CIUDAD DE YPACARAI... CIUDAD DE LAS FOTOMULTAS... Y DE CONTROL DE RADARES... SERIA IMPORTANTE QUE TAMBIEN CONTROLEN ESTO.... BASTA DE INCOHERENCIAS... LOS MOTOCICLISTAS DE LA CIUDAD PASAN LOS SEMAFOROS SIN PROBLEMAS... PERO PARA LOS POLITICOS SON VOTOS ... NO PERSONAS.
La política es una actividad humana. No podemos esperar que esté exenta de defectos. Y si esos humanos son paraguayos, mucho menos. Esto no justifica, obviamente, que algunos políticos cambien de postura como de calzoncillos. Pero tampoco se puede esperar eternamente que se den todas las condiciones ideales y perfectas para tomar decisiones que pueden resultar beneficiosas para la mayoría.
En estos días, algunos dirigentes colorados han puesto de manifiesto su extremo pragmatismo, que a algunos les puede ya sonar a hipocresía. Como sea. Asistimos al espectáculo de algunas alianzas entre líderes republicanos que hasta hace poco tiempo se trataban de lo peor. Cuestiones de la coyuntura y de la necesidad que, como todos saben, tiene cara de hereje.
Para no pensar mal, digamos que los dos sectores colorados que se perfilan para disputar duramente las internas están seguros de que lo que hacen es para “salvar” al partido y, de paso, solamente de paso, para salvarse ellos mismos. Esto último es un detalle. Lo cierto es que algunos colorados creen que en esta circunstancia histórica está en juego el futuro de su centenario partido, cuestión que los hace dejar de lado diferencias, enojos y resentimientos. Inclusive, llevó a algunos a pedir perdón por errores pasados. A lo mejor, no les resulte a todos creíble. Pero, como argumento para buscar la unidad, no es descabellado.
Por otra parte, la dirigencia de Patria Querida ha tomado, no hace mucho, una decisión basada, presuntamente, en cuestiones de principios, en contra del cuoteo político partidario para llenar vacancias en algunas instituciones. El temor de los patriaqueridistas era, aparentemente, quedar involucrados en el pacto líbero-oviedista porque eso afectaría “su imagen” (no se sabe si se referían a la imagen de ellos ante la ciudadanía o de la que ellos tienen de sí mismos).
Lo notable es que a los de Patria Querida se les planteaba en la Cámara de Senadores que eligieran de la lista de 60 postulantes para la Contraloría General de la República a los tres que considerasen los más aptos, capaces, honestos, mejores. No quedaban obligados a votar por Modesto Monges para la Justicia Electoral ni a los candidatos a la Corte fijados por oficialistas y oviedistas. Por una presunta lesión a su imagen y principios, se perdieron ellos –y la ciudadanía también– de tener buenos candidatos para la Contraloría. ¿Algún elector o simpatizante de su partido se hubiera molestado? Tal vez. Nunca se puede conformar a todos. En eso consisten las decisiones.
Estoy medio seguro de que si la dirigencia política francesa no hubiera actuado en 1789, esperando el momento perfecto para hacer su revolución, en este momento seguiríamos en el mundo con monarquía absoluta.
Ni el extremo pragmatismo que quiera justificar lo injustificable ni un principismo fanático que impida manejarse con acciones concretas en el enmarañado mundo político. Como se suele decir, los extremos no son buenos.
Ya lo había anunciado antes. Ahora llegó el momento de llevarlo a la práctica. Evo Morales se dispone a “descolonizar” la educación en Bolivia. Los postulados son los que se exigen en este tipo de decisiones, ya que proponen una “educación laica, descolonizadora, revolucionaria, antiimperialista” y orientada “a la reafirmación cultural de su mayoría indígena”.
La educación laica no es ninguna novedad, ya que es la que se aplica en muchos países, comenzando por los Estados Unidos de Norteamérica y aquí en España, aunque con numerosos problemas, por las contradicciones que se dan entre un Estado laico, de acuerdo a la Constitución, y por las relaciones que se mantienen, a nivel oficial, con la Iglesia.
En la acera opuesta se alinean los Estados teocráticos, como es el caso de la mayoría de los países musulmanes, donde incluso la justicia está controlada por la religión, pues la palabra definitiva la tienen los sacerdotes.
En Bolivia la enseñanza laica no será una alfombra de rosas, ya que la ley alentada por Morales señala que la religión católica dejará de ser de enseñanza obligatoria en la escuela pública, pero se “garantiza la espiritualidad de las naciones indígenas”. Así que el señor Morales tendrá que explicarnos su concepción de lo “laico” cada vez que asiste a las ceremonias indígenas en que rezan a sus divinidades, realizan ritos para agradecer a la “Pacha Mama” (la Tierra) y se entierran fetos de llamas para atraer la prosperidad y felicidad sobre ese sitio. Laico no significa desprenderse de la religión católica, significa desprenderse de “todas” las religiones, incluso las religiones indígenas.
Evo Morales explicó que lo que se pretende es la nueva educación “ya no sea alienada, subordinada ni sometida, sino revolucionaria, descolonizadora y libertadora”. No se puede negar que el señor presidente tiene un vocabulario muy rico. O quizá un diccionario de seudónimos muy bueno. Lo que no nos explica es cuáles serán los caminos que se seguirán en este intento de “descolonizar” la educación en su país. O bien, qué se entiende por colonialismo en este caso. Sobre todo en un mundo globalizado del que tal vez quiera desprenderse.
Por ejemplo, ¿qué estudiarán los niños y los jóvenes bolivianos? ¿Aprenderán la concepción científica del universo, o, por el contrario, se indagará en la cosmovisión de las diferentes etnias (creo que son unas cuarenta) que pueblan el territorio boliviano? ¿Se estudiarán geometría y el teorema de Pitágoras o se lo ignorará porque era griego? ¿Se estudiarán matemáticas y álgebra por más que procedan de los árabes? ¿Se estudiarán el descubrimiento de América y el papel que desempeñó Cristóbal Colón en sus cuatro viajes? ¿Se lo estudiará a Simón Bolívar (de cuyo apellido viene el propio nombre del país) a pesar de sus ideas monárquicas y de su profunda admiración por el sistema político norteamericano? Algo habrá que hacer para limpiar el nombre del “Libertador” de su pecadillo imperialista.
Ni hablar del problema del idioma. Morales afirma que “la educación debe comenzar en lengua materna y su uso se mantendrá en todos los aspectos de su formación”. Lo que se calla es que en Bolivia existen treinta y tres idiomas oficiales. Por eso Morales ha dicho que se trata de educación de la vida y en la vida para vivir bien, que desarrolla una formación integral, promueve la realización de la identidad, afectividad, espiritualidad y subjetividad de las personas y comunidades”. Y el ministro de Educación, Roberto Aguilar, declaró que “es una educación para vivir en armonía con la naturaleza y en comunidad entre los seres humanos”... siempre y cuando no sean rubios, de ojos azules y hablen inglés, porque de seguro son enviados por el “imperio norteamericano”.
De la peor especie. Es la que se verifica en la Argentina actual con la toma de predios públicos y privados con la derivación de enfrentamientos de ciudadanos abandonados por el Estado. O, peor, alentados por la desidia e irresponsabilidad de los gobernantes. Es cierto que en las imágenes difundidas no se ha visto el uso de armas de guerra ni estrategias de tipo militar..., pero es una guerra. Y se la ha visto con todos sus molestos y escabrosos detalles. Lucha a muerte entre seres marginalizados y, en medio de ellos, terciando en la violencia desatada, las “fuerzas del orden”. Casi siempre para agravarla, pues hace ya mucho tiempo que no tienen idea del “orden” que deben guardar. Todo, en una sociedad también dividida en el juzgamiento de los hechos. Desguarnecida y desorientada, que ni siquiera nota las diferencias entre actuar al amparo de la ley o fuera de ella; cuyos componentes, desconfiados de las instituciones y defraudados por la clase política, olvidan su sentido de responsabilidad comunitaria y deciden operar en barras bravas o “grupos de presión” para el supremo esfuerzo de sobrevivir. Objetivo que para algunos se deriva en la obtención de dinero, la fugaz notoriedad o, simplemente, el uso de la agresión por la agresión misma. Para otros, el acceso a una “vivienda digna” o un pedazo de tierra que los aleje –a como dé lugar– de los ghetos miserables en los que se hunden sin remedio; en los que medra el hampa más salvaje y el “paco” es más popular que la leche. Donde la mejor posibilidad que tiene un niño o muchacho de llegar a adulto es vivir bajo “la custodia” de una de las bandas que “gobiernan” estos infiernos.
