A cuidarnos...



- Comenzar bien un lunes es que un desconocido te cargue 10 mil a tu celular y después te escriba "te llego el saldito bebe?"
- Viendo los matutinos de la tele se confirma que hoy en día cualquier cosa es noticia. Borrachos y peleas de vecinos ¿A quién le importa?
- "A 13 años del Marzo Pyo el dolor persiste, pero habría sido menos si se castigara a los culpables"
- "Este tema del desbloqueo es una mentira, cansa ya explicar". Dr. Carlos María Ljubetich (TSJE) dijo que, si durante conteo de mesas con lista desbloqueada hay 20%de mesas anuladas, Lugo seguirá en el poder, él quiere el desbloqueo pero que se tiene que hacer una ley en forma, hoy no desbloquea nada y que se hace para que algunos legisladores tengan la fachada de democráticos.
- Sebastian Acha lamenta que colorados, liberales y oviedistas aprobarán ya mañana ampliación de 215 mil millones para más planilleros en el TSJE. "No va a haber un solo argumento tragable y racional"
- Emilio Camacho " en el Chaco el indert no tiene funcionarios ni oficinas "”/ se nota!
- La fila para comprar entradas para el concierto de Paul McCartney sobrepasa las dos cuadras, frente al edificio central de Tigo. / Para comprar las entradas tenés que tener guita, entonces laburás, pero para formar la fila, no tenés que laburar, yo ya no entiendo… / El revendedor forma fila por mí porque yo no tengo tiempo/ganas de hacerlo. Lo que pago de más por mi entrada es el coste de ese servicio.
- Herken Krauer Pablo Alfredo: "¡Gracias queridos hermanos por defender la Patria sin importar el terrible costo de sus vidas! Como muy pocas veces en nuestra historia hubo tanta gloria real y tanto orgullo nacional. Estuvimos (con mi esposa) en la plaza ese viernes 26 de resistencia heroica. Fuimos testigos de la masacre. Y tiene un responsable principal: el golpista Lino César Oviedo. Ustedes no sintieron miedo y si lo sintieron no lo mostraron. Por respeto a ustedes no tengo miedo de dirigir mi dedo acusador a Oviedo y a todos los cobardes y sinvergüenzas que lo acompañaron y "blanquearon" en los papeles, aún mojados por vuestra sangre con vida eterna. La justicia divina hará añicos de Oviedo que ya está perdido per secula seculorum."
El secretario general de la Presidencia o llegó al hartazgo con su jefe o se puso de acuerdo con este para interpretar lo que piensa la gente y disminuir la presión social sobre el Ejecutivo cuando afirmó que "el talón de Aquiles de este gobierno es la falta de liderazgo de Lugo". En una palabra dijo que su jefe no anda, no funciona, es un incompetente... El problema del dengue, la negociación con Brasil, los negociados en el MEC y la INC, los parientes en el presupuesto del Estado y otros casos iguales han probado en realidad lo que todos sabíamos: Lugo no sirve para gobernar. El anterior a él hizo rodar a su partido del poder por charlatán y energúmeno, este está tirando la esperanza de la renovación política en el país por incompetente e ineficaz. La presidencia no es para un ex obispo o para alguien no entrenado para el ejercicio administrativo del poder, no lo es tampoco para quien no tenga algo de vergüenza y menos aun: sentido de trascendencia histórica.
Lugo cree que ganará por cansancio al país y creo que está equivocado. Lo que sí se ganará es el repudio de un país que observa que la cabeza del Ejecutivo está en cualquier cosa menos en la tarea para la cual se le paga un buen salario y a cuya costa se lo consiente y atiende en su enfermedad. Por una mínima cuestión de pudor y de gratitud tiene que acabar con su actitud adolescente y egoísta de pretender creer que la presidencia es una joda que no requiere compromiso ni responsabilidad. Es cierto que soportamos a González Macchi y a Nicanor, pero me pregunto ¿qué hizo este país para no tener fortuna con los últimos tres presidentes? ¿Qué maldición nos echaron para no encontrar líderes a la altura de las circunstancias? Con viento a favor internacional, con un crecimiento histórico del 15% tenemos un gobierno donde el secretario general con un desparpajo absoluto nos dice: ¡el presidente no sirve! Tampoco renuncia el que afirma esto, porque sabe que la vida para cualquier mortal en este país es dura y los empleos no abundan. La caradurez es el peor de los legados de este gobierno. Hemos tenido ejemplos con la ministra de Salud que por vergüenza debería devolver los 70 millones de guaraníes autoasignados por su "buena gestión" el año pasado. Tan buena que hoy tenemos más de 30 muertos por dengue, miles internados y millones muertos de miedo. Por una cuestión de dignidad: devuelva el equipo completo del ministerio el dinero que se autoasignaron injusta y arbitrariamente. Renuncien porque esta emergencia médica los ha sobrepasado y han mostrado incapacidad para enfrentar este drama que vive todo un país.
Es probable que el Gobierno haya querido que nos indignemos y debo decir que con la afirmación de López Perito lo ha logrado. Estamos hartos como mandantes que nuestros mandatarios no obedezcan nuestras órdenes, se hayan vuelto unos caraduras de marca mayor y encima se rían de nosotros. Están buscando nuestra rebelión y estoy seguro que la encontrarán. De momento el reconocimiento que Lugo no funciona como presidente por parte de su subordinado más cercano solo confirma nuestras peores sospechas: ellos saben de lo que carecen, pero son incapaces de sobreponerse a sus miserias y menos aun renunciar a los privilegios del cargo. Están jugando con el pueblo, esa es la verdad.
Quienes están a favor dirán que se dio un paso gigantesco. Quienes están en contra sostendrán que el notable aumento que se logró en el pago que debe hacer el Brasil al Paraguay, en compensación por la energía de Itaipú que este país le cede, no se aproxima tan siquiera a lo que debería recibir si los brasileños pagaran por dicha energía el precio de mercado. Ambas posturas son atendi- bles. Pero lo que no es atendible es que se siga discutiendo sobre criterios ma- niqueístas, mientras se pierde el tiempo en descalificaciones mutuas, en lamen- tos y quejas.
Hay que observar los sucesos objetivos, analizarlos con responsabilidad y actuar en consecuencia, pensando únicamente en el país.
No se puede dejar de reconocer, en este tema, que hubo una negociación con un resultado positivo, cosa que con los brasileños no es fácil, más aún tratándose de Itaipú. Tampoco se puede desconocer el gran papel que Lula jugó aquí. Solo alguien con la ascendencia política de él pudo haber conseguido que por lo menos una de las cámaras del Congreso brasileño haya aprobado ya esto (la influencia de Lula se extiende al Gobierno de Dilma). No hay que olvidar que los brasileños piensan que Itaipú es propiedad exclusiva de ellos y que le hacen un favor al Paraguay al pagarle lo que le pagan. En gran parte del Brasil persiste un sentimiento imperial e imperialista.
