaparar y conservar monopolios económicos, privilegios comerciales y poder político. A sus principales dirigentes históricos, latifundistas y comerciantes “padres del anti-industrialismo” paraguayo, se unieron durante la segunda mitad del siglo XX propietarios de origen espurio procedentes de las políticas agrarias de la dictadura stronista.

Durante los sucesivos gobiernos de Stroessner, el “sistema algodonero” se sustentó sobre la fertilidad de las tierras procedentes del proceso que se conoció en los años ’50 como la expansión de las fronteras agrícolas. Las poblaciones campesinas beneficiadas producían grandes volúmenes de algodón, producto que al ser cosechado “a mano” aseguraba la calidad del producto. El sistema sobreexplotaba toda la unidad familiar a cambio de la retribución de solamente el jefe de hogar, lo que sumado a las fuertes ganancias a los comerciantes acopiadores por la sobrefacturación de los productos manufacturados de los que se surtían los campesinos, a la finca campesina le quedaba solo una parte del ingreso total. El mecanismo de extracción de excedentes por parte de los comerciantes del algodón y de los almaceneros locales servía también para controlar a los campesinos, desaventajados en el mercado y fragmentados políticamente. Cuando éstos ensayaron modelos alternativos de desarrollo agrícola, fundados en el trabajo colectivo y la comercialización conjunta, fueron duramente reprimidos y desarticulados[1].

La politica stronista de explotación campesina ya preexistía con el “anticipo” y el “acopio usurario”, mecanismos comerciales ya vigentes durante la era liberal (1904-1940) pero que el régimen de Stroessner los consagró con la institucionalización del asistencialismo seccionalero. Este se basaba en comisiones locales o seccionales de la Asociación Nacional Republicana (ANR o Partido Colorado), que además de sus funciones de organización política, controlaba socialmente a la población al otorgar asistencia social para ganarse la lealtad de los grupos sociales más vulnerables.

Este sistema de control político consistía en retornar a los campesinos sus ganancias, previamente extraídas por acopio e intermediación y transfiguradas como “regalo del Partido”. El esquema era tanto más perverso que ante la necesidad constante en que vivía la población rural, el mismo se mostraba como “solución” a los problemas. De este modo, Stroessner convierte a comerciantes e intermediarios en los presidentes de seccionales del Partido, verdaderos caudillos locales que distribuían de forma populista, dinero ajeno. Los pagos de servicios de salud, de apoyo en caso de deceso, de transporte o de alimentos, eran todas prebendas monopolizadas por el Partido Colorado.

Este sistema se fue debilitando. Se debilitaron las tierras algodoneras y aumentaron los costos de producción del algodón. Por otra parte, los latifundios de grupos facinerosos se incrementaron en detrimento de la pequeña propiedad minifundista al mismo tiempo que paulatinamente se incrementó la superficie del sistema sojero, manejado por colonos extranjeros, que no se prestó a la intermediación. Éstos últimos, favorecidos por la dictadura, fueron ganando mayor peso y autonomía hasta tal punto que comenzaron a prescindir de protección política. Su avance, lento y subrepticio, fue con el desgaste del sistema algodonero, la causa del ocaso del clientelismo agrario de la ANR[2].

Con el crecimiento demográfico de los últimos veinte años, con la marcada urbanización del país y con la persistencia de un sistema económico que concentra su actividad en sectores de baja productividad económica, el proceso social se encaminó hacia una suerte de bomba de tiempo, en donde las incontables insatisfacciones de los grupos sociales menos dotados de recursos, recurren a la delincuencia (lo que incrementó la situación de inseguridad pública), se inclinan por la indiferencia con respecto al sistema político, o en última instancia, dejan todo y se van.

La burocracia autoritaria

Para que funcionara el modelo oligárquico, fundado en el clientelismo y el populismo agrario, se requerió un estado burocrático autoritario, organización del poder político que garantiza un modelo de acumulación capitalista propio de economías de grandes asimetrías[3]. El reclutamiento prebendario de la burocracia era la otra cara del clientelismo colorado, que sostenía las bases sociales del modelo. Con este aspecto, la dictadura constituía un sistema cuasi perfecto en que por un lado aseguraba ingresos a las arcas del Estado por agroexportación y por el otro mantenía a la población campesina en una condición de necesidad al límite, de modo a sustentarse gracias al clientelismo como un régimen que aparece como “popular y democrático”.

Después de la caída de la dictadura, ya en tiempos de “democratización”, la burocracia creció en la capital y en las grandes ciudades. Su ineficiente distribución desatendió las necesidades de personal en sectores claves como la salud pública en lugares alejados y recónditos. Ni hablar del problema de la profesionalización de la administración pública, que hacen del empleo estatal más bien una prestación asistencial mensual. El estado stronista, totalmente contrario al principio meritocrático de acceso y desempeño en la función pública, alimentó la burocracia estatal cooptando a la población. El empleo en la función pública, monopolizado antes por la ANR, abrió sus puertas durante la “transición democrática” al principal partido de “oposición”, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA o Partido Liberal) y luego a otros partidos, los que sucesivamente fueron incrementando su cuota de burocracia por la vía electoral o por las componendas legislativas[4].

La razón del estado oligárquico, gozando de una nueva legitimidad “democrática y pluripartidista”, constió a preservar un modelo de organización social basado en la desigualdad. Ninguna reforma del estado se ha hecho para extender derechos y generar oportunidades. El Partido Colorado, ciego ante la transformación económica del país, apuntaló después de la caída de Stroessner el mismo modelo que ya estaba cerca de su ocaso. Los partidos de oposición, a su vez, jugaron el mismo juego y respetaron las mismas reglas.

Con el “gobierno del cambio” hoy en día se presenta el desafío de una profunda reforma del estado. Si bien ésta no consiste en la concepción neoliberal de privatizar entidades públicas, sí requiere la transformación radical y racional de la estructura que sirve de base a la organización oligárquica de la sociedad. La reforma del estado que Fernando Lugo intenta llevar adelante tiene por el momento como principal objetivo la modernización de la burocracia que implica su reconversión y su profesionalización; sin embargo, el incremento de su eficiencia y su redistribución territorial, particularmente en esferas como la de la salud pública, están aún en suspenso. Por otra parte, la reforma del estado implica también la reforma fiscal que haga posible un mecanismo de estricta y eficaz tasación a las grandes fortunas, a las grandes propiedades así como la sanción a la evasión impositiva. Finalmente, la reestructuración del patrimonio estatal es un proyecto pendiente, lo que en algunos casos puede implicar su reestructuración administrativa mientras que en otros casos –con excepción de sectores estratégicos como la energía y el servicio sanitario–, la cotización de sus acciones.

Deterioro social y diversificación política

El sisema político paraguayo en el año 2008 tenía a un Partido Colorado dividido en fracciones enfrentadas sin posibilidades de acuerdos que aseguraran su otrora “unidad granítica”. Los enfrentamientos políticos dentro del coloradismo son concomitantes también con la división y el debilitamiento de la oligarquía agrupada en torno al Partido Liberal. En ambos casos, las pugnas intestinas son tan irreconciliables como irreconciliables se volvieron los intereses de la clase dominante paraguaya. Las bases electorales de los partidos se vieron afectadas por el deterioro social producto de la retracción del mercado económico en concomitancia con el incremento demográfico, y que tiene a la población económicamente activa como su flanco más sensible.

La constelación de intereses entre los sectores de la ANR durante los años de transición y concentrados en la oligarquía terrateniente, la burocracia estatal y el empresariado de obras públicas se ha quebrado. La contradicción de intereses entre esos sectores cobró su paroxismo en los acontecimientos conocidos como el “Marzo paraguayo”, en que fracciones de la vieja oligarquía y los sectores ligados al sector financiero intentaban capturar el Estado cual botín que les favorecería en la conservación de sus privilegios económicos. La última gran división, en que el sector de Duarte Frutos, representante de la oligarquía terrateniente así como de la burocracia estatal y el sector de Castiglioni, exponente de la oligarquía agroempresarial y financiera, le valió la pérdida de su hegemonía electoral al sumar otro desangramiento que se iniciara con la escisión del acaudalado ex-general Lino Oviedo y su entonces movimiento colorado UNACE (Unión Nacional de Colorados Éticos) a mediados de los años 2000.

En las elecciones de 2008 solo quedaban, para asegurar la continuidad de la ANR, la oligarquía terrateniente y una parte de su burocracia estatal. La oligarquía terrateniente, núcleo duro de dicha asociación partidaria, se halló impotente de resolver su crisis económica y su legitimidad en un contexto sitiado por invasiones de tierras de parte de campesinos indigentes así como la presión de productores sojeros brasileños que ganan espacios físicos y económicos a fuerza de alta productividad económica. La burocracia estatal, que históricamente fue lo que podría denominarse su “voto cautivo”, se dividió entre la ANR, el partido UNACE (actualmente Unión Nacional de Ciudadanos Éticos) y la APC. Por su parte, la base electoral rural del Partido Colorado ya no fue, como antes, “acarreada” como ganado para sufragar ya que una considerable proporción de la misma se inclinó por el partido de Oviedo o por la coalición liderada por Lugo.