Dos décadas atrás, ante los embriones de los problemas que hoy explotan, Oscar Muiño, periodista argentino, había escrito: “La defección del Estado como árbitro convierte a la sociedad en jungla. No es gratuita esa defección. Es gravosa en padecimientos humanos, en vidas”. En otro reportaje, Jeremy Rifkin, palabras más, palabras menos, decía que el fin del mundo –si este llegara a concretarse– no sería por las causas que imaginamos desde siempre: un accidente nuclear, el impacto de un meteorito sobre el planeta..., sino por una más cercana y terrible: será “el día en que los desheredados de la tierra salgan a la calle a reclamar lo que otros tengan, lo que piensen que les pertenece o se los hemos quitado”. “Entonces –remataba el intelectual norteamericano– una marea humana de desposeídos, inmensa e incontenible, arrasará con todo y con todos...”. El que piense que esto es una fantasía cinematográfica debería estar informado de que el fenómeno ya ha tenido “ensayos generales” en distintas partes del mundo. Y en el Paraguay, también...
Es una de las razones por las que los paraguayos debiéramos preocuparnos por los problemas que afrontan los argentinos, especialmente porque hemos desarrollado la extraña capacidad de repetirlos –además de empeorarlos– con perverso talento. Sin la posibilidad que tienen los del Plata para revertir algunos de los suyos; aunque su inveterado complejo de primer mundo les hace atribuir lo que hoy enfrentan a la inmigración descontrolada de bolivianos y paraguayos. Olvidando desde luego, que miles de argentinos penan por sobrevivir en alguna parte fuera de la Argentina. En sitios en los que, probablemente, también son discriminados.
En días recientes, las primeras planas de los diarios de Asunción mostraban hombres armados y los rostros cubiertos, ocupando un terreno privado con la pretensión de que el Estado lo adquiera para ellos. La sola exposición de la imagen y un breve repaso a la Constitución y las normas legales vigentes delatan una colección de delitos de acción penal pública. Ante el hecho, se imponen las preguntas: ¿Y nuestras “fuerzas del orden”? ¿En qué momento el Estado establecerá los límites entre lo correcto e incorrecto? ¿Entre lo legal e ilegal? ¿O estas son las formas que tenemos de armar nuestros propios “barras bravas” y “grupos de presión”? ... ¿Quiénes son sus mentores?
Debiéramos tener en cuenta que cuando la violencia es bendecida con la indolencia y la omisión de responsabilidades de los que tienen que enfrentarlas –con la legalidad y la protección de los derechos del colectivo desde luego– es de esperarse que suceda lo que viene sucediendo en nuestros países, ya con demasiada frecuencia. Tanto que, frente a la recurrente pregunta “¿de dónde viene la violencia?”, ya no se la puede justificar con la simple enunciación de causas que empiezan con la miseria o la falta de educación. Ya no puede decirse que es solo producto de la desesperanza o de la falta de oportunidades para todos... Porque la violencia de hoy se origina en la impunidad y en la inmunidad de la que se revisten algunos para desafiar la ley. Se debe a que los aparatos del Estado, especialmente el Poder Judicial, no cumplen con sus responsabilidades. Se debe a la persistente vigencia de funcionarios ineptos y corruptos. Al desprestigio del poder. A la mediocridad oficial que no da respuestas estructuradas a los problemas estructurales. La violencia se genera, finalmente, porque, en vez de radicar la democracia efectiva, hemos privilegiado la democracia electiva, cuya manifestación más grotesca es rentar a “operadores políticos” y “luchadores sociales”. O subsidiar partidos políticos, familias carenciadas, ONG o sindicatos, para que todos participen de la “fiesta”.
Se atribuye a Marcola, marginal entre marginales y uno de las capomafiosos de São Paulo, el siguiente análisis: “Hay una tercera cosa creciendo ahí afuera, cultivándose en la llama, educándose en el absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo alienígena escondido en las márgenes de la ciudad. Estamos delante de una especie de posmiseria que genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandos son una mutación de la especie social. Son hongos de un gran error sucio (...) Nosotros somos ayudados por la población de las favelas, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos globales. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros clientes. Ustedes nos olvidan... Así es como pasa la violencia”. Y este líder de marginales concluye dándose el lujo de apelar a Dante para graficar una apocalíptica realidad: “¡Perezcan todas las esperanzas! ... ¡Estamos todos en el infierno!
El nuevo intendente de Asunción y los nuevos miembros de la Junta Municipal deben pensar con urgencia alguna solución de fondo para el problema del Mercado 4. En estos días cercanos a las fiestas de fin de año, cuando miles de personas se vuelcan a hacer sus compras en este lugar, se puede notar con claridad el nivel del caos, del desorden, de la suciedad con que se maneja quizás el más importante centro comercial del país. Puestos de ventas que están instalados prácticamente en el medio de la calle, por donde atraviesan constantemente niños que venden frutas o carriteros o compradores, esquivando los vehículos y colectivos que apenas pueden pasar. Todo eso en medio de la mugre más insalubre, con agua servida y restos de vegetales, de comida, botellitas de plástico o cartones. En fin, un verdadero desastre.
Este no es un alegato en contra del Mercado 4, en lo más mínimo. Creo que el gobierno municipal y quizás el nacional también deberían hacer algo para ordenar un poco la situación y garantizar además las condiciones higiénicas más elementales.
Pienso que una primera medida, si de verdad existe la voluntad de hallar una solución de fondo, debe ser un censo de vendedores y comerciantes, los cuales deberían registrarse en algún tipo de padrón definitivo. Posteriormente, sobre la avenida Rodríguez de Francia, habría que cerrar definitivamente el tránsito entre las calles Perú y el inicio de Próceres de Mayo y habilitar vías alternativas en los costados del Mercado 4. Esa combinación de calle peatonal y tráfico vehicular que existe hoy en día es peligrosa y además retrasa mucho el desplazamiento de las personas. Con el cierre de esa parte de la avenida se ganará espacio para ubicar mejor a los vendedores, con puestos menos precarios y en condiciones de higiene más favorables.
Sería entonces un enorme centro comercial popular a cielo abierto, como suelen ser los mercados en todas partes del mundo. Incluso podría pensarse en una forma alternativa de transporte dentro de este tramo, como una suerte de tranvía. En fin, existen muchas posibilidades para encarar la situación, pero lo que es esencial es que las autoridades municipales tengan la voluntad auténtica de hacer cambios importantes para beneficio de toda la población, y no solamente de algunos pocos. Ganas de trabajar y creatividad es lo que falta para que nuestra ciudad se convierta en un hermoso lugar para vivir.
Yo como asuncena estoy dispuesta a colaborar con iniciativas de buena fe que busquen favorecer a la ciudad y a sus habitantes y no solamente parches que lo único que hacen es profundizar el problema y tornar todavía más difíciles las soluciones.