Pero, de este lado, algo también se tuvo que haber hecho bien y por eso se llegó adonde se llegó: el Paraguay podría recibir ahora, en compensación por la cesión de su energía al Brasil, unos 360 millones de dólares anuales. Es decir, 240 millones de dólares más que los 120 millones que venía recibiendo. Pero si el Paraguay le vendiera al Brasil su energía a precio de mercado, los ingresos paraguayos por consumo de su energía al país vecino sobrepasarían sin pro- blemas los 1.000 millones de dólares anuales. Es decir, con todo lo que le cedió a Paraguay ahora, el Brasil sigue ganando.
El Brasil consume el 92% de la energía que produce Itaipú y al Paraguay le queda el 8% restante. Pero, para el gigante Brasil, todo lo que recibe de Itaipú representa solo el 19% de lo que consume el país. Sin embargo, para el Para- guay, lo poco que consume representa el 90% de la energía con que se mueve el país.
Paraguay va a seguir creciendo y necesitando más energía. Lo difícil es que recupere esa energía propia que hoy le cede al Brasil por exigencia del Tratado de 1973, para apuntalar ese crecimiento. He ahí un dilema que se debe seguir mirando de cerca.
El otro punto es que el Gobierno tenga la racionalidad, la lucidez y el patriotismo para hacer que los 240 millones de dólares más que entrarán anualmente, se dediquen al proceso de desarrollo y no a alimentar la maqui- naria burocrática y clientelística.

Wolfgan Streich
Empezando este pequeño ensayo, aseguro que en ningún momento de mi pensamiento y redacción intentaré hacer “profetismo” o algún tipo de predestinación.
Lo que me motiva a escribir es simplemente el sentido común y un análisis de quién es Arnoldo Wiens.
En primer lugar, el Dr. Arnoldo Wiens es Dr. en Teología, y actualmente en funciones de periodista.
Las leyes y el sentido común especifican que la teología y el periodismo no son caminos paralelos. La teología busca escudriñar y transmitir el sentido de Dios. Como no vivimos en un mundo teocrático, y en la práctica de tener a un sacerdote como administrador del Estado, se ve la incompatibilidad de ambas funciones. Aunque hay que resaltar si que Arnoldo Wiens tiene experiencia en administración y un comportamiento ético ejemplar. Lastimosamente el campo para difundir los valores éticos no creo que sean 5 años en un sillón presidencial.
Por otro lado, el periodismo, como lo afirman los estudiosos del tema, es un campo que debe mantenerse totalmente al margen del poder, ya que su función es ser uno de los controladores de los funcionarios del Estado. Aunque no podemos rechazar a Arnoldo Wiens como buen periodista, creo que ha fallado una y mil veces en hacer escuchar las dos campanas en un sinnúmero de hechos que ocurren en el país, al igual que los periodistas de otros canales.
Creo simplemente que al ser miembro de la Iglesia Evangélica Menonita y comunicador social, sus dos funciones son incompatibles con las aspiraciones políticas.
También me gustaría aclarar la no vinculación del nombre Arnoldo Wiens con la iglesia Raíces, que aunque hace unos años atrás fue miembro, se retiró de la misma.
Algunas posiciones desde la teología sobre el Gobierno:
1. Una base fundamental de la enseñanza cristiana sobre el gobierno es su versión de la doctrina de los dos reinos. El gobierno existe por causa del pecado del hombre, y pertenece a la ley; la iglesia, un don de pura gracia pertenece al evangelio. El reino de Cristo se caracteriza por paz, perdón, la no violencia y paciencia. El reino del mundo, o de Satanás, se caracteriza por pleito, imposición y corrupción.
2. Un cristiano genuino no puede participar en el gobierno. Un sirviente del Señor no tiene libertad de ejercer coerción sobre las demás personas. Aún en un contexto de democracia, un gobernante deberá tomar posturas contra ciertos grupos de personas que implicarán una postura de autoridad, función no contemplada en los llamados que el Señor ejerce a su comunidad de creyentes.
3. Cualquier cristiano en el poder no tardará en encontrarse persiguiendo miembros de su propia iglesia. Los métodos usados por el gobierno son subcristianos y no tienen aplicación a la comunidad de amor y perdón. Debemos recordar que el mismo Jesucristo huyó y no reconoció una “propuesta presidencial” en tiempos bíblicos. La ciudadanía de los creyentes en Jesucristo no está en los países terrenales.
4. Una cuestión de actitud: Humildad/ Poder. ¿Quién tiene la capacidad de decir, “Soy humilde y sencillo de corazón”? Evidentemente una persona que elige la política como catapulta para llegar con pretensiones de gobernar, creo que se ha desviado del propósito del cristianismo verdadero.
Algunas posiciones desde el periodismo ante el Gobierno:
Una premisa fundamental del periodismo es la independencia del periodista. El periodista es un buscador de la verdad, por tanto debe guiarse por criterios intelectuales y no emocionales. Un buen periodista dice “No apoyaremos a ningún partido ni seremos el órgano e facción o camarilla alguna y tampoco nos importa en absoluto elección o candidato algunos, desde el presidente hasta el intendente” (Coblentz).
¿Dónde han quedado los valores prioritarios del periodismo? Verdad (información veraz y suficiente), Total independencia (de cualquier tipo de financiamiento externo, ideología, a su labor periodística), Libertad, Responsabilidad, Cuestionamiento, Ética, Bien común…
Bueno, terminaré diciendo que no soy voz oficial ni de partido alguno, ni de ninguna religión, ni de ningún gremio político.
Como ciudadano paraguayo, creo que el teólogo y periodista Arnoldo Wiens está siendo mal asesorado y está perdiendo el rumbo. No necesitamos más “Nicanorcitos” (con su propia teología y su propio periodismo). Basta. Tampoco necesitamos de traficantes de droga. Pero sí necesitamos de políticos. Si Arnoldo Wiens quiere ser político… ¿Qué hace como director de un canal de la Iglesia Hermanos Menonitas del Paraguay? Es solo una pregunta. ¿Sigue siendo teólogo? ¿Sigue siendo periodista? ¿Es político? El tiempo y el pueblo paraguayo pronto lo sabrá.