El PLRA (Partido Liberal) se debate en su interior en un proyecto democrático o la defensa del orden social oligárquico. Dicha agrupación, de fuerte composición latifundista, agroexportadora y comercial, no pudo distanciarse durante toda la “transición democrática” del Partido Colorado e impugnarlo, y ya hoy en el gobierno, se vuelve paradójicamente el principal obstáculo (en la Vicepresidencia de la República y en el Congreso Nacional) en los proyectos de la coalición política de la que forma parte. Su subordinación al estado oligárquico se revela en la defensa de los intereses económicos de sus dirigentes que apuestan sin regañadientes a la defensa del status quo. En julio de 2010, surgieron de elecciones internas, nuevas autoridades partidarias que constituyen los sectores leales del Partido Liberal a la Alianza Patriótica para el Cambio y que en la correlación de fuerzas actual sostienen al presidente Lugo. Queda esperar el resultado de las acciones de dichas autoridades en el proceso de fortalecer el proyecto de cambio político que se inauguró en abril de 2008.

Por su parte, el partido Patria Querida representa a una pequeña fraccion de la población enriquecida con especular con empréstitos financieros en detrimento de una población empobrecida por causa de la extrema desigualdad social. El mensaje de Patria Querida, articulado con elocuencia por su fundador, Pedro Fadul, es recibido con entusiasmo por un segmento muy limitado de la población y con desconfianza por la gran mayoría. Lejos de que ésta ignore la “mejor opción” que supuestamente constituye dicho partido, es éste partido el que ignora las condiciones de vida de la gente. Sus representantes pregonan el simplista e insensible discurso moral de las clases privilegiadas paraguayas, en el que se subestima el impacto de la desigualdad y de la injusticia social en la fábrica de la delincuencia, de la corrupcion y de la fragmentación familiar, todos vicios calificados por Fadul y sus seguidores como resultado de una “inmoralidad extendida”. Ya es clásica la sentencia: “En nuestra sociedad se perdieron los valores”. Ahora bien, fuera de las reducidas fracciones que votan por Patria Querida, gran parte del electorado no perdió sus valores sino que perdió las condiciones económicas y sociales para ejercerlos. Resistir a la delincuencia, mantenerse impasible ante la corrupción y sostener la “unidad familiar”, son privilegios de pocas familias favorecidas que no ven a sus miembros dispersarse y emigrar para sobrevivir dignamente[5].

El partido UNACE, con el ex general Lino Oviedo a la cabeza, sin el mismo arrastre que en otra época e incapaz de favorecerse del viejo populismo agrario stronista, pretende convencer con un vano discurso a una población atravesada por necesidades extremas. En este sentido, Oviedo y su agrupación política también oponen al deterioro social una moral tradicionalista de carácter conservador, cobrando centralidad la familia, el nacionalismo y la religión cristiana, aspectos que carecen de entroncamiento concreto. Como Patria Querida, el moralismo abstracto de las propuestas políticas de UNACE, evade las causas principales de la fragmentación familiar, de la dilución del “sentimiento nacional” y de la secularización de la experiencia social, las cuales se hallan en la desigualdad social y en el rezago económico.

En el otro ángulo del mapa político, la fuerza social con mayor peso para impugnar el orden existente la constituyen los campesinos paraguayos quienes, a través de su movimiento social, impulsaron durante los veinte años de “transición democrática” cuestionamientos significativos al estado oligárquico a pesar de sus contradicciones. Actualmente, la emergencia de la izquierda política se basa en esta experiencia e inicia a articularse con los sectores provenientes de la población rural que migró a los centros urbanos, para proponer una equitativa repartición de la riqueza nacional. El crecimiento de la izquierda política es sin lugar a dudas resultado de la diversificación electoral que va dejando a su paso el deterioro social.

La izquierda política, no exenta de contradicciones, en última instancia es la que promueve aquello en que la clase dominante no tiene interés ni para lo cual no tiene vocación: el fomento de la industrialización nacional, el desarrollo de un mercado nacional interno y políticas redistributivas. El deterioro social, sin embargo, toca tambien a la izquierda y la mete también en una encrucijada. Ésta se debate entre la oportunidad de fortalecerse a través de un demostrado ejemplo ético y el compromiso social con los grupos sociales más desfavorecidos, así como con sus movimientos sociales, o por el contrario, de compensar su debilidad económica pugnando espacios en la burocracia estatal.

La primera de ellas es la única salida posible a su fortalecimiento progresivo. Sin acciones concretas y sin una etica diafana, la izquierda política no logrará llevar a la mayoría de las clases desfavorecidas a darle sustento para llevar adelante su proyecto político. Este punto es tanto más cierto que los grupos sociales atrapados por la pobreza y la precariedad son vacilantes ante proyectos políticos inciertos pues están más preocupados por el ajuste práctico entre sus necesidades y las oportunidades disponibles.

La relación de fuerza en que los partidos de la oligarquía tienen una abrumadora ventaja sobre los demás, incide desfavorablemente en la posibilidad de que el gobierno de Fernando Lugo y la APC lleven adelante un proyecto de transformación de la estructura social y del Estado. La presencia mayoritaria de los sectores conservadores en el Congreso Nacional, constituye una fuerte traba para los proyectos de reforma del gobierno. El Parlamento paraguayo ha sido durante toda la “transición” el espacio de arreglos de diferendos de la oligarquía paraguaya, en que la distribución de los privilegios de una sociedad desigual mantenga un equilibrio pactado entre los que le sacan beneficio. En última instancia, las bases sociales de la organización oligárquica de la sociedad se mantienen.

El gobierno de la APC no ha logrado en dos años ampliar su margen de maniobra que le permita cumplir con las propuestas de su campana electoral de 2008. “El debate acerca de las condiciones de posibilidad de que el gobierno de Lugo avance reformas estructurales se enfoca en dos puntos centrales: la viabilidad política de sus proyectos de reforma ante una oligarquía que continuará empotrada en el parlamento, y donde se avizora que el (…) presidente no tendrá mayoría absoluta. Además está la cuestión de la capacidad que podrá tener Lugo de administrar la ‘maraña de intereses’ que constituye su propia coalición política. En efecto, mucho más que su retórica episcopal, deberá echar a andar una pragmática política eficaz, que le asegure realizar pactos basados en puntos concretos, que favorezcan a los más diversos intereses que representan los grupos de la Alianza opositora, pero por sobre todo, a los sectores más carentes de la población paraguaya”[6].

Los proyectos del gobierno de Lugo para impulsar el desarrollo económico, tales como la Reforma agraria, la Reforma fiscal (la implementación del Impuesto a la Renta personal), el desarrollo del sistema de Protección social (v.gr. las pensiones de adultos mayores de bajos recursos), entre otros, fueron obstaculizados por el Congreso Nacional. Supuestos representantes genuinos del pueblo, la mayoría de los parlamentarios paraguayos detentan grandes fortunas y son, directa o indirectamente, beneficiarios de un proceso histórico que los llevó a alzarse con enormes privilegios económicos, asi que su tenaz oposicion a las reformas en cuestion se da por sentada.

Nuevas autoridades legislativas en ambas cámaras del Congreso, elegidas en julio pasado, no cambiaron el tablero. Por el contrario, ellas son resultado de un acuerdo con los partidarios del Presidente Lugo, con la promesa de que los proyectos de éste sean aprobados con agilidad. Sin embargo, la ingenuidad del mandatario llevó a que controvertidos dirigentes del Partido Colorado, sus más hostiles adversarios, hayan sido electos para presidir el nuevo Parlamento, y que deja al Poder Ejecutivo aún en mayor desventaja. El poco margen de maniobra que tenía el gobierno para llevar adelante sus promesas electorales queda ahora atado al absoluto arbitrio de la ANR y de los demás grupos que buscan el fracaso de Lugo.

La amalgama política que hizo posible la “jugada” en cuestion, fue facilitada por la constatada vocación oligárquica del Partido Liberal, que formando parte del gobierno, se niega al proyecto de reformas que ratificó durante la campaña electoral de 2008. Pero la responsabilidad tambien la tienen las luchas intestinas dentro de la coalicion socialdemócrata de la APC. En suma, la Alianza Patriótica para el Cambio muestra todos los signos de haber nacido viciada de las componendas típicas de la política paraguaya. Los grupos sociales y los sectores politicos que la constituyen no partieron de un acuerdo sobre puntos de consenso, ni discutieron los problemas previsibles del “choque de intereses” que los esperaba, sino derivaron en Lugo, una vez instalado en el Palacio de López, el arbitraje de las diferencias que los enfrenta.

Lugo, el inefable

La reforma del estado y la reducción de las desigualdades, dos verdaderos ejes de la democratización de la sociedad paraguaya, no puede realizarse sino bajo cierta representación social de “consenso”. Fernando Lugo, hombre que no se identificaba con ningún partido ni agrupación política, condensó las expectativas en ese sentido. La posibilidad de cambiar de barco despues de más de sesenta años de gobiernos colorados, conllevaba el temor generalizado a la incertidumbre de la alternancia política, notablemente en un país cuya historia está signada por la venganza y el revanchismo. Allí radicó la importancia de su figura como ex prelado pues apostaría, quizás en demasía, a la conciliación.