Los datos preliminares del Centro de Emergencias Médicas acerca de la cantidad de accidentados, lesionados y heridos durante los festejos de la Navidad son verdaderamente alentadores. Según los directivos de este centro asistencial, la reducción fue drástica: 50% menos con respecto al año 2009. Hacía mucho tiempo que no se registraba una disminución tan importante en las siempre terribles estadísticas de Emergencias Médicas. Como una muestra de este positivo panorama, los médicos de la institución señalaban que sorprendía comprobar que en las primeras horas de la mañana del 25 había bastantes camas y camillas disponibles, cuando lo habitual en fechas como ésta es la saturación y la sobrecarga de trabajo. Si bien las informaciones son todavía parciales –pues no engloban aún las cifras del fin de semana largo- hay razones para mantener el optimismo.
La explicación de esta excelente noticia no puede ser otra sino los estrictos e intensos controles en rutas, calles y avenidas de Asunción y el departamento Central, así como de otras importantes zonas del país. Se han instalado barreras prácticamente todos los días de diciembre, se detuvo a los infractores y a los conductores alcoholizados –sin importar su rango ni posición- y se aplicaron las multas tal cual lo establecen las leyes y normas. El resultado de estas acciones emprendidas por la Policía Caminera, la Fiscalía y la Policía Nacional –no siempre comprendidas o respaldadas por el conjunto de nuestra sociedad- se vio con toda claridad ayer. Ya sea por conciencia o por temor al alcotest y a la multa consecuente, lo cierto es que en la Nochebuena primó al menos un poco más la prudencia y la sensatez, con relación a años anteriores.
Esta sensible reducción del número de accidentados debe alentar aún más a las autoridades, ya que demuestra que los planes y medidas para lograr mejores índices de seguridad en las rutas y en la red vial están funcionando como se esperaba. Es el momento de ratificar la línea de trabajo adoptada y no bajar la guardia. En la presente temporada –la de mayor consumo de bebidas alcohólicas- quedan todavía por delante las celebraciones de Año Nuevo, las actividades veraniegas y, en algún tiempo más, los carnavales. La ciudadanía tiene que acostumbrarse a los controles, considerarlos como necesarios por el bien de todos. A la larga, las barreras y las campañas de concienciación concomitantes acabarán por forjar nuevos hábitos y conductas sociales, más responsables y menos peligrosas.
Para lograr esto es fundamental complementar los controles policiales y el alcotest con intensas campañas de difusión –en calles, medios de comunicación, centros comerciales e internet- a fin de que la población tome conciencia de las enormes pérdidas humanas y materiales que los problemas del tránsito acarrean a la sociedad. De igual forma, con miras a alcanzar objetivos a más largo plazo, es preciso incorporar la enseñanza de la seguridad vial en el sistema educativo formal. Ese es el camino para formar nuevas generaciones de conductores que tengan una comprensión más cabal de sus propios derechos y de los demás. A la luz de los negros y abultados números de muertes y de graves secuelas dejadas por los accidentes automovilísticos en el Paraguay, todos estos esfuerzos están plenamente justificados y constituyen elementales medidas de salud pública.
El plan de crear una red de escuchas telefónicas que permita al gobierno controlar el 90% de las llamadas que se producen entre teléfonos celulares, me parece absurdo y hasta raya lo inconcebible, cuando es de público conocimiento que el Ministerio del Interior cuenta con toda una pieza equipada de escuchas telefónicas que nunca se dejó de utilizar, más aún cuando se produjeron los famosos secuestros. En el caso Zavala, hace un año, la Policía, con apoyo de agentes colombianos, interceptaba llamadas, todo bajo autorización y supervisión judicial-fiscal.
Bien por Estados Unidos que se muestra reticente ante esta ambición del Estado paraguayo, al menos eso refleja la filtración de datos de Wikileaks. Ayer llegó a este diario una tarjeta del Ministerio del Interior con motivos de las fiestas de fin de Año, que señala: “toda persona tiene derecho a ser protegida en su libertad y en su seguridad”. Ellos lo dicen, todos debemos ser protegidos en “nuestra libertad”. Somos libres de expresar lo que pensamos y sabemos, tenemos derecho a la intimidad, a la inviolabilidad de las comunicaciones privadas, claro, excepto, cuando surjan elementos de sospechas contra una persona que cometa algún delito, pero siempre, reitero, bajo autorización judicial. Pero no por ello debemos ser controlados hasta con quiénes hablamos.
El derecho a la vida privada es un derecho humano, reconocido en forma universal por las Naciones Unidas. La privacidad se relaciona con el derecho de proteger cualquier intromisión.
El artículo 33 de la Carta Magna, sobre el Derecho a la Intimidad, recuerda que es inviolable la conducta de las personas, en tanto no afecte al orden público establecido en la ley o a los derechos de terceros, por lo que una autoridad pública no puede interferir una comunicación telefónica.
El gobierno tiene en sus planes, a través de los agentes de Inteligencia, “patrullar” permanentemente en la vida privada de casi todos los 6 millones de habitantes del país.
De producirse lo que pretende el gobierno, ¿qué seguridad podemos tener de que la información que obtengan en el monitoreo de las comunicaciones de que cumplirían con mantener en total reserva esos datos, tal como también establece la Constitución? El artículo 36 sostiene que además de que no se podrán interceptar las llamadas sin autorización judicial, deberá guardarse estricta reserva sobre aquello que no haga relación con los derechos, los deberes y garantías de lo investigado.
¿Y qué pasará con el secreto profesional, como los casos típicos de un abogado, que se comunica con su defendido, éste estando preso o prófugo; con un médico y un enfermero terminal, con un periodista y su informante, con un sicólogo y su paciente? Todos estos profesionales tienen la obligación legal de mantener en secreto ciertas informaciones del tipo confidencial.
¿Cuáles son las garantías que ofrece el gobierno, de que no se filtrarán las informaciones. Por más que se establezca un protocolo, entre la Policía, la Fiscalía y el Poder Judicial, por más que se determinen bajo juramento de secreto de Estado quienes “pincharán” los teléfonos, y peor aún, cuando se llegue a filtrar, porque se correrá ese riesgo, por más que se llegue a castigar a los responsables, cómo se reparará lo irreparable, el daño moral a una persona?
La victoria de Paraguaypor penales ante Japón, en Sudáfrica 2010, fue histórica porque el conjunto que dirige Martino llegó por primera vez a cuartos de final de un mundial. Pero también fue histórica porque determinó que haya cuatro países sudamericanos en esta instancia por primera vez en una copa del mundo: Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
Pero Europa, con sus acorazados, puso pronto las cosas en su sitio en cuartos, sobre todo con Alemania, que humilló a Argentina (4-0), en Ciudad del Cabo, demostrando que la defensa albiceleste no estaba a la altura de su ataque, mientras que España liquidó a Paraguay (1-0) en Johannesburgo y Holanda, se había deshecho de Brasilen Port Elizabeth (2-1), con lo que Uruguay se quedó como único representante sudamericano tras vencer a Ghana en los penales (4-2) después de que el partido terminara (1-1) y el equipo africano fallara un penal en el descuento de la prolongación.
Un milagro llamado Cabañas
El goleador paraguayo, Salvador Cabañas, recibió un impacto de arma de fuego, con orificio de entrada en la frente y sin orificio de salida. Los hechos ocurrieron, alrededor de las 5:30 horas del 25 de enero, en un bar del sur de la Ciudad de México, en el que el paraguayo se encontraba junto con unos amigos y su esposa, y en donde se inició una riña que culminó con una balacera.
Según declaraciones de testigos a las autoridades, José Jorge Balderas Garza, alias "El JJ", le criticó la falta de goles en el América y cuando Cabañas lo encaró, el agresor le disparó. Hasta el momento, el agresor sigue prófugo.
Lo que parecía una trajedia terminó siendo un milagro. Los partes médicos al 21 de abril confirmaban que Cabañas había recuperado un 95% de su forma física y un 70% en lo cognitivo. Cuatro meses después recibía el alta médica.
