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HA… CHE RETà PARAGUAY ✓

POLÍTICA: tapa lo urgente e importante

LAS LISTAS SÁBANA PONEN A LADRONES EN EL PODER

La ciudadanía moralmente sana de este país tiene la obligación de presionar sobre los políticos que manejan a su antojo la legislación para que el Código Electoral sea modificado y se elimine la trampa de la lista sábana, que tanto daño ocasionó ya a nuestra incipiente democracia y que, entre otros males, es causante directo del atraso sufrido por nuestro desarrollo en todos los órdenes vinculados a la administración estatal. 

Las listas sábana son las que permiten que los ineptos, oportunistas, bandidos y salteadores de la política estén consiguiendo permanentemente ingresar a los puestos de gobierno, como senadurías y diputaciones, concejalías y gobernaciones, desde donde organizan sus maniobras y sus negociados, satisfaciendo sus apetitos de riqueza y poder, en inicuo desmedro de los intereses superiores de la nación.    

Hasta tanto el ciudadano carezca de la verdadera libertad de elegir a los candidatos que considera mejores, y tenga que hacerlo obligadamente por los que se le imponen a la fuerza –a muchos de los cuales ni siquiera conoce–, mediante la tramposa técnica de la lista sábana, la democracia que pregonamos gozar no será realmente la que la ciudadanía decente aspira a tener. Será nada más que este régimen que padecemos actualmente, en el que hay que votar por una lista cerrada, dentro de la cual suele ponerse como gancho publicitario a personas políticamente más o menos atractivas, pero bajo cuyos nombres figuran toda clase de averiados, atorrantes y sinvergüenzas, la mayoría de ellos incluso ya conocidos por sus degradantes actuaciones anteriores en el ámbito público.    

Mientras subsista el sistema de “listas cerradas y bloqueadas”, en el que son las cúpulas mafiosas dominantes en los partidos las que deciden quiénes las van a integrar y en qué orden de preferencia, no será la ciudadanía la que elija a sus gobernantes, sino aquellos capos de la mafia partidaria eternizados en las cúpulas. Y los comicios no serán el acto más significativo de la expresión de la voluntad popular, la forma más auténtica de legitimación del poder político lícito, sino un simple acto protocolar, formulístico, teatral, mediante el cual se otorga legalidad a la elección, no querida ni escogida por el elector, de personas indecentes e indignas de representar a sus connacionales en las instituciones estatales.    

Las listas sábana demostraron ser, en estas dos décadas de práctica democrática permanente, la herramienta más útil para que las cúpulas partidarias que operan con estilo mafioso detenten el monopolio de los cargos públicos de elección popular. Dos o tres capitostes aventureros, que circunstancialmente mueven los resortes internos de cada partido, deciden quién va a ingresar a las listas y quién no; quién va a ser sustituido y quién va a permanecer dos, tres o más períodos; a quién se va a castigar por faltar a la lealtad o “confianza” depositada en él, y a quién se va a premiar por “portarse bien”.    

He aquí el régimen avalado por las listas sábana. Nada mejor que esto pudo haber propiciado esta infame manera de presentar las elecciones políticas como si fuesen un libre acto de la voluntad del pueblo, cuando que no pasan de ser un mero mecanismo de legalización de decisiones tomadas entre cuatro paredes por unos cuantos dirigentes inescrupulosos influyentes, que se mueven motivados por intereses que no son precisamente los que pertenecen al pueblo y a la nación.    

Por todo esto es que sería una ingenuidad esperar que sean los mismos senadores y diputados, elegidos de este modo, quienes tomen la iniciativa de cambiar este infame régimen electoral. Tendrá que ser la ciudadanía sana y anhelante de un futuro mejor para sus hijos la que lo logre, mediante la protesta, la presión colectiva, las manifestaciones y las exigencias planteadas en el seno de partidos y movimientos.    

Cuando los políticos se den cuenta de que, de persistir en el negociado de las listas sábana, la pertinacia podría irritar a sus electores lo suficiente como para llevarlos a todos a la llanura, serán los primeros abanderados de la apertura de las listas. Entonces sí tendremos el cambio. Pero mientras no sean molestados ni presionados por nadie, todo continuará como ahora, con nuestra alta política manejada por unos pocos dirigentes astutos, oportunistas y falsos demócratas.    

Cada uno de los ciudadanos de este país tiene que darse cuenta de que tiene en sus manos el gran poder del voto, y que mientras no se decida a utilizarlo en forma meditada, criteriosa, selectiva, el Paraguay seguirá en manos de ladrones que aprovechan su posición para exprimir al pueblo y llenarse sus faltriqueras.

 

http://www.abc.com.py/nota/las-listas-sabana-ponen-a-ladrones-en-el-poder/

PARÁSITOS DEL ESTADO

 

por Luis María Fleitas Vega (*)

No pasa un día sin que nos enteremos de algún problema en la salud del pueblo, y no me refiero al parasitismo que ataca a niños en el ambiente rural, sino a una plaga mucho peor, el sindicalismo del Estado.   

Esta malformación gremial que hizo metástasis en Paraguay, con honrosas excepciones, se formó para defender la burocracia colorada que dejó Stroessner en la administración pública. Es un engendro socialistoide que no tiene nombre; llamarlo patota no cave porque la mayoría no anda en motos, sino en automóviles; llamarlo sindicato es un halago sin merecimiento, y llamarlo de lucha social es ofender la memoria de los mártires del laborismo mundial. No luchan por la dignificación del empleo, sino por su multiplicación estéril. Tampoco pelean por un concurso donde ingresen los mejores, sino por el tráfico de influencias donde meten a sus parientes, correligionarios y “amigos” usando la ley de las tres C: para el amigo cargo; para el tibio, contrato temporal; y para el enemigo, calle.   

 

La teoría de la bóveda o del tatacuá es perfectamente aplicable a estos zánganos, ¿si cae uno, caen todos? Es por ello que no vemos nunca a un sindicato del Estado pidiendo sumario para los corruptos, sino canonjías para su primer anillo. Mismo descubriendo in fraganti a sus socios en alguna fechoría no permiten la corrección; tampoco se renuevan o aceptan las leyes democráticas de la alternancia y el voto secreto. Se revuelcan en un lodo continuista, donde los únicos nuevos son los planilleros, coimeros y haraganes. Si quieres conocer quiénes son los líderes sindicales de un ente estatal, busca en la Oficina de RR.HH. a los especialistas en reposo y faltas administrativas; probablemente son los mismos que organizaban las farras a sus jefes seccionaleros.   

 

Como anécdota, en Itaipú no hace mucho se hizo un sumario a unos empleados que abandonaron sus puestos de trabajo; el sindicato mayoritario alegó en su defensa: “parcialidad en el sumario”. Y mandó anular dicho trámite administrativo. Sin embargo, hace poco unos guardias de seguridad abandonaron sus puestos en horas laborales, fueron a una farra donde armaron un bochinche y, consecuentemente, fueron presos por la policía. El mismo sindicato, según expresión de uno de sus propios dirigentes ante la dimisión de los mismos, alega que “no se acatan las normas legales que exigen sumario previo”.

 

Por culpa de los sindicatos del transporte aún soportamos sus peligrosas chatarras que conforman una de las flotas más atrasadas y poluyentes de América Latina. Basta con pasar la frontera para notar lo mal que estamos. A diario vemos a buses sin ruedas atascar nuestras estrechas y accidentadas calles.   

 

Por culpa de los sindicatos corruptos de Aduanas no podemos combatir una mafia que en su apogeo llegó a representar hasta 70% de evasión fiscal, según expresiones de la ex directora general Margarita Díaz de Vivar, quien redujo, según dice, al 30%. Imagínense los lectores ¡cuántas escuelas podríamos construir con lo robado en Aduanas!   

 

Por culpa de los sindicatos de Puertos no podemos construir una simple mejoría turística y urbana que atraería a visitantes a la zona portuaria, donde hoy solo abundan caballos locos, prostitutas y travestis. Es la miseria que atrae a la miseria.   

 

Por culpa de los sindicatos de la Dinac no podemos mejorar nuestro aeropuerto o equiparlo con lo mínimo que requiere la navegación internacional. Aun con la anuencia del Presidente que instruyó a su mejor ministro a elaborar un proyecto de concesión, y con media sanción en el Congreso, no se puede mejorar nuestra puerta de entrada ¡Ni siquiera se trata de privatizar un bien del Estado, sino de una simple concesión!   

 

Por culpa de los 14 sindicatos de IPS, que impiden una verdadera intervención, soportamos un hospital central sin remedios, con escasos médicos mal pagados, con asegurados humillados y con un cambalache mercantil en sus puertas. Da la impresión de que el orden y la limpieza están prohibidos. En cambio, la infección hospitalaria, administrativa y técnica, estimulada. ¡Y eso que se trata del principal hospital nacional!   

 

Por culpa de los antiguos sindicatos entreguistas y acomodados de Itaipú, Yacyretá y la ANDE no se han hecho las obras necesarias para paliar nuestra actual crisis eléctrica. Sus líderes corrompidos aceptaban cargos y canonjías, algunos con el bonito nombre de “beneficios sociales” a cambio de dejar tranquilos a los directores y consejeros. Estos libaban sus mieles, mientras nuestros socios condóminos mamaban energía limpia y barata.   

 

La cantinela de la “privatización” de un ente estratégico es la preferida por estos mamíferos estatales. No se dan cuenta de que hasta la NASA que llevó al hombre a la Luna está administrado por genios y científicos privados, pero siempre regulados por el Estado. Nadie puede privatizar el ejército, la policía y las informaciones de inteligencia de una nación. La vaca lechera es más útil viva que muerta, por eso debemos desparasitarla de estas garrapatas. ¡Basta de falacias!   