Careciendo de referencias similares en el nutrido catálogo de gobernantes civiles y militares que han gobernado el país, los paraguayos aún no saben que esperar despues de dos años de gobierno del ex-obispo. La conducta del jefe de Estado en este sentido, dubitativa y timorata, no hace más que contribuir a la incógnita. Presa de confusión e impaciencia, la población parece estar llegando a la conclusión de que las principales promesas de Fernando Lugo no serán cumplidas.

Por un lado, el otrora “obispo de los pobres” parece ser un Hamlet criollo, quién envuelto en escandalosas revelaciones sobre su vida privada, se debate tímidamente entre ser o no el puntal de “ejemplo ético” que muchos paraguayos también esperaban de un nuevo gobernante. Por el otro lado, juzgando por la conformación de su gabinete y por varios emprendimientos desde los ministerios de su administracion, la brújula de una reforma democrática del Estado, apuntando al norte, sigue en pie. Esto es especialmente cierto al apuntalar claramente una ley de Reforma agraria contra la que se levantó “en armas” la oligarquía emplazada en el Parlamento así como al promover decididamente la implantación del Impuesto a la Renta personal, también duramente resistida.

Finalmente, a pesar de su visible actitud temerosa, Lugo es el primer Presidente paraguayo en señalar al Brasil la inequidad del Tratado de Itaipu, firmado por dos dictaduras militares en los años ’70 y que dejó en extrema desventaja a Paraguay. En efecto, Fernando Lugo y la APC fundaron su campaña en la reivindicación de los derechos del pueblo paraguayo sobre sus recursos energéticos, en particular la soberania sobre la energía producida por las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretâ y que le corresponde en igual proporción a Paraguay con sus vecinos Brasil y Argentina respectivamente.

El jefe de Estado logró conseguir un proceso de renegociacion del Tratado de Itaipu con Brasil para la cual se conformó una comisión binacional. Después de un compromiso firmado el 25 de julio con el presidente de Brasil, Lula Da Silva, seis puntos fueron formalmente renegociados a favor de los intereses paraguayos[7]. Sin embargo, hasta la fecha ni uno solo ha sido refrendado por el Congreso brasileño, constituido en su mayoría por partidarios del presidente Lula Da Silva y reticente a ceder a las reivindicaciones paraguayas. El gobierno de Lugo, a su vez, con una postura en extremo complaciente, claudica en ampararse en el Derecho Internacional y recurrir a la Corte de Justicia de La Haya para zanjar esta disputa, propuesta que de hecho constituyó una de las bases de su campaña electoral en caso de una negativa brasileña y que hoy es el caso en la práctica. La posición de Lugo y de la referida comisión de renegociación parece ser ahora la de evitar a toda costa antagonizar con la otra parte, a pesar de que el discurso de un (conveniente) adversario externo en este tema rozó la demagogia durante la campaña electoral de 2008. Quedan aún tres años para contrastar la hipótesis de si la reivindicación de los derechos paraguayos en Itaipú, tal cual lo anunció el jefe de estado, fue solamente parte de una estrategia electoral fundada en la lógica de la demagogia o si, por el contrario, irá hasta las últimas consecuencias, muy por encima de los magros resultados concretos de la renegociación que culminó en julio de 2009.

Tal vez por haber oficiado gran parte de su trayectoria como clérigo, la actitud de Lugo no ha sido la de un furibundo caudillo, sino ha mostrado una inclinación, en ocasiones excesiva, por minimizar su figura y economizar sus comentarios. Es difícil especular al respecto. Eso sí, ante la exasperación de un pueblo desesperado que reclama soluciones rápidas, el Presidente sigue manteniendo numerosas interrogantes, entre ellas, la manera en que enfrentará la negociación de una reforma agraria, de una reforma impositiva asi como las bases para una industrialización agroalimentaria, que hagan frente con efectividad y eficiencia a la ruina social y económica en la que se halla el país[8].

La rentabilidad política del maniqueísmo: la oligarquía y sus estrategias de conservacion social.

No hay manera más astuta por parte de los beneficiarios de la desigualdad social que denunciarla como “lucha de clases” y en mostrarse como víctimas. Es lo que la aristocracia terrateniente y los grandes comerciantes hacen valiéndose de su representación parlamentaria y de la fuerza de su monopolio de los grandes medios de comunicación. Lo permiten las enormes desproporciones de fuerza entre éstos y los grupos campesinos e indígenas arrinconados geográficamente y desfavorecidos socialmente[9].

La lucha de clases no es una consigna, como el diario ABC Color y otros quieren intentan hacer entender[10]. Tampoco es un proyecto político. El conflicto de clases es una relacion de fuerzas que se expresa empiricamente en la confrontación de intereses sociales. La confrontación adquiere la manifestacion de un conflicto abierto cuando el Estado favorece los intereses de una de las clases sociales. El “fomento de la lucha de clases” es por lo tanto la estrategia simbólica de las clases dominantes para justificar una tenaz violencia contra los sectores sociales mas carenciados y desfavorecidos.

Los movimientos sociales paraguayos, en particular el movimiento campesino, no hacen sino visibilizar el conflicto social disimulado por la estrategia referida. Mientras los partidos tradicionales y los nuevos partidos de cuño oportunista son los encargados de institucionalizar la violencia oligárquica contra los grupos más desfavorecidos, la izquierda política pretende institucionalizarla dentro de la contienda democrática y hacer reconocer la respuesta legítima de las clases populares a la vejación en su contra.

En suma la condena de la lucha de clases por parte de la oligarquía paraguaya es rentable. Promover la conservación social y el etnocentrismo de clase, valiéndose de todos los medios a su alcance, lleva a la mayoría de los ciudadanos desheredados de la República a ver su suerte depender de la mendicidad, de la delincuencia o de la emigración. Colocándose del lado de los “buenos” y en connivencia con los medios de informacion, la oligarquía borra la preexistencia de un conflicto de clases que ella misma construyó y contribuye a reproducir. Rasgarse las vestiduras ante dicha situacion es una manera de disimular su responsabilidad en su origen y deslindarla a sus principales víctimas: los grupos sociales que claman por justicia social. Con ello, la oligarquia también obliga a criminalizar la protesta social.

En este marco, los medios de información dominantes tales como ABC Color, ejercen una función política capital que consiste en interpretar la realidad. Una realidad que debe ser leída de un modo arbitrario. Esta función se hace posible a través de dos tipos de estrategias mediáticas. Una que consiste en distorsionar la relacion entre los datos de la realidad y la interpretacion de la realidad para mostrarla de manera sesgada. Esta estrategia es tanto más impugnada cuando las fuerzas críticas ofrecen diversas interpretaciones posibles. La otra, más imperceptible, consiste en amalgamar el sentido común compartido por diferentes sectores de la poblacion con la opinion particular de los propietarios de los medios, de modo a traducirlos eufemísticamente como opinion compartida, o lo que es lo mismo como “opinión pública”. Los periodistas, verdadero cuerpo sacerdotal encargado de profesar y “comunicar” la línea editorial de los medios, travisten así el pensamiento de sus patrones “en verdad objetiva”, que pasa a operar como una especie de comunión religiosa frente a la cual todo disenso y contestación queda a la merced de la censura periodística, verdadera inquisición simbólica que halla en los medios dominantes sus más implacables tribunales[11].

La ideología de la desigualdad democrática, según la cual el incremento de las distancias sociales es inocuo frente al regimen político, se vuelve el fundamento cultural de la dominación social en Paraguay. Preguntarse sobre el papel del sistema educativo y sobre el acceso a la información es capital para avizorar alternativas a la construcción de la realidad que los medios de información dominantes realizan.

Hacer de necesidad virtud

Como es de comprender, muchos paraguayos ven el deterioro por el que atraviesa la sociedad paraguaya hace más de veinte años, como la consecuencia de una clase dirigente obsecuente y de un sistema político ineficaz. Como si el presente no se explicara por el pasado, muchos evocan los “tiempos en que vivíamos mejor” con nostalgia. Los nostálgicos los hay de toda clase. Están los que se beneficiaron de la dictadura sin mover un dedo y que aparecen hoy como paladines de la democracia. Están, por otro lado, los que siendo de las clases desfavorecidas, comparan con base en un sentido práctico, su bienestar entre una época pasada “con Stroessner” y una época actual “con la democracia”. Comparación que, a pesar de soslayar la explicación histórica de los problemas de la sociedad actual, se basa en una lógica práctica en que la incertidumbre y la necesidad en el seno de dichas clases sociales cobran un peso central.

El gobierno de la Alianza Patriótica para el Cambio recibió un fardo de la historia sin las condiciones adecuadas ni la preparacion suficiente para cargarlo. Fernando Lugo, sin ser el responsable, carga con una enorme responsabilidad que legó el proceso histórico. Ante un optimismo en declive despues de dos años de mandato, la población paraguaya en su mayoria se halla a la merced de las fuerzas conservadoras que oponen toda su resistencia al cambio del status quo. Evaluar los alcances y comprender los límites del “gobierno del cambio” no puede desatender esta realidad y sus múltiples claroscuros.