La bala sigue alojada en el lado derecho de su cráneo, por lo que perdió parte de su memoria y tiene disminuida la visión izquierda, aunque los médicos aseguran que esto es recuperable.
Mientras Paraguay se encamina a hacer del sector alimenticio el principal pilar de su economía, Bolivia importa cada vez más alimentos
Hace un par de días, en un discurso en el agro cochabambino, el presidente Evo Morales expresó su profunda admiración por el éxito económico paraguayo, puso especial énfasis en los extraordinarios resultados que el país vecino obtuvo en la producción de alimentos durante los últimos años y anunció su decisión de pedir asesoramiento para que nos enseñen a producir con eficiencia similar. “Voy a invitar a asesores técnicos del compañero Fernando Lugo, presidente del Paraguay, para que me orienten. No me avergüenza decir que nos orienten (para) compartir experiencias”, dijo.
“Ellos (los paraguayos) no tienen petróleo, no tienen estaño, no tienen gas (a diferencia de Bolivia) y ¿para cuánta gente han producido este año?: para 60 millones de personas. Están exportando alimento: soya, arroz y carne vacuna”, dijo Morales a sus oyentes al exponer los motivos de su entusiasmo con el “modelo paraguayo”.
No le faltan motivos al Mandatario boliviano para sentir admiración por los logros de esta nación vecina. Es que con el 9,7 por ciento de crecimiento de su Producto Interno Bruto Paraguay fue el país que más creció en toda la región latinoamericana y ésta, a su vez, la que más éxitos económicos tuvo a escala global durante el año que concluye. Mucho más justificado el afán de emulación de Morales si se considera que los logros a los que se refiere contrastan de manera notable con lo que ocurre en nuestro país, particularmente en lo que a la producción de alimentos se refiere.
Casi simultáneamente, mientras el presidente Morales compartía con sus bases campesinas esas reflexiones, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) hizo conocer, a través de un mensaje de fin de año, sus preocupaciones sobre el futuro de la economía nacional. Y también lo hizo resaltando la importancia de mejorar nuestra productividad y los representantes del sector empresarial coincidieron con el primer Mandatario al dirigir hacia la producción de alimentos su principal preocupación.
"Cada vez vamos a estar comiendo más alimentos importados y no alimentos producidos por manos bolivianas”, dijo en su mensaje el presidente de la CEPB y exhortó a las autoridades gubernamentales a que reflexionen sobre los factores que están ocasionando esa situación y asuman las medidas necesarias para revertir el continuo debilitamiento del aparato productivo nacional, especialmente en el rubro alimenticio.
Hasta ahí, las coincidencias entre el presidente Morales y los empresarios privados de nuestro país. Lamentablemente, éstas no son suficientes para aunar criterios sobre la mejor manera de revertir el debilitamiento del sector productivo nacional pues mientras uno considera que hace falta importar una fórmula de un vecino exitoso, en este caso Paraguay, los otros consideran que lo que hace falta es que el aparato gubernamental deje de interferir con las actividades productivas. Menos hostilidad hacia el sector, menos trabas de toda índole para producir y exportar serían, según su criterio, las medidas necesarias para que Bolivia mejore su capacidad productiva.
De otro modo, vaticinan, mientras Paraguay se encamina a hacer de la producción y exportación de alimentos el principal pilar de su economía, Bolivia tendrá que dedicar cada vez más recursos a la importación.
“Lo confuso se ha aclarado”, dice la socióloga refiriendose a las acciones de Lugo.
Pasó la borrachera electoral y las cosas en el gobierno de Fernando Lugo están mucho más claras. Es un gobierno “de tendencia neoliberal que favorece al agronegocio, con seguridad tipo Colombia”, nos dice Mariel Palau. La socióloga dice que el retiro del Partido Comunista es señal de mucho descontento en el “campo popular”.
“Lo confuso se ha ido aclarando”. Mariel Palau entiende que el alejamiento del Partido Comunista de las filas gubernistas es una muestra de que hay ya un análisis más maduro del rumbo que ha ido tomando el gobierno de Fernando Lugo. Sostiene que las primeras grandes expectativas que rodeaban al gobierno fueron desgranando por el lado de la derechización del proceso político y que muy pronto temas fundamentales de los sectores populares como la reforma agraria quedaron flotando en una extensa telaraña de justificaciones.
Ella cree que la primera señal emitida con fuerza por el PC es síntoma de un serio malestar de varias organizaciones sociales con dicho rumbo. A criterio de Palau, el gobierno de Fernando Lugo, “acorralado por la derecha parlamentaria y sus grandes voceros mediáticos”, fue tomando el rumbo exacto para configurar un gobierno de clara tendencia neoliberal.
“Se va desdibujando la imagen del progresismo. Yo creo que hubo demasiadas expectativas. Estas expectativas fueron fruto más de la frustración que de un proyecto claramente transformador”, sentencia.
Se va aclarando el panorama
Al criterio de la socióloga, este es el tiempo en que van quedando más claro el modelo de desarrollo, el modelo de seguridad y de intereses dentro del Gobierno.
“El modelo económico es neoliberal, favorece al agronegocio y fue forzando un estilo de seguridad tipo Colombia”, resuelve.
En este escenario, los movimientos campesinos, por ejemplo, vuelven a plantear que las luchas en las calles son imprescindibles porque el enredo institucional así lo exige.
“El desafío claro pasa por retomar las luchas populares, pasa también por retomar la bandera de la reforma agraria, campo en el que no hay avance y ahora ya casi no se habla del tema tierra o si se lo hace es de forma muy desdibujada, desordenada”, asegura.
Mariel Palau nos dice que las banderas sociales levantadas por el gobierno de Fernando Lugo han quedado en el limbo porque las acciones y las resoluciones más importantes “siempre fueron de centro a la derecha”, por más que en el discurso primero hayan sido centrales.
En cuanto a la izquierda y su participación en el proceso político, ella dice que no hay una sola izquierda y que no toda izquierda se sumó al proyecto abierto en las elecciones de abril de 2009. “Allí, por ejemplo, está el Partido de los Trabajadores, que desde un principio se presentó como oposición al gobierno de Fernando Lugo”, comenta.
Bastión de la derecha
En este período, Palau establece que el bastión de la derecha y sus grandes medios de comunicación fueron el Parlamento y tampoco cree que haya habido voluntad real por superar esta campaña establecida para cerrar cualquier posibilidad de que el gobierno vire a la izquierda. En ese juego, “la izquierda quedó bastante sometida. Ahora esos nudos se están desatando. Hay signos claros en diferentes sectores”.
Este cerco y la falta de voluntad real del gobierno de sostenerse “en el movimiento popular” ha hecho que finalmente se haya buscado “una gobernabililidad en el cuoteo, como en un mercado de cargos y prebendas”, nos dice en referencia a los acuerdos últimos establecidos en el Congreso.
Ella avizora un 2011 de acciones directas desde los movimientos organizados con agendas que no estén dictadas por el gobierno, “ni que sean solamente una respuesta ante la amenaza de golpe de la derecha”.
Ella cree que no es necesario que los partidos considerados de izquierda dejen los espacios institucionales, sino que es hora de separar las aguas: “De retomar la disputa en las calles, en las ocupaciones, más allá de las negociaciones políticas institucionales”. Porque, según ella, está demostrada la línea. “Cuando se negocia en espacios institucionales por tierra, vivienda, salarios y otras demandas, hay que acompañar todo esto con la movilización. No se puede sentar a negociar reforma agraria, por ejemplo, sin la gente movilizada. Solamente hay respuesta cuando la gente presiona y se moviliza”, expresó.
De presiones, negociación y movilización
“Cuando se negocia en espacios institucionales por tierra, vivienda, salarios y otras demandas hay que acompañar todo esto con la movilización”, nos dice la socióloga Mariel Palau, como tratando de prefigurar el rumbo que debieran tomar las fuerzas consideradas de izquierda en su relación y participación con y en el gobierno de Fernando Lugo.