C.I. 650.691

La realidad de Paraguay, o al menos de los gobernantes causa gracia, hacen lo que quieren con algunas cortinitas de humo y la disipan con miserias que alcanza el pueblo. El país no tiene rumbo, no existe proyección mínimamente de aquí a una década, se suman oportunistas y se restan las esperanzas de que rompamos las cadenas de la indiferencia y proclamemos una verdadera independencia; entre nosotros los paraguayos y nuestra apatía. Celebrando el Bicentenario, deberíamos celebrar los despojos de una actitud que nos inclina al retroceso.
Aplaudo de pié a quien escribió esta moraleja que me envió una amiga por correo electrónico. La sátira, siempre bien utilizada para denunciar injusticias de gobiernos corruptos o despóticos. Aquí, sumo una versión humorística de lo choputa que se encuentra el paraíso paraguayo:
Están todos los pasajeros en la sala de embarque en el SILVIO PETTIROSSI esperando la salida del vuelo cuando de repente llega el copiloto impecablemente uniformado con anteojos oscuros y un bastón blanco tanteando el camino…
La empleada de la compañía aclara que, si bien es ciego, es el mejor copiloto que tiene la Empresa.
Al poco rato llega el piloto, con el uniforme impecable, anteojos oscuros y un bastón blanco asistido por dos azafatas.
La encargada de la sala aclara que, también, el piloto es ciego, pero que es el mejor piloto que tiene la Compañía y que, junto con el copiloto, hacen la dupla más experimentada.
Con todos a bordo, el avión comienza a carretear, tomando cada vez más velocidad y con los pasajeros aterrorizados. El avión sigue tomando velocidad pero no despega… continúa la carrera y sigue en tierra. Cada vez el final de pista está más cerca y en una explosión de histeria general todos los pasajeros a bordo comienzan a gritar como poseídos!
En ese momento el avión, milagrosamente, toma altura… entonces el piloto le dice al copiloto…
– El día que los pasajeros no griten, ¡¡¡ Nos hacemos mierda!!!
Moraleja:
Así está hoy el país, gobernado por ciegos que no ven, o no quieren ver la realidad. A la espera de que el pueblo “GRITE” para levantar vuelo.
Yo creo que como no gritamos ya nos hicimos mierda!!
http://mariovelazquez.com/blog/gobierno-de-paraguay-resumida-en-una-moraleja/

COMUNIDAD INDÍGENA PAÏ TAVYTERÄ, JAGUATI
DEPARTAMENTO DE AMAMBAY – PARAGUAY, 24 AL 26 MARZO DE 2011
Los representantes de diferentes comunidades y organizaciones de la Nación Guaraní de Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil reunidos en la comunidad indígena Paî Tavyterâ de Jaguatí del departamento de Amambay, República del Paraguay, y siguiendo los lineamientos y propuestas del I Encuentro de los Pueblos Guaraní de América del Sur realizado en Tekoha Añetete, municipio de Diamante D’Oeste, estado de Paraná, realizamos la siguiente declaración bajo el lema Yvy maraê’y tetã Guarani mbareteverã, y en el espíritu de nuestros ancestros y nuestros innumerables hermanos que murieron a lo largo de estos siglos, en la resistencia, por mantener su identidad, dignidad como pueblo y sus tradiciones, su modo de ser, su cultura.
Considerando
Que la Nación Guaraní siempre se desarrolló y transitó en un espacio territorial sin fronteras y bajo el estricto dominio de sus reglas de convivencia y sus costumbres.
Que para el Guaraní su territorio es el lugar donde vivían sus ancestros y donde se articulan la biodiversidad, la cultura y la espiritualidad.
Que la identidad, pensamiento y espiritualidad Guaraní, constituyen la base de la milenaria cultura que cree en la unidad inseparable de la naturaleza y el ser humano, que protegió siempre su entorno y creyó con respeto en los elementos: el fuego, el aire, la tierra y el agua, como generadores de vida.
Que culturalmente la Nación Guaraní mantiene una convivencia pacífica, pero postura férrea y decidida en la defensa de sus hermanos, su territorio y su cultura.
Que tiene como un valor fundamental a la palabra que se traduce en su lengua milenaria que resistió a siglos de conquista, explotación, opresión, discriminación y destrucción en algunos casos.
Que los reclamos y reivindicaciones de la Nación Guaraní no tienen respuesta efectiva de parte de las autoridades y gobiernos de los Estados que se asientan sobre su espacio territorial ancestral.
Que la Constitución, el convenio 169 de la OIT, la Declaración Universal de los DDHH de las Naciones Unidas, las leyes, tratados y convenciones internacionales que protegen los derechos de los pueblos originarios, entre ellos el Guaraní, no son cumplidos por los diferentes gobiernos de países en cuyos territorios se hallan asentadas comunidades guaraníes.
Que los distintos pueblos de la Nación Guaraní cada vez pierden más territorio y sus habitantes sometidos a situaciones infrahumanas, sin garantías mínimas de salud, vivienda y alimentación.
Que la ampliación agresiva de la frontera agrícola que da paso al cultivo intensivo y mecanizado de sojales transgénicos envenena la tierra, los cursos de agua y a las poblaciones guaraníes que viven en sus proximidades, abandonadas por los gobiernos y sus órganos de asistencia integral y de protección.
Que la educación indígena, en casi todos los países de la territorialidad Guaraní, sigue reproduciendo el modelo occidental transculturizador y asimilacionista violando el principio de autodeterminación y autonomía en el desarrollo de pedagogías originarias, saberes y conocimientos propios para la transmisión de costumbres, usos y tradiciones y mantener así su cultura, la ética ancestral y los valores consuetudinarios.
Exigimos
La consulta y participación permanente y oportuna a nuestra Nación por parte de los poderes del Estado en todos los casos que afecten a nuestros pueblos originarios y en especial para la elaboración, sanción y promulgación de leyes.
El cumplimiento por parte de los gobiernos nacionales, departamentales y municipales y los Estados (los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial) de las leyes, en particular el Convenio 169 y la Constitución Nacional, normas de protección y de derechos de la Nación Guaraní.
El respeto a la autonomía y la libre determinación de nuestros pueblos que constituyen nuestro derecho colectivo a decidir cómo vivir, cómo aplicar nuestras pautas y normas y cómo desarrollarnos.
El reconocimiento político de nuestra Nación por parte de los países asentados sobre el espacio territorial ancestral guaraní y de su libre determinación.
El libre tránsito por nuestro territorio ancestral porque las fronteras no existen para nuestros pueblos porque preexistimos a los Estados.
El respeto y protección del espacio territorial de la Nación Guaraní que incluye no solo la propiedad de la tierra sino el espacio geográfico donde ancestralmente se desarrolló y desarrolla actualmente la cultura guaraní.