Mientras estas líneas llegan a su fin, el presidente Lugo se halla en proceso de recibir un delicado tratamiento terapéutico por causa de un padecimiento grave de salud. El riesgo de que deje sus funciones antes de concluir el periodo constitucional, es una de las hipótesis en medio de las múltiples dificultades de su gobierno. Sus adversarios más insensibles esperan que la difícil prueba del mandatario sea el comienzo de su fin. Por su parte, sus colaboradores más leales recurrirían hasta a prácticas religiosas de piedad con tal de ver al Presidente de pie hasta la conclusión de su mandato.

En medio de la tempestad politica y personal por la que el Presidente Lugo atraviesa, le queda todavia la posibilidad de hacer de necesidad virtud: conducir, en los tres años que le quedan, a revertir la crisis que devasta al país. Hoy cobra más sentido que nunca el refrán de que “se puede vivir sin intentar pero es mejor morir en el intento”. Pero el desafío no es solo para él sino también para el grupo de hombres y mujeres que lo secundan: la decidida voluntad de superar el enfrentamiento al interior de la coalicion gubernamental, podría dar inicio a la elaboración de un proyecto de país distinto y nuevo, que en la actualidad gane terreno y que en el porvenir convenza mayorías. Recomenzar el proyecto de cambio político debe por lo tanto invitar a las autoridades actuales y a las fuerzas sociales democráticas, a ganarse la adhesión de la población para avizorar la continuidad en el gobierno, a preparar la conquista democrática del Parlamento, necesaria para la legitimidad de las reformas y, a sentar las bases para construir un nuevo Estado. En una suerte de escatología política, es el signo de los tiempos que esperan los sectores más desfavorecidos de la sociedad.

No cambiar nada conlleva de todos modos un cambio, un deterioro social que las fuerzas conservadoras oligárquicas pretenden que siga su curso de modo que, parafraseando a Giuseppe Tomasi, “al mismo tiempo que todo cambia, todo permanezca como está”.

 Paris, 15 de agosto de 2010.

 


 

 [1] Las Ligas Agrarias Cristianas (LAC) es un movimiento campesino que se conformó con apoyo de la Iglesia Católica en el año 1963. Su finalidad fue la organización de las poblaciones campesinas en torno a un proyecto económico-social que hiciera posible la articulación beneficiosa de los sistemas de producción minifundistas con el capitalismo que se estaba expandiendo en el campo, así como la mayor autonomía con respecto a los hacendados y agentes políticos en el proceso de desarrollo económico. El movimiento se desenvolvió en varios departamentos del país hasta que a mediados de la década del ’70, el régimen autoritario de Alfredo Stroessner, lo desmanteló a través de una sistemática persecución y represión violenta.

[2] El proyecto de Stroessner de evitar la industrialización paraguaya se demostró cuando grandes sumas de dinero provenientes de la construcción de la represa hidroeléctrica de Itaipú en los años ‘70, no fueron canalizadas e invertidas en una política de desarrollo industrial nacional. Y era el momento histórico de hacerlo. A su vez, dicha política tenía el objetivo de evitar el surgimiento de un sector obrero que otorgue a las clases populares la posibilidad de tomar distancia de su adhesión clientelista al régimen.

[3] O’Donnell, Guillermo, El Estado Burocrático Autoritario, Buenos Aires, Editorial de Belgrano, 1982.

[4] Al respecto basta recordar el célebre “Pacto de Gobernabilidad” en el año 1993, promovido por Domingo Laíno, entonces presidente del Partido Liberal Radical Auténtico. Actualmente, diferentes partidos minoritarios, que van desde el partido País Solidario, el Partido Progresista Democrático hasta el Partido del Movimiento Popular Tekojoja o el Partido del Movimiento al Socialismo, pretenden incrementar su “cuota de estado” y pugnan por conformar la burocracia, como ha sido la constante en la apertura del empleo público a partidos de la oposición durante toda la “transición democrática”.

[5] Otra objeción, no solo al Partido Patria Querida, sino a la mayoría de los partidos políticos conducidos por poderosos empresarios, consiste en que éstos ponen en tela de juicio la transformación del status quo, ya que éste les ha sido funcional al crear las condiciones del origen y mantenimiento de sus fortunas. En otras palabras, los grandes privilegiados de una estructura social que permite una repartición injusta de la riqueza, no tomarán partido por cambiarla. Basada en esta objeción, la pugna entre estos agentes consiste más en una competencia por espacios de poder que en una divergencia de proyectos de sociedad.

[6] Ortiz, Luis; “El ocaso del estado stronista. Elecciones políticas y cambio social”, Rebelión, Abril de 2008:http://www.rebelion.org/noticia.php?id=66276 .

[7] Estos seis puntos son: 1. la posibilidad de que Paraguay, a través de su empresa eléctrica estatal, comercialice directamente en el mercado brasileño la energía que le corresponde en Itaipu; 2. el incremento de la compensacion actual, por parte de Brasil, del uso del excedente paraguayo no utilizado; 3. la administracion conjunta de todas las esferas de la entidad binacional Itaipu; 4. la construccion de una linea de transmision de la energia desde la central hidroelectrica hasta los umbrales de la region occidental paraguaya; 5. la “libre disponibilidad” de la energia que le corresponde a Paraguay a partir del año 2023 (uno de los puntos más controvertidos de la “renegociación” pues no es un logro de ésta sino que es un punto que estaba previsto en el mismo Tratado por ser el año en que éste fenece), y 6. la conclusión de las obras de drenaje para hacer viable la navegacion del rio Paraná.

[8] Con una población cada vez más enardecida frente a las circunstancias económicas agobiantes y con dirigentes políticos así como potentados económicos insensibles al sufrimiento de la población, las múltiples respuestas al malestar empiezan a hacerse sentir como violencia delictiva, como sucede con las afrentas contra la seguridad pública, como violencia anti-institucional como ocurre con la ocupación de propiedades rurales por parte de campesinos hambrientos, o como una combinación de ambas, que es el caso de la emergencia de grupúsculos armados como el “Ejército del Pueblo Paraguayo” (EPP).

[9] Estas enormes diferencias son las mismas que permiten a los agentes responsables del rezago económico imputar a los agentes desfavorecidos la amenaza a la “unidad de la familia paraguaya” o el avance del “peligro comunista”. No existe dificultad, al detentar el monopolio de la violencia física y  simbólica, en golpear día y noche contra los que no cuentan ni siquiera con la instruccion escolar básica.

[10] Ver: http://www.abc.com.py/abc/nota/19294-El-Gobierno-fomenta-la-lucha-de-clases-marxista-con-el-dinero-del-pueblo/http://www.abc.com.py/abc/nota/39184-Lugo-olvida-pacto-social-e-incita-a-lucha-de-clases/

[11] Este fue el caso de la campaña “ABC miente”, que ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil, cansados de la tendenciosa campaña mediática del diario ABC Color, dirigieron para sugerir dejar de consumir dicho medio. La adhesión de la población, contra todo pronóstico fue alta hasta el punto que se hizo “noticia”. El medio de información en cuestión increpó al mismo Presidente de la República, Fernando Lugo, de dar explicaciones sobre la campaña. Como si la iniciativa de contestación que atrajo la adhesión de ciudadanos libres fuera obra del jefe del Poder Ejecutivo.

EMPLEO DE LAS FUERZAS ARMADAS EN LA ZONA DE CONFLICTO

                  

Cnel (R) ANDRES HUMBERTO ZARACHO

Señor Director:

El secuestro del ganadero Fidel Zavala no es un hecho aislado de la guerra revolucionaria iniciado de un tiempo a esta parte por el Ejército del Pueblo Paraguayo, brazo armado del Partido Patria Libre. Solo que en esta acción el EPP ha utilizado una de las técnicas de lucha destinada a infundir el miedo (TERRORISMO) entre los miembros de la Policía Nacional y en los pobladores del lugar. El armatrampa o “cazabobo” que abatió a los dos policías al abrir la portezuela del vehículo del secuestrado revela que los subversivos han sido adiestrados por instructores extranjeros expertos en explosivos.