Ella, muy cercana al movimiento campesino, sentencia: “No se puede sentar a negociar reforma agraria, por ejemplo, sin la gente movilizada. Solamente hay respuesta cuando la gente presiona y se moviliza. Eso lo demuestra nuestra historia de luchas y reivindicaciones”.
Es un poco en la línea que había planteado el politólogo argentino Atilio Borón en su visita a Paraguay, al decir que “sin movilizaciones y presiones de los pueblos todo gobierno se derechiza”.
Lugo se está yendo. Se aleja. Va distanciándose de quienes prometió asistir.
El retiro de apoyo del Partido Comunista Paraguayo al gobierno de Lugo, más allá de los múltiples comentarios a favor o en contra que va generando, es una importante llamada de atención sobre lo que está pasando y el rumbo que va tomando el país.
Esta agrupación política, tal vez la más honesta y ética que conozca en su historia (hasta hoy) el Paraguay, traspasado de corrupción y malnacidos, después de por lo menos seis décadas, volvió a depositar alguna confianza en un Gobierno. Ese gesto debe interpretarse en su real dimensión.
Los comunistas paraguayos, como muchos de los que pueblan el mundo, siempre se caracterizaron por su honestidad, solidaridad, capacidad de análisis e inteligencia para entender, interpretar y actuar en los diversos escenarios. Si para el 20 de abril de 2008 -y ya en la etapa electoral previa de las generales- apostaron a respaldar el proyecto y el programa de gobierno que proponía Lugo, era porque definitivamente -con sus luces y sombras- constituía lo más progresista y social que podía lograrse en ese y en este momento.
Pasó el tiempo. En coyunturas críticas, en su primer gran tramo de gobierno, el ex obispo tuvo presente y acompañándoles a los comunistas, como garantía de honestidad y reserva moral. Lugo siguió dando tumbos y para sostenerlo mejor se articularon en el Frente Guasu con otros sectores de izquierda para dar un colchón político importante al Gobierno. Este siguió errático y haciendo caso omiso al reclamo que le hacían para que cumpliera su programa electoral. Al final, como hacen las palomas en las iglesias, Lugo cagó hasta a los fieles.
Hasta donde se conoce, los comunistas de acá son gente seria. Como prueba de ello está el recientemente desaparecido Ananías Maidana, incansable e indoblegable luchador por las causas del pueblo. Que ahora anuncien que se apartan de Lugo es un síntoma que debe preocupar al Gobierno. Tal vez no por su caudal electoral o por su movilización posible desde las bases o las masas, sí por la contundencia política y la veracidad de su análisis: Lugo se apartó del compromiso asumido con la gente que le votó. Efectivamente, el presidente va dando cada vez más giros hacia el sector más conservador de la sociedad, de ese que odia todo lo que huela a pobre o a programa social. De ese que no soporta que se invierta en casas populares o víveres para los indígenas o implementos para campesinos o tierras para la reforma agraria o salud gratuita para quienes ni siquiera tienen dónde nacer; pero que sí apoya el subsidio a la soja, cobro de bajos aranceles aduaneros para la importación de los industriales y simbólico impuesto (Imagro) a los productores, que representan el 40% de la actividad económica en el país. O créditos blandos que al final ni siquiera pagan como los transportistas. Ya ni hablemos de todos esos sectores y sus aliados en el Parlamento que se oponen al impuesto más justo que hasta ahora el mercado conoce: el Impuesto a la Renta Personal.
Lugo se está yendo. Se aleja. Va distanciándose de quienes prometió asistir. Va olvidando su compromiso programático y ejecutando políticas casi criminales desde su Ministerio del Interior o impopulares, como Hacienda, INDI, Indert, MAG, MOPC, etcétera.
Los comunistas sobrevivieron a la dictadura y demostraron estar en lo cierto. Ahora se alejan de Lugo porque abandonó la “ética y la justicia, pactando con el oviedismo fascista y toda la derecha”. Y no dejan de tener razón…
Una delegación de la Dirección de Verdad, Justicia y Reparación, el Departamento de Criminalística de la Policía Nacional del Ministerio del Interior y el Ministerio Público, hallaron 3 restos humanos en el distrito de Carlos Antonio López (Itapúa). Los mismos pertenecen a personas adultas, presumiblemente, militantes del Movimiento 14 de mayo asesinados durante la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).
Rogelio Goiburú, de la Dirección, manifestó que se trata de tres personas adultas por el tamaño de los huesos. Los cuerpos, expresó, se encuentran en “bastante buen estado” y presentan el cráneo, dientes y fémur.
Fueron encontrados a sólo 30 metros de las aguas del río Paraná y a una profundidad de un metro y 20 centímetros de la superficie.
Compartir Los cuerpos pertenecerían a militantes del movimiento 14 de mayo quienes estaban siendo esperados por el Gral. Colmán. “Allí fueron asesinados y enterrados en fosas clandestinas ”, manifestó.
“Muy pocos lograron escaparse e huir hasta la Cordillera del Ybyturuzú”, indicó Goiburú.
La zona del hallazgo se encuentra a 8 kilómetros del pueblo Carlos Antonio López en el departamento de Itapúa. El lugar está en el límite con el distrito de Mayor Otaño (Alto Paraná). Es inhóspito debido al terreno boscoso.
La investigación se basó en el relato de los vecinos y lugareños, al igual que, el de las víctimas y sus familiares. La investigación se inició hace 9 meses.
Hoy se hará entrega de los restos al Fiscal General del Estado, en el local de la Dirección en Juan E. O'leary 969 e/ Manduvirá y Piribebuy (Asunción).
Goiburú, señaló que no tienen fondos para hacer la investigación genética para la identificación de los cuerpos. Por lo que a pesar del gran esfuerzo, aún no pueden ser devueltos a sus familias.
La Dirección había conseguido un presupuesto que resultó accesible para las autoridades, sin embargo nunca concretaron el proyecto.
Carlos Ortellado es hijo del campesino asesinado, por represores de la dictadura stronista en la Pascua Dolorosa, Silvano Ortellado. Aunque sucedió hace mucho, comentó que nunca olvidó las humillaciones por ser estigmatizado de “comunista”. “Nos decían comunistas, pero ni siquiera sabían qué significa”. Hoy cuenta su historia porque “sólo así la gente toma conciencia”.
Con la voz firme pero visiblemente conmovido contó su historia. Confesó que quedó huérfano a los tres años, al igual que sus 5 hermanos. Su padre murió acusado de comunista por pertenecer a las Ligas Agrarias Cristianas.
Los principales culpables, indicó, son el presidente y vicepresidente de la seccional colorada quiénes “delataron” a su padre. Esto ocurrió en Semana Santa de 1976, o Pascua Dolorosa, cuando personeros del régimen apresaron y torturaron a familias enteras.
Uno de ellos fue Silvano Ortellado. Estaba casado y tenía varios hijos. Trabaja en conjunto con sus compañeros de las Ligas. Conformaron la escuelita campesina para fomentar la instrucción entre sus pares. Y hasta tenían un almacén común para que nadie sufra necesidades.
Sin embargo, cualquier tipo de agrupación para el régimen de Alfredo Stroessner (1954-1989) era peligrosa y debía ser eliminada.
Con esa intención buscaron a Silvano Ortellado, dispararon contra su vivienda y su familia. Cuando lo agarraron, lo torturaron y degollaron. Su familia nada pudo hacer.
Además del dolor, vino el hambre. La familia quedó en la indigencia. La delegación de gobierno robó el tractor con que araban la tierra. Entonces vendían comida o lavaban ropa de los vecinos.
Pero las humillaciones eran insoportables. “A mí no me llamaban por mi nombre, yo era hijo de agraria o comunista. Ese era mi nombre. Nos decían comunistas y ni siquiera sabían qué es el comunismo”.