La protección de los recursos naturales, en especial el acuífero guaraní que forma parte del subsuelo de la territorialidad de nuestro pueblo que abarca Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Indemnización por el uso, explotación y destrucción de la tierra y de otros recursos naturales de los territorios y tekoha guaraní.
La garantía y la efectiva demarcación de las tierras.
El fin de la criminalización de los pueblos originarios y el cese de la persecución y muerte de nuestros hermanos y líderes.
Justicia en todos los casos de detención, desaparición y muerte de nuestros hermanos.
Juicio de responsabilidad penal y civil a los asesinos y criminales que atentaron o atenten contra cualquier miembro de la Nación Guaraní y sus organizaciones.
Protección y respeto al derecho colectivo sobre los saberes, espiritualidad, usos medicinales y demás demostraciones y expresiones de nuestro patrimonio cultural material e inmaterial.
El cumplimiento de las leyes sobre protección ambiental, con mayor rigor en los casos de cultivos con usos de agrotóxicos que destruyen comunidades, envenenan los cursos de agua y la tierra, destruye la biodiversidad, en especial la vida humana.
Garantía política social a la Nación Guaraní desde sus propios usos, costumbres y tradiciones.
El respeto y declaración de la lengua guaraní como idioma oficial en los países ubicados sobre la territorialidad de la Nación Guaraní.
La vigencia inmediata de educación diferenciada y específica utilizando nuestras propias lenguas; y la formación de los profesores con cosmovisión política, social, económica, espiritual y cultural de la Nación Guaraní; incluyendo como maestros a nuestros abuelos y abuelas, depositarios de los saberes milenarios de su cultura.
El cumplimiento del derecho a la consulta previa a la comunidad o pueblo afectado, y en todos los casos, cumpliendo tratados internacionales, para la exploración y/o explotación de hidrocarburos y otros minerales.
La garantía para el acceso de las comunidades a agua potable y de calidad.
El cumplimiento de las sentencias de la Corte Interamericana de DDHH sobre restitución de tierras ancestrales a los hermanos indígenas del Chaco (enxet) y la solución de otros conflictos existentes sobre reclamos de tierra de los pueblos originarios.
Resolvemos
Primero: El territorio y todo lo que en él existe son derechos fundamentales a los que no renuncia ni renunciará la Nación Guaraní porque es parte de su existencia, de su identidad, de su vida física, cultural y espiritual.
Segundo: Reivindicar la territorialidad como parte de la extensión física y cultural de la Nación Guaraní.
Tercero: Se ratifica en el reconocimiento del Consejo Continental como instancia organizadora, articuladora y representativa de la Nación Guaraní, integrado por los representantes de Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay.
Cuarto: Que la Nación Guaraní no formará parte de la estructura del MERCOSUR y que se abocará al fortalecimiento de sus organizaciones de base y el Consejo Continental. El plenario discutió la propuesta inicial del I Encuentro de crear una instancia a nivel del mercado común y decidió por ahora no dar curso a la proposición.
Quinto: No considerar el Bicentenario de la independencia del Paraguay como aniversario para celebrar porque para nuestros pueblos solo fueron 200 años de despojo, discriminación, humillación, avasallamiento, persecución, saqueo y muerte.
Sexto: Solidaridad con todos los pueblos originarios hermanos, apoyo a sus luchas y resistencia por mantener su tierra, su identidad y su cultura.
Séptimo: Ratificar la decisión del Consejo de renombrar al Encuentro como de la Nación Guaraní. Asimismo asume que de ahora en más todos los encuentros serán convocados por el Consejo Continental, denominando al próximo como III Encuentro de la Nación Guaraní en el país o Estado que este aty guasu defina.
Jaguatí, Amambay, Paraguay, 26 de marzo de 2011


Publicado por: Ana Rivas
"¿Donde están los académicos, donde están los inteligentes?"
L a frase fue celebre -por un par de días- cuando un ex ministro de la Corte Suprema la pronunció, refiriéndose al dictamen que habían dado colegas suyos para que el ex presidente Nicanor Duarte Frutos pueda violentar artículos constitucionales y asumir la presidencia del Partido Colorado.
Muy posiblemente Altamirano no vislumbraba que su frase podría resumir el inicio de una verdadera era de la Brutez, ya que desde entonces hasta ahora, la frase sigue sin respuesta posible. Lo malo es que no sólo aquellos que la motivaron siguen tan campantes, sino que la degradación de los valores, de entonces hasta ahora, ha ido en franca profundización.
La era de la Brutez se explaya, por ejemplo, en el Gobierno. Es cada vez más brutal la manera en que los paraguayos debemos valernos por nosotros mismos para paliar, por ejemplo, los embates de los delincuentes. Los que antes eran apenas caballos locos, hoy son verdaderos profesionales del crimen. Lo notable es que mientras mas pasadas tenga por las cárceles, cuyo objetivo constitucional es - supuestamente- recuperar al autor del hecho punible para que pueda convivir en sociedad, el delincuente se vuelve aun mas perverso y peligroso. Es mas: en este gobierno se habilitó incluso la era del Tacumbu Porno, una situación que ni Victor Hugo y sus miserables hubieran podido imaginar.
La era de la Brutez se enseñorea también en el vapuleado sector de la salud pública, donde ya nadie entiende nada: que los estudiantes paraguayos enviados en masa a la isla en realidad no son médicos y que estos, que aseguran que sí lo son, no aportan ni para trasladar camillas en tiempos del dengue. Por cierto, el dengue tiene cada vez mas cara de plaga bíblica, como si Dios haya decidido que nos merecemos la plaga por cochinos.
El bruterío tiene su máxima expresión en hechos como el que afecta al joven Gabriel Franco, un muchacho que cometió la imprudencia de querer ir a ver un partido de fútbol. Fue baleado en la cabeza. Tiene 16 años y aun está por verse si conserva su vida. Su supuesto agresor tiene sólo cuatro años más . Es un joven que vive en las drogas, el desenfreno, la violencia, el alcohol. Es decir, vive en una situación que aparece cada vez mas como algo normal. Lo normal en la era de la brutalidad.
Y por cierto, no hay mayor brutalidad que el sistema que nos transforma en brutos: el educativo. Cada vez se lee menos, cada vez se exige menos, cada día la disciplina, el esfuerzo, el conocimiento, la razón, la decencia, la ética, la transparencia, cotizan a pérdida en la bolsa de nuestra sociedad y en el devenir de nuestras vidas.