 

Ninguno de los seis presidentes que ocuparon la poltrona de López, desde la caída de la dictadura, se animó a combatirlos porque sencillamente representan 200.000 votos cautivos que los colorados usaron para sus orgías políticas. La mayoría de los ministros y directores de las instituciones prefieren “negociar” con ellos, cayendo en sus chantajes perversos, así el nepotismo creció considerablemente.   

 

Si Paraguay quiere subir al tren del desarrollo debe deshacerse de algunos sindicalistas vitalicios que solo acarrean atraso y angustia a los verdaderos trabajadores del país.   

 

* Columnista invitado

28 de Febrero de 2011

 

LOS ABUSOS DE PODER DE LOS POLÍTICOS PREPARAN EL CAMINO DE REACCIONES INCONTROLABLES

Los largos años de abusos de los que ejercen el poder son los que rebelan a las personas. No hay paciencia ni tolerancia que duren una eternidad. La reiteración descarada de los atropellos a los intereses generales para favorecer los particulares son los que, a la larga, provocan las revueltas populares. Los políticos paraguayos tienen que tener conciencia de que con sus extralimitaciones incuban el germen de la violencia.

 

Los parlamentarios, partidos políticos y funcionarios gubernamentales que ejercen un poder discrecional -valiéndose incluso del amparo de leyes que hacen solo para sí mismos, en el caso de los legisladores- actúan como si nadie nunca les tuviera que sancionar.

 

Como viven al amparo de la permisividad y han conformado cofradías para defender a los de su clase -por ejemplo, cuando algún legislador es requerido por la Justicia para responder por la comisión de ilícitos-, consideran que la impunidad les va a proteger de por vida.

 

Por creerse omnipotentes es que cada vez amplían más el alcance de sus abusos. El ejemplo más claro es lo que hacen con el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE). Un día pensaron que esa institución podía pagar sueldos a mil recomendados de los políticos de los principales partidos.

 

Transcurrido el tiempo, probaron ir más lejos. Llegaron a 3.000. No contentos con esa cifra, alcanzaron 6.000. Y llegaron hasta 17.000 como cantidad máxima en el momento de destaparse la olla podrida.

 

Si no se hubiera descorrido el velo de los cupos utilizados con descaro, atendiendo a la progresión geométrica del avance de la cantidad de operadores, dentro de dos años hubieran llegado ya a cifras siderales.

 

A los políticos que están en el entuerto del TSJE, en connivencia con las autoridades de esa institución pública, que tendría que haber sido celosa guardiana de su integridad, dadas las delicadas funciones que cumple en la sociedad, solo les importa preservar sus intereses, sacar provecho para sus propios proyectos.

 

Inmersos en la búsqueda de beneficios personales -o de sus partidos o movimientos, a lo sumo-, han olvidado casi del todo que su función es servir a la sociedad paraguaya desde el rol que les toca desempeñar en la esfera de la Administración Pública.

 

Esa es la razón por la que no se dedican a diseñar soluciones para los graves problemas que acosan al país en los distintos ámbitos. Por eso, los campesinos sin tierra, la falta de empleos, la inseguridad, la ausencia de soberanía energética, la mala calidad de la educación y la salud, el contrabando, la corrupción y la deficiente infraestructura pública siguen esperando una atención preferencial.

 

No solo corren detrás de sus intereses y olvidan sus obligaciones: también -apenas se les presenta la oportunidad- otorgan blindaje a posturas antiéticas e ilegítimas. Incluso apañan la ilegalidad.

 

La ciudadanía ve con indignación cómo los electos o nombrados para trabajar por su bienestar se dedican a intereses particulares y, para colmo, despilfarran su dinero. Es necesario, por ello, que tomen conciencia de que la ausencia de reacción colectiva no va a durar mucho más.

 

A modo de citar un solo ejemplo reciente, ahí tienen el caso de Egipto y ahora Libia. Alguna vez el pueblo les puede pedir también rendición de cuentas. Nadie quiere la violencia, pero -si no enderezan con urgencia su rumbo- sus abusos les están preparando el camino.

 

http://www.ultimahora.com/notas/408629-Los-abusos-de-poder-de-lospoliticos-preparan-el-caminode-reacciones-incontrolables

CAMBIO COMPUTADORAS POR VIATICOS

Andrés Granje.

La información conocida en la fecha y publicada en varios medios locales señala que:

El diputado liberal Salyn Buzarquis confirmó que en algunos días más presentará a la Cámara un proyecto de ley para recortar en un 50%, es decir unos 1,7 billones de guaraníes,  todos los gastos que considera  superfluos previstos en el presupuesto 2011.

Entre los fondos que serán recortados están los destinados a pasajes, viáticos, transferencia, compra de vehículos, maquinarias y herramientas,  bonificaciones y gastos de ceremonial.

La idea de recortar los gastos superfluos en  el presupuesto 2011 tiene como objetivo central implementar a nivel nacional el proyecto “Una computadora por niño”. Detalló que de acuerdo con cálculos preliminares el programa necesita unos 200 millones de dólares para ser extendido a todo el país.

 

La noticia es atractiva y esperanzadora, de hecho eliminar  gastos prescindibles del presupuesto y sustituirlos  por computadoras  para los escolares, no genera ningún tipo de dudas sobre lo que más conviene al país. Sin embargo y el mismo Diputado Liberal Salyn Buzarquis, lo afirma, tendrán que luchar y mucho para finalmente conseguir  la aprobación de las Cámaras del congreso, ya que la medida tocará intereses de Ministerio en rubros muy sensibles para ellos, también de las organizaciones no gubernamentales, ya avizoramos las marchas y contramarchas que el proyecto recorte presupuestario generará cuando se estudie en el parlamento.

 

El Proyecto de recorte presentado mueve también a preguntarnos,  porque en su momento y cuando se trataba el tema  en la Comisión Bicameral de Presupuesto y luego en plenaria de  ambas Cámaras del Congreso, no se percataron de lo cargado que estaban estos rubros y cuan perniciosos pudieron resultar para la administración publica. La ligereza con que se estudia el presupuesto, alarma, cuando tendría que ser la preocupación mas sería de los parlamentarios. Si en el  momento en que se trataba el presupuesto no tuvieron las agallas, siempre en actitud populista se doblegan ante los reclamos de las masas que se juntan en la plaza del congreso, no creemos que ahora cambien de actitud los parlamentarios, ya que se supone será aun mayor la  presión de los gremios.

 

Por eso si bien es aplaudible el proyecto de Buzarquis, por aquello que “nunca es tarde cuando la dicha es buena”, sin embargo muestra la poca vocación publica de nuestros representantes legislativo, la ligereza con que tratan los temas mas importantes para la república y como luego deben volver sobre lo andado tratando de corregir errores, cuando toda esa energía y ese tiempo hubieran  utilizados para otras cuestiones importantes  para la nación. Esta comprobación de la fragilidad con que encaran  los temas esenciales, marca el bajo nivel y la mediocridad de nuestras instituciones, por eso  tenemos una democracia maquillada, imperfecta y sin contenido.

 

 

EN PARAGUAY SOBRAN PATRIOTEROS Y FALTAN LOS VERDADEROS PATRIOTAS

El patriotismo, aquel que nace del profundo amor a la patria y se sustenta en una ética, poniendo los intereses generales por encima de los personales, es un valor degradado y humillado. Lo que prevalece es lo contrario: la búsqueda de formas de sacar ventajas del país.

A lo largo de la historia, la palabra que designa esa relación intrínseca entre las personas y la patria en la búsqueda de lo mejor para todos sufrió el menoscabo en razón de que hubo épocas en que prevalecieron nacionalismos enfermizos, chauvinismos desaforados y fanatismos a ultranza que desdibujaron su verdadero sentido.

Hoy, la idea de patriotismo sigue siendo mirada con recelo, sobre todo por ciertos sectores políticos que han vaciado su contenido y se han volcado, con pasión digna de mejores causas, a practicar y a incentivar todo aquello que niega ese valor que, despojado de su arista prostituida -el patrioterismo, es necesario para toda sociedad.

A lo largo del tiempo, patriotas eran aquellos que demostraban en acciones concretas amar a su patria hasta las últimas consecuencias. Se esté de acuerdo o no con sus decisiones y sus consecuencias, el Mariscal Francisco Solano López fue coherente con su convicción de defender su país con dignidad, muriendo por la causa que había abrazado y sostenido.

No siempre, sin embargo, es necesaria la inmolación personal. Para ser patriota basta con ser celoso guardián de los intereses colectivos, ser honesto, ubicar por encima de todo la Justicia, ser responsable en cada uno de los actos de la vida, dejarse guiar por la ética y tener el coraje suficiente para enfrentar a los que toman la nación como propiedad privada.

El patriotismo es un atributo humano que no solo debe adornar a los políticos que conducen la República, sino a todos los ciudadanos, desde el lugar que ocupan entre los demás. Cada uno, dentro del esquema del poder o fuera de él, en la escala social, tiene que conducirse con estas normas que parten de un compromiso individual y colectivo por mejorar la calidad de vida, ganar respeto y vivir con dignidad.

De más está decir que quienes roban, mienten, se desligan de sus compromisos ciudadanos, cometen injusticias, apoyan la ignorancia, entorpecen el desarrollo y promueven rencillas antes que armonía, son los que están en el polo opuesto de aquellos que construyen todos los días el porvenir.

Ser patriotas con estos contenidos hoy es un empeño difícil. El entorno, contaminado por el culto a lo trivial, la complicidad, la cobardía y la impunidad, transmite mensajes que invitan a lo fácil, perdonan la corrupción y dejan de lado cuanto pueda significar sacrificios para alcanzar metas que implican vencer desafíos.