Continuó, “niños de mi misma edad, me golpeaban en la calle y comían lo que debía vender. No salíamos a la calle sino sólo para vender algo y sobrevivir”; relató Carlos, el hijo menor de Silvano Ortellado.
Dijo que nunca se olvidará de Sabino Augusto Montanaro. “En 1986 fue a (Santa Rosa) a repartir dádivas y la gente se amontonó para escucharlo. Entonces me acerqué para ofrecer lo que vendía. En un momento dice que mi padre (Silvano Ortellado) se había suicidado y que quedaban sus hijos, a los que había que liquidarlos”.
“Entonces estiré mi carro y a dos cuadras me desmayé (pánico). Mi hermano mayor no aguantó y se mudó a Buenos Aires”, suspiró.
Carlos señaló que los crímenes de lesa humanidad no prescriben pero que muchos de los culpables están muertos o están cerca. Por eso, aseveró, “los que estás vivos deben ir presos y pagar por los crímenes cometidos”.
“Para ellos no había edad. Muchos niños, mujeres y hombres de edad cayeron”, recordó.
Hacer memoria es lo único que hoy le da tranquilidad. “La única forma es recorrer y dar testimonios. Pero de personas que hayan sufrido en carne y hueso. Sólo así la gente se concientiza”, respondió.
Con el apoyo de la Dirección Verdad y Justicia instaló un instituto de derechos humanos con el nombre de su padre.
El público lo escuchó en silencio. Esto fue durante el Festival Somos Memoria, organizado por a Casa de la Juventud, con la cooperación de la Unión Europea.
Un día como hoy del año 1992, aún con las heridas abiertas de tantos años de dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), se halló el principal archivo de la Policía Nacional conocido como los Archivos del Terror. Lo que se decía a voces se confirmó en toneladas de papel: hubo un aparato represivo que cobró vidas, costó el exilio y el desmembramiento de muchísimas familias paraguayas.
El 14 de setiembre de 1992, a las 08:20, ante el juzgado de Primera Instancia en lo Criminal del Tercer Turno, Martín Almada (docente, apresado arbitrariamente y torturado por la policía stronista) presentó su solicitud de hábeas data.
Ocho días después se allanó el Departamento de Producción de la Policía (Lambaré). Con el peticionante, se presentó el juez José Agustín Fernández y su secretario de juzgado, Julio Vasconsellos. Numerosos periodistas de la prensa oral, escrita y televisiva acompañaron el momento.
El recibimiento no fue grato y el juez Fernández debió explicar varias veces el procedimiento para que le permitieran entrar: "yo estoy investido de la autoridad que me otorgan la constitución y la ley, y le ordeno que me abra el lugar".
Almada, con gran valentía y con sólo un papel en las manos pidió hablar con el cocinero del lugar. Así fueron desplazándose hasta terminar frente a una oficina llaveada con un candado.
Fernández pedía, a través de los medios de comunicación presentes, que el juez de turno, Luis María Benítez Riera se acercase en vista de la importancia del hallazgo.
Finalmente, la tarde húmeda y calurosa sorprendió a todos. Al romperse el candado, se pudo comprobar que la pequeña habitación estaba repleta de papeles, carpetas, cassettes y libros que comprobaban la represión contra opositores.
Francisco de Vargas (también víctima de la dictadura y en ese momento miembro de la Bicameral de Derechos Humanos del Parlamento) y la señora María Stela de Almada, se sorprendieron al comprobar las sospechas:
Una fila de voluntarios, entre ellos periodistas, ayudaron a cargar los documentos hasta la oficina del juez Fernández, en el Palacio de Justicia, ante el temor de que desaparecieran.
Luego quedó en el 8vo piso del Poder Judicial a cargo de la Corte Suprema de Justicia y se realizó el primer inventario de la documentación.
En marzo de 1993 se creó el Centro de Documentación y Archivo para la Defensa de los Derechos Humanos (CDyA) a dónde puede recurrir la ciudadanía en busca de datos.
En el Departamento Judicial de la Policía, la Comisaría 3ª y la Ex Dirección Nacional de Asuntos Técnicos (“La Técnica”, actualmente convertido en museo) se con.
¿Por qué no fueron eliminados?
“Los Archivos, cuyo paradero la Policía decía desconocer, habían sido utilizados por la misma hasta diciembre de 1991” indica el Informe Final de la Comisión Verdad y Justicia
Concluyó además que apesar de que normalmente las dictaduras queman sus archivos, “la Policía paraguaya con la presunción de que podrían volver a ser útiles en un futuro próximo, decidió no desprenderse de su preciada colección de papeles.”
Desde 1995, por ley y en honor a éste descubrimiento, se celebra el “Día de la Dignidad Nacional”
Tipo de documentos encontrados
Fichas de detenidos, con fotos y datos físicos como de sus familiares. Normalmente se hacía una descripción de sus actividades.
Informes confidenciales de los famosos piragués, quienes recibían dinero o bien privilegios por el servicio de delación brindado.
Declaraciones Indagatorias e informativas. Los detenidos eran torturados para que reconozcan filiaciones con algún partido o grupo proscripto. Muchos de ellos, con tal de salvar sus vidas, inventaban grandes mentiras. Otros murieron al negarse.
Controles a Partidos Políticos de Oposición, Grupos Estudiantiles, Sindicatos. Los controles eran sistemáticos. Gremios estudiantiles, empresariales y de profesionales estaban en la mira. Cualquier comentario podía ser considerado peligroso y desde entonces quedaban marcados como subversivos.
Controles de Entrada y Salida del País. Los puntos de frontera y los agentes fronterizos aportaban información sobre los extranjeros que ingresaban al país o de los paraguayos, muchos de ellos exiliados, que querían ingresar al país.
Vigilancia Domiciliaria. El régimen hacía una vigilancia de cerca de los opositores y de sus familiares. Ocasiones como casamientos o velorios eran propicias para anotar el número de chapa de los presentes.
Documentos de Identidad (Cédulas y Pasaportes). Muchos de los detenidos eran privados de sus documentos de identidad. Esto les imposibilitaba conseguir trabajo, comprar o vender bienes y abandonar el país. Era una forma de castigo moral.
Otros documentos: Controles Telefónicos, Notas Varias al Jefe del Dpto. de Investigaciones, Publicaciones Periodísticas, Fotografías, Libros de Novedades de la Guardia, Pedidos de búsqueda, Cassettes con grabaciones de paneles, conferencias, discursos, programas radiales, etc.
Números del archivo, según Centro de Documentación
Que la Navidad paraguaya tiene aroma a flor de coco es indiscutible. La práctica se remonta a los tiempos en que los misioneros españoles evangelizaban a los indígenas. Aunque la venta del penacho dulzón pareciera una depredación, su extracción beneficia a los cocoteros. Su presencia no solo identifica nuestras fiestas, sino permitirá más que un pan dulce en los hogares pobres.
En varios puntos de la ciudad, pero especialmente en la calle Teniente Fariña y Perú, en pleno Mercado 4, desde hace dos meses hay abundante aroma navideño. Varias familias provenientes de la compañía Kokue Guasu de Areguá ofrecen productos típicos para el pesebre paraguayo.
María Gloria Meza, junto a sus tres hijos, ofrece flor de coco a 5.000 guaraníes. Además ofrecen karanda’y poty, ka’avove’i, pastos y muchos otros productos recolectados. “Todos somos de la misma zona en Areguá. Nos dedicamos al cultivo y venta de frutillas especialmente, pero en esta época del año traemos productos para el pesebre”, comenta.
Todo este tiempo se quedan a dormir en las veredas, pues tienen que ofrecer sus productos entre las 06:00 y las 23:00 todos los días.
Arnulfo Caballero (38) es otro de los aregüeños que espera vender sus mercancías navideñas. En su caso, fabrica casitas con techo de paja y horcones de palo llorón (yvyra jahe’o) en el mismo lugar donde se encuentra. Este rubro está a su cargo desde hace unos diez años y los precios van desde G. 10.000 a 150.000.