La organización ambiental Agua Manda “se encuentra buscando lazos con pobladores de la zona y personas interesadas en realizar una travesía por el río Paraguay y Paraná”, explicó a AIM la integrante de la Asociación Civil Vida Liliana Quinodoz, quien destacó que la propuesta se denomina “Expedición a la tierra sin mal, en defensa de los ríos” y brindó datos de referencia para poder sumarse a la iniciativa.
En diálogo con esta Agencia, Quinodoz manifestó que Agua Manda “se encuentra buscando contactos y personas interesadas en realizar una travesía por el río Paraguay y Paraná para ponerse en contacto con el vital elemento”.
Además, señaló que la propuesta se denomina “Expedición a la tierra sin mal, en defensa de los ríos” y consignó que está previsto que la salida “sea durante mayo”.
El objetivo es “tomar contacto con los habitantes del río, documentar su estado actual y promover la integración en torno al mantenimiento de la naturaleza y las actividades de escala humana que no alteran el ambiente”.
Cuando el agua manda
“Movidos por la necesidad de establecer contactos verdaderos y legítimos con nuestros ríos decidimos emprender la Expedición a la tierra sin mal, en defensa de los ríos”, se explicó en un parte de prensa a esta Agencia.
“Saldremos en mayo de 2011 de la naciente del río Paraguay, que nace en Sete Lagoas, en la región brasileña de Diamantino. Luego navegaremos en dirección sur a través de las marismas del gran pantanal. En un corto tramo, estaremos en la frontera con Bolivia, a continuación en el Paraguay, pasando por la capital Asunción. Desaguaremos por la margen derecha en el río Paraná donde nos encontraremos con la isla argentina del Cerrito en la provincia del Chaco, poco antes de la ciudad, también argentina, de Corrientes”.
Para establecer contactos:
-emiliovitale@gmail.com
-Susana: “marisu1262@gmail.com
-Mariana mari.melchiori@gmail.com
Por Noralí Moreyra, de Redacción AIM
LIZ CRAMER, MINISTRA DE TURISMO DE PARAGUAY
El PIB de Paraguay creció 14,5% en 2010, la tasa más alta de la región, superando incluso a Perú. La ministra vino a Chile buscando capitales para sostener esa expansión.

El pasado martes, según los reportes periodísticos en los noticieros, pasaron con bombos y platillos lo ocurrido en Ciudad del Este. Hablaron de que la ciudadanía ya perdió la paciencia hacia los niños de la calle que cada vez son más violentos, ya que crecen en población ante la nula acción de las autoridades.
Hablan de una situación de caos, de una pérdida de “PACIENCIA”, en la que un conductor de un vehículo disparó con un arma en la pierna a un niño de 13 años que se le había acercado a pedir unas monedas en un semáforo.
En Ciudad del Este existe una situación caótica, de extrema pobreza en esta población olvidada por las autoridades del Estado, niños, niñas y adolescentes en las calles, a quienes le venden drogas, quienes son sometidos a la prostitución y a quienes se les enseñan a cometer delitos menores y otros graves.
De hecho, existe una complicidad ya que unos lucran y otros consumen. Hablan también de que ha aumentado la peligrosidad cada día en la ciudad y que estos menores ponen en un cháke! a la ciudadanía, que ya no quiere soportar más esta situación.
Resulta que la ciudadanía está supuestamente cansada, que perdió la paciencia hacia los niños pobres que están en las calles, son intolerantes ante estas situaciones.
Pero resulta que esa misma ciudadanía no está cansada del libre comercio, del contrabando, de la mafia organizada en Ciudad del Este, de los narcotraficantes que vienen a imponer sus negocios a distribuir sus drogas y sus armas ilegales. Matando gente, manipulando con coimas generosas a los funcionarios del Estado, quizás a los más altos representantes del gobierno, a los políticos también.
Resulta que esta ciudadanía no exige a sus autoridades municipales que implemente un programa para ayudar a estos niños y a sus familias, no buscan soluciones comunitarias.
Resulta que esta ciudadanía no reclama otros derechos, no colabora para cambiar la situación denunciando y exigiendo una vida digna, respeto, mejores condiciones laborales, una sociedad más justa para todos.
Resulta que ahora van a justificar la prepotencia hacia un niño de 13 años por estar en las calles, por no tener una familia que los contenga, por no recibir respuesta del Estado ante la falta de políticas públicas.
Resulta que el problema va más allá de los programas emblemáticos de la Secretaría de la Niñez; no solo se necesitan de hogares, albergues y una construcción como la que inauguraron en San Lorenzo, Reducto, el Centro de Convivencia Pedagógica “Ñemity”, con dinero de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea.
Resulta que lo que se necesita son más fuentes de trabajo para que los adultos, para que los padres puedan generar ingresos, acceso a la salud pública, a la educación, no pasar hambre y el derecho a una vivienda.
Y resulta que nos quieren vender una imagen violenta hacia un chico para justificar reacciones arbitrarias ante una ciudadanía que está cansada de estos niños en las calles y no está cansada de la corrupción que no se fue con Fernando Lugo y que sigue instalada.
Ante la falta de una reforma agraria para el sector del campesinado, ante la falta de industrias, y las pocas que hay pierden por la entrada de mercaderías sin pagar impuestos. Paraguay es el único país de la región que no tiene una ley sobre el impuesto a la renta personal.
Y encima resulta que la fiscala de turno Emilce Ovelar deriva la responsabilidad a otra institución del Estado, para no investigar quizás, para no imputar.
¿Es así como se hace una patria grande?...
¿Cómo optimizar el tiempo durante un largo viaje?, se preguntaban las expertas, para luego sugerir:
1- Meditar.
2- Aprovechar los audiolibros.
3- Escuchar música (“lo tradicional”).
4- Leer un libro, una revista (“a la antigua”).
5- Muchos más etcéteras, algunos económicos, otros no tanto.
A ver cómo podemos lograrlo en el transporte autóctono...
Diariamente nuestra vida transita en manos de un chofer de colectivo, a veces más que alterado (varias rondas, salario paupérrimo, e inquietudes propias del ser humano, incluyendo aquellas relativas a sus jefes, los empresarios del transporte).
Es una titánica misión leer un libro, supongamos durante un largo viaje en colectivo al interior. Un joven con desgañitada voz brinda un mensaje de amor y paz, para luego cantar interminablemente sobre ángeles y demonios.
El vendedor de chipas –entretanto– grita “¡chipa a mil!, ¡chipa a mil!”, mientras el vendedor de gaseosas ofrece “¡gaseosas bien heladaaaa!, ¡bien fría su gaseosaaaasss!”...
Ese torbellino de venta colectivera se multiplica con quienes ofrecen –para sobrevivir– medias, cordones para championes, pilas, aceite a diez mil, queso descremado, calcomanías, gomitas, galletitas, alfajores...