 Las acusaciones del Obispo de Concepción monseñor Zacarías Ortiz contra su excolega Fernando Lugo –publicadas en todos los medios de comunicación social- señala que el gobierno fortalece la “existencia de grupos que optan por la violencia en procura de imponer cambios sociales y políticos” al repartir dinero entre los campesinos sin conocerse el destino de dichos fondos, y al fomentar la ocupación sistemática de tierras privadas que se encuentran dentro de un régimen de producción económica, es decir, que no constituyen latifundios. Añadió que esto ha provocado que muchos laicos católicos han ingresado a la Organización de Campesinos del Norte (grupo intermedio con el EPP). Las manifestaciones del alto dignatario de la Iglesia (conocedor de la realidad imperante en la zona de conflicto) no deben caer en la desidia atendiendo a la gravedad de las imputaciones. Su palabras confirman que en el norte del país se encuentran operando grupos subversivos armados con objetivos políticos, y hasta el propio Ministro del Interior ya admite ésta no deseada realidad. Ahora bien, siendo el EPP un grupo armado de ideología marxista cuyo objetivo es el de alcanzar el poder político para imponer un estado totalitario en nuestro país, el actual gobierno tiene la responsabilidad de cumplir con su obligación de impedirlo para conservar a la democracia como sistema de gobierno. Es de tenerse en cuenta que las organizaciones guerrilleras que operan en áreas rurales -como el EPP- adoptan una estructura militar con una organización celular, que en su accionar emplean la fuerza subterránea (clandestina) tales como espionaje, asesinatos, secuestros, extorsiones, robos y asaltos a bancos y financieras, terrorismo. En la guerra interna la guerrilla constituye la expresión militar que ejecuta las operaciones abiertas del movimiento revolucionario. Su fuerza de sustentación son los elementos de los Comandos Revolucionarios de áreas; y éstos tienen la misión de obtener y organizar el apoyo de la población civil al movimiento revolucionario. No siempre se ajusta a una táctica operacional clásica de una guerra convencional; y su éxito está basado en el factor sorpresa atacando y defendiendo alternadamente por medio de acciones violentas, rápidas y decisivas. A nivel táctico su manera de operar se produce mediante el engaño, la astucia y la emboscada. Como elemento armado de un movimiento revolucionario la guerrilla tiene como objetivo: a) minar la moral de las fuerzas de seguridad y acelerar el proceso revolucionario, b) conseguir el apoyo de la población civil en general, y c) provocar la caída del gobierno legal. De los diferentes operativos efectuados por el EPP se colige que éste es un movimiento político armado que aplica la estrategia y táctica de la guerra revolucionaria. Por ello si el gobierno de Lugo no adopta medidas eficaces el conflicto irá en aumento hasta convertirnos en un Estado fallido. La Policía Nacional nunca tuvo los recursos humanos ni materiales para enfrentar conflictos armados de este tipo, ya que sus miembros no están adiestrados para el combate sino para el mantenimiento del orden público. Por otro lado, en los Estados más desarrollados el mantenimiento de la seguridad interna es siempre confiado a las FFAA,  debido a que esta institución tiene unidades formadas y capacitadas para enfrentar esta clase de amenazas. Entonces se torna urgente que el Gobierno impulse el procedimiento previsto en la Constitución orientado a declarar el Estado de Excepción en la zona de conflicto por un lapso de noventa días, y disponga de inmediato el empleo de las Tropas Especiales del Ejército hasta restaurar definitivamente el orden interno. Estas deben estar bajo un mando operacional militar y no policial como ocurrió en la Operación Jerovia, y no deben apartarse del ordenamiento jurídico nacional. Esta es, Señor Director, mi apreciación de la situación generada por el secuestro del ganadero Fidel Zavala, y mi propuesta para un atisbo de solución.

 

Asunción, 19 de octubre de 2009

 

Doctor en Desarrollo y Defensa Nacional

 

EL IMPACTO POLÍTICO DE LA SALUD DE LOS PRESIDENTES

Veronica Smink

BBC Mundo, Cono Sur

El anuncio de que el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, padece cáncer causó conmoción en la región. Sin embargo, lo cierto es que el mandatario paraguayo está lejos de ser el único líder político latinoamericano que sufre problemas de salud. En varios países latinoamericanos los anuncios de las enfermedades que sufren sus principales dirigentes generan reacciones y efectos políticos.

La semana pasada el vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, fue sometido a cinco puentes coronarios tras sufrir una isquemia en el corazón.

En tanto, en Brasil, el vicepresidente José Alencar se somete a sesiones periódicas de quimioterapia para tratar un cáncer abdominal que padece desde hace diez años.

 

Alencar recibe tratamiento en el Hospital Sirio Libanés, de Sao Paulo, el mismo que ahora trata a Lugo y al que hasta hace poco acudió también la candidata que es favorita para ganar las próximas elecciones brasileñas, la oficialista Dilma Rousseff, a quien se le diagnosticó un cáncer linfático en 2009.

 

Todos admitieron públicamente que padecían estas dolencias pero, a pesar de sus problemas de salud, han logrado mantenerse en sus respectivos puestos de poder y evitan llamar la atención sobre sus enfermedades.

 

¿Cómo afecta la imagen de un líder político estar enfermo? ¿Puede ser visto como una señal de debilidad y un riesgo para el futuro del país? O, por el contrario, ¿genera sentimientos de compasión y aumenta la popularidad de los mandatarios?

 

BBC Mundo se lo consultó a analistas y expertos en comunicación política quienes opinaron sobre los efectos favorables y adversos que pueden surgir en estas situaciones.

 

Sensibilidad

 

Los especialistas coincidieron en que por un lado América Latina se caracteriza por tener un sistema presidencialista que concentra mucho poder en una sola persona, lo cual supone un enorme riesgo si esa persona está enferma.

 

Sin embargo, otro rasgo de la región es que aquí las enfermedades son consideradas un tema privado, por lo que no es bien visto que un problema de salud sea explotado por motivaciones políticas.

 

"A diferencia de lo que ocurre en países como Estados Unidos, donde es común atacar a un rival político con asuntos personales, aquí las enfermedades no se explotan por motivos electorales", afirmó el experto en campañas políticas, Gustavo Santiago.

 

Eso puede explicar por qué, por ejemplo, en el caso de Lugo, su enfermedad no fue usada por sus rivales políticos para buscar quitarlo del poder.

 

Por el contrario, el vicepresidente Federico Franco, quien antes había expresado su deseo de reemplazar al mandatario, afirmó tras conocer la información sobre la enfermedad del líder que lo apoyará.

 

"En términos políticos la enfermedad de Lugo condiciona a Franco y ayuda al mandatario a frenar las aspiraciones de su rival", observó Santiago.

 

Detrás de escena

 

Sin embargo, el analista internacional Andrés Serbin, presidente de la Coordinadora Regional de Investigaciones Económicas y Sociales (Cries), considera que debe hacerse una distinción entre lo que se dice en público y lo que se hace en privado.

 

"Ante la opinión pública queda mal descalificar a un presidente aprovechando una enfermedad, pero eso no significa que los grupos de poder no busquen aprovecharse de la debilidad presidencial para imponerse", señaló.

 

En ese sentido, Serbin advirtió que mientras el líder enfermo dedica tiempo y energía a sobreponerse, su ausencia en el terreno político puede ser aprovechada por sus rivales.

 

"Al final todo depende de cómo evolucione la enfermedad", sostiene por su parte Santiago, quien cree que un líder sumamente debilitado eventualmente debe optar por dejar su cargo.

 

Táctica

 

"Lo que tienden a hacer los políticos enfermos es hacer pública su condición, pero después minimizar la atención sobre su mal", afirma Santiago.

 

Incluso cuando han logrado sobreponerse, llamar la atención sobre sus problemas de salud buscando empatía electoral puede resultar contraproducente, según el experto.

 

Eso quizás explica por qué en la reñida campaña presidencial que se lleva a cabo en Brasil, ni Dilma Rousseff ni su principal rival, José Serra, han hecho mención a la enfermedad a la que recientemente se sobrepuso la candidata del Partido de los Trabajadores.

 

 

EN BUSQUEDA DEL MODELO PARAGUAYO DE DESARROLLO

PROPUESTAS DESDE LA EXPERIENCIA NACIONAL DE LAS ESTANCIAS DE LA PATRIA

Por Aníbal Pablo Barreto*

La búsqueda o determinación del modelo de desarrollo paraguayo requiere indagar fundamentalmente en todos los factores internos, sus características endógenas e históricas para encontrar los elementos relevantes que establezcan las bases de un modelo que sustente un proyecto nacional de desarrollo. En estricto sentido económico, el modelo debe sustentarse en la capacidad nacional de generar excedentes capitalizables y en cómo emplearlos.

Como bien es sabido, el desarrollo no se realiza con recursos disponibles, sino que estos provienen luego de establecerse un mecanismo en procura del desarrollo. Entonces: ¿Cuáles son los elementos a considerar para dar comienzo a un proceso de desarrollo en el Paraguay?

Considerando el factor humano en carácter prioritario, nos centraremos a considerar las actividades humanas en atención a sus necesidades básicas y superadoras a través de las formas tradicionales del quehacer cotidiano. Para un análisis económico el principal elemento de análisis está en la consideración del medio genuino de riquezas y recursos que es la empresa en toda su dimensión. Interesa su organización como tal, el modo de distribución de su propiedad, la inserción social de la misma y la interrelación con el ambiente social, ecológico, tecnológico y científico.

Un segundo elemento son las instituciones nacionales o locales que dan apoyo al productor y al consumidor. Ellas son públicas, privadas, mixtas o sociales. Se sirven de programas de asistencia, fomento, financiamiento para atender las necesidades puntuales de cada sector. Estos componentes enunciados establecen lo que llamamos el ambiente social en su amplio sentido para dar apoyo a empresas y ciudadanos.

Los demás elementos: recursos, capacidad financiera, contexto social y político y coyuntura externa, completan el panorama de lo antedicho.

Un sistema nacional con capacidad de sostenimiento económico y ambiental requiere de empresas capaces de evolucionar en cualquier contexto nacional e internacional. Ello se puede lograr mientras exista un sector público consistente que sirva de base y complemento en la fortaleza de las empresas. A mayor diversidad en la tipología propietaria de las empresas –cooperativas, privadas en términos clásicos, mixtas, públicas- así como una mayor capacidad de respuesta de parte del estado en materia de promoción económica o ante crisis como la presente, tanto mayores serán las posibilidades de atemperar consecuencias indeseadas o de lograr la capitalización de contextos favorables en provecho de la sociedad paraguaya en su conjunto. ¿Cuáles son las empresas a considerar?