“Venimos con mucha antelación para agarrar lugar y así poder vender nuestros productos. Nos quedamos siempre hasta las fiestas. El resto del año me dedico a la macatería”, refiere.
Comentó que en años anteriores las ventas ya eran muy buenas hacia la festividad de Caacupé, pero este año se está retrasando un tanto, aunque mantienen la esperanza de obtener buenas ventas.
¿Desde cuándo la flor?
A ciencia cierta no se conoce exactamente cuándo comenzó a ser utilizada la flor de coco en los pesebres paraguayos. La tradición apunta a que, como el cocotero es una planta sagrada para los guaraníes, en tiempos de los misioneros españoles, se lo ofrecieron al Niño Dios durante el proceso de la evangelización. Lo mismo pasa con las frutas de temporada como sandías, melones, piñas y uvas que se seleccionan para llenar con su aroma los pesebres de nuestro país.
La leyenda cuenta que muchos indígenas se habían salvado del gran diluvio trepados a los esbeltos tallos de los cocoteros, razón por la cual la consideran una planta sagrada. Por eso, los evangelizadores interpretaron que debían incorporar las flores a los pesebres.
Tradición intacta
La tradición se mantiene intacta hasta nuestros días y lo que más admiran y añoran los paraguayos que emigraron a cualquier parte del mundo es la Navidad con aroma a flor de coco.
En vísperas del Bicentenario de la Independencia revalorizar el uso de la flor de coco ayudará a muchas familias campesinas y mantendrá la tradición. Como dice el villancico de Mercedes Jané y Esteban Morábico: Navidad de flor de coco es la Navidad del Paraguay.
No hay riesgo en la extracción
El Ing. Germán González Salema, del Jardín Botánico de Asunción, asegura que el mbokaja (Acrocomia totai) es una planta abundante en nuestro país, por tanto no hay ningún peligro para la especie, al ser comercializada la flor en esta época.
“Sacarle los penachos beneficia a la planta porque esta reserva más nutrientes para el desarrollo del fruto”, apuntó, al destacar que la planta incluso se considera invasora en los cultivos y por ello muchas veces se procede a un desmonte.
Otra de las características del cocotero es que en 8 años ya produce los primeros racimos de frutos y crece sin inconvenientes en cualquier lugar. Por demás es muy longevo, pues vive unos 100 años sin problemas. Prueba de ello son las plantas muy altas que siguen dando frutos por doquier. “Mucha gente incluso que ha visto de niño un cocotero, lo sigue contemplando de la misma forma cuando llega a ser adulto”, ilustró.
Cada cocotero da anualmente entre cuatro y diez penachos de frutos, dependiendo la abundancia del clima y las lluvias. Sus flores pueden tener una longitud que va de 50 centímetros a un metro.
Lo que sí es perjudicial -acotó- para el cocotero es la extracción de todas las hojas como forraje, pues la planta queda desnuda y los frutos en crecimiento quedan al descubierto y se echan a perder en el proceso de crecimiento y maduración.
Actividad sustentable
A criterio del Ing. Germán González, la venta de la flor de coco es una actividad sustentable porque esta comercialización ayuda a la economía de las familias y beneficia a la planta para desarrollar sus frutos.
Por tanto, no hay peligro de que la Navidad genuinamente paraguaya siga oliendo a abundante flor de coco.
Deutsche Welle conversó con Mariana Llanos, del Instituto de Estudios Latinoamericanos del GIGA, en Hamburgo, sobre las implicaciones del juicio y sentencia a cadena perpetua al ex dictador argentino Jorge Rafael Videla.
Este miércoles (22.12.2010) culminó con sentencia a cadena perpetua el juicio que se le siguió en la ciudad argentina de Córdoba al ex militar y dictador Jorge Rafael Videla por el asesinato de 31 presos políticos, así como por el secuestro y la tortura de seis personas.
Videla fue nombrado presidente de facto por una Junta Militar y ocupó la presidencia de Argentina entre 1976 y 1981, durante el llamado Proceso de Reorganización Nacional que arrancó tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976. La Fiscalía pidió en noviembre que Videla y otros quince imputados reciban la pena de reclusión perpetua, mientras los abogados defensores exigían su absolución. En el caso de Videla, la petición de sentencia fue concedida.
Videla ya había sido sentenciado a cadena perpetua en el histórico juicio a las juntas militares de 1985, pero en 1990 recuperó la libertad gracias a los indultos otorgados por el entonces presidente Carlos Menem (1989-1999). En 1998 fue detenido nuevamente, acusado de apropiación ilegítima de menores durante la dictadura. Videla estuvo bajo arresto domiciliario hasta que ese beneficio fue revocado en 2008 y fue enviado a la cárcel del cuartel militar de la localidad bonaerense de Campo de Mayo. Según las estimaciones de las organizaciones de derechos humanos, la última dictadura argentina dejó un saldo de 30.000 desaparecidos.
Deutsche Welle conversó con la Dra. Mariana Llanos, investigadora del Instituto de Estudios Latinoamericanos (ILAS) del GIGA, en Hamburgo, y conocedora de la historia política argentina, sobre las implicaciones del juicio que a Jorge Rafael Videla.
Deutsche Welle : Este martes (21.12.2010), Jorge Rafael Videla se empeñó en justificar la actuación de la dictadura que el presidió tras el golpe de 1976, alegando que el Estado argentino había perdido el monopolio de la fuerza frente a elementos subversivos que él describe como “terroristas”. Él sostiene que los militares libraron “una guerra justa”. ¿Qué diferenció al régimen de Videla de las dictaduras que lo precedieron?
Mariana Llanos : Si bien Argentina había padecido una gran inestabilidad institucional a partir de 1930 y el hecho de que los militares se hicieran del poder no era una novedad –ya había habido una alternancia de gobiernos democráticos, semi-democráticos y dictatoriales en el pasado–, el grado de represión que usó Videla para sofocar la insurgencia interna no tenía precedentes. Lo que en Argentina describimos como terrorismo de Estado hizo que la de Videla pasara a la historia nacional como ‘la’ dictadura.
Durante esa supuesta ‘guerra justa’ se violaron los derechos humanos, haciendo uso de los mecanismos de coacción del Estado para reprimir a los disidentes políticos. Cuando se abrió el proceso de transición a la democracia en 1982, Raúl Alfonsín ganó las elecciones presidenciales del año siguiente con un discurso muy simple: recitando el preámbulo de la Constitución nacional, que contempla los derechos humanos básicos de quienes viven en el territorio argentino. Pero de ahí a que se le pasara factura al régimen militar... esa otra historia. Por eso siguen teniendo lugar juicios como el de Videla después de tantos años.
¿Qué relevancia tienen procesos judiciales como el de Videla para Argentina y para América Latina?
Tienen mucha importancia. Y es que el caso argentino fue paradigmático en el ámbito de la defensa internacional de los derechos humanos. Ya en el año 1985, Argentina le abrió un juicio a las juntas militares; Videla ya fue juzgado en aquel momento. Y el tribunal que enjuició a los miembros de esas juntas sentó un precedente importante. Espero no equivocarme cuando digo que esos juicios son únicos en los procesos de transición hacia la democracia que tuvieron lugar en las últimas tres décadas; creo que no ha habido otros similares.
El caso de Argentina contrasta enormemente con los de España, Chile, Uruguay y Brasil, por ejemplo, países en donde se ha avanzado mucho más lentamente en lo que se refiere al enjuiciamiento de quienes han violado los derechos humanos durante las dictaduras. No digo que en esos países no se haya hecho justicia en los últimos años, lo que quiero enfatizar es que Argentina sirvió como ejemplo al demostrar que eso era posible. En Argentina se les llevó a los tribunales desde un principio y de una manera dramática.