Durante otro viaje, dos jóvenes ofrecen temas latinoamericanos, con guitarra y acordeón. Algo desafinados, muy entusiastas, ejecutan bien sus instrumentos y transmiten mucha alegría. Como el anterior artista de a pie, estos solicitan monedas a los pasajeros. “Tengo la suerte”... de –al entregar algunas– recibir a cambio una tarjeta del dúo dinámico “Primo y Waldo”. Llamativamente, en su reverso Waldo ofrece “masaje terapéutico, reflexoterapia y rehabilitación”, con sus correspondientes números de celular...
Esta pintoresca música viajera con plus es más amena, y no tan irritante como las reguladas del transporte, ante el nuevo golpe: otro aumento del pasaje; cuya solicitud, al ser negada, podrá repetirse... sin que ello implique ómnibus nuevos, en mayor cantidad, con mejor servicio y en funcionamiento las 24 horas.
Cuántas veces habrá ocurrido el pensar diez veces antes de decidir viajar a algún lugar, debido a que orillan las 21:00, y casi no vuela una mosca.
Y qué hacer cuando urge ir al trabajo, al médico, al supermercado, sin posibilidad de transitar a pie, porque es lejos, o llueve.
Las movilizaciones, “reparaciones” de calles, y otras mil razones, causan desvíos, y la lotería de adivinar por dónde pasará cuál línea, que ojalá no se descomponga durante el trayecto.
¿Relajada vuelta al hogar? Sería un milagro, en medio de marchas, manifestación de taxis, reguladas del transporte o calles cerradas.
Viajar sentada es un lujo principesco en comparación con el sufrimiento de bajar del micro dos veces por razones de “descompostura”. Y hurgar en la cartera para encontrar el boleto y canjearlo en el siguiente bus es una heroica hazaña, con la pichadura de recordar cuántas veces vemos viajar sin pagar a “los amigos”.
Culminado el viaje, y camino a casa, puede escucharse una alegre melodía de guitarra e instrumento de viento. “¿Qué es eso?”. Pues otro par de músicos en un micro: guitarrista y ¡saxofonista!, quienes brindan melodías a cambio de algunas monedas, esas que quizá dentro de poco ya no tengamos para poder abonar un necesario viaje.
Puede quedarnos el consuelo que caminaremos más, evitaremos el sedentarismo, o quizá tomemos la decisión de guardar algunos pesos y comprar una bicicleta, con el resultado de que nuestro paisaje se asemeje más a otros sitios donde los biciclos se encuentran a la orden del día.
Se acuñó la expresión “generación perdida” para designar a aquellos grupos de persona de edad similar que no tuvieron la oportunidad o la capacidad real de influir y generar cambios significativos en su medio social, político y económico.
Desde ese punto de vista, Paraguay lleva una larga historia de generaciones perdidas. No confío en que sea posible que las generaciones que hoy por hoy están en actividad puedan llevar adelante algún cambio positivo de importancia para el país ya sea en lo político, en lo económico o en lo social. La experiencia nos indica que no hay que esperar que, dentro de esas generaciones, quienes estén vinculados al ejercicio del poder permitan algún cambio.
Por más que haya excepciones, lo cierto es que esas excepciones son marginales y no tienen posibilidad de influir en forma decisiva, así que lo único que se puede esperar de la clase política actual como conjunto es continuismo. Un continuismo que ha pasado como herencia desde una dictadura unipersonal interminable, a una transición inconclusa que ha desembocado en una “democracia cosmética”, ingobernada e ingobernable en la que unas cuantas camarillas corruptas ejercen el autoritarismo como antes lo hacía el entorno del dictador.
El sistema está tan absolutamente maleado que solamente es posible un cambio desde fuera de su círculo de influencia corruptora. Si hemos de abrigar esperanzas, tenemos que centrarlas en las nuevas generaciones que están aún en su etapa de formación y que aún no han sido cooptadas por la estructura perversa de poder que ha infectado y sustituido la normalidad institucional hasta el punto de que lo honesto pasa por tonto y lo legal por ingenuo.
Y pienso que sí hay que abrigar esperanzas, porque hasta los más escépticos no pueden desconocer el valor y el impacto de la generalizada y masiva rebelión, protagonizada por los jóvenes, que uno tras otro están poniendo en jaque, cuando no derribando, tanto a las dictaduras unipersonales como a las “democracias cosméticas” de Oriente Medio.
Es un cambio tan significativo como lo fueron, en su día, el Renacimiento o la Revolución Francesa. Conviene aclarar que este cambio es irreversible: está más allá de los resultados y contratiempos que cada país tenga a partir de ahora. De la misma manera que Napoleón Bonaparte y Napoleón Tercero no pudieron revertir, con sus pretensiones monárquicas e imperiales, el proceso evolutivo hacia la modernidad que la Revolución Francesa puso en marcha; por muchos rebrotes y recaídas que se produzcan el Oriente Medio, la historia ya ha cambiado… Cambiado para mejor: ha evolucionado.
¿Qué nuestros jóvenes no son capaces de algo así? ¿Qué nuestra situación económica y social no es lo bastante agobiante para dar lugar a una rebeldía juvenil generalizada? Esas y muchas objeciones se pueden hacer a la esperanza de que las nuevas generaciones, en lugar de acomodarse en el sistema corrupto e ineficiente, se decidan a cambiarlo.
Pero hasta los más pesimistas tienen que hacerse unas preguntas esenciales: ¿Quién habría podido predecir que gobiernos autoritarios de larga data se iban a desmoronar: en Túnez, una dictadura de veinte años, en Egipto otra de treinta? ¿Quién iba a imaginar que la rebeldía se iba a contagiar de un país a otro?
¿Y quién hubiera pensado que una cosa así podía ocurrir precisamente en la acogotada juventud de Oriente Medio? ¿Quién hubiera podido anticipar hace nada más que unos meses que una juventud, que todos considerábamos atrapada entre la espada de la represión de gobiernos autoritarismos y la pared del integrismo religioso, iba de todas maneras a decir “¡basta ya!” y comenzar a derribar gobiernos?

La ley podría denominarse en contra del Kuatia ky’a, pero para lograr su aprobación tendría que producirse un milagro. No obstante, se debería hacer el intento, ya que no hay peor gestión que aquella no realizada. En Brasil la llaman ley de Ficha Limpia y tiene como objetivo limitar el acceso de los corruptos a los cargos públicos electivos.