En principio a las empresas paraguayas con mayor democratización del capital, sustentabilidad financiera y económica. Interesa la nacionalidad por el hecho que los beneficios tienen tres finalidades: el reparto de ganancias a mas propietarios, el destino de estos recursos al mercado interno, la reinversión dentro del país de estos excedentes.

Un valioso antecedente paraguayo

Paraguay cuenta con una experiencia original, sin parangón en otro país de la América Latina, de experiencias organizativas empresarias de profunda raigambre cultural y social durante el siglo XIX. El surgimiento, entonces fruto de la imperiosa necesidad de desarrollo, de unidades económicas productivas con singulares características heredadas de la praxis nacional en materia de desarrollo requieren considerar el notable antecedente de las estancias de la patria. La iniciativa fue de Gaspar Rodríguez de Francia ante la imperiosa necesidad de abastecer de productos como medida oportuna ante los abusos comerciales porteños que debilitaban la economía del Paraguay. Entonces fue lógico un aislacionismo reparador de la salud económica del país y generar condiciones de desarrollo para la población.

Las estancias de la patria también prosperaron gracias al antecedente de la fecunda actividad jesuítica en las tierras misionales. Claro que hubo misiones fuera del Paraguay, pero aquellas no prosperaron como estancias de la patria porque fueron sometidas al entonces provechoso saqueo de sus riquezas, muchas veces a sangre y fuego. Además faltó allá la decisión política de restablecerlas que sí tuvo Rodríguez de Francia como jefe de estado.

Ya en el siglo XXI la necesidad de mejorar las condiciones de vida nacional, especialmente de los sectores rurales, obligan a repensar un nuevo modelo inspirado en las exitosas estancias de antaño. Si estas sirvieron para sentar las bases del desarrollo nacional impulsadas desde el estado como actor principal. Las actuales encontraran las mejores combinaciones de propiedad pública, privada y comunal para sentar nuevas bases de desarrollo para el país.

Un nuevo modelo de “estancia de la patria”

Planteando la cuestión en términos concretos. Partimos de una zona con población y problemas socioeconómicos. Esta zona tiene una superficie determinada de terreno (ejidos municipales asociados) donde quede delimitado un ordenamiento territorial multifuncional por áreas: forestales, naturales, pasturas, agrícolas, frutales, aguadas, urbanas, recreativas e industriales. Asimismo se ponen en práctica la diversificación productiva agrícola y ganadera a fin de sostener la calidad de los suelos, el abastecimiento de alimentos y la continuidad financiera de los ingresos derivados de esta forma de producción. Por otra parte el sistema permite avanzar en la calidad de vida rural y ampliar las posibilidades de trabajo. La disponibilidad de viviendas en este marco son un resultado natural ante la mayor abundancia de recursos materiales y financieros. La creación de bibliotecas, puestos de salud, estaciones de protección ambiental, vigilancia contra el cuatrerismo, escuelas, hostales, comercios, instalaciones religiosas, talleres, predios deportivos y demás instalaciones funcionales son también concreciones asequibles por este sistema.

Una advertencia respecto a la consideración de modelos. Cada uno responde a un tiempo, un contexto determinado y a un lugar específico. El valor de los casos está en que surgieron como respuestas ante las necesidades. Estas respuestas pudieron no haberse concretado. Rescatamos el enorme valor del coraje de quienes fueron pioneros y se atrevieron a establecer un modelo que brinde soluciones en sus sociedades y además brinde una perspectiva de desarrollo en el sentido integral de la palabra. Si los modelos de desarrollo fueran extrapolables: el mundo entero estaría desarrollado.

Los antecedentes jesuíticos, las estancias de la patria, los kibbutz o las colonias menonitas son las variados ejemplos disponibles, siendo que muchos de ellos fueron realidades en el Paraguay. Un modelo externo muy valioso es el caso de la experiencia de Mondragón, en el país vasco. La Corporación Cooperativa Mondragón constituye un conglomerado industrial, financiero y de servicios de escala mundial originado a partir de una escuela técnica que asumió la tarea de reconstruir su pueblo al terminar la guerra civil española.

Un modelo de insumo-producto facilita dimensionar costos, ingresos y magnitudes productivas. Asimismo se puede estimar la población a sustentar en condiciones de desempleo nulo y establecer un plan de desarrollo a largo plazo con implicancias en la economía de todo el país.

Con esta idea y propuesta de restablecer una versión moderna de estancia de la patria. ¿Cómo debe proceder el estado paraguayo para dar impulso y magnitud a semejante iniciativa?

Por ahora dejo una invitación a considerar esta posibilidad.

 

* Licenciado en Economía- Colinas de Vélez Sarsfield.- Córdoba-anibalbarreto@yahoo.com.ar-

Actualmente:

Promotor de microcrédito y capacitador en talleres de Plan de Negocios del Consorcio de Gestión Local para el Desarrollo de la Ciudad de Córdoba; entidad conformada por la Municipalidad de Córdoba, la Fundación de Inclusión Social y el Centro de Almaceneros de Córdoba. Desde agosto 2007. 

DESARROLLO NACIONAL Y CONTEXTO INTERNACIONAL

  • Aníbal Pablo Barreto*

Ante un contexto internacional testigo de un proceso de creciente concentración de la propiedad de los medios de producción en manos de las organizaciones financieras trasnacionales, el mismo concluiría en que hasta el último centímetro del planeta y sus riquezas pase a depender de prolijos especuladores que manipularían vidas, recursos y patrimonios como simples fichas en medio de un voraz juego especulativo. De esta forma el interés local desaparece para dar lugar a intereses foráneos que interpretarán por nosotros cómo debemos vivir, consumir y trabajar o no.

El fenómeno mundial del sobredimensionamiento del sector financiero ya superaría de esta forma su verdadero papel de intermediación entre ahorristas e inversores, para pasar a ser el único dueño de la mayor parte de las propiedades de las empresas, reservas naturales y bienes inmobiliarios. Este poder queda lejos de toda reglamentación estatal, constituyendo un poder en sí mismo que se desliga de la economía real que es aquella que produce bienes y servicios, para concentrarse en la generación de un mayor volumen de papeles especulativos. Aquellas economías con menores capacidades de defensa servirán al festín de estos auténticos depredadores de recursos que imponen la uniformidad productiva planetaria a un reducido centenar de productos denominados commodities. Este proceso de commoditización atenta contra la diversidad productiva y la propia biodiversidad de lo que lamentablemente suponemos como “nuestros” territorios. El sector financiero internacional pasa a ser un factor de desestabilización económica, un verdadero problema, en lugar de ofrecer soluciones razonables para la economía real. La crisis financiera detonada en Estados Unidos da prueba de ello.

 

Otro factor condicionante del contexto internacional es la escasez cada vez más palpable del petróleo que a su vez es determinante de la producción mundial de alimentos. La crisis energética y alimentaria es una situación deseable para algunos grupos financieros trasnacionales ya que ello elevaría la cotización de commodities energéticos no renovables junto a un mayor poder de decisión en todo el mundo. Sencillamente las ganancias agrícolas y petroleras terminarían en sus manos sin agregar mayores beneficios en las economías productoras. Este esquema es el que tanto Bolivia, Ecuador o Venezuela intentan hacer frente y de allí es la reacción de los medios masivos de comunicación contra estos países y sus gobiernos, develando una clara interconexión entre estos medios y los grupos financieros.

 

¿Cómo enfrentar semejante problema desde un país con innumerables carencias urgentes que afecta una importante parte de su población? La respuesta está en implementar nuevas reglas de juego que alteren aquellas que someten el país a la pobreza. La erradicación de la misma requiere tiempo, realismo, planificación y acciones concretas e ininterrumpidas. ¿Se podría lograr un genuino cambio económico social con el apoyo de los medios masivos de comunicación? La respuesta no es optimista con este sector mientras permanezca atado a intereses foráneos o tradicionales que sustentan conservadoramente el actual estado de situación.

 

El problema financiero debe resolverse cambiando la raíz propietaria del sistema. El  ejemplo asiático, especialmente Malasia, señalan la conveniencia de este planteo. Los propietarios del sistema deben ser primordialmente locales, el estado nacional y grupos nacionales mixtos, especialmente cooperativos que mediante el sistema mutualista ya demostró la capacidad de respuesta financiera para inversores en muchos países.

 

El paradigma del nuevo modelo de desarrollo paraguayo, centrado en la aplicación de nuevas formas de organización productivas inspiradas en las Estancias de la Patria, puede disponer una amplísima respuesta en este sentido para miles de productores rurales e industriales del país. Un relativamente nuevo y positivo factor internacional a considerar es la nanotecnología, con aún insospechadas aplicaciones que permitirían abaratar y mejorar la calidad de la producción nacional. Este factor positivo resultará provechoso si existen los canales apropiados para incorporar inteligentemente las innovaciones para adecuarlas tecnológicamente en el país.

 

El nuevo marco institucional generado desde estas empresas nacionales y un marco regulatorio socialmente moderno que oriente el sistema financiero nacional, permitirá adaptarlo a su país brindando solidez, fortaleza económica respaldada en producción, exportaciones de mayor valor, sustentabilidad ambiental y mercado interno consolidado.