Después hubo reveses lamentables. A mediano plazo fueron electos Gobiernos que no tuvieron la disposición para garantizar que los actores principales de la dictadura permanecieran en la cárcel; en los noventa, durante el Gobierno de Carlos Saúl Menem, se hicieron varios indultos. Fue en la primer década del nuevo milenio, durante las dos presidencias del matrimonio Kirchner, que se recuperó la voluntad política de seguir haciendo justicia en esta materia. Esa determinación a escala estatal y una sociedad civil comprometida con la conservación de la memoria política son fundamentales para que los desafueros de los dictadores reciban el merecido castigo, porque las organizaciones civiles están facultadas para presentar esos casos ante los tribunales.
Se suele dar por sentado que estos procesos judiciales sirven de ejemplo al dejar claro que la justicia no deja impune los abusos de los dictadores. Sin embargo, las nociones tradicionales de ’democracia’ y ‘dictadura’ han ido sufriendo transformaciones a lo largo de las últimas tres décadas en Latinoamérica. En este momento, la comunidad internacional observa con preocupación como ciertos Gobiernos asumen rasgos autoritarios y agreden el orden constitucional de sus países tras una fachada democrática…
En varios países de América Latina se percibe una tendencia al gobierno autocrático, evidenciado en la concentración del poder político en la figura del presidente, por ejemplo. Y el caudillismo, el personalismo y el hiperpresidencialismo tienen una larga tradición en la región. Pero una cosa es un gobierno autocrático y otra cosa es un gobierno autoritario, como el de Videla, que pasó por encima de derechos humanos tan fundamentales como el derecho a la vida. Esa dictadura cometió excesos atroces en ese aspecto.
No solamente encarceló a un sinnúmero de personas, sino que las torturó y las privó de una identidad al hacerlas desaparecer; no hay documentos que permitan rastrear sus cuerpos. A las detenidas que estaban embarazadas las mataban y les robaban los bebés para dárselos a otras familias, con el agravante de que a las madres de esas mujeres se les ha hecho casi imposible recuperar a sus nietos. Y todo eso sin mencionar que esa dictadura llevó a Argentina a la ruina económica y a la guerra, con el conflicto de las Islas Malvinas.
Debemos diferenciar una cosa de la otra. Las actuales tendencias autocráticas de América Latina no se caracterizan por ese tipo de atrocidades, sino por un desequilibrio de poderes a escala gubernamental.
DESDE LA PETICIÓN DE FINANCIACIÓN DE SU VIAJE, HASTA LAS RELACIONES QUE MANTUVO CON UN JUGADOR
Madrid.- Larissa Riquelme despide 2010 de forma triunfal. Ha sido su año. Antes del verano, la actriz y modelo paraguaya, nacida en Asunción, la capital, era una perfecta desconocida más allá de las fronteras de su país. En un mes, el de julio, Larissa Riquelme se convirtió en uno de los símbolos del Campeonato Mundial de Fútbol, celebrado en Sudáfrica.
¿El motivo? La decisión de acudir a presenciar en la calle, el 14 de junio, el partido entre Paraguay e Italia. Su imagen no pasó desapercibida en la plaza de la Democracia, en Asunción, rodeada de miles de seguidores. Ella lo había estudiado todo: el escote, los gestos, la sensualidad… Fotógrafos de todo el mundo dirigieron sus teleobjetivos hacia los pechos de Larissa Riquelme, quien al día siguiente acompañaba con su imagen las crónicas del partido. Ambos equipos empataron a uno, dentro del grupo F. Fue entonces cuando Larissa Riquelme prometió que si Paraguay se clasificaba para semifinales, se desnudaría para la selección nacional de su país. No pudo ser, Paraguay cayó el 3 de julio por un 0-1 ante España, que luego se convertiría en Campeona del Mundo.
Pero no importaba. En lo deportivo, Paraguay volvió derrotada. Pero Larissa Riquelme ganó el Campeonato Mundial a los otros iconos del torneo: las ruidosas vuvuzelas; el animado himno extraoficial ‘Waka-waka’ de Shakira y hasta a la misma Sara Carbonero, la periodista española de Telecinco que recibió un beso en plena retransmisión del hasta entonces ‘novio secreto’, Iker Casillas, portero de la selección ganadora del mundial, España.
Entonces, Larissa Riquelme inició una gira por los principales medios de información del mundo, que fotografiaron su cuerpo en todas las posiciones imaginables… e incluso inimaginables. Maxim ya la había mostrado desnuda. Luego, desde ‘Playboy Brasil’ hasta la española ‘Interviú’ la llevaron a sus portadas… pero Larissa Riquelme no desveló sus tres secretos:
1. ¿ A quién pidió financiación para su viaje a Sudáfrica, sin conseguirlo, y quién ideó su estrategia de comunicación?
2. ¿Con qué famoso futbolista de la selección paraguaya mantuvo relaciones sexuales después de que volviera de Sudáfrica de su partido contra España?
3. ¿Qué esposa de otro jugador paraguayo le pidió que tentara a su marido para comprobar la fidelidad del jugador?
Las respuestas, sólo Larissa Riquelme las sabe. Y asegura que muy pronto las dará a conocer.
Agentes del Departamento Técnico Aduanero de Vigilancia Especial (Detave), permanentemente decomisan cargamentos de combustibles ingresados de contrabando en el país, las vías de ingreso son las riberas del río Paraguay, extensas y descuidadas por cierto, la ultima información da cuenta que los agentes llegaron a orillas del río Paraguay cuando unas personas se encontraban en pleno trabajo de "ordeño" de una barcaza anclada, lamentablemente como en ocasiones anteriores no pudieron detener a los responsables de la carga, siempre los que caen son los peones changarines contratados, nunca los financistas o dueños de las cargas.
Este comercio ilegal se da siempre con la Argentina y el Brasil, cuando el combustible en nuestro país es mas caro, lo que implica buena ganancia para los empresarios de frontera, mas cuando son transportados en barcazas que llegan al país cumpliendo otros menesteres, son portadores de contenedores o metales y entonces los capitanes y tripulantes de a bordo se ingenian para conseguir un dinero adicional con la carga extra, que no son notificadas a las empresas navieras, en otros casos son los mismos excedentes de combustibles que utilizan las naves para sus motores los comercializados en forma ilegal, en tanto que las embarcaciones que se dedican únicamente al contrabando son mas precarias y las operaciones son mas arriesgadas aun.
Lo malo y peligroso de todo esto, es aparte de la figura delictiva de contrabando, que debe ser perseguido y castigado, por la competencia desleal que significa para los importadores autorizados, la peligrosidad del manipule precario de un material altamente inflamable, felizmente hasta ahora no se tuvo siniestros de magnitud, un incendio de proporciones como inclusive vimos en los noticieros, sucedió en otro país como consecuencia del manejo irresponsable del ordeñe de combustible, ese mismo desenlace puede llegar a suceder en el Paraguay, si no se termina esta forma irresponsable que beneficia a unos cuantos avivados que lucran con el comercio ilegal.
Sabemos que la tentación es grande por el buen margen de ganancia que deja, por eso mismo, la Aduana y la Policía deben extremar recursos tendientes a terminar con este negocio cíclico, que arrecia apenas el margen de precios favorables permite traer combustible de forma irregular. Los intervinientes aducen que los contrabandistas están tan bien organizados, tienen sistemas de campanas que avisan al momento cuando una comitiva policial se acerca al lugar de operaciones, pero igual creemos que los agentes debieran extremar recursos y hallar métodos que puedan no solamente dar con la carga, sino descubrir a los responsables para terminar con el negocio.
No se puede esperar que primero suceda una gran desgracia con muertes y perdidas materiales importantes, para comenzar a actuar con el vigor que el caso amerita. Nuestras autoridades deben ser proactivas y no reactivas para terminar con este flagelo.