Allá, la sociedad civil logró la vigencia de una ley que castiga con la proscripción electoral a los corruptos que intentan postularse en las elecciones. Acá deberíamos intentarlo. Con la ley brasileña, no pueden ser elegidos aquellos condenados por corrupción, que abarca delitos que van desde la compra de votos, abuso de autoridad, tráfico de influencias, de drogas; atropello al medio ambiente o nepotismo.
Es cierto que aquí los políticos no son condenados a prácticamente nada, pero el día que lo fueren –día que llegará alguna vez– tendría que estar lista esperándoles una ley que impida alzarse con la representación popular. La corrupción política existe, lo que no existe es una justicia independiente, precisamente como resultado de la corrupción política.
Pero un día tendrá que cortarse ese círculo vicioso y la justicia necesitará de un instrumento con el cual, además de condenar, mantener afuera de las instancias de poder a quienes mancillaron con la corrupción la alta investidura de la representación.
No hay vueltas que dar; si la ciudadanía no toma la iniciativa de impulsar una ley contra el Kuatia ky’a, al estilo de la Ficha Limpia, nadie lo hará porque toda ley es obra del Congreso y es ahí precisamente donde existen los poderosos intereses que intentarán evitar este tipo de emprendimiento ciudadano.
La sociedad brasileña dio un gran ejemplo en ese sentido, primero con aquella gigantesca movilización en favor del impeachment al presidente Collor de Mello, quien, acusado de corrupción, tuvo que ser desplazado, aunque luego la clase política lo volvió a habilitar para ocupar un lugar en el Senado. Después de aquella, la mayor hazaña es sin duda la iniciativa ciudadana de que se sancione la ley de Ficha Limpia para evitar que los corruptos se hagan nuevamente del poder.
La ciudadanía brasileña, con ayuda del colegio de abogados y de líderes religiosos, juntó millones de firmas para presentar el proyecto de ley, que los senadores y diputados se vieron obligados a regañadientes a sancionar.
Claro que la justicia –cuándo no– se encargó de anular en estos día las sanciones que recibieron por lo menos 30 políticos postulados en las elecciones del año pasado para diferentes cargos, a pesar de que el titular de la Justicia Electoral, algo así como el par de Ramírez Zambonini, declaró que la ley es como una “revolución para las costumbres políticas brasileñas, es un cambio cultural, pues ya permitió a los electores que vean la importancia de verificar el pasado de sus candidatos”.
Con esta ley, los brasileños se liberaron en las últimas elecciones por ejemplo de Joaquim Roriz, que fue cuatro veces gobernador de Brasilia y se vio obligado a desistir de presentarse a los comicios generales para evitar la casación de su eventual cuarta reelección. Pero ahora que el Supremo Tribunal Federal interpretó que la ley rige recién a partir de 2012, varios políticos corruptos que fueron elegidos y no pudieron asumir, iniciaran batalla judicial para hacerse del cargo.
No importa, los procesos tienen sus tropiezos, pero es evidente que esta lucha será ganada. Los corruptos deben estar en la cárcel y luego de ahí a sus casas o donde se los reciba, menos en la función pública.
Deberíamos iniciar aquí nuestro proceso por la ley contra el Kuatia ky’a, y ojalá que en las elecciones del 2013 podamos ahuyentar a unos cuantos. Luego ya pensaremos qué hacer con los jueces y magistrados venales, prevaricadores y genuflexos, que no se animan a hacer cumplir la ley.

La gran diferencia entre aquellos países que crecen económicamente, se desarrollan y están en mejores condiciones de enfrentar los grandes desafíos que se les presentan en materia de salud, educación, infraestructura, seguridad, etc., radica en sus políticas y políticos de alta calidad.
Fundamentalmente en políticos que entienden que las transformaciones necesarias requieren no solo de una buena formación académica, sino también, y sobre todo, de sentido común. Sin embargo, y lamentablemente, desde la caída de la dictadura y estas más de dos décadas de democracia, nuestros políticos no se han dado por enterados de que viven sometidos y sometiendo a toda la ciudadanía al nefasto círculo vicioso del autoengaño, lo cual ha tenido como resultado el grave atraso del país en muchas cosas.
A mi modo de ver, esa limitada visión política, que no va más allá de los intereses propios y del partido político al que representan, les ha impedido visualizar un escenario más amplio y a entender que los cambios que el país necesita no se pueden llevar a cabo, en primer lugar, en un solo periodo presidencial, ni por un solo partido en función de gobierno, en segundo lugar, sino en sucesivos mandatos.
Es allí donde yo veo el constante y terrible fracaso de los políticos paraguayos, que no han logrado entender que el día de mañana cualquiera de ellos, al frente del Poder Ejecutivo, puede necesitar el apoyo de los demás para continuar o comenzar un proceso de cambios, tan necesarios y urgentes hoy, de manera que el Paraguay no siga siendo visto como un país infame, que no se merece el respeto de las demás naciones del planeta, sobre todo de la región.
En este contexto, el proyecto de concesión de los aeropuertos internacionales Silvio Pettirossi, Guaraní y del aeródromo de Mariscal Estigarribia es un caso específico que la Cámara de Diputados tendrá que resolver hoy. De más está decir que sacar una buena ley se halla en manos de los legisladores, pero lo que no pueden seguir haciendo es obstaculizar y seguir postergando indefinidamente mejores días para el país. Este progreso solo se logrará dotándole de buena infraestructura aeroportuaria, portuaria, vial, etc.
En relación al Silvio Pettirossi, si consideramos los resultados materiales y visibles de la gestión de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac) al frente de nuestra principal estación aérea, se puede ver a simple vista su estado calamitoso, no solo en las prestaciones que debe dar, sino también en servicios conexos como los que prestan maleteros, taxistas, “cuidadores” del estacionamiento, etc., todos los cuales conforman “roscas” cerradas y excluyentes que tienen la “bendición” de alguna autoridad.
El diputado Oscar Luis Tuma, en su blog en nuestro diario, oponiéndose al proyecto, sostiene que la “esencia” de las concesiones es dejar a otro que haga lo que “nosotros no podemos hacer”, justificando que esta terminal anda bien hoy así como está. Sin embargo, aquí caben algunas preguntas ineludibles: ¿Quiénes somos “nosotros”? ¿Los políticos y sindicalistas, o el Estado?
Si son los primeros, el diputado desnuda una oprobiosa verdad, ha cometido un “sincericidio”. Pero si se trata del Estado, la verdad es exactamente la opuesta: En virtud del principio de subsidiariedad, el Estado debe hacer todo aquello que los ciudadanos y las organizaciones civiles no pueden hacer, como el uso legítimo de la fuerza para garantizar la seguridad y el cumplimiento de la ley, etc.