Los políticos son los que han desprestigiado el patriotismo para que no se les exija obrar de acuerdo a sus reglas de juego. Hoy, Día de los Héroes, es oportuno mirar quiénes son los que realmente sirven a la patria y quiénes son los que se están aprovechando de ella. En el año de su bicentenario, el Paraguay necesita verdaderos patriotas, no patrioteros.

PATRIA QUERIDA Y LA HIDROELÉCTRICA DE YACYRETÁ

 

Arsenio Ocampos

Patria Querida ocupa el tercer espacio no sólo en la preferencia electoral, sino fundamentalmente en nuestras conductas y posiciones políticas, que son totalmente distintas (y no digo mejores) a la de los otros dos espacios, por un lado la ANR y su siamés Unace, y por el otro el PLRA.

En el tema específico de la Entidad Binacional Yacyretá nuestra postura no ha variado desde el 2004, cuando por nota escrita le pedíamos al Ejecutivo de entonces que encare una solución definitiva para convertir a dicha entidad en una empresa rentable, tomando como base de dicho reclamo la quita de orden del 75% de la deuda que mantenía el Tesoro argentino con acreedores internacionales, planteamiento dirigido por el entonces presidente Néstor Kirchner.

 

Somos testigos que han pasado los colorados, hoy están los liberales con sus aliados ocupando los puestos claves de negociación y decisión, y poco ha cambiado para no decir que ¡NO HA CAMBIADO NADA! Seguiremos mendigando y dependiendo del humor de los gobernantes del vecino país, y mirando los hechos consumados; hemos perdido la oportunidad histórica de reclamar nuestros derechos.

 

Increíble pero dejamos pasar 200 años para tirar por la borda todo lo que el Dr. Gaspar Rodríguez de Francia y otros líderes de la Revolución de Mayo soñaron para el Paraguay. ¿No les resulta extraño el silencio cómplice de antiguos grandes luchadores antistronistas pertenecientes a las filas del Partido Liberal y sus aliados "patrióticos" que actualmente ocupan los cargos de consejeros de las binacionales?

 

Estos grandes temas nacionales se encuentran ausentes del "orden del día" en los demás partidos. Que yo sepa no tratan estas cuestiones tan importantes, porque a juzgar por lo que se escucha en lo único que se ocupan es ir sumando más cargos públicos para sus adherentes. Al respecto que no se crea que Patria Querida no necesita y no quiera ocupar cargos públicos, porque de hecho lo está haciendo en estos pocos años de existencia, pero jamás avasallando la Constitución ni las leyes y menos aún en base al famoso "cuoteo".

 

Los miles de patriaqueridistas que deben estar en funciones públicas lo han hecho en base a sus méritos y aptitudes aún antes de la fundación de nuestra nucleación. Le escuché hace algunos días a un ex director de la EBY pretender responsabilizar, entre otras, a la bancada de Patria Querida la no concreción de aquél pre acuerdo arribado en el año 2007 y que por defectos de índole estrictamente constitucional no pudo ser tratado en el Congreso.

 

Los representantes de Patria Querida nunca levantamos la mano aprobando o rechazando los términos del citado documento, pero sí hemos abierto la discusión a través de audiencias públicas en donde todos los entendidos en la materia (algunos de ellos partícipes directos desde puestos claves) habían expuesto a los efectos de recomendar lo mejor para nuestro país.

 

De dichas sugerencias debió haberse presentado el documento formalmente y nunca lo hicieron. Por último, motiva esta pequeña intervención para agradecerle al Ing. Ramón Montanía la mención que hace a favor de nuestro equipo político, porque a lo largo de estos apenas nueve años de existencia hemos recibido muchos agradecimientos y altas consideraciones en forma privada o ñeembeguépe, pero pocas veces los líderes de opinión nos han felicitado por nuestro trabajo.

 

 

PORQUÉ SE RECUERDA EL DÍA DE LOS HÉROES EL 1 DE MARZO

 

POR E’A ⋅

El gobierno de Rafael Franco fue decisivo para que el 1 de marzo se celebre el Día de los Héroes. 

El 14 de febrero de 1870, López y un pequeño contigente de combatientes alcanzan el lugar denominado Cerro Corá, un lugar rodeado por los cerros de Amambay, en lo que hoy es el Departamento de Amambay. 15 días después mueren López y la mayoría de sus soldados en lo que se recuerda como la última batalla de la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, hecho que significa, formalmente, el final de una guerra que duró casi seis años.

Antes de este epílogo formal, las fuerzas aliadas (Argentina y Brasil) ya habian promovido un Triunvirato formado por Cirilo Antonio Rivarola, Carlos Loizaga y José Díaz de Bedoya. Entre los principios del nuevo gobierno tansitorio, tutelado por los vencedores de la guerra, está la de la ruptura completa con los gobiernos de los López y el doctor José Gaspar Rodríguez de Francia, gobiernos que son declarados como “despoticos y bárbaros”.

 

Con el correr de los años, van cobrando fuerza dos posiciones políticas e históricas opuestas que en 1936 terminaría con la supremacia de una de ellas: la que reinvidicaba la figura de los López y Francia, y la que denostaba contra los mismos. Pero la discusión entre las facciones de intelectuales liberales, colorados, comunistas y anarquistas giraba en torno a ser lopista o antilopista.Posiciones que tomaron, simbólicamente, visibilidad con la conocida polémica  entre Juan E. O’leary (lopista) y Cecilio Báez (antilopista) en los primeros años de la década de 1900.

 

Cuatro hechos históricos terminan consumando la reinvindicación de la figura de Francisco Solano López como máximo Héroe Nacional.

 

El historiador Herib Caballero Campos recordaba en estos días en un matutino  que el “1 de marzo de 1920, se convocó a una multitudinaria concentración en la que hizo galas de orador el entonces joven Natalicio González -uno de los principales ideólogos del nacionalismo paraguayo- quien solicitó a la multitud vaya a la casa del Presidente para que él mismo derogue el decreto contra la memoria de Francisco Solano López. La respuesta del presidente José P. Montero fue que dicho decreto nunca estuvo en vigencia y por lo tanto no había nada que derogar”. Este es un  hecho.

 

En 1926, la Cámara de Diputados de la nación honra por primera desde el Estado, tras la terminación de la guerra, la figura de Francisco Solano López. Es otro hecho.

 

El tercer hecho, el más importante políticamente, es la decisión del gobierno de Rafael Franco, líder del movimiento revolucionario del 17 de febrero, de declarar héroe nacional a Solano López, junto con Carlos Antonio López  y Rodríguez de Francia.

 

El último acto histórico para la consagración de Solano López como el máximo héroe del país se da con la legitimación formal de su figura, el 12 de octubre de 1936, cuando el gobierno febrerista de Franco traslada sus restos de su tumba de Cerro Corá al Panteón Nacional de los Hérores.

 

Sobre esta base se declararía, posteriormente, la fecha de su muerte, el 1 de marzo, como el Día de los Héroes.

BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA: HACIA LA REIVINDICACIÓN DE NUESTRA NACIONALIDAD

 

POR ARISTIDES ORTIZ ⋅ 

La nacionalidad es el derecho a una particularidad cultural.

La nacionalidad es una cuestión que debe ser reivindicada, en medio de las amenazas de un Capitalismo Global que va devorando diferencias culturales y, a la vez, va construyendo uniformidad.

Construcción histórica

El punto de partida de la construcción social e histórica de la nación paraguaya parece ubicarse en aquel 1537, año en que los Guaraníes Kario avistaron desde la bahía  las naves del capitán Juan de de Ayolas en las aguas del Rio Paraguay.

Aquel breve encuentro amistoso –al que siguieron las decenas de rebeliones  de resistencia indígenas- fue el inicio del desarrollo de una nacionalidad que fue marcando hitos en el decurso de casi 500 años y que llega hasta lo que hoy somos.

 

 

Logo de una sito web que promociona venta de equipos de terere. Fuente: www.olxs.es

El largo proceso de construcción de nacionalidad fue pasando por acontecimientos que fueron dándole contenido y forma al Paraguay de hoy. Citemos arbitrariamente algunos acontecimientos: el breve encuentro, por coincidencia de intereses y proyectos de aculturación contrapuestas, de guaraníes y españoles; las  incontables rebeliones indígenas de resistencia ante el penetrante dominio de los Karai europeos sofocadas con severidad; las heroicas batallas dadas por los guaraníes de las  misioneras jesuíticas; el levantamiento popular de los comuneros, y los sucesos de mayo de 1811. Siguiendo con el comienzo de la severa construcción del Estado Paraguayo durante el gobierno de Francia  y su continuación por los López; la hecatombe de la guerra de la triple alianza que destruyó el fortalecido Estado y dejó en coma la nacionalidad; la vuelta a la colonia, la venta de las tierras públicas, los incontables golpes de gobierno, la Guerra del Chaco, la Revolución de Febrero, la Guerra Civil de 1947, el golpe de Estado estronista de 1954, los movimientos de resistencia armada durante la dictadura; la construcción de la Represa de Itaipú; el golpe de Estado de Febrero de 1989, y la caída de la ANR en el 2008.

 

Identidad

 

Una nación cuya identidad está, como todo lo vivo, en perpetuo movimiento.  Un movimiento que tuvo sólo como uno de sus hitos los sucesos del 14 y 15 de mayo de 1811. Un río histórico que en sus recodos, sus bajadas, crecientes y desbordes, fue contorneando meticulosamente nuestro ethos social. Un río que sigue fluyendo. Un río diverso.