 

 *Colinas de Vélez Sarsfield – Córdoba

anibalbarreto@yahoo.com.ar

SENDERO LLENO DE LOMADAS

  •  Benjamín Fernández Bogado

Para aquellos que afirman que la carrera de la vida en el Paraguay es una de resistencia más que de velocidad, tienen varias razones para justificar su teoría. Un rápido viaje por las rutas del país muestra que hemos vuelto a los lomos de burro, cuya destrucción fue de las pocas obras buenas del gobierno de González Macchi. Hoy están en la misma posición y con los mismos peligros. Horizontalmente ocultos y sin ninguna señalización previa, pasan a convertirse en verdaderas trampas en los caminos de la patria. 

En Guadalajara existen en las calles de la ciudad de manera oblicua, con lo que impiden un daño a los vehículos a su paso sobre ellas. Aquí en el Paraguay todas de forma horizontal, se constituyen en una verdadera metáfora de las políticas públicas, con respecto a cosas tan sencillas como las comentadas. Los escasos resultados de las administraciones municipales y el eterno como repetido conflicto sobre jurisdicciones de las rutas nacionales que pasan por ciudades y pueblo, parecieran encontrar un mecanismo dilatorio en colocar o destruir lomadas en una absurda reiteración de una falta de políticas orientadas a ordenar el tránsito por el país.

 

Si le sumamos a los animales sueltos que se constituyen en trampas móviles, y las apariciones furtivas y siempre interesadas de los policías camineras en facturar, más que educar vialmente, podemos concluir que en el Paraguay las cosas no cambian porque no existe una voluntad, vocación ni inteligencia aplicadas a que las cosas cambien. La repetición en el error, la absurda reiteración en las cosas que no andan bien... nos ha llevado a ser un país previsiblemente lleno de obstáculos que se constituye en la emboscada perfecta para las peores formas de villanía desde el poder.

 

Los animales sueltos en ruta fueron solucionados en Costa Rica con una ley, que decía que cualquiera que encontrara un animal en las rutas podía hacerlo suyo, ya que su presencia sin cuidado lo equiparaba a una pieza de propiedad de todos. Cuando comenzaron a alzar y faenar vacas, caballos, burros y cerdos, los propietarios consideraron que era mejor tenerlos a resguardo que sacarlos para hacer "turismo" a la vera de las rutas con los consiguientes peligros para los conductores. Esta es una medida práctica que podría aplicarse entre nosotros y resolvería el problema.

 

Las lomadas pueden ser sustituidas por otros mecanismos de alerta que lleven a la disminución de la velocidad, que parece ser el objetivo de fondo de su presencia en rutas fundamentalmente. Si percibimos su necesidad en las calles de nuestras ciudades o pueblos, colocarlos de manera oblicua evitaría daños a los vehículos a su paso. Son medidas prácticas y sencillas que nos darían la sensación de hacer algo a favor de mejorar la calidad de vida de millones de paraguayos que todos los días tienen un motivo reiterado para sentirse miserables. En Encarnación han colocado los de Yacyretá, una rotonda -otra fascinación vial del paraguayo- a la salida y entrada de un puente sobre el arroyo Quiteria. Ya nos imaginamos las tremendas dificultades al tránsito que producirá en las horas pico de circulación.

 

Correr la carrera de la vida puede ser más fácil con algo de lógica aplicada a las cosas simples que de verdad es donde se notan la auténtica revolución y el necesario cambio. Empecemos por ellas para acometer luego las grandes que a veces son resultados de las pequeñas.

FRENTE AL RECAMBIO GENERACIONAL

El presidente de la República, Fernando Lugo, saludó a los niños del país en su día, durante un acto en el que la Secretaría de la Niñez y la Adolescencia, rindió cuentas de su gestión a los niños y adolescentes, en el local del Instituto Superior de Educación (ISE).

 

APARECE EN ESCENA EL DEMOCRÁTICO SOFTWARE ANTICLIENTELISTA

Ocaso del Estado patrimonialista:

“El sistema de selección para el ingreso y promoción en la función pública será el de concurso público de oposición” (Art. 15° de la Ley 1.626 del Funcionario Público). “El acto jurídico por el que se dispuso el ingreso a la función pública en transgresión a la presente ley o sus reglamentos, será nulo” (Art. 17º). Clarisima norma anticlientelista.

Está vigente desde el año 2000 pero no se la podía aplicar totalmente por la falta de un dispositivo que le permitiera a la Secretaría de la Función Pública saber el modo de admisión de funcionarios en las distintas reparticiones.

Sin embargo, los tiempos en que sectores políticos acceden al poder para distribuir cargos tal como se distribuyen juguetitos al romperse una piñata, están tocando a su fin.

 

El software justo

Se realizó la apertura de sobres de 14 empresas desarrolladoras de software que manifestaron su interés en participar de una licitación pública internacional para la construcción y puesta en funcionamiento del Sistema Informático de Control de la Carrera Civil (SICCA).

Son firmas paraguayas, argentinas, brasileñas, chilenas, panameñas, españolas interesadas en desarrollar el software.

El software permitirá controlar cómo ingresa un funcionario a la administración pública y conocer cómo construye su curriculum, (cursos, méritos, concursos internos que va realizando, sus ascensos, sus faltas, las sanciones que recibe). Registrará la carrera y el escalafonamiento de cada funcionario.

Habrá condiciones para rastrear la hoja de vida del funcionario y el dato estará disponible tanto para las autoridades como para los mismos funcionarios que podrán controlar si se registran todos sus logros, sus méritos, sus premios.

 

Fin del clientelismo

Si el funcionario ingresó evadiendo concursos, inmediatamente saltará la anomalía y se podrá cumplir con lo que establece la Ley 1.626. Se declarará nulo su nombramiento. Incluso, se podrá bloquear la firma del decreto de nombramiento porque antes de firmarse el documento ya estará detectada la irregularidad.

Por primera vez en su historia el Estado paraguayo dispondrá de un sistema que aglutinará toda la información de todos los funcionarios públicos.

Este año se concederá la elaboración del software, en febrero del 2011 empezará su desarrollo y 6 meses después surgirá el primer producto: el Portal del Empleo Público.

En él, todas las reparticiones públicas obligatoriamente deberán publicar sus vacancias y llamados a concursos públicos de oposición.

Es la forma de hacer que el Estado esté al servicio de la ciudadanía y no de sus administradores de turno.

http://rescatar.blogspot.com/

 

¡YO ACUSO!

Carta ciudadana desde el Paraguay

  • Chester Swann

Hace poco, a mediados del 2008, tuvo lugar la entrega del material elaborado por la Comisión de Verdad y Justicia (CVJ), acerca de la represión del "gobierno" de Alfredo Stroessner, actual ídolo de los colorados, así como “presidente vitalicio post mortem” de dicha entidad y ex paladín del anticomunismo del State Department de los Estados Unidos, o mejor, perro de presa y sicario de sus transnacionales.

El resultado de la investigación fue escalofriante. 128 mil y pico de víctimas paraguayas de la oscura era de la "Democracia sin comunismo" de la Guerra Fría y el Plan Cóndor; creo que cuando éramos felices y no lo sabíamos y formábamos parte de "un país en serio" como suelen decir los exégetas del tirano sin ruborizarse.

Dicha noticia se dio en momentos en que el secretario adjunto para asuntos latinoamericanos de la dministración Bush: Thomas Shannon, acompañado de la embajadora Liliana Ayalde, se acercó a Fernando Lugo para proponer más acercamiento a su gobierno, por parte del presidente Bush, al cual me referiré más adelante, cuando sea "políticamente correcto" hacer leña del árbol caído.  Aunque de ese árbol preferiría hacer leña de sus raíces, no sólo de sus ramas.

En realidad, desde 1952 se desató el terror sobre el cono Sur y América  Central, con el pretexto de una guerra ideológica entre el “mundo libre” y la “cortina de hierro”.  Lo del Plan Cóndor vino después, desde 1973, ya con Kissinger y Pinochet, pero los escuadrones de la muerte paramilitares estaban en funcionamiento, adiestrados por  (School of the Americas)

Ambos eventos eran irónicos puntos de coincidencia en la equívoca política de los Estados Unidos hacia su "backyard"… o dicho en cristiano: su patio trasero, tal nos conciben allá en los pagos boreales del águila calva. Es decir, que las víctimas lamentadas ahora, eran justamente parte del "acercamiento" de Estados Unidos al sur, y no precisamente en son de paz.  Miles de asesinados por los sicarios al servicio de la CIA lo atestiguan.

Pero nadie, que yo sepa, se ha animado a pedir cuentas a los norteamericanos de entonces (administración Truman hasta Carter, en que se suavizó algo la represión) ni al partido colorado y sus cómplices liberales. Especialmente para el resarcimiento a las víctimas de su celo anticomunista y contra todo lo que oliera a disidencia a sus intereses, así fuesen siaidentes, “comun istas” o intelectuales, sindicalistas, estudiantes o simples campesinos reacios a vender sus chacras a precio vil.

Mi padre ha formado parte de esa desdichada aritmética, en su carácter de simpatizante del movimiento 14 de Mayo de los años sesenta y, posteriormente, quien esto escribe, acosado por la policía política bajo la sospecha de portación de apellido, en los años setenta, cuando mi guitarra me exigía cantar mi testimonio, contra la voluntad de los perros de presa del déspota deslustrado, que no  ilustrado, llamado Alfredo Stroessner.