El legislador señala asimismo que sería solo cuestión de “patriotismo y de superponer el interés general por sobre el particular” la decisión de no permitir la concesión. El argumento del patriotismo es perverso, porque implica que quienes no están de acuerdo con la solución propuesta son antipatriotas. Creo que ser patriota implica hacer lo mejor para el país, no lo que alimenta un falso orgullo o favorecer a cierto sector sindical que solo contribuirá a perpetuar el atraso.

Hace algunos días, por iniciativa del diario La Nación, se realizó una Mesa de Negocios con participación de empresarios, analistas y representantes del Ministerio de Obras Públicas acerca del momento que atraviesa el sector de la construcción y los desafíos futuros. La fuerte expansión de nuestra economía en el 2010 tuvo una de sus manifestaciones más patentes en el crecimiento exponencial del número de construcciones y obras de todo tipo, las cuales a su vez generaron una importante cantidad de puestos de trabajo. El sector de la construcción se vio beneficiado con el fuerte aumento en las inversiones –producto del ingreso al país de grandes volúmenes de divisas– y, a su vez, se convirtió rápidamente él mismo en un factor dinamizador del empleo y el consumo. El auge fue tal, que solo es comparable al período del boom de Itaipú, momento que cambió definitivamente la fisonomía de la capital del país y de Ciudad del Este.
Sin embargo, dos deficiencias de nuestra estructura económica no permitieron sacar el máximo provecho a la coyuntura favorable: la producción insuficiente de un insumo crucial como el cemento y la ausencia de mano de obra calificada en proporción a la demanda. Hoy se verifica ya una evidente desaceleración en el sector, en gran medida a consecuencia de estos problemas crónicos. Ahora bien, un factor que podría resultar en un vigoroso impulso para la construcción, además desde luego de un incremento en la provisión de cemento e intensivas campañas de formación profesional, está claramente en manos del sector público.
El señor Jorge Moreno, reconocido empresario del ramo, señaló durante la Mesa de Negocios referida que un enorme paso adelante sería tan solo que se ejecutara no ya el 100% de los presupuestos asignados a obras en las distintas dependencias públicas, sino el 80% o el 70%. Con ese nivel de cumplimiento del plan de gastos alcanzaría ya para inyectarle una importante energía al sector de la construcción. La ejecución de los presupuestos del sector público –el “gran patrón” todavía hoy– es actualmente muy baja, salvo en el caso del Ministerio de Obras Públicas. Existen instituciones que no llegan al 10% del gasto previsto en obras. En muchos casos, esta llamativa “lentitud para gastar” se debe a la burocracia y, de manera particular, a un problema mayor y más difícil de resolver: una notable incapacidad en la gestión de recursos financieros, humanos y técnicos.
No parece sensato plantearse gigantescas inversiones en infraestructura y obras si ni siquiera los presupuestos actuales son ejecutados. Elevar sustancialmente los niveles de cumplimiento de los planes de gastos y mejorar la calidad de la gestión y el gerenciamiento son pasos previos indispensables. En ese campo tiene el Estado mucho que aprender del ámbito de las empresas. Allí se exalta la eficiencia y rapidez, se forja el hábito de lidiar con éxito con las dificultades y se busca a los mejor capacitados para desempeñar tales o cuales funciones. Hay una búsqueda enérgica e incesante de resultados, algo que debería replicarse a nivel de la administración pública. El pensamiento rutinario y burocrático es el gran enemigo de cualquier gestión, ya sea en una empresa o en un ministerio.
http://www.lanacion.com.py/articulo.php?impulso-a-la-construccion&edicion=2&sec=29&art=17410
Transcurridos los 100 primeros días de su gestión, gran parte de los gobiernos municipales todavía no han dado claras muestras de estar a favor del desarrollo de sus comunidades. Si los ciudadanos no presionan a sus autoridades, muchas de ellas usarán los cargos que les otorgaron las urnas solo para enriquecerse, sin haber aportado nada para mejorar la calidad de vida de las personas que viven en los municipios.
Cuando se habla de municipalidades, la atención suele estar centrada en el Ejecutivo, es decir, en el intendente. No es, sin embargo, el único responsable de que el gobierno local funcione. Los concejales, que son el legislativo, constituyen el contrapeso y contralor de la autoridad principal. Es un rol que no se puede desdeñar.
Lo que se espera de los intendentes es que ejerzan el poder en favor de la superación de los problemas de sus municipios. Es decir, respuestas concretas a situaciones que afectan a sus habitantes en lo que atañe a transporte público, recolección de basura, infraestructura vial, ordenamiento del tráfico de vehículos, funcionamiento de mercados, manipulación de alimentos, puestos de ventas, limpieza de áreas públicas, ruidos molestos y otros aspectos de la vida cotidiana.
A los concejales que forman parte de las juntas municipales les compete no solo la tarea de aprobar ordenanzas que respondan a las necesidades, sino también de darle gobernabilidad a las comunas. Las votaciones tienen que ser a favor de la comunidad, no de intereses partidarios. La muy frecuente actitud de no dejarle trabajar -en los casos en que lo haga- al intendente, perjudica no al Ejecutivo sino al pueblo.
Salvo excepciones, donde desde los primeros días de gestión ya se notó una clara apuesta a una renovación y a un servicio eficiente, la mayoría todavía no despega de la desidia, la falta de iniciativas y la ausencia de liderazgo firme.
Asunción, por ser la capital donde confluyen a diario alrededor de más de un millón y medio de personas de otros municipios para trabajar o realizar gestiones, es la referente obligada del país. Su Municipalidad, sin embargo, hasta ahora no da señales claras de disponerse a cumplir las rimbombantes promesas del intendente Arnaldo Samaniego en su campaña proselitista.
Su más grande desafío es descongestionar el caótico tránsito que envenena las calles, exacerba los ánimos de los conductores y carcome la economía consumiendo más combustible por los embotellamientos. Si en los próximos meses -en cogestión con el Ministerio de Obras Públicas- no muestra resultados, podrá pensarse que su administración será tan pobre en resultados como la de sus predecesores.
Los 100 primeros días son una etapa en que las autoridades municipales exhiben ante la ciudadanía la tendencia que va a marcar el resto de su mandato. También son un tiempo de tolerancia, donde los que pagan sus impuestos desaceleran su impaciencia y observan hacia dónde van los depositarios de la voluntad popular.
En corresponsabilidad, los intendentes y concejales de los 240 municipios de la República tienen la obligación de satisfacer la demanda de una mejor calidad de vida de sus comunidades. Si no lo hacen es porque traicionan el mandato del Soberano que, en mayoría, depositó en ellos su confianza.