 

Si la nacionalidad es una construcción social e histórica y la historia es en movimiento, entonces la identidad de una nación también está en movimiento. Por esto, los albores de la nacionalidad paraguaya, en los que el Shamán Overá  lideraba una rebelión espiritual y militar guaraní al notar que los Pa’i cristianos avanzaban con sus dioses y sus nombres  sobre los Ava, poco se parecen a la época en que Rodríguez de Francia urdía hábiles gestiones políticas con la masa campesina para la construcción de un Estado soberano; o la resistencia militar de los guaraníes de las reducciones jesuíticas a las tropas realistas, que fue muy diferente  a la resistencia de las tropas paraguayas en el corazón del Chaco, en su intento por detener el avance de las tropas bolivianas.  Y así, podríamos comparar varios acontecimientos e hitos  en los que los protagonistas, las circunstancias, la geografía y los tiempos fueron diferentes.  Porque todo está en movimiento.

 

Y sin embargo todos los acontecimientos históricos citados y no citados están atados al Tukumbo,  ligados a una misma historia que los mezcla y los transforma en una misma cadena en la que el eslabón anterior hizo posible al posterior,  en su largo recorrido durante casi 500 años.

 

Producto de este largo proceso, la nacionalidad de la mayoría de sus habitantes ya estaba plenamente consolidada en 1811. Paraguay es un caso en que la nación se construye antes que el Estado. Un Estado nacional que comienza a forjarse con el gobierno de Rodríguez de Francia. Y que acumula fuerza estatal con los gobiernos de los López. Luego ocurre el infortunio de la Guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, con la consecuente destrucción del Estado y la agonía de la nacionalidad.

 

En 1870, de las cenizas, como el ave fenix, la nacionalidad paraguaya renace, y retoma su proyecto país.

 

El abordaje nacionalista

 

La historia oficial del Paraguay fue escrita por historiadores colonizados, propia de una neo-colonia como hoy es Paraguay. Una parte de esta historia fue atravesada por el abordaje nacionalista. Juan E. O’leary,  Natalicio González y Justo Pastor Benítez fueron solo algunos historiadores  exponentes de esa línea. El nacionalismo es una defensa  extrema de la identidad: amenazado, debilitado, el ethos se reafirma en sí mismo, muchas veces en forma violenta, sobre una supuesta superioridad ante la otredad. Una idea de superioridad a través de la cual intenta sobreponerse a circunstancias históricas adversas. Es el caso paraguayo: vencido en una guerra terrible, diezmada su población, muertos sus referencias, mutilada su geografía y dominada por otras identidades, uno de sus recursos fue sobrevalorarse. Una sobrevaloración que, sin embargo, contenía una fuerte desvalorización. Este abordaje nacionalista fue de doble filo: por un lado insufló de fuerza a la decaída identidad nacional, pero por otro  creó las condiciones para la manipulación ideológica de la población perpetrada  luego por los poderes de turno.  Uno sirvió de aliento  para continuar con el proyecto nacional, el otro para imponer dictaduras, como el estronismo. Despotismos criollos que suelen negociar con los Otros imperiales para el sometiendo de la nación. Pero la historia es contradictoria y compleja: no tiene una misma dirección y sus acontecimientos tienen varias causas.

 

El abordaje liberal universalista

 

La otra parte de la historia del Paraguay fue escrita por los liberales universalistas. Cargado de eurocentrismo, negadoras de las identidades locales, interpretaron la historia desde la modernidad liberal. Cecilio Báez, Efraín Cardozo y Rafael Eladio Velázquez  fueron solo algunos exponentes de esta línea. Este abordaje cree en la identidad humana universal construida por las revoluciones burguesas occidentales: el ser humano es uno en todas partes del planeta. Y si no es, debe ser. Y ese Uno es el ser moderno, universal. Desde este lugar negaron toda identidad local: el idioma guaraní, por ejemplo. Negaron sobre todo lo primitivo, lo bárbaro, lo que no viene del occidente moderno.   Colonizados,  se negaron a sí mismos y a su cultura mestiza queriendo  parecerse a los Otros europeos modernos.

 

La reivindicación de la nacionalidad

 

Nacionalidad no es lo mismo que nacionalismo. El concepto de nacionalidad nos remite a una particularidad cultural diferente, no superior ni inferior,  a otras particularidades existentes en el mundo.  Una  particularidad cuyos contenido y forma culturales son tan ricos, contradictorios y complejos como otros. Una nacionalidad que contiene, no una nación homogénea, sí una diversa pero unida, con un presente consensuado  y compartiendo un proyecto futuro. Con un  pasado común.

 

Es una nacionalidad en la que me miro y me reconozco a través de sus gestas heroicas, sus personajes históricos, su lugares , su forma de hablar, aceptándome con mis limitaciones y mis potencias, con mis frustraciones y mis logros. Sintiéndome único, pero no superior. Proyectándome desde lo que soy, desde mi historia particular, no proyectándome desde la negación de parte de mi ser cultural, como nos enseña el eurocentrismo  para dominarnos.

 

Nacionalidad es, de otra forma, el derecho que tenemos  de no ser Uno, de resistirnos al proyecto de dominación global a través de de la uniformidad cultural. El derecho a vivir la necesidad de tener raíces en la tierra, a no dejarnos embaucar por la narrativa moderna que escribe que debemos ser todos iguales: pensar igual, comer todos lo mismo, coger de una forma, trabajando de la misma forma.  Es finalmente, el derecho a vivir diferentes, y no a vivir como quiere el Capitalismo depredador

LOS PARTIDOS FRENTE A LOS BOLIVARIANOS

En la busca de justificativos para los intolerables privilegios que los partidos políticos han construido para sí con dinero del pueblo, una de cuyas manifestaciones es la masiva contratación de recomendados en Justicia Electoral, los políticos que defienden esa injusticia dicen que ella es necesaria para asegurar la vida de los partidos y para evitar el triunfo del movimiento bolivariano en Paraguay.

Todos los diputados y senadores implicados en la defensa de esta irregularidad están ahora haciendo declaraciones en ese sentido.

 

Al analizar esa línea argumental sorprende su perversidad moral tanto como la ignorancia histórica supina en que se basa.

 

En efecto, los diputados y senadores que están sosteniendo en público que es necesario recurrir a la injusticia y al privilegio que la genera para contener al adversario deberían explicar en qué son diferentes de Jorge Rafael Videla, el militar argentino que derogó la Constitución de su país para matar a quienes no estaban de acuerdo con su visión “cristiana” del mundo.

 

Las armas son distintas, Videla tenía blindados mientras los legisladores tienen recomendaciones, pero los diputados y senadores deberían explicar si el principio de ambos es diferente: El fin justifica los medios.

 

Deben explicar lo que se pide que aclaren porque es evidente que para obtener el fin que buscan hacen cosas inmorales, construyen un orden injusto, pues lo hacen sin problemas. Y lo defienden.

 

La “recomendación” es inmoral. Muchos de los políticos que ahora la defienden la criticaban duramente cuando los funcionarios de Alfredo Stroessner recomendaban. Entonces era inmoral. Hoy sigue siendo inmoral.

 

Es inmoral porque privilegia a unos, los amigos, y olvida o perjudica a otros, todos los demás. Es inmoral porque no promueve el mérito sino el compadrazgo. Es inmoral porque implica el uso indebido de influencias. Y es una vergüenza que haya que recordar su inmoralidad manifiesta a diputados y senadores del Congreso Nacional.

 

Hay una lección constante y uniforme que surge de la Historia. Esta es la de que los pueblos prefieren soportar estoicamente muchas injusticias, pero que “cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, es su derecho, es su deber, derrocar ese gobierno y establecer nuevos resguardos para su futura seguridad” (Thomas Jefferson, Declaración de la Independencia de Estados Unidos, 4 de julio de 1776).

 

Que los diputados y senadores que defienden los injustos privilegios que los partidos políticos paraguayos se han atribuido al margen de la Constitución y de la ley no conozcan esta lección de la Historia pone en evidencia no solamente su escaso nivel cultural y su pésima formación política sino, lo que es mucho peor, el peligro que corre la institucionalidad paraguaya en manos de gente que no sabe lo que está haciendo.

 

Todas las grandes revoluciones de la Historia, la inglesa de 1648, la norteamericana de 1776, la francesa de 1789, la rusa de 1917, la iraní de 1978, la egipcia del 2011, todas sin excepción significativa alguna, se explican, independientemente de la evolución posterior que hayan tenido, en el hartazgo del pueblo ante los privilegios que se otorgan a sí mismos los detentadores del poder.

 

Esto mismo es lo que ocurrió en Venezuela con el “Caracazo” de 1989, una violenta explosión en contra de los privilegios que se habían adjudicado a sí mismos los partidos tradicionales venezolanos (el socialdemócrata Acción Democrática y el cristianodemócrata COPEI), que dio origen al entonces pujante movimiento bolivariano.

 

Los senadores y diputados paraguayos son tan ignorantes de esa historia que presentan como defensa de sus partidos ante el movimiento bolivariano justamente aquello de lo que el movimiento bolivariano se nutre para destruirlos.

 

A estos senadores y diputados defensores del privilegio hay que explicarles que esos privilegios son precisamente los que justifican al movimiento bolivariano y que para dejar sin argumentos al bolivarianismo hay que abolir los privilegios y trabajar por la moral.

 

 

NO PUEDE REPRESENTAR AL PAÍS UN CANCILLER DESPRESTIGIADO POR TRANSGREDIR NORMAS

 

Por su situación geopolítica y por su necesidad de desarrollo, para el Paraguay es de estratégica importancia contar con una diplomacia calificada y eficiente. Ningún gobierno puede llevar a cabo una política exterior favorable a los intereses del país con gente no idónea y honorable para desempeñarse en ese difícil campo del Estado. Sin embargo, donde el presidente Lugo más improvisa y muestra una política errática e incoherente es en Relaciones Exteriores. El apoyo al canciller Lacognata evidencia esa perjudicial actitud.