No hace mucho, la CVJ me hizo una visita, con entrevista filmada y, al preguntarme si consideraba lícita una indemnización del estado, me negué al tiro.

Considero que el estado, que somos todos, no tiene por qué pagar a las víctimas de estos tres culpables, ajenos al estado: el gobierno norteamericano “cristiano y accidental”, como instigador de la violencia, "Técnicos" incluidos; el partido colorado en calidad de cómplice y sustentador del terror y el ex general ahora finado pero idolatrado por los segundos. El ejército, la policía y cómplices de la “oposición rentada (¡Oh, posición!), con quienes ha compartido atrocidades desde sus inicios en 1963.

La Escuela de las Américas ―enetonces en Fort Gulick, Panamá, luego en Fort Benning, Georgia― logró convertir a nuestros ejércitos nacionales en tropas de ocupación SS en sus propias patrias y, a sus hermanos, en “el enemigo funcional”.

Las demandas deben ser dirigidas hacia quienes realmente son culpables ante la historia y no hacia un estado, actualmente ajeno a las atrocidades. ¿Por qué Mr. Shannon no nos explicó el papel del Departamento de Estado, del Pentágono, de la Escuela de las Américas y de la omnipresente C.I.A. en esos años de represión indiscriminada? ¿Por qué Liliana Ayalde no se atrevió, como lo hizo Lugo en ese acto, a pedir disculpas a las víctimas de los carniceros del norte? ¿Por qué los beneficiarios de las indemnizaciones no demandan a la A.N.R. y embargan los bienes de la misma en reparación de lo actuado?

Es demasiado fácil litigar contra el estado ahora, cuando las responsabilidades de la policía y el ejército están ya diluidas y los actuales jefes policiales, que ahora esconden las manos que empuñaban garrotes y armas de fuego contra nosotros, contra los paraguayos que anhelábamos un cambio real. Algo no funciona en la memoria de los personeros de la CVJ o tratan de "disculpar" a los culpables de asesinatos, secuestros, violaciones, desapariciones y sevicias varias.

Está medianamente bien que el actual presidente pida disculpas, pero seguiremos esperándolas de Tío Bananas  y sus cínicos sobrinos, que ahora, justo cuando América Latina se está poniendo los pantalones largos de la emancipación, buscan un "acercamiento" como si no estuvieran demasiado cerca desde sus inicios como nación-imperio.

Si quien esto escribe no fuera un paraguayo insolvente y de raleada fortuna, de seguro iniciaría una demanda contra los verdaderos culpables de los desaguisados cometidos por Stroessner, sus mesnadas colorados y opositores rentados. Lamentablemente, no tengo con qué hacerlo, salvo las ganas. Las infinitas ganas.

Pero de todos modos, yo los acuso hoy públicamente.  Y no ante dios y su ¿divina? providemencia ―sordo, mudo e y de dudosa existencia―, sino ante la humanidad consciente.  No creo en ella, pero que la hay… debe haberla por ahí.

La impunidad seguirá… hasta que nuestros pueblos inicien un nuevo Nüremberg ―aunque más no fuese en carácter simbólico―, contra los criminales del IV Reich neonazi y sus atrocidades contra la humanidad.

TRANSPORTE PÚBLICO E INSEGURIDAD SON LOS TEMAS QUE PREOCUPAN A LA CIUDADANÍA

El proyecto “A Quienes Elegimos” llevó a cabo la encuesta “Qué Quiere la Gente” en la ciudad de Asunción, para relevar las necesidades de los ciudadanos y sus expectativas con respecto los candidatos y la futura gestión municipal. La encuesta pretende visibilizar lo que la gente quiere y, al mismo tiempo, dar más elementos para que los candidatos orienten sus campañas a satisfacer las necesidades de los ciudadanos.

La presentación de los resultados se llevó a cabo el martes 10 de agosto a las 9:00 horas, en el Hotel Guaraní. Contó con la participación de los candidatos a la intendencia de Asunción, Oscar Tuma de Unace, Ricardo Canese del Frente Guazú y Miguel Carrizosa de Patria Querida.

 

La encuesta contiene datos acerca de la condición cívica de los asuncenos y sus actitudes ante los comicios venideros. También da información sobre cuáles son las características de los candidatos que la gente valora más, así como los elementos que tienen mayor peso a la hora de decidir por quién votar. Otro eje importante de la encuesta gira en torno a cómo ven los asuncenos a su ciudad, qué tan satisfechos están con ella y cuál es su grado de compromiso para mantenerla y mejorarla.

 

¿Qué problemas deben solucionar los intendentes?

La encuesta “Qué Quiere la Gente” evidenció que el transporte público (47 %) es el tema que más preocupa a los asuncenos. Luego vienen temas tales como la circulación de las motocicletas (11,8), la seguridad, el cumplimiento de las normas de tránsito y la falta de infraestructura para las personas con discapacidad, pero en porcentajes considerablemente menores. Compartir

 

Lo que debe priorizar el intendente

Para mejorar el servicio de transporte público la gente indica que la municipalidad debe priorizar en mayor frecuencia de colectivos y realizar mantenimiento al servicio mecánico.

 

Orgullosos de Asunción pero insatisfechos con servicios públicos municipales

Los encuestados están orgullosos de ser asuncenos y consideran a la ciudad ideal para vivir. Asimismo están dispuestos a colaborar para que la ciudad sea cada vez mejor. Sin embargo, altos porcentajes indican que los mismos están insatisfechos con diferentes servicios públicos municipales como la limpieza en las calles (36,5%), seguridad en las plazas (59,8%), raudales (57%) entre otros puntos.

 

El perfil buscado: La gente No quiere que se ensucie la ciudad con afiches

Según la encuesta, los asuncenos quieren un intendente trabajador (31,3 %) que cumpla sus promesas (17,5 %) y sea honesto (16,8%). Además un alto porcentaje de personas (43,8%) no está de acuerdo que durante las campañas se empapelen las calles y paredes de afiches propagandísticos.

 

Otro dato resaltante es que los ciudadanos creerán en las promesas de sus autoridades si es que los mismos firman un documento público comprometiéndose frente a la ciudadanía. 

 

¿Por qué la gente más vota?

La gente, para votar, dará más importancia a las características personales del candidato antes que a aspectos tales como la tradición o la ideología.

 

De lo personal, la gente quiere conocer la trayectoria académica del candidato/a y cuánto sabe de los problemas del país (42,5%), también quiere saber sobre su vida familiar (18,5%) y el origen de su fortuna (13,8%).

 

Luego, lo que más valora la gente de un candidato es que éste sea trabajador (31,3%), que cumpla sus promesas (17,5%) y que sea honesto (16,8%). No obstante, a pesar de que un candidato cuente con todos estos valores, el 31,5% de la gente manifestó que la firma de un documento público ante los ciudadanos es lo que demostraría que realmente un candidato cumplirá con sus promesas.

 

¿Cómo vota la gente?

A la hora de decidir por quién votar, el 40% de los encuestados dijo que tendría en cuenta las propuestas presentadas por los candidatos, antes que las coincidencias ideológicas (17,3%) y las afiliaciones partidarias (12%).

 

En cuanto a las características personales, lo que más se tendrá en cuenta es que el candidato tenga firmeza de carácter (23%), que ayude en los momentos difíciles (19,8%) y que se acerque y comprenda a la gente (17,3%).

 

Resulta interesante que 20,8% de los encuestados haya dicho que finalmente votará por quien piense pueda hacer mejor su trabajo, porque maneja suficiente información. Con esto se reafirma la tesis de que en Asunción ya no pesa de igual manera la consulta a los familiares (13,3%) o el partido al cual uno está afiliado (11,0%), sino la información que el ciudadano maneje sobre los candidatos y sus propuestas.

 

Este dato podría ser tenido en cuenta por los candidatos para acercar mayor información a los ciudadanos, también sobre el tema del financiamiento de las campañas. Sobre el punto, los entrevistados piensan que el 46% de los fondos para las campañas provienen del Gobierno Nacional.

 

¿Cómo se informa el ciudadano sobre los candidatos?

Cuando se habla de información, hay que reconocer que la televisión sigue jugando un papel fundamental en el ruedo de las campañas políticas. Por un lado, el 66,8% de los encuestados afirmó que los noticieros por TV constituyen su principal fuente de información en el periodo eleccionario. La propaganda publicitaria por TV no es reconocida como una fuente importante de información ya que solamente el 2,5% de los encuestados lo consideró así. Sin embargo, sí sería importante para generar simpatías, ya que 35,5% dijo que la propaganda política por TV ayuda en gran medida a decidir por quién votar.

 

 

Ficha técnica

Alcance territorial: Asunción

Universo: ciudadanos residentes en Asunción

Muestra: 400 personas

Rango de edad: de 18 hasta 65 años

Error muestral: 4,63%

Coordinación de campo: Manuel Orrego

Sistematización de resultados: Leticia Alcaraz

 

Contacto:

Leticia Alcaraz – Ma. José Abente

Proyecto “A aquienes elegimos” – CIRD

Teléfono: (595 021) 214 672 Int. 204