Se esperaba de este Gobierno una despolitización de la diplomacia. Que leyendo adecuadamente nuestra historia y situación geográfica, se iba a destacar por tener en ella y al frente de la ejecución de la política exterior a personas caracterizadas por su notoriedad intelectual y profesional.

Esas cualidades exige precisamente la Ley del Servicio Diplomático y Consular de la República. Pero el presidente Lugo ya asumió con un canciller objetado en su honorabilidad. Y cuyo único mérito público provenía del folclore.

 

Luego, al comprobar la necesidad de eficiencia, lo sustituyó por un médico, Héctor Lacognata. Al parecer, siguió ignorando las prioridades específicas de la política exterior, del Derecho Internacional Público y de las técnicas muy sutiles y agudas de la diplomacia.

 

Y lo que es más grave aún: inauguró un tiempo, acaso el más largo en nuestros anales, de ausencia de embajadores en los países vecinos. Cuando al fin pudo superar esa insensatez en Argentina y Uruguay, no se le ocurrió nada mejor que enviar a personas escasamente calificadas para esos cargos.

 

La obcecada actitud de este Gobierno se mantiene todavía ante Brasil, y justo en circunstancias en las que más necesitamos de negociadores plenipotenciarios para impulsar la ratificación por el Congreso brasileño de importantes acuerdos para nuestro país.

 

 

Otra cuestión no menos devaluante, sobre todo en términos de calidad y profesionalismo, ha venido siendo la promoción y nombramiento al exterior de funcionarios escalafonados de muy precaria capacidad. Los marginados por su comprobada incompetencia fueron premiados.

 

En este marco de penosa contradicción a la lógica de los intereses nacionales en el ámbito internacional, se suma hoy la denuncia contra el actual canciller. Si la letra y el espíritu de la ley son claros e incontrovertibles, al establecer que funcionario alguno pueda acceder a dos remuneraciones dentro de la Administración Pública, el ministro Lacognata infringió la legalidad.

 

Lo reconoció al renunciar al elevado salario que recibía de Itaipú. Pero se aferra a su cargo de canciller, y, para justificar que no incurrió en acto de corrupción, obtiene un dictamen que trata de apañar la irregularidad cometida.

 

Pero su obligación es renunciar. La ética le impele, un sesgo de patriotismo le obliga. Los intereses del país están por delante. Sin decoro no tendrá respetabilidad para defenderlos. Ni legitimidad para representar a la nación.

 

 

PARAGUAY Y SUS POSIBILIDADES | EL QATAR LATINOAMERICANO

Por Benjamín Fernández Bogado

Si de algo estoy seguro es que por nuestras venas corren más sangre árabe de la que nos atrevemos a reconocer. 800 años de presencia musulmana en España antes de la llegada a América tuvo que haber dejado mucho en la manera de ver la vida y entenderla en los conquistadores que llegaron a estas tierras. Los caudillos, el escaso respeto institucional, los clanes, la fascinación por el tesoro enterrado, el tereré (versión folklórica del narguile) colectivo, las luchas tribales del poder. (los francos vs. los gómez verlangieris, los argañas, vs. los zacarías, los vera bejaranos) son parte de nuestra cosmovisión árabe a la que deberíamos prestar más atención en este año del Bicentenario. Pero en esos países con todas esas características un tanto primitivas hay un pequeño emirato que surge como una respuesta moderna y tecnológica, en concreto: diferente, Qatar.

Una especie de mosca negra a la que todos admiran, pero preferirían que no existiera como mal ejemplo. Tiene un emir pero una emira que también manda, un canal de televisión bastante abierto y plural que enoja por igual a occidentales como a sus hermanos árabes: Al Jazzeera. Su eficiencia en el manejo de la refinación de combustible es tan sofisticado que los venezolanos prefieren hacerlo en ese país que a realizarlo en la cuenca del Orinoco que queda como 10 mil kilómetros de dicho sitio.

 

El Gobierno qatarí abrió las puertas a las universidades extranjeras que quieran establecer sus campuses en su territorio, con lo cual miles de jóvenes árabes que encuentran dificultades para estudiar en EEUU o Inglaterra fluyen a este país en donde aprenden no solo nuevos conocimientos sino también renovados valores culturales que más temprano que tarde producirán revueltas en sus países de origen. El país es un gran exportador de gas y para ganar más prestigio aun organizará el Mundial de fútbol en pleno verano, pero en estadios ¡climatizados!. Estos no se andan en chiquitas y son tan árabes como los libios, los yemenitas, los tunecinos o los sirios. Solo que han dado lugar a la inteligencia y se dejaron de los caudillos, los mediocres y los incapaces.

 

Qatar atrae miles de extranjeros anualmente que trabajan en ese país de oportunidades en que le han convertido sus gobernantes. Por Paraguay pasaron hace poco tiempo y estoy seguro que quienes lo atendieron quedaron más impresionados por sus aviones y sus indumentarias que por su estilo de salir del subdesarrollo y menos aun mostraron interés en hacer cosas juntos... en provecho local.

 

Paraguay tiene el per cápita hidroenergético más grande del mundo y es una vergüenza que de Yacyretá solo usemos el 2% y de Itaipú el 5% cuando deberíamos haber tenido el parque automotor movido a electricidad más grande del mundo, las mejores universidades en el tema a nivel planetario atrayendo a estudiantes extranjeros por miles, el mejor centro de negociaciones de tratados y acuerdos internacionales, el centro de investigación del uso del agua más riguroso del planeta, el tren de alta velocidad que pudiera unirnos con Buenos Aires o San Pablo en tres horas. Esto no es soñar, esto es simplemente animarnos a ser como Qatar.

 

Hace poco Obama dijo en el país del coche y del petróleo que en menos de 20 años el 80% de los norteamericanos se moverán en trenes eléctricos Sí señores, y si ese país se monta a esa plataforma será por algo y nos queda solo dos cosas: nos montamos con ellos o vemos pasar el tren... eléctrico de la oportunidad.

 

La gran noticia no es que Yacyretá llegara a cota 83, la gran noticia será cuando nos demos cuenta del gran tesoro que tenemos y que lo estamos desperdiciando por akã ne (ignorantes) todos los días. Copiemos a los qataríes para que todos podamos cobrar el salario de Lacognata alguna vez.

 

 

ABUSO POLÍTICO E INDIFERENCIA CIUDADANA

 

Somos o parecemos

Por Oscar Ayala Bogarín

Hay que incendiar este país para empezar de nuevo, decía en una reunión de amigos en un intento, entre desesperado e impotente, por encontrar una salida a esta República que se debate en medio de muchos problemas y casi ninguna solución. Es que las teorías sociológicas y políticas para dar respuestas a nuestros dilemas están casi agotadas y nadie ve la luz al final del túnel.

Mi incendiaria propuesta fue efusivamente apoyada por muchos de los contertulios, aunque fui severamente reprobado por quien se encarga de apaciguar mis ímpetus e impulsos (que a estas alturas todavía se desbocan). Ojalá nadie pierda la rebeldía, aunque las canas se reproduzcan, los abdómenes parezcan flotadores o los movimientos ya no se asemejen a flechas.

 

Plantear la radical solución no era políticamente correcto para quien tiene la responsabilidad de medir sus palabras y de buscar el equilibrio. Esta vez mi cable a tierra tuvo razón. Puede que haya otras salidas.

 

Pero la necesidad de apaciguar impulsos no debe borrar ni diluir la indignación ante tanto desprecio de nuestra dirigencia política hacia la ciudadanía. Tampoco debe admitir tanto silencio y apatía de la gente para intentar romper este sistema que privilegia a unos pocos y, premeditadamente, impide la superación de la mayoría de la población.

 

El despilfarro y la discrecionalidad puestos en práctica por la Justicia Electoral, los partidos políticos y el Congreso, para el nombramiento de contratados -muchos de ellos operadores políticos y planilleros- deberían ser las gotas que colman el vaso de la tolerancia ciudadana.

 

En el caso del festín de corrupción en la Justicia Electoral, es inadmisible tanto cinismo, indecencia, desprecio y desfachatez de autoridades y políticos. Nos tratan a todos como imbéciles, cretinos, borregos. ¿Lo somos?

 

Se seguirán burlando de todos mientras la ciudadanía no reaccione contra este y otros abusos a los que dan un ropaje y blindaje legal. Todo gracias al silencio y la mansedumbre ciudadana.

 

En los países árabes se está produciendo toda una revolución con la autoconvocación y las movilizaciones civiles y acá no somos capaces de cambiar un funcionario público de cuarta. Nos manejan y pisotean mandatarios inmorales, parlamentarios ignorantes, magistrados corruptos y funcionarios ineptos.

 

¿Nos merecemos tanto abuso y manoseo? Aunque quizás haya otras soluciones, no dejo de pensar en un fósforo... y si realmente somos todos imbéciles.

 

FISCALES AMENAZADOS

El diputado Ariel Oviedo, de Unace, se permitió ayer amenazar a los fiscales que investigan el caso de los recomendados de Justicia Electoral con incoarles un juicio político.

En sentido parecido se pronunció el diputado Salustiano Salinas, del PLRA, presidente de la Comisión Permanente del Congreso, quien advirtió que los fiscales deben trabajar con sigilo si no quieren exponerse a sanciones.

 

Salinas explicó por qué los defensores del sistema de privilegios que existe en Justicia Electoral hablan ya el mismo idioma: El miércoles se reunieron todos los líderes de bancada de los partidos afectados y decidieron establecer un discurso uniforme y una estrategia común.

 

No es extraño que los privilegiados defiendan sus privilegios. Lo extraño sería que no lo hagan. Después de todo, Ariel Oviedo, Salustiano Salinas y los demás diputados y senadores que pueden hacer pagar al pueblo paraguayo los costos de su generosidad con quienes vienen a solicitarles trabajo quieren seguir siendo generosos, pero con el dinero de otros.

 

Hay que recordar que los diputados Oviedo, Salinas y los demás legisladores con recomendados están haciendo pagar impuestos al pueblo paraguayo, no para construir escuelas, hospitales, rutas o para dotar a la seguridad, sino para que ellos puedan ir por el país repartiendo dadivosamente puestos públicos a beneficiarios escogidos discrecionalmente por ellos.

 

Doscientos veinte mil millones de guaraníes están reservados para este fin.

 

Debe ser muy satisfactoria la sensación de lograr agradecimientos y lealtades por parte de quienes obtienen la gracia de recibir un trabajo en el Estado gracias a la propia gestión. Con el dinero del pueblo, Ariel Oviedo, Salustiano Salinas y los demás legisladores en su situación construyen su popularidad particular.

 

Cabe preguntar si tanto empeño en la defensa de los recomendados se debe, o no, a que los citados diputados y sus colegas no son capaces de alcanzar popularidad de otro modo. Pero esa es una cuestión aparte.

 

Los diputados Oviedo y Salinas olvidaron que no pueden asegurar que los nombres de los recomendados publicados en los medios hayan sido proporcionados por los fiscales y que es posible que los medios los hayan obtenido por su cuenta, como es su derecho hacerlo según la Constitución Nacional.

 

Pero suponiendo que hayan sido los fiscales quienes dieron los nombres, Oviedo, Salinas y los partidos políticos que coordinaron una estrategia común para defender sus privilegios, pretenden castigar un defecto de forma para mantener vigente un defecto de fondo y simplemente le están confirmando a la sociedad que no tienen voluntad alguna de cambiar en beneficio del pueblo.

 

Oviedo, Salinas y los partidos del privilegio gastarán su tiempo y sus esfuerzos en castigar a los fiscales, en vez de invertirlo en reformar un sistema que ofende a los paraguayos decentes y que es una escandalosa evidencia de la quiebra moral de la clase política paraguaya.

 

Tal vez triunfen Ariel Oviedo, Salustiano Salinas y los partidos Colorado, Liberal y Unace y logren detener la investigación de los fiscales. Pero ese triunfo tendrá el costo de herir de muerte la ya agonizante legitimidad de una clase política que clara y obviamente prefiere el abuso antes que la transparencia.

 

YPEHÚ Y EL TERROR COMUNAL

 

Andrés Granje

Las informaciones que provienen de Ypehú, población fronteriza con el Brasil, en el departamento de Canindeyú, parecen capítulos  extraídos de una novela truculenta y demencial, dan cuenta de las andanzas de un  intendente vinculado con todas las actividades criminales que se pueda imaginar, desde narcotráfico hasta asesinatos, felizmente este personaje y su padre están detenidos, así leemos que  “El juez de garantías interino José Benítez decidió que los imputados por homicidio doloso  Vilmar “Neneco” Acosta Marqués, intendente de Ypehú y su padre, Vidal Acosta González, guarden reclusión en el penal regional de Coronel Oviedo. La fiscala Ninfa Mercedes Aguilar imputó a ambas personas tras el hallazgo de restos humanos enterrados en el patio de la casa del padre del jefe comunal de Ypehú. Vilmar se expone a una pena de 25 años de cárcel.

Lo que sucede en Ypehú, deja y mucho para la reflexión y el comentario, es probable que toda la población supiera de las  andanzas criminales de Neneco Acosta y su padre antes de asumir el cargo, ¿Por qué lo votaron entonces o en esa zona tan permeable a las irregularidades estos antecedentes no inciden a la hora de elegir autoridades? Lo cierto  es que el caso del intendente Acosta muestra de forma descarnada la baja intensidad de la democracia en muchos ambientes rurales y el poco poder de discernimiento de la población a la hora de elegir candidatos que luego deben soportar por cinco años en funciones.

 

Muestra fehacientemente algo que cada vez causa mayor preocupación en los ciudadanos,   que pone en peligro, inclusive,  toda la estructura democrática y el estado de derecho de la nación, la injerencia de los grupos mafiosos en el manejo de la cosa publica. Los todopoderosos del narcotráfico y otras actividades clandestinas conexas, ya no solamente se dedican a sobornar o solventar campañas políticas de candidatos, que actúan como sus mandaderos,  sino se erigen ellos mismos en candidatos, ganando elecciones en sus comunidades, erigiéndose en autoridades legalmente constituidas y teniendo territorio liberado para llevar adelante sus turbios negocios, poniendo en peligro la viabilidad futura de nuestra nación.

 

Esta situación que vivimos en algunas comunidades vinculadas al narcotráfico, principalmente en las zonas fronterizas,  es similar a   experiencias  que padecieron países  latinoamericanos amigos que desde décadas vienen librando combates  de gran intensidad con los grupos marginales, carteles del narcotráfico, grupos guerrilleros, etc., como Colombia y México, con pronostico incierto con relación a la suerte final de la guerra, pero eso si, con saldo trágico de miles de personas muertas y heridas por la barbará e irracional violencia que depara estos grupos en sus desplazamientos. El origen  es igual, baja calidad de las instituciones democráticas, venalidad e incapacidad de gestión  de autoridades, injusticia y  el estado de marginalidad de poblaciones empobrecidas, donde aparece como salvador  la presencia mesiánica de personajes violentos y autoritarios que se erigen en caudillos  para gobernar sin ley y fuera de toda racionalidad.

LAS CALLES Y LA DEMOCRACIA

  • por Benjamín Fernández Bogado

La asonada popular que terminó con los gobiernos de Túnez y Egipto amenazando con llevarse a otros sátrapas del autoritario mundo árabe, se ha querido reducirlo en su análisis formal a un triunfo de internet y no a la búsqueda natural del ser humano: la libertad. La misma que muchos gobiernos procuran desde el poder evitar que se convierta en el factor que genere respuestas al desempleo, la inseguridad y la incertidumbre factores agravados ,no nuevos, de estos tiempos de cambios. No es casualidad que la “democracia” venezolana sea tan criminal y secuestradora de sus habitantes que hoy ese país tenga los números más altos de violencia en el mundo. No es porque vivimos tiempos de cambios heredados de gobiernos incompetentes solamente, sino porque los nuevos gobernantes no han sabido promover en libertad y democracia el debate que permita buscar salidas negociadas que no signifiquen concesiones ni a la “burguesía” ni “a los traidores de la patria” sino finalmente la posibilidad de que el sector popular-la víctima propiciatoria de esta violencia- tenga empleo y viva mejor.

 

Los tiempos de los precios altos del petróleo no significaran de nuevo mejores posibilidades para los millones de latinoamericanos cuyos estados tienen en abundancia un producto energético clave para el desarrollo. Por el contrario, veremos como esa riqueza terminará dilapidada en gestos y actitudes falsamente heroicas y de cuestionable valor solidario haciendo que su población no solo siga siendo pobre si no que continúe matándose en sus calles.

 

Estos mismos escenarios ,en países de instituciones frágiles o inexistentes, han tenido que saldarse con manifestaciones callejeras que terminaron con decenas de muertos y con bombardeos como el de Gadafi contra su pueblo en plena ciudad de Trípoli. Lo que no logran entender los gobernantes autoritarios, aquellos para quienes el diálogo democrático no es posible y la libertad es solo una conquista “burguesa” , es que si no logran establecer una conversación en el marco de instituciones pluralistas, no quedará otro espacio que la lucha callejera o las manifestaciones en las plazas públicas que solo podrán se aplacadas a fuego y palos.

 

La lección de los países árabes de quienes tenemos una herencia mayor que la que reconocemos en público, es valorar la democracia como proceso de construcción colectiva que permita alcanzar mejores niveles de vida y entender al mismo tiempo que la libertad es una condición natural del ser humano que no la saca ni la otorga ningún gobierno de ocasión.

 

Hay que fortalecer el sistema democrático y eso significa practicar la tolerancia, el respeto y la promoción de valores de quienes ocasionalmente no pueden coincidir con nuestras ideas. Para lo otro solo queda asomarnos a la ventana del mundo árabe.

(Artículo publicado en el diario “El comercio” de Quito-Ecuador el miércoles 23 de febrero de 2011)

ENCUESTAS

 

Andrés Granje

La guerra de las encuestas, denomina la gente a la cíclica y abundante mediciones de diferentes consultoras publicadas sobre la ubicación que lograran  los candidatos y partidos  políticos en etapas eleccionarias, en Paraguay, desde hace tres o cuatro lustros comenzó a implementarse de manera casi sistemática el mecanismo. En esencia la encuesta es buena para todas las partes, por el muestreo se  adelanta el posible comportamiento del publico elector en las urnas, a los potenciales votantes le permite conocer cual es la tendencia y a los candidatos y movimientos saber en que deben mejorar para tentar con mas suerte cambiar la cuota de crédito que su figura depara en los electores, en el caso de los que van abajo y mantener o acrecentar posiciones a los que encabezan la preferencia.

La encuesta política no es infalible, tiene un margen de error calculable, pero no es chapucería, es una ciencia practicada por sociólogos que  realizan las consultas con preguntas pertinentes para tener la radiografía exacta del momento de la medición, Alguna vez nos explicaba un sociólogo como funcionaba y su lógica es indestructible, comparaba  las encuestas con las pruebas que se hacen para saber si el agua  contenida en un bidón, o la leche de un tanque, que grado de potabilidad  tienen, me decía el amigo que no es preciso beberse o analizar todo el contenido del tanque o del bidón para saber si son potables, basta solamente tomar muestras y realizar las pruebas, el resultado en casi el cien por ciento de los casos reflejará la calidad del total del producto, así funciona o debiera funcionar las encuestas en cualquier parte, menos en Paraguay.

 

Lamentablemente en el país demasiadas encuestadoras tienen mas un compromiso con los que pagan la encuesta y no con la opinión publica que consumen la información, los candidatos que les pagan  inmersos en la lucha electoral pierden contacto con la realidad y lo único que anhelan es encontrar cifras y números que respalden sus ansias de ganar elecciones, aunque las cifras que compran intuyen no reflejan la realidad del momento. Otros sabiendo la verdad hacen publicar datos falsos, con el deseo de incidir artificiosamente a torcer la voluntad popular por medio del ardid  de decir que están primeros.

 

Es lo que pasa con las encuestas sobre preferencia de candidatos en el Partido Colorado donde entre encuestas y encuestas hay una diferencia de 30 puntos, lo que parece una enormidad que rebasa la ciencia, no puede en un mismo  universo , todos son colorados, existir tanta disparidad, alguien metió la mano para falsear datos y es lamentable. Podrán argumentar que el tiempo dirá cual de las encuestadoras es la creíble y se acerca a los guarismos finales. Sin embargo estas irresponsabilidades hacen  crecer la percepción de la ciudadanía que las encuestas realizadas en el país no son confiables porque sus responsables manipulan ingredientes para tener un resultado amañado. Ante todo esto decimos a los afiliados colorados que no se dejen impresionar por los números y lo que indica las encuestas y que vayan tranquilos a votar por sus preferidos a conciencia el día de las elecciones.

 

 

¡¡DELINCUENTES!!

 

por Jorge Rubiani

La existencia de planilleros en la Justicia Electoral es un baldón inexcusable para todo el país. Y una muestra de que los altos niveles de corrupción manchan todo el sistema democrático paraguayo. Una prueba irrefutable de los más vergonzantes hábitos en que han incurrido los partidos y sus internas en la dirección de las políticas públicas y especialmente en los procesos electorales. ¡Verdaderamente indignante! Pero más allá del escándalo, indigna todavía más la justificación con la que connotados exponentes de nuestros partidos tradicionales pretenden arropar la perversión.   

“Yo tengo recomendados, pero no son futbolistas”, dijo alguno. Otro admitió que se limitó “a cumplir con el cupo que le dieron”. Pero -agregó sin rubor - “son todas personas idóneas”. ¿Quién dijo que fueran idóneas? Si admitieron el procedimiento vergonzoso, ilegítimo e ilegal, ya no lo son. Otro más, de mentalidad corrupta como pocas, declaró que gracias a ese sueldo algunos paraguayos no son arrojados a la calle; que el procedimiento ha evitado que “compatriotas mal acusados de planilleros se convirtieran en ladrones”.  ¡Lamentable! Como lamentable es que haya periodistas que escuchan estos indecorosos argumentos... y no digan nada. Porque ante semejantes despropósitos, por la misma responsabilidad ciudadana que nos incumbe a todos, deberían espetarles a sus circunstanciales interlocutores que los autores de semejantes delitos ¡SON UNA CATERVA DE LADRONES! Delincuentes de la peor especie, porque además de cobrar un dinero que no les corresponde, le roban al país.   

 

Que por culpa de ellos, y para poner el dedo solo en las llagas más dolorosas del Paraguay, muchos niños dan clase bajo los árboles. Por culpa de estos ladrones, los maestros no tienen un salario digno. Estos planilleros y sus mentores hacen que en los hospitales públicos no haya equipos, ni medicamentos, ni camas, ni servicios. Por culpa de estos delincuentes y los de su misma calaña: los que les consiguieron el puesto en pago por sus conciencias y sus votos, todavía tenemos campesinos sin tierra, jóvenes sin futuro, obreros sin trabajo o mal pagados en un Paraguay que agoniza debajo de las estimulantes estadísticas macroeconómicas. Por culpa de estos badulaques, Elías Cáceres, un joven paraguayo con el mismo coeficiente intelectual que Albert Einstein, Charles Darwin y Bill Gates, tiene que apelar a la generosidad de sus vecinos que organizaron una pollada para pagarle sus estudios. ¡¡Lamentable y denigrante!!  

 

Me inclino avergonzado ante la memoria de José Dejesús Martínez, un joven de 21 años que, herido en Estero Bellaco, pidió morir con los suyos en Tuyutí; de José de la Cruz Ayala, joven idealista y mártir; de Blas Garay, el que nos espetara su “A pasado de glorias, presente de ignominia”; de los cadetes Pastor Pando y Carlos Sisa, quienes con sus 16 adolescentes años ofrendaron sus vidas en la reconquista de Boquerón. Me avergüenzo ante la memoria de Eligio Ayala, que fue a la tumba desde una casa alquilada después de haber sido ministro de Hacienda y Presidente de la República, porque al momento en que sus restos sean trasladados al Panteón Nacional serán manoseados por quienes justifican estas trapisondas. Me inclino, contrito y reverente, ante la memoria de tantos dignos paraguayos que dieron su vida por que tengamos esta democracia que es un FRAUDE, porque no nos ha permitido consagrar a los mejores en los más altos cargos de la república. Y porque ha reducido la constitucional exigencia de la idoneidad y la honra al reparto de cuotas, cargos y prebendas. Fraude que ha sido displicente, indolente e irresponsable para corregir y castigar los males que preanunciaban esta debacle.   

 

Y más que la vergüenza, asumo la certeza de que, por la simple ley de los promedios, este mal “descubierto” casi por casualidad bajo la sucia alfombra de la Justicia Electoral, esconde los mismos males que retozan impunes en la mayoría de los estamentos del Estado Nacional. ¡Pobre Paraguay!

 

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Estoy de acuerdo con usted, pero ojala emplearamos esa misma energia para exigir un Justicia en serio. La impunidad es bárbara, robos, asaltos, crimenes por robar un celular, polibandi, miembros de la Corte atornillados, magnicidio con sus matones metidos a candidatos presideciables, narcos liberados por ese código procesal penal que es un verguenza, pero hacemos mas escándalo por unos planilleros sinverguenza. Es que lo groso ya no nos asusta de tan cotidiano que es. Pobre Paraguay como diría Blás Garay A. ¡Cambalache siglo XXI!

 

 

 

EL CONGRESO DEBE SER INFLEXIBLE EN EL CONTROL DE LOS INTERESES NACIONALES

 

Apenas meses después de que el Paraguay recuperara su soberanía sobre el Chaco Boreal, o Villa Occidental, arrebatada por la fuerza por la Argentina tras la Guerra de la Triple Alianza y devuelta a él por el justiciero Laudo Hayes, el 15 de octubre de 1879, el canciller nacional, José Segundo Decoud, y el ministro plenipotenciario de Bolivia acreditado ante el Gobierno paraguayo, doctor Antonio Quijarro, firmaron un Tratado de Límites, Comercio y Amistad por el cual nuestro país cedía a Bolivia más de la mitad de lo que actualmente constituye el territorio paraguayo del Chaco.   

El límite convenido fue el paralelo geográfico que, partiendo de la desembocadura del río Apa en el río Paraguay, fuera en derechura hacia el oeste hasta interceptar el río Pilcomayo. Por suerte para nuestra nación, el Congreso paraguayo se negó a prestar su acuerdo al inicuo tratado, pese a la fuerte presión ejercida a favor del mismo por el presidente de la República, Cándido Bareiro, invocando supuestas ventajas económicas que el acuerdo propiciaba para el país. Retrotrayendo a nuestros días esa vil tentativa de alta traición a la patria por parte del Presidente y su canciller, comprobamos que, de haberse ella concretado, la actual ciudad de Mariscal Estigarribia estaría hoy localizada en territorio boliviano.   

 

Pese a haber pasado casi desapercibida en su momento, a causa de la inestabilidad política y las tribulaciones propias de la gran tragedia que como secuela de la guerra la nación sobrellevaba en ese tiempo, la valentía moral de esa pléyade de legisladores paraguayos ha pasado a la historia como un ejemplar testimonio de patriotismo, digno de emulación por parte de quienes hoy tienen el privilegio y la responsabilidad de representar al pueblo en el Gobierno.   

 

La lección de heroísmo civil legada por el honorable y patriótico Congreso de la Nación paraguaya de 1879 debiera servir, si no como fuente de inspiración, al menos como faro de advertencia para quienes en el presente fungen como senadores y diputados de la nación, para defender con firmeza los intereses nacionales cuantas veces constaten que el Poder Ejecutivo –responsable de las relaciones exteriores de la República– da señales de debilidad en el manejo de los mismos frente a ambiciones foráneas, tal como ha sucedido en el pasado y está sucediendo actualmente bajo el gobierno del presidente Fernando Lugo en cuanto a la defensa de nuestros intereses en las usinas binacionales de Itaipú y Yacyretá, así como con relación a las recurrentes trabas a nuestro comercio exterior por parte de nuestros socios en dichos emprendimientos energéticos.   

 

Desde hace más de tres décadas, Brasil y Argentina vienen apropiándose indebidamente de la mayor parte de la energía eléctrica que le corresponde al Paraguay en ambas usinas, merced a la codicia personal y a la falta de patriotismo de los gobernantes paraguayos que se han sucedido en dicho lapso, y a la obsecuencia y venalidad de los altos funcionarios paraguayos, que vergonzosamente han aportado su complicidad para la consumación del delito de traición a la patria, entregando a nuestros taimados socios el control discrecional de las hidroeléctricas binacionales y de los beneficios económicos devengados.   

 

Si tuviéramos que pasar revista a la galería de émulos del entreguista presidente Cándido Bareiro, encabezaría la misma el extinto dictador Alfredo Stroessner, precursor y máximo responsable de la entrega de nuestra soberanía energética en Itaipú y Yacyretá. Le seguiría Andrés Rodríguez, por las célebres Notas Reversales suscritas con el Gobierno argentino en enero de 1992, la más lesiva de las cuales afortunadamente no fue aprobada por el Congreso paraguayo. A seguir, Juan Carlos Wasmosy, quien aceptó la deuda espuria de Itaipú de más de 4.000 millones de dólares, cargándola a espaldas del pueblo paraguayo para que la paguen las generaciones presentes y futuras. Vendría luego Nicanor Duarte Frutos, quien suscribió con el Gobierno argentino el acuerdo conocido como “Plan de Terminación de Yacyretá” (PTY): un retoque cosmético de la Nota Reversal de 1992, que a toda costa el Presidente trató de hacer aprobar por el Parlamento, felizmente sin éxito. Cerrando la galería de los ilustres vendepatrias debiera estar el presidente del CAMBIO, Fernando Lugo, quien luego de prometer al pueblo la recuperación de la soberanía energética para que lo vote, terminó aceptando, a cambio de meras promesas, el statu quo legalizado por sus predecesores, tanto en Itaipú como en Yacyretá. Como broche de oro de su desconsideración e impostura, no tuvo miramientos para autorizar la elevación del nivel del embalse de la represa de Yacyretá a la cota 83 msnm., inundando vastos sectores desprotegidos de la ciudad de Encarnación, con lo que los humildes pobladores de tales áreas tuvieron que correr del agua como hormigas.   

 

En algún recuadro de la galería de los entregadores de nuestra soberanía energética en Itaipú y Yacyretá no debieran faltar los ciudadanos que fungieron como lacayos del dictador Stroessner y sus sucesores en la consumación, por ineptitud o corrupción, de la vil entrega de los intereses superiores de la Patria: Enzo Debernardi, principal negociador de los tratados de Itaipú y Yacyretá; los procesadores de las fatídicas Notas Reversales de 1992 sobre Yacyretá; Miguel Fulgencio “Kencho” Rodríguez, como presidente de la ANDE fue principal cómplice de Wasmosy en la aceptación de la “deuda espuria” de Itaipú; Angel María Recalde y Paul Sarubbi, los gestores del “Plan de Terminación de Yacyretá”, entre otros.   

 

Finalmente, no deja de ser una ironía el retorno de algunos protagonistas de ese pasado nefasto a altas funciones públicas que tienen que ver con las usinas hidroeléctricas binacionales, habida cuenta del flaco favor que han hecho a los intereses nacionales en el pasado. Se trata de los ingenieros Ricardo Canese y Miguel Fulgencio “Kencho” Rodríguez, cuyos desempeños en el cuidado de los intereses paraguayos en las usinas binacionales difícilmente vayan a ser ahora mejores que los cumplidos con anterioridad en altos cargos del sector energético nacional.   

 

Para poner coto a esta imparable ola de fraude y menoscabo de la soberanía paraguaya, es preciso que el Congreso recupere y reivindique su vocación histórica en defensa de los intereses nacionales, tal como lo hizo en otro tiempo ante quienes se disponían a entregar el territorio de nuestro país a los vecinos del norte. Hoy más que nunca, los legisladores deben demostrar su espíritu de patriotismo, reclamando cuentas al Poder Ejecutivo por el deplorable manejo que viene haciendo de los temas más sensibles de nuestra agenda energética con nuestros poderosos vecinos. Haciéndolo, demostrarán a la ciudadanía el lugar preponderante que el Poder Legislativo debe ocupar en el proceso de consolidación de nuestra democracia.

http://www.abc.com.py/nota/el-congreso-debe-ser-inflexible-en-el-control-de-los-intereses-nacionales-5682/

MURALES POLÍTICOS

Andrés Granje.

Ahora son los colorados, antes eran los liberales, en fin todos los partidos políticos incluidos los progresistas y minoritarios, tienen por costumbre embadurnar murallas y hasta paredes de viviendas y edificios con siglas y nombres de candidatos y movimientos cuando se acercan las elecciones internas o las nacionales y esta mal, es una polución visual de tan mal gusto y brinda una imagen desaliñada de las ciudades que hubiera sido preferible evitarlas  o morigerarlas. Pueden argumentar  a favor diciendo que es señal de la libertad política que existe en el país o que es la forma mas barata de hacer propaganda política aparte de dar trabajos a changarines y sub ocupados, barata, quizás para los candidatos pero elevada para los frentistas, que luego corren con los gastos de repintado.

Peor aun,  en la actualidad se fue perfeccionando la técnica de los murales, que si antes eran unas líneas apuradas de pintura a la cal o con aerosol al estilo grafitis, ahora utilizan pinturas indelebles, hechos por letristas y ocupan un espacio mucho mayor, existen murales que miden mas de treinta metros de largo, con lo cual la procacidad y el mal gusto se amplifican, aparte, son tantos candidatos y están casi superpuestos , que prácticamente ya no causan  impacto  en los votantes, la gente pasa sin prestarle mucha atención, como si ya formara parte de la panorámica  nunca muy agradable de las ciudades. No estamos hablando de los carteles publicitarios que se erigen en diversos puntos de las ciudades, sino a las pintatas de murallas y paredes.

 

Creemos que es el momento en que todos los candidatos y partidos políticos deben  ponerse de acuerdo para armonizar sistemas publicitarios que no riñan con la estética visual, hoy día los viandantes renieguen de las elecciones y de los sucesos preelectorales y los ven como  acontecimientos perturbadores de la paz publica y de la tranquilidad ciudadana y no como debieran  de verlos, una fiesta cívica donde se eligen responsablemente a los mas aptos para dirigir los destinos de la patria o de un partido político en particular. Tiene que existir métodos más creativos para destacar virtudes y resaltar personajes que los adefesios  que nos presentan como propagandas electorales.

 

Aunque muchos no lo analicen desde esta óptica, la exagerada propagación visual de los esperpentos mencionados, en el fondo refleja el poco respeto y la baja estima en que tienen los políticos a sus potenciales votantes, pues creen que estas leyendas coloridas es suficiente para convencerlos a votar o que es el método ideal para comunicarse con el electorado, en realidad lo único que indica es la bajísima intensidad de nuestras convicciones cívicas, el  nivel de lo que entendemos por democracia y la fragilidad o inexistencia de proyectos y propuestas de los candidatos. Además el tema de fondo,  quienes  se responsabilizan  de la limpieza y el aseo de los espacios públicos pasadas las elecciones.

 

 

 

LACOGNATA PERCIBE DOS REMUNERACIONES Y VIOLA LA LEY DE LA FUNCIÓN PÚBLICA

Mientras el Ejecutivo recorta el 19 por ciento del dinero que el presupuesto de gastos de 2011 destina a los entes descentralizados y el 3 por ciento del que está asignado a las instituciones que dependen de él, siguen dándose molestas incoherencias en relación a esa medida. Una de ellas es la del canciller Héctor Lacognata quien obtiene ingresos de Itaipú y la Cancillería. Sus "explicaciones" son insuficientes.

La ingeniería de la violación de las leyes a nivel de Administración Pública encuentra respuestas para todos los casos. Hecha la ley, hecha la trampa. Nunca faltan dictámenes favorables a las transgresiones. Los que ofician como jueces y partes se encargan no solo de encontrar la manera "legal" de pasar por encima de las normas, sino que -cuando las circunstancias lo requieren- se encargan de justificar las transgresiones. 

El canciller Lacognata insiste en que al cobrar en Itaipú y en el Ministerio de Relaciones Exteriores no viola ninguna norma. Para avalar su posición exhibe dictámenes de los organismos del Estado a los que atañe su situación. 

No obstante, el ministro de Relaciones Exteriores sí viola la Ley 1.626 de la Función Pública. Para salvaguardar la "legalidad" total de los 70 millones que percibe mensualmente -59 millones de guaraníes de Itaipú; 11 millones de la Cancillería- alega que no cobra su sueldo de 5 millones como canciller. 

En el cuestionamiento a su actitud -avalada por el presidente de la República Fernando Lugo- no hay un error de concepto. Es muy claro que él optó por lo más jugoso en materia salarial. Hasta allí, todo bien. No renunció, sin embargo, a sus ingresos provenientes de gastos de representación, bonificaciones y gratificaciones de la Cancillería. 

La ley en la materia es muy clara: prohíbe al funcionario "percibir dos o más remuneraciones de organismos o entidades del Estado". Dice "remuneraciones", no salario. Y según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española remuneración es una retribución, es decir "recompensa o pago por algo".

El espíritu de la ley es que nadie reciba perciba "dos o más remuneraciones" bajo ningún concepto. Ni siquiera el que se disfrazare de legalidad al amparo de dictámenes que no hacen más que reflejar una complicidad corporativa. 

Es obvio que para mantener las apariencias, Lacognata no percibe sueldo de la Cancillería. No hace, sin embargo, lo mismo en relación a las remuneraciones que recibe de esa institución.

Aquí ni siquiera se menciona el lado ético del tema. Por esa vía, la situación empeora significativamente. El presidente Lugo había prometido ejercer el poder de manera diferente a la forma en que lo hicieron los colorados a lo largo de 60 años.

En cualquier país del mundo donde los funcionarios públicos tienen conciencia de la crisis que requiere sacrificios, los de alto rango son los primeros en renunciar a una porción de sus haberes. Aquí el Ejecutivo recorta los desembolsos de este año, pero permite que situaciones de esta naturaleza se sigan manteniendo para empañar su imagen.

Si Lacognata quiere ceñirse a la ley, debe renunciar a su remuneración en la Cancillería. Al fin de cuentas, en el monto que gana en Itaipú hay ya más de tres gastos de representación, bonificaciones y gratificaciones.

http://www.ultimahora.com/notas/404160-Lacognata-percibe-dos-remuneraciones-y-viola-la-Ley-de-la-Funcion-